Las indemnizaciones surgidas en acuerdos espontaneos no estan sujetas al impuesto a las ganancias

cálculoPartes: Argentini Jorge Humberto c/ Gtech Foreign Holdins Corporation s/ reintegro s/ sumas de dinero

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: V

Fecha: 21-ago-2014

Cita: MJ-JU-M-88807-AR | MJJ88807 | MJJ88807

El rubro ‘indemnización por antigüedad’ incluido en el acuerdo espontáneo de desvinculación se encuentra exento del impuesto a las ganancias en virtud del inc. i) del art. 20 de la ley del gravamen.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar que la demandada debe reintegrarle al actor el rubro descontado por el impuesto a las ganancias puesto que entre las partes se celebró un acuerdo espontáneo de desvinculación y se incluyó la indemnización por antigüedad y dicho rubro se encuentra exento del gravamen en virtud del inc. i) del art. 20 de la ley del impuesto a las ganancias.

2.-Toda vez que a través del dictamen DAL 72/2002 la AFIP opinó que la extinción de la relación laboral por mutuo acuerdo prevista en el art. 241 de la LCT. guarda similitud con la figura del retiro voluntario, se encuentra excluida del régimen retentivos del impuesto a las ganancias.

3.-Los argumentos del ente recaudador citado como tercero referidos a que el monto abonado como rubro indemnización por antigüedad, en realidad se trata de sumas entregadas por una gratificación especial pero simuladas como ese concepto con la finalidad de eximirlas de tributar carecen de relevancia a los fines de la exclusión del gravamen, pues aun tratándose de una gratificación por cese rige el propio criterio del ente recaudador que las considera exenta del tributo (dictamen DAL 72/2002).

4.-Toda vez que se trata del reintegro de una suma incorrectamente retenida, no corresponde la aplicación de la sentencia plenaria Nro. 137 del 29/09/70 .

5.-El monto abonado como consecuencia del acuerdo extintivo de partes no es el pago de una cifra de distinta naturaleza jurídica a la indemnización por antigüedad, sino de la abonada por tal concepto en exceso de lo que le habría correspondido al dependiente, y el monto así abonado se encuentra íntegramente exento del impuesto a las ganancias, por cuanto ninguna especificación realiza la norma tributaria relativa a la forma o modo de cálculo de la indemnización por antigüedad, sino que se limita a contemplarla dentro de sus taxativas excepciones, cabe eximirla del impuesto.

6.-No resulta posible admtir que en materia fiscal, se le otorgue a los montos abonados en concepto de indemnización por antigüedad un carácter diferente al establecido en la ley laboral.

7.-Corresponde hacer uso de la facultad prevista en el segundo párrafo del art. 2 de la Ley 25.323 y fijar la multa allí prevista en el 50% de las sumas indebidamente retenidas pues en el caso, no solo interviene el hecho que gira en torno a si los montos eran susceptibles de retención por el impuesto a las ganancias, sino también el inherente a la superación del tope indemnizatorio que prevé el art. 245 de la LCT.

8.-De conformidad a la norma del art. 277 CPCCN los tribunales de alzada tienen la facultad de analizar los hechos sobrevinientes al dictado de la sentencia de primera instancia, y por lo tanto, debe ser objeto de tratamiento el interés a fijarse con posterioridad a la sentencia de grado, y puesto que mediante Acta 2601 la Cámara Nacional de Apelaciones sugirió la aplicación de la tasa de interés nominal que el Banco Nación aplica para operaciones de préstamos para libre destino hasta 60 meses, corresponde su aplicación, pues de lo contrario, se omitiría conjurar el riesgo de la utilización de una tasa de interés que resulta ajena a las posibilidades de endeudamiento del acreedor que debe proveer a un crédito de carácter alimentario (del voto del Doctor Enrique N. Arias Gibert al que adhiere el Doctor Anibal Raffaghelli – mayoría).

Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 21 días del mes de agosto de 2014 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y EL DOCTOR OSCAR ZAS dijo:

I.Contra la sentencia dictada en la instancia anterior a fs. 690/695, que acoge favorablemente el reclamo inicial, se alzan las partes actora (ver fs. 706/707), la demandada (ver fs. 709/712) y la citada como tercero AFIP (ver fs. 700/705).

II.La demandada y la citada como tercero cuestionan la decisión del magistrado que establece que “. teniendo en cuenta los términos en que el vínculo laboral habido llegó a su fin, entiendo que la conducta de la demandada no se ajustó a derecho, como tampoco la decisión de retener lo que no debía retener, ni su conducta posterior ante el reclamo del ex trabajador. Por lo tanto, deberá reintegrar al accionante la suma de $ 23.443,14, tal como emerge de lo oportunamente peritado por la experta contadora en sus guarismos de fs. 653vta. /654, a los que remito” (ver fs. 693).

Ahora bien, no se discute que en enero de 2008, el demandante celebró con la demandada un acuerdo espontáneo de desvinculación, en virtud del cual la demandada abonó las sumas y los conceptos referidos a la liquidación final, incluído la “indemnización por antigüedad”, este último rubro por la suma de $ 183.086,08, que da cuenta la cláusula segunda del convenio que obra en el sobre de fs.34 – I.

Dicho ello no tengo dudas que la decisión del magistrado de grado debe confirmarse, pues el inciso i) del artículo 20 de la ley del impuesto a las ganancias exime del pago a las “indemnización rubro antigüedad”.

Por si alguna duda arrojara la forma pactada en el caso de autos para la extinción del contrato de trabajo, es menester señalar que en el dictamen DAL 72/2002 la AFIP opinó que la extinción de la relación laboral por mutuo acuerdo prevista en el artículo 241 de la LCT guarda similitud con la figura del retiro voluntario, y por lo tanto, también se encuentra excluida del régimen retentivos del impuesto a las ganancias.

De tal forma los argumentos recursivos de la AFIP referidos a que “. el monto abonado como rubro indemnización por antigüedad, en realidad se trataría de sumas entregadas por una gratificación especial pero simuladas como ese concepto con la finalidad de eximirlas de tributar” carecen de relevancia, pues aun tratándose de una gratificación por cese rige el propio criterio del ente recaudador que las considera exenta del tributo.

Por lo demás, la operación aritmética que realiza la citada como tercera para pretender acreditar la referida simulación, es errónea por cuanto toma en cuenta como fecha de ingreso del trabajador el año 1999 (ver fs. 702 vta. último párrafo), cuando en realidad el accionante ingresó a trabajar para la demandada, el 23 de noviem- bre de 1993, tal como lo consignan las partes en el acuerdo rescisorio más arriba aludido.

I.No correrá mejor suerte, la queja de la AFIP que se proyecta a la doctrina emergente de la sentencia plenaria Nro.137 del 29/09/70, pues más allá de lo dispuesto por la ley 26.853, lo cierto es que en la especie se reclama la devolución de una suma de dinero incorrectamente retenida, circunstancia que ninguna relación guarda con la eventual proyección de la cosa juzgada a los rubros emergentes de una relación laboral que no fueron incluidos en el proceso conciliado, tal como se desprendía de la doctrina de la sentencia plenaria en cuestión.

La queja de la demandada no puede prosperar, pues resulta cuanto menos dudosa la legitimación para cuestionar este aspecto del fallo de la anterior instancia, en tanto su actuación se limita a la del agente de retención de sumas que no le corresponden a la empleadora. En tal caso, la controversia se centra entre el demandante y la AFIP, cuya citación como tercero ha sido decidida favorablemente por esta Sala a fs. 277/281.

De cualquier modo, resulta improcedente la argumentación recursiva en torno a la aplicación del tope máximo y su proyección sobre el tributo en cuestión. En efecto, tal como lo expuse en la causa “Cassella Norma Susana C/ IBM Argentina S.A. S/ Diferencias de salarios” (S.D. NRO. 73322 del registro de esta Sala), “. la suma que la demandada ofreció abonar a la actora al tiempo de producirse su desvinculación responde a una indemnización por antigüedad, tampoco cabe ninguna duda de que se encuentra alcanzada por la aludida excepción. En este sentido ya he tenido oportunidad de expresarme al votar en autos “Gentile, Héctor Angel c/ Telecom Personal S.A. s/ despido” (S.D. Nº 70870 del 23/07/2008 del registro de esta sala), aunque los presupuestos de hecho en dicho caso eran disímiles -cabe aclarar- a los que presenta el “sub examine”.

Ahora bien, resta considerar qué ocurre en el caso sub examine en donde la suma pagada por tal concepto a la trabajadora excede el tope máximo previsto en el artículo 245 de la L.C.T.e, incluso, las pautas establecidas por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el conocido fallo “Vizzoti”. A diferencia de lo que ocurría en el citado caso “Gentile”, aquí no se trata del pago de una cifra de distinta naturaleza jurídica a la indemnización por antigüedad, sino de la abonada por tal concepto en exceso de lo que le habría correspondido a la dependiente.

A mi juicio, el monto así abonado se encuentra íntegramente exento del impuesto a las ganancias, por cuanto ninguna especificación realiza la norma tributaria relativa a la forma o modo de cálculo de la indemnización por antigüedad, sino que se limita a contemplarla dentro de sus taxativas excepciones, no pudiéndose en materia fiscal otorgarse a los montos abonados en concepto de indemnización por antigüedad un carácter diferente al establecido en la ley laboral (ver en este sentido Sala III in re: “Pombo, Graciela Irene c/ Agroservicios Pampeanos S.A. s/ homologación” , S.I. Nº 56.799 del 13/02/2006 y “Cardos, Claudio Roberto c/ Metropolitan Life Seguros de Retiro S.A. s/ despido”, S.D. Nº 89.168 del 26/10/2007).

Por las razones hasta aquí expuestas, sugiero confirmar la sentencia anterior en este punto.

II.Asiste razón a la parte actora en su queja por la falta de tratamiento del requerimiento de la demanda en concepto de la multa del art. 2 de la ley 25.323, por lo que corresponde a este Tribunal expedirse al respecto, de conformidad a lo dispuesto por el art. 278 C.P.C.CN.

Considero que el reclamo es parcialmente favorable, a cuyo efecto valoro que, de acuerdo a la solución que postulo confirmar, la demandada no ha abonado íntegramente las indemnizaciones derivadas del despido, lo cual motivó la intimación de fecha 29 de mayo de 2008 exigiendo el pago de las diferencias adeudadas, y el posterior inicio de las presentes actuaciones, cumplimentando estos extremos los recaudos exigidos por dicha norma sustantiva para la viabilidad del tópico.Sin embargo, considero que por las particularidades del debate, en el cual no sólo interviene el hecho que gira en torno a si tales montos eran susceptibles de retención por el impuesto a las ganancias, sino también el inherente a la superación del tope indemnizatorio que prevé el art. 245 L.C.T., corresponde hacer uso de la facultad que prevé el segundo párrafo del art. 2º de la ley 25.323, y fijar la multa allí prevista en el 50% de las sumas indebidamen- te retenidas y que se difieren a condena, equivalente a la cantidad de $11.721,57 ($23.443.14 x 50%).

III.En consecuencia, de prosperar mi voto, el monto de condena debe elevarse a la suma de PESOS TREINTA Y CINCO MIL CIENTO SESENTA Y CUATRO CON SETENTA Y UN CENTAVOS ($35.164,71), con más los intereses a la tasa y en la forma dispuesta en la sede de origen, toda vez que este aspecto del decisorio arriba firme a esta instancia revisora.

IV.Como consecuencia de la modificación propuesta, correspondería dejar sin efecto lo resuelto en materia de costas y honorarios y adecuarlos al actual resultado del litigio, deviniendo abstracto el tratamiento de los recursos interpuestos al respecto (conf. art. 279 cód. procesal). No obstante, corresponde mantener la imposición a de las primeras a la parte demandada, toda vez que ha resultado vencida en las cuestiones sustanciales de la contienda (art. 68 C.P.C.C.N.). En lo atinente a los honorarios correspondientes a la anterior instancia conforme resultado del pleito en relación con cada parte, y mérito e importancia de las labores, sugiero regular los de la representación letrada de las partes actora, demandada, tercera citada y de la perito contadora, en el 16% 13%, 13% y 7%, respectivamente, del capital de condena, con inclusión de intereses (arts. 38 L.O., y 1, 6, 7, 9, 19, 37 y 39 de la ley 21.839; decr.ley 16.638/57).

V.En atención a la suerte que he propiciado a los recursos interpuestos, las costas de alzada deberían imponerse a cargo de la parte demandada, a excepción de las derivadas de la intervención de la tercera citada, que se fijan en el orden causado (conf. arts. 68 C.P.C.C.N.) y regular los honorarios de la representación y patrocinio letrado de las partes actora, demandada y de la tercera citada, en el 27%, 25% y 25% de lo que respectivamente a cada una de ellas le corresponda por su actuación en la instancia anterior (conf. art. 14, ley 21.839).

EL DOCTOR ENRIQUE N. ARIAS GIBERT dijo:

Disiento en cuanto a los intereses.

En primer lugar, es dable destacar que el art. 277 CPCCN, faculta a los tribunales de alzada a la consideración de hechos posteriores a la sentencia definitiva, dentro de los cuales se encuentra el tratamiento de los intereses, materia que puede y debe ser analizada por el tribunal de alzada, sobre todo teniendo en cuenta la motivación del acta CNAT 2601.

Por otra parte, es cierto que el acta CNAT 2601 no es una norma, empero su falta de aplicación representaría una confiscación del patrimonio del a ctor por efecto de la aplicación de un tasa ficticia, lo que hace necesaria la operatividad de la misma.

De conformidad a la norma del artículo 277 CPCCN los tribunales de alzada tienen la facultad de analizar los hechos sobrevinientes al dictado de la sentencia de primera instancia. En este orden de ideas, debe ser objeto de tratamiento el interés a fijarse con posterioridad a la sentencia de grado.A partir del 21 de mayo de 2014 mediante acta 2601 la Cámara Nacional de Apelaciones sugirió la aplicación de la tasa de interés nominal que el Banco Nación aplica para operaciones de préstamos para libre destino hasta 60 meses pues de lo contrario se omitiría conjurar el riesgo de la utilización de una tasa de interés que resulta ajena a las posibilidades de endeudamiento del acreedor que debe proveer a un crédito de carácter alimentario.

Por tanto, a partir del dictado de la sentencia de origen correspon- de aplicar la tasa de interés establecida por acta CNAT 2601.

EL DR. LUIS ANIBAL RAFFAGHELLI dijo:

La disidencia de mis distinguidos colegas Dres. Zas y Arias Gibert versa sobre la aplicación o no de la tasa de interés al sub examine modificada por esta Cámara conforme surge del ACTA 2601 del 21.5.2014.

La sala VI que integro como actual vicepresidente ha fijado criterio unánime de distintos supuestos de operatividad de la nueva tasa en esta instancia, entre las que se encuentra el caso de autos, cuando se modifica el capital de sentencia, el interés como accesorio también siguiendo su misma suerte, propiciando por ende la aplicación de la tasa nominal anual para préstamos personales libre destino del Banco Nación para un plazo de 49 a 60 meses. Consecuentemente y por los citados fundamen- tos adhiero al voto del Dr. Enrique Arias Gibert.

En virtud de lo que surge del acuerdo que antecede, el TRIBUNAL POR MAYORIA RESUELVE: 1) Modificar parcialmente la sentencia apelada, y elevar el monto de condena a la suma de PESOS TREINTA Y CINCO MIL CIENTO SESENTA Y CUATRO CON SETENTA Y UN CENTAVOS ($35.164,71), con más los intereses establecidos conforme indica el segundo voto, y confirmarla en todo lo demás que ha sido materia de recurso y agravio. 2) Dejar sin efecto la imposición de costas y regulaciones de honorarios. Fijarlas conforme a los términos que surgen del punto VI del primer voto. 3) Imponer las costas de alzada y regular los honorarios correspondientes de acuerdo al punto VII del primer voto. 4) Regístrese, notifíquese, cúmplase con el art. 1 de la ley 26.856 Acordadas C.S.J.N. 15/13 (punto 4) y 24/13 y devuélvase. Con lo que terminó el acto, firmando los señores jueces por ante mí, que doy fe.

Oscar Zas

Juez de Cámara

Enrique Néstor Arias Gibert

Juez de Cámara

Luis Aníbal Raffaghelli

Juez de Cámara

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