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#Fallos Conflicto de encuadramiento: El CCT firmado por la empleadora es aplicable a todos sus trabajadores, con independencia de que el actor realizara tareas que no hacen al objeto social de aquella

Partes: Pastrian Fernando Pablo c/ Nucleoeléctrica Argentina S.A. s/ diferencias de salarios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: VIII

Fecha: 6-abr-2021

Cita: MJ-JU-M-132199-AR | MJJ132199 | MJJ132199

El CCT firmado por la empleadora es aplicable a todos sus trabajadores, con independencia de que el actor realizara tareas que no hacen al objeto social de aquella.

Sumario:

1.-Es improcedente rechazar el planteo de la empleadora en cuanto pretende que no se apliquen las disposiciones del CCT Nº 51/05 E afirmando que el trabajador fue contratado para la construcción del establecimiento, es decir, para un fin distinto a su objeto social, que es la provisión de energía eléctrica, porque no está discutido que fue la demandada quien celebró el convenio referenciado y en éste se establece que sus cláusulas resultan aplicables a todo el personal que prestaba servicios, y no se vislumbra cual sería la causa para excluirlo del ámbito de aplicación de dicho convenio cuando precisamente expresamente abarca al colectivo de los trabajadores.

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Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 06 días del mes de abril de 2021, se reúnen en acuerdo los jueces de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para dictar sentencia en la causa del epígrafe, y, de acuerdo con el resultado del sorteo realizado, proceden a votar en el siguiente orden:

LA DOCTORA MARÍA DORA GONZALEZ DIJO:

I.- La sentencia de grado acogió la demanda que procuró el cobro de diversos créditos de naturaleza laboral.

Contra dicha decisión se alzan en apelación la demandada, su patrocinio letrado y el perito contador.

II.- El recurso de la demandada no tendrá recepción y en esa inteligencia me explicaré.

La apelante insiste en que no corresponde aplicar a la relación laboral del actor las disposiciones del CCT N° 51/05 E porque -a su decir- aquél fue contratado para la construcción del establecimiento demandado (represa), esto es, para un fin distinto a su objeto social que es la provisión de energía eléctrica. Además aduce que no existió un perjuicio económico para aquel quién estaba «fuera de convenio».

De principio cabe señalar que los convenios colectivos no pueden exceder el ámbito material de aplicación y, por ende, no inciden sobre empresas que no estuvieron representadas por entidad alguna en su suscripción. Al respecto, Rodríguez Mancini (D.T. 1994-A-212) sostiene que «a partir de lo dispuesto en el art. 4º de la ley 14.250 el ámbito de aplicación de una convención colectiva.estará siempre determinado o se puede decir depende de la representación asumida por las organizaciones que han participado en su formación». En ese orden de ideas agrega que «La representación patronal.viene ceñida por elementos de orden económico que determinan el ámbito propio de la actividad que representa profesionalmente la entidad que participa del convenio colectivo.Por lo tanto, nos parece que es fundamental para resolver cualquier conflicto en el que se halle en juego el alcance de la representación empresaria, recurrir al examen de cual es la actividad económica que se ha tenido en cuenta para adjudicar la representación». En el mismo sentido dice Lorenzetti (Convenciones Colectivas de Trabajo, Rubinzal-Culzoni, pág. 95), con cita de Deveali que lo que se debe decidir es «a).si las tareas están o no contempladas en la convención de la actividad principal; b) si el empleador ha intervenido directa o indirectamente en la discusión del convenio colectivo que pretende aplicarse. En virtud de esto, nada se opone a que si una representación gremial.pretende regular una actividad., celebre con las respectivas asociaciones de empleadores una convención. Mientras eso no suceda no es de aplicación el convenio. Nada se opone, dice Deveali, a que una empresa tenga que aplicar dos o más convenios, siempre que haya intervenido en su ejecución».

Asimismo, cabe recordar la doctrina sentada por esta Cámara en el fallo plenario «Risso Luis v. Química Estrella S.A.» del 22.03.1957 (art.303 del CPCCN) que ilustró acerca de los lineamientos que deben seguirse para definir un conflicto de encuadramiento convencional, es decir, para responder al interrogante acerca de qué convenio colectivo le resulta aplicable a una relación laboral debe tenerse en cuenta, y es relevante determinar, cuál es la actividad principal de la empresa o establecimiento donde cumple funciones el trabajador, con la salvedad de los convenios de profesión, oficio o categoría cuando la patronal ha estado representada en su celebración.

Sentado lo expuesto, corresponde confirmar el temperamento adoptado en grado respecto del encuadre convencional del actor, porque no se discute en el sublite que la demandada es quien celebró el CCT 51/05 E (que aplicaba a su personal de planta) y en el artículo 3° estableció claramente que dichas disposiciones regirían «.dentro del ámbito de Nucleoeléctrica Argentina SA, afectados a cualquiera de las siguientes etapas:

Producción, Explotación Comercial o indistintamente a sus servicios auxiliares de Obras, Estudios y Proyectos, manuales, técnicos y/o administrativos y los que en el futuro se incorporen a la misma, previéndose como obligatorio el cumplimiento integral de este Convenio en todo el ámbito del Territorio nacional»; aclarando que «.consecuentemente con lo expresado en el párrafo anterior, el presente instrumento convencional, regirá a todo el personal Permanente, Transitorio y Contratado que preste servicios en la Empresa prestataria del Servicio de Interés General de Nucleoelectricidad en función de las necesidades del servicio, interpretándose inclusive como tales, aquellas que hagan a su perfeccionamiento y capacitación».

Desde tal perspectiva, las cláusulas de dicho convenio resultaban aplicables a todo el personal que prestaba servicios para la demandada, entre ellos, al actor ya que no se discute que era empleado de la misma.Tampoco se vislumbra cual sería la causa para excluirlo del ámbito de aplicación de dicho convenio cuando precisamente expresamente abarca al colectivo de los trabajadores.

Por su parte, cabe recordar lo dispuesto en el artículo 4º de la ley 14.250 que reza «Las normas originadas en las convenciones colectivas que sean homologadas por el MINISTERIO DE TRABAJO, EMPLEO Y SEGURIDAD SOCIAL, en su carácter de autoridad de aplicación, regirán respecto de todos los trabajadores de la actividad o de la categoría dentro del ámbito a que estas convenciones se refieran.» , lo que ratificaría la inclusión del actor en el ámbito de aplicación del mentado convenio.

Por su parte, la demandada no acreditó en el sublite la inexistencia de perjuicio económico, ya que -precisamente- a partir de la no aplicación del convenio se devengaron las diferencias salariales e indemnizatorias acogidas en grado.

En lo que se refiere al cuestionamiento que realiza de la base salarial tomada por el Sr. Juez de grado y el progreso de los diversos rubros e importes admitidos en grado, cabe señalar que no le asiste razón a la quejosa, porque el cuadro comparativo de fs.130 -que menciona en su memorial de agravios- carece de relevancia para elucidar la cuestión, porque se sustenta en valores abstractos ya que no tiene en cuenta -precisamente- las condiciones particulares de contratación del actor en el ámbito de la demandada.

El perito contador solo se limitó a efectuar un cuadro comparativo entre las sumas abonadas al actor (que estaba «fuera de convenio») y los valores que establece el mentado CCT N° 51/05 E pero a prescindido en lo sustancial de las condiciones particulares de contratación del actor (antigüedad, salario pactado entre las partes, funciones cumplidas, carga horaria, etc), todo lo cual impide -obviamente- que sus conclusiones sean extensibles a la relación laboral que aquel mantenía concretamente con la demandada, porque en definitiva -como se dijo- se trata de un cuadro comparativo in abstracto entre las sumas percibidas por el actor sin la aplicación del convenio y los importes que reconoce genéricamente dicho convenio.

En lo demás, el recurso no cumple acabadamente con la critica concreta y razonada de la sentencia (art. 116 de la LO), ya que el apelante se limita a reiterar los argumentos vertidos en la contestación de demanda pero prescinde por completo de los diversos fundamentos acuñados por el «a quo» para fundamentar su decisión.

Por ello, no encuentro fundamentos validos para apartarme de lo decidido en origen.

Las regulaciones de honorarios lucen razonables, considerando la importancia, mérito y extensión de las tareas cumplidas (art. 38 de la LO y concordantes de las leyes 21839 y 27423).

IV.- Por las razones expuestas propongo en este voto: 1) Confirmar la sentencia apelada en cuanto fue materia de recursos y agravios. 2) Imponer las costas de Alzada a la demandada 3) Regular los honorarios de los profesionales intervinientes en el 30% de lo que, en definitiva, les corresponda por su actuación en la anterior instancia (artículos 68 del Código Procesal y 30 de la ley 27423).- EL DOCTOR LUIS A. CATARDO DIJO:

Que, por análogos fundamentos, adhiere al voto que antecede.

Por ello, el TRIBUNAL RESUELVE:

1) Confirmar la sentencia apelada en cuanto fue materia de recursos y agravios.

2) Imponer las costas de Alzada a la demandada.

3) Regular los honorarios de los profesionales intervinientes en el 30% de lo que, en definitiva, les corresponda por su actuación en la anterior instancia.

Regístrese, notifíquese, cúmplase con lo dispuesto en el artículo 4º Acordada CSJN 15/13 del 21/05/13 y, oportunamente, devuélvase.

MARÍA DORA GONZALEZ

JUEZ DE CAMARA

LUIS A. CATARDO

JUEZ DE CAMARA

Ante mí:

CLAUDIA GUARDIA

SECRETARIA

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