Coronavirus y prestaciones laborales

covid trabajoAutor: Pérez del Viso, Adela

Fecha: 16-mar-2020

Cita: MJ-DOC-15238-AR | MJD15238

Sumario:

I. Trabajo en sentido amplio. II. Síntomas de Coronavirus y trabajo. III. Deberes de seguridad en la etapa ante- Coronavirus. III.1. En las Relaciones laborales Ley 20.744, registradas o no registradas. III.2. En los Organismos públicos. IV. Etapa post advenimiento de Coronavirus. IV.1.Resolucion del Ministerio de Trabajo, E. y S.S. 178/20 publicada el 10-3-20. IV.2. La Resolución 18/2020 del Ministerio de T. E. y SS del 10.3.10 publicada B.O. 13.3.2020. IV.3. Decreto del Poder Ejecutivo Nacional 260/20. IV.4. Resolución 105/2020 APN ME del Ministerio de Educación IV.5. Anuncio presidencial 15-3-2020. V. Palabras finales.

¿Aún no estás suscripto a Microjuris? Ingresá aquí.

Doctrina:

Por Adela Pérez del Viso (*)

El advenimiento de la ola de contagios de Coronavirus nos pone en la necesidad de reflexionar acerca de cuáles son sus consecuencias en el campo del trabajo: qué ocurre cuando las personas se han contagiado, o bien han regresado de un lugar donde existe contagio de Coronavirus, o tal vez presentan algunos de sus síntomas.

I. TRABAJO EN SENTIDO AMPLIO

Cabe destacar que, en la época actual, la idea de «trabajo» trasciende a la relación laboral tal como se entiende de manera tradicional (desempeño supuestamente en un «lugar de trabajo», determinado horario, recepción constante de órdenes e instrucciones, pago de un salario semanal, quincenal o mensual). Así es que podemos encontrarnos, entre otras, con las siguientes realidades:

a) Relación de trabajo tradicional, registrada o no registrada.

b) Relación de trabajo administrativo, en una oficina o repartición pública, bajo normas de derecho administrativo, o bien bajo otros formatos que también involucran la necesidad de concurrir a trabajar, tales como «pasantías», planes, becas, etc.

c) Relación de teletrabajo (trabajo a distancia, en el hogar, o bien utilizando un medio de transporte propio o de la empresa para concurrir a otros lugares donde la labor se lleve a cabo o se entregue; todo ello bajo la figura de relación de trabajo tradicional o bien bajo las nuevas figuras «uberizadas (1)» de trabajo delivery a través de plataformas virtuales).

d) Trabajo online.

Con excepción de la opción d), todas estas relaciones de empleo (a veces no reconocidas como tales) generan por una parte riesgos de contagio de coronavirus, y por la otra, cuestiones jurídico laborales en relación con la ausencia del empleado ya sea en razón del contagio en sí mismo como de la acción preventiva o cuarentena.

II. SÍNTOMAS DE CORONAVIRUS Y TRABAJO

Según la OMS, (2) «los virus coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos.El coronavirus que se ha descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19, que es la enfermedad infecciosa que se ha descubierto más recientemente. Tanto el nuevo virus como la enfermedad eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019.» Esta misma página destaca que los síntomas más comunes de la COVID-19 son fiebre, cansancio y tos seca, o bien dolores, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta o diarrea, síntomas que suelen ser leves y aparecen de forma gradual.

Atento la existencia de estos síntomas, entonces, la sola idea de concurrir a un mismo lugar (a trabajar, a un espectáculo, a una reunión religiosa, política o de otros fines) implica generar un peligro potencial para la propia persona y para los demás. Este peligro potencial se actualiza si alguno de los asistentes ha sido contagiado (presente o no síntomas), dado que «muchas personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal.» (3)

Por ello, nos plantearemos qué ocurre con las relaciones y situaciones laborales antes mencionadas, en cuanto a lo que disponía nuestra legislación laboral antes de la llegada de esta ola de contagios, y de los nuevos agregados y protocolos que se plantean actualmente en la etapa «post».

