Igual remuneración por igual tarea: admiten diferencias salariales reclamadas por un trabajador que ganaba menos que sus compañeros

SalarioPartes: Castillo Fabio Damián c/ INC. S.A. s/ diferencias de salarios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: I

Fecha: 18-dic-2013

Cita: MJ-JU-M-85155-AR | MJJ85155 | MJJ85155

Las diferencias salariales reclamadas proceden pues la empleadora transgredió el principio de igual remuneración por igual tarea al propinar al actor un trato remuneratorio desventajoso respecto de trabajadores en identidad de situaciones.

Sumario:

1.-Corresponde admitir el reclamo salarial del actor puesto que se transgredió en su perjuicio la igualdad en el plano remuneratorio toda vez que la demandada no acreditó que la situación laboral del trabajador demandante justifique un trato salarial diferente y menos ventajoso que el que propinaba a otros trabajadores en identidad de situaciones.

2.-El reclamo salarial del actor debe admitirse toda vez que por aplicación del art. 81 de la LCT. la empleadora debe dispensar a todas las personas trabajadoras igual trato en identidad de situaciones, siendo solamente legítimo el tratamiento diferente cuando responde a razones de bien común o se sustenta en la mayor laboriosidad, eficacia o contracción a las tareas, lo que no se verifica en el caso.

3.-Toda vez que no se discute que el actor realiza tareas idénticas a las que desarrolla su compañero -fue admitido que tanto uno como otro realizan funciones de reposición de mercaderías en el sector almacén del supermercado en el que prestan servicios-, siendo que el compañero percibía una retribución superior, corresponde admitir las diferencias salariales reclamadas.

4.-Lo manifestado por la empleadora respecto de que el actor y su compañero tenían distintas categorías y que por ello se encuentra justificado el trato salarial diferente no alcanza para acreditar la legitimidad del trato salarial diferenciado, pues en el caso, tal diferencia es irrelevante a los fines de la controversia, porque lo que define la contienda se emplaza en el tipo de tareas que son idénticas pues ambos trabajadores prestan labores de reposición.

Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 18 días del mes de diciembre de 2.013, reunida la Sala Primera de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, para dictar sentencia en la causa del epígrafe, y de acuerdo al correspondiente sorteo, se procede a votar en el siguiente orden:

La Dra. Gabriela Alejandra Vázquez dijo:

I.- La señora jueza «a quo», en la sentencia de fojas 149, rechazó la demanda orientada al cobro de diferencias remuneratorias por desigualdad salarial. Para así decidir dijo, en resumen, que la demandada no liquidó al trabajador salarios inferiores a los que liquidó a trabajadores de igual categoría y que el demandante no acreditó haber sido objeto de un trato desigual en identidad de circunstancias.

Tal decisión es apelada por el actor, a tenor del memorial de fojas 151/155, respondido por la demandada a fojas 161.

II.- Recuerdo que el señor Fabio Castillo manifestó en el escrito de inicio haber comenzado a prestar servicios para la demandada el 1-6-2005. Relató que realiza tareas de reposición de mercadería en la sucursal de Carrefour nro.7 de la ciudad de Quilmes, Provincia de Buenos Aires y que es retribuido con un salario inferior al que perciben por idénticas tareas otras personas trabajadoras. En concreto, efectuó la comparación con el que cobra el trabajador Marcelo Almeida, refiriéndose tanto en el básico como a otros rubros de la estructura salarial, algunos de los cuales afirma que ni siquiera se le liquidan. Adujo que ese trato desigual afecta la garantía constitucional de igual remuneración por igual tarea (Art.14 bis CN), lo normado por el artículo 81 de la ley 20.744 y el Convenio 100 de la Organización Internacional del Trabajo. En ese marco de hecho y jurídico reclama en autos las diferencias dinerarias.

La demandada, empresa supermercadista, reconoció al contestar demanda que Almeida percibe un salario superior.Explicó, para justificar el trato salarial diferenciado, que tal circunstancia se debe a que tal trabajador tiene una categoría superior (empleado calificado 48 horas nivel 1) a la del actor (empleado 48 horas nivel 1); que no hay igualdad de condiciones entre ambos trabajadores; que si bien Almeida se desempeña en el sector almacén desde principios de 2009, con anterioridad fue empleado de seguridad, realizando tareas de control de pérdidas y que ese cambio no podía implicar un cambio en la categoría y la remuneración.

III.- El actor reprocha con razón lo decidido en origen y por lo tanto la apelación prosperará por mi intermedio. En efecto, según el artículo 81 de la ley de contrato de trabajo la empleadora debe dispensar a todas las personas trabajadoras igual trato en identidad de situaciones y no es ilegítimo el tratamiento diferente sólo cuando responde a razones de bien común o se sustenta en la mayor laboriosidad, eficacia o contracción a las tareas.

La Constitución Nacional garantiza en el artículo 14 bis el derecho de «igual remuneración por igual tarea». Por otro lado, el Convenio 100 de la Organización Internacional del Trabajo, de 1951, sobre Igualdad de Remuneración, ratificado por Argentina en 1956 y con jerarquía superior a las leyes (Art.75 inciso 22 CN), al aludir a la igualdad remuneratoria se refiere a la atinente a trabajos de igual valor (Arts.1 y 2). Como se ha puntualizado desde la jurisprudencia del Más Alto Tribunal: «Si bien originariamente dirigido a la regulación de la mano de obra masculina y femenina, el principio de igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor responde, actualmente, al criterio más amplio de la equidad en los métodos de fijación de los salarios, al que no es ajeno el concepto de que las diferencias deben fundarse en circunstancias objetivas y demostrables de calificaciones y aptitudes (Voto de los Dres. Enrique Santiago Petracchi y Jorge Antonio Bacqué)» (Fallos 311:1602, precedente «Fernández, Estrella c.Sanatorio Güemes S.A.» , 23-08-1988).

En el caso, no se discute que el señor Castillo realiza tareas idénticas a las que desarrolla el señor Almeida. Fue admitido que tanto uno como otro realizan funciones de reposición de mercaderías en el sector almacén del supermercado en el que prestan servicios (Carrefour de Quilmes). Tampoco está discutido que el trabajador Almeida percibe una retribución superior. Así lo admitió la demandada y lo corrobora la perito contadora en su informe de fojas 133/137, quien cuantificó las diferencias por el período 12/2009 – 11/2011 en $ 10.212,35 (ver respuesta 6 de fojas 136 vuelta y anexo II de fs.135).

La empleadora, quien tiene a cargo la acreditación de la legitimidad del trato salarial diferenciado en identidad de labores o cuando éstas son de igual valor, se excepciona afirmando que no hay igualdad de situación entre ambos trabajadores porque Almeida revista en otra categoría. Esta no es una razón legítima porque si bien es cierto que las categorías asignadas son distintas -el actor revista como «Empleado 48 hs. Niv. 1» y Almeida como «Empleado Calif. 48 hs. Niv.1»-, tal diferencia es irrelevante a los fines de la controversia, porque lo que define la contienda se emplaza en el tipo de tareas que, como ya se dijo son idénticas pues ambos trabajadores prestan labores de reposición. Lo mismo da que la empleadora categorice el vínculo con Almeida como jefe de sector, gerente o cajero, ya que tal denominación no modifica lo central de la disputa que transita por evaluar si los trabajos son idénticos u objetivamente equiparables en cuanto a su valor en la cadena de producción.

En otro orden, la empleadora argumenta que el trabajador Almeida, hasta principios de 2009, fue empleado de seguridad, que realizaba tareas de control de pérdidas y que ello entrañaba una categoría superior, de personal calificado. Sin embargo, ese antecedente laboral es idéntico al del actor Castillo.Los testigos, incluso quienes declararon a instancia de la demandada, manifestaron de consuno que antes de realizar tareas como repositor, el actor Castillo trabajó en el sector seguridad, al igual que Almeida (ver testimonio de Mosteirin, fs.114). En el mismo sentido declararon otros testigos (Ponce, fs.108; Mercado, fs.115, Mouzo, fs.129 y Cejas, fs.130). Si bien este último fue impugnado en su credibilidad, no lo fueron los restantes que declararon en sentido coincidente.

En definitiva, la demandada no acreditó que la situación laboral del trabajador Almeida justifique un trato salarial diferente y más ventajoso que el que propina al demandante. Por lo tanto, le asiste razón al quejoso en cuanto a que se transgredió en su perjuicio la igualdad en el plano remuneratorio.

