fbpx

#Fallos No ha lugar al maltrato: La misiva rescisoria individualizó el trato indebido y con connotaciones sexuales hacia las compañeras del actor, por lo que cumple los requisitos del artículo 243 de la LCT

Partes: V. C. J. c/ Sociedad Italiana de Beneficencia de Buenos Aires s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: IX

Fecha: 15-mar-2021

Cita: MJ-JU-M-131356-AR | MJJ131356 | MJJ131356

La misiva rescisoria individualizó el tipo de incumplimiento endilgado al actor, esto es trato indebido y con connotaciones sexuales hacia sus compañeras, por lo que cumple los requisitos del artículo 243 de la LCT.

Sumario:

1.-Corresponde desestimar el planteo que articula el apelante en torno a que la comunicación rescisoria importaría un incumplimiento de los requisitos que impone el art. 243 de la L.C.T, pues en la misiva rescisoria se individualizó el tipo de incumplimiento endilgado al actor (trato indebido y con connotaciones sexuales) y, más allá de que no se indicaron con nombre y apellido a las personas involucradas, lo cierto es que sí se aludió a que la conducta inapropriada afectó tanto a compañeras de trabajo como pacientes, sin que se hayan empleado fórmulas ambiguas que hubieran permitido, con posterioridad, la modificación o ampliación de la injuria a discreción de la empleadora.

¿Aún no estás suscripto a Microjuris? Ingresá aquí.

2.-Corresponde confirmar el rechazo del reclamo por horas extras nocturnas, pues la pretensión se basa en la aplicación del CCT 108/75 , sin que el actor brinde la adecuada fundamentación con relación a su aplicación en el marco del vínculo laboral; máxime cuando dicha norma convencional -cuya aplicación la empleadora controvierte- comprende al personal técnico, administrativo y obrero de los institutos médicos u odontológicos sin internación y, en general, a todos los que se desempeñen en organizaciones sin internación, extremo que no se verifica en la especie.

Fallo:

En la Ciudad de Buenos Aires, al 15-3-21 para dictar sentencia en las actuaciones caratuladas: «V. C. J. C/ SOCIEDAD ITALIANA DE BENEFICENCIA DE BUENOS AIRES S/ DESPIDO»: se procede a votar en el siguiente orden:

El Dr. Alvaro E. Balestrini dijo:

I- Contra el pronunciamiento dictado en la anterior instancia se alzan las partes demandada y actora a tenor de los memoriales obrantes a fs. 112 y vta. y fs. 114/119, respectivamente, con réplicas a fs. 121/123.

II- Adelanto que, de compartirse mi voto, la queja principal que plantea el actor no tendrá favorable recepción.

Al respecto, llega firme a esta Alzada -cfr. art. 116 de la L.O.- que el vínculo que unió a las partes se extinguió por decisión de la demandada, quien a tal efecto endilgó a su dependiente «. el trato indebido y con connotaciones sexuales con el cual usted se dirige hacia sus compañeras y pacientes del sexo femenino según fuera manifestado tanto por sus supervisores como por sus compañeras de trabajo . Frecuentemente es hallado por sus compañeros durmiendo durante sus jornadas de trabajo dentro del Servicio de Diagnóstico por imágenes . Su consumo de alcohol dentro . de esta Institución así como su ingreso a ella en evidente estado de ebriedad .» -ver sent., en part. fs. 106 vta. «in fine»/ fs 107-.

Así las cosas, la Sra. Juez de grado, determinó que la misiva rescisoria cumplimentaba las previsiones establecidas en el art. 243 de la L.C.T. y tras analizar la prueba testimonial rendida en autos consideró que quedó acreditado un claro patrón de conducta por parte del actor -técnico radiólogo- hacia las personas de sexo femenino, el cual resulta inadmisible en cualquier ámbito y especialmente imposible de tolerar en una institución que brinda un servicio de salud -como la demandada-, el que debe darse en un ámbito de seguridad, contención discreción y por sobre todas las cosas respecto a la intimidad del paciente.

Por ello la Sra.Magistrada, luego de desarrollar diversas consideraciones con sustento en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujeres, tuvo por demostrada la inconducta del trabajador -quien además ya contaba con antecedentes disciplinarios desfavorables relativos a dicho tópico-, lo que a su juicio constituyó una injuria impeditiva de la continuidad del vínculo, motivo por el que desestimó los reclamos indemnizatorios derivados del despido.

Sentado ello, el recurrente cuestiona que la sentenciante considerara que la misiva rupturista cumplimentó los recaudos que exige el art. 243 de la L.C.T., haciendo hincapié en que en dicha pieza postal no se especificaron cuáles fueron los tratos indebidos y las referidas connotaciones sexuales y en que tampoco se indicó quiénes son las compañeras ni los pacientes del sexo femenino en cuestión, ni los supervisores involucrados.

Ahora bien, a mi juicio, en la misiva rescisoria se individualizó el tipo de incumplimiento endilgado al actor y, más allá de que no se indicaron con nombre y apellido a las personas involucradas, lo cierto es que sí se aludió a que la conducta inapropriada afectó tanto a compañeras de trabajo como pacientes, sin que se hayan empleado fórmulas ambiguas que hubieran permitido, con posterioridad, la modificación o ampliación de la injuria a discreción de la empleadora.

En este marco, memoro que el detalle de la información sobre las causas del despido no puede importar un formulismo taxativo, ya que, de interpretarse de tal modo, se arribaría al extremo no deseado de cercenar el debate judicial, con lesión de los preceptos contenidos en el art. 18 de la Constitución Nacional (Corte Suprema de Justicia de la Nación, en sent. del 9/8/2001 en autos «Vera Daniel c/ Droguería Saporiti SACIFIyA» , V.107.XXXV).

Desde esta perspectiva, no cabe más que desestimar el planto que articula el apelante en torno a que la comunicación rescisoria importaría un incumplimiento de los requisitos que impone el art.243 de la L.C.T.

Despejada esta cuestión, también impugna el recurrente la ponderación que la Sra. Juez de grado efectuó de la prueba testimonial rendida en autos, aunque -destaco- lo hace con sustento en la supuesta calidad de ex pareja del actor de la testigo Colombati y en la vinculación que existiría entre ésta y los deponentes Urquiza y Palacio -tópico que introduce sin aval probatorio alguno y sin que de lo actuado en las audiencias se desprenda vulneración alguna al derecho de defensa, tal como dogmáticamente afirma el apelante-, lo que habría generado un «odio» contra el trabajador.

Sin embargo, lo cierto es que la totalidad de los citados declarantes, además de también el testigo Krzic -ver fs. 78/79, fs.80 y vta., fs. 81 y vta. y fs. 82/83- describieron episodios con clara connotación sexual en los que intervino el actor, los que percibieron de manera directa, por medio de sus sentidos, por ser compañeros de labores, extremo que evidencia la idoneidad probatoria otorgada a la prueba -cfr. art. 90 de la L.O. y art. 386 del C.P.C.C.N.-. Ante ello, observo que la crítica del apelante se desarrolla con base en segmentos aislados de las declaraciones y en circunstancias que no resultan determinantes, por lo que considero que -en definitiva- el disenso relativo a la valoración de la prueba testimonial no cumple con los requisitos de fundamentación requeridos por el art. 116 de la L.O.

Arribado este punto, acreditados los tratos indebidos con connotaciones sexuales endilgados al trabajador y toda vez que la valoración de la injuria efectuada por la Sra. Magistrada de grado -ver fs. 109 vta., que incluye la apreciación de un antecedente disciplinario desfavorable, relativo al mismo tópico, sobre el que el recurrente se limita a sostener que ocurrió tres años antes, soslayando la ausencia de impugnación en tiempo oportuno-, no mereció cuestionamiento en debida forma -de acuerdo a las directrices del art.116 de la L.O.-, en mi opinión no cabe más que confirmar el fallo de grado en cuanto allí se concluyó en que la decisión rupturista adoptada por la empleadora se ajustó a derecho (cfr. art. 242 de la L.C.T.). Así lo voto.

III- No tendrá mejor suerte el agravio que formula el actor respecto del rechazo del reclamo por horas extras nocturnas.

Digo ello por cuanto estimo relevante que la pretensión se basa en la aplicación del CCT 108/75, sin que el actor brindara la adecuada fundamentación con relación a su aplicación en el marco del vínculo laboral que nos ocupa -cfr. art. 65 de la L.O.-; máxime cuando dicha norma convencional -cuya aplicación la empleadora controvierte- comprende al personal técnico, administrativo y obrero de los institutos médicos u odontológicos sin internación y, en general, a todos los que se desempeñen en organizaciones sin internación, extremo que no se verifica en la especie, donde la demandada es el «Hospital Italiano».

Por estos fundamentos, propongo confirmar el decisorio de grado también en este aspecto.

IV- En cambio receptaré la queja que interpone la demandada respecto de la forma en que la Sra. Juez impuso las costas, dado que atendiendo que la parte actora ha sido vencida, en la especie no encuentro mérito para apartarme del principio general que rige en la materia, que encuentra su razón de ser en el hecho objetivo de la derrota (cfr. art. 68, primer párrafo, del C.P.C.C.N.); motivo por el que sugiero se modifique la sentencia de grado en este punto y se imponga el mencionado accesorio al actor.

V- En virtud de los fundamentos expuestos en el apartado precedente y la forma en que propongo se resuelvan los agravios, propicio imponer las costas al actor (art.68 primera parte del C.P.C.C.N.); y regular los honorarios de las representaciones letradas de las partes actora y demandada en el (%) de lo que a cada una le corresponda percibir por su actuación en la anterior instancia (arts. 16 y 30 de la ley 27.423).

El Dr. Roberto C. Pompa dijo: Por compartir los fundamentos, me adhiero al voto que antecede.

El Dr. Mario S. Fera: no vota (art. 125 de la L.O.).

A mérito del acuerdo al que se arriba, el Tribunal RESUELVE: I) Confirmar la sentencia de grado en cuanto ha sido materia de recurso y agravio; con excepción de las costas que se imponen al actor. II) Costas de la Alzada a cargo del actor. III) Regular los honorarios de la representación letrada de las partes actora y demandada en el (%) de lo que a cada una le corresponda por lo actuado en la anterior instancia.

Regístrese, notifíquese y oportunamente devuélvase.

Roberto C. Pompa

Juez de Cámara

Alvaro E. Balestrini

Juez de Cámara

Ante mí.

SM

A %d blogueros les gusta esto: