Las declaraciones testimoniales fundadas en comentarios de terceros no resultan eficaces para acreditar los hechos imputados al actor.

Partes: RolDespido empleadoón Inocencio c/ Bet Sit S.A. y otro s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: V

Fecha: 2-oct-2015

Cita: MJ-JU-M-95711-AR | MJJ95711 | MJJ95711

Las declaraciones testimoniales fundadas en comentarios de terceros no resultan eficaces para acreditar la falta imputada al trabajador a los efectos de justificar su despido.
Sumario:

1.-No corresponde tener por justificado el despido pues la demandada debía acreditar que el hecho que desencadenó el distracto haya sido cierto y no lo ha logrado, pues ninguna de las personas que declaró presenció el episodio imputado al actor, consistente en haber insultado a compañeros de trabajo y generar mal clima en la empresa.

2.-Corresponde admitir las indemnizaciones derivadas del despido incausado pues las declaraciones testimoniales no logran acreditar que el actor efectivamente haya sido el responsable de causar mal clima en la empresa a raíz de los insultos proferidos a compañeros de trabajo pues la razón de los dichos provienen de comentarios de un tercero; y resultaba insoslayable la acreditación del último incumplimiento contractual imputado al actor, previo al análisis de todos los antecedentes disciplinarios desfavorables invocados en la comunicación rescisoria.

3.-A partir del dictado de la sentencia de origen, corresponde aplicar la tasa de interés establecida por acta CNAT 2601 , pues a partir de su dictado, sugirió la aplicación de la tasa de interés nominal que el Banco Nación aplica para operaciones de préstamos para libre destino hasta 60 meses pues de lo contrario se omitiría conjurar el riesgo de la utilización de una tasa de interés que resulta ajena a las posibilidades de endeudamiento del acreedor que debe proveer a un crédito de carácter alimentario (del voto del Dr. Enrique N. Arias Gibert al que adhiere la Dra. Graciela Elena Marino – mayoría).

Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 2 días del mes de octubre de 2015 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y El DOCTOR OSCAR ZAS dijo:

I)- La señora jueza de primera de instancia hizo lugar a la demanda que perseguía el cobro de indemnizaciones derivadas del despido decidido por la empleadora, en tanto no consideró acreditada la justa causa invocada para rescindir (sent. fs. 204/213).

Contra esa decisión se alza la parte demandada conforme los agravios expresados en su presentación recursiva de fs. 214/217, que la contraparte respondió a fs. 225/vta. A fs. 218, la perita contadora apela sus honorarios y a fs. 236, la accionada, apela el embargo preventivo decretado a fs. 227.

II- En cuanto a éste último recurso, considero que corresponderá confirmar lo decidido en la instancia anterior, en tanto el planteo revisor carece de fundamentación en los términos del art. 116, L.O. Nótese que lo único que expresa la quejosa es que la medida dispuesta podría ocasionarle un grave perjuicio y luego, subsidiariamente, solicita la sustitución de dicha medida por un seguro de caución que, ante la insuficiencia del mismo respecto de la suma que se pretende asegurar, fue desestimado por la sentenciante anterior (fs. 239), resolución ésta última que ha quedado firme.

III- Analizaré a continuación los agravios expresados a fs.El primero de ellos pretende conmover lo resuelto en torno a la prueba de la causal de despido invocada para prescindir de los servicios del actor y, en este sentido la recurrente funda su defensa en que en ningún momento la sentenciante identificó cuál sería el hecho que no habían presenciado los testigos y además cuestionó la valoración efectuada respecto de los testimonios de Anselmo Fernández, Néstor Fernández y Rubén Fernández.

Analizadas las pruebas rendidas a la luz de los hechos invocados por cada una de las partes, anticipo que corresponderá confirmar lo resuelto. Me explico.

Conforme surge de la carta documento CD 14718166 5 del 4 de noviembre de 2010 (fs. 60), recibida el 5/11/2010, el actor fue despedido en los siguientes términos: «Por la presente queda notificado que la empresa ha tomado recientemente conocimiento de hechos de suma gravedad que constituyen injuria que no permiten la continuación de la relación laboral, tales hechos son los siguientes: 1) el día 3 de noviembre de 2010 personal de la empresa ha denunciado que ud. ha insultado a compañeros de trabajo, hecho ocurrido en horas y lugar de trabajo, provocando con tal comportamiento un mal clima en la empresa. 2) Que en la misma fecha el mismo personal ha expresado que este hecho no es la primera vez que se produce sino que ha sido usual que ud. incurriera en este tipo de faltas de respeto y agravios a sus compañeros de trabajo. 3) Que a todo lo expuesto se agrega su falta de justificación de la ausencia sin aviso incurrida por ud el día 1 de noviembre de 2010, a cuyo respecto había sido intimado. 4) Que al comportamiento irregular referido en los ítems que preceden, se agregan sus antecedentes disciplinarios desfavorables, todo lo cual ha provocado la pérdida de confianza a su respecto por parte de su empleadora. 5) Que luego de escuchadas las denuncias y evaluadas las mismas y ante la falta de una explicación clara de su parte, la empresa entiende que ud.ha incurrido en un comportamiento incompatible con su continuación en el cargo que desempeña. Por todo lo expuesto y atento la grave injuria que su comportamiento significa y la pérdida de confianza que se deriva de sus inconductas, queda despedido con justa causa a partir del día de la fecha.».

De los términos transcriptos, se desprende que en primer lugar la demandada debía acreditar el episodio del día 3 de noviembre de 2010, en tanto ese fue el factor desencadenante que la llevó a adoptar la decisión de despedir al actor y, en ese sentido, coincido con la sentenciante anterior en que no lo ha logrado, en tanto ninguna de las personas que han declarado en la causa presenció el mencionado episodio.

Es cuanto a las declaraciones testimoniales que la demandada refiere en su expresión de agravios que resultarían idóneas para probar la causa del despido, a mi juicio no resultan eficaces para otorgarles la eficacia probatoria pretendida por la quejosa.

Anselmo Fernández, (fs. 167/8) hace referencia a un supuesto episodio ocurrido en un vestuario en que el actor habría estado involucrado con otro compañero de trabajo de apellido Veloz, pero el conocimiento que tiene de ese presunto hecho lo es por comentarios de Salinas, es más en una parte el testigo textualmente dijo «Que Salinas tenía que informarle al testigo lo que pasaba o dejaba de pasar ahí adentro.Que Salinas no le supo explicar bien que pasó, pero era por un colchón que habían llevado al vestuario».

Dos conclusiones merece el testimonio de Fernández, la primera es que en ningún tramo de la declaración se hace referencia al episodio de insultos y agresiones del día 3/11/10 y la segunda es que, aun adoptando una interpretación amplia respecto de los hechos que debían ser acreditados, lo cierto es que la fuente del conocimiento que este testigo tiene respecto de los hechos que declara, no es lo que percibió por sus sentidos, sino que lo fueron los comentarios -imprecisos a juzgar por lo manifestado por el propio deponente- de un empleado de apellido Salinas.

Néstor Fernández, (fs. 195/6), dijo «que no sabe porqué dejó de trabajar el actor, salvo por comentarios». Luego de esa afirmación el testigo efectuó referencias de carácter general en relación a la conducta del actor , pero en ningún momento declaró haber presenciado el episodio del 3/11/10 invocado por la demandada como factor desencadenante para justificar el despido del actor.

Por último, el testigo Rubén Fernández, (fs. 197) expresó «Que dejó de trabajar (el actor), por lo que supo, por una pelea. Que cuando llegó el testigo al día siguiente le contaron cuando cambiaban de turno».

La declaración transcripta tampoco es idónea a los fines pretendidos por la recurrente, en tanto como puede advertirse, la razón de los dichos proviene de comentarios de un tercero y además no puede concluirse que el testigo se esté refiriendo al episodio de insultos del 3/11/10.

En definitiva, las declaraciones precedentes no resultan idóneas para acreditar la causa esgrimida por la demandada para despedir al actor, (conf. arts.386, CPCCN y 90 y 155, L.O.) .

Además de lo dicho, creo necesario señalar que en el presente caso resultaba insoslayable la acreditación del último incumplimiento contractual imputado al actor, previo al análisis de todos los antecedentes disciplinarios desfavorables invocados en la comunicación rescisoria.

Por todo lo expuesto, propicio confirmar este aspecto del fallo en crisis.

IV- Tampoco es atendible el agravio dirigido contra en materia de costas. Me explico.

El art. 71 del C.P.C.C.N. dispone:

Si el resultado del pleito o incidente fuere parcialmente favorable a ambos litigantes, las costas se compensarán o se distribuirán prudencialmente por el juez en proporción al éxito obtenido por cada uno de ellos».

Desde una perspectiva estrictamente aritmética el monto por el que prosperó la demanda ($ 192.767,24) alcanza aproximadamente al 76% del monto reclamado ($ 252.298, ver liquidación de fs. 8).

De todos modos, en el «sub-lite» estimo inequitativo formular esa proyección porcentual a la distribución de costas por las siguientes consideraciones.

En primer lugar, porque el art. 71, C.P.C.C.N. exige prudencia al momento de compensar o distribuir proporcionalmente las costas.

En segundo término, porque en materia laboral la distribución de costas no debe regirse por un criterio meramente aritmético sino jurídico, y desde este enfoque cabe destacar que el actor se vio obligado a acudir a la jurisdicción competente para obtener un reconocimiento a sus pretensiones de índole alimentaria, mereciendo acogida favorable los reclamos indemnizatorios derivados del despido.

Teniendo en cuenta todas las pautas expuestas, estimo adecuada la solución adoptada en la instancia de origen.

V- Tampoco será de recibo el agravio en materia de intereses, en tanto en el marco del presente agravio y teniendo en cuenta la naturaleza alimentaria de los créditos a los que acrece, la tasa activa decidida en la instancia anterior no luce irrazonable ni gravosa.

VII- Propiciaré también que se confirmen los honorarios apelados a fs.217 y 218 , pues teniendo en cuenta la naturaleza, complejidad y extensión de las labores profesionales cumplidas en la instancia anterior, como asimismo las etapas procesales efectivamente actuadas, monto del proceso y resultado del mismo, considero que los emolumentos establecidos en la instancia anterior a la representación y patrocinio de la parte actora y a la perita contadora, lucen adecuados y razonables, (conf. arts. 38, L.O.; 6, 7, 8, 9, 19, 37 y concs., ley 21.839; 3 y 12, dec.-ley 16.638/57).

VIII- De suscitar adhesión mi voto deberá confirmarse la sentencia definitiva de primera instancia y el embargo preventivo decretado a fs. 227.

Propicio imponer las costas originadas en esta instancia a cargo de la demandada vencida (conf. art. 68, CPCCN).

En cuanto a los honorarios retributivos de las labores cumplidas en esta instancia, propongo regular los de las representaciones y patrocinios letrados de la parte demandada y de la parte actora en el 25% de lo que en definitiva les corresponda por sus labores en la instancia de origen (cfr. art. 14, ley 21.839).

EL DOCTOR ENRIQUE N. ARIAS GIBERT dijo:

Que por análogos fundamentos adhiere al voto del Sr.Juez de Cámara preopinante a excepción de la tasa de interés aplicable al caso, señalando que el análisis de los intereses con posterioridad a la sentencia de origen, escapa a la regla general del artículo 27 7 CPCCN.

Precisamente esa norma faculta a los tribunales de alzada la consideración de hechos posteriores a la sentencia definitiva, dentro de los cuales se encuentra el tratamiento de los intereses, materia que puede y debe ser analizada por el tribunal de alzada, sobre todo teniendo en cuenta la motivación del acta CNAT 2601.

Ello en modo alguno implica afectar el principio de congruencia pues la determinación de los intereses constituye materia

aplicable de oficio, aun en caso de falta de petición expresa por lo normado en el ámbito general de las obligaciones por los artículos 519, 508 y 511 del Código Civil y, en el ámbito de los hechos ilícitos por la norma del artículo 1069 del Código Civil, por lo que la falta de petición específica del tipo de interés en la demanda, a fortiori, no importa incongruencia en el tratamiento por los tribunales.

Tampoco afecta la cosa juzgada pues el hecho sobreviniente no está comprendido en ella como lo recepta expresamente el artículo 277 CPCCN.

Por otra parte, es cierto que el acta CNAT 2601 no es una norma, empero su falta de aplicación representarìa una confiscación del patrimonio del actor por efecto de la aplicación de un tasa ficticia, lo que hace necesaria la operatividad de la misma.

En este orden de ideas, debe ser objeto de tratamiento el interés a fijarse con posterioridad a la sentencia de grado.A partir del 21 de mayo de 2014 mediante acta 2601 la Cámara Nacional de Apelaciones sugirió la aplicación de la tasa de interés nominal que el Banco Nación aplica para operaciones de préstamos para libre destino hasta 60 meses pues de lo contrario se omitiría conjurar el riesgo de la utilización de una tasa de interés que resulta ajena a las posibilidades de endeudamiento del acreedor que debe proveer a un crédito de carácter alimentario. Por tanto, a partir del dictado de la sentencia de origen corresponde aplicar la tasa de interés establecida por acta CNAT 2601.

LA DRA. GRACIELA ELENA MARINO dijo:

En lo que es materia de controversia adhiero al voto del Dr. Arias Gibert por análogos fundamentos.

En virtud de lo que surge del acuerdo que antecede, el TRIBUNAL POR MAYORIA RESUELVE : 1) Confirmar la sentencia de primera instancia en todo lo que fue materia de recurso y agravios con excepción de los intereses que se calcularán conforme lo propuesto en el segundo voto del presente acuerdo. 2) Confirmar el embargo preventivo dispuesto a fs. 227. 3) Declarar las costas de alzada a cargo de la demandada y 4) Regular los honorarios conforme se propone en el primer voto del presente acuerdo. 5) Regístrese, notifíquese, cúmplase con el art. 1 de la ley 26.856 Acordadas C.S.J.N. 15/13 punto 4) y 24/13 y devuélvase. Con lo que terminó el acto, firmando los señores jueces por ante mí, que doy fe.

MLF

Oscar Zas

Juez de Cámara

Enrique Néstor Arias Gibert

Juez de Cámara

Graciela Elena Marino

Juez de Cámara

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