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El despido dispuesto por la empleadora como consecuencia del recurrente incumplimiento de la jornada laboral por parte de la actora deviene justificado.

Horas ExtrasPartes: Rojas Thelma María c/ MAYCAR S.A. s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: V

Fecha: 17-abr-2013

Cita: MJ-JU-M-79084-AR | MJJ79084 | MJJ79084

El despido dispuesto por la empleadora como consecuencia del recurrente incumplimiento de la jornada laboral por parte de la actora deviene justificado, máxime siendo que el sistema de control de asistencia, -fichado-, no fue cuestionado.

Sumario:

1.-Corresponde considerar justificado el despido dispuesto por la empleadora puesto que ha quedado acreditado que la actora llegaba tarde y se retiraba antes de cumplir su horario en forma recurrente, -lo que diera lugar a la sanción que ocasionara los improperios denunciados-, máxime siendo que la demandada acompañó las planillas de fichado , -sistema de control de asistencia que no se encuentra cuestionado-, del que surgen los ingresos a deshoras hasta el día en que se produjeran los hechos que se ventilan.

2.-Puesto que los testimonios aportados por la demandada y reforzados por la planilla de ingresos y egresos, apuntan todos a señalar que la actora, efectivamente, no cumplía su horario, corresponde considerar justificado el despido dispuesto por la empleadora con sustento en dicha causa.

3.-No corresponde admitir la procedencia del pago de las horas extraordinarias reclamadas por la actora puesto que las críticas relativas a la valoración de la prueba testimonial no son atendibles pues no pasan de ser manifestaciones subjetivas que demuestran disconformidad con las conclusiones del juez anterior; máxime siendo que los deponentes no fueron interrogados concretamente respecto del cumplimiento de horas extras mas sí lo fueron en cuanto a los incumplimientos horarios, en lo que respondieron en forma conteste.

Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 17 días del mes de abril de 2013 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y EL DOCTOR OSCAR ZAS dijo:

I- Contra la sentencia de primera instancia (fs. 267/270), que rechazó en lo principal la demanda, interpone recurso de apelación la parte actora a tenor del memorial que luce a fs. 271/ 279 vta., contestado por la contraria a fs. 284/285 vta.

II- Se queja la apelante por entender que la jueza de grado yerra al considerar acreditada la causal de despido invocada por la demandada, en cuanto a la interpretación que hace de los testimonios de cada una de las partes, y rechazar la demanda. Adelanto que considero que no le asiste razón por los motivos que expondré.

La justa causa de despido manifestada por Maycar S.A. en su CD rescisivo (fs. 15 y 165) es «…ha(ber) efectuado ingresos tardíos y egresos anticipados sin aviso ni justificación…» y «…contestar de manera inapropiada, aduciendo que jamás llegaba tarde ni se retiraba anticipadamente, comenzando a vociferar improperios contra los representantes del área de Recursos Humanos…».

En cuanto a la primera causal, referida a los horarios de ingreso y egreso, que diera lugar a la sanción que ocasionara los supuestos improperios, entiendo que se halla suficientemente acreditada de los elementos aportados en autos. Al respecto, la demandada acompaña las «planillas de fichado» (v.fs. 64/66) -sistema de control de asistencia que no se encuentra cuestionado- del que surge, en principio, que la actora no habría llegado en horario ni una sola vez entre los meses de junio y el septiembre hasta el día en que se produjeran los hechos que se ventilan y se habría retirado habitualmente minutos antes de cumplida su jornada.

Si bien la actora en su demanda denuncia haber cumplido una jornada «muy amplia» (fs.7 vta.), en cuanto al horario de ingreso todos los testimonios, aportados por ambas partes, son contestes en afirmar que es a las 8 hs. no pudiendo darse efectiva razón a los dichos de Rojas del cumplimiento de un horario distinto. El testigo Fischer (fs. 116/ 118) carece de fuerza convictiva, toda vez que sólo trabajó con la actora hasta marzo de 2009 razón por la cual sus dichos no están basados en un conocimiento directo de los hechos sobre los que depone, puesto que no pudo conocer lo ocurrido a septiembre de ese año. Di Munno (fs. 140/ 142) dice «…que el horario de la actora exactamente no lo conoce…» ; Carrasco (fs. 204/ 205) reafirma que la actora «…entraba también a las 8…» y, finalmente, Catalán (fs. 246/ 248) «… que no sabe el horario de la actora…».

Los testimonios aportados por la demandada y reforzados por la planilla de ingresos y egresos (fs. 64/66),- que si bien desconoce en forma general la actora en presentación de fs. 94 nada dice en cuanto a esto cuando lo aporta el peritaje contable respondiendo al pto. V de solicitado por su parte y señala los horarios de dicha planilla (v. fs. 154)- apuntan todos a señalar que la actora, efectivamente, no cumplía su horario. Todos los testigos declararon en forma conteste que dicho horario de ingreso y egreso se controlaba mediante fichaje. En tal contexto, las planillas mencionadas reflejarían el fichado del período allí comprendido. Del mismo surge que Rojas entraba más tarde y se retiraba más temprano. A dichas planillas no correspondería restarles fuerza suasoria por cuanto no se encuentra cuestionado el valor de las mismas (art. 116 , L.O.) y, por lo demás, no se expuso en el inicio que el fichaje fuera irreal.

En cuanto a la contestación inapropiada y los improperios, los cuales la demandada acredita mediante los testimonios de una de las agredidas (Muñoz) y de una testigo (Nigrelli), nada opone la actora en términos probatorios.Los testigos que aporta la quejosa no conocen sobre los hechos específicos aquí referidos y su agravio está dirigido a la comprobación de un modo de obrar de la empresa que tampoco se logra acreditar en autos que sea sistemático o reiterado en las condiciones que se lo invoca y sin cuestionar con la exigencia impuesta por el art. 116, L.O., la valoración efectuada por la jueza a quo de las constancias arrimadas a la causa en virtud de las cuales considera acreditado el presupuesto fáctico de esta pretensión.

El agravio referido al alegado incumplimiento de los recaudos exigidos por el art. 243 de la L.C.T. (t.o.) no será abordado por ser una cuestión que no fue sometida a valoración del juez de grado (art. 277 , C.P.C.C.N.) Con respecto a la prueba de las horas suplementarias sostiene la recurrente que la jueza de primera instancia sobrestimó las declaraciones de los testigos aportados a la causa por la parte demandada y que prescindió de las declaraciones de los de la parte actora. Arguye también en su defensa que los testigos son trabajadores dependientes con la demandada. A mi criterio ninguna de estas objeciones es relevante como para propiciar una modificación de lo resuelto en la instancia anterior.

Las críticas relativas a la valoración de la prueba testimonial a mi juicio no son atendibles pues no pasan de ser manifestaciones subjetivas que demuestran disconformidad con las conclusiones del juez anterior. Los deponentes no fueron interrogados concretamente respecto del cumplimiento de horas extras mas sí lo fueron en cuanto a los incumplimientos horarios, en lo que respondieron en forma conteste.

El interés directo o indirecto en el pleito al que se refiere el art. 441, inc. 3º , C.P.C.C.N. debe estar claramente objetivado, más allá de la apreciación de los jueces sobre la subjetividad consciente o inconsciente de los testigos.No advierto que se configure en el presente caso una comunidad de intereses y de controversia entre la demandada y los testigos impugnados.

Por lo demás, de las planillas horarias a las que se hace mención ut supra no se desprende el cumplimiento de la jornada mencionada, circunstancia que, aun de estarse a lo declarado por los testigos que depusieron a propuesta de la actora, se advertiría una flagrante contradicción porque de sus propias declaraciones surge que se fichaba la entrada y la salida.

Toda vez que el actor no aportó otra prueba idónea para corroborar su postura, se impone la confirmación de la sentencia de grado en cuanto rechaza el reclamo de horas extras (conf. arts. 386 , C.P.C.C.N.; 90 y 155 , L.O.).

Por todo lo expuesto entiendo que corresponde confirmar la sentencia de grado en todo lo que fue materia de agravios en la presentación en examen.

III- De prosperar mi criterio, atento al resultado del recurso interpuesto, entiendo que corresponde imponer las costas de alzada a cargo de la apelante vencida (confr. arts. 68 , C.P.C.C.N. y 155, L.O.) y regular los honorarios de las representaciones letradas de las partes actora y demandada en el 25 % de lo que les corresponda por su actuación en la instancia anterior (confr. art. 14 , ley 21.839).

EL DOCTOR ENRIQUE N. ARIAS GIBERT manifestó: Que por análogos fundamentos adhiere al voto del Sr. Juez de Cámara preopinante En virtud de lo que surge del acuerdo que antecede, el TRIBUNAL RESUELVE: 1) Confirmar la sentencia de grado en todo lo que fue materia de recurso y agravios. 2) Costas y honorarios de alzada según lo propuesto en el considerando III del primer voto.

Reg., not. dev. Con lo que terminó el acto, firmando los señores jueces por ante mí, que doy fe. Se deja constancia que la vocalía 1 se encuentra vacante (art. 109 , R.J.N.).

Oscar Zas

Juez de Cámara

Enrique N. Arias Gibert

Juez de Cámara

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