fbpx

#Fallos Solidaridad: La fabricación de productos medicinales puede desarrollarse perfectamente sin la intervención gastronómica y la tarea de camarera no resulta técnicamente vinculada a tal actividad

Partes: Cerrudo Graciela c/ Cortese Javier Adrián y otro s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala / Juzgado / Circunscripción / Nominación: II

Fecha: 13 de julio de 2022

Colección: Fallos

Cita: MJ-JU-M-138780-AR|MJJ138780|MJJ138780

Voces: CONTRATO DE TRABAJO – DESPIDO – RESPONSABILIDAD SOLIDARIA – CERTIFICADO DE APORTES Y SERVICIOS – MULTA LABORAL

Se rechaza la acción deducida contra el laboratorio codemandado pues la fabricación de productos medicinales puede desarrollarse perfectamente sin la intervención gastronómica y la tarea de camarera no resulta técnicamente vinculada a tal actividad.

Sumario:
1.-Corresponde confirmar la resolución que hizo lugar a la acción por despido deducida contra el actor(gastronomía), pero rechazó la acción deducida contra el laboratorio codemandado, pues mientras que la actividad del segundo es de neto corte de elaboración de medicinas, el empleador, se orienta a la prestación de servicios gastronómicos, todo lo cual hace que si bien este último servicio pueda ser considerado como ‘normal’ para el funcionamiento del LABORATORIO codemandado, no resulta se ‘específico y propio de el’, aunado que tampoco se invocó ni acreditó que exista vinculación y/o participación económica o jurídica entre las accionadas, más allá de la concesión a la que se alude en la demanda, por lo que es claro que la actividad del laboratorio- fabricación de productos medicinales- puede desarrollarse perfectamente sin la intervención gastronómica, y no hay forma en que pueda apreciarse que la tarea de camarera resulte técnicamente vinculada a la actividad esencial del codemandado.

¿Aún no estás suscripto a Microjuris? Ingresá aquí.

2.-El art. 30 de la LCT dispone la obligación de control sobre el cumplimiento de la normativa laboral y de seguridad social, y la consecuente responsabilidad solidaria, para quienes cedan el establecimiento total o parcialmente, contraten o subcontraten servicios correspondientes a su actividad normal y específica.

3.-Corresponde confirmar el rechazo de la indemnización prevista en el art. 80 de la LCT, pues el requerimiento realizado junto con el escrito de inicio no reemplaza a la intimación fehaciente que imponen el art. 80 LCT y el dec. 146/01 , pues la demanda debe contener la pretensión sobre derechos configurados con anterioridad, y la exigencia planteada en simultáneo, por no tratarse de un derecho configurado en forma pretérita, no cumple con tal requisito.

4.-Corresponde desestimar el agravio referido al rechazo del incremento indemnizatorio previsto en el art. 2 de la Ley 25.323, pues sólo contiene una escueta manifestación de disenso con lo resuelto, mas no rebate el fundamento reconocido por la propia recurrente, esto es, la falta de intimación al pago de las indemnizaciones provenientes del despido.

Fallo:
Buenos Aires,

VISTO Y CONSIDERANDO:

En la Ciudad de Buenos Aires, luego de deliberar, a fin de considerar los recursos deducidos en autos y para dictar sentencia definitiva en estas actuaciones, los integrantes de la Sala II, practicado el sorteo pertinente, en la fecha de firma indicada al pie de la presente proceden a expedirse en el orden de votación y de acuerdo con los fundamentos que se exponen a continuación.

El Dr. José Alejandro Sudera dijo:

Contra la sentencia de primera instancia que hizo lugar a la acción deducida contra Javier Cortese, y la rechazó respecto de Laboratorios Bagó SA, se alza la parte actora mediante el memorial recursivo presentado oportunamente, que mereció la réplica de su contraria. La perito contadora interviniente apela los honorarios regulados en su favor, que reputa reducidos.

La recurrente critica el rechazo de la acción deducida contra Laboratorios Bagó SA, el rechazo de los rubros reclamados con sustento en los arts.

2 de la ley 25323 y 80, LCT, y la imposición de costas a su cargo por la acción que se rechaza.

En esta causa la accionante denunció haber prestado servicios para Javier Cortese, como camarera, en el marco del servicio gastronómico que su empleador brindaba a los empleados de Laboratorios Bagó SA. Adujo que al ser despedida le fueron invocadas razones de fuerza mayor. En dicho contexto, demandó en los términos del art. 26, LCT, a Cortese, y en los términos del art.30, LCT, al laboratorio Bagó.

La sentenciante de anterior grado hizo lugar a la acción por despido deducida contra Cortese -que llega firme a esta instancia-, pero rechazó la acción deducida contra Laboratorios Bagó, pues consideró que «mientras que la actividad de la demandada es de neto corte de elaboración de medicinas, el empleador, CORTESE, se orienta a la prestación de servicios gastronómicos, todo lo cual hace que si bien este último servicio pueda ser considerado como «normal» para el funcionamiento del LABORATORIO codemandado, no resulta se «específico y propio de el», aunado que tampoco se invocó ni acreditó que exista vinculación y/o participación económica o jurídica entre las accionadas, más allá de la concesión a la que se alude en la demanda».

De los términos expuestos en el recurso bajo análisis, no se advierte rebatido el fundamento transcripto ut supra, aun cuando haya sido citado por el propio recurrente.

En efecto, el art. 30 de la LCT dispone la obligación de control sobre el cumplimiento de la normativa laboral y de seguridad social, y la consecuente responsabilidad solidaria, para quienes cedan el establecimiento total o parcialmente, contraten o subcontraten servicios correspondientes a su actividad normal y específica.

En tal orden de ideas, merece puntualizarse -tal como se adelantó- que la actora demandó como empleador a Javier Cortese, quien proveía servicios gastronómicos a los empleados de Bagó. Adujo, en tal sentido, que cumplió tareas de camarera. Entonces, en primer término, es claro que la actividad de Bagó – fabricación de productos medicinales- puede desarrollarse perfectamente sin la intervención gastronómica de Cortese. En segundo lugar, no hay forma en que pueda apreciarse que la tarea de camarera resulte técnicamente vinculada a la actividad esencial del codemandado Bagó.

Sentado ello, se advierte que la queja de la actora configura un claro disenso con el resultado del proceso, mas no alcanza a configurar una crítica concreta y razonada de la sentencia apelada -arg. art.116, LO-. Digo esto pues el hecho de que los empleados de Bagó sólo pudieran obtener su refrigerio del codemandado Cortese no importa una fusión de actividades ni conlleva responsabilidad solidaria del laboratorio hacia los empleados del servicio gastronómico. En todo caso, dicho esto únicamente en forma conjetural, ello guardará relación con el tiempo en que los empleados del laboratorio debían estar disponibles para su empleador, lo que eventualmente devendría en un análisis sobre la extensión de su jornada, pero que nada tiene que ver con los empleados de Cortese, en tanto se trata de actividades claramente independientes y delimitadas, que ni siquiera podrían considerarse coadyuvantes una de la otra.

En nada obstan a esta conclusión las declaraciones de Galván, Evangelista y Fregote, pues no está controvertido que Cortese proveía un servicio de comedor a los empleados de Bagó, y por idéntico fundamento tampoco el informe pericial contable modifica la conclusión arribada en primera instancia.

En consecuencia, considero que corresponde confirmar la sentencia apelada en cuanto rechazó la acción deducida contra Laboratorios Bagó SA, lo que -a su vez- importa desestimar la queja por la imposición de costas correctamente decididas a cargo de la actora por la acción que se rechaza -art. 68, primer párrafo, CPCCN-, ya que las diferencias en la actividad de una y otra demandada son tan claras que no podría considerarse que la accionante hubiera podido considerarse asistida de un mejor derecho para accionar.

La queja por el rechazo de la indemnización prevista en el art. 80 de la LCT no puede tener favorable andamiento. En efecto, el rubro fue rechazado por no haberse dado cumplimiento al emplazamiento que establece la norma en los términos de lo dispuesto en el Dto. 146/01. La actora cuestiona que a pesar de haber transcurrido en exceso el plazo de 30 días, la demandada no entregó el certificado de trabajo, por lo que considera un exceso de rigor formal la norma reglamentaria.No comparto el planteo de la recurrente, desde el momento en que no sólo no rebate la falta de emplazamiento en los plazos del referido decreto, sino que tampoco justifica en forma alguna su propio incumplimiento. En tal orden de ideas, el requerimiento realizado junto con el escrito de inicio no reemplaza a la intimación fehaciente que imponen el art. 80 LCT y el Dto. 146/01, pues la demanda debe contener la pretensión sobre derechos configurados con anterioridad, y la exigencia planteada en simultáneo, por no tratarse de un derecho configurado en forma pretérita, no cumple con tal requisito.

Finalmente, no puede soslayarse que el decreto reglamentario es claro cuando en su art. 3 establece que «el trabajador quedará habilitado para remitir el requerimiento fehaciente al que se hace alusión en el artículo que se reglamenta, cuando el empleador no hubiere hecho entrega de las constancias o del certificado previstos en los apartados segundo y tercero del artículo 80 de la Ley de Contrato de Trabajo Nº 20.744 (t.o. por Decreto Nº 390/76) y sus modificatorias, dentro de los TREINTA (30) días corridos de extinguido, por cualquier causa, el contrato de trabajo», lo que de ninguna manera desvirtúa el espíritu del art. 80, LCT, pues no elimina el derecho a la indemnización sino que establece una condición suspensiva de fácil cumplimiento. Por ende, corresponde desestimar el agravio en cuestión y confirmar el rechazo del referido rubro.

Asimismo, corresponde desestimar el agravio referido al rechazo del incremento indemnizatorio previsto en el art.2 de la ley 25323, pues sólo contiene una escueta manifestación de disenso con lo resuelto, mas no rebate el fundamento reconocido por la propia recurrente, esto es, la falta de intimación al pago de las indemnizaciones provenientes del despido.

Finalmente, los honorarios correspondientes a la perita contadora interviniente, quien los apela pues los reputa reducidos, se advierten correctamente regulados en orden al mérito y extensión de las tareas desarrolladas y de conformidad con la normativa arancelaria vigente al momento de su cumplimiento, por lo que propicio su confirmación.

Dado el modo de resolver, propicio imponer las costas de Alzada a cargo de la actora vencida, y regular los honorarios correspondientes a la representación y patrocinio letrado de la parte actora y de la codemandada Laboratorios Bagó SA en el (%) de lo que a cada una de ellas le corresponda percibir por las tareas desarrolladas en la instancia previa.

La Dra. Andrea E. García Vior dijo:

Que adhiero a las conclusiones del voto que me precede, por análogos fundamentos y por cuanto, a diferencia de otros casos vinculados al servicio de comedor de una empresa, en el presente no se trata de una concesión gastronómica sin acceso al público ni de un supuesto de cesión parcial del establecimiento por parte del principal en tanto, conforme surge de las testimoniales rendidas, el establecimiento del demandado Cortese (restaurante) gozó de autonomía comercial y de gestión no advirtiéndose que, en los términos de los arts. 5 y 30 de la LCT integrara la misma unidad técnica o de ejecución.

Por lo que resulta del acuerdo que antecede, el Tribunal Resuelve: 1) Confirmar la sentencia apelada en lo que ha sido materia de recurso y agravios; 2) Imponer las costas de Alzada a cargo de la actora vencida; 3) Regular, por las tareas en Alzada, los honorarios correspondientes a la representación y patrocinio letrado de la parte actora y de la codemandada Laboratorios Bagó SA en el (%) de lo que a cada una de ellas le corresponda percibir por las tareas desarrolladas en la instancia previa.

Regístrese, notifíquese y, oportunamente, devuélvase.

Andrea E. García Vior

Jueza de Cámara

José Alejandro Sudera

Juez de Cámara jla

A %d blogueros les gusta esto: