El despido indirecto resultó legítimo pues la demandada nada hizo frente a los reclamos del actor para mejorar las condiciones de labor y evitar el cuadro de estrés

despido-empleadoPartes: Méndez Andrés Daniel c/ Taraborelli Automobile S.A. s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: VII

Fecha: 30-jun-2016

Cita: MJ-JU-M-101463-AR | MJJ101463 | MJJ101463
Sumario:

1.-Corresponde considerar que el despido indirecto resultó legítimo por haber quedado demostrado que, en forma por momentos implícita y por momentos explícitamente, el actor reclamó que verifiquen su estado de salud como elemento determinante de la necesidad de tareas diferentes, y la falta de control patronal, la enfermedad acreditada y las consideraciones precisas de la pericial médica, generaron una concatenación de los hechos vinculados entre sí que impidieron la prosecución del vínculo (arts. 63 , 242 y 246 LCT y 386 CPCCN).

2.-Corresponde condenar a la aseguradora al pago de la indemnización por la enfermedad toda vez que está acreditado el nexo causal entre la cardiopatía y la actividad laboral desarrollada por la parte actora en su lugar de trabajo dado la falta de tiempo para cumplir los objetivos para poder cobrar las comisiones.

3.-Toda vez que no resulta razonable afirmar que las enfermedades que no figuren en el listado del art. 6º inc. A) Ley 24.557 no puedan ser resarcibles, ya que resulta violatorio del mandato constitucional al pretender negar el derecho de una persona de ser reparado por el daño sufrido (art. 19 CN.), se juzga que la ART debe resarcir al actor por el estres que le generó la actividad desarrollada para la demandada.

4.-Corresponde confirmar la sentencia en cuanto hizo lugar a la acción por accidente pues es condición inexcusable del empleo que éste se preste en condiciones dignas y que se garantice el estricto cumplimiento de las normas de seguridad, tanto en general, como en lo que concierne a las propias de cada actividad; máxime siendo que la prevención en la protección de la salud y de la integridad física del trabajador es el presupuesto legítimo de la prestación de servicios que no puede ya concebirse sin la adecuada preservación de la dignidad inherente a la persona humana.

Fallo:

En la ciudad de Buenos Aires, a los 30 días del mes de junio de 2016, para dictar sentencia en estos autos: “MENDEZ, ANDRES DANIEL C/ TARABORELLI AUTOMOBILE S.A. S/ DESPIDO”, se procede a votar en el siguiente orden:

LA DOCTORA ESTELA MILAGROS FERREIRÓS DIJO:

I- A fs. 5/17 la parte actora inicia la acción. Denuncia que ingresó a trabajar el 29.9.06 y que se consideró en situación de despido indirecto el 3.12.07 ante negativa de tareas desde el 12.11.07. Relata que su horario de trabajo se extendía desde las 9 a 20 hs. de lunes a domingos con un franco rotativo. Explica que mientras se encontraba trabajando el día 20 de febrero de 2007, comenzó con dolores de pecho, retirándose de su lugar de trabajo y fue atendido en el Hospital Güemes y que luego que el empleador regularizara el tema de la obra social, fue intervenido en el Dupuytren donde se lo intervino quirúrgicamente y se le colocó un stend por haber sufrido un infarto. Continúa diciendo que el día 3 de marzo de 2007 salió del Instituto pero que recién el 3 de abril de 2007 se le dio el alta médica para comenzar su actividad laboral. Precisa que luego de presentarse a trabajar solicitó que se le concedieran tareas livianas, a lo cual la empleadora aceptó que continuara en su puesto de trabajo mientras no pudiera ser reubicado, hecho que nunca ocurrió. Indica que desde el 20.11.07 le fueron negadas tareas en forma verbal e intima para que se le otorguen tareas nuevamente, lo que fue negado por la demandada como así también el infarto sufrido, de este modo se lo intimó a retomar tareas bajo apercibimiento de considerarlo incurso en abandono de trabajo y, finalmente, el 3 de diciembre de 2007 se consideró despedido por no habérsele designado médico y por la imposibilidad de retomar tareas para hacer otros trabajos menos peligrosos para su salud. Practica liquidación y solicita se haga lugar a la demanda, con costas.II- A fs. 77/84 contesta la demandada. Reconoce el recibo de sueldo del mes de agosto de 2007 por un total de $ 2761. Desconoce los hechos relatados en el inicio. Sostiene que desde el 12 de noviembre de 2007, el actor comenzó a ausentarse sin causa justificada y que el 17 de diciembre de 2007 percibió su liquidación final por la suma de $ 1931. Pide la citación como tercero a Liberty ART S.A. y por ello y demás consideraciones que expone, solicita se rechace la demanda, con costas a cargo de la parte actora.

III- A fs. 188/209 se presenta Liberty ART S.A. Delimita objeto y ámbito de cobertura del contrato de afiliación. Considera que las enfermedades denunciadas tienen carácter inculpable y no están incluidas en el listado de enfermedades. Niega los hechos denunciados en el escrito de demanda y solicita el rechazo de la pretensión deducida.

IV- A fs. 1109/1114 se encuentra glosada la sentencia de primera instancia que hizo lugar a la acción por enfermedad profesional, condenando a Swiss Medical ART (ex Liberty ART) y parcialmente a la acción por despido.

V- A fs. 1115 apela la perito contadora y a fs. 1129 el perito médico, quienes consideran bajos sus honorarios.

VI- A fs. 1116/1119 vta. apela Swiss Medical ART S.A. En su primer planteo sostiene que la enfermedad del actor es inculpable y que se encuentra excluida de cobertura, así como que no fue acreditado en autos el nexo causal de la enfermedad del actor con las tareas realizadas. Agrega que nunca recibió denuncia por la afección padecida y que las declaraciones de los testigos no lograron acreditar las situaciones de stress y presión laboral.

En cuanto a los intereses, le agravia la fecha a partir de la cual se los fijó en la sentencia de primera instancia, y solicita, en caso de confirmarse la demanda, éstos deben ser aplicados a partir del momento que las ART incurran en mora en el pago de los mismos.Por último apela la imposición de las costas y por altos los honorarios regulados a la representación de la parte actora, y a los peritos médico y contador.

VII- A fs. 1120/1123 la demandada Taraborelli presenta su escrito recursivo. Se agravia por la indemnización del art. 80 de la L.C.T. a la que se le hizo lugar y solicita que las costas se impongan en forma proporcional a la admisión del reclamo del actor.

VIII- A fs. 1125/1128 la actora apela por no haberse hecho lugar al despido indirecto por las causales invocadas. Por ello considera que debe hacerse lugar a las indemnizaciones y multas reclamadas. Por último, apela sus honorarios por bajos.

IX- Por una cuestión metodológica, trataré, en primer lugar la indemnización por enfermedad que viene apelada por la ART. quien considera que la enfermedad del actor es inculpable y está excluida de la cobertura asegurativa. En lo que al stress laboral se refiere, independientemente de las declaraciones de los testigos, habré de remitirme al informe médico del que surge que de la historia clínica, entre otras cosas se destaca que el actor padecía stress (ver fs. 984). Luego al contestar la impugnación que se le formulara, destacó el médico (fs. 1008) que en las tareas del accionante hay pautas determinadas, objetivos a cumplir que generan tensión y con el tiempo sí pueden poner en peligro la salud del empleado, toda vez que el examen preocupacional ha sido aprobado (fs. 1009).

Por último, es importante destacar que el médico ha informado que sí surge el antecedente objetivo que permite considerar el nexo entre la cardiopatía isquémica y la actividad laboral desarrollada por la parte actora en su lugar de trabajo, que justamente el trabajo es lo más objetivo.

En cuanto al stress laboral como enfermedad profesional, como ya lo he dicho en Doctrina Laboral ERREPAR Nro. 238 de junio de 2005, puede generar un cuadro incapacitante en sí o resultar causa de diversas enfermedades.Se trata de un hecho súbito, generalmente violento y traumático que se produce dentro del ámbito laboral, por el hecho o en ocasión del trabajo y que lesiona física o psicológicamente al sujeto y le produce una incapacidad. El estrés puede conformar un cuadro patológico en sí y a la vez ser causa de otras enfermedades, como, por ejemplo: Las cardiovasculares -como en el caso del actor-, la hipertensión arterial, la fatiga crónica, las cefaleas, cuadros psiquiátricos, depresión, etc. Cuando la ansiedad psicopatológica está ligada a un agente externo que la provoca o la desencadena, y éste es intenso o prolongado, estamos hablando de estrés. Es que el proceso que lleva al estrés es la presencia de una situación amenazante o nociva muy intensa, que persiste en el tiempo y que, a la vez produce una reacción del organismo que intenta recuperar el equilibrio anterior; si ese equilibrio no se recupera o persiste el trastorno que lleva a la enfermedad psicosomática, se llega al estrés, y si la situación amenazante o causa se produjo con motivo o en ocasión del trabajo, estamos en presencia de una enfermedad laboral. Por ejemplo son causas del estrés laboral, las relaciones con superiores no bien formados para inducir al trabajo, las situaciones de hostilidad, los conflictos personales-laborales, jornadas demasiados extensas que afectan el sueño o el contacto familiar y social, etc.

En el caso que nos ocupa, como ya he dicho, ha quedado explicado por el perito médico que ha quedado acreditado el nexo causal entre el stress y el trabajo dado la falta de tiempo para cumplir los objetivos para poder cobrar las comisiones.

Por otra parte, en cuanto al planteo que realiza la ART acerca de que el stress se trata de una afección excluida de toda cobertura, opino que no sería razonable afirmar que las enfermedades que no figuren en el listado del art. 6º inc.A) Ley 24.557 no puedan ser resarcibles, ya que ello resulta violatorio del mandato constitucional al pretender negar el derecho de una persona de ser reparado por el daño sufrido (art. 19 CN).

Por otro lado la exención de responsabilidad que consagra la L.R.T. constituye en sí misma un claro apartamiento de los lineamientos constitucionales que se orientan en dirección a la protección del trabajador y no de su desamparo.

Es condición inexcusable del empleo que éste se preste en condiciones dignas y que se garantice el estricto cumplimiento de las normas de seguridad, tanto en general, como en lo que concierne a las propias de cada actividad. La prevención en la protección de la salud y de la integridad física del trabajador es el presupuesto legítimo de la prestación de servicios que no puede ya concebirse sin la adecuada preservación de la dignidad inherente a la persona humana.

Por ello cabe desestimar el planteo de la apelante y confirmar la sentencia de primera instancia en cuanto hizo lugar a la acción por accidente.

X- En lo que a los intereses se refiere, la tasa de interés aplicable es la correcta, pues cabe recordar que con fecha 21 de mayo de 2014 la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que integro estableció un nuevo criterio (Acta 2601) que morigera los efectos del envilecimiento de la moneda y el consecuente deterioro de los créditos laborales.

Ahora bien, no puedo dejar de recordar los intereses constituyen un reconocimiento de la privación que sufre el damnificado por no disponer del capital desde que naciera la deuda siendo una obligación accesoria de la obligación principal. Así entonces sobre el monto de condena se liquidarán intereses de acuerdo a esta nueva Acta, tal como lo ha resuelto la Sra.Juez “a-quo”, sólo que con los alcances del Acta 2630 del 27/04/16.

Por otra parte, debo señalar que comparto el criterio jurisprudencial que sostiene que en casos como el que aquí nos convoca, los accesorios sobre el capital de la condena deben aplicarse y calcularse desde el nacimiento del derecho (art. 622 del Código Civil), no resultando acertado sostener como lo hace la apelante, que el derecho nace desde que la ART incurre en mora.

Por lo precedentemente expuesto, voto por que se confirme el fallo apelado en todo cuanto quedó dicho en relación a la enfermedad accidente pad ecida por el actor.

XI- Con respecto a la acción por despido, luego de analizar los antecedentes de la causa, considero que en forma por momentos implícita y por momentos explícitamente, el actor reclama que verifiquen su estado de salud como elemento determinante de la necesidad de tareas diferentes. La falta de control patronal, el enrostre de un abandono que no puede ser tal porque hay un reclamo constante, la enfermedad acreditada del actor y las consideraciones precisas de la pericial médica, a las que me remito por razones de brevedad, generan una concatenación de los hechos vinculados entre sí que conducen a la legitimación del actor de darse por despedido (arts. 63, 242 y 246 LCT y 386 CPCCN) Se trata, entonces de consecuencias inmediatas por el normal acontecer de los hechos, conforme art. 901 del Código Civil.

Por lo expuesto, el actor se hará acreedor a la indemnización prevista en los arts. 245, 232 y 233 de la L.C.T., para lo cual tomaré como mejor remuneración normal y habitual la suma de $ 2.761,92, fecha de ingreso 26/09/06 y fecha de egreso 3/12/07. Cabe aclarar también que no ha quedado acreditado que se le hubieran abonado los salarios correspondientes al mes de noviembre, y días trabajados en diciembre de 2007, por lo que corresponde se haga lugar a su pago al igual que el SAC y las vacaciones. El incremento dispuesto en el art.2 de la Ley 25.323 es también pertinente, toda vez que el actor ha dado cumplimiento con lo dispuesto en el correspondiente telegrama (ver fs. 15).

Por último y en relación con la multa prevista en el art. 80 de la L.C.T. sostiene la demandada que la L.C.T. establece una obligación que ha perdido vigencia normativa y función, toda vez que a partir de la ley 25.877 -art. 39 se dispuso simplificar la registración laboral, disposición en cuyo cumplimiento se dictó la res. Gral. AFIP 1752/04, cuyo art. 1º dice que el sistema “mis aportes” es para que lo usen los trabajadores en relación de dependencia para informarse, entre otras cosas de si los aportes y contribuciones para la seguridad social fueron cumplidos. O sea para informarse sobre lo mismo que antes se informaba por certificación.

Ahora bien, como ya he dicho “La obligación de cumplimentar lo normado en el art. 80 de la L.C.T. y en el art. 12 inc. g de la ley 24.241, consiste en acompañar a las actuaciones el certificado de trabajo y de servicios prestados, remuneraciones percibidas y constancia de la concreta y efectiva realización de aportes y contribuciones. Esta carga legal viene a conjurar los eventuales efectos perniciosos de la omisión patronal ante los organismos de la seguridad social. Tal obligación impuesta judicialmente no puede considerarse cumplida si los certificados no reúnen los recaudos exigidos al no contener constancia de aportes y contribuciones a los organismos de la seguridad social (ver de esta misma Sala, Expte. Nro. 27.983/02 S.D. del 12/05/04 “Gauto, Mariela c/ Italcosmética S.A. s/ despido). En este sentido, también corresponde hacer lugar a la multa prevista en el art. 80 de la L.C.T.

No haré lugar, en cambio, a la remuneración correspondiente al mes de octubre de 2007, por las razones expuestas en la sentencia de primera instancia, lo que no ha merecido observación alguna por parte de la actora.XII- Por tanto la acción habrá de prosperar por los rubros y montos que a continuación se detallan:

Remuneración: $ 2.761,92 Fecha de ingreso: 26.09.06 Fecha de egreso: 3.12.07

Salario mes de noviembre de 2007: $ 2.761,92

Días de diciembre de 2007: $ 276,19

Indemnización por antigüedad: $ 2.761,92

Indemnización sustitutiva de preaviso más S.A.C.: $ 2.992,08

Integración mes del despido: $ 2.485,73

S.A.C. Prop.: $ 1.380,96

Vacaciones: 1.546,67

Incremento art. 2 Ley 25.323: $ 4.119,86

Multa art. 80 Ley 25.345: $ 8.285,76

TOTAL $ 26.611,09.

A la suma así obtenida se le agregarán los intereses conforme lo dispuesto en la sentencia de primera instancia, con los alcances del Acta 2630 del 27 de abril de 2016.

XIII- El nuevo resultado del juicio que propongo, me inclina a dejar sin efecto lo resuelto en materia de costas y honorarios, siendo necesario un pronunciamiento originario, lo que torna abstractos los recursos sobre la materia (cfr. art. 279 CPCCN). Por tanto, propongo confirmar la declaración de costas en lo relativo a la acción por accidente, las que fueron declaradas a cargo de Swiss Medical (art. 68 CPCC), en tanto que por la acción por despido, sugiero declarar las costas a cargo de Taraborelli S.A. Propongo, asimismo regular los honorarios de la representación y patrocinio letrado de la actora en el 15% sobre el monto del despido y otros 15% sobre el monto del accidente, de la demandada, en el 12% sobre el monto del despido, de la citada en el 12% sobre el monto por accidente, los del perito médico en el 8% sobre el monto del accidente y contador en el 8% sobre el monto del despido (art.38 de la ley 18.345 -modificada por ley 24.635- y demás normas arancelarias).

XIV- Asimismo, sugiero fijar los emolumentos de alzada en favor de la representación y patrocinio letrado de la parte actora, demandada y citada en el 30%, 25% y 25%, respectivamente, de lo regulado para cada una de ellas por sus actuaciones en origen (art. 14 de la ley 21.839).

EL DOCTOR NÉSTOR MIGUEL RODRIGUEZ BRUNENGO DIJO: Por compartir sus fundamentos, adhiero el voto que antecede.

EL DOCTOR HÉCTOR CÉSAR GUISADO: No vota (Art. 125 de la Ley 18.345 – modificada por ley 24.635- Por lo que resulta del acuerdo que antecede, el Tribunal RESUELVE: 1) Confirmar el fallo recurrido en lo que a la acción por enfermedad profesional se refiere. 2) Confirmar la tasa de interés aplicada con los alcances del Acta 2630. 3) Costas de primera instancia a cargo de la citada en garantía. 4) Modificar el fallo apelado en lo relativo a la acción por despido, elevando el monto de condena y fijándolo en la suma de $ 26.611,09 (PESOS VEINTISEIS MIL SEISCIENTOS ONCE CON NUEVE CENTAVOS) con más los intereses, como quedó expuesto en el considerando precedente. 5) Declarar las costas por el despido a cargo de Taraborelli S.A. 6) Regular los honorarios de la representación y patrocinio letrado de la actora en el 15% (quince por ciento) sobre el monto del despido y otros 15% (quince por ciento) sobre el monto del accidente, de la demandada, en el 12% (doce por ciento) sobre el monto del despido, de la citada en el 12% (doce por ciento) sobre el monto por accidente, los del perito médico en el 8% (ocho por ciento) sobre el monto del accidente y contador en el 8% (ocho por ciento) sobre el monto del despido. 7) Fijar los emolumentos de alzada en favor de la representación y patrocinio letrado de la parte actora, demandada y citada en el 30% (treinta por ciento), 25% (veinticinco por ciento) y 25% (veinticinco por ciento), respectivamente, de lo regulado para cada una de ellas por sus actuaciones en origen. 8) Oportunamente, cúmplase con lo dispuesto en el art. 1º de la Ley 26.856 y con la Acordada de la C.S.J.N. Nro. 15/2013. Regístrese, notifíquese y devuélvase.