III. DEBERES DE SEGURIDAD EN LA ETAPA ANTE- CORONAVIRUS:

III. 1. EN LAS RELACIONES LABORALES LEY 20.744, REGISTRADAS O NO REGISTRADAS:

– El artículo 75 de la Ley de contrato de trabajo 20.744 regula el «Deber de seguridad» del empleador. Según el Dr. Julio Grisolía, «El deber de seguridad consiste en la obligación del empleador de tomar las medidas necesarias para que las tareas se presten en condiciones de seguridad adecuadas, evitando así la producción de daños evitables.Para ello, debe adoptar medidas de seguridad -obligación de hacer- y abstenerse de realizar cualquier acto que resulte perjudicial para su salud psicofísica -obligación de no hacer-. Este deber tiene como contrapartida la obligación del trabajador de seguir las instrucciones y directivas en materia de seguridad.El empleador no cumple con el deber de seguridad personal cuando se produce una situación de riesgo para la integridad psicofísica del trabajador que se pudo evitar tomando alguna medida. Tampoco cumple si no entrega los elementos de protección al trabajador y no ejerce el necesario control en su utilización.» (4)

Este artículo 75 ley 20744 dispone que el empleador:

a) Debe hacer observar las pautas y limitaciones de la limitación horaria en el trabajo.

b) Adoptar medidas necesarias para tutelar la integridad psicofísica y la dignidad de los trabajadores, según las circunstancias de persona, lugar y modo.

c) Debe evitar «efectos perniciosos de las tareas penosas, riesgosas o determinantes de vejez o agotamiento prematuro»

d) Debe evitar los efectos perniciosos derivados de ambientes insalubres o ruidosos.

e) Debe observar las disposiciones legales sobre higiene y seguridad en el trabajo.

– Como contrapartida de estas obligaciones, el mismo artículo 75 ley 20744 establece que el mismo trabajador:

a) podrá rehusar la prestación de trabajo, si el mismo le fuera exigido en transgresión a tales condiciones, siempre que exista peligro inminente de daño.

b) Lo puede hacer a modo de tutela preventiva, sin que se le descuente el salario, y mediante la comunicación al empleador de las deficiencias que tiene el trabajo y que deben ser subsanadas (constituirlo en mora).

c) El trabajador también puede exigir al empleador que se le entreguen determinados elementos de seguridad.- Si un trabajador se enferma, rige el artículo 208 de la Ley 20744, conforme al cual «cada accidente o enfermedad inculpable que impida la prestación del servicio no afectará el derecho del trabajador a percibir su remuneración durante un período de tres (3) meses, si su antigüedad en el servicio fuere menor de cinco (5) años, y de seis (6) meses si fuera mayor. En los casos que el trabajador tuviere carga de familia y por las mismas circunstancias se encontrara impedido de concurrir al trabajo, los períodos durante los cuales tendrá derecho a percibir su remuneración se extenderán a seis (6) y doce (12) meses respectivamente, según si su antigüedad fuese inferior o superior a cinco (5) años.»

III. 2. EN LOS ORGANISMOS PÚBLICOS

Hay una gran disparidad en la normativa de los empleados públicos (o asimilables: pasantes, planes que trabajan para el Estado, etc) del nivel nacional, provincial o municipal.

Lo que se puede observar a primera vista es que, en el caso de trabajadores administrativos regulares de nivel nacional o local, de conformidad con la ley 24.557 se encuentran cubiertos por una ART, y por ende se les aplican las recomendaciones del «Programa de Regularización de las Condiciones de Salud y Seguridad en el Trabajo en Organismos Públicos» (Resolución SRT Nº 1068/2010 ). Los objetivos principales de este programa son promover la prevención de accidentes, adecuar las condiciones y medio ambiente de trabajo, y fortalecer la capacidad de gestión del Estado Nacional, provincias y Municipios, en las tareas de prevención de riesgos laborales y preservación de la Salud y Seguridad.

A nivel administrativo, los empleados también tienen un límite de días de ausencia paga por enfermedad inculpable, que depende de su antigüedad.En el caso de personas que concurran a trabajar conforme a los «planes» -planes que no son reconocidos por el estado nacional, provincial o municipal como relación laboral ni como relación administrativa -, la posibilidad de faltar está más acotada, desdibujada y a veces ignorada por los decretos que originan tal posibilidad de labor.

IV. ETAPA POST ADVENIMIENTO DE CORONAVIRUS:

Actualmente se han dictado las siguientes disposiciones:

IV. 1. RESOLUCIÓN DEL MINISTERIO DE TRABAJO, E. Y S.S. 178/20 PUBLICADA EL 10-3-20:

– Se otorga una licencia excepcional a trabajadores de los dos grandes sectores: sector público y sector privado en relación de dependencia (es decir, empleados en la administración y empleados bajo el sistema de la ley de contrato de trabajo o leyes especiales laborales, registrados o no registrados).

– Cuando se trata de personas que han ingresado al país desde «el exterior».

– La licencia, diseñada en la resolución del M. T.E y S.S era «voluntaria».

– La licencia tenía como objetivo que permanecieran en sus hogares y cumplieran recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación.

– Se disponía expresamente en el artículo dos que la licencia mencionada «no afectará la normal percepción de las remuneraciones normales y habituales y adicionales.»

– Además de ello, esta licencia es «excepcional» y «no se computará a los fines de considerar toda otra prevista normativamente o por Convenio»

IV.2 LA RESOLUCIÓN 184/2020 DEL MINISTERIO DE T. E. Y SS DEL 10.3.10 PUBLICADA B.O.13.3.2020

Esta resolución complementa la anterior, disponiendo:

– Que la licencia prevista en la Resolución 178/20 alcanza no sólo a aquellas personas que hayan «venido del exterior», sino también «a todos aquellos casos en que por cumplimiento de las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación…el trabajador deba permanecer o permanezca por aceptación voluntaria de la recomendación, aislado o en cuarentena». (artículo 1 )

– Asimismo, que a estos fines se van a ver incluidos «quienes presten servicios de forma continua bajo figuras no dependientes como las locaciones de servicios. o que se desarrollen en forma análoga dentro del sector privado, .becas en lugares de trabajo, pasantías y residencias.» (artículo 2 ).

– Se entiende que en estos casos el trabajador o prestador de servicios debe comunicar y acreditar que se encuentra comprendido en estos casos. (art. 3 ).

Hasta acá, la habilitación a faltar por considerarse en situación de riesgo era consider ada «voluntaria» y dependía de cada trabajador.

En el curso de un par de días, la cuestión cambió, tal como lo veremos a continuación.

IV. 3. DECRETO DEL PODER EJECUTIVO NACIONAL 260/20

Se trata de un Decreto del P.E.N. (superador de dos meras resoluciones del Ministerio de Trabajo E. y S.S.) de fecha 12/03/2020, que toma como antecedente la declaración de O.M.S. de fecha 11-3-2020 que califica al Coronavirus como «PANDEMIA».

Este decreto ordena la ampliación de la emergencia sanitaria ya establecida por Ley N° 27.541 , en virtud de la pandemia, y por el plazo de un año.Se faculta al Ministerio de Salud a entregar a título gratuito u oneroso, medicamentos, dispositivos médicos u otros elementos sanitizantes y se establecerán precios máximos para insumos críticos.

Se establece la declaración jurada de estado de salud como medida de control sanitario obligatorio para viajeros y otras que se estimen necesarias, incluso al momento de la partida, antes o durante su arribo al país.

Se establecen determinadas zonas afectadas presuntas: todos los Estados miembros de la Unión Europea, miembros del Espacio Schengen, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Estados Unidos de América, República de Corea, Estado del Japón, República Popular China y República Islámica de Irán.

Y ahora vamos a la cuestión laboral, que nos ocupa:

En el artículo 7 se establece ahora el deber (ya no «la facultad») de permanecer en aislamiento durante catorce días, ya no sólo a quien «vino del exterior» (como establecía la primera resolución del M. T.E.SS) sino a:

– quienes «revistan la condición de casos sospechosos»: persona que presenta fiebre y uno o más síntomas respiratorios (tos, dolor de garganta o dificultad respiratoria) y que además, en los últimos días, tenga historial de viaje a «zonas afectadas» o haya estado en contacto con casos confirmados o probables de COVID-19.

– personas con confirmación médica de haber contraído el virus.

– las personas con contacto estrecho con las personas antes mencionadas.

Como decimos entonces, la persona afectada, en el plazo de dos días, ha pasado de tener la «facultad» de aislarse, a tener la real «obligación» de aislarse.Y en caso de verificarse el incumplimiento del aislamiento indicado, podría ser pasible de denuncia penal por la posible comisión de los delitos previstos artículos 205 , 239 y concordantes del Código Penal.

– Las personas que presenten síntomas compatibles con el virus deben reportar de inmediato dicha situación a los prestadores de salud.

– Podrá disponerse el cierre de museos, centros deportivos, salas de juegos, restaurantes, piscinas y demás lugares de acceso público; suspender espectáculos públicos y todo otro evento masivo; imponer distancias de seguridad y otras medidas necesarias para evitar aglomeraciones.

Como consecuencia de ello, la licencia por ser portador, infectado o persona de contacto con los mismos, o haber provenido de un país de los mencionados en el decreto, o presentar síntomas, ha pasado de ser voluntaria a ser obligatoria.

El trabajador de cualquier sector, registrado o no, que presente estos síntomas o se encuentre dentro de la tipología mencionada 260/20, debe dar aviso (por un medio que no implique el contacto físico) a su empleadora, acreditando tal circunstancia, y tendrá por lo menos 15 dias de licencia al solo fin de que permanezca en su hogar, en aislamiento. Es su deber, y en caso contrario puede ser pasible de sanciones penales.

El empleador, que debe seguir observando el deber de previsión (art. 75 L.C.T.) y que además debe cumplir el decreto 260/20 -a más de tener sentido común y solidaridad- debe recepcionar este pedido de licencia y aceptarla.

Los salarios deben abonarse de la misma manera que si el trabajador los hubiese laborado, y no puede afectarse ninguna de las bonificaciones, extras o adicionales.

El tiempo trabajado se computa como antigüedad de esa persona en el trabajo.

Esta licencia no se computa como tiempo de licencia ordinaria en los términos del artículo 208 L.C.T.

IV.4.RESOLUCIÓN 105/2020 APN ME del Ministerio de Educación:

Día 14 de marzo de 2020.

Por medio de esta resolución, el Ministerio de Educación de la Nación Insta a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a otorgar una licencia preventiva por CATORCE (14) días corridos con goce íntegro de haberes, a los trabajadores y trabajadoras docentes, no docentes o auxiliares y personal directivo de todos los niveles y modalidades de la educación obligatoria y en las instituciones de la educación superior, que se encuentren comprendidas en las previsiones del artículo 7° del Decreto de Necesidad y Urgencia N° 260 del 12 de marzo de 2020.

Asimismo, mediante el artículo tres, «Insta» a los mismos organismos a «dispensar al personal directivo, docente, no docente o auxiliar y estudiantes comprendidos en alguno de los siguientes grupos de riesgo y poblaciones vulnerables y, de asistir a sus puestos de trabajo o clases:

a. Mayores de 60 años

b. Embarazadas en cualquier trimestre.

c. Grupos de riesgo con enfermedades respiratorias varias, cardíacas, VIH e inmunosuprimidos, pacientes oncológicos, personas diabéticas y obesas mórbidas, personas con insuficiencia renal crónica».

IV.5. ANUNCIO PRESIDENCIA DEL 15-3-2020:

En el anuncio presidencial realizado en fecha 15-3-2020 se estableció que ya no se trataría de «instar» a CABA y a las Provincias, sino que la licencia mencionada en el punto 4.4. sería obligatoria con especial énfasis en que las personas se queden en sus casas y no tengan contacto con otras, aumentando así la «distancia social» y reduciendo los factores de riesgos.Se reitera que la licencia es para estar aislados, y no para aprovechar ese tiempo para realizar «otras cosas» o reuniones sociales.

En este anuncio se tuvo muy presente la progresión exponencial que presenta esta curva de «personas infectadas sin síntomas- exposición- contagio- enfermedad- grandes consecuencias», por lo cual no se descarta el peligro constituido por la cantidad de personas que pueden estar infectadas por el virus de manera silenciosa, peligro explosivo para sí y para los demás, si concurren a un lugar de trabajo junto con otras.

V. PALABRAS FINALES.

Todo lo dicho constituye seguramente una gran pérdida personal y económica, como respuesta a un gran peligro de muerte y destrucción masiva. Se trata de medidas extraordinarias, exigidas por circunstancias extraordinarias. Como dice el científico y músico Jorge Drexler, es indispensable «mantener el amor y las distancias largas,» como también nos dice que: «La paranoia y el miedo no son, ni serán el modo, de esta saldremos juntos poniendo codo con codo».

———-

(1) Conforme la terminología de Lewkowicz Javier en «El trabajador uberizado», artículo del 28-01-18, Pagina12. Disponible online.

(2) O.M.S., Preguntas y respuestas sobre la enfermedad de coronavirus COVID 19, disponible en https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses

(3) OMS, op cit.

(4) GRISOLÍA, Julio: Tratado de Derecho del Trabajo y S.S. tomo III sección A) Deber de seguridad personal- Contenido del deber de seguridad. La Ley. Thomson Reuters. 2da. Edición año 2017.

(*) Adela Perez del Viso. Abogada y notaria (UNL 1986-1988). Especialista en Educación y Derechos Humanos. Autora de «Argentina and the Enforcement of Human Rights Conventions» entre otras obras.

A %d blogueros les gusta esto: