Legitimidad del despido del trabajador que se encontraba durmiendo en horas de trabajo.

Sleeping-On-the-JobPartes: Verón Federico Maximiliano c/ J.B.S. Argentina S. A s/ demanda laboral

Tribunal: Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral de Venado Tuerto

Fecha: 18-ago-2015

Cita: MJ-JU-M-95241-AR | MJJ95241 | MJJ95241

Legitimidad del despido del trabajador que se encontraba durmiendo en horas de trabajo.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia de primera instancia al ajustarse a derecho el despido con causa del trabajador, pues fue encontrado durmiendo en horas de trabajo, actitud que constituye un grave incumplimiento contractual que impide la prosecución de la relación de trabajo por su alta injuriosidad.

2.-Cuando al juez, al momento de apreciar y valorar las pruebas en un juicio laboral, se le plantearen dudas, no puede aplicar la regla in dubio pro operario puesto que esta regla no está destinada a compensar la carencia, imposibilidad o insuficiencia de una acción del trabajador, sino a operar como remedio de último recurso para que el magistrado pueda pronunciarse y administrar justicia.

3.-A partir de las disposiciones del reformado art. 9 LCT, en su segundo párrafo, resulta erróneo considerar que el trabajador se encuentra eximido de acreditar los hechos en los que funda su pretensión; ese no es el sentido de la norma, ya que afectaría las reglas procesales básicas que regulan la carga de la prueba y el principio de congruencia, que es corolario directo de la garantía de defensa en juicio.

Fallo:

En la Ciudad de Venado Tuerto, a los 18 días del mes de agosto del año 2015 se reunieron en Acuerdo los Señores Vocales Doctores Héctor Matías López, Carlos Alberto Chasco y Juan Ignacio Prola, de la Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral para resolver en los autos LEY 13039 Expte Nro. 386-2014, venidos en apelación del Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Laboral de esta ciudad. Practicado el sorteo de ley resultó que la votación debía efectuarse en el siguiente orden:

1°) ¿ES NULA LA SENTENCIA APELADA?

2°) ¿ES JUSTA LA SENTENCIA RECURRIDA?

3°) ¿QUE PRONUNCIAMIENTO SE DEBE DICTAR?

Practicado el sorteo de ley, resultó que la votación debía efectuarse en el siguiente orden Dres. Chasco, López y Prola.

A la primera cuestión el Dr. Chasco, dijo:

El recurso de nulidad interpuesto por la actora (fs.245) que fuera concedido por el a.quo (fs.246) no es sostenido de modo explícito ante este Tribunal ad.quem. Dispone el Código de Procedimientos Laboral, que, tanto la nulidad cuanto la apelación deben interponerse y fundarse en forma autónoma (arg art.113 CPL Santa Fe) por ende no podrá considerarse. Además, no se observan vicios o irregularidades procesales que ameriten un control oficioso de este Tribunal, motivo por el cual el recurso debe ser desestimado.

A la misma cuestión losDres. Lopez y Prola, dijeron.

Adherimos al voto precedente.

A la segunda cuestión el Dr. Chasco, dijo:

1. El Sr. Juez de Primera Instancia de Distrito en lo Laboral de esta ciudad, decidió la litis con la sentencia N° 1407-2014 (fs.239-244) mediante la cual rechazó íntegramente la demanda, con costas a la actora vencida.

La resolución fue apelada por la accionante (fs.245), siéndole concedido el recurso con efecto suspensivo (fs. 246).

Se elevaron los autos a este Tribunal (fs. 251), y corrido traslado (fs.256), a fs. 257-259 expresó sus quejas la recurrente, los que fueron respondidos por la apelada a fs.261-263 Se llamaron los autos a la Sala (fs.266), proveído notificado y firme (v.fs. 268).

La sentencia apelada trae un relato claro y suficiente de las cuestiones debatidas, que no ha sido observado por los litigantes, razones que me llevan a efectuar remisión a aquella a los fines del dictado de este pronunciamiento.

2 .Los agravios expresados, son los siguientes: Que el a.quo haya considerado improcedente la demanda por indemnización por despido incausado por un hecho aislado de supuesto incumplimiento por parte del trabajador, que fuera analizado en forma totalmente parcializada y subjetiva por parte del juzgador, desconociendo las probanzas de autos, que han demostrado la desproporcionalidad de la sanción aplicada inconsistente con los principios básicos del derecho laboral. Que, del plexo probatorio, analizado bajo una óptica alejada de la sana crítica y denotando una clara parcialidad en la voluntad del a.quo, surge que el actor era dependiente de la demandada y que, por la naturaleza de sus tareas tenia acceso irrestricto a todos los sectores del frigorífico. Que el 13.04.10 el actor ingresó a laborar a las 12 hs., haciéndolo con toda normalidad hasta las 16 hs momento en el cual su superior le indica que debe retirarse a su domicilio, recepcionando al dia siguiente el telegrama que notifica su despido invocando como causal haberlo encontrado durmiendo en horas de trabajo. Que, tal como lo prescriben las leyes de rito quien alega, prueba y debió ser la parte demandada la que probase no solo la existencia de la falta sino el daño o perjuicio que esta le ocasionara a la empresa.Que la injuria es una acción antijurídica y culpable unida a un resultado dañoso en el ámbito de la responsabilidad patrimonial y que, en el caso de marras, ello no ocurrió. Equivoca el a.quo la apreciación de la prueba cuando sostiene que el actor comete una falta al encontrarse en un lugar o sector que no era el de su trabajo, cuando se ha probado en autos y lo ha reconocido la propia demandada que el actor era empleado de mantenimiento y tenia acceso a todos los sectores del frigorífico. Sostiene que la medida del despido es totalmente desproporcionada, ejerciéndose el derecho disciplinario de un modo abusivo. Que en el telegrama del despido nada dice que el actor fuera sorprendido durmiendo en horario de trabajo y tampoco alega la patronal en que forma dicho accionar constituye injuria, no alega pérdida de confianza, daño patrimonial o cualquiera hubiere sido la afectación a sus intereses que hubiere sentido, de allí que no se puede colegir una intencionalidad dañosa en la conducta del actor y justificar el despido del mismo.

Por su lado la apelada, procedió a rechazar enfáticamente las quejas de la actora, peticionando la confirmación del decisorio alzado.

3. Dando inicio a la tarea funcional del Cuerpo, analizados los escritos fundantes del proceso, pruebas, alegaciones y confrontada la sentencia recurrida con los agravios vertidos, anticipo que el recurso de apelación sera desestimado y se confirmará el resolutorio del a.quo.

3.1. No advierto la disparidad que plantea la apelante en cuanto a los hechos comprobados y el análisis probatorio del juez de grado.

Si bien, insistiendo en su planteo inicial, indica que no se probó que el trabajador hubiera incurrido en la falta que le achacara su empleadora, al final de su libelo discute la proporcionalidad de la sancion, obrando esta conducta como reconocimiento tácito de aquella.

Más allá de ello, la sentencia se encuentra debidamente fundada en los hechos probados en la causa.

La demandada despidió al actor remitiéndole la pieza postal que enunciaba:”Por su grave falta del día de la fecha 13.04.2010 al preparar habitáculo para dormir en horarios y lugar de trabajo siendo sorprendido por el supervisor de carne cocida durmiendo en el mismo, nos sentimos gravemente injuriados por lo que lo despedimos por su exclusiva culpa.” Como queda claramente denotado, los hechos que dan lugar a la decisión están debidamente detallados, por lo tanto no se afectó el derecho de defensa de la apelante , tal como lo subrayara el a.quo.

Además, la accionada ha comprobado la situación de hechos que motivara el despido. El Sr. FEDERICO. Maximiliano Veron fue encontrado durmiendo -junto con Victor Rodrigo Diaz- en horario de trabajo, habéndose armado, junto al nombrado, en una sección inactiva del establecimiento, un espacio adrede para llevar a cabo tal inapropiado descanso.

Los testimonios de Nestor Martin Ferrari (fs.88), Matias Facundo Casarini (fs.89 )y Jorge L. Agüero (fs.87) son suficientes para confirmar la situación base del distracto, esto es que, el actor se encontraba durmiendo en horas de trabajo sin ninguna autorización ni eximente para desarrollar tal conducta.

Por el contrario, la deposición de Gisela Natalia Martinez (fs.175) no aporta ningun elemento para evaluar y por lo tanto, no sirven para desvirtuar las expresiones de los nombrados en el párrafo anterior. En la misma consideración cabe poner a la testimonial de Ariel Martin Farias Cepeda (fs. 176).

En mi concepto, la demandada probó la inconducta del actor, no trayendo la actora ningún elemento confirmatorio que denostara la cuestión fáctica expresada por la empleadora en su notificación del despido.

3.2. Recuerdo aquí que, en el proceso laboral, rigen las reglas del “onus probandi”. Es carga de la actora acreditar el presupuesto de su pretensión. Ello no implica someterla injustamente, ni en violación del principio “in dubio pro operario” ni del orden público laboral.Afirmado un hecho relevante por el pretensor, pesa sobre él la carga de probarlo, lo que no significa imponerle alguna actividad, sino el riesgo de que su pretensión sea desestimada, si el hecho no resulta, de alguna manera acreditado.

En ese sentido, resulta importante destacar que cuando el juez al momento de apreciar y valorar las pruebas en un juicio laboral, se le plantearen dudas, no puede aplicar la regla “in dubio pro operario” puesto que esta regla no esta destinada a compensar la carencia, imposibilidad o insuficiencia de una acción del trabajador, sino a operar como remedio de último recurso para que el jueza pueda pronunciarse y administrar justicia.

En ese orden, subrayo que no corresponde aplicar en un proceso laboral la regla “in dubio pro operario” en materia probatoria sin más, ello es asi porque la regla mencionada no puede servir para alterar los hechos objeto de debate ni las reglas de la carga de la prueba, lo que violentaria el principio de defensa en juicio. En el proceso laboral existen reglas de juego que ponen a las partes en un mismo pie de igualdad y con prescindencia de su rol de empleador o empleado no les impiden acreditar los hechos constitutivos, impeditivos o extintivos de sus respectivos créditos y obligaciones de acuerdo con las normas que establecen al efecto la ley de fondo o la ley adjetiva.

A partir de las disposiciones del reformado art. 9 LCT, en su segundo párrafo, resulta erróneo considerar que el trabajador se encuentra eximido de acreditar los hechos en los que funda su pretensión. Ese no es el sentido de la norma y mucho menos lo es el de afecta las reglas procesales básicas que regulan la carga de la prueba y el principio de congruencia, que es corolario directo de la garantía de defensa en juicio, de raigambre constitucional (art. 18C.Nac.) El objetivo de la norma es brindar una solución aceptable para los casos de duda insalvable respecto de la veracidad de las afirmaciones de las partes (Cfr. Miguel Angel Maza, “Ley de contrato de trabajo.Comentada y concordada” Rubinzal Culzoni, Editores 2da. Edicion actualizada T. I p. 119)

3.3. En cuanto a la decisión de despedir , la misma se encuentra justificada.

El art. 62 LCT detalla la obligación genérica de las partes. Asi, dispone que ambas estan obligadas, activa y pasivamente, no solo a lo que resulta expresamente de los términos del contrato, sino a todos aquellos comportamientos que sean consecuencia del mismo, resulten de la ley, de l os estatutos profesionales o convenciones colectivas de trabajo, apreciados con criterio de colaboración y solidaridad.

Por otro lado, el art. 21 LCT, tipifica el contrato de trabajo a través de la identificación .en su aspecto pasivo- de las obligaciones que el mismo genera en cabeza del trabajador: realizar actos, ejecutar obras o prestar servicios a favor de otra persona y bajo su dependencia-obligación de hacer.

La descripción legal del sinalagma que caracteriza al vínculo no agota el contenido obligacional de la relación que resulta constituida, pues aunque la prestación laboral retribuida a la que se obliga el trabajador es la que determina la peculiaridad del contrato de trabajo, existen otros deberes -los de conducta- o “imperativos de orden moral” que ponen en evidencia que el legislador prestó especial atención a aspectos no patrimoniales de la relación, colocando incluso en primer lugar como objeto del contrato de trabajo a la “actividad productiva y creadora del hombre en sí” (art. 4 LCT).

Rige tambien el concepto base de todo el derecho que es el de buena fe.Dentro de la relación laboral es una buena fe calificada puesto que las partes, además de ajustar sus conductas a las reglas propias de todo acto juridico, deben comportarse de acuerdo con los principios de colaboración y solidaridad.

Con las pruebas de autos, queda evidenciado que el trabajador incumplió con su deber básico de cumplir debidamente con su prestación de tareas.

Los testigos antes mencionados declararon que vieron o supieron por sus actividades específicas, que el actor se encontraba durmiendo en un lugar del frigorífico donde no se hacia actividad desde hacía un tiempo.

Reitero que doy plena eficacia convictiva a esos testimonios, porque resultan concordantes, los declarantes han dado suficiente razon de sus dichos, ya que tomaron conocimiento directo de los hechos en cuestión y para más, aquellos que no han sido observados en cuanto a su veracidad por la contraria.

Frente a tales elementos probatorios, considero que en el caso existió un hecho grave y objetivo que justificó la ruptura del vínculo. La actitud del trabajador constituye un grave incumplimiento contractual que impide la prosecución de la relación de trabajo por su alta injuriosidad.

La circunstancia que el actor tuviera actividad laboral en cualquier lugar del establecimiento no lo autoriza a dormir en alguna de sus dependencias, detrayendo su fuerza laboral en horario de trabajo, tiempo en el cual percibia haberes de su empleador, incurriendo en un evidente engaño, el cual fue coartado al ser descubierto realizando tales prácticas ilícitas en lo laboral, por parte de supervisores de planta de la empresa frigorífica accionada.

Por lo tanto, considero que la empresa demandada se encontraba asistida de derecho al disponer el despido (art. 242 de la LCT).

Por el contrario, no asiste razón a la accionada en los argumentos que expusiera para tratar que este Cuerpo revoque la decisión apelada.

Se rechaza el recurso.

A la misma cuestión los Dres. López y Prola, dijeron:

Adherimos al voto precedente.

A la tercera cuestión el Dr. Chasco, dijo:

Atento el resultado de la votación que antecede, corresponde:a Desestimar el recurso de nulidad y rechazar el de apelación de la actora, confirmándose la sentencia recurrida; b. Costas de alzada a la apelante perdidosa; c. Se deberan regular honorarios a los profesionales actuantes en el 50% de los que correspondan por las tareas de primera instancia.

A la misma cuestión los Dres. López y Prola, dijeron:

Votamos en igual sentido que elDr.Chasco.

Por todo ello, la Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral de Venado Tuerto,

RESUELVE:

I. Desestimar el recurso de nulidad y rechazar el de apelación que interpusiera la parte actora, confirmándose la sentencia recurrida.

II. Costas de alzada a la apelante perdidosa.

III. Se deberan regular honorarios a los profesionales actuantes en esta sede en el 50% de los que correspondan por las tareas de primera instancia.

Insertese, hágase saber y bajen.

AUTOS VERON FEDERICO. C. JBS ARGENTINA SA S. DL. 386-14

Dr. Carlos Alberto Chasco

Dr. Héctor Matías López

Dr. Juan Ignacio Prola

Dra. Andrea Verrone

Secretaria