IV.- A los fines de cuantificar el capital de condena tomaré la suma informada por la señora perito contadora en su informe de fojas 1133/137, ya que las impugnaciones atinentes a la diferencia salarial que formuló la demandada a fojas 141 vuelta, se centran en una diferencia de categoría y tareas que, como ya dije, son inexistentes. A pesar de la objeción de la demandada, se incluyen en el capital las partidas liquidadas como no remuneratorias ya que es salario toda contraprestación percibida como consecuencia del contrato de trabajo (Art.103 ley 20.744; Convenio 95 OIT).

De acuerdo al Art.1 del Convenio 95 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por Argentina en 1956, el término salario : «significa la remuneración o ganancia, sea cual fuere su denominación o método de cálculo, siempre que pueda evaluarse en efectivo, fijada por acuerdo o por la legislación nacional, y debida por un empleador a un trabajador en virtud de un contrato de trabajo, escrito o verbal, por el trabajo que este último haya efectuado o deba efectuar o por servicios que haya prestado o deba prestar».

Con ese fundamento, la Corte Federal predicó la naturaleza salarial de los vales alimentarios (Fallos 332: 2043 – causa «Pérez, c.Disco SA , del 1-9-2009) y los anticipos negociados colectivamente como no salariales (Causa «Díaz, Paulo Vicente c. Cervecería Quilmes SA» , 4-6-2013).

El capital de condena asciende a $ 10.212,35 con más intereses a la tasa activa según Acta 2357/02 y Resolución 8/02 de esta CNAT desde que cada diferencia salarial fue debida (Art.128 ley 20.744).

V.- A influjo de lo normado por el artículo 279 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, corresponde una nueva decisión sobre costas y honorarios. Las costas de ambas instancias se deben imponer a la demandada vencida (artículo 68 CPCCN). En atención al mérito y calidad de los trabajos cumplidos y lo normado por la ley 21.839 y el decreto ley 16638/56, propongo regular los honorarios de la representación letrada de la parte actora, demandada y perito contadora, en el 15%, 10% y 8% respectivamente y con respecto a los honorarios de alzada de la representación letrada de actor y demandada, en el 25% y 25% respectivamente de lo que les corresponda percibir por los trabajos de origen (artículo 14 de la ley 21.839).

VI.- Por lo expuesto, propongo en este voto: 1) Revocar la sentencia apelada y hacer lugar a la demanda condenando a INC S.A. a pagar a Fabio Damián Castillo, dentro del quinto día de quedar firme la liquidación que se practique en la etapa del artículo 132 de la ley 18.35, la suma de $ 10.212,35 más intereses a la tasa activa según Acta 2357/02 y Resolución 8/02 de esta CNAT desde que cada diferencia salarial fue debida; 2) Imponer las costas de ambas instancias a la demandada y 3) Regular los honorarios conforme lo establecido en el considerando V.

La Dra.Gloria Pasten de Ishihara dijo:

Que adhiere al voto que antecede por compartir sus fundamentos.

A mérito de lo que resulta del precedente acuerdo, SE RESUELVE:

1) Revocar la sentencia apelada y hacer lugar a la demanda condenando a INC S.A. a pagar a Fabio Damián Castillo, dentro del quinto día de quedar firme la liquidación que se practique en la etapa del artículo 132 de la ley 18.35, la suma de $ 10.212,35 más intereses a la tasa activa según Acta 2357/02 y Resolución 8/02 de esta CNAT desde que cada diferencia salarial fue debida; 2) Imponer las costas de ambas instancias a la demandada y 3) Regular los honorarios conforme lo establecido en el considerando V. de estos actuados.

Regístrese, notifíquese, comuníquese (art. 4º Acordada CSJN Nº 15/13) y devuélvase.

Gabriela Alejandra Vázquez

Jueza de Cámara

Gloria M. Pasten de Ishihara

Jueza de Cámara

Ante mí:

Verónica Moreno Calabrese

Secretaria

En de de 2013 se dispone el libramiento de cédulas. Conste.

Verónica Moreno Calabrese

Secretaria

En de de 2013 se notifica al Sr. Fiscal General la Resolución que antecede y firma. Conste.

Verónica Moreno Calabrese

Secretaria

 

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