Dejar transcurrir plazo sin que la empleada preste servicios ni el empleador reclame por los mismos indica que las partes han decidido poner fin a la relación que las uniera

Extinción del contratoPartes: Barila Antonina c/ Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor de la República Argentina s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: VIII

Fecha: 11-dic-2012

Cita: MJ-JU-M-77739-AR | MJJ77739 | MJJ77739

Aun presumiendo la existencia de la relación laboral, no corresponde admitir la indemnización reclamada puesto que la actora dejó de prestar servicios varios meses sin reclamar los salarios, lo que implica la extinción del contrato por voluntad concurrente de las partes; máxime siendo la actora abogada, quien no puede desconocer las consecuencias de dicho accionar.

Sumario:

1.-Corresponde admitir la naturaleza laboral de la relación habida entre la actora y la demandada puesto que aquella ejecutaba prestaciones relacionadas con el asesoramiento legal en la asesoría jurídica de la demandada, lo que implica el hecho conocido de la presunción del art. 23 LCT., que resulta el método adecuado para resolver la situación materia de juzgamiento (arts. 377 , 386 , 456 CPCCN., 90 ley 18345.).

2.-Corresponde tener por acreditada la existencia de una relación laboral puesto que la parte demandada reconoció que la accionante estuvo vinculada a la entidad en virtud de un contrato de locación de servicios, sumado a que los testimonios de los deponentes poseen plena eficacia convictiva pues revelan el hecho mismo de la prestación de servicios, esto es, la incorporación de la actora en una empresa ajena, más la presencia de las notas de subordinación económica, técnica y jurídica, -aun cuando en el caso y por la actividad de la actora la segunda se encuentre un tanto diluida.

3.-No corresponde admitir los haberes reclamados por la actora con posterioridad a que la actora dejara de prestar servicios en forma efectiva, -art. 103 LCT.-, pues no se demostró que hubiese tenido algún padecimiento que pudiese encuadrar su situación en el marco de lo dispuesto por el art. 208 de la LCT. o que hubiese puesto su fuerza de trabajo a disposición del accionado en dicho periodo.

4.-Dejar transcurrir plazo sin que la empleada prestara servicios ni el empleador reclamara por los mismos, indica a las claras que ambas partes han decidido poner fin a la relación que los uniera, más aun cuando, la actora es una profesional del derecho que no puede desconocer cuáles son las consecuencias del abandono de una relación, en el marco de un contrato de trabajo.

Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 11 días del mes de diciembre de 2012, se reúnen en acuerdo los jueces de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para dictar sentencia en la causa del epígrafe, y, de acuerdo con el resultado del sorteo realizado, proceden a votar en el siguiente orden:

EL DOCTOR LUIS ALBERTO CATARDO DIJO:

I.- Las partes vienen en apelación contra la sentencia de fs. 148/151 que rechazó las pretensiones de cobro de diversos créditos de naturaleza laboral.

II.- La sentenciante de grado, con remisión a las constancias probatorias que citó, concluyó que los servicios prestados por la actora no fueron en el marco de un contrato de trabajo, y en consecuencia, excluyó la operatividad de las previsiones del artículo 23 de la L.C.T.

Rigen en el proceso laboral las reglas del onus probandi. Era carga de la accionante acreditar el presupuesto de su pretensión. Ello no implica someterla injustamente, ni en violación del principio in dubio pro operario y del orden público laboral. La decisión de demandar deber ser precedida por una evaluación técnica de los elementos con que se cuenta para acreditar los hechos respecto de los cuáles existirá, presumiblemente, controversia. Afirmado un hecho relevante por la actora, pesa sobre ella la carga de probarlo, lo que no significa imponerle alguna actividad, sino el riesgo de que su pretensión sea desestimada, si el hecho no resulta, de alguna manera, acreditado.

He sostenido invariablemente que el artículo 23 de la L.C.T., manda presumir, en principio, que la prestación de servicios personales en una estructura empresaria ajena reconoce como fuente un contrato de trabajo. Pero ello es sólo una presunción iuris tantum que puede ser desvirtuada por prueba en contrario.Y la teoría del contrato realidad fue elaborada por la doctrina para hacer frente a situaciones en las que mediaba prestación efectiva de servicios remunerados pero no contrato válido; su versión elaborada es la de la relación de trabajo, recogida por el artículo 22 L.C.T., según la cual la ejecución de las prestaciones de índole laboral y remuneradas, que configuran esa relación, determina la aplicación de la normativa regulatoria, legal o convencional, aunque no exista como antecedente, un contrato de trabajo válido. La norma, como la generalidad de las que establecen presunciones, parte de la observación de lo que pleorumque accidi en su sector de la realidad social, esto es, de los comportamientos típicos de los operadores jurídicos en situaciones determinadas y les atribuye como consecuencias las previstas en el ordenamiento para este tipo legal en particular.

El tipo que el artículo 23 L.C.T. contempla es el del trabajo prestado para empresas industriales, comerciales o de servicios, en las que, como resulta de la observación de la realidad, los sujetos recurren, regularmente al contrato de trabajo para obtener el derecho a la utilización de su fuerza de trabajo a la apropiación originaria de los frutos del trabajo.

Es a través de este razonamiento que se llega a presumir, frente a la prestación de servicios en las condiciones anotadas, que las partes se han vinculado típicamente, mediante un contrato de trabajo, «salvo que por las circunstancias, las relaciones o las causas que lo motiven, se demostrase lo contrario».

La Sala que integro ha sostenido en varias oportunidades que «respecto de la presunción del artículo 23 LCT en los casos en que los sujetos que prestan sus servicios personales son profesionales universitarios, si pretenden su aplicación deben acreditar que celebraron un contrato de trabajo, o que, en la ejecución de la relación jurídica de que se trate, las partes se comportaron -más allá del nomen juris» elegido- como, típicamente, lo harían un trabajador y su empleador.La fuente de esa aplicación sería la prueba de la existencia del contrato o de la relación de trabajo (artículos 21 y 22 de la LCT) no la llamada presunción laboral y no jugaría la inversión de la carga de la prueba que resulta de la operatividad de ésta» (Mazzitelli, Patricia Adriana y otro c/ A.C.A.R.A. Ente Cooperador Ley 23283 y 23412 s/ despido sentencia 32.313 del 21.12.04).

En el caso, tengo por acreditado que la actora prestó servicios para el sindicato demandado realizando tareas como abogada.

En efecto, la parte demandada reconoció que la accionante estuvo vinculada a la entidad en virtud de un contrato de locación de servicios que finalizó el 25.03.2008. Dicho contrato y la nota interna dirigida a la secretaría administrativa de la entidad, fueron desconocidos a fs. 56. Los testimonios de Calvo (fs. 131), García (fs. 132) y Wahlberg (fs. 133/134), poseen plena eficacia convictiva, pues, revelan el hecho mismo de la prestación de servicios, la incorporación de la actora en una empresa ajena y la presencia de las notas de subordinación económica, técnica y jurídica (aún cuando en el caso y por la actividad de la actora la segunda se encuentre un tanto diluida). Rige plenamente la presunción del artículo 23 L.C.T., esto es, la prestación de servicios personales, en el marco de una organización empresaria ajena, elemento conocido de la presunción que permite inferir, juris tantum, que ella reconoce como fuente un contrato de trabajo. Era carga de la demandada acreditar su versión, si pretendía desvirtuar los efectos de la presunción. No resulta de los argumentos que intentó utilizar y de la prueba que trajo que lo haya logrado.En definitiva, en la especie, la actora ejecutaba prestaciones relacionadas con el asesoramiento legal en la asesoría jurídica de la demandada y ello implica el «hecho conocido» de la presunción del artículo 23 L.C.T., que resulta el método adecuado para resolver la situación materia de juzgamiento. (artículos 377 , 386 , 456 C.P.C.C.N., 90 ley 18.345.).

Sentado lo anterior, corresponde analizar la procedencia de los conceptos reclamados.

En la contestación de demanda se negó que la actora hubiera continuado con sus actividades con posterioridad al 25.03.2008 (fs. 46). Memoro que aquélla se consideró despedida el 04.07.2008.

La actora no demostró que estuvo trabajando con posterioridad a esa fecha. Los testigos citados no corroboraron su versión. Calvo, dijo que se desvinculó de la demandada a fines de abril de 2008, García a fines de marzo de 2008 y Wahlberg, trabajó hasta abril de 2008.

Al no haber la actora prestado servicios con posterioridad al mes de marzo de 2008, no pueden serle reconocidos los haberes que pretende (artículo 103 L.C.T.), máxime cuando no se demostró que hubiese tenido algún padecimiento que pudiese encuadrar su situación en el marco de lo dispuesto por el artículo 208 de la L.C.T. o que hubiese puesto su fuerza de trabajo a disposición del accionado. Cuando la accionante intimó a la demandada, hacía alrededor de tres meses que no prestaba servicios. El artículo 241 de la L.C.T.establece en su última parte que «se considerará igualmente que la relación laboral ha quedado extinguida por voluntad concurrente de las partes, si ello resultase del comportamiento concluyente y recíproco de las mismas, que traduzca inequívocamente el abandono de la relación».

Estimo que dejar transcurrir dicho plazo sin que la empleada prestara servicios ni el empleador reclamara por los mismos, indica a las claras que ambas partes han decidido poner fin a la relación que los uniera, más aun cuando, la actora es una profesional del derecho que no puede desconocer cuáles son las consecuencias del abandono de una relación, en el marco de un contrato de trabajo.

No obsta a esta conclusión que la accionada no haya reconocido la existencia de un vínculo laborativo ni invocado la situación prevista en la norma legal aludida, desde que «el juez tiene la facultad y el deber de discurrir los conflictos litigiosos y dirimirlos según el derecho vigente, calificando autónomamente la realidad fáctica y subsumiéndola en las normas jurídicas que la rigen, con prescindencia de los fundamentos que enuncien las partes» (Fallos 300: 1034).

Por ello, desestimaré la pretensión de percibir indemnizaciones por despido, y toda vez que al momento de cursar sus intimaciones la actora, la relación laboral estaba disuelta por voluntad concurrente de las partes, no admitiré el reclamo de indemnizaciones de la ley de empleo.

Teniendo en cuenta la remuneración mensual denunciada de $ 4.500.- que estimo ajustada a la índole de los servicios prestados (artículos 55 y 56 L.C.T.), y por no haberse demostrado su pago, proceden los rubros: vacaciones proporcionales $ 1.260; S.A.C. sobre vacaciones proporcionales $ 105; S.A.C. proporcional 2008 $ 1.125; S.A.C. 2007 $ 4.500, S.A.C. proporcional 2006 $ 1.500.-.

La actora demostró haber cursado a la accionada la intimación prevista en el artículo 80 de la L.C.T.después de los 30 días de finalizado el vínculo, razón por la cual, progresará la multa que contempla dicha normativa ( artículo 3º del decreto 146/2001), que asciende a $ 13.500.-.

III.- En un supuesto de vencimientos parciales y mutuos, rige el artículo 71 C.P.C.C.N., que remite a una comparación conceptual, no aritmética, de los respectivos vencimientos. Considero que la actora debe cargar con el 30% de las costas del proceso y la demandada, con el 70%. Estimo los honorarios de las representaciones letradas de la actora y demandada, por la total actuación, en el 20% y 15%, respectivamente, sobre el monto de condena, incluido los intereses (artículos 71 y 279 C.P.C.C.N. 6°, 7°, 8º , 19 , 14(rf:LEG805.14) de la Ley 21839; 38 ley 18.345).

IV.- Por las razones expuestas, propongo se deje sin efecto la sentencia apelada y se haga lugar a la demanda; se condene a la demandada a pagar a la actora, m ediante depósito judicial, dentro del quinto día de quedar firme la liquidación del artículo 132 de la ley 18.345, la suma de $ 21.990.- con intereses que se computarán desde que cado rubro es debido, y hasta la fecha del efectivo pago y, se aplique la tasa activa fijada por el Banco de la Nación Argentina para el otorgamiento de préstamos según el cálculo difundido por la Prosecretaría General de la Cámara (Resolución CNAT nº 8 del 30/05/02); se dejen sin efecto los pronunciamientos sobre costas y honorarios; se impongan a la actora el 30% de las costas del proceso y a la demandada el 70%; se regulen los honorarios de las representaciones letradas de la actora y demandada, por la total actuación, en el 20% y 15%, respectivamente, sobre el monto de condena, incluido los intereses.

EL DOCTOR VICTOR A. PESINO DIJO:Que, por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

Por ello, el TRIBUNAL RESUELVE:

I ) Dejar sin efecto la sentencia apelada y hacer lugar a la demanda, y condenar a la demandada a pagar a la actora, mediante depósito judicial, dentro del quinto día de quedar firme la liquidación del artículo 132 de la ley 18.345, la suma de $ 21.990.- con intereses que se computarán desde que cado rubro es debido, y hasta la fecha del efectivo pago, con los intereses establecidos en el presente pronunciamiento;

II) Dejar sin efecto los pronunciamientos sobre costas y honorarios;

III) Imponer a la actora el 30% de las costas del proceso y a la demandada el 70%;

IV) Regular los honorarios de las representaciones letradas de la actora y demandada, por la total actuación, en el 20% y 15%, respectivamente, sobre el monto de condena, incluido los intereses.

Regístrese, notifíquese y oportunamente devuélvanse.

LUIS ALBERTO CATARDO

JUEZ DE CAMARA

VICTOR A. PESINO

JUEZ DE CAMARA

Ante mí:

ALICIA E. MESERI

SECRETARIA

 

 

  1. Si solo deseas cuantificar eso, probablemente tu móvil inteligente ya lo haga.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: