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Divorcio por culpa del cónyuge rebelde, al probarse las injurias graves mediante testigos y otros medios

Divorsio 4Partes: G. N. c/ G. G. D. s/ divorcio

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: L

Fecha: 6-ago-2013

Cita: MJ-JU-M-81089-AR | MJJ81089 | MJJ81089

Se decretó el divorcio vincular por culpa del cónyuge demandado, pues aunque este dejó inconstestada la demanda, la causal de injurias graves quedó demostrada mediante testigos y otros medios de prueba.

Sumario:

1.-Corresponde hacer lugar a la demanda y decretar el divorcio vincular por culpa del cónyuge por la causal de injurias graves, ya que si bien el demandado no contestó la demanda, la causal indicada quedó probada por medio de testigos.

2.-En principio la causal de injurias graves constituye una conducta ilícita, estos incumplimientos a los deberes recíprocos de los esposos deben ser de suficiente entidad y gravedad, o sea, de una magnitud tal que demuestren la imposibilidad moral o material de continuar la vida en común.

3.-Las causales subjetivas sólo pueden ser invocadas por el cónyuge ofendido o inocente; el art. 235 exige que la sentencia que se dicte en los procesos contenciosos de separación personal y de divorcio vincular debe contener la causal en que se funda para que el juez declare la culpabilidad de uno o de ambos cónyuges; en función de ello resulta indispensable que el cónyuge-actor y, en su caso, el demandado-reconviniente, ofrezcan los medios probatorios tendientes a acreditar la existencia de las causales invocadas.

4.-La causal de injurias graves comprende toda clase de actos ejecutados en forma verbal, por escrito o materialmente, que constituyen una ofensa para el otro cónyuge; ataquen su honor, su reputación o su dignidad, hiriendo sus justas susceptibilidades.

5.-Si bien se coincide con el Fiscal de Cámara en el sentido de que la incontestación de la demanda o la confesión ficta no son suficientes para acreditar los hechos, en el caso dos testigos declararon y dieron cuenta del inapropiado trato proporcionado por el demandado a la actora, lo que se vio traducido en desatención moral, espiritual e incumplimiento del deber de asistencia, amenazas y prolongadas ausencias del hogar conyugal.

6.-En juicios de familiar los testigos llamados a declarar se ven en su mayoría comprendidos en las generales de la ley, pero ello no es razón para desacreditar, descartar o quitar peso al testimonio, máxime cuando se ven a la postre corroborados por prueba restante, tal como ocurre en autos.

7.-El cúmulo de desatenciones, tanto de índole económica como moral, las amenazas y la ausencia por períodos prolongados del hogar conyugal por parte del demandado, configuran sin lugar a dudas la causal de injurias graves que deterioraron e hicieron imposible una convivencia armónica.

Fallo:

En Buenos Aires, a los 6 días del mes de agosto del año dos mil trece, encontrándose reunidos en Acuerdo los Señores Jueces de la Sala «L» de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil a fin de pronunciarse en el expediente caratulado»G., N.c/ G., G.D.s/ divorcio» de acuerdo al orden del sorteo el Dr. Liberman dijo:

I.-N.G.promovió demanda de divorcio vincular por culpa de su cónyuge G.D.G. Le imputó la causal subjetiva de injurias graves. Por su parte, el demandado no contestó el traslado de la demanda ni compareció a estar a derecho.

En la instancia anterior, a fs. 87/89, la juez hizo lugar al reclamo, tal como fuera peticionado.Esa decisión fue apelada por el Sr. Fiscal a fs. 89vta. A fs. 110/111 fundó el recurso el Fiscal de Cámara.

II.-Tras el análisis de las constancias obrantes en la causa, he de adelantar mi opinión coincidente con la solución adoptada por la primera sentenciante.

En principio, las causales contempladas constituyen conductas ilícitas. Estos incumplimientos a los deberes recíprocos de los esposos deben ser de suficiente entidad y gravedad, o sea, de una magnitud tal que demuestren la imposibilidad moral o material de continuar la vida en común. Estas causales sólo pueden ser invocadas por el cónyuge ofendido o inocente. El art. 235 exige que la sentencia que se dicte en los procesos contenciosos de separación personal y de divorcio vincular debe contener la causal en que se funda para que el juez declare la culpabilidad de uno o de ambos cónyuges. En función de ello resulta indispensable que el cónyuge-actor y, en su caso, el demandado-reconviniente, ofrezcan los medios probatorios tendientes a acreditar la existencia de las causales invocadas.La de injurias graves comprende toda clase de actos ejecutados en forma verbal, por escrito o materialmente, que constituyen una ofensa para el otro cónyuge; ataquen su honor, su reputación o su

dignidad, hiriendo sus justas susceptibilidades (Fernando Posse Saguier, en «Código Civil», Tº I-A, J. J. Llambías -Raffo Benegas -Posse Saguier, edit. Abeledo-Perrot, año 2002, págs. 598 y sig.).

En el particular, el fundamento de las pretendidas quejas giran en torno a considerar que la incontestación al traslado de la demanda o la rebeldía -como en el caso-no eximen a la demandante del ‘onus probandi’, ya que el juez no puede tener por ciertos hechos que no fueron materia de prueba expresa. Bajo ese lineamiento, observa que los dos testimonios cumplidos en autos no han logrado acreditar los presupuestos de hecho que pretenden fundar la acción.

Si bien coincido con lo dictaminado por el Fiscal de Cámara a fs. 110/111 en el sentido de que la incontestación de la demanda o la confesión ficta no son suficientes para acreditar los hechos, no es idéntica la opinión respecto a la valoración de la prueba testimonial. Ello así toda vez que los dos testigos que declararon en la causa dieron cuenta del inapropiado trato proporcionado por el demandado a la actora, lo que se vio traducido en desantención moral, espiritual e incumplimiento del deber de asistencia, amenazas, prolongadas ausencias del hogar conyugal (ver declaraciones de Méndez Huergo y Prieto vertidas a fs. 67 y 68 respectivamente), situación que fue analizada en forma global con las restantes pruebas a los fines de arribar a un solución que se estima justa.Sabido es que en juicios como el presente los testigos llamados a declarar se ven en su mayoría comprendidos porlas generales de la ley, pero ello no es razón para desacreditar, descartar o quitar peso al testimonio, máxime cuando se ven a la postre corroborados por prueba restante, tal como ocurre en autos.

Se tiene dicho que para que se encuentre configurada la causal de injurias graves se requiere, en primer lugar, la voluntariedad del acto por parte del cónyuge ofensor; es suficiente que su conducta ilícita encuadre en el concepto de culpa. Y por otro lado también se requiere gravedad. Esto implica que debe tener la suficiente entidad para hacer intolerable la continuación de la vida en común para el injuriado y justificar así su separación. El juez debe apreciar la gravedad e intensidad de los hechos injuriosos de conformidad a las características personales de los cónyuges de que se trate (cfr. Posee Saguier, en «Código Civil Anotado», citado, pág. 604).

Bajo esta perspectiva, considero que el cúmulo de desatenciones, tanto de índole económica como moral, las amenazas y la ausencia por períodos prolongados del hogar conyugal por parte del demandado, configuran sin lugar a dudas la causal de injurias graves que deterioraron e hicieron imposible una convivencia armónica.

Por todo ello, voto por la confirmación de la sentencia, con costas de alzada por su orden dado que no hubo contestación al traslado.

Por razones análogas las expuestas por el Dr. Liberman, los Dres. Pérez Pardo y Flah votan en el mismo sentido.

Con lo que terminó el acto. Firmado: Víctor Fernando Liberman, Marcela Pérez Pardo y Lily R. Flah. Es copia fiel del original que obra en el Libro de Acuerdos de esta sala.

Jorge A. Cebeiro

Secretario de Cámara

Buenos Aires, de agosto de 2013.

Y VISTOS: Por lo que resulta del acuerdo que antecede se confirma la sentencia, con costas de alzada en el orden causado.

Se deja constancia que la publicación de la presente sentencia está sometida a lo dispuesto por el art. 164, 2° párrafo, del Código Procesal y art.64 del Reglamento para la Justicia Nacional.

Regístrese, notifíquese a las partes y al Fiscal de Cámara con remisión del expediente a su despacho; oportunamente devuélvase.

VICTOR FERNANDO LIBERMAN

MARCELA PEREZ PARDO

LILY R. FLAH -(P.A.S.)

 

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