A los gritos y empujones no: Despido de un trabajador que protagonizó un incidente en el cual levantó la voz y empujó a su empleadora sin causarle lesiones

despido verbalPartes: C. R. H. c/ Severino Andrea Gisela s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: I

Fecha: 30-dic-2019

Cita: MJ-JU-M-123407-AR | MJJ123407 | MJJ123407

Es justificado el despido si el trabajador protagonizó un incidente en el cual levantó la voz y empujó a su empleadora sin causarle lesiones.

Sumario:

1.-El despido dispuesto por la empleadora se ajusta a la prescripción del art. 242 de la Ley de Contrato de Trabajo y resulta justificado pues los testigos han sido concordantes al describir que se suscitó una discusión entre el actor y la demandada cuando ésta le reclamó por una ausencia injustificada y consecuentemente el actor reaccionó levantando la voz y la empujó sin causarle lesiones, lo cual configuró un hecho grave que no consentía la continuación del contrato de trabajo.

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Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 30 días del mes de diciembre de 2.019 , reunida la Sala Primera de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, para dictar sentencia en la causa del epígrafe, y de acuerdo al correspondiente sorteo, se procede a votar en el siguiente orden:

La Doctora María Cecilia Hockl dijo:

I. La sentencia de fs.218/220 ha sido apelada por la parte actora a fs.223/231. El perito contador apela sus honorarios a fs.221.

II. El actor se queja porque se desestimó su reclamo indemnizatorio por el despido directo dispuesto por la demandada. Apela la valoración de la testifical producida, así como el rechazo de su pretensión dirigida al cobro de diferencias salariales por la categoría que – sostiene- habría cumplido y por haber trabajado horas extras, además de las sanciones fundadas en los arts.1º y 2 de la ley 25.323 y en el art.80 de la LCT. Por último, apela la imposición de las costas.

III. Memoro que C. fue despedido con motivo del hecho que se le endilga habría ocurrido el 8 de noviembre de 2016, cuando -según la demandada y fue admitido por la Jueza de grado- el trabajador se habría retirado “.por su propia decisión.luego de proferir insultos y agravios, sin ninguna provocación, serias amenazas y ejerciendo fuerza física sobre mi persona.”, según lo expuesto en la misiva rescisoria por la demandada Severino, quien instó una denuncia ante la comisaría local.

La demandada explota una pizzería que gira con el nombre de fantasía “Yiyi” y se ubica en la calle Chilavert 5807 de esta ciudad, en la cual el actor presta servicios en el sector de la cocina desde julio del año 2014. Si bien alegó haber ingresado con anterioridad, ello no fue acreditado y ese aspecto no llega discutido a esta Alzada.Insiste el apelante en que trabajaba horas extras y en que su categoría era la de cocinero, extremos que afirma estarían demostrados a través de la testifical producida por la empleadora.

Es oportuno, entonces, examinar las declaraciones de Karina Pereyra (fs.153/154), Julio Yáñez (fs.155/156) y Raúl Mobilia (fs.157/158). La primera es empleada de la demandada desde mediados de 2015 y conoce al actor porque era el pizzero, manejaba “la cocina para la atención al público.la dicente estaba adelante y es la que recepciona y le pasaba los pedidos.”, expresó que cocinaba pizzas, empanadas y a veces pastas (fs.154), y con relación al suceso relativo al despido, relató que escuchó un diálogo con la demandada, quien le llamó la atención reclamándole por una falta un día domingo, lo que se escuchaba porque la testigo estaba del lado del mostrador y la cocina está pegada a ese lugar donde estaba la testigo, el sr. R. levantaba la voz pero no se acuerda qué decía porque la testigo estaba atendiendo al mismo tiempo a un cliente, “.R. le dijo a la demandada ‘Boba’, hubo como un empujón de R. a la demandada, que R. se fue a cambiar al baño . y se retiró del lugar de trabajo aproximadamente al mediodía.”, la testigo no volvió a ver al actor; dijo que estaban presentes Mobilia -cuñado de la demandada, que hace “changas” y ese día había ido a cubrir el delivery- y un cliente, Julio, a quien estaba atendiendo la testigo. Este último expresó que era cliente desde hace más de diez años de la pizzería, que está cerrada los lunes y los domingos al mediodía, que la última vez que vio al actor fue en una discusión, cuando el testigo estaba esperando un pedido del otro lado del mostrados donde había una empleada, y se escuchaba a una persona que estaba alterada y a los gritos en la cocina, vio a la demandada Giselle y a R.cuya voz se escuchaba, se sintió un golpe y “ve a la demandada Giselle va de espalda hacia la puerta de la cocina.

Giselle se pone mal por esta situación y después de un rato R. sale cambiado rápidamente hacia la calle y se va del local.”, el testigo trató de consolar a la demandada que estaba en una crisis de nervios (fs.155). Mobilia, cuñado de Severino, afirmó que conoce a las partes porque hace delivery en la pizzería cuando lo llaman, sabe que el actor hacía las comidas como las pizzas y empanadas porque el testigo estaba al lado del mostrador preparando los pedidos, y en la última ocasión que vio a C. escuchó una discusión porque la dueña le había preguntado por qué había faltado el domingo y “allí el actor empezó a insultar a la dueña. se ve del mostrador a la cocina, que se escuchaba el actor que le decía a la demandada ‘cállese señora’. le dijo también ‘boba’ hasta que la empujó el actor a la demandada. vio que le dio el empujón el actor a la demandada porque se ve desde el mostrador hacia la cocina.” (fs.157 in fine). El testigo dijo haberse acercado a Severino para ver si le había pasado algo y “.a los pocos minutos ve que sale el actor se cambió y se fue.” (fs.158).

Los testigos han sido concordantes en la descripción del suceso, tal como se extrae del examen de sus dichos conforme a las reglas de la sana crítica (art.386, CPCCN): se suscitó una discusión entre el actor y la demandada en la cocina, cuando ésta le reclamó por una ausencia injustificada y C. reaccionó levantando la voz y la empujó sin causarle lesiones – según afirmó la demandada en la denuncia obrante a fs.170/171-. Todos han dado debida razón de sus dichos.La circunstancia de que uno de ellos sea dependiente y el otro el cuñado de la demandada que ocasionalmente se ocupa del delivery (hace “changas”), no resta fuerza convictiva porque nos hallamos frente a un hecho ocurrido al interior de un establecimiento gastronómico pequeño, que consiste en un local que cuenta con algunas mesas y en el que se elaboran pizzas y empanadas. Tampoco empece a la conclusión expuesta la circunstancia de que la accionada, en la denuncia efectuada en sede policial, hubiera mencionado únicamente como testigo de lo ocurrido a Mobilia, ya que tanto Yáñez -quien dijo haberse retirado del local cuando le entregaron el pedido y después de que finalizó la discusión- como Pereyra, estaban en la parte contigua a la cocina, que cuenta con un espacio que la une visualmente con el sector de mostrador (el pasa-platos), por lo que la demandada bien pudo no haber contado con cabal conocimiento de su calidad de testigos del hecho.

En mérito a lo expuesto, encuentro debidamente acreditado que el actor protagonizó un hecho grave que no consentía la continuación del contrato de trabajo, por lo que el despido dispuesto por la empleadora se ajusta a la prescripción del art.242 de la LCT y resulta justificado.

Propongo, pues, confirmar la sentencia de grado en orden al rechazo de las indemnizaciones por despido y de la sanción del art.2º de la ley 25.323.

IV. En orden a la categoría, C. se hallaba registrado como “segundo pizzero” (fs.91) y encuadrado en el CCT 24/88 “rama pizzerías” (pericia contable a fs.176).

Insiste en que era cocinero porque su tarea consistía en “preparación y cocción de los diferentes platos comercializados” (fs.6 y vta.) y sostiene en su memorial que la testifical respalda esta postura.Así, observo que Yáñez dijo que veía al actor amasar, preparar las empanadas y cuando sacaba la comida del horno para pasarla por el “pasa platos”; mientras que, como anticipé en el acápite precedente, Pereyra manifestó que cocinaba pizzas, empanadas y a veces pastas (fs.154) y Mobilia refirió que preparaba pizzas y empanadas. Y según el convenio colectivo aplicable, el segundo pizzero abarca al “minutero, hornero pizzero, parrillero y empanadero”, lo que comprende las tareas que describieron los testigos, por lo que no se advierte en encuadre erróneo de su calidad profesional.

Similares consideraciones caben con relación a la jornada, ya que los testigos han coincidido en que el local permanecía cerrado los lunes y los domingos durante el día -abría sólo por la noche-, por lo que no se verifica el horario invocado de martes a domingo de 9 a 17 hs, como alegó en el inicio. En efecto, Pereyra dijo que trabajaban de martes a domingo, porque los lunes está cerrado y los domingos al mediodía también (fs.154), la testigo ingresaba a las 11 hs. y presume que el actor lo hacía antes pero la testigo no estaba; Mobilio dijo que el actor estaba a la mañana, de martes a sábados de 9 a 17 hs. y el domingo el local sólo abre por la noche y los lunes permanecía cerrado.

En consecuencia, no han sido demostradas la categoría y la jornada alegadas al demandar, lo que implica el rechazo de la pretensión de cobro de esas diferencias salariales y de la sanción por deficiente registración (art.1º de la ley 25.323).

V.Resta examinar el planteo relativo a la sanción por falta de entrega del certificado de trabajo, que se sustenta en que habría practicado la intimación que establece la norma y en que las constancias acompañadas por la demandada no satisfacen los requerimientos del art.80 de la LCT, a cuyo efecto al único que se refiere es a la certificación de la firma (fs.230 in fine). Advierto que la constancia de la certificación bancaria que obra en la copia de fs.64 luce idónea, más allá de observarse que en la demanda el accionante nada dijo acerca de haber recibido constancia alguna. En efecto, conforme se extrae de fs.10/11, los argumentos expuestos en el inicio aluden a la falta de entrega de cualquier certificado, y no a controvertir los alcances de la documentación ya recibida, extremo este último cuya introducción luce extemporánea (art.277, CPCCN), lo que me inclina a proponer se confirme también en este aspecto el fallo de grado.

VI. El examen y desarrollo realizados a lo largo de este voto no permiten, en cuanto a la distribución de las costas, encuadrar el debate en el segundo párrafo del art.68 del CPCCN, por lo que corresponde confirmar lo resuelto en origen y aplicar similar criterio con relación a las costas de Alzada, en atención al principio general del vencimiento.

VII. Por su parte, teniendo en cuenta el mérito, calidad, eficacia y extensión de los trabajos cumplidos, el resultado del pleito y lo nor mado por el art.38 de la LO y disposiciones arancelarias de aplicación y vigentes a la época de las tareas ponderadas a los fines regulatorios (arts.1, 6, 7, 8, 9, 19 y 37 de la ley 21.839 y art.3° inc. b y g del dto.16.638/57; cfr. arg. CSJN, Fallos: 319:1915 ; 341:1063 ), considero que la suma fijada en grado en favor del perito contador es adecuada y debe ser mantenida.

VIII.En síntesis, propongo confirmar la sentencia apelada y declarar las costas de Alzada a cargo del actor vencido (art.68, CPCCN). Regular los honorarios de la representación letrada del actor y de la demandada en el (%), respectivamente, de lo que les corresponda percibir por sus trabajos en la anterior etapa (art.30 de la ley 27.423).

La Doctora Gabriela A. Vázquez dijo:

Que adhiere al voto que antecede.

El TRIBUNAL RESUELVE: confirmar la sentencia apelada y declarar las costas de Alzada a cargo del actor vencido (art.68, CPCCN). Regular los honorarios de la representación letrada del actor y de la demandada en el (%), respectivamente, de lo que les corresponda percibir por sus trabajos en la anterior etapa (art. 30 de la ley 27.423).

Regístrese, notifíquese, oportunamente comuníquese (art.4º, Acordada CSJN Nº 15/13) y devuélvase.

María Cecilia Hockl

Jueza de Cámara

Gabriela A. Vázquez

Jueza de Cámara

Ante mi:

Verónica Moreno Calabrese

Secretaria

En de de , se dispone el libramiento de 3 notificaciones electrónicas (actor, demandada y contador) y se notifica electrónicamente al Ministerio Público Fiscal la resolución que antecede. Conste.

Verónica Moreno Calabrese

Secretaria