Broma pesada que costo el trabajo: Es legítimo el despido del trabajador que envolvió a un compañero con film plástico y publicó las fotos en una red social

Partes: Navarro Fernando José c/ Rayen Cura S.A.I.C. s/ despido

Tribunal: Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Mendoza

Sala/Juzgado: II

Fecha: 10-dic-2018

Cita: MJ-JU-M-116112-AR | MJJ116112 | MJJ116112

Legitimidad del despido causado del trabajador que envolvió a un compañero con film plástico, lo aisló, lo fotografió y publicó las fotos en una red social.

Sumario:

1.-Se ajustó a derecho el despido causado decidido por la empleadora, pues se probó que el actor cometió agresiones a un compañero de trabajo, que consistieron en envolverlo con film plástico, aislarlo, fotografiarlo y publicar las fotos en una red social.

2.-Se está frente a una causal de despido justificado por la pérdida de confianza cuando las expectativas acerca de una conducta leal y acorde con el deber de fidelidad creadas con el devenir del vínculo se vean frustradas a raíz de un suceso que lleva al convencimiento de que el trabajador ya no es confiable, ya que podría configurarse la reiteración de conductas similares; es decir, no puede justificarse sólo en el elemento subjetivo, sino que sobre la base de uno o varios hechos concretos y objetivos, se sienta esa apreciación subjetiva del empleador de que el trabajador ya no es de confianza.

Fallo:

En Mendoza, al 10 de diciembre del 2018, reunida la Sala Segunda de la Excma. Suprema Corte de Justicia, tomó en consideración para dictar sentencia definitiva la causa N° 13-03574635-2/1, caratulada: “NAVARRO, FERNANDO JOSÉ EN JUICIO N° 152.420 “NAVARRO FERNANDO JOSE C/ RAYEN CURA S.A.I.C. P/ DESPIDO” P/ RECURSO EXTRAORDINARIO PROVINCIAL”.

De conformidad con lo decretado a fs. 56, quedó establecido el siguiente orden de votación en la causa para el tratamiento de las cuestiones por parte de los Señores Ministros del Tribunal: primero: DR. JOSÉ V. VALERIO, segundo: DR. OMAR ALEJANDRO PALERMO y tercero: DR. JORGE HORACIO NANCLARES.

ANTECEDENTES:

A fs. 12/23 Fernando José Navarro, por intermedio su de representante, Dr. Carlos Osvaldo Campos, interpuso recurso extraordinario provincial contra la sentencia glosada a fs. 175/182 de los autos N° 152.420, caratulados “Navarro, Fernando José c/ Rayen Cura S.A.I.C. p/ Despido”, originarios de la Excma. Cámara Tercera del Trabajo de la Primera Circunscripción Judicial.

A fs. 35 se admitió formalmente el recurso planteado y se ordenó correr traslado a la contraria, quien respondió a fs. 41/47 vta.

A fs. 50/51 se agregó el dictamen del Sr. Procurador General, quien por las razones que expuso aconsejó el rechazo del recurso planteado.

A fs. 56 se llamó al Acuerdo para sentencia y se dejó constancia del orden de estudio de la causa por parte de los Señores Ministros del Tribunal.

De conformidad con lo establecido por el art. 160 de la Constitución de la Provincia, esta Sala se plantea las siguientes cuestiones a resolver:

PRIMERA: ¿Es procedente el recurso interpuesto?

SEGUNDA: En su caso, ¿qué solución corresponde?

TERCERA: Pronunciamiento sobre costas.

SOBRE LA PRIMERA CUESTION EL DR. JOSÉ V. VALERIO, dijo:

I. La sentencia de Cámara rechazó la demanda promovida por el actor en contra de Rayen Curá S.A.I.C., en concepto de indemnización por despido, preaviso, integración del mes de despido y multas de la ley 25.323.

Para así decidir, y en lo que aquí interesa, dijo:

1.Que el actor estuvo vinculado con la empresa demandada desde el 6/10/06 por un contrato de trabajo de tiempo indeterminado regido por la Ley 20.744.

2. Sostuvo que los hechos cometidos por el actor (atar a un compañero de trabajo, aislarlo y tomarle fotografías) constituyeron una falta de gravedad suficiente para no consentir la prosecución del vínculo, falta que fue probada por las testimoniales, absolución de posiciones, sumario disciplinario y fotografías agregadas en la causa, por lo que entendió configurada la injuria laboral imputable al actor.

3. Concluyó que el despido fue comunicado por escrito, con expresión clara de los motivos y que luego la demandada alegó exactamente los mismos hechos en la contestación. (art. 243 de la Ley de Contrato de Trabajo).

II. Contra dicha decisión el actor interpone recurso extraordinario provincial conforme a lo establecido en los incisos c), d) y g) del art. 145 del CPCC y T.

a. Sostiene que la sentencia realizó una errónea valoración de las pruebas en general rendidas en la causa. Específicamente alega errónea interpretación de los dichos del actor en la absolución de posiciones y de la testimonial del Sr. Barrera.

b. Sostiene afectación de las garantías de defensa en juicio y del debido proceso, toda vez que no hay constancia de que el actor haya tenido mayor incidencia que sus compañeros en el hecho en cuestión.

c. Cuestiona la valoración de la injuria laboral realizada por el a quo ya que, sostiene, el hecho no tuvo la gravedad adjudicada en la sentencia.

III. Anticipo que el recurso no prospera.

1. Los agravios planteados por el recurrente pueden sintetizarse en la valoración de la prueba en relación a la configuración y gravedad de la injuria laboral que juzga arbitraria.

2.Sobre el tema esta Corte tiene dicho, en reiterados precedentes, que la configuración de injuria laboral y sus condiciones de gravedad es materia reservada por la ley a la valoración prudencial de los jueces – artículo 242 de la Ley de Contrato de Trabajo – y en tal virtud adquiere carácter de discrecionalidad que la exime de su posible censura en la instancia extraordinaria. La citada norma otorga al Tribunal de mérito una facultad discrecional en cuanto dispone que, para conceptualizar la injuria laboral, deben valorarse prudencialmente las circunstancias particulares de cada caso. Esta atribución jurisdiccional, sumada a la circunstancia de la relación de causalidad y proporcionalidad entre la conducta del trabajador y el despido, constituye una cuestión fáctica que no puede ser revisada salvo el supuesto de arbitrariedad. (LS410-052, entre muchos otros).

3. Se está frente a una causal de despido justificado por la pérdida de confianza, cuando las expectativas acerca de una conducta leal y acorde con el deber de fidelidad creadas con el devenir del vínculo se vean frustradas a raíz de un suceso que lleva al convencimiento de que el trabajador ya no es confiable, ya que podría configurarse la reiteración de conductas similares (LS447-014).

Es decir, no puede justificarse sólo en el elemento subjetivo, sino que sobre la base de uno o varios hechos concretos y objetivos, se sienta esa apreciación subjetiva del empleador de que el trabajador ya no es de confianza (LS415-066, LS447-014, entre muchos otros).

4. En el caso, la sentenciante, luego del análisis de todo el material probatorio, llegó a la conclusión de que las injurias invocadas por la demandada se encontraron acreditadas.

Consideró probados los motivos del despido fundados en que el actor cometió agresiones a un compañero de trabajo que consistieron en envolverlo con film plástico, aislarlo, fotografiarlo y publicar las fotos en una red social. Hecho que fue realizado el día 17/03/14, durante el horario de trabajo junto con otros trabajadores.

Estas conclusiones aparecen fundadas en las pruebas rendidas en el proceso:absolución de posiciones del propio actor, en la cual reconoce su participación en el hecho encintando al Sr. Barrera, testimoniales de los Sres. Rodríguez, Abraham, Aguilar, Sánchez, Militelo. y Barrera, sumario disciplinario (fs. 155 de los autos principales) y fotografías (fs. 11 y 155).

5. En definitiva, la Cámara tiene por probada la injuria laboral imputable al actor y alegada por la empleadora como justa causa del despido en los términos de los artículos 242 y 243 de la Ley de Contrato de Trabajo.

