El cambio de lugar de trabajo por si mismo no configura un ejercicio abusivo del ius variandi, máxime si se considera que la trabajadora se consideró despedida luego de transcurrido un año y medio de la modificación

Partes: Benitez Paola Soledad (8) c/ TELCEL S.A. s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: X

Fecha: 24-ago-2017

Cita: MJ-JU-M-107112-AR | MJJ107112 | MJJ107112

El cambio de lugar de trabajo por si mismo no configura un ejercicio abusivo del ius variandi, máxime si se considera que la trabajadora se consideró despedida luego de transcurrido un año y medio de la modificación.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar que el despido indirecto con fundamento en el uso abusivo del ius variandi no resultó justificado ante la falta de invocación y/o acreditación de razones justificantes de la oposición de la actora a ser trasladada de sucursal, siendo que los perjuicios invocados como fundamento del reclamo no pueden extraerse del sólo hecho de la modificación, pues es carga de la interesada explicar claramente los hechos fundantes de su pretensión.

2.-Se juzga que el despido indirecto no resultó ajustado a derecho pues la genérica expresión de los perjuicios que le generan la modificación de sucursal no determina por si mismo que el cambio de destino laboral le hubiese importado a la trabajadora una modificación arbitraria de sus condiciones laborales en los términos del art. 66 LCT.; máxime cuando el cambio era transitorio.

3.-Toda vez que la actora efectivizó el despido indirecto fundado en el cambio de lugar de trabajo casi un año y medio después de comenzar su efectivo desempeño en el local al que fue trasladada, la injuria invocada resulta insuficiente para extinguir el vínculo en los términos del art. 242 LCT.

4.-El incremento indemnizatorio establecido en el art. 45 de la Ley 25.345 es improcedente pues la intimación no observa la pauta temporal exigida por el art. 3º del Dto. 146/01 para su procedencia.

Fallo:

Buenos Aires, 24 de agosto de 2017.

Se procede a votar en el siguiente orden:

El Dr. Álvaro E. Balestrini dijo:

I.- Contra la sentencia dictada en primera instancia que acogió parcialmente la demanda incoada al inicio, se alza la parte actora a tenor del memorial obrante a fs. 250/259, cuya réplica luce a fs. 261/267. El perito contador, la demandada y la representación letrada de la parte actora cuestionan la regulación de honorarios allí practicada por considerarla, según el caso, elevada o exigua (v. fs. 246, fs. 247 cfr. fs. 260 y fs. 258 vta.). La apelación deducida por la accionada fue desestimada en la sede de origen con fundamento en el art. 106 LO. Dicha decisión no mereció cuestionamiento, arribando firme y consentida a la alzada (v. fs. 260).

II.- Ante todo y a fin de resolver la principal crítica deducida por la parte actora en la presentación bajo estudio, debo precisar que no considero que hubiese mediado arbitrariedad alguna en la valoración de la prueba efectuada en la sede de grado, pues pese a lo alegado para convencer al Tribunal acerca del error de juicio de la sentenciante a fs. 255 vta./256 vta., la interpretación y ponderación de los distintos elementos de juicio ha sido correctamente realizada conforme los lineamientos impuestos por la sana crítica (art. 90 de la L.O., y arts. 386 y 456 del C.P.C.C.N).

III.- Aclarado ello, adelanto que los agravios planteados por la accionante a fin de cuestionar el rechazo de las causas invocadas por su parte para extinguir el vínculo que la unía a la demandada no tendrán, desde mi perspectiva, favorable recepción, pues la interesada se limita, a tal fin, a expresar su disconformidad con lo decidido por medio de argumentos que resultan inidóneos para revertir dicha conclusión.

Digo ello pues su crítica se dirige, en otros aspectos, a la delimitación de las injurias efectuada por la Sra.Jueza a quo, quien habría omitido el estudio de otros incumplimientos invocados por su parte que difieren de los analizados en el fallo de grado. No obstante, no los individualiza en momento alguno, pues sostiene su existencia a partir de expresiones genéricas tales como que se trata de “.otras injurias que fueron expresamente consignadas en el intercambio epistolar.” más sin concretar a cuáles graves inobservancias de las obligaciones del empleador refiere (v. fs. 253), deficiencia que determina la deserción de este tramo del recurso (arg. cfr. art. 116 L.O.). Sin perjuicio de ello, he de señalar que luego de una detenida lectura del intercambio telegráfico transcripto en el inicio, no se advierte que la judicante hubiese incurrido en la invocada omisión, por cuanto resulta claro que la trabajadora erigió su decisión sobre las causas analizadas en la sentencia (léase el supuesto ejercicio abusivo del ius variandi ejercido por la patronal, la falta de resarcimiento de las pérdidas materiales que habría sufrido como consecuencia del robo del 1/09/12 y la falta de pago de las comisiones por venta adeudadas que -según denuncia- le eran abonadas de modo extracontable, v. misivas transcriptas a fs. 8/9 vta). Tampoco encuentro en el recurso bajo estudio argumentos que me persuadan acerca del yerro en que habría incurrido la Dra. Papo respecto de la falta de invocación y/o acreditación de razones justificantes de la oposición de la actora a ser trasladada a la sucursal que la demandada posee en el local bonaerense de La Matanza, pues el silencio observado sobre el tópico tanto en la presentación inicial como en el intercambio telegráfico es absoluto: repárese que allí únicamente se alude a que dicha modificación representó un ejercicio abusivo del ius variandi, “.con los consiguientes perjuicios que ello me ha generado. implica una profunda modificación de las condiciones de trabajo que regían la relación que nos vinculaba y una flagrante violación a las leyes laborales.” (v. fs. 8, fs. 10 vta., fs. 11, fs. 41, fs.43 y fs. 45). Tal genérica expresión no determina, por sí misma, que el cambio de destino laboral de la trabajadora hubiese importado una modificación arbitraria de sus condiciones laborales en los términos del art. 66 LCT, máxime cuando se encuentra fuera de discusión que la oficina sita en la calle Marcelo T. de Alvear de esta ciudad -donde se desempeñó la Sra. Benítez luego del cierre del stand ubicado en el shopping “Abasto”, por un plazo aproximado de cuatro meses y de modo transitorio-, “.era muy chico.” para albergar a los trabajadores, quienes fueron trasladados, juntos con la reclamante, a la sucursal citada en primer término (v. fs. 241 de la sentencia de grado y fs. 251 vta. in fine/252). En igual sentido y a fin de valorar la entidad de dicha causa como injuria suficiente para extinguir el vínculo, tampoco puedo perder de vista que la decisión de la trabajadora se efectivizó el 16/12/13, esto es, casi un año y medio después de comenzar su efectivo desempeño en el local ubicado en la citada localidad bonaerense (v. fs. 6 vta. in fine y fs. 9 vta.). No soslayo el despliegue argumental intentado en relación con los perjuicios que causó a la trabajadora la mayor distancia que debía recorrer para llegar al establecimiento, tanto a nivel patrimonial como en lo atinente al tiempo de viaje (v. fs. 251 vta./252), pero lo cierto es que dichas manifestaciones resultan innovativas para esta alzada, en medida de que -como se ha visto- no han sido articuladas de modo oportuno y concreto en la instancia anterior, deficiencia que impide su tratamiento por esta alzada (arg. cfr. art. 277 C.P.C.C.N). La tesitura contraria importaría una grave afectación al principio de congruencia y a la garantía constitucional de la defensa en juicio (arg. cfr. arts. 34 inc. 4° y 163 inc. 6° C.P.C.C.N. y art.18 C.N). Repárese, en tal sentido, que fue la propia judicante quien a fin de ejemplificar la absoluta omisión en que incurrió la demandante en este aspecto indicó que ni siquiera se precisó en la demanda si el citado cambio le acarreaba un perjuicio moral y/o material (tal como un mayor tiempo de viaje o gastos, v. fs. 241 in fine de la sentencia de grado). No comparto la postura que parece esgrimir la apelante, en cuanto a que dichos perjuicios debieran extraerse del sólo hecho de la modificación, pues sabido es que es carga de la interesada explicar claramente los hechos fundantes de su pretensión (arg. cfr. art. 65, inc. 4º L.O.). De igual modo, tampoco puede pretender que el juzgador infiera que la modificación del lugar de trabajo acarreaba un cambio de la jornada laboral ni, menos aún, que éste fuese perjudicial para la trabajadora: dichos extremos debieron ser clara y oportunamente articulados (y, posteriormente, acreditados) como perjuicios provocados por la decisión de la empleadora, lo cual no ha ocurrido en autos. Resta señalar que la recurrente no objeta la conclusión de la a quo en cuanto a que el empleador, ante la ausencia de perjuicio material y/o moral por parte del trabajador, puede cambiar el lugar de trabajo en el marco de los arts. 64, 65 y 66 LCT (v. fs. 241 in fine/242, arg. cfr. art. 116 L.O.). La escueta y vaga crítica dirigida a cuestionar lo decidido en torno al abono de comisiones “en negro” tampoco constituye una crítica concreta y razonada, por cuanto la apelante no rebate los fundamentos brindados por la a quo, pues se compone de manifestaciones desvinculadas de los términos del fallo, de cuyas motivaciones la apelante se desentiende por completo (arg. cfr. art.116 L.O.). Por lo tanto, de acuerdo a los fundamentos expuestos y en los límites del recurso intentado, he de sugerir se confirme lo resuelto en la instancia de grado en cuanto a que la actora no actuó asistida de derecho al denunciar el contrato de trabajo, razón por la cual no resultan procedentes las indemnizaciones derivadas del despido sin causa.

Así lo voto (arg. cfr. art. 386 C.P.C.C.N.).

IV.- Tampoco recibirá favorable acogida la queja deducida contra el rechazo del incremento indemnizatorio establecido en el art. 45 de la ley 25.345, por cuanto más allá de la argumentación desplegada por la apelante, lo cierto es que la intimación obrante a fs. 47 no observa la pauta temporal exigida por el art. 3º del Dto. 146/01 para su procedencia (debe recordarse, en este punto, que arriba firme a esta alzada que el distracto operó el 16 de diciembre del año 2013, v. fs. 241), sin que resulte suficiente al fin pretendido por la parte actora la cita a precedentes jurisprudenciales dictados por otros tribunales en el marco de otros procesos, sin intentar su debida articulación con los hechos aquí debatidos (arg. cfr. art. 116 L.O.).

V.- Como corolario, propiciaré la confirmación de la sentencia de primera instancia en todo cuanto hubiese sido objeto de apelación y agravio, incluso en lo atinente a la distribución de las costas, impuestas en su mayoría a la actora vencida con fundamento en el principio objetivo de la derrota establecido en el primer párrafo del art. 68 del C.P.C.C.N. (sin que se advierta la configuración del mejor derecho invocado por la perdidosa) y, asimismo, a la regulación de honorarios allí practicada, la cual lejos de resultar exigua (como afirman la representación letrada de la parte actora y el perito contador) o excesiva (como sostienen ambas partes) luce ajustada a derecho y suficientemente remuneratoria (art.38 L.O., decreto – ley 18.835/57 y ley 21.839).

VI.- Sugiero imponer las costas de alzada a cargo de la parte actora, también vencida en esta instancia(art. 68, primer párrafo, C.P.C.C.N.) y a tal fin sugiero regular los honorarios por la representación y patrocinio letrado de las partes en el 25% para cada una de ellas, que se calculará sobre lo que les corresponda percibir por su actuación en la sede de origen (arts. 38 LO y 14 ley arancelaria).

El Dr. Roberto C. Pompa dijo : Por compartir los fundamentos, adhiero al voto que antecede.

El Dr. Mario S. Fera no vota (art. 125 de la L.O.).

Por lo expuesto, EL TRIBUNAL RESUELVE : 1 ) Confirmar la sentencia recurrida en todo lo que decide y ha sido materia de recursos y agravios; 2) Imponer las costas de alzada a la actora vencida; 3) Regular los honorarios de la representación y patrocinio letrado de las partes, por su actuación en este tramo procesal, en el 25% de cuanto les corresponda percibir a cada una por su actuación en la instancia anterior. Cópiese, regístrese, notifíquese y, oportunamente, devuélvase.

Roberto C. Pompa

Álvaro E. Balestrini

Juez de Cámara

Juez de Cámara

Ante Mí.- gb