fbpx

#Doctrina Análisis y crítica a la Resolución nro. 1 CNAT, sobre Prueba Testimonial en Pandemia

Autor: Romualdi, Marco

Fecha: 26-feb-2021

Cita: MJ-DOC-15803-AR | MJD15803

Sumario:

I. Introducción. II. Los anexos de la resolución. II.a. Primer Anexo: Protocolo para la prueba oral. II.b. Segundo Anexo: Modelos de resolución para citación de testigos 1 y 2. II.c. Tercer Anexo: Convocatoria a Asociaciones, Colegios e Instituciones que dispongan de espacios para la realización de audiencias presenciales. III. Consideraciones sobre la acordada. IV. Breves conclusiones y propuesta de solución.

Doctrina:

Por Marco Romualdi (*)

I.- INTRODUCCIÓN

En este trabajo vamos a proceder a analizar la resolución N° 1 del corriente año emitida por la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, para entender las implicancias de abordar un tema tan delicado como complejo en el derecho procesal del trabajo, como lo es la prueba testimonial. El artículo se divide en dos partes, la primera parte resume la resolución, y luego un análisis crítico, con una propuesta de solución integral al problema.

¿Aún no estás suscripto a Microjuris? Ingresá aquí.

Antes de comenzar a realizar el resumen, es importante entender el contexto particular que conlleva a la decisión de dictaminar una resolución de estas características. El lector pensará que resulta absurdo establecer nuevos parámetros o lineamientos para un tema que tendría una simple solución, que sería retrotraerse a las prácticas que eran realizadas según el código de procedimiento por los juzgados o tribunales hasta el 2019.

El día 20 de marzo de 2020, la Corte Suprema de Justicia de la Nación publica la acordada N° 6/2020 en la cual se establece la feria extraordinaria como contramedida para disminuir la curva de contagios por el covid-19 que culmina con la acordada N° 9/2020 que habilita la tramitación parcial de los expedientes orientados únicamente a las cuestiones que fueran de carácter electrónico.A partir de ese momento, una consecución de acordadas, dictaminadas por la Corte Suprema, establecen los parámetros para la transformación del expediente formato papel al digital de forma integral con contadas excepciones que no pudieron llevarse a cabo (audiencias testimoniales, confesionales, de cuerpo de escritura y conciliación). Es por ello que, la CNAT con una clara determinación al comenzar el año actual, procede a dictar esta acordada.

La primera parte de la resolución hace referencia a la falta de elementos, tecnología e infraestructura para la realización de la prueba testimonial estableciendo, de forma clara y precisa, los esfuerzos de quienes trabajan en el poder judicial para tramitar las causas de forma digital en el resto del proceso.

Luego, se establece la necesidad urgente de establecer pautas y medidas para la realización de dicho acto procesal como consecuencia de los atrasos inminentes e insoslayables en las causas que tramitan en la etapa de prueba.

La segunda parte es la resolución en cuestión, que abarca distintos aspectos de forma íntegra para encontrar una alternativa viable a los problemas ya mencionados.

En el primer y segundo punto se le informa nuevamente a la Corte Suprema la carencia de elementos para realizar el actor procesal en cuestión, y se le solicita al Consejo de la Magistratura de la Nación que disponga invertir en tecnología e higiene para realizar la prueba testimonial de forma presencial en lugares, públicos, semipúblicos o privados para tomar audiencias.

El tercer punto es un comunicado a entidades privadas a llevarse a cabo por parte de la Corte y el Consejo para que se realicen las audiencias testimoniales en dichos lugares por la carente infraestructura y espacios físicos de los juzgados.

El cuarto y quinto punto tratan la aprobación del reglamento denominado PROTOCOLO PARA PRUEBA ORAL con carácter obligatorio a partir del 1 de marzo del 2021 y de los anexos que acompañan la resolución.

II.- LOS ANEXOS DE LA RESOLUCIÓN

a.- Primer Anexo:Protocolo para la prueba oral

Este anexo permite la realización de la prueba testimonial bajo tres modalidades distintas a elección por parte de cada juzgado.

– La primera modalidad que establece el anexo son las audiencias de forma presencial, pudiendo ser tomadas en los edificios ubicados en Diagonal Roque Sáenz Peña 760, Lavalle 1268, Perón 990, Sarmiento, Cerrito y Paraná, Lavalle, según el día y el número de Juzgado estableciendo un máximo de citaciones de 12 personas en el día asignado.

– La segunda modalidad son las audiencias semi-presenciales, en las cuales se citará solo al testigo de forma presencial al juzgado para prestar declaración y los letrados intervinientes deberán conectarse a la plataforma elegida por la autoridad competente para escuchar dicha declaración.

Asimismo, es importante destacar que los letrados podrán acompañar un pliego de preguntas previo la celebración de la audiencia como también realizar las mismas una vez cedida la palabra por el oficial a cargo. Por último, al finalizar la declaración de cada testigo, éste deberá firmar en un libro especial con la aclaración respectiva.

– La tercera modalidad diagramada es la remota. Esta modalidad establece una serie de parámetros para la realización del acto procesal.

El testigo podrá realizar la declaración por cualquier plataforma digital. En el caso de elegir la opción de videollamada, la parte que ha ofrecido al testigo deberá acompañar el número del teléfono celular con copia digitalizada del DNI y un mail del deponente.

Luego, se fijará la audiencia con una antelación no menor a 10 días y se notificará el día y la hora de la audiencia mediante el sistema Lex100 a las partes y al deponente, incluyendo al mail denunciado a cargo del juzgado a través del mail institucional, que deberá ser digitalizado para estar disponible en el expediente digital para las partes.

Transcurridos los 15 minutos desde el comienzo de la audiencia sin inconvenientes se procedería a tomar la declaración.Los letrados intervinientes solo podrán realizar manifestaciones al oficial a cargo de la audiencia teniendo estrictamente prohibido hablar directamente con el testigo y deberán bloquear la cámara y el micrófono mientras el interrogatorio es llevado a cabo.

Respecto al testigo, el mismo deberá encontrarse en un lugar iluminado para verlo con claridad. Deberá mostrarse con el cuerpo completo y sin acompañantes.

El oficial a cargo de la audiencia podrá solicitarle al testigo que gire la cámara para corroborar que se encuentra solo cuantas veces lo considere necesario y le solicitará que muestre el DNI para corroborar su identidad.

b.- Segundo Anexo: Modelos de Resolución para citación de testigos 1 y 2.

Este anexo está dividido en dos modelos a título orientativo para poder visualizar el formato de citación con los parámetros mencionados en el anexo anterior, y el acta de la audiencia al momento de llevar a cabo el acto procesal en cuestión.

c.- Tercer Anexo: Convocatoria a Asociaciones, Colegios e Intituciones que dispongan de espacios para la realización de audiencias presenciales.

El tercer anexo resulta de la convocatoria a distintas instituciones para brindar espacios para realizar las audiencias testimoniales.

Los parámetros establecidos para que estos espacios resulten aptos son:

1.Lugar único de 60 metros cuadrados mínimo.

2.Conexión a internet

3.Sanitarios

4.Servicio de electricidad

5.Ventilación suficiente

6.Mobiliario adecuado

Cada institución que quiera brindar su espacio deberá enviar un mail a cntrabajo.secgeneral@pjn.gov.ar para que, en última instancia, el Tribunal de Superintendencia de la Cámara por resolución fundada, acepte o no el lugar ofrecido entre otras cuestiones.

III.- CONSIDERACIONES SOBRE LA ACORDADA

El suscrito destaca el esfuerzo efectuado por la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo por querer dar una solución inmediata a los pedidos reiterados de los diversos miembros de la comunidad del derecho del trabajo para retomar las audiencias testimoniales. Pero, a mi entender y según mi experiencia personal como empleado judicial del fuero, la solución propuesta no resultará factible en la práctica.Es más aún, considero que están dadas las condiciones para que se genere un gran desconcierto entre esos mismos miembros de la comunidad del derecho del trabajo antes citados, dado que esta resolución tiene importantes fallas, que enumeraré a continuación.

En primer lugar, recordemos que esta resolución varias veces destaca la necesidad imperiosa de inversión en tecnología. En mi parecer, es muy importante determinar a qué se refiere la CNAT cuando solicita «inversión en tecnología» por parte del Consejo de la Magistratura. Se pregunta el suscrito ¿cuáles son los elementos tecnológicos suficientes para llevar a cabo una audiencia de forma semipresencial o remota? ¿En qué debería invertir el Consejo? Nada de ello está mencionado en la resolución.

La resolución establece un máximo de 12 personas (dependiendo el día), asignado para asistir al juzgado y para llevar a cabo cualquier tipo de acto procesal que el juzgado considere de carácter presencial como única opción posible. El texto de la acordada menciona como una suerte de fundamentación para dicho procedimiento a que se toman más de 5 audiencias por día. Como se verá a continuación, la acordada de la CNAT se queda muy corta con el número de audiencias que supone. En la realidad del fuero, los juzgados laborales de primera instancia tienen un promedio de 12 audiencias presenciales diarias (incluyendo conciliación, testimonial, confesional, y otras), de las cuales por lo menos 10 son testimoniales que se reparten entre 3 o 4 empleados. En cada audiencia testimonial fijada se citan un promedio de 5 testigos de los cuales la experiencia indica que generalmente comparecen solamente 3.A ese número hay que agregarle un promedio de 3 personas más por la cantidad de letrados que intervienen según cuantas partes estén involucradas.

Es decir que, en total, tenemos aproximadamente 6 personas que asistirían a una audiencia presencial, y la consecuencia de esta lógica implica, que solo se podrían tomar 2 audiencias por día en cada dependencia cuando sea su día asignado dependiendo si es par o impar. Si se aplicara este criterio o modo de trabajar entonces, la actividad del juzgado se reduciría a un 20% de su actividad normal.

Por lo que acabo de exponer, el primer criterio de funcionamiento lejos está de ser una solución de fondo, ya que, lejos de resolver de forma integral el problema, trata de poner parches para sostener la idea que ya se están tomando audiencias testimoniales, dejando de lado que los números, a corto plazo, no darían el resultado esperado por las partes o sus letrados. Además, los juzgados terminarían fijando audiencias con fechas muy distantes, lo que estaría vulnerando la obligación constitucional y legal de contar con un proceso expeditivo y rápido conforme el carácter alimentario del crédito que se reclama.

Luego, tenemos que pensar en el siguiente dato de la realidad: en el 2019, la gran mayoría de los juzgados laborales presentaban un atraso para fijar audiencias testimoniales de entre 8 meses a un año y medio o más con el sistema descripto de 12 audiencias por día.

Así, resulta de una cuestión aritmética hacer el cálculo para determinar, empleando el protocolo del anexo 1 con las audiencias presenciales, como mínimo, una quintuplicación en tiempos para poder citar a los testigos de una causa.

Si el lector está de acuerdo con estos datos de la realidad que acabo de compartir, coincidirá conmigo en que la supuesta solución que propone la CNAT no es ni siquiera un parche o solución parcial.Decirle a una parte que su audiencia testimonial será dentro de 2 o 3 años, es muy parecido a decirle que las audiencias testimoniales están suspendidas.

Avancemos ahora con lo dispuesto en el protocolo para las audiencias semi-presenciales. En mi opinión hay demasiadas generalidades en el texto de la acordada.

Para poder entender el contexto en el que se quieren llevar a cabo las audiencias, tenemos que saber lo siguiente. Actualmente en los juzgados laborales las terminales (computadoras), además de ser antiguas para soportar de forma efectiva un programa para realizar videoconferencias, carecen de las características técnicas necesarias (los megas de memoria) para operar con la bajada de datos desde internet, para poder ser usados con ese fin y evitar problemas de conexión. Además, es probable que la memoria RAM de cada computadora no supere los 4 MG.

De esta manera, el equipo actual torna imposible al usuario de la terminal tener diversos programas abiertos en uso para poder tomar la declaración (escrita) mientras redacta el acta y las partes escuchan. Ni hablar de intentar grabar el acto procesal. Por último, es de público conocimiento que el acceso a internet en cada juzgado se limita a un cierto cupo de terminales según el cargo de la persona que la ocupa, que en total oscilan de 3 a 4 PC como máximo, las cuales tienen diversas restricciones de acceso según el caso ocasionando posibles problemas técnicos a la hora de diagramar la logística de las audiencias.

Si fuéramos idealistas y obviáramos lo mencionado en el párrafo que nos antecede también tendríamos que evaluar otros problemas de carácter humano. Por ejemplo, la primera cuestión para pensar es qué pasaría si los letrados que intervienen en la causa tienen problemas de conexión, o tienen una señal intermitente por usar los datos 4G de su celular y se escucha con interferencia, entrecortado, o no se los pueda escuchar en lo absoluto y se tenga que suspender la audiencia momentáneamente llevando a un desconcierto general.También debemos considerar a los trabajadores (la parte), quienes pueden carecer de smartphone, de una conexión buena a internet, de computadora, pueden no saber cómo conectarse a una videoconferencia. No siempre es posible que el trabajador otorgue poder a su letrado, y si no puede concurrir y no puede conectarse a la audiencia, estaríamos ante una clara situación de discriminación. Además, según mi experiencia como conciliador en las audiencias virtuales, en la mayoría de los casos se ha demostrado, que la parte (actora), no se puede conectar con éxito durante el transcurso de la audiencia, teniendo que el letrado, llamarlo por teléfono para contarle lo que está ocurriendo mientras sigue en videoconferencia con el juzgado.

Luego, si pensamos que ya es fácticamente imposible que todo salga bien en una audiencia semi-presencial, la última modalidad que propone la resolución le otorga un aditamento especial, que es la declaración remota del testigo.

Pensemos distintas situaciones que podrían pasar. Se le solicita al testigo que proceda a mostrarse de cuerpo entero, para ello, tiene que alejarse del celular o de la cámara web y tener el equipo de sonido lo suficientemente fuerte para escuchar lo que el oficial le pregunta y poder responder. Otra situación se daría si se sospecha que no está solo y se niega a mover la cámara para visualizar el entorno. Cómo debería resolverse esa situación es un misterio que nunca quedó explicado en el protocolo de forma contundente, podría pasar que la declaración resulte nula y la parte que lo ofreció pierda el derecho a valerse de dicha declaración entre otras posibilidades.Si lo que pretende la CNAT es dejar dicha resolución al arbitrio de cada juzgado, ello habilitaría un verdadero caos de posturas disímiles y casuística, donde diversas acciones serían penadas o no de diversa manera, y resueltas acudiendo a principios generales como la buena fe procesal, cuando por vía de acordada se podría haber previsto algún mecanismo claro y expreso.

En relación al tema que estamos tratando, un aspecto importante que nunca hay que dejar de lado son las conductas obstruccionistas o que rozan la mala fe. No me cabe la menor duda que sería posible que algunas personas malintencionadas utilizaran esta modalidad simulando problemas técnicos que evitarían que la audiencia sea llevada a cabo, dado que, nada se especifica sobre la desconexión de algunos de los integrantes de la audiencia (1). La cantidad de maniobras posibles sólo tiene el límite de la imaginación humana: por ejemplo podría pasar que se hiciera de cuenta que no se escucha el audio del oficial a cargo y por lo tanto tampoco podría verificarse dicha situación con la única finalidad de designar otra audiencia y demorar más tiempo.

IV.- BREVES CONCLUSIONES Y PROPUESTA DE SOLUCIÓN

Estoy convencido que hay razones suficientes para que nos demos cuenta que ninguna de las tres modalidades puede ser una solución integral real de aplicación práctica para resolver la carencia de audiencias testimoniales en el proceso y resolver los graves problemas de atrasos en las fechas a designarse para citar a los testigos.

Considero que una discusión central está pasando desapercibida en el texto de la resolución de la CNAT, pero que la respuesta de la CNAT a esta «cuestión que no se plantea» está implícita en todas las soluciones que la propia CNAT expresa. La problemática no mencionada es el hecho de que en ningún momento se ofrece la alternativa de cambiar la modalidad del acta de la audiencia, sigue siendo escrita, cuando podría ser además filmada.Perdemos entonces una oportunidad única de cumplir con el principio procesal de averiguación de la verdad material, y el juez deberá entonces continuar como hasta hoy con el dictado de una sentencia de letra muerta, sin la gran ayuda que sería contar con la grabación audiovisual de la declaración del testigo, necesaria para determinar si efectivamente el testigo es convictivo o no cuando afirma una verdad falaz pero bien construida. Es sin lugar a dudas, como ya expresé, una oportunidad perdida, si tenemos la intención de obtener un expediente que se acerque lo más posible al ideal de veracidad. Ya es tiempo de que los jueces puedan escuchar a un testigo mirándolo a los ojos y escuchando sus palabras, captando sus sentimientos, sus enojos, alegrías, molestias y expresiones al momento de ser interrogados para obtener la libre convicción de escucharlo y poder formarse una convicción íntima sobre si está mintiendo o dice la verdad.

La forma más efectiva y más controversial para resolver esta situación es cambiar el paradigma de forma integral.

¿Cómo podemos entonces hacer para lograr superar todos los obstáculos que he venido enumerando? Los resumo:

1.La situación de pandemia

2.La mala infraestructura edilicia

3.La ausencia de inversión en tecnología

4.Los problemas de falta de datos de las partes, carencia de teléfono o computadora, dificultad de los trabajadores y testigos para conectarse, el control de si el testigo esta solo o es influenciado, etc.

Hay una posibilidad, evidente, y que sin embargo la CNAT no ha tomado en cuenta en su resolución.

Que las partes celebren las audiencias en el estudio de alguno de los letrados. A solicitud de parte, el Juez podría muy bien ordenar que se celebre la audiencia en un día y hora en el estudio de quien lo solicitó, debiendo filmarse la audiencia y transcribiendo lo dicho por el testigo y las preguntas efectuadas.Las partes mismas se controlarían entre sí, la tecnología la ponen las partes, y se entrega todo en el juzgado.

En Estados Unidos, esta manera de declaración existe hace años, y se llama «deposition», deposición.

El sistema de deposiciones (el cual necesariamente deberá ser modificado para su aplicación en el país) permitiría a las partes solucionar absolutamente todos los problemas que actualmente tiene nuestro sistema. En primer lugar, las audiencias van a poder ser fijadas por el juzgado y notificadas por el mismo en el lugar que ofrezcan las partes para dicho acto procesal, en una fecha de hasta 15 días, y si realizamos la comparación entre que el oficial de justicia tome la audiencia con una fecha no menor a 8 meses a 15 días entre las partes, podemos solucionar la primera situación crítica del fuero, que son las demoras en las fechas para las audiencias testimoniales.

Por otro lado, el acta solo constaría de los presentes y la transcripción de lo grabado, controlado por ambas partes, y las declaraciones que se realicen quedarían grabadas en su totalidad permitiendo al juez, luego que se acompañe en el expediente, ver y escuchar todo lo que los testigos dicen, solucionando el segundo problema de la letra muerta en un acta.

Cabe destacar que esta idea no es nueva en el país.

En nuestra legislación, el código procesal nacional permite la audiencia testimonial privada (fuera del juzgado, por lo general en el estudio del abogado, sin la presencia del juez ni del secretario), en dos supuestos: información sumaria para obtener medidas precautorias (art. 197 CPCCN), y en el beneficio de litigar sin gastos (art. 79, ap. 2º CPCCN). Alguna doctrina y jurisprudencia – creemos que todavía minoritaria – la admite para todo tipo de juicio, bajo ciertas condiciones: acuerdo previo de partes, firma de un reglamento con carácter previo (2), y estricto cumplimiento de las reglas en él contenidas.Existe además proyecto de ley del año 2009, que propone la realización de las llamadas «audiencias privadas», mediante la incorporación al Código Procesal Civil y Comercial de un artículo 456 bis, con el siguiente texto:

ARTÍCULO 465 bis: Audiencias Privadas: Siempre que las partes hubieran prestado su conformidad en forma previa, escrita y expresa, la prueba de testigos podrá ser producida mediante audiencias privadas. Dichas audiencias serán citadas y celebradas de conformidad con las siguientes reglas:

Citación de testigos: La citación del testigo se efectuará por la parte que lo propuso en cada caso, en los términos de los artículos 431 y 433, mediante carta documento con aviso de entrega, telegrama con copia certificada o notificación notarial. Se indicará en esa citación, bajo pena de nulidad, que el domicilio de realización de la audiencia será distinto del que corresponde al tribunal, por haberse adoptado el sistema de recepción de prueba de testigos a través de audiencias privadas, debiendo informarse al testigo sobre ambos domicilios para su conocimiento. La notificación deberá contener las fechas fijadas para las audiencias principal y supletorias; y la indicación de que la segunda se realizará en sede judicial. Se hará saber que ante la incomparecencia injustificada a la primera audiencia, se lo citará usando la fuerza pública al Juzgado.

Concurrencia de las partes y sus letrados: Las audiencias privadas se desarrollarán conforme al cronograma que las partes conjuntamente presentarán al Juzgado, debiendo contener los nombres de los testigos; la fecha y hora fijada para sus declaraciones; y el lugar donde se llevará a cabo. Las partes asumen el compromiso de concurrir a las audiencias y permanecer en ellas, a través de un representante letrado hasta su finalización. No podrá iniciarse una audiencia sin la comparecencia de ambas partes o sus representantes.

Lugar de realización del acto: Podrá pactarse que se celebren alternativamente, en los estudios jurídicos de los mandatarios judiciales o patrocinantes de las partes, o en dependencias de terceros que se determinen a tal efecto.La celebración del acto deberá reunir las condiciones materiales y mobiliarias que sean idóneas a tal fin.

Análisis Preliminar de los Interrogatorios: Con anterioridad al ingreso del testigo a la sala, los letrados de las partes deberán entregarse recíprocamente los interrogatorios donde consten las preguntas que le formularán, y analizarán en ese acto previo su pertinencia en los términos del art. 443.

Incidentes en el curso de la audiencia: El abogado de la parte contraria a la que ofreció el testigo tendrá a su cargo solicitarle que preste juramento o promesa de decir la verdad, e informarle las consecuencias penales a que pudiera dar lugar las declaraciones falsas o reticentes en los términos del art. 400. Si celebrada la audiencia alguna de las partes comprobara la falsedad de la declaración respectiva y tuviera intención de denunciar penalmente al testigo, deberá requerir al Juzgado la fijación de audiencia en sede Judicial para posibilitar la ratificación de tal declaración.

Toda cuestión que se suscite durante el desarrollo del acto que las partes no pudieran solucionar de común acuerdo deberá ser plasmada en el acta a efectos de ser sometida a la consideración del magistrado interviniente. Los incidentes promovidos con motivo de la oposición a preguntas no suspenderán la declaración del testigo que continuará respecto de las demás que no presentaren conflicto.

Elaboración del acta: Finalizada la declaración, el testigo leerá íntegramente el acta y agregará o ratificará todo aquello que resulte necesario, lo que deberá agregarse a continuación. Todos los asistentes suscribirán, en cada una de sus fojas, el original del acta, y tanta cantidad de copias como partes y terceros intervengan en el proceso. El original se pondrá a disposición de la parte que tiene la carga de presentarlo al Juzgado al día siguiente hábil.A dicha presentación deberá acudir también el testigo o los testigos que hubieran declarado, al sólo efecto de ratificar lo expuesto en la declaración prestada en audiencia privada, a través de una mera constancia que suscribirán ante el Secretario del Tribunal.

Atendibilidad: La conformidad que prestan las partes para recibir la prueba de testigos a través de este sistema de audiencia, importa que las declaraciones incorporadas al proceso, tendrán igual grado de atendibilidad que si se hubieran recibido en audiencias judiciales (3).

Luego, la siguiente situación que podría resolverse es la optimización de tiempo que utilizarían los dependientes del juzgado ya que, al reducirse la toma de audiencias testimoniales, se podría producir más cantidad de despachos solucionando las demoras de meses desde que se realiza una presentación hasta que se despacha.

Por último, considero las deposiciones establecerían un cambio de paradigma cultural que podría en principio ser una situación de crisis, pero, en poco tiempo la solución más importante a la hora de resolver un conflicto.

Sé muy bien que la solución que propongo tiene dificultades y costos. Sin embargo, muchas de estas dificultades y costos pueden ser solucionados en el fuero laboral de un modo que no pueden ser solucionados en otros fueros, merced al principio protectorio.

En primer lugar, propongo que podrían solicitarlas ambas partes, pero para su realización se necesitaría siempre la conformidad de la parte actora. Es decir, la parte actora en solitario podría peticionarlas al juez, pero la parte demandada necesitaría el consentimiento de la parte actora.

En segundo lugar, la audiencia debería celebrarse en el estudio o lugar propuesto por la parte actora. Por supuesto que no todos los letrados parte actora podrán contar con un estudio con las características necesarias. Se le podría en ese caso, intimar a la parte demandada a que informe si cuenta con instalaciones para la toma de la audiencia.Si no cuenta con dichas instalaciones, la parte actora podrá alquilar un lugar, adjuntar comprobante fiscal de pago al expediente, y luego le será abonado como gasto, con el mismo interés que el resto de las sumas adeudadas, al llegar a acuerdo o sentencia. Este criterio se podría aplicar a cualquier otro gasto como cartas documento, dactilógrafo, o lo que ocurra, que se podrían poner en cabeza de la parte demandada también en la sentencia o eventual acuerdo. Incluso se podría hacer un sistema como el de los peritos, donde se intime a la demandada a que abone dinero como anticipo de gastos para este tipo de audiencias. Indiscutiblemente funcionaría también como un incentivo más para que la parte demandada elija conciliar un reclamo en lugar de dilatarlo.

En tercer lugar, ambas partes podrían filmar y grabar, ambas partes podrían tomar acta, y cualquier incidente sería planteado por escrito para su resolución escrita también por el juzgado. El control sería mutuo, y las trampas y mala fe antes descritas, se verían muy disminuidas en la práctica.

Con todos estos recaudos que propongo, la parte actora podría contar con una opción realmente práctica, que le permitiría avanzar con el proceso de un modo útil, y como dije más arriba, redundaría en menos trabajo de audiencias para los juzgados, quienes tendrían mayor tiempo libre para llevar adelante otras tareas.

Considero que esta propuesta de solución en nada obsta a los caminos sugeridos por la CNAT en su acordada, y que agrega una vía más que realmente es veloz, sin costo para el Estado Nacional, y que incentiva a las partes a llegar a un acuerdo. Cumplo entonces con dejarla a disposición de la comunidad jurídica, quedando a la espera de cualquier sugerencia o crítica.

—————–

(1) Más allá de esperar 15 minutos suponiendo el suscrito que será entre otras cosas para verificar que no haya problemas con la conexión. A contrario sensu, se deduce entonces que de haber problemas de conexión dentro de los primeros minutos, la audiencia será reprogramada. Sin embargo, es de sentido común que si hubiera problemas de conexión avanzada la audiencia, igualmente podría ser reprogramada, dado que no es responsabilidad de ninguna de las partes, y se estaría afectando el derecho de defensa en juicio de las partes.

(2) Hay juzgados de los fueros civil y comercial que incluso en el acta de apertura a prueba, ya redactan y proponen a las partes un reglamento.

(3)Se puede obtener el texto de dicho proyecto en http://www.senado.gov.ar/parlamentario/parlamentaria/279102/downloadPdf

(*) Abogado. Escribiente adscripto al Juzgado nacional del Trabajo Nro. 77. Docente Universitario.

A %d blogueros les gusta esto: