Inexistencia de vínculo laboral entre el médico especialista y la clínica, cuyas instalaciones utilizaba para el ejercicio de su profesión

Partes: Oliva Berrotarán c/ Clínica Regional del Este Sociedad de Responsabilidad Limitada s/ ordinario- despido

Tribunal: Cámara del Trabajo de Córdoba

Sala/Juzgado: Séptima

Fecha: 17-abr-2018

Cita: MJ-JU-M-110335-AR | MJJ110335 | MJJ110335

Inexistencia de vínculo laboral entre el médico especialista reclamante y la clínica demandada, cuyas instalaciones utilizaba para el ejercicio de su profesión.

Sumario:

1.-Cabe confirmar el rechazo de la demanda por despido, pues el médico reclamante no ha logrado acreditar que el vínculo que lo unía con la accionada tuviera las notas tipificantes de un contrato de trabajo, sino que por el contrario la demandada probó que se trataba de un médico independiente que utilizaba sus instalaciones a los fines del ejercicio de su profesión.

2.-No debe confundirse la existencia de ciertas pautas organizativas de la actividad para el adecuado funcionamiento de la Clínica demandada, con el ejercicio del poder de dirección reconocido por la Ley al empleador, desde que ha quedado probado que el actor no se encontraba sujeto a un régimen disciplinario en el sentido propio de una relación laboral.

3.-El actor no logró probar que percibiera una remuneración fija como lo denunció en su demanda, desde que de toda la prueba incorporada surge que percibía por mes cantidades diferentes que liquidaba la Clínica, teniendo en consideraciones las prácticas médicas desarrolladas, de allí la variación en el monto mes a mes.

4.-El sistema de ‘capitación’ en función del cual se atendía a pacientes de obras sociales no demuestra por sí sola una relación subordinada de trabajo, desde que el mismo constituye una forma de organización de dichas obras sociales a los fines de la atención de sus afiliados.

5.-No se ha advertido la existencia de subordinación jurídica, desde que los testigos fueron contestes al afirmar que las vacaciones las organizaban entre ellos, que no existían sanciones si no iban a trabajar por algún motivo (otra cirugía, etc.) y ellos establecían sus horarios de labor, informándoselo a la secretaria por una cuestión de organización de la agenda, pero no con una finalidad de fiscalización o control por parte de la Clínica, desde que si no podían ir solicitaban a la secretaria la suspensión de los mismos sin ninguna consecuencia o sanción por tal decisión.

6.-En la relación habida entre las partes la prestación personal e infungible se encuentra diluida, conforme los testimonios recepcionados en la audiencia de vista de la causa, desde que en caso de ausencia del actor, y sin necesidad de justificar imposibilidad, era reemplazado por otro médico con la única consecuencia que no cobraba suma alguna durante el período que no trabajaba al no brindar prestaciones.

Fallo:

En la ciudad de Córdoba a los diecisiete días del mes de abril de dos mil dieciocho, siendo día y hora de audiencia a los fines de la lectura de sentencia en estos autos caratulados “OLIVA BERROTARÁN, AGUSTIN C/ CLINICA REGIONAL DEL ESTE S.R.L. – ORDINARIO – DESPIDO – EXPTE. Nº 3265848” se constituye en sesión oral y pública el Tribunal Unipersonal de la Sala Séptima de la Excma. Cámara del Trabajo (Acuerdo Reglamentario NRO. 324, SERIE “A” DEL 03/06/1996 del Excmo. TSJ) integrada y presidida por la Sra. Vocal de Cámara Dra. Valeria E. Mimessi y por ante el actuario. DE LOS QUE RESULTA: (Art. 64 inc. 2º C.P.T.): 1) Que a fs. 1/9 comparece el Sr. Agustín Oliva Berrotarán promoviendo demanda laboral en contra de la empresa “CLÍNICA REGIONAL DEL ESTE SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA”, con sede en calle Corrientes No 291 de la ciudad de San Francisco. Reclama la suma de pesos ochocientos noventa y seis mil trescientos treinta y uno ($896.331) en concepto de pago de haberes de los meses de junio y julio 2014 con integración del mes de despido, más indemnizaciones por antigüedad, sustitutiva del preaviso y el aguinaldo proporcional al tiempo trabajado durante el año 2014, más las vacaciones anuales proporcionales al tiempo trabajado durante el año 2014.

Todo, con intereses desde que cada rubro reclamado fue devengado hasta su pago, con más las costas. Sostiene que el Tribunal es competente para entender en la demanda, por la opción que ejerce en base a lo previsto en el art. 9o, inciso c) de la ley provincial No 7.987. Como surge de su Documento Nacional de Identidad que en copia certificada adjunta, desde el 05.01.2015 su domicilio legal está ubicado en calle Adrián Beccar Varela Nº 669, Departamento Nº 8, Barrio San Fernando de esta ciudad de Córdoba, el que, efectivamente, es su residencia habitual.Relata que ingresó a trabajar en relación de dependencia con la demandada “CLÍNICA REGIONAL DEL ESTE SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA” el día 01de marzo de 1987, desempeñándose desde entonces en el establecimiento de atención de la salud que posee en calle Corrientes Nº 291 de la ciudad de San Francisco, donde ha realizado diariamente e ininterrumpidamente actividades propias de su profesión y/o especialidad, hasta la extinción del contrato de trabajo el día 26 de julio de 2014. Que, en orden a la gestión, determinación y dirección de las actividades de la Clínica por la empresa demandada, bajo esta caracterización general y como integrante del equipo de Traumatología, Servicio que fuera organizado, dirigido y coordinado por el personal jerárquico del establecimiento, realizó numerosas tareas que detalla: Atención de pacientes por consultorio externo: conforme a los turnos que eran otorgados por dependientes de la Clínica a los clientes-pacientes y en cada caso en función de los convenios de la Empresa con Obras Sociales, Mutuales, Empresas Prepagas y de Seguros de Accidentes de Trabajo, y/o de “arreglos directos” de la demandada con otras empresas o comercios particulares. Las obras sociales que se atendían con preferencia eran aquellas que la demandada disponía, exclusivamente y sin su conocimiento o consulta previa, ya que su decisión estaba relacionada con los compromisos asumidos por la Clínica con los terceros y en función del cumplimiento de éstos respecto de los pagos acordados. La atención de pacientes en consultorio externo se realizaba en turnos, de mañana y tarde; los turnos de tarde eran “fijos” y los de la mañana dependían de las decisiones de la empresa en función de la disponibilidad, debido a que las cirugías en que debía intervenir conforme a lo ordenado por la empresa siempre se realizaban en el horario matutino, salvo las urgencias; todo, de acuerdo al organigrama de trabajo que elaboraba la Gerencia de la Clínica. Atención de pacientes en la Guardia:Conforme a la estructura organizativa de la empresa demandada realizó guardias pasivas, es decir que acudía a los requerimientos del médico de guardia durante una semana de cada dos, en las 24 horas de cada día; esto, cuando los traumatólogos éramos dos; o en una semana de cada tres, cuando Expediente Nro. 3265848 – 2 / 49 eran tres los traumatólogos del plantel. Esta función fue cambiando en la modalidad de realización a través del tiempo. Desde 1987 comenzó a trabajar siendo dos los traumatólogos con el Dr. Manuel Godoy, cumpliendo guardia cada uno semana de por medio, hasta 1991; luego, se agregó el Dr. Emilio Fantín y, sin previo aviso, pasó a “perder” una semana de guardia, realizando sólo una cada tres semanas; más adelante, el Dr. Fantín se retiró, por lo que, de nuevo sin previo aviso, fue obligado a realizar una guardia cada dos semanas; esta condición se mantuvo hasta 1994, en que se incorporó al equipo de traumatología el Dr. Marcelo Aschieri y de nuevo le ordenaron realizar una semana de guardia pasiva cada tres; esta frecuencia de guardias pasivas cada tres semanas, se mantuvo hasta el fallecimiento del Dr. Godoy en el año 2000 y entonces la patronal nuevamente le ordenó realizar la guardia pasiva semana de por medio; situación que se mantuvo, finalmente, hasta que se incorporó al “staf” de traumatólogos del nosocomio el Dr. Hernán Gioino en el año 2009, con lo que nuevamente la Clínica le ordenó realizar guardia pasiva cada tres semanas. Alega que el listado de guardia pasiva era dispuesto unilateralmente y de acuerdo a sus necesidades operativas por la dirección de la “CLÍNICA REGIONAL DEL ESTE Sociedad de Responsabilidad Limitada”, a través de su personal administrativo. Que la atención en la guardia, también era ordenada exclusivamente por la dirección de la empresa y se otorgaba a los pacientes cuyas obras sociales, mutuales, empresas prepagas, seguros, etc., tenían Convenios con la demandada, de acuerdo a lo relatado anteriormente.Por guardia se despachaban consultas de patologías de urgencias clínicas, como Cervicalgias, Lumbalgias, agudas, etc. y de urgencias Traumatológicas como heridas cortantes en miembros inferiores y superiores. Que por disposición de la dirección de la clínica las heridas cortantes que ameritaban sutura de los miembros debían realizarla los traumatólogos; las de cráneo, cara y tronco, los cirujanos generales. Fracturas: cerradas y expuestas; las primeras, sin desplazamiento, para las que se confeccionaba un molde de yeso; y en las con desplazamientos, debían reducirse bajo anestesia general en quirófano, quedando el paciente internado; lo que obligaba a regresar a la Clínica para control posterior y eventualmente dar el alta sanatorial. Las fracturas expuestas son siempre urgencias quirúrgicas, por lo que el paciente debe ingresarse a quirófano de urgencia y continuar luego internado, con los controles de hasta 2 o 3 veces por día. También eran urgencias de tratamiento inmediato las luxaciones, patología muy frecuente, sobre todo en hombro, que exigía llevar al paciente al quirófano para su atención bajo anestesia general. También, incluía la atención primaria de fracturas, principalmente de caderas en ancianos, que se internaban por guardia para luego programar su tratamiento quirúrgico. Toda la actividad de guardia estaba reglamentada por la demandada y, obviamente, debía realizarla durante las 24 horas del día que le ordenaba, incluyendo fines de semanas y feriados; por lo que de prestador médico traumatólogo al servicio de la Clínica en dichas semanas de guardia abarcaba todos esos días y horas.

Cirugías programadas: Son las que debía realizar a los pacientes que se atendían por consultorio externo y cuyas patologías debían tener una resolución quirúrgica, con implantes, protésicos o no; y a los pacientes internados por guardia, cuyas patologías fueran también de resolución quirúrgica. Abarcaban:Artroplastías de caderas, rodillas, osteotomía correctora de ejes, etc.; tratamiento quirúrgico de las fracturas, con diversos tipos de implantes, de acuerdo a la lesión; tratamientos de lesiones de partes blandas, como las ya mencionadas suturas de heridas en miembros, como así también reparación de lesiones tendinosas, etc. Destaca que su participación en las cirugías no se circunscribía a las ejecutadas en su carácter de cirujano principal, sino que debía ayudar en las que hacían sus colegas traumatólogos; tanto en las programadas, como en las urgencias, que se hacían, incluso, fuera de horario y en días feriados. Durante todo el tiempo de la relación laboral percibió un haber mensual, integrado por una parte fija y otra variable. La parte fija la asignaba la demandada de un porcentaje de la liquidación mensual con la modalidad de Cápita que en base a sus contratos le cobraba a PAMI y APROSS; y que, luego de deducir una porción para ella, distribuía el resto entre los integrantes del equipo de salud, conformando de esta manera la parte fija de la retribución mensual que unilateralmente le asignaba a cada profesional. En su caso, su última porción fija que percibió dentro del plazo legal fue la correspondiente a octubre 2013, que ascendió a $ 6000, monto éste que mensualmente le venía liquidando la empresa a partir de su comunicación fechada el 28 de marzo de 2012. Expresa que desde noviembre 2013 y en los meses siguientes hasta la extinción del contrato, sólo le hizo entregas parciales e inferiores a lo dispuesto en dicha circular, por lo que oportunamente requirió formalmente el pago a la Clínica demandada, sin haber obtenido respuesta adecuada durante la relación laboral, regularizándose los pagos una vez extinguido su contrato de trabajo.Que en cuanto a la parte variable de su remuneración, provenía de la facturación de los servicios médicos a:

Beneficiarios de numerosas Obras Sociales, sindicales y profesionales, tales como UOM, MOLINEROS, CAMIONEROS, MADEREROS, ATSA, SMATA, LUZ Y FUERZA, ISSPICA, CONTADORES, ABOGADOS, etcétera; Beneficiarios de PREPAGAS, entre ellas OSDE, SANCOR, FEDERADA 25 DE JUNIO, Aseguradoras de Riesgos del Trabajo, A.R.T. PREVENCIÓN, LA SEGUNDA, LIDERAR, ASOCIART, P ROVINCIA, MAPFRE, etcétera. Todo ello, conforme a los acuerdos particulares de la Clínica con cada una de esas entidades, concretados sin su consulta ni participación previa alguna. Con respecto a la forma de pago de sus haberes, tanto fijos como variables, es necesario diferenciar tres períodos históricos en la gestión comercial de la Clínica demandada, a saber: 1er. Período: desde marzo de 1987 hasta mediados de 1993. Toda la facturación, tanto de obras sociales sindicales (UOM, Molineros, Choferes y Camioneros, Madereros, Luz y Fuerza, ISSPICA, ATSA, SMATA etc.), como de las institucionales (PAMI e IPAM, hoy APROSS), de las Cajas Profesionales (Ciencias Económicas, Abogados, prepagas Osde, Sancor, Federada 25 de Junio, etc.), se realizaba a través de la Clínica demandada; ésta facturaba todo lo de 2do nivel (consultas internados, cirugías, prácticas -yeso e infiltraciones), mientras los profesionales facturábamos sólo las consultas ambulatorias. También, la Clínica realizaba facturación directa a las empresas aseguradoras con las que tenía arreglos, (todo este período es pre- ART), y a los particulares. 2do. Período: desde mediados de 1993 hasta abril del 2007. A partir de la nueva modalidad de contratación del PAMI, por convenios con redes de prestadores nosocomiales (sanatorios y clínicas) y pago de los servicios por cápita (monto fijo), la empresa dividía esta cápita entre gastos sanatoriales y honorarios, fijando para estos últimos un monto fijo mensual, distinto según las diversas especialidades.Que no sólo cambió la modalidad de cobro, que antes era por acto médico, sino que se generó un grave conflicto en la institución, apartándose por ello un importante sector de casi el 50% de los prestadores médicos y sanatoriales; esto acarreó que, lentamente, la mayoría de las obras sociales antes descriptas comenzaran a recibir las facturaciones directamente de las entidades empresariales de salud. Más adelante, en el año 1999, el IPAM-APROSS desarrolló el mismo sistema de contratación de redes prestacionales de empresas de salud (clínicas y sanatorios privados), con la misma modalidad de pago de cápita, que las patronales transformaban en “salario” mensual por prestador. Durante este período se crearon las ART, realizando convenios directos con las clínicas. 3er. Periodo: desde abril de 2007 hasta la actualidad. La Clínica Regional del Este, El Sanatorio San Justo, El Sanatorio Argentino y el Centro Médico, crearon un ente contratante de convenios de Obras sociales y Prepagas, denominado SAN FRANCISCO SALUD, CONSORCIO DE COOPERACIÓN, en el que ingresaban los convenios que tenían los nosocomios por separado, y/o en combinación entre ellos, por lo que la facturación de la Clínica, tanto de internado como ambulatorio, a partir de entonces se realizaba a dicho Consorcio. Por eso, los pagos lo efectuaba el mismo Consorcio, incluyendo los descuentos que por orden de la patronal se aplicaban a los médicos por diversos ítems.

Que, no obstante, quedaron afuera los fondos provenientes de PAMI y APROSS por cápita, y algunos convenios, como OSDE, SANCOR y las ART. (PREVENCIÓN – LIDERAR-LA SEGUNDA-ASOCIART-PROVINCIA ETC.); los que siguieron siendo administrados y liquidados por la Clínica, con excepción de la consulta ambulatoria de APROSS, que desde hacía un par de años los venía abonando directamente al prestador, por cuenta bancaria.Que desde su ingreso y durante el transcurso del contrato, la Clínica lo mantuvo en su planta de personal “en negro”, es decir sin observar las normas legales que regulan el contrato de trabajo en la República Argentina, pese a los pedidos que formuló reiteradamente a sus jefes para que se formalizara dicha relación contractual, que se exteriorizaba como estable. El día 19 de junio de 2014 envió al Representante Legal de la “CLÍNICA REGIONAL DEL ESTE S.R.L.”, con sede en calle Corrientes No 3029 de San Francisco, el Telegrama Ley 23.789, TCL 86472869, que transcribe: AGUSTÍN OLIVA BERROTARÁN DNI No 10.047.281, desempeñándome bajo sus órdenes en la CLÍNICA REGIONAL DEL ESTE S.R.L. desde mi ingreso el 01.03.1987 como médico cirujano, siendo mi Matrícula Profesional No 16.170, desempeñándome en la especialidad de “cirugía ortopédica y traumatológica”, con Matrícula de Especialidad No 4.384, haciéndolo de manera continua e ininterrumpida desde entonces hasta el presente en jornadas diarias de trabajo lunes a viernes cinco horas por día, más guardias pasivas de consultas, prácticas y cirugías de urgencia en una de cada tres semanas, alternando mi actividad en consultorio, sala de traumatología, cirugía, internación y guardias, todo como integrante del equipo de traumatología y ortopedia, bajo exclusivas y estrictas órdenes de gestión, determinación y dirección de esa empleadora, comunicadas a través de sus directivos en las distintas áreas de conducción.Lo hice siempre remunerado por períodos mensuales, percibiendo haberes variables de acuerdo al criterio unilateral de esa empresa, quien habitualmente ha procedido y procede a distribuir entre los integrantes del equipo un fondo o masa dineraria conforme a un puntaje individual atribuido a cada componente del equipo de manera arbitraria y sin posibilidad de controversia, conformando de esa manera la retribución periódica de cada uno de los componentes del equipo técnico.

En mi caso, mi última remuneración percibida ascendió en el mes de octubre 2013 a $ 6000 (PAMI y APROSS), de acuerdo a lo dispuesto por la empresa el 28 de marzo de 2012, según circular en mi poder. Que a partir de noviembre 2013 sólo me han efectuado pagos parciales inferiores a lo dispuesto en dicha circular, por lo que procedo a emplazar a ustedes por 48 Expediente Nro. 3265848 – 7 / 49 horas para que liquiden y efectivicen mis haberes a partir de noviembre 2013, bajo apercibimientos de ley. Finalmente, no estando registrado mi contrato de trabajo conforme a lo dispuesto por la ley 24.013, por medio de la presente intimo a esa empresa para que dentro del plazo de ley (30 días) proceda a registrarme, con la antigüedad y remuneración indicadas precedentemente y bajo sus apercibimientos. Que en respuesta a su requerimiento, recibí Carta Documento de fecha 25 de junio de 2014, en los siguientes términos:

“Rechazamos su TCL 86472869 por ser falso, malicioso e injurioso. No es verdad que usted se haya desempeñado en relación de dependencia desde el 1o de marzo de 1987 como médico cirujano en la especialidad “cirugía ortopédica y traumatología” en nuestra institución médica. Tampoco es verdad que durante ese período de tiempo lo haya hecho en forma ininterrumpida y que percibiera una remuneración mensual. Niego la jornada de trabajo indicada y que hiciera guardias pasivas de consultas, prácticas y cirugías de urgencia una vez por semana cada tres semanas.Niego que percibiera una remuneración mensual y que en octubre de 2013 fuera de $ 6.000 y que corresponda a la liquidación de APROSS y PAMI.

Niego que a partir de esa fecha se efectuaran pagos parciales e inferiores a supuestas circulares internas de la institución y que la liquidación de honorarios fuera dispuesta en forma unilateral y arbitraria por la institución. Desconozco que nuestra institución haya librado las circulares que indica. Lo cierto es que usted es un profesional médico que trabaja en forma autónoma e independiente, como el resto de los profesionales médicos que lo hacen en nuestra institución médica. Usted no percibe una remuneración mensual sino honorarios profesionales que varían de acuerdo a su labor profesional, a los aranceles pactados y a lo establecido en los distintos convenios con las obras sociales y prepagas. Su actitud es totalmente maliciosa y tiene como objetivo reclamar un lucro indebido. Rechazamos sus intimaciones y apercibimientos indicados por ser manifiestamente improcedentes y carecer de fundamentación fáctica y jurídica. La respuesta dada afectaba la normal continuidad del contrato que los vinculaba, tanto por la negativa insincera de la existencia de relación de Expediente Nro. 3265848 – 8 / 49 dependencia laboral, como por su negativa expresa a su requerimiento de pago de haberes adeudados desde hacía varios meses, argumentando la existencia de “aranceles pactados” y de “distintos convenios con las obras sociales y prepagas”, respecto de los cuales no ha tenido ninguna participación. Que por ello, comunicó a la Clínica retención de tareas y la intimó por un nuevo plazo perentorio para que le liquidara los adeudados hasta entonces, esta vez bajo apercibimiento de considerarse injuriado laboralmente y de colocarse en situación de despido indirecto. Lo hizo mediante Telegrama ley 23.789 TCL 76155850 impuesto el 7 de julio de 2014, en el que, además de ratificar su intimación anterior, le dijo:”Por la presente les hago saber que a partir de la fecha y mientras continúen impagos mis haberes por servicios médicos prestados en las condiciones ya expuestas y aceptadas, hago retención de mis labores profesionales hasta tanto se regularicen los pagos de los haberes adeudados, por revestir carácter alimentario. Por otra parte, otorgo a esa empresa plazo de cuarenta y ocho horas para que me efectivicen los haberes devengados desde el mes de noviembre de 2013, incluidas las prestaciones de PAMI y APROSS, más las A.R.T. PREVENCIÓN, LA SEGUNDA, LIDERAR, ASOCIART y MAPFRE y las correspondientes al “Consorcio de Cooperación San Francisco Salud”, del que esa Clínica es parte integrante como empleadora del suscripto y prestadora de sus servicios médicos. Todo ello, bajo apercibimiento de considerarme injuriado laboralmente y de rescisión del contrato de trabajo por exclusiva culpa patronal.” El 17 de julio de 2014, la empresa demandada le remitió Carta Documento con el siguiente texto: “Contestamos su TCL 76155850 conforme los siguientes términos: 1) Su conducta es maliciosa y contraria a la buena fe. 2) Ratificamos nuestro anterior despacho postal. 3) Sus honorarios por prestaciones médicas de PAM I, APROSS Y ASEGURADORAS DE RIESGOS DE TRABAJO, estarán a su disposición cuando las mismas procedan a liquidar dichas prestaciones. Deberá concurrir a nuestra administración para requerir información. En lo que respecta a las prestaciones otorgadas a otras obras sociales las mismas no son liquidadas por LA CLINICA. Como es de su conocimiento, deberá concurrir al “Consorcio de Cooperación San Francisco Salud”. 4) Rechazamos su intimación de “retención de labores” en virtud de no corresponder a derecho. Nuestra vinculación no está regulada por las normas del contrato de trabajo, sino que es una vinculación de naturaleza civil, profesional, autónoma e independiente. 5) Comunicaremos dicha circunstancia al CONSEJO MEDICO DE LA PROVINCIA DE CORDOBA a fin de que tome las medidas que pudieran corresponder a derecho.Queda usted debidamente notificado.” Aduce que las injurias reiteradas importaban una manifiesta mala fe que impedían continuar la relación contractual, por lo que, aplicando los apercibimientos de su misiva anterior, el 26 de julio de 2014 le comunicó su decisión de extinguir el contrato de trabajo por exclusiva culpa y responsabilidad patronal y le otorgó plazo de 48 horas para que procediera a abonarle la liquidación final. Lo hizo mediante el siguiente telegrama ley 23.789:

“En primer término, NIEGO conducta maliciosa y contraria a la buena fe, ya que estoy reclamando reconocimiento de relación laboral y pago de mis haberes por trabajos profesionales realizados. ATRIBUYO, SÍ, conducta maliciosa y de mala fe al representante legal de la empresa comercial “Clínica Regional del Este S.R.L.”, por sus falsas imputaciones. Por otra parte, DIGO: Que ante la reiterada negativa de la relación laboral, sumado a la falta de pago de mis haberes motivo de mis requerimientos en dos oportunidades, sumado a ello la falsa atribución de conducta maliciosa y contraria a la buena fe, más la agresiva actitud intimidatoria bajo amenaza de “comunicar” al Consejo Médico de la Provincia “.a fin de que tome las medidas que pudieran corresponder en derecho.”, sin especificar las falencias profesionales que habrían de atribuirme, por todas y cada una de estas conductas asumidas por esa empresa, que por su gravedad constituyen injurias laborales reiteradas que impiden la continuidad de la relación contractual, a partir de la fecha hago efectivos los apercibimientos formulados en mi comunicación anterior, considerándome en situación de despido indirecto por exclusiva culpa y responsabilidad patronal. En consecuencia, por su intermedio otorgo a la Clínica Regional del Este S.R.L. un plazo de cuarenta y ocho horas para que proceda a abonarme la liquidación final conforme a derecho, bajo apercibimiento de ley.” Que por única respuesta, a vuelta de correo recibió la siguiente Carta Documento: “Rechazamos su TCL No 77027139 por no corresponder a derecho. Ratificamos nuestros anteriores despachos postales. Negamos la existencia de una relación de carácter laboral.Nuestra vinculación es de naturaleza civil, como prestador médico independiente y autónomo. Su conducta es contraria a la buena fe y tiene como objetivo obtener un lucro indebido. Hacemos reserva de comunicar dicha circunstancia al Consejo Médico de la Provincia de Córdoba. Queda usted debidamente notificado.” En definitiva reclama con motivo del distracto el pago judicial de los rubros remuneratorios e indemnizatorios que detalla. Para la cuantificación de cada rubro parte de un haber conformado sobre la base del mecanismo de distribución de los haberes fijos a los profesionales componentes del equipo de traumatología diseñado por la empresa demandada en la Circular de fecha del 28 de marzo de 2012, más los haberes que ha percibido como remuneración variable conforme a las prestaciones médicas cumplimentadas a beneficiarios de obras sociales, prepagas, etcétera, que en marzo 2014 ascendieron a $ 21.240 y que sumados a la porción fija de $ 6.000, resultó un haber conformado por ambos rubros (fijo + variable) en el mes de marzo de 2014 de PESOS VEINTISIETE MIL DOSCIENTOS CUARENTA PESOS ($ 27.240), o lo que en más o en menos resultará de la determinación judicial con los elementos que surjan de la prueba a rendirse en autos, conforme a lo que establece el artículo 111 de la ley 20.744. Con esta salvedad, mantiene su estimación del haber conformado de marzo 2014 de $ 27.240 y, en base al mismo, cuantifico los rubros objeto de reclamo: HABERES DE JUNIO Y JULIO 2014 CON INTEGRACIÓN MES.

Señala que la demandada no le abonó los haberes del mes de junio 2014, íntegramente trabajado, que ascendieron a PESOS VEINTISEIS MIL OCHOCIENTOS CINCUENTA Y TRES ($ 6.000 fijos+$ 20.853 variables=$ 26.853), por lo que corresponde el pago.Que, asimismo, dejó impagos sus haberes de los días trabajados en julio 2014, que sumados a la integración del mes de despido ascendieron a PESOS DIEZ Y SIETE MIL OCHOCIENTOS CINCUENTA ($ 6.000 fijos $ 11.850 variables=$ 17.850). En consecuencia, los haberes que la demandada le adeuda por los dos meses trabajados e impagos (junio y julio 2014), ascienden a la suma total de PESOS CUARENTA Y CUATRO MIL SETECIENTOS TRES ($ 44.703). INDEMNIZACIÓN POR ANTIGÜEDAD. Conforme a lo que disponen los artículos 245 y 246 LCT, tomando como base de cálculo sus haberes de marzo 2014 (punto 5) y teniendo en cuenta su antigüedad de 27 años más la fracción superior a 3 meses, le corresponde percibir una indemnización por antigüedad de PESOS SETECIENTOS SESENTA Y DOS MIL SETECIENTOS VEINTE ($ 27.240X28= $ 762.720).

INDEMNIZACIÓN SUSTITUTIVA DEL PREAVISO. Conforme a lo que disponen los artículos 231 inciso b), 232 y 246 LCT, tomando como base de cálculo sus haberes de marzo 2014 (punto 5) y teniendo en cuenta su antigüedad superior a cinco años, le corresponde percibir una indemnización sustitutiva del preaviso de PESOS CINCUENTA Y CUATRO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA ($27.240X2=$ 54.480). AGUINALDO PROPORCIONAL 2014. Que la demandada no le abonó el aguinaldo proporcional correspondiente al tiempo trabajado durante 2014 hasta finalizar el mes de julio y sin haber percibido en el plazo de ley el del primer semestre, por lo cual, conforme a lo que disponen los artículos 121, 122 y 123 LCT, reclama su pago por la suma de PESOS QUINCE MIL OCHOCIENTOS NOVENTA ($15.890). VACACIONES PROPORCIONALES 2014. De igual manera y en base a lo previsto en los artículos 150 inciso d) y 156 de la LCT, reclama el pago de la indemnización correspondiente a las vacaciones proporcionales de 2014, ascendiendo la misma a PESOS DIEZ Y OCHO MIL QUINIENTOS TREINTA Y OCHO ($ 18.538). TOTAL RUBROS.Conforme a los rubros relacionados y cuantificados precedentemente, el monto total pretendido en concepto de capital asciende a PESOS OCHOCIENTOS NOVENTA Y SEIS MIL TRESCIENTOS TREINTA Y UNO ($ 896.331), o a lo que en más o en menos resultará de la prueba a rendirse en autos y cuyo pago reclama con sus intereses y costas. Hace reserva del Caso Federal. Funda la demanda en las leyes 20.744 y sus modificatorias, en la doctrina y jurisprudencia nacional.

2) A fs. 112 se celebra la audiencia de conciliación, a la que comparecieron el actor Sr. Agustín Oliva Berrotarán, acompañado de su letrado patrocinante Dr. Ernesto Segui; y por la demandada Clínica Regional del Este S.R.L., comparece el Dr. Daniel Puricelli en su carácter de socio gerente acompañado por sus letrados patrocinantes Dres. Gustavo Martínez Urrutibehety y Corina Fassina, oportunidad en la que la parte actora se ratificó de la demanda en todas sus partes, solicitando se haga lugar a la misma con más intereses y costas; y la demandada, por medio de su apoderado, dijo que por las razones de hecho y de derecho que expresó en el memorial que acompañó, solicitó el rechazo total de la demanda articulada en todas sus partes, con costas. Hizo reserva de Caso Federal.

3) A fs. 104/111 se agrega el memorial de la demandada Clínica Regional del Este S.R.L. en el que niega todos los hechos y el derecho relatados por el actor en su escrito de demanda, excepto los que expresamente reconoce en su responde. En especial niega que el actor hubiere prestado tareas en beneficio o bajo dependencia laboral (contrato de trabajo) para la demandada. Que hayan existido hechos o circunstancias que permitan inferir, presumir o tener por cierta la existencia de dependencia jurídica, técnica y económica, como rasgos característicos del contrato de trabajo, entre el actor y la demandada. Que la demandada sea deudora de los conceptos y rubros que se reclaman en la demanda.Que la demandada haya sido, en momento alguno, la obligada principal al pago de los honorarios profesionales devengados por los actos médicos realizados por el actor. Que el actor hubiere ingresado a trabajar en relación de dependencia con la demandada en 1º de marzo de 1987 o en cualquier otra fecha. Que hubiere realizado, diaria e ininterrumpidamente, actividades propias de su especialidad o profesión. Que se hubiere extinguido contrato de trabajo alguno. Que hubiere existido, de parte de la demandada y a través de sus representantes legales u otros funcionarios jerárquicos, gestión, determinación y dirección respecto del ejercicio de la profesión del actor. Que el “Servicio de Traumatología”, del cual se reconoce como “integrante” el actor, haya sido en grado alguno “organizado, dirigido y coordinado por el personal jerárquico del establecimiento” (la demandada). Que el actor hubiere desarrollado las tareas que enuncia y refiere en su escrito de demanda y, especialmente, que las hubiera realizado por cuenta y orden, o bajo la dirección o subordinación de la demandada. Que los turnos de atención de pacientes por consultorio externo fueran otorgados por dependientes de la Clínica; que lo fuera a clientes-pacientes de la demandada o en función de convenios suscriptos por ésta y las obras sociales, mutuales, empresas de medicina prepaga y seguros de accidentes de trabajo, en forma directa. Que la demandada dispo nía cuáles eran las obras sociales cuyos afiliados debían ser atendidos por el actor. Que la demandada disponía, exclusivamente y sin consentimiento o consulta previa del actor, a quiénes debía o podía atender este. Que los compromisos asumidos por la Clínica tuvieran relevancia u obligatoriedad para el actor. Que la atención de pacientes en consultorio externo se realizaba de mañana y tarde; que a la tarde eran fijos y por la mañana dependían de las decisiones de la empresa en función de la disponibilidad del concurso del actor debido a cirugías que debía realizar.Que la Clínica le ordenaba -o de cualquier otro modo imponía o dirigía- cuáles intervenciones quirúrgicas debía o no cumplir el actor. Niega que hubiere existido un organigrama de trabajo elaborado por la Gerencia de la Clínica y, en su caso, que ello podía consistir en obligaciones para el actor o como directiva para su labor profesional. Que hubiere existido una “estructura organizativa de la empresa demandada” y que el actor en grado alguno hubiera estado subordinada u obligado por ella. Que de esa organización dependía la forma de ejecución de las guardias pasivas del “Servicio de Traumatología”. Desconoce la forma y modalidad en que se cumplían las guardias pasivas por parte del actor. Que los cambios que pudieron producirse en el “Servicio de Traumatología”, que afirma haber integrado el actor, hayan sido ordenados, decididos, impuestos, dirigidos o de cualquier otro modo influenciados por la demandada. Que tanto el “listado” de guardia pasiva o la atención de la guardia en general, eran dispuestos [unilateralmente] u ordenados por la dirección de la empresa o acorde con sus necesidades. Que por decisión de la demandada se fijaba la forma, modo, conveniencia y características bajo las cuales debía atenderse a los pacientes [enfermos o accidentados] que concurrían a la clínica. Que toda o parte de la actividad de la guardia estaba reglamentada por la demandada; que por decisión o imposición de la demandada, el actor debía cumplir con las guardias; que ello definiera o no su disponibilidad, incluyendo feriados y fines de semana. Que el actor haya recibido “haberes mensuales” pagados por la Clínica, fijos o variables. Que la demandada era la directa responsable de los pagos de honorarios que se liquidaban al actor. Deja impugnados, negados y rechazados los importes que el actor alega haber percibido.Niega que la demandada adeude importe alguno por honorarios profesionales o que se hubieren realizado entregas a cuenta, parciales o inferiores.

Que la Clínica le pagaba remuneraciones variables o que le adeude honorarios profesionales por servicios prestados en beneficio de afiliados de obras sociales o empresas de medicina prepaga, tal las que señala en el actor en su demanda. Que la Clínica haya realizado acuerdos para la atención de esos afiliados, sin consulta o participación del actor. Que el actor haya percibido sus honorarios de diferentes maneras, razón por la cual se niega todo lo relatado en el punto 3.3 de su escrito de demanda. Que hubiere correspondido registrar al actor como dependiente, en la medida que no estuvo vinculado por contrato de trabajo. Por ende, niega que haya prestado servicios; que lo haya realizado en “negro”; que no se hubieren observado las normas legales; que se hubiere generado una situación de incertidumbre laboral; que el actor hubiese concretado reclamos. Niega que sea imputable a la demandada “la normal continuidad del contrato”; que el actor hubiere gozado de derechos laborales; que haya sido procedente su pretensión de “retención de tareas”; que se adeudaban honorarios; que hubiere sido injuriado en modo alguno. Que haya existido “asignación de tareas” de parte de la demandada. Deja expresamente negados, rechazados e impugnados todos y cada uno de los rubros e importes reclamados por el actor y que sea acreedor de las indemnizaciones reclamadas, de haberes y de sueldos anuales complementarios o cualquier otro concepto. Por su parte, relata que a fines del año 1990, el actor, médico traumatólogo y ortopedista, solicitó ser admitido como parte del staff profesional de la Clínica Regional del Este SRL, como “concurrente”. Que así lo expresó y concretó en la solicitud firmada el 26 de diciembre de 2000, en donde se fijaban los alcances y características de la relación iniciada.Que la Clínica demandada ha sido y es una entidad privada, que tiene como objeto la prestación de servicios de medicina y, específicamente, la relacionada con lo que se denomina como “hostelería” o “internación”. Que se trata de una empresa que brinda el ámbito físico (inmobiliario, mobiliario y tecnológico) para la prestación de servicios de medicina, lo cual es complementado por la actividad profesional independiente que es ejercida por los médicos que practican su arte de curar en las instalaciones aportadas por aquella empresa. Confluyen dos actividades, una comercial y otra profesional, a los efectos de combinarse y prestar los servicios de salud: por una parte la empresa que aporta las instalaciones, y por la otra los profesionales, que ejercen su actividad médica, para la cual fueron expresamente habilitados por los entes reguladores (Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba). Ambas actividades, a su vez, generan sus respectivos ingresos: los aranceles de internación, hostelería y uso de aparatología, que es percibido por la Clínica, por una parte, y los honorarios profesionales, que son percibidos exclusivamente por los médicos y abonados por los beneficiarios de esos servicios. Que en la ciudad de San Francisco, ha predominado un característica distintiva, cual es la existencia de una asociación civil médico gremial (el Centro Médico de San Francisco), que ha representado (y representa) a todos los médicos asociados que ejercen en la ciudad (entre ellos el actor en autos), la cual tenía como objeto la defensa de los intereses particulares y profesionales de los galenos. Que, en este contexto, el actor se incorporó al denominado “Servicio de Traumatología”, el cual siempre estuvo conformado, según los momentos históricos, por dos o tres médicos, dependiendo ello de circunstancias coyunturales que en modo alguno eran decididas por la Clínica, sino por quienes integraban el “Servicio”. En los últimos años eran tres los médicos que lo integraban: el actor, el Dr. Marcelo Aschieri y el Dr. Hernán Gioino.Estos profesionales, como el resto de los que conformaban el staff de la Clínica, tenían absoluta libertad para fijar sus horarios de trabajo, la atención de clientes (sea de obras sociales, empresas de medicina prepaga o particulares) y la forma de ejecución de su actividad profesional. Entre ellos, sin injerencia alguna de la Clínica, resolvían cómo distribuir las tareas, la atención de guardias pasivas o activas, sus respectivas vacaciones o reemplazos por ausencias, etc. Estas modalidades eran comunicadas al sector administrativo a los fines de, simplemente, tomar razón sobre quién debía ser llamado para alguna asistencia de urgencia. Señala que el actor en autos, además, tenía asignado su propio consultorio, dentro del inmueble de la Clínica, por el cual abonaba un alquiler, que en los últimos meses en que estuvo ejerciendo su profesión ascendía a $ 1500, aproximadamente. Allí podía atender a los pacientes que concurrían buscando al profesional y no a la Clínica. Que asumía una participación en el pago de los gastos administrativos y por servicios (teléfono, limpieza, etc.). El PAMI contrata para la atención médica de sus afiliados bajo el sistema conocido como “cápita” o “capitado”; es decir, que contrata con un sanatorio por la atención de un determinado número de afiliados y por un importe mensual fijo, cualquiera sea la cantidad, calidad y tipo de prestaciones que deban brindarse en dicho período. Ello obliga a que luego las Clínicas, en acuerdo con los profesionales, fijen los porcentajes destinados a honorarios y los correspondientes a internación y uso de aparatología. Que algo similar ocurre con APROSS, que contrata en conjunto y por el sistema de “cápita” las internaciones y cirugías, mientras que las consultas se las abona directamente a los médicos.Expresa que cuando el actor refiere que percibía de la Clínica una parte de sus ingresos como “haberes fijos”, en realidad se trataba de los honorarios que pagaban PAMI y APROSS bajo el sistema capitado, que luego era liquidado a cada uno de los profesionales.

En algunas épocas esto se hacía conforme el nivel promedio de atención de cada profesional en el semestre anterior, y en otras directamente por un monto fijo que se establecía de común acuerdo entre la administración de la Clínica y los profesionales. Que no eran honorarios pagados por la Clínica, sino que los abonaba PAMI y APROSS, para que luego la clínica lo liquide a los médicos. Que los honorarios profesionales por las consultas atendidas por el actor a los afiliados de APROSS, le eran directamente pagados al actor mediante depósito o transferencia bancaria. En cuanto al resto de las obras sociales o empresas de medicina prepaga, estas le abonaban los honorarios a los profesionales, entre ellos el actor en autos, conforme los actos médicos cumplidos respecto de sus afiliados y ajustado a las pautas de valoración acordadas previamente por aquellas y el Centro Médico de San Francisco, que actuaba en representación de los galenos. El cobro lo percibía un ente (persona jurídica) distinto de la Clínica, denominado “Consorcio de Cooperación San Francisco Salud”, el cual estaba integrado por: la Clínica Regional del Este SRL, el Sanatorio San Justo SRL, el Sanatorio Argentino SRL y el Centro Médico de San Francisco que lo hacía en representación de los médicos asociados, entre los cuales estaba el actor en autos. Que los “haberes variables” a los que alude el actor en su demanda, en realidad eran los honorarios pagados por cada obra social o empresa de medicina prepaga, ajustados a los actos médicos ejecutados por el propio actor y liquidados por un ente distinto de la Clínica demandada.Ese mismo ente le abonaba a las clínicas los importes correspondientes por “hostelería”, internación y demás servicios prestados a los afiliados. Que algo similar ocurría respecto de las prestaciones o actos médicos que el actor pudo haber ejecutado en relación con trabajadores y en virtud de infortunios laborales. Al actor se liquidaban los importes que abonaban las aseguradoras de riesgos del trabajo, conforme cada acto ejecutado y acorde con los valores que los profesionales establecían con aquellas. Que, fuera del sistema general de obras sociales y empresas de medicina prepaga, quedan todos los pacientes “particulares” que eran atendidos por el actor, sea en consultas o intervenciones quirúrgicas, actos médicos por los cuales él acordaba con los pacientes sus honorarios, facturándolos y percibiéndolos de manera directa.

Destaca que el Dr. Agustín Oliva Berrotarán tenía y tiene a su cargo, desde hace muchos años, el “Servicio de traumatología” del “Hospital J.B. Iturraspe” de la ciudad de San Francisco, con una carga horaria de entre treinta y treinta y seis horas semanales. Es decir que, además del ejercicio liberal de su profesional que cumplía en el ámbito de la Clínica demandada, tenía un contrato de trabajo celebrado con el citado Hospital, con las obligaciones pertinentes. Reitera que el actor no prestaba tareas o servicios en beneficio de la Clínica demandada, sino que lo hacía en su exclusivo interés y de manera absolutamente particular o autónoma. Que no era la Clínica la que asumía el pago de los honorarios del médico, sino que los obligados directos y exclusivos eran las obras sociales, las empresas de medicina prepaga, el PAMI, APROSS, las aseguradoras de riesgos o los pacientes particulares beneficiarios de los actos médicos cumplidos por el actor.Que todos los actos médicos realizados por el actor lo fueron en beneficio de los afiliados de aquellos entes y, en algunos casos especiales, la Clínica sólo ha brindado servicios como intermediaria a los efectos de liquidar los honorarios.

Si el actor no trabajaba, no percibía honorarios. Y si trabajaba, sus honorarios eran proporcionales a su trabajo, pero abonados por sus pacientes o por las entidades cuyos afiliados eran los beneficiarios de los actos médicos cumplidos por el profesional. La Clínica demandada sólo percibía los valores correspondientes a otras prestaciones: instalaciones, hostelería, etc. Destaca que el actor jamás planteó reclamo alguno durante los más de veinte años que estuvo ejerciendo su profesión en el ámbito de la Clínica demandada. Que no existe posibilidad de encuadrar la vinculación habida entre el actor y la demandada bajo el marco del contrato de trabajo. Por lo que solicita que la demanda sea rechazada, con costas. Hace reserva del Caso Federal.

4) Abierta la causa a prueba, el Sr. Agustín Oliva Berrotarán ofrece las que hacen a su derecho (fs. 199/202), a saber: confesional, documental, informativa, pericial contable y testimonial. La Clínica Regional del Este S.R.L. ofrece las que hacen a su derecho (fs. 156/159), a saber: confesional, testimonial, documental e instrumental, informativa y pericial contable.

5) Diligenciadas que fueron las pertinentes ante el Juzgado de Conciliación interviniente, los autos son elevados a esta Sala, y previo avocamiento del tribunal, se ordena la celebración de la audiencia de vista de la causa, la que se recepciona conforme dan cuenta las actas obrantes a fs. 520 y 536. A fs. 548 tiene lugar la audiencia de alegatos, quedando por lo tanto esta causa en estado de dictar sentencia. El tribunal se planteó las siguientes cuestiones a resolver: (art. 63 L.P.T.),

PRIMERA CUESTION: ¿Resulta procedente el reclamo formulado por la parte actora?

SEGUNDA CUESTION: ¿Qué resolución corresponde dictar en definitiva?

A LA PRIMERA CUESTION FORMULADA LA SRA. VOCAL DE CÁMARA DRA. VALERIA E. MIMESSI, DIJO:A) Extremos de la litis: conforme la relación de causa efectuada se colige que negó enfáticamente la demandada la existencia de la relación laboral invocada por la parte actora, como todos los elementos configurativos de la misma denunciados en la demanda, sosteniendo que el actor ingresó como médico independiente para ejercer su profesión en la empresa dedicada a la prestación de servicios de medicina.

Siendo ello así, corresponde me avoque a verificar la prueba aportada por las partes conforme las reglas de la sana crítica racional y el derecho aplicable al caso, a fin de determinar a cuál de ellas le asiste la razón.

B) Medios probatorios: B.1) Documental: Obra en la causa la siguiente documental: Nota confeccionada y suscripta por el actor requiriendo su incorporación a la Clínica demandada como médico concurrente en la especialidad de “Traumatología y Ortopedia”; nueve recibos tipo “C” expedidos y firmados por el actor correspondientes a honorarios profesionales que le fueron liquidados por la Clínica con sus respectivas liquidaciones adjuntas; tres TCL Nº 86472869, Nº 76155850 y Nº 77027139 de fechas 19/06/2014, 07/07/2014 y 26/07/2014 remitidas por el actor a la demandada; tres Cartas Documento Nº 405128999, Nº 419138695 y Nº 365437765 remitidas por la demandada al actor con sus respectivos avisos de recibo de fecha 25/06/2014, 17/07/2014 y 31/07/2014; constancia de inscripción como monotributista categoría “D” (locaciones de servicio) obtenida del sitio web de la Administración Federal de Ingresos Brutos; nota dirigida al actor por la demandada con fecha 28/03/2012; nota dirigida al actor por la demandada con fecha 18/12/2007; nota dirigida al actor por la demandada con fecha 10/01/2002; nota dirigida al actor por la demandada con fecha 11/01/2002; nota dirigida al actor sin indicación de fecha; nota dirigida al actor por la demandada con fecha 20/02/2009; nota dirigida al actor por la demandada con fecha 13/01/2010; cinco certificados de la clínica demandada dejando constancia del desempeñodel actor como Especialista en Traumatología expedidas en julio 1990 la primera, 27 de febrero de 1992 la segunda, 28 de abril de 1994 la tercera, 10 de diciembre de 1996 la cuarta y 9 de enero de 2002 la última; veinte órdenes de pago expedidas por la Clínica demandada a favor del actor.

B.2) Periciales. a) Contable: a fs. 432/435 Y 461/462 obran informe oficial y ampliación, respectivamente, de la perito contadora de oficio designada en autos, Cra. María Ester Medina, quien luego de detallar las acciones llevadas a cabo para ejecutar su labor informó “.De acuerdo al Contrato Social, obrante a fs. 14/21, es la fs. 15 vuelta, se define como “Objeto Social” : “Realizar por cuenta propia o de terceras personas Individuales, jurídicas y/o asociados, cualquier tipo de actividad médica en todas sus especialidades; además odontología, laboratorio, dietética, kinesiología, sicología etc.;con internación de pacientes, consultorios externos, atención a particulares, mutuales, sindicatos obreros y/o patronales etc.,como asimismo a cualquier organismo Nacional, Provincial o Municipal que acuerde la atención de sus agentes mediantes sistemas existentes o a crearse. Además de la actividad médica conexa, cuya enumeración precedente es meramente enunciativa del objeto, la sociedad podrá realizar toda otra actividad, aunque resulte comercial o financiera, cuando propenda al mejor y total cumplimiento del objeto de la sociedad. La labor será personal, por equipo o en la forma que los socios por la voluntad expresada en dos terceras partes del capital social, establezcan en sus reglamentos internos”. Acorde a la Inscripción en AFIP, se registra la actividad con el Código Nro. 861010: “Servicios de Internación excepto instituciones relacionadas con la salud mental”, y en la Dirección Gral de Rentas: Servicios Médicos. Se adjuntan copias de las inscripciones.”:- Luego respecto de los profesionales médicos que cumplen sus actos dentro del marco de la clínica dijo “.Acorde a manifestaciones verbales enunciadas del Dr.Joaquín Martínez por la Clínica Regional del Este, el mismo informó que la demandada trabaja con profesionales de distintas especialidades, a los cuales se le asigna un consultorio pagando un canon según su uso.

Según lo verificado, La Clínica Regional del Este, acorde a los convenios que firma con las obras sociales, mutuales, prepagas y ART coordina los turnos con el personal dependiente, dispone la atención de los pacientes a los profesionales según el área y notifica de los turnos de guardias (foja 168-169). No habiéndose constatado contratos con los profesionales se verifica por las registraciones contables que la Clínica Reg del Este, percibe el cobro de las prestaciones liquidando al profesional, previa deducción de gastos mediante órdenes de pago o deposito en cuenta, emitiendo el profesional recibo correspondiente. Desde el año 2006, la demandada según foja 235 a 245, conforma junto a dos instituciones sanatoriales del Consorcio “San Francisco Consorcio de Cooperación”, cuyo objeto (foja 236 y dorso) consiste en establecer un boca única de negociación con las obras sociales sindicales, cajas, ART compañías de seguros y prepagas, atendidas en forma individual o colectiva por las suscriptas, representando a sus afiliados en la cual los profesionales, no tienen participación en la negociación de los aranceles y honorarios médicos. Perciben su liquidación previa deducción de gastos de administración dispuesta por el Consorcio.”.-

Luego respecto a la forma de organización de la Clìnica expresó “.No se ha constatado la existencia de un organigrama, ni manual de procedimiento, sí la existencia de un orden administrativo por el cual secretaria recepta la solicitud de atención de los pacientes asignando las consultas a los profesionales. Se constató la certificación por parte de la demandada, que el actor se desempeñó como medico especialista en Ortopédica y Traumatología según notificaciones en fojas 1 73 a 177.Además se constató la notificación expresa por parte de la demandada en cuanto la asignación de los turnos de las guardias y del valor de las mismas, (fojas 168 169).:”.-

Respecto a los gastos manifestó “.Acorde al detalle de las órdenes de pago remitidas por la Clínica Regional del Este, se constata que se han efectuado deducciones bajo el concepto de Alquileres, Gtos de Administración y Teléfono. Los importes por dichos conceptos son descontados al momento del pago emitiendo el profesional un recibo por el importe total de la liquidación, No se ha constatado un criterio que respalde la determinación del importe que se deduce. Además se constató por foja 170 que la demandada descontó al actor, bajo el concepto de “aporte extraordinario”, aportes para asumir pasivos de la Clínica. El mismo criterio de deducción de gastos al profesional, lo aplica el Consorcio a favor de la Clínica, descontándoselos al profesional al momento del pago según consta en órdenes de pago, habiéndose verificado hasta el mes de mayo del año 2014.”:- Respecto a los criterios de liquidación de honorarios a los profesionales del Staff médico expresó “.La entidad Clínica Regional del Este factura por el total de las prestaciones efectuadas (consultas, internaciones, cirugías y prácticas) al PAMI, APROS y a algunas Aseguradoras de riesgo del trabajo y prepagas como OSDE ; SANCOR Y UOM percibiendo el total de la prestación incluido los honorarios. Posteriormente efectúa la liquidación al profesional previo descuento de gastos. A excepción de la consulta ambulatoria de Apross que es facturada directamente por el profesional.Por el resto de las Obras Sociales, la información es remitida por la Clínica Regional del Este al Consorcio, liquidándole este al profesional previo descuento de los gastos de administración y de aquellos gastos de la Clínica solicite su reintegro.”.- Al responder al cuestionario presentado por la parte actora dijo “.Acorde a lo enunciado en respuesta a la pregunta Nro.1 del cuestionario de la demandada se detallan los libros contables verificados, los que a juicios de estos peritos son llevados en legal forma.

No existiendo obligación por parte de una Sociedad de Responsabilidad Limitada de presentar los Balances ante la autoridad de contralor.” Luego detalla quienes fueron las autoridades de la Clínica y adjunta en Anexo I el detalle de las liquidaciones por las prestaciones médicas realizadas en la Clínica Regional del Este SRL por el actor y los pagos correspondientes. Como Anexo II se adjunta las liquidaciones y detalle de pagos efectuado por “San Francisco Consorcio Salud” a los que me remito en honor a la brevedad. Finalmente informa “.A fs. 342 en la respuesta del APROSS, este organismo informa que el profesional Dr.Agustin Oliva Berrotarán no está habilitado para facturar directamente, recibiendo los pagos de sus servicios a través de la Clínica Regional del Este SRL. Además en dicho escrito se informa que el Dr Agustín Oliva Berrotarán es prestador del APROSS desde el 01-12- 2008.A fs. 375 está la respuesta al oficio del PAMI, quien informa que existe convenio firmado con la Clínica Regional de Este SRL con fecha 01-12-2007.Con respecto al pago de honorarios profesionales el Convenio se ha firmado con la Clínica y no con el prestador individual. También se constató que el profesional facturó directamente al Apross honorarios por atención ambulatoria.”.-

Con posterioridad y a pedido de las partes se glosa ampliación del referido informe del que se destaca que sostuvo “.El Centro Médico San Francisco es una Entidad Civil, donde sus finalidades son.Defender los Intereses Morales y materiales de los médicos, fomentar el espíritu de agremiación y solidaridad entre ellos y velar por el mantenimiento del prestigio profesional. Según estos peritos representa a los médicos asociados.”.- Respecto a los aranceles médicos aclaró “.El Consorcio es quien cobra a las obras sociales y éste liquidaba al profesional Dr. Oliva. Como puede apreciarse en las liquidaciones, se suman las distintas obras sociales objeto del pago, a ese total se le resta:

“Gastos liquidación ventas”, “Gastos Administrativos”,”Alquileres” con destino a la Clínica Regional “Telefono” con destino a la Clínica Regional, en algunos casos “Cuota Socio Centro Medico, “Fondo Solidario” “Consejo Medico” y el saldo se paga con cheque banco Macro.”. A fs. 441/446 corre glosado dictamen pericial en disidencia acompañado por la perito de control de la demandada, Cra. Nora Boschetto. A fs. 444 el apoderado de la accionada formula observaciones a la pericial acompañada y solicita la ampliación de la misma. A su vez a fs. 472/474 el mencionado representante impugna nuevamente la pericia contable y su respectiva ampliación brindando los fundamentos de su impugnación.

B.3) Informativas: a) APROSS (fs.219/224) informa que el Dr. Agustín Oliva Berrotarán es prestador de esa Administración con la especialidad en Traumatología. No posee contrato de primer nivel por lo cual no valida directamente sino que sus prestaciones se validan y liquidan a través de la Clínica Regional del Este en la cual se encuentra inscripto. b) Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba (fs.225) comunica que el Dr. Agustín Oliva Berrotarán DNI 10.047.281 cuenta con MP N 1617/9 que lo habilita para el ejercicio de la profesión en todo el territorio de la provincia desde el 18/2/1983. Registra especialidad en Cirugía Traumatológica y ortopédica bajo matrícula de especialista N 4384 desde el 5/12/1986 con vencimiento el 31/12/2016, encontrándose habilitada. c) San Francisco Consorcio de Cooperación (fs.234/357) dice “.nuestra Institución ha liquidado al el Dr. Agustín Oliva Berrotarán los honorarios profesionales correspondientes a las prestaciones médicas brindadas por él a los adherentes, asociados o afiliados de las Obras Sociales, cajas, ART compañías de seguro y prepagas con quienes nuestro consorcio consensuó el valor de tales honorarios y acompaña fotocopia de dicha documentación.- Asimismo informa que el Dr. Agustín Oliva Berrotarán no participó personalmente en la negociación de los aranceles y honorarios médicos, habiendo participado como representante colectivo de todos sus afiliados médicos el CENTRO MEDICO SAN FRANCISCO. Como todos los profesionales médicos representados tiene la opción, en caso de disconformidad con el arancelamiento acordado, de no aceptar ser prestador de dicho convenio.”.- d) PAMI (fs.366/375) informa que “. respecto al pago de honorarios profesionales se destaca que el Convenio se ha firmado con la Clínica y no con un prestador individual.”, remitiendo copia del convenio suscripto con las Clinica Regional del Este SRL- e) Hospital Iturraspe San Francisco (fs. 465) comunica que “.1) el agente Agustín Oliva Berrotarán DNI 10047281, presta servicios en este -Hospital JB Iturraspe- San Francisco.-

2) Cumpliendo funciones de jefe de sección traumatología -cargo: 71-402-35 en el servicio de Clínica Quirúrgica desde el 5 de noviembre de 1993 y continua. Mantiene una carga horaria semanal de 35 horas. Asiste de lunes a viernes de 8 a 12 y guardias pasivas.”.-

B.4) Audiencia de prueba: No se celebra la audiencia a los fines del reconocimiento del representante legal de la demandada de la documental acompañada al punto 2.4) del ofrecimiento de prueba de la actora por inasistencia de partes, conforme surge de certificado de fs. 230. A fs. 231 se recepciona la audiencia fijada a los fines del reconocimiento por parte de la actora, de la documental, correspondencia e instrumental acompañada por la demandada. El accionante reconoce la documental del punto a), b), c), d), e). A fs. 231vta.se recepciona la audiencia designada a los fines de la exhibición por parte de la actora, de la documental detallada al punto f) del ofrecimiento de prueba de la demandada. La parte accionante expresó que no exhibió lo requerido en virtud de no estar en su poder dicha documental. La parte demandada solicitó, ante la falta de exhibición injustificada, que se apliquen los apercibimientos de ley.

B.5) Audiencia de vista de la causa: a) Confesionales: Se recepcionó a fs. 520 la confesional del actor, Sr. Agustín Oliva Berrotarán a tenor del pliego de posiciones agregado a fs, 516/519 mediante el cual reconoció que cumplió funciones como Jefe de la Sección de Traumatología en el servicio de Clínica Quirúrgica del Hospital J.B. Iturraspe de la ciudad de San Francisco (Córdoba) y continúa cumpliendo funciones en la actualidad (pos.1); que las cumplió al menos hasta el 11 de abril de 2016 (pos.3), que dichas funciones imponían una carga semanal de treinta y cinco horas (pos.4); que además debía cumplir con guardias pasivas (pos.6); que el Dr. Marcelo Aschieri era uno de los traumatólogos que prestaba servicios en la Clínica Regional del Este SRL sosteniendo que también hubo otros como el Dr. Godoy que falleció, el Dr. Fantin y finalmente Hernan Gioi (pos.12); que ha sido socio del Centro Médico de San Francisco (pos.20); que el Centro Médico de San Francisco integra el “Consorcio de Cooperación San Francisco Salud” en representación de los profesionales médicos, aclarando que no es gremio, no tiene personería (pos.22); que el “Consorcio” aludido en la posición anterior se encarga de contratar con empresas, obras sociales o entes con atención “capitada” (pos.23); que sus honorarios eran abonados a través del “Consorcio” mencionado, explicando que parte de sus honorarios eran pagados por el consorcio y parte la Clínica (pos.24); que los honorarios profesionales por las consultas ambulatorias de los afiliados de APROSS le eran pagadas en forma directa por dicha entidad mediante transferencia a su cuenta bancaria expresando que en el último período, anteriormente se los pagaba la Clínica dentro del monto que se le asignaba por APROSS (pos. 31). -Asimismo negó las pos. 2; 5 sosteniendo que el cumplimiento de horario no es estricto ya que l as 35 hs. semanales se compensan con guardias pasivas y el horario varía si hay o no cirugías; 7; 8 expresando que la condición de monotributista fue una exigencia que surgió después de que comenzó su carrera laboral y que detentó tal categoría solo un período, 9; 10 explicando que se le hacían descuentos en la Clínica en función del ítem “gastos recuperados”; 11 diciendo que dicho servicio no existía sino que había traumatólogos que prestaban servicios en dicha especialidad.Que el servicio de traumatología implica existencia de un departamento especializado que implica un equipo de profesionales que incluso comparten pacientes, que no existían en la Clínica del Este, que el médico no puede trabajar solo, pero que se podía comentar con colegas los casos, hacer intercambio de opiniones o se colaboraba en las cirugías de otro, pero reiteró que no funcionaba como un servicio de hospital; 14; 19 sosteniendo que los turnos de atención de pacientes los daba la secretaria que es empleada de la Clínica; 20, 21, 25, 26, 27 sosteniendo que reclamó infinidad de veces el monto de los pagos, la frecuencia de los mismos; 28; 29 y 30; La pos. 13 fue renunciada y las pos. 15; 16; 17; 18 no se formulan.

b) Testimoniales:

Miguel Jose Marengo DNI 6428129, médico dijo que conoció al actor cuando llego a San Francisco como traumatólogo para desempeñarse en la Clínica Regional del Este SRL, adonde él trabajó durante 45 años. Que el actor trabajaba en un pueblo cerca de San Francisco y ofreció sus servicios a la Clínica hace 25 o 30 años no recuerda con precisión. Que él es ginecólogo obstetra y durante varios años fue director médico de la Clínica desde 1990 hasta que se jubiló hace 4 años atrás, durante más de 20 años. En este estado se le exhibe la fs. 167 y se le pregunta si allí esta su firma lo que es reconocido por el testigo quien dice que firmó porque estaba en el consejo directivo de la Clínica en forma conjunta con otros dos miembros de la Clínica. Que firmó en su carácter de Director médico de la misma. Se le exhibe la fs. 168 y dice que los directores médicos eran gerentes que en ese momento no había obligación de tener un director médico, afirmando que el contenido de la misma no se realizó porque los médicos no estuvieron de acuerdo con la misma.Que se pidió eso y lo médicos especialistas se negaron a hacer guardias activas. Reconoce fs. 169 diciendo que no se cumplió. Que hubo guardias pasivas de especialistas y había guardias activas de médicos que en general eran generalistas y estaban 24 hs de guardias en la Clínica. Que el médico generalista no está habilitado para hacer especialidades. Que cuando llegaba un paciente que se atendía con alguno de los especialistas de la Clínica, el médico de guardia llamaba a ese médico pero si el paciente no tenía ningún médico, elegía entre los que formaban parte de staff de la Clínica y si no conocía a ninguno, el médico generalista llamaba al que a él le parecía, generalmente a su más amigo. Que cuando llegaba un paciente su historia clínica se guardaba en la clínica por 10 años. Que como director médico su función era la de administrar la parte médica de la clínica lo que implicaba controlar que los médicos cumpliera con las atenciones de los pacientes que hicieran las historias clínicas que guardar los estudios médicos, pero cada médico lo hacía según su leal saber y entender. Que el verificaba que se cumpliera con los trámites burocráticos que se exigen para el funcionamiento de la Clínica. Que la Clínica tiene 80 profesionales y hay que controlar la parte administrativa. Que la Clínica alquilaba a los médicos un consultorio y ellos determinaban los horarios en los que atendían. Que solo pagaban el costo del alquiler. Que el médico anestesista es el que organiza normalmente las cirugías. Que los especialistas proponían los horarios de cirugías y se consensuaba con los anestesistas los turnos. Que el actor fijaba sus horarios de atención y él le comunicaba a las secretarias que día atendería a los pacientes para que estas pudieran organizar la agenda.Que lo que hacia la Clínica era alquilar el consultorio y poner el nombre del médico en el staff de la Clínica, lo que implicaba que podía ser llamado en casos de urgencias. Que si llegaba un paciente privado -sin obra social- el actor Oliva le decía a la Administradora cuales eran sus honorarios y éstos se agregaban a los gastos que estimaba la Clínica al hacer el presupuesto.

Si el paciente era mutualizado se le abonaba los servicios cuando la obra social pagaba la prestación en función de las alícuotas dispuestas por ésta. Que muchas veces la mutual pagaba al Centro Médico y la Clínica cobraba la parte administrativa y de internación. Que el Centro Médico es una Asociación civil formada por médicos que administraba los honorarios médicos. Que la Clínica tiene tabulados todos sus gastos, hospedajes, derechos sanatoriales y el médico pedía lo que eran sus honorarios. Que a veces el médico cirujano establecía también los honorarios de sus ayudantes. Que la Clínica cuenta con habitaciones VIP que son tipo hoteles 5 estrellas que se paga por una mejor atención de hotelería (frigo bar lugar para acompañante, etc).-

Que la Clínica no permitía que se cobrara plus a los pacientes con Obra Social porque ellos tenían contrato con las Obras sociales y si cobraban plus lo hacían en el consultorio privado. Que cada secretaria tenía a su cargo un médico especialista y sabía lo que el medico iba a atender el horario que tenía y lo que cobraba. Que los consultorios estaban personalizados, cada médico usaba siempre el mismo consultorio. Que los últimos años comenzaron a compartir algunos consultorios utilizando algunos médicos el consultorio por la mañana y otro especialista por la tarde pero todos tenían contrato de alquiler. Que los médicos sabían que tenían que pagar por el consultorio un alquiler que estaba determinado por la Clínica.Que la Clínica pedía que hubiese atención médica a las obras sociales con las que tenía contrato. Cada médico decidía si atendía las obras sociales, sin embargo se ponían de acuerdo para atender todos los contratos con las obras sociales que hacia la Clínica. Que en los contratos capitados con las Obras sociales se distribuían por galenos, que es una unidad de medición. Que la Clínica trataba de pagar los galenos y tabulaban las cirugías en galenos y se pagaba acorde la prestación que realizaba por mes.- Que en la Clínica siempre hubo varios traumatólogos y la Clínica llevaba el control de las cirugías que hacia cada uno de ellos distribuir los honorarios que se hubieran generado en un mes. Que cuando se debían tomar vacaciones el actor avisaba a la secretaria para que no diera turnos y se organizaban entre ellos para cubrir las necesidades. Que no se cumplió con el pedido de que cumplan guardias activas y nunca recibieron sanción por esto ya que son profesionales libres. Que el actor nunca le hizo reclamos por atención médica. Que el actor tenía un trabajo en el hospital y nunca se le reclamó por este motivo. Que ningún médico es exclusivo de la Clinica, que pueden ir a otras clínicas. Que no sabe si el actor fue a otra clínica. Que la fuente principal de ingresos de la SRLO es el trabajo médico.- Jorge Eduardo Arias DNI 10772704 médico cirujano, sostuvo que lo conoce al actor por motivo de la profesión hace muchos años. Que tienen la misma especialidad. Que cuando llegó a San Francisco en 1983 trabajó un tiempo en la clínica demandada hasta el año 1985 o 1986 hacía guardias pasivas en la misma como especialista.Que en forma esporádica lo ayudó al actor en cirugías en la Clínica Regional del Este SRL incluso a veces el actor lo fue a ayudar a él en el Instituto médico quirúrgico y en el Sanatorio Argentino. Que desde que el Dr. Oliva llegó a San Francisco se ayudaron cada vez que tenían alguna cirugía importante o si faltaba el ayudante que normalmente lo asistía. Que las ayudas eran remuneradas y constaban en las fojas quirúrgicas. Que si el paciente tenía obra social la cirugía era pagada por esta y si era particular lo abonaba el paciente. Que es común que los médicos puedan trabajar en distintas instituciones. Que se avisa al equipo de quirófano que se asistía con un compañero sin necesidad de hacer algún tipo de trámite administrativo. Que como médico en las Clínicas Privadas, él pone el horario de atención al público que desee sin exigirse el cumplimiento estricto de un horario y decide también las cirugías a realizar y con quien las va hacer. Que por el contrario trabajaron juntos en el Hospital Iturraspe, que es una institución pública que exige el cumplimiento de un horario.

Aschieri Marcelo Reinaldo dni 14889877, médico de la Clínica Regional del Este, dijo que al actor lo conoce porque trabajaron juntos en la Clínica Regional en 1994/1995 hasta que él se retiró hace 4 o 5 años. Que ambos son médicos traumatólogos. Que cuando ingresó eran 3 médicos los que hacían traumatología. Que cada uno elegía los días que querían hacer consultorio, con sus propios horarios con una secretaria que organizaba la agenda. Que en la Clínica las cirugías se hacían en general por la mañana. Que el planifica las cirugías con su paciente en el consultorio, que luego por una cuestión organizativa comunica tal decisión al quirófano.Que lo que se establece es el día de la cirugía pero que no se puede garantizar el horario ya que no es matemática la duración de las cirugías. Que se llamaba al quirófano por teléfono y allí un empleado de la Clínica anotaba la cirugía y luego por día se imprimían el listado de cirugías planeadas que se ponían en un transparente. Que tenían una guardia pasiva de traumatología que organizaban entre ellos poniéndose de acuerdo. Que en general estaban una semana cada uno y se cubrían entre ellos cuando no podían hacerla. Que no consultaban con la administración para ello. Que el quirófano tiene una encargada de quirófano y un anestesista con los que se acuerdan las cirugías. Que ah ora las cirugías se cargan en un sistema en el consultorio. Que las planillas se imprimen y se colocan en la puerta del quirófano en un transparente para que se sepa que se va a operar ese día. Que en la época en la que trabajaba Berrotarán se anotaban las cirugías manualmente en una hoja o planilla que estaba en el quirófano que es parte de la Clínica. Que se ponían de acuerdo con los anestesistas para establecer el orden de las mismas. Que cuando había una urgencia, los anestesistas decidían que cirugía ingresaba al quirófano primero y podían alterar el orden de la planilla de las cirugías programadas. Que pagaba un canon locativo a la Clínica, que se deducía de la facturación que tenía. Que el actor pagaba un alquiler por el uso del consultorio únicamente. Que el no tuvo ninguna reunión a los fines de discutir el canon locativo que era decidido por la Clínica. Que ellos usaban el material que estaba en los quirófanos. Que había material del Dr. Goidoy, que el artroscopio era de él, lo aportó él.Que informó a la Clínica que era material de él y por ello lo podía retirar y llevar a donde fuera a operar. Que las guardias se dividen entre los miembros del servicio. Que las arreglaban entre los miembros del servicio. Que eran guardias traumatológicas pasivas. Que cuando llegaba una urgencia el telefonista de la clínica de la guardia central llama al médico que estaba de guardia. Que a cada médico le abonan las prestaciones un consorcio de Salud que es adonde pagan las obras sociales y luego depositan a las cuentas de los profesionales. Que antes el médico le daba una factura a las obras sociales y estas le pagaban a la clínica y esta distribuía los honorarios por médico descontando los gastos de la clínica. Que cuando el sistema es capitado el PAMI paga un monto fijo y cuando es por prestación paga por el acto médico que se realice. Que la Clínica cuenta con 60 médicos. Que ellos no decidían el monto, sino que en base a la facturación es lo que recibían. En este estado se le exhibe al testigo la fs. 166 y manifiesta que puede haber recibido una notificación similar. Se le exhibe fs. 167 y dice que puede haber recibid una nota similar. Que el canon locativo incluye que las secretarias asistan a los pacientes que llegan, el uso del teléfono. Que si PAMI no pagaba el no cobraba los actos médicos que hubiera hecho para esa obra social. Que actualmente hay 50 o 60 médicos trabajando. Que antes del retiro de Oliva se incorporó al servicio Gioino y actualmente Estrada. Que Fantin va cada 15 días o una vez por mes y que vive en Córdoba. Que la facturación depende de lo que cada médico hiciera. Que entre los miembros del servicio se ponían de acuerdo para ver cuando tomaban las vacaciones. Que el atendía clientes particulares que le pagaban directamente a la Secretaria. Que es monotributista.Que cuando un particular le abonaba él le daba factura si se lo pedía. Que la Clínica tiene honorarios especiales para los particulares. Que él trabajó exclusivamente para la Clinica del Este, pese a lo cual hizo consultorio en Rafaela y Porteña e iba a operar a Porteña. Que presupone que el Dr. Oliva también atendía pacientes particulares porque no compartía su consultorio. Pero todos los médicos se manejaban igual.- Que el sistema de la programación de las cirugías es igual para todos. Que cuando las cirugías no se podían hacer solo, tenía que esperar que estuviera algún otro traumatólogo para ayudarlo. Que Oliva trabajaba a la mañana en el Hospital y por eso debían ponerse de acuerdo sobre cuando hacer las cirugías si necesitaba que lo ayudara. Camusso Liliana Lucía DNI 12631051, empleada administrativa de Clínica Regional del Este. Expresó que al actor lo conoció porque trabajaron juntos en la Clínica. Que no recuerda cuando ingresó el actor a la Clínica. Que ella trabaja ahora en la aérea contable y su función se relaciona con los pagos a proveedores y médicos. Que cuando el particular pagaba con cheques a la Clínica, ella depositaba el dinero y cuando se acreditaba la suma en la cuenta, distribuía el dinero pagando los honorarios que había dispuesto el actor con cheques de la Clínica. Que también le pagaba los honorarios de PAMI y APROSS. Que PAMI tenía capita y los del servicio pactaban los porcentajes y le pasaban los montos a pagar. Que todos los que trabajan en la Clínica y prestan servicios para PAMI, la comisión directiva de la clínica hacia un estudio de cuanto trabajaba cada uno y pagaban conforme algún criterio de distribución que no conoce y sobre esa base ella pagaba a los distintos profesionales. Que a ella le llegaba una planilla que decía el nombre del profesional y el importe a abonar.Que era mensual dependía de lo que cada uno hiciera en el mes. Que el consorcio representa a los médicos para discutir los aranceles y en general las mutuales le paga al consorcio y este paga los derechos a la clínica y los honorarios en la cuenta personal de los médicos. Que el Centro médico siempre existió. Que la Clínica cuenta con habitaciones vip. Cleri Marisa Fabiana DNI 17372219, empleada administrativa de la Clínica Regional del Este. Que es la encargada de facturar obras sociales para la Clínica. Que factura para SANCOR, CAMI, APROSS pero si falta alguna compañera también factura otras obras sociales. Que cada obra social firma un convenio con el Consorcio que remite los montos por prestación y en función de ello paga a los prestadores, profesionales médicos. Que PAMI y APROSS paga capitas. Que de acuerdo a las prestaciones de los médicos la comisión directiva establece los porcentajes. Que ella se encarga de verificar las prestaciones que se le hacen a los pacientes para luego en función de las mismas verificar el porcentaje que tiene que pagar al médico. Que los miembros de la comisión directiva de la Clinica es la conducción de la misma. Sonia Guadalupe Hartmann DNI 23.909.071, empleada administrativa de la Clínica Regional del Este. Que hace admisión de los pacientes para internar, mutualizados, particulares y cobra a los pacientes la internación y los honorarios de los médicos y los gastos sanatoriales. Que el médico le decía el monto de los honorarios que le tenía que cobrar a los pacientes. Que la factura la emitía la Clínica o el propio doctor. Que cree que era monotributista. Que la clínica tiene habitaciones comunes, privadas y Vip. Que el valor de las habitaciones varía conforme el servicio. Que los honorarios los fijaba el médico. Que había 3 o 4 traumatólogos, Godoy, Aschieri y Oliva Berrotarán y luego vinieron Fantin y Gioino. Que no sabe cómo se organizaban.Que no sabe cuánto tiempo iba el actor al sanatorio. Que ella trabaja desde 1994. Que el paciente podía pagar en efectivo o con cheques. Que cuando pagaba con cheque la clínica depositaba el monto en la cuenta de la clínica y contaduría le hacia el pago al profesional. Que no sabe cómo le pagaban porque esa no es su función en la Clìnica. Valverde Carina Marcela DNI 21898413 empleada administrativa de la Clínica Regional del Este, que es empleada desde hace 29 años. Que ella ingresó a trabajar en la parte de facturación y luego pasó a ser secretaria. Que ella atiende a los médicos, da turnos, completa órdenes médicas, contesta el teléfono. Que los médicos les dicen cómo van a trabajar, los días, las guardias que realizan, etc. Que el grupo de médicos decía estas cuestiones. Que en traumatología estaba Godoy Aschieri y Oliva Berrotarán. Que el Dr. Oliva cumplía un horario por la tarde. Que lo hacía en su consultorio porque cada médico tiene uno. Que los médicos pagan alquiler por el consultorio. Que el Dr. Oliva no compartía consultorio con otro profesional. Que en la época en que trabajaba el actor había tres secretarias y ella no era la del actor, solo cubría ausencia o cubría a su compañera cuando se levantaba del lugar por algún motivo. Que los médicos fijaban los honorarios de la consulta particular. Que cada médico organiza su propia agenda y les avisa a ellas cuando tienen que suspender los turnos por algún motivo, ya sea que se fueran de viaje o tuvieran cirugías, etc. Que el Dr. Oliva también trabajaba en el Hospital de San Francisco, el único Hospital público de San Francisco. Que en el listado de acreditaciones hay un rubro que dice “gastos de alquiler”. Se le exhiben fs. 277/280 la testigo reconoce como habitual los ítems que figuran en esas liquidaciones.Que ella es la secretaria del director de la clínica –

C) Respuesta jurisdiccional: C:1) Relación laboral: conforme la postura asumida por las partes, se observa que no existió controversia respecto a que el actor desempeñó tareas dentro de las instalaciones de la demandada, sin embargo mientras este alega que fue en relación de dependencia laboral, la accionada sostiene que lo hizo como profesional independiente. Ello así, conforme las reglas del onus probandi a cargo de esta última estaba acreditar el carácter de la vinculación que adujo. Ahora bien, previo a ingresar al thema decidedum cabe poner de manifiesto aquellos hechos que no se encuentran controvertidos. Se encuentra reconocida en autos la condición de médico, especialista en traumatología y ortopedia del actor, también que se incorporó a la Clínica demandada a prestar tareas y está aceptado por las partes que esta prestación de servicios se extendió hasta el 26 julio de 2014, fecha en que el accionante se colocó en situación de despido indirecto alegando exclusiva culpa patronal. En este punto resulta necesario poner de resalto el encuadramiento legal que se tendrá en cuenta a los fines de dilucidar la cuestión traída a decisión. Ello así, el punto de partida se encuentra dado por lo establecido en el art. 23 LCT desde que el interrogante principal se encuentra vinculado a dilucidar si la prestación de servicios que realizara el actor, Dr. Oliva Berrotarán a favor de la demandada, Clínica Regional del Este SRL, hace operativa la presunción de la existencia de un contrato de trabajo establecida en dicha norma, “.salvo que por las circunstancias, las relaciones o causas que lo motiven se demostrase lo contrario”. Al respecto cabe recodar las notas tipificantes del contrato que caracteriza nuestra materia, a saber: a) subordinación técnica:representa la facultad del empleador de imponer el modo y condiciones en que el trabajador debe desarrollar su tarea, disponiendo de la energía que éste aporta y que éste debe seguir las indicaciones técnicas, propias de la actividad que realiza el trabajador, para su inserción en la organización. Es el empleador el que dirige al trabajador de manera directa o tiene la facultad de hacerlo a los fines del cumplimiento del objetivo del negocio de que se trate; b) subordinación jurídica: Es el sometimiento del trabajador a las órdenes e instrucciones que se le impartan, no ya las específicas de su tarea, sino relacionadas con la facultad que tiene el empleador de disponer del poder organizativo y disciplinario que le reconoce la ley, exteriorizado en dónde, cómo y cuándo presta las tareas, fiscalizando, controlando su observancia, su eficacia y reservándose -esencialmente- ejercer el derecho disciplinario ante eventuales incumplimientos. Se deduce de ello la existencia de jerarquías ínsitas en la organización a la que se inserta el trabajador que debe acatar y respetar.

Finalmente c) la subordinación económica, que se exterioriza en la contraprestación remunerativa que recibe el trabajador como consecuencia de su trabajo y que constituye su fuente de ingresos para su subsistencia. La Sala Laboral del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, en el fallo ‘Garelli, Roberto Aníbal c/ Expreso Parmigiani S.A.- demanda – recurso de casación’, sentencia N° 177 de fecha 30.10.95, ha reflejado criterios esclarecedores, cuando como en el caso de autos, nos encontramos con situaciones de alguna complejidad para calificar la relación que existiera entre las partes sosteniendo “. Conjugando estos conceptos para lograr una aproximación al tema, podemos decir que la dependencia laboral es el status jurídico en que se encuentra el trabajador incorporado a una empresa (total o parcialmente ajena) que aporta su energía o capacidad de trabajo para alcanzar los fines de ésta, cediendo de antemano la disposición del producto final logrado, por lo que se hace ajeno a los riesgos y en virtud del cual recibe una remuneración y se compromete a acatar las órdenes e instrucciones que se le impartan en pos del plan de trabajo y la organización dispuesta por el empresario.”. Finalmente cabe adicionar que la subordinación, si bien caracteriza el contrato de trabajo no resulta una nota exclusiva del mismo, ya que en mayor o menor grado, aparece contenida también en la locación de servicios y en el mandato.- Ello así, para que se verifique una verdadera relación de dependencia, la subordinación debe presentar de manera conjunta los tres aspectos que mencionáramos, esto es la subordinación jurídica, económica, técnica que se conjugan con otra de las características típicas de nuestro contrato que es la prestación personal, intuitu personae del trabajador.- Puede advertirse del análisis de la prueba incorporada a la causa que no ha logrado el actor acreditar que el vínculo que lo unía con la accionada tuviera las notas tipificantes de un contrato de trabajo que describiéramos supra, por el contrario la demandada probó que se trataba de un médico independiente que utilizaba sus instalaciones a los fines del ejercicio de su profesión como le correspondía conforme sostuviéramos supra.- En efecto, obsérvese que la tarea del Dr.Oliva Berrotarán no estaba sujeta en su faz técnica a una fiscalización patronal, disponiendo el accionante de amplitud de criterio en su labor profesional.-

Al respecto los testigos, a cuyos dichos otorgo pleno valor convictivo atento la claridad y objetividad con la que testificaron respecto de hechos y circunstancias de su conocimiento directo, fueron contundentes al declarar que como médico especialista, el Dr. Oliva Berrotarán tenía plena libertad en el ejercicio de su profesión de médico. Al respecto Marengo dijo que “.como director médico su función era la de administrar la parte médica de la clínica lo que implicaba controlar que los médicos cumpliera con las atenciones de los pacientes que hicieran las historias clínicas que guardar los estudios médicos, pero cada médico lo hacía según su leal saber y entender. Que el verificaba que se cumpliera con los trámites burocráticos que se exigen para el funcionamiento de la Clínica. Que la Clínica tiene 80 profesionales y hay que controlar la parte administrativa. Que la Clínica alquilaba a los médicos un consultorio y ellos determinaban los horarios en los que atendían. Que solo pagaban el costo del alquiler.” luego aclaró “.los especialistas proponían los horarios de cirugías y se consensuaba con los anestesistas los turnos. Que el actor fijaba sus horarios de atención y él le comunicaba a las secretarias que día atendería a los pacientes para que estas pudieran organizar la agenda.”. Jorge Eduardo Arias dijo “.Que como médico en las Clínicas Privadas, él pone el horario de atención al público que desee sin exigirse el cumplimiento estricto de un horario y decide también las cirugías a realizar y con quien las va hacer”. Aschieri afirmó que “.cada uno elegía los días que querían hacer consultorio, con sus propios horarios con una secretaria que organizaba la agenda. Que en la Clínica las cirugías se hacían en general por la mañana.Que el planifica las cirugías con su paciente en el consultorio, que luego por una cuestión organizativa comunica tal decisión al quirófano.”, “que tenían una guardia pasiva de traumatología que organizaban entre ellos poniéndose de acuerdo. Que en general estaban una semana cada uno y se cubrían entre ellos cuando no podían hacerla. Que no consultaban con la administración para ello”.- Finalmente Valverde dijo “.Que ella atiende a los médicos, da turnos, completa órdenes médicas, contesta el teléfono. Que los médicos les dicen cómo van a trabajar, los días, las guardias que realizan, etc. Que el grupo de médicos decía estas cuestiones. Que en traumatología estaba Godoy Aschieri y Oliva Berrotarán. Que el Dr. Oliva cumplía un horario por la tarde. Que lo hacía en su consultorio porque cada médico tiene uno. Que los médicos pagan alquiler por el consultorio.” sosteniendo luego que “.cada médico organiza su propia agenda y les avisa a ellas cuando tienen que suspender los turnos por algún motivo, ya sea que se fueran de viaje o tuvieran cirugías, etc. Camusso, Cleri y Hartmann nada aportaron al respecto.-

Tampoco se advierte subordinación económica, ya que como se manifestó supra, la relación riesgo-beneficio era compartida entre las partes, no percibiendo el profesional remuneración alguna cuando dejaba de prestar servicios por cualquier causa (vacaciones, enfermedad, etc.) y percibiendo distintas sumas de dinero cada mes en función de las diferentes prestaciones médicas que realizara (consultas, cirugías, etc).

No logró probar que percibiera una remuneración fija como lo denunció en su demanda, desde que de toda la prueba incorporada surge que percibía por mes cantidades diferentes que liquidaba la Clínica teniendo en consideraciones las prácticas médicas desarrolladas, de allí la variación en el monto mes a mes. Obsérvese a dicho fin las planillas de liquidaciones que acompañaran ambas partes que se encuentran agregados a fs.117/146 y 178/198, que se condicen con lo verificado por el perito contador oficial quien afirmó.La entidad Clínica Regional del Este factura por el total de las prestaciones efectuadas (consultas, internaciones, cirugías y prácticas) al PAMI, APROS y a algunas Aseguradoras de riesgo del trabajo y prepagas como OSDE; SANCOR Y UOM percibiendo el total de la prestación incluido los honorarios. Posteriormente efectúa la liquidación al profesional previo descuento de gastos. A excepción de la consulta ambulatoria de Apross que es facturada directamente por el profesional. Por el resto de las Obras Sociales, la información es remitida por la Clínica Regional del Este al Consorcio, liquidándole este al profesional previo descuento de los gastos de administración y de aquellos gastos de la Clínica solicite su reintegro.”. Otorgo pleno valor convictivo a lo informado por el perito contador oficial atento los fundamentos brindados por el mismo y la documentación a la que tuvo acceso. A dicho fin no cabe hacer lugar a las impugnaciones que al mismo realizan las partes desde que se advierte tan sólo una opinión distintas por parte de quienes no tienen la formación profesional en la materia como es la del profesional actuante. Al respecto el Excmo. TSJ ha expresado “.Adviértase que dicho dictamen emana de personas idóneas a ese fin, con conocimientos en la materia, y habilitadas para ejercer la tarea encomendada. Aquella conclusión no puede ser desconocida por la Juzgadora sin acudir a otra probanza de igual entidad. (SENTENCIA NÚMERO: CINCUENTA Y TRES. Del 31/5/2003 in re “SESSA MIGUEL ANGEL C/ A.PE.SA. – INCAPACIDAD – RECURSO DIRECTO” ). Asimismo in re “LASTRA SERGIO C/ CONSOLIDAR A.R.T. S A – LEY 24557 – RECURSO DE CASACION” (15946/37) el TSJ sostuvo “.Si bien, en principio, las opiniones periciales no son vinculantes y pueden ser valoradas según la sana crítica racional, el Juez carece de la atribución de apartarse del dictamen oficial si no brinda fundamentos válidos para ello.Es que, si recurre al perito precisamente porque no tiene los conocimientos necesarios para decidir ciertos aspectos técnicos o científicos, no puede luego obviar sus conclusiones.” ( SENTENCIA NÚMERO: CIENTO SETENTA Y SIETE. De fecha 10/12/2008). Ello así y conforme lo sostuviera supra, no existe en autos elemento alguno que me permita obviar o apartarme del informe oficial producido en autos. No obsta a esta conclusión el informe en disidencia efectuado por el perito de contro l de la demandada, Cra. Boschetto, desde que, frente a dos dictámenes distintos (uno elaborado por el perito oficial y otro por el de control de una de las partes) se debe preferir el oficial desde que justamente por tal carácter es el que carece de subjetividades y su posición es ecuánime entre las partes. Además cabe agregar que respecto a la cuestión económica los testigos también aportaron información, así Marengo dijo “.Que si llegaba un paciente privado -sin obra social- el actor Oliva le decía a la Administradora cuales eran sus honorarios y éstos se agregaban a los gastos que estimaba la Clínica al hacer el presupuesto. Si el paciente era mutualizado se le abonaba los servicios cuando la obra social pagaba la prestación en función de las alícuotas dispuestas por ésta.

Que muchas veces la mutual pagaba al Centro Médico y la Clínica cobraba la parte administrativa y de internación. Que el Centro Médico es una Asociación civil formada por médicos que administraba los honorarios médicos. Que la Clínica tiene tabulados todos sus gastos, hospedajes, derechos sanatoriales y el médico pedía lo que eran sus honorarios. Que a veces el médico cirujano establecía también los honorarios de sus ayudantes.” luego agregó “. Que en los contratos capacitados con las Obras sociales se distribuían por galenos, que es una unidad de medición.Que la Clínica trataba de pagar los galenos y tabulaban las cirugías en galenos y se pagaba acorde la prestación que realizaba por mes.- Que en la Clínica siempre hubo varios traumatólogos y la Clínica llevaba el control de las cirugías que hacia cada uno de ellos distribuir los honorarios que se hubieran generado en un mes.”. Aschieri expresó “.Que pagaba un canon locativo a la Clínica, que se deducía de la facturación que tenía. Que el actor pagaba un alquiler por el uso del consultorio únicamente.” Agregó luego “.Que a cada médico le abonan las prestaciones un consorcio de Salud que es adonde pagan las obras sociales y luego depositan a las cuentas de los profesionales. Que antes el médico le daba una factura a las obras sociales y estas le pagaban a la clínica y esta distribuía los honorarios por médico descontando los gastos de la clínica. Que cuando el sistema es capitado el PAMI paga un monto fijo y cuando es por prestación paga por el acto médico que se realice. Que la Clínica cuenta con 60 médicos.

Que ellos no decidían el monto, sino que en base a la facturación es lo que recibían. Que el canon locativo incluye que las secretarias asistan a los pacientes que llegan, el uso del teléfono. Que si PAMI no pagaba el no cobraba los actos médicos que hubiera hecho para esa obra social.Que la facturación depende de lo que cada médico hiciera.”.-

Camusso sostuvo “.Que cuando el particular pagaba con cheques a la Clínica, ella depositaba el dinero y cuando se acreditaba la suma en la cuenta, distribuía el dinero pagando los honorarios que había dispuesto el actor con cheques de la Clínica. Que también le pagaba los honorarios de PAMI y APROSS. Que PAMI tenía capita y los del servicio pactaban los porcentajes y le pasaban los montos a pagar.Que todos los que trabajan en la Clínica y prestan servicios para PAMI, la comisión directiva de la clínica hacia un estudio de cuanto trabajaba cada uno y pagaban conforme algún criterio de distribución que no conoce y sobre esa base ella pagaba a los distintos profesionales. Que a ella le llegaba una planilla que decía el nombre del profesional y el importe a abonar. Que era mensual y dependía de lo que cada uno hiciera en el mes.:”, Cleri Marisa Fabiana DNI 17372219 Que cada obra social firma un convenio con el Consorcio que remite los montos por prestación y en función de ello paga a los prestadores, profesionales médicos. Que PAMI y APROSS paga capitas. Que de acuerdo a las prestaciones de los médicos la comisión directiva establece los porcentajes.

Que ella se encarga de verificar las prestaciones que se le hacen a los pacientes para luego en función de las mismas verificar el porcentaje que tiene que pagar al médico. Sonia Guadalupe Hartmann DNI 23.909.071 Que el paciente podía pagar en efectivo o con cheques. Que cuando pagaba con cheque la clínica depositaba el monto en la cuenta de la clínica y contaduría le hacia el pago al profesional.Valverde expresó “.Que los médicos fijaban los honorarios de la consulta particular.”. No obsta a esta conclusión el sistema de “capitación” en función del cual se atendía a pacientes de PAMI o de APROSS desde que el mismo constituye una forma de organización de dichas obras sociales a los fines de la atención de sus afiliados que no demuestra por sí sola una relación subordinada de trabajo.

No se ha advertido tampoco la existencia de subordinación jurídica desde que los testigos fueron contestes al afirmar que las vacaciones las organizaban entre ellos, que no existían sanciones si no iban a trabajar por algún motivo (otra cirugía, etc) y ellos establecían sus horarios de labor, informándoselo a la secretaria por una cuestión de organización de la agenda, pero no con una finalidad de fiscalización o control por parte de la Clínica, desde que si no podían ir solicitaban a la secretaria la suspensión de los mismos sin ninguna consecuencia o sanción por tal decisión. En efecto con relación a esta cuestión Marengo dijo “.que cuando se debían tomar vacaciones el actor avisaba a la secretaria para que no diera turnos y se organizaban entre ellos para cubrir las necesidades. Que no se cumplió con el pedido de que cumplan guardias activas y nunca recibieron sanción por esto ya que son profesionales libres. Que el actor nunca le hizo reclamos por atención médica.”. Arias dijo “.como médico en las Clínicas Privadas, él pone el horario de atención al público que desee sin exigirse el cumplimiento estricto de un horario y decide también las cirugías a realizar y con quien las va hacer.”, Aschieri sostuvo “.Que tenían una guardia pasiva de traumatología que organizaban entre ellos poniéndose de acuerdo. Que en general estaban una semana cada uno y se cubrían entre ellos cuando no podían hacerla.Que no consultaban con la administración para ello.Que entre los miembros del servicio se ponían de acuerdo para ver cuando tomaban las vacaciones.”. En este punto no debe confundirse la existencia de ciertas pautas organizativas de la actividad para el adecuado funcionamiento de la Clínica, con el ejercicio del poder de dirección reconocido por la ley al empleador (arts. 64 y 65 LCT), desde que ha quedado probado que el actor no se encontraba sujeto a un régimen disciplinario en el sentido propio de una relación laboral.

Finalmente, en la relación habida entre las partes, la prestación personal e infungible se encuentra diluida, conforme los testimonios recepcionados en la audiencia de vista de la causa, desde que en caso de ausencia del actor, y sin necesidad de justificar imposibilidad, era reemplazado por otro médico, con la única consecuencia que no cobraba suma alguna durante el período que no trabajaba al no brindar prestaciones.- En la misma inteligencia, Antonio Vázquez Vialard sostiene: “En el caso del médico, no existe ninguna diferencia entre la forma en que el mismo (si cumple no sólo con su débito contractual, sino también ético) debe prestar la atención al paciente (diagnóstico, recomendación de terapia), cualquiera sea la relación jurídica que mantiene con aquél: cliente; miembro de una asociación ante la que él se comprometió a atender a las personas que se le derivaran; sin relación contractual concertada con anticipación -por un deber de humanidad-.-

Lo que varía es el tipo de relación jurídica que en cada caso se da, lo que depende del trato formalizado.Por lo tanto, no hay ningún inconveniente en que un mismo tipo de tarea que se brinda caiga bajo la regulación común.”, para añadir luego “.Consideramos que una regla fundamental para facilitar la distinción entre las relaciones propias del derecho del trabajo y las otras, es tener en cuenta que, en el primer caso, lo que una persona pone a disposición de otras, es su capacidad de trabajo que esta recibe y dirige. En cambio, en las otras formas contractuales, lo que se pacta es una locación de servicios, es decir, no específicamente una actividad humana, sino una obra, la que por supuesto debe realizarse a través de trabajo humano que, en algún caso puede pactarse que lo sea por el propio contratante. Ello significa que no toda relación en la que el deudor cumple con su débito a través de una prestación personal, debe ser encasillada dentro del derecho del trabajo.” (Situación jurídica del médico de cabecera del programa de atención médica integral (PAMI)”. ED, 21 de marzo de 1997).- Asimismo en los autos “Cairone”, la CSJN también se expidió respecto al tema traído a decisión, y si bien los fallos emitidos por nuestro máximo tribunal de la Nación no resultan vinculantes, en este caso y atendiendo a las similares características que presentan las resoluciones, hago míos sus fundamentos cuando, en relación a esta cuestión el Dr. Lorenzatti sostuvo en el considerando 8) que “.por lo demás, la regla que surge de la sentencia atacada lleva a la calificación de todos los servicios como dependientes, omitiendo las diferencias que hace el legislador. La ley argentina disciplina al contrato de trabajo en la ley 20.744. Para ella el trabajo es una actividad que se presta en favor de quien tiene la facultad de dirigirla (art. 4 Ley de Contrato de Trabajo), y el objeto del contrato es “prestar servicios” bajo la dependencia de otra persona (art.21 Ley de Contrato de Trabajo). A los fines de tipificar un vínculo como laboral es necesario precisar el concepto de dependencia, admitiéndose que ésta presenta tres aspectos: jurídica, económica y técnica. En el contrato laboral se trabaja por cuenta ajena, porque el beneficio que genera la actividad va al empresario y no al trabajador. Se sigue de ello la aj enidad de riesgos, que al contrario de la locación (art. 1630 del Código Civil), son asumidos por el patrono. El trabajador percibe una retribución, con independencia de que el empleador gane o pierda en su actividad, lo que no ocurre en el caso. El trabajador “depende” de ese ingreso para su subsistencia. Por ello, aunque hay una gran variedad de remuneraciones que es posible pactar entre empleado y empleador (fija, variable, etc.), lo importante es la función económica de la prestación dineraria. En el contrato laboral la obligación dineraria tiene una función retributiva, a la que la ley, además, le atribuye, como mínimo, la finalidad de asegurar alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión (art. 116, ley 20.744). Esta causa económico-social es otro elemento que concurre a la tipificación del vínculo, que no se da en el caso.”. Luego en el considerando 9°) sostiene “.Que la sentencia califica como jurídicamente subordinada una relación que no es dependiente en ese sentido, confundiéndola con el control de la prestación. El control existe en una serie de contratos de colaboración, porque quien no puede hacer algo por sí mismo, lo delega en otro y lo controla. En los vínculos de colaboración autónomos hay una intromisión o injerencia del titular del interés sobre quien realiza la colaboración y está destinada a precisar el objeto del encargo.Dicha injerencia es distinta de la dependencia laboral, ya que esta última no se limita al objeto del encargo pues alcanza al elemento personal, al trabajador, que está jurídicamente subordinado.En el caso concreto de los profesionales de la salud, la coordinación de horarios es necesaria, por ejemplo, para hacer una intervención quirúrgica a la que concurren un médico cirujano y un anestesiólogo, pero ello no es por sí mismo el ejercicio del poder de subordinación. si se entiende que la sola verificación y control suponen un trabajo dirigido, podría llegarse a la inexacta conclusión de que la mayoría de las prestaciones medicales son dependientes, puesto que normalmente interviene una entidad – obra social, seguro de salud, medicina prepaga, clínica, hospital público, colegios profesionales- que ejerce un “control” sobre la prestación. Por lo demás, si bien es propio del poder de dirección del empleador el ejercicio de facultades disciplinarias, el trabajador autónomo no está sujeto a un régimen disciplinario en el sentido propio de la relación de trabajo, aunque ello no descarta tampoco el sometimiento a un mínimo contralor que debe tener todo establecimiento que preste servicios a terceros.”.-

Finalmente en el considerando 10) la CSJN sostiene “.Que, como tiene dicho esta Corte, no resulta decisivo, para determinar un genuino ejercicio del poder de dirección patronal, las restricciones impuestas a la actividad profesional del médico como producto de la fijación de horarios para la atención de pacientes, del sometimiento a un cierto contralor y de la exigencia de cumplir con diversas reglas propias del ejercicio de la profesión pues, por las circunstancias del caso, dichas medidas pudieron haber sido consecuencia necesaria de la organización y funcionamiento del sistema médico asistencial en que el reclamante se había incorporado sin que por ello precisamente se altere la naturaleza autónoma de los servicios comprometidos (doctrina de Fallos:323:2314 ).”.- Criterio este que ratificara en los autos “Recurso de hecho deducido por la demandada en la causa “Pastore, Adrián c/ Sociedad Italiana de Beneficencia en Buenos Aires – Hospital Italiano” (sentencia del 19/2/2015).-

En definitiva, no caben dudas que la naturaleza de la relación que vinculó a las partes en este pleito se ajusta en un todo a lo sostenido por la demandada en el sentido que el actor se incorporó a la empresa como un profesional autónomo.- Nada me permite sospechar que los términos de la relación habida haya encubierto una relación laboral en fraude a la ley (art. 14 L.C.T.), a poco que se observe que las partes acordaron la prestación de servicios médicos por parte del actor en las instalaciones de la demandada, percibiendo por ello honorarios conforme las distintas liquidaciones que realizaran las Obras sociales, lo que pone en evidencia que ambas partes (actor y demandada) asumían en forma conjunta el riesgo-beneficio de tal actividad, pudiendo disponer y organizar el accionante libremente su actividad; beneficiándose con un mayor ingreso si realizaba mayor número de consultas o cirugías, tal como surge de las liquidaciones obrantes en la causa y que fueran supra relacionadas, de cuyo análisis se advierte una variación significativa en los ingresos mensuales.-

Las consideraciones precedentes denotan con claridad la existencia de una relación entre el actor y la demandada que en modo alguno responde a los cánones propios del contrato de trabajo amparado por la L.C.T.-

Por otra parte, no surge de dicha documental que en todos los años en que las partes se encontraron vinculadas hubiera recibido el actor algún monto en concepto de Aguinaldo o vacaciones, resultando inconcebible que no haya efectuado en ese lapso (de más de 20 años) reclamo alguno al respecto, no compadeciéndose este silencio con lo que normal y naturalmente debe suceder en el transcurso de una verdadera relación subordinada de trabajo.- Por todo lo dicho, ante la ausencia de los elementos tipificantes deun contrato de trabajo reseñados supra, concluyo -reitero- sosteniendo que se está en presencia de una relación ajena a la regulada por el derecho del trabajo, correspondiendo, en su mérito, rechazar la demanda en todas sus partes.

A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, LA SRA. VOCAL DE CAMARA DRA. VALERIA E. MIMESSI, DIJO: Atento lo resuelto en la primera cuestión, en consonancia a todo lo relacionado, citas legales y jurisprudencia supra mencionada, y examen de la prueba que se consideró válida y eficaz para dirimir la contienda, corresponde: 1) rechazar la demanda en todas sus partes al no haber acreditado Agustín Oliva Berrotarán la prestación de tareas subordinadas a favor de la demandada Clínica Regional del Este S.R.L.

2) Las costas deben imponerse por su orden (arts. 28, L.P.T. y 49 ley 9459), atento a las especiales características de la vinculación de los profesionales médicos con los lugares en los que desarrollan sus tareas que hacen que sea muy difuso el distinguir la existencia o no de la relación de dependencia lo que, en casos como el presente, se dilucidó luego de un amplio debate y prueba y pudo hacer sentir al actor que tenía derecho a litigar como lo hizo. En efecto, el transcurso del vínculo profesional superior a 20 años con la demandada pudo hacer pensar al accionante que existió una relación de dependencia, aunque luego no la supo ni logró demostrar. Asimismo siendo la etapa procesal oportuna corresponde regular los honorarios de los profesionales intervinientes conforme lo normado por la Ley 9459 (arts. 29, 31, 36, 39, 49 y 97), de acuerdo a la labor cumplida y la complejidad de la cuestión debatida.

3) Tasa de justicia: emplazar a la demandada Clínica Regional del Este S.R.L.para que en el término de quince días cumplimenten el pago de la tasa de justicia, en la parte proporcional a su cargo (1%), mediante el depósito que deberá efectuar en la cuenta especial del Poder Judicial N° 60.052 debiendo acompañar la constancia respectiva bajo apercibimiento de lo dispuesto por el art. 86 del C. de P. C.- Hágasele saber a los mismos que si no abonan la tasa de justicia con más actualización y/o recargos que correspondieren (art. 239 del C. Tributario) se procederá a certificar la existencia de la deuda, lo que constituirá título ejecutorio en los términos del art. 801 del C. de P. C. y habilitará la ejecución de la misma por la Dirección de Administración del Poder Judicial.

4) Cumpliméntese con el pago de los aportes establecidos en la ley 8404 y sus modificatorias, bajo apercibimiento de ley. Por último dejo constancia que he analizado la totalidad de la prueba aportada por las partes, procediendo a valorar sólo la pertinente, ya que el resto de ningún modo puede hacer variar la conclusión a la que arribo, en un todo de acuerdo con lo resuelto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación: “El juzgador no está obligado a ponderar una por una y exhaustivamente todas las argumentaciones y pruebas agregadas a la causa, sino sólo aquellas que estimare conducentes para fundar sus conclusiones, ni a analizar todas las cuestiones y argumentos utilizados que -a su juicio- no sean decisivos”. (29-4-70, La Ley 139-617; 27-8-71, La Ley 144-611 y citas jurisprudenciales en “Código Procesal.” Morello, Tº II-C, pág. 68 punto 2, Editorial Abeledo- Perrot; art. 386, última parte, del Código Procesal). Así voto.-

Por todo lo expuesto, RESUELVO:

I) Rechazar en todas sus partes la demanda incoada por el sr. Oliva Berrotarán Agustín, D.N.I. 10.047.281 en contra de Clínica Regional del Este S.R.L.

II) Costas por su orden (art.28 de la LPT y 49 ley 9459).

III) Regular los honorarios de los letrados apoderados de la parte actora, Dres. Ernesto Seguí y Eduardo Garbino Guerra, en conjunto y proporción de ley, en la suma de pesos noventa y cuatro mil ($ 94.000,00); los honorarios de los apoderados de la accionada Dres. Gustavo D. Martínez Urrutibehety, Corina Fassina y Tomás Ignacio Patrignani, en conjunto y proporción de ley, en la suma de ($.), todo conforme arts. 1, 2, 29, 31, 36, 39, 97 de la ley 9459.

IV) Regular los honorarios de la perito oficial Dra. María Ester Medina en la suma de ($.), con más la suma de ($.) en concepto de aportes siendo los mismos a cargo de ambas partes en un 50% cada una, y los de la perito de control de la demandada, Cra. Nora Boschetto, en la suma de ($.) más la suma de ($.) en concepto de aportes, siendo los mismos a cargo de Clínica Regional d el Este S.R.L. debiendo darse noticia a la Caja de Previsión Social para profesionales de ciencias económicas en cumplimiento del art. 7 inc. 2 de la ley 8349.

V) Cumplimentar con los aportes establecidos por la ley 8404 y sus modificatorias, bajo apercibimiento.-

VI) Emplazar a la demandada Clínica Regional del Este S.R.L. para que en el término de quince días cumplimenten el pago de la tasa de justicia, la que asciende en la parte proporcional a su cargo a la suma de ($.), mediante el depósito que deberá efectuar en la cuenta especial del Poder Judicial N° 60.052 debiendo acompañar la constancia respectiva bajo apercibimiento de lo dispuesto por el art. 86 del C. de P. C.-

Hágasele saber a la misma que si no abona la tasa de justicia con más actualización y/o recargos que correspondieren (art. 239 del C. Tributario) se procederá a certificar la existencia de la deuda, lo que constituirá título ejecutorio en los términos del art. 801 del C. de P. C. y habilitará la ejecución de la misma por la Dirección de Administración del Poder Judicial. Dar por reproducidas las citas legales efectuadas al tratar las cuestiones propuestas, por razones de brevedad.

Protocolícese.-

MIMESSI, Valeria Elisa

VOCAL DE CAMARA

AGUIRRE, Mario Luis

SECRETARIO/A LETRADO DE CAMARA