6. Frente a esta línea decisional y argumentativa de la sentencia, la queja se presenta como mera discrepancia valorativa insusceptible de lograr la revisión y menos aún la nulidad de la sentencia, la que se mantiene como acto jurisdiccional válido, desde que todas las conclusiones, en relación al análisis de los elementos de prueba sobre las cuales fundó su decisión el a quo, no han sido desvirtuadas por el recurrente.

El actor plantea su queja con el objeto de una revisión de todo el material probatorio conforme a su particular modo de ver la situación; sin reparar en el hecho de que el despido está fundado en la pérdida de confianza.

7. Los agravios articulados por la recurrente sólo muestran una falta de coincidencia con los criterios de valoración de la prueba utilizados en la sentencia, no siendo suficientes para virar el fallo en cuestión.

En dicho contexto, la crítica es ineficaz, toda vez que expresa el disentimiento del impugnante con el razonamiento expuesto en la sentencia, sin denunciar ni aportar una explicación que compruebe la existencia de una desinterpretación palmaria o grosera de las constancias objetivas de la causa, con entidad suficiente para configurar el vicio de absurdo. (SCJBA, “Berenstein”, 13/09/17)

8. En ese sentido esta Corte ha dicho que “.la simple discrepancia valorativa no alcanza para sustentar un recurso extraordinario de inconstitucionalidad.El juez es soberano para decidir y definir cuáles elementos de juicio apoyan la decisión, no está obligado a considerar todos los rendidos, sino sólo los elementales para fundar apropiadamente la decisión, según el principio de la sana crítica racional y el juego de las libres convicciones.” (LS 302-445, 331-138, entre otros).

9. Por todo lo expuesto considero que el recurso debe rechazarse.

ASÍ VOTO.

Sobre la misma cuestión, el Dr. JORGE HORACIO NANCLARES adhiere por sus fundamentos al voto que antecede.

SOBRE LA SEGUNDA CUESTION EL DR. JOSÉ V. VALERIO dijo:

IV. Corresponde omitir pronunciamiento sobre este punto, puesto que se ha planteado para el eventual caso de resolverse en forma afirmativa la cuestión anterior.

ASÍ VOTO.

Sobre la misma cuestión, el Dr. JORGE HORACIO NANCLARES adhiere al voto que antecede.

SOBRE LA TERCERA CUESTION EL DR. JOSÉ V. VALERIO dijo:

V. Atento al resultado a que se arriba en el tratamiento de la cuestión que antecede, y conforme el principio chiovendano de imposición de costas, las mismas se imponen al recurrente vencido. (art. 36 del C.P.C.C.yT.).

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión, el Dr. JORGE HORACIO NANCLARES adhiere al voto preopinante.

Con lo que terminó el acto, procediéndose a dictar la sentencia que a continuación se inserta:

SENTENCIA:

Y VISTOS:

Por el mérito que resulta del acuerdo precedente la Sala Segunda de la Excma. Suprema Corte de Justicia fallando en definitiva,

RESUELVE:

1. Rechazar el recurso extraordinario provincial interpuesto a fs. 12/23 vta. de autos.

2. Imponer las costas al recurrente vencido, conforme a lo dispuesto en la Tercera Cuestión (art. 36 del C.P.C.C.yT.).

3. Regular los honorarios profesionales de los Dres. Carlos Campos Guiñazú en el (%), Carlos Osvaldo Campos en el (%), Luis Miquel en el (%) y María Carolina Huerta en el (%) sobre la base regulatoria que se determine en la instancia de grado, por sus actuaciones en esta etapa recursiva. (arts. 15 y 31 de la ley 3641). En caso de corresponder, el monto del IVA, deberá ser adicionado conforme a la subjetiva situación de los profesionales beneficiarios frente a l citado tributo (CS expte. 4120/200002 “Carinadu SA c/. Banco de la Provincia de Buenos Aires”, 02/03/2016).

NOTIFÍQUESE.

DR. JOSÉ V. VALERIO

Ministro

DR. JORGE HORACIO NANCLARES

Ministro

CONSTANCIA: Se deja constancia que la presente resolución, no es suscripta por el Dr. Omar Alejandro Palermo por encontrarse en uso de licencia (art. 88 apart. III del C.P.C.C.y T.). Secretaría, 10 de diciembre de 2018.