Impuesto a las Ganancias en operaciones de inmuebles y en el pago de indemnizaciones laborales

Autor: Ceteri, José L.

Fecha: 14-nov-2018

Cita: MJ-DOC-13754-AR | MJD13754

Sumario:

I. Introducción. II. Operaciones inmobiliarias. III. Indemnizaciones.

Doctrina:

Por José L. Ceteri (*)

I. INTRODUCCIÓN

Después de pasados diez meses, a través del Decreto 976/18 , salió parte de la reglamentación que quedaba pendiente de la última reforma tributaria, realizada por la Ley 27.430 . Lo que reglamenta este decreto, tiene que ver con las operaciones de ventas de inmuebles, realizadas por personas humanas, que a partir de este año quedan alcanzadas por el Impuesto a las Ganancias. También, se incluye el nuevo tratamiento que tendrán las indemnizaciones a favor del personal jerárquico (público y privado) y el incremento en el importe de la deducción especial que tendrán los llamados por la Ley 27.430 como «nuevos profesionales».

II. OPERACIONES INMOBILIARIAS

A partir de la reforma convive el Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI) con el Impuesto a las Ganancias; de esta forma, en esas operaciones según sea el caso se aplicará uno u otro tributo. Los resultados obtenidos por la transferencia que realicen las personas humanas, en primera instancia, quedan gravados al 15% en el Impuesto a las Ganancias. El nuevo gravamen rige para las ventas de los inmuebles que se realicen, en la medida que se hayan adquirido a partir del año 2018. En los casos en los que el bien se recibe por herencia estará alcanzado por el Impuesto a las Ganancias sólo cuando el donante que lo cede lo ha adquirió también a partir de este año 2018. Para tener que pagar el Impuesto a las Ganancias la condición es que el titular posea más de un inmueble, y posteriormente transfiera uno de ellos. En cambio, cuando se vende el único inmueble, o para los adquiridos antes del 2018, seguirá rigiendo el ITI (Impuesto a la Transferencia de Inmuebles), en donde el escribano le debe retener al vendedor el 1,5% sobre el valor de la escritura en la medida que no reemplace ese bien dentro del plazo de un año de realizada la venta.A través de la Resolución General 4190 , la AFIP aclaró que para las operaciones alcanzadas por Ganancias el escribano no tendrá que aplicar la retención que ordenaba una norma anterior, sobre retener un porcentaje del 3% destinado al Impuesto a las Ganancias. Esta medida continúa vigente para las operaciones que realizan, con esos bienes, las personas jurídicas.

Por ejemplo, si una persona recibe como herencia un inmueble que fue adquirido por el donante antes del 2018, y luego el heredero lo vende debería pagar el 1,5% de ITI y no el Impuesto a las Ganancias.

Según el decreto, se considera configurada la operación de venta, que estará alcanzada por el Impuesto a partir del 1° de enero de 2018, inclusive, cuando:

a) se otorga la escritura traslativa de dominio;

b) se suscribe el boleto de compraventa u otro compromiso similar, siempre que se entregue la posesión;

c) se conceda la posesión, aun cuando el boleto de compraventa u otro compromiso similar se hubiere celebrado con anterioridad;

d) se adquiera el boleto de compraventa u otro compromiso similar -sin la posesión- o de otro modo se hubiesen adquirido derechos sobre inmuebles; o

e) se produzca el ingreso al patrimonio del causante o donante, en caso de bienes recibidos por herencia, legado o donación.

Cuando se trate de obras en construcción sobre inmueble propio, producidas antes del 1 de enero de 2018, la enajenación del inmueble construido quedará alcanzada, de corresponder por el impuesto a la transferencia de inmuebles (ITI) y no por Ganancias.

Se consideran ganancias de fuente argentina las generadas por la transferencia de derechos sobre inmuebles situados en el país, con independencia de la nacionalidad, domicilio o residencia del titular o de las partes que intervengan en las operaciones.

En caso de no poder determinarse el valor de adquisición, se considerará el valor de plaza del bien a la fecha de incorporación al patrimonio del enajenante o donante, el que deberá surgir de una constancia emitida y suscripta por un corredor público inmobiliario matriculado, por otro profesional matriculadocuyo título habilitante le permita dentro de sus incumbencias la emisión de tales constancias o por una entidad bancaria perteneciente al Estado Nacional, Provincial o a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Para los casos de inmuebles ubicados en el exterior, transferencias que estarán gravadas también, la valuación deberá surgir de dos constancias emitidas por un corredor inmobiliario o por una entidad aseguradora o bancaria, de ese país.

La ganancia de los residentes en el exterior, derivada de la enajenación o transferencia de derechos sobre inmuebles situados en el país, quedará alcanzada a la alícuota del 15%, pudiendo descontarse sólo aquellos gastos realizados en el país. El adquirente o cesionario deberá retener el impuesto con carácter de pago único y definitivo debiéndolo ingresar en forma personal o, de no ser residente, a través de su representante legal en el país. Queda facultada la AFIP para determinar la forma y plazo en que deberá ingresarse el impuesto por estas operaciones.

III. INDEMNIZACIONES

Según la reforma, pagarán el Impuesto a las Ganancias las indemnizaciones de quienes se desempeñan en cargos directivos y ejecutivos de empresas públicas y privadas; quedan incluidas de esta forma las sumas que se generen exclusivamente con motivo de su desvinculación laboral, cualquiera sea su denominación, que excedan los montos indemnizatorios mínimos previstos en la normativa laboral aplicable. Cuando esas sumas tengan su origen en un acuerdo consensuado (procesos de mutuo acuerdo o retiro voluntario) estarán alcanzadas en cuanto superen los montos indemnizatorios mínimos previstos en la normativa laboral aplicable para el supuesto de despido sin causa.

En las desvinculaciones que se realicen a partir del 2018, los pagos de indemnizaciones, retiros voluntarios, o mutuos acuerdos que se homologuen, en la medida que superen los importes topes establecidos en las normas laborales, tendrán que pagar el Impuesto a las Ganancias por lo que supere esos mínimos.Para el personal sin convenio tendría que regir el fallo de la Corte Vizzoti, que determina el que el valor por año no puede superar el 67% de la remuneración percibida.

Según el borrador del decreto reglamentario, quedan alcanzadas por el tributo las sumas que se generen con motivo de la desvinculación laboral de empleados que se desempeñen en cargos directivos y ejecutivos de empresas públicas y privadas que reúnan en forma concurrente las siguientes condiciones:

a) hubieren ocupado o desempeñado efectivamente, en forma continua o discontinua, dentro de los 12 meses inmediatos anteriores a la fecha de la desvinculación, en cargos en directorios, consejos, juntas, comisiones ejecutivas o de dirección, órganos societarios asimilables, o posiciones gerenciales que involucren la toma de decisiones o la ejecución de políticas y directivas adoptadas por los accionistas, socios u órganos antes mencionados;

b) cuya remuneración bruta mensual tomada como base para el cálculo de la indemnización prevista por la legislación laboral aplicable supere en al menos 15 veces el Salario Mínimo, Vital y Móvil vigente a la fecha de la desvinculación. En este momento en que rige el decreto el Salario Mínimo asciende a $ 10.700 lo que daría una cifra de $160.500. Posteriormente, el salario mínimo tendrá la siguiente evolución: A partir de diciembre llega a $ 11.300; desde el 1 de marzo ascenderá a $ 11.900 y en junio de 2019 llegará a $ 12.500.

Esta medida tiene vigencia a partir de la fecha de publicación del decreto en el Boletín Oficial, que fue el 1 de noviembre de 2018.

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(*) Contador Público Nacional, UBA. Periodista Económico, UBA. Docente universitario, UBA y UNLP. Autor de obras relacionadas con temas tributarios.