Diferencias salariales reclamada por integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional

Partes: Cosentino Gustavo y otros c/ Estado Nacional – Ministerio de Educación s/ empleo público

Tribunal: Corte Suprema de Justicia de la Nación

Fecha: 7-feb-2017

Cita: MJ-JU-M-103177-AR | MJJ103177 | MJJ103177Sumario:
1.-Corresponde rechazar el reclamo de los actores en su carácter de integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional por la diferencia que existiría entre el aumento otorgado al personal civil de la Administración Pública y el que les fue otorgado a ellos, pues la concordancia prevista por el dec. 3575/76 está referida a los regímenes remunerativos en general, sin mencionar en forma expresa que los incrementos salariales deban realizarse bajo una determinada modalidad ni siguiendo estrictos índices porcentuales correlativos para cada categoría (del dictamen del Procurador al que la Corte remite.)

2.-El derecho de los agentes estatales a una remuneración justa no significa el derecho a un escalafón pétreo, a la existencia de adicionales invariables o a un porcentaje fijo de bonificaciones, siempre que se respeten los constitucionales de igual remuneración por igual tarea y que tales variaciones no impliquen una disminución de los haberes (del dictamen del Procurador al que la Corte remite.)

3.-Los integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional no tienen un derecho adquirido a una determinada proporcionalidad fija entre los diversos cargos contemplados, ni a una cierta modalidad salarial, en tanto las modificaciones que se introduzcan para el futuro no importen alteraciones irrazonables en su composición (del dictamen del Procurador al que la Corte remite.)

Fallo:

Procuración General de la Nación

-I-

A fs. 2089 la Corte Suprema de Justicia devolvió las actuaciones a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal a fin de que dictara un nuevo pronunciamiento en el que debía examinar las cuestiones propuestas por los apelantes, las normas en juego y los elementos probatorios agregados a la causa. Como consecuencia de ello, a fs. 2100/2105 la Sala III revocó la sentencia de la instancia anterior y rechazó la demanda promovida por los actores -integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional- con el objeto de que el Estado Nacional abonara diferencias salariales provenientes de la incorrecta aplicación del decreto 3575/76, dispuesta por la resolución conjunta 26/77 dictada por el Ministerio de Economía y la Secretaría General de la Presidencia de la Nación.

Tras efectuar una reseña de las normas aplicables, el tribunal señaló que la resolución citada adoptó como valor de cada categoría el “sueldo básico” y no la \’asignación por categoría”, que se compone del sueldo básico más los adicionales generales respectivos. Asimismo, sostuvo que ese cálculo se efectuó de tal manera por no existir el rubro “asignación por categoría” dentro del escalafón especial aprobado por el decreto 4345/72 que rige al personal de la Orquesta Sinfónica Nacional.

Por otra parte, indicó que la “concordancia” que alegan los actores para postular la ilegitimidad de la resolución 26/77 no necesariamente se refiere a la estructura salarial prevista en los arts.l’ Y 2′ del decreto 3575/76, sino que también puede referirse al aumento del arto 7°. Añadió que el Poder Ejecutivo tiene la facultad de establecer las escalas salariales y los índices correspondientes a cada categoría, y que los actores no tienen un derecho adquirido a una determinada proporcionalidad fija entre los diversos cargos contemplados, ni a una cierta modalidad salarial, en tanto las modificaciones que se introduzcan para el futuro no importen alteraciones irrazonables en su composición.

Concluyó en que a partir del dictado del decreto 3575/76 se implementaron las modificaciones en las estructuras salariales de diversos cuadros de la administración pública, resguardándose la individualidad de cada uno de los estatutos especiales. En consecuencia, la determinación que se llevó a cabo mediante la resolución conjunta 26/77 -en cuanto aplica el aumento sobre el sueldo básico generando un incremento del 29%- no comporta una violación a los derechos de los actores.

-II-

Disconformes con este pronunciamiento, los coactores presentaron dos recursos extraordinarios (fs. 2111/2125 y 2127/2141), que fueron concedidos por la cuestión federal y denegados por la causal de arbitrariedad (v. fs. 2170), lo que dio origen a las quejas que tramitan en los expedientes C.26, L.XLIX y C.33, L.XLIX, respectivamente.

En ambos recursos se pone de resalto que la sentencia es arbitraria por efectuar una interpretación errónea de las normas aplicables. En este sentido, los apelantes sostienen que no puede considerarse razonable la notoria y discriminatoria diferencia entre el aumento del 28% otorgado a los integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional y el aumento de 219,48% para todo el personal de la administración pública comprendido en el decreto 3575/76.En este sentido, aducen que la resolución conjunta 26/77, al calcular el aumento sobre el “sueldo básico” y no sobre la “asignación de categoría”, resulta contraria al arto 10 del decreto 3575/76 que impone aplicar sin distinciones sus principios a todo el restante personal involucrado, produciendo así un desfasaje en los aumentos otorgados y creando una situación discriminatoria. Añaden que, ‘de este modo la recomposición salarial efectuada no cumplió con la adecuación ordenada por el Poder Ejecutivo y que desde entonces se liquidaron incorrectamente los haberes lesionando su derecho de propiedad.

-III-

A mi modo de ver, los recursos extraordinarios interpuestos son formalmente admisibles, toda vez que se halla en juego la aplicación e interpretación de normas de carácter federal y la decisión del superior tribunal de la causa ha sido contraria a las pretensiones que los apelantes fundan en ellas (art. 14, inc. 3°, de la ley 48). Asimismo, los argumentos relativos a la arbitrariedad de la sentencia que fueron mantenidos en las respectivas quejas serán tratados en forma conjunta por hallarse inescindiblemente vinculados a la cuestión federal planteada (Fallos: 330:3471).

-IV-

En cuanto al fondo del asunto, cabe señalar que mediante el decreto 3575/76 se fijaron los sueldos básicos del escalafón para el personal civil de la Administración Pública Nacional comprendido en el decreto 1428/73 y, asimismo, se dispuso el modo en que estaría compuesta la retribución de los agentes, indicando que la suma del sueldo básico y de los adicionales generales respectivos constituye la asignación de la categoría (v. arto 2° modificatorio de los arts.38, 39, 40, 42 Y 50-B del decreto 1428/73). En lo que aquí interesa, el arto 10 estableció que “Los regímenes remunerativos del restante personal dependiente del Gobierno nacional no incluido en convenciones colectivas de trabajo, serán objeto de adecuación en concordancia con lo dispuesto por el presente decreto” y añadió que las respectivas remuneraciones se determinarían mediante resolución conjunta del ministro de Economía y del secretario general de la Presidencia de la Nación, previa intervención de la Comisión Técnica Asesora de Política Salarial del Sector Público.

En cumplimiento de este precepto, el Ministro de Economía y el Secretario General de la Presidencia de la Nación dictaron la resolución conjunta 26/77, que fijó las retribuciones del personal no docente de las universidades nacionales, de la Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”, de la Banda Sinfónica de Ciegos, del Coro Polifónico de Ciegos y, en su anexo II, establece la “remuneración total” de cada una de las nueve categorías que componen el escalafón de la Orquesta Sinfónica Nacional, al que pertenecen los actores.

Asimismo, es oportuno recordar que el personal de este último organismo se encuentra sujeto al decreto 4345/72, mediante el cual se regularon los requisitos para el ingreso, el régimen de trabajo, las calificaciones y las licencias de sus integrantes, como así también la escala de remuneraciones, siendo este último aspecto sustituido por las sucesivas normas que se dictaron en el transcurso del tiempo.En particular, cabe tener presente el decreto 233/76, que instituyó una sobre asignación a partir del 10 de enero de 1976 para los integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional y que, para la categoría más alta del escalafón, fue del 110%.

Reseñada del modo que antecede la normativa en cuestión, adelanto que, a mi modo de ver, no asiste razón a los apelantes en cuanto reclaman el derecho a percibir diferencias salariales derivadas de una supuesta aplicación incorrecta del decreto 3575/76, conclusión a la que arribó la cámara en la sentencia apelada, con fundamentos suficientes que impiden hacer lugar a la tacha de arbitrariedad, a diferencia de lo ocurrido con el pronunciamiento de fs. 1689/1692.

En primer lugar, los actores cuestionan la diferencia que existiría entre el aumento otorgado al personal civil de la Administración Pública y el que les fue otorgado en su carácter de integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional, con fundamento en que el cálculo de los porcentajes se realizó, en el primer caso, sobre la “asignación de categoría” -compuesta por el sueldo más los adicionales generales- y, en el segundo, solamente sobre el sueldo básico.

Tales argumentos fundados en la diferencia discriminatoria que se habría producido como consecuencia de la errónea base de cálculo adoptada para fijar las nuevas remuneraciones resultan inadmisibles. Ello es así, pues los preceptos aplicables no contienen precisiones al respecto, lo que impide afirmar que debía tomarse necesariamente como base de cálculo la ~asignación de categoría” y no el “sueldo básico”. Por lo demás, surge del informe presentado por la experta que en la comparación de los sueldos se tuvieron en cuenta los adicionales por “dedicación funcional” y “gastos de representación” asignados al personal de la administración pública (v. fs.1486/1492), lo que importa añadir a la base rubros que no integraban la remuneración del personal de la Orquesta Sinfónica Nacional, el cual se encuentra regido por un escalafón especial y cuya remuneración se fija por normas especiales.

En segundo lugar, la supuesta obligación de mantener una determinada proporcionalidad entre las remuneraciones de los distintos escalafones que alegan los apelantes, tampoco encuentra sustento en los términos del arto 10 del decreto 3575/76. En efecto, este precepto se limitó a establecer que los regímenes remunerativos del restante personal dependiente del gobierno nacional debían ser “objeto de adecuación en concordancia con lo dispuesto en el presente decreto”. De un examen razonable de su texto no es posible extraer la exigencia de una proporcionalidad o equivalencia entre los haberes anteriores y posteriores al dictado del decreto 3575/76, pues la concordancia prevista por esta norma está referida a los “regímenes remunerativos” en general, sin mencionar en forma expresa que los incrementos salariales deban realizarse bajo una determinada modalidad ni siguiendo estrictos índices porcentuales correlativos para cada categoría.

En este orden de ideas, se advierte asimismo que, tal como afirmó el a quo, ni el decreto 3575/76 ni la resolución conjunta 26/77 aplicaron un determinado porcentaje sobre las remuneraciones que percibía el personal al 31 de diciembre de 1976, sino que las nuevas escalas fueron fijadas como producto de una revisión general de la política salarial vigente en aquel momento, tanto para el escalafón general como para los escalafones especiales, de conformidad con las pautas que el Poder Ejecutivo Nacional consideró adecuadas, en ejercicio de competencias asignadas por el art. 86, inc. 10, de la Constitución Nacional (actual arto 99), que se vinculan a la relación de empleo público.

Una correcta exégesis de las normas federales en juego impide considerar que las escalas salariales fijadas en ellas resultan violatorias del arto 14 bis de la Constitución Nacional y, en tal sentido, cabe recordar que V. E.tiene dicho que el derecho de los agentes estatales a una remuneración justa no significa el derecho a un escalafón pétreo, a la existencia de adicionales invariables o a un porcentaje fijo de bonificaciones, siempre que se respeten los constitucionales de igual remuneración por igual tales variaciones no importen una disminución de (Fallos: 319:1201 ; 326:2880; 329:304 , entre otros). principios tarea y que los haberes Finalmente, entiendo que resultan inadmisibles los agravios referidos al trato discriminatorio que alegan los recurrentes, pues para que se encuentre lesionada la garantía de igualdad del art. 16 de la Constitución Nacional, es necesario que se establezcan excepciones o privilegios que excluyan a unos de los que se impide conceden que la situaciones que a otros en idénticas circunstancias, mas no legislación contemple en forma distinta considere diferentes (Fallos: 301: 1185; 302:457), pues nada obsta a que se trate de manera diferente a aquellos que se encuentran en escalafones distintos por sus actividades específicas, sin que se advierta en el sub lite que la fijación de escalas salariales propias para cada escalafón importe un tratamiento discriminatorio (Fallos: 326:2880 antes citado) .

-V-

Opino, por tanto, que corresponde declarar la admisibilidad formal del recurso extraordinario interpuesto y confirmar la sentencia apelada.

Buenos Aires, 27 de octubre de 2014.

ES COPIA

LAURA M. MONTI

Corte Suprema de Justicia de la Nación

Buenos Aires, 07 de febrero de 2017

Vistos los autos: “Cosentino, Gustavo y otros c/ Estado Nacional – Ministerio de Educación s/ empleo público”.

Considerando:

Que los agravios de la parte recurrente han sido objeto de adecuado tratamiento por la señora Procuradora Fiscal en su dictamen de fs. 2179/2182 vta,. (del expediente principal) a cuyos fundamentos y conclusiones esta Corte se remite en razón de brevedad.

Por ello, se hace lugar a las quejas interpuestas por los actores, se declaran formalmente admisibles sus recursos extraordinarios y se confirma la sentencia apelada. Con costas (art. 68 del Código Procesal civil y Comercial de la Nación).

Notifíquese, agréguese las quejas al principal, y oportunamente, devuélvase.

RICARDO LUIS LORENZETTI – ELENA I. HIGHTON DE NOLASCO – JUAN CARLOS MAQUEDA – HORACIO ROSATTI