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#Fallos Comunicación fehaciente: Que la actora le haya comentado a sus compañeros que estaba embarazada es insuficiente para concluir que el empleador estuviera en conocimiento de dicha circunstancia

Partes: S. R. L. c/ Celso S.R.L. s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: X

Fecha: 30-dic-2020

Cita: MJ-JU-M-130259-AR | MJJ130259 | MJJ130259

Los dichos de los testigos relativos a que la actora había comentado el embarazo a sus compañeros es insuficiente para concluir que el empleador estaba en conocimiento de dicha circunstancia.

Sumario:

1.-Es improcedente el reclamo de indemnización por despido fundado en que la empleadora conocía el estado de embarazo de la trabajadora porque en el caso no se advierte el cumplimiento de los recaudos previstos por los arts. 177 y 178 de la LCT según los cuales la trabajadora deberá comunicar fehacientemente su embarazo al empleador, con presentación de certificado médico en el que conste la fecha presunta del parto o requerir su comprobación por el empleador (art. 177), tornando así operativa la presunción establecida por el art. 178 LCT, toda vez que lo declarado por los testigos en cuanto a que la actora había comentado su embarazo a sus compañeros y que una de ellas la habría acompañado a hacerse una ecografía es insuficiente como para tener por acreditada la notificación que exige la normativa citada máxime tratándose en el caso de un establecimiento de la magnitud de la accionada con centenares de trabajadores.

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2.-En razón del carácter recepticio de las comunicaciones telegráficas, ellas se perfeccionan con la llegada a la órbita de conocimiento del destinatario pues no se exige que el destinatario tenga un cabal y efectivo conocimiento del contenido de la comunicación, sino que basta que se encuentre en su ámbito por el cual la debiera conocer, hecho a partir del cual debe obrar con diligencia y buena fe (arts. 62 y 63 , LCT).

Fallo:

Buenos Aires,

El Dr. GREGORIO CORACH dijo:

I.- Vienen estos autos a la alzada con motivo del recurso que contra el pronunciamiento de grado interpone la demandante el 22/9/2020 replicado por su contraria también el 22/9/2020 escritos digitales que se encuentran incorporados al sistema de gestión lex 100. Asimismo el perito contador, ingeniero y la representación letrada de la actora recurren por bajos los emolumentos que les fueron asignados.

II.- No se discute en autos la existencia de un contrato de trabajo entre las partes.

La actora refirió en el inicio que en el mes de enero de 2012 comunicó a sus compañeros y superiores que se encontraba embarazada, y que en marzo del mismo año solicitó una licencia sin goce de sueldo por un año para radicarse en la ciudad de Bata, en Guinea Ecuatorial (África). Sostuvo que dicha licencia fue otorgada por el plazo de 6 meses por el Jefe de Personal de la Clínica -Sr. Claudio- quien según sostiene le manifestó que de ser necesarios otros 6 meses, más tarde se los otorgarían vía mail.

Denunció la accionante que mientras se encontraban en África, el 21/09/2012 perdió su embarazo lo que la decidió a solicitar vía mail la extensión de la licencia sin goce de sueldo pero que el Sr. Andrade (nuevo Jefe de Personal) le denegó su pedido.

Por su parte la accionada sostuvo que en marzo de 2012, la actora solicitó licencia sin goce de sueldo por motivos personales desde el 3/04/2012 al 30/09/2012,que dicha licencia le fue concedida y que no fue prorrogada. Sostuvo que intimó a S. para que se presentara en su puesto de trabajo el 1/10/2012 y que el 29 de septiembre el gerente de personal, Lic.Andrade, recibió un mail en el que se le pedía la extensión de la licencia por 6 meses más con motivo en su radicación en el extranjero, comunicación que fue rechazada reiterándosele que la licencia vencía el día 30 de septiembre. Como la accionante no concurrió al trabajo, se la intimó telegráficamente el 5/10/ 2012 a fin que se presentara a retomar tareas, bajo apercibimiento de considerarla incursa en abandono de trabajo y, persistiendo la situación finalmente el 11/10/2012 se dio por finalizada la relación laboral.

El señor juez de grado consideró acreditado en autos que la demandada constituyó en mora a la empleada incumplidora -quien no demostró ninguna de las circunstancias obstativas del acto de comunicación que invocó en la demanda-, y notificó la extinción del vínculo en el domicilio denunciado por la actora en la empresa, por lo que ningún reproche corresponde hacerle. Por lo tanto, concluyó en que la decisión extintiva resulta ajustada a derecho (conf. arts. 242 y 244 LCT) y desestimó las pretensiones indemnizatorias de la demandante.

III.- Contra tal solución se alza la recurrente y anticipo que, a mi juicio, sin razón.

Aduce la recurrente que la demandada conocía el estado de embarazo de la actora. Afirma que dicha circunstancia que debidamente probada a través de los cuatro testigos que declararon, con la extensa prueba documental, y el intercambio de e mails que, dice, resulta determinante para dilucidar lo sucedido. Refiere que por haberse hecho la ecografía en la propia clínica demandada, se concluye que la demandada sabía que la fecha de parto era para fines de septiembre del 2012, razón por la cual, debía otorgarle licencia por maternidad y no despedirla o considerarla incursa en abandono de trabajo. Insiste en que la demandada había prometido otros seis meses de licencia, y que sobrevendría también la licencia por maternidad. Cita testimonios que entiende apoyan su postura los cuales, dice, fueron ignorados por el Dr.Vilarullo.

Ahora bien, de los propios pasajes de las declaraciones que se transcriben en el memorial en análisis se desprende que los dichos de los deponentes no tienen el valor probatorio que pretende asignarle la recurrente ( conf. art. 90 LO y 386 CPCCN) Analizadas las constancias de la causa no puede sino concluirse en que en el caso, no se advierte el cumplimiento de los recaudos previstos por los arts. 177 y 178, LCT según los cuales la trabajadora deberá comunicar fehacientemente su embarazo al empleador, con presentación de certificado médico en el que conste la fecha presunta del parto o requerir su comprobación por el empleador (art. 177), tornando así operativa la presunción establecida por el art. 178 LCT según el cual «se presume, salvo prueba en contrario que el despido de la mujer trabajadora obedece a razones de maternidad o embarazo cuando fuese dispuesto dentro del plazo de 7 y medio meses anteriores o posteriores a la fecha del parto, siempre y cuando la mujer haya cumplido con su obligación de notificar y acreditar en forma el hecho del embarazo así como, en su caso, el del nacimiento.» ( el destacado me pertenece) En este sentido, cabe destacar que lo declarado por los testigos en este aspecto ( en cuanto a que la actora había comentado su embarazo a sus compañeros) y especialmente por la testigo Basso que refirió que acompañó a la demandante a hacerse una ecografía en la clínica Esperanza y que se la efectuó el Dr. Artemisi ( aún soslayando que dicho profesional a fs. 374 manifestó no recordar haber efectuado tal ecografía y al exhibírsele la documental obrante en el sobre de fs. 22 identificada con las letras A y B manifestó que no parece su firma y que el dicente no agrega habitualmente la frecuencia cardíaca en general) no resulta suficiente como para tener por acreditada la notificación que exige la normativa citada maxime tratándose en el caso de un establecimiento de la magnitud de la accionada con centenares de trabajadores.Obsérvese además que no resulta aplicable al caso la jurisprudencia citada por la recurrente referida a un embarazo notorio y conocido por el empleador porque tal circunstancia no se da en el caso de autos donde conforme sus propios dichos S. tendría al momento de los hechos que se ventilan pocos meses de embarazo.

En cuanto a la extensa documental a la que se hace referencia en la queja cabe señalar que la misma fue expresamente desconocida por la contraria a fs. 67 sin que se haya producido en la causa prueba alguna que demuestre su autenticidad.

Por otra parte, obsérvese que S. en ningún momento manifestó ( ni mucho menos comprobó ) haber solicitado licencia por maternidad e incluso al solicitar la prórroga de la licencia otorgada expresó que lo hacía por «radicación transitoria en el extranjero» ( conforme copia de mail acompañada por la actora en el sobre de fs. 19, y por la demandada en el sobre de fs. 33) por lo que no puede endilgarse a la accionada el no haber otorgado dicha licencia.

Las razones apuntadas me llevan a mantener, en este punto, lo decidido en la etapa anterior.

IV.- En lo que hace a la prórroga de la licencia sin goce de haberes solicitada por la trabajadora cabe destacar que tampoco fue arrimada prueba fehaciente en el caso que demuestre que quien era jefe de personal al momento en que la actora la solicitara se hubiere comprometido a extenderla por seis meses más. Obsérvese que en este punto los testigos que comparecieron a declarar a propuesta de la recurrente se basan en comentarios de la propia S.circunstancia que le resta entidad probatoria pues la jurisprudencia tiene dicho -con criterio que comparto- que quien declara apoyado en un conocimiento meramente referencial no es testigo en la dimensión estricta del vocablo y no puede dar fe de un hecho que sólo conoce ex auditio alieno (CNAT Sala IV, SD 48731 del 29/9/82; Sala VIII, SD 21667 del 14/2/95, ésta Sala en su anterior composición SD 408, de octubre de 1996 in re: «Villalba Soila c/ Asociación para Ayuda y Recuperación Encefalopatica Ampare s/ despido» entre otras).

V.- Sentado lo expuesto cabe examinar los agravios referidos a la forma en la que culminó el vínculo laboral.

Sostiene la actora que es falso que no se encuentre discutido que la extinción del vínculo operó por decisión del empleador dado que la actora demostró su voluntad inequívoca de continuar la relación de dependencia y terminado el intercambio previo producido ( a través de e mails) terminó dándose ella por despedida con fecha 08/11/2012.

En lo que hace al modo en el que culminó el contrato de trabajo habido entre las partes sabido es que en razón del carácter recepticio de las comunicaciones telegráficas, las mismas se perfeccionan con la llegada a la órbita de conocimiento del destinatario. No se exige que el destinatario tenga un cabal y efectivo conocimiento del contenido de la comunicación, sino que basta que se encuentre en su ámbito por el cual la debiera conocer, hecho a partir del cual debe obrar con diligencia y buena fe (arts. 62 y 63 LCT). En ese sentido, la doctrina y la jurisprudencia han sido uniformes en afirmar que quien elige un medio de comunicación asume la responsabilidad por el riesgo del medio empleado, de modo tal que si la comunicación se frustra debe asumir en principio las consecuencias de la falta de perfeccionamiento del acto, salvo que se evidencie la existencia de culpa del destinatario. Este último supuesto se verifica en el caso de autos, donde la prueba informativa al correo ( ver fs. fs.123/128 y 215/226) demostró la autenticidad y las fechas de emisión y recepción del intercambio telegráfico entre las partes.

Así, se acreditó que la CD300254312 de fecha 5/10/2012, en la que la demandada intima a la actora a fin que se reintegre a su puesto de trabajo fue enviada a «Nueva York (.), Capital Federal», y recibida el 9/10/2012 por alguien de nombre «Jose» y que la misiva extintiva del vínculo de trabajo fue remitida a la misma dirección el 11/10/2012 saliendo a distribución los días 12 y 13 y fue devuelta por el agente distribuidor con la observación «CERRADO CON AVISO», por lo que al vencer el plazo de guarda fue reexpedida al domicilio del remitente.

Los hechos expuestos evidencian que dicha misiva se frustró por culpa de la destinataria, lo cual lleva a tenerla por perfeccionada en la fecha misma d e su libramiento, esto es el 11/10/2012, tornando inatendible la alegada existencia del despido indirecto que afirma operado mediante una misiva de fecha posterior al acto extintivo. Tampoco puede revertir lo resuelto lo manifestado en el punto VI de fs. 525 porque aún de admitirse en el punto un error por parte de la accionada ambas partes se encuentran contestes en que al 30/11/2012 ya se encontraba extinguido el vínculo laboral. Consecuentemente, sugiero confirmar la sentencia en cuanto decide en relación.

Ello así, la accionada intimó a su dependiente en el domicilio que oportunamente S. había denunciado (tal como se señala en el fallo de grado los testigos propuestos por la parte actora Arrieta a fs.270/271 , Sartori a fs. 276/277 , y Basso a fs.375/377 declararon tener conocimiento de su traslado a Guinea Ecuatorial, África, como compañeros de trabajo, pero ninguno de ellos pudo dar fe que la demandante comunicara debidamente a la clínica demandada su cambio de domicilio) y también se encuentra debidamente acreditado que la empleadora comunicó a su dependiente que no se le otorgaría una nueva licencia sin goce de sueldo , la intimó a retomar tareas y, frente al silencio de la actora la consideró incursa en abandono de trabajo .

Frente a ello, más allá del esfuerzo desplegado por la representación letrada de la demandante y las reiteradas afirmaciones que constituyen réplicas del escrito inaugural lo cierto es que la demandante no logró demostrar en autos que la accionada conocía las circunstancias invocadas en la demanda en las que se insiste en el memorial en análisis, por lo que no puedo sino coincidir con el Dr. Vilarullo en que la decisión extintiva en el caso resultó ajustada a derecho (conf. arts. 242 y244 LCT) Lo expuesto me lleva a desestimar los agravios que critican el rechazo de la acción en tanto perseguía el cobro de las indemnizaciones de los arts. 232, 233 y 245 LCT, así como el reclamo del agravamiento indemnizatorio del artículo 2 de la ley 25.323, 182 LCT y daño moral.

VI.-Por último, solicita la recurrente que se impongan las costas referidas a la excepción de prescripción a CELSO SRL cuestión que, afirma, fue sustanciada y desestimada en grado y se regulen los honorarios correspondientes a su representación letrada pero más allá de la ausencia de legitimación de la parte para solicitar esto último ( dado que en todo caso debió haber sido requerido por la letrada por propio derecho) se advierte que la cuestión no fue sustanciada ni respondida por la accionante ( ver fs.81/83) lo que conduce en el caso a desestimar lo solicitado.

VII.- Para finalizar, considero menester memorar que los jueces no tienen obligación de expedirse sobre todas y cada una de las alegaciones vertidas por las partes, sino sólo sobre las que resulten conducentes para la dilucidación del pleito. En este sentido, el máximo Tribunal ha señalado que no resulta necesario seguir a las partes en todas y cada una de sus argumentaciones, bastando hacerse cargo de las que resulten conducentes para la decisión del litigio (Fallos 272:225, 274:113, 276:132, 280:320). Desde dicha perspectiva, no encuentro eficaces las demás argumentaciones vertidas en el memorial recursivo para rebatir la valoración antes realizada.

VIII.- En lo que hace al modo en el que fueron impuestas las costas, no advierto en el caso fundamento para apartarme en el caso del principio general que en la materia consagra el art. 68 CPCCN motivo por el cual impulso su confirmación.

Asimismo, se impone señalar ante lo manifestado en el recurso que el beneficio de gratuidad contemplado en el art. 20 de la LCT no alcanza a la condena en costas cundo su parte resulta vencida sino que comprende no tener que pagar impuestos, tasas o aportes colegiales o a las cajas profesionales para poder acceder a la jurisdicción y a la actuación administrativa previa como también los gastos que se generen por la tramitación de la causa.

Estimo equitativos los honorarios asignados a los profesionales intervinientes que se compadecen con el mérito y extensión de las tareas cumplidas lo cual me lleva a impulsar su confirmación ( art. 38 LO) IX.- En definitiva, y por las razones expuestas, de prosperar mi voto sugiero : 1) Confirmar la sentencia apelada en todo lo que fue materia de recurso y agravios; 2) Imponer las costas de Alzada a cargo de la actora vencida (art.68 C.P.C.C.N.) a cuyo efecto regúlanse los honorarios de la representación y patrocinio letrado de la actora y demandada en esta etapa en el (%) de lo que le corresponda a la representación letrada de cada una de sus partes por las tareas efectuadas en la anterior instancia.

El Dr. LEONARDO J. AMBESI dijo:

Por compartir los fundamentos del voto precedente, adhiero al mismo.

El Dr. DANIEL E. STORTINI no vota (art. 125 L.O.).

Por lo que resulta del acuerdo que antecede, el Tribunal RESUELVE: 1) Confirmar la sentencia apelada en todo lo que fue materia de recurso y agravios; 2) Imponer las costas de Alzada a cargo de la actora vencida (art. 68 C.P.C.C.N.) a cuyo efecto regúlanse los honorarios de la representación y patrocinio letrado de la actora y demandada en esta etapa en el (%) de lo que le corresponda a la representación letrada de cada una de sus partes por las tareas efectuadas en la anterior instancia. Cópiese, regístrese, notifíquese y oportunamente, cúmplase con lo dispuesto en el art. 1 de la ley 26.856 y con la Acordada de la CSJN Nº 15/2013 y devuélvase.

ANTE MI:

VL

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