Testimonio mata libros: Prevalece la prueba testimonial por sobre los libros de la empleadora a fin de acreditar la fecha de ingreso del empleado

Partes: Gómez Raúl Patricio c/ Alejandro Segli ‘Gringo Mega Aberturas’ s/ beneficios laborales

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, del Trabajo y Minas de Catamarca

Fecha: 13-ago-2019

Cita: MJ-JU-M-122025-AR | MJJ122025 | MJJ122025

Prevalencia de la prueba testimonial por sobre los libros de la empleadora a fin de acreditar la fecha de ingreso del actor.

Sumario:

1.-Cabe confirmar la sentencia en cuanto tuvo por acreditada la fecha de ingreso denunciada por el actor y no la que figura en los libros de la empleadora, pues los testigos no sólo advirtieron la presencia física del actor en el local comercial con anterioridad a la fecha de inicio registrada, sino que lo vieron trabajando, desempeñando las específicas tareas (atención al público, venta, entre otras) que efectivamente cumpliera.

2.-No estando controvertida la existencia de la relación laboral (aunque discrepando las partes sobre la fecha de ingreso), y habiéndose acreditado que la actora prestó servicios para la accionada con anterioridad a la fecha de inicio admitida y registrada por ésta, debe presumirse el carácter laboral de ese primer tramo del vínculo y tenerse por cierta la fecha de ingreso denunciada en el escrito de inicio.

¿Aún no estás suscripto a Microjuris? Ingresá aquí.

3.-Los libros y recibos contables no son sino instrumentos privados unilateralmente confeccionados por el empleador, razón por la cual, aunque sean llevados en legal forma, no hacen plena prueba de su contenido si existen otros elementos de juicio que los contradicen, máxime cuando en oportunidad de la audiencia de exhibición de documentación laboral, la patronal no acompaña fojas móviles del LRU correspondientes al período cuestionado.

4.-Debe tenerse por acreditado que el actor se desempeñaba en jornada completa, toda vez que la parte demandada manifestó en su contestación que el actor prestó servicios en jornada reducida, de modo que al tratarse esta de una excepción al contrato de jornada completa, era ella quien debía acreditar no solamente la jornada reducida, sino incluso la causa objetiva que la llevó a optar por dicha modalidad, lo que no ocurrió.

Fallo:

En la Ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, a los 13 días del mes de Agosto de dos mil diecinueve, reunidos en Acuerdo la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, de Minas y del Trabajo de Primera Nominación, integrada en estos autos por sus Ministros Dra. María Cristina Casas Nóblega – Presidente -, y luego los Dres. Julio Eduardo Bastos – Decano-, María Guadalupe Pérez Llano (Vice Decano), Secretaría de la Dra. María de los Ángeles Garriga de Peñaranda, para conocer el recurso interpuesto en los autos Cámara N° 147/18 caratulados “GOMEZ, RAUL PATRICIO C/ ALEJANDRO SEGLI – “GRINGO MEGA ABERTURAS” – S/ BENEFICIOS LABORALES”; se estableció la siguiente cuestión a resolver.

Es justa la sentencia apelada?.

Practicado el sorteo dio el siguiente orden de votación: Dra. María Guadalupe Pérez Llano y luego los Dres. María Cristina Casas Nóblega y Julio Eduardo Bastos.

A LA CUESTION PLANTEADA LA DRA. PEREZ LLANO DIJO:

1.-) Se interpuso por la parte demandada, recurso de apelación en contra de la Sentencia Definitiva No. 32/18 que dispone hacer lugar parcialmente a la demanda promovida por el Sr. Raúl Patricio Gómez, y condenar al Sr. Alejandro Segli, para que en el término de 10 días le abone la suma de $128.691,90, que incluye: diferencia salariales desde Noviembre de 2010 a Diciembre de 2012, indemnización por antigüedad, sustitutiva de preaviso, integración (25 días), enero de 2013 (cinco días), SAC sobre preaviso, SAC II 2010 proporcional, SAC I y II 2011, SAC I y II 2012, SAC I 2013, vacaciones 2012, vacaciones 2013 proporcionales, indemnizaciones arts. 9 y 15 de la ley 24.013, indemnización artículo 2 Ley 25.323, entregue el certificado de trabajo y formulario en ANSES PS.6.2, estableciendo multa en el supuesto de incumplimiento y aplicando la tasa de interés nominal anual de libre destino para un plazo de 49 60 días e imponiendo las costas al demandado en un 90% y en un 10% por el orden causado.

2.-) En el escrito recursivo de fs. 482/486 la apelante reprocha que: a.-) Se le impongan costas por el hecho nuevo, argumentado con posterioridad a la traba de la litis y del que el juez de la instancia no hiciera lugar, aun cuando existían razones válidas para reclamar. b.-) Que el fallo considerara demostrada una fecha de ingreso que no es real, determinando cómo tal el día 1 de julio de 2009, al interpretar que es categórico el informe de la AFIP del que se desprende que el demandado realiza aportes a favor de Gómez en el periodo señalado, siendo evidente que se trata de un error contable del demandado al realizar el certificado de trabajo. Que en esa línea el fallo no toma en consideración los dichos de los testigos ofrecidos por la parte demandada que poseen mayor credibilidad que los de la actora, considerando demostrada una fecha de ingreso que el actor no invocó y su categoría laboral como vendedor B, así como la jornada de trabajo que aquel invoca. Que admitiera las indemnizaciones de los artículos 9 y 15 de la Ley 24013, siendo que no desarrolló tareas como vendedor B, ni la fecha de ingreso que invoca es real, ni mucho menos la carga horaria, ni días de trabajo. Que se considerara además que se ha cumplido con el artículo 11 de la ley 24.013, negando la autenticidad de la nota a AFIP por carecer de firma y ser evidente la impresión de un sello que no pertenece a dicha entidad. c.-) Estima que no corresponde se otorgue un nuevo certificado de trabajo ya que, salvando el error aritmético señalado, el que fuera oportunamente depositado cubre claramente la previsión normativa.d.-) Pide se impongan las costas a la actora en ambas instancias por aplicación del principio objetivo de la derrota. e.-) Y que habiendo oportunamente manifestado desinterés en la prueba pericial contable, no debe aplicársele costas por los honorarios del perito técnico interviniente, además de que la pericia no aportó nada para resolver el juicio.

3.-) Seguidamente se sustancia la vía y la parte actora replica la expresión de agravios a fs. 489/491, refutando los argumentos vertidos y solicitando su rechazo.

4.-) Elevados los autos a esta alzada, se corre vista al Ministerio Fiscal, que emite dictamen a fojas 498/500 y -previa integración del tribunal- quedan los autos en estado de emitir pronunciamiento.

5.-) En forma preliminar manifiesto mi adhesión en general a los conceptos vertidos en el dictamen de marras, no obstante he de exponer mi criterio seguidamente, abordando algunos aspectos que considero requieren mayor precisión y un enfoque distinto al dado por el a quo en el fallo.

a.-) Analizo así en primer término y por razones de método, los cuestionamientos vertidos por la demandada, en torno a la fecha de ingreso, anticipando que sus reparos no podrán ser acogidos ya que las declaraciones testimoniales rendidas por la parte actora son coincidentes en señalar que el actor comenzó a trabajar para la demandada en el periodo 2008 y si bien no precisan el mes exacto que permita arribar a una mayor precisión al respecto, tanto Ferreyra, quien declara a fs. 269 haber visto trabajar a Gómez en el 2008, en el local comercial “Gringo Aberturas” como en el estudio contable que Segli posee en sociedad con otros profesionales, como la testigo Agüero (a fs.270) y a su turno Herrera y Tapia (fs.271 y 272), todos ellos señalan el mismo año, lo que corrobora los extremos fácticos de la demanda, en contraposición con lo expuesto por los testigos ofrecidos por la demandada, Marcolli y Menem, quienes ubican al actor trabajando en el negocio comercial desde mediados de 2010, pero no aclaran respecto de si trabajo antes en el estudio contable, además de que sus declaraciones se contraponen abiertamente a los propios registros de la patronal, sobre lo que volveré infra.

Ahora bien, la fecha de inicio determinada por el juez de la instancia anterior (1 de julio de 2009) arriba firme para la actora, la que tampoco controvierte la decisión del a quo al contestar los agravios, y siendo ésta cuestionada por la demandada ahora apelante, me pronuncio por confirmar el fallo en este aspecto, a efectos de no incurrir en reformatio in peius.

“Así como el tribunal de apelaciones no puede dar más de lo pedido por el apelante, por aplicación del principio que prohíbe la reformatio in peius, tampoco puede resolver en perjuicio de la apelante si no existe recurso de la contraparte” (CcivComCont-adm San Francisco, 31-5-99, Rep. L.L. 2000-2117, No. 101, LLC 2000-880, 356-S).-

Resulta necesario resaltar que, siempre según el contenido de las declaraciones, los testigos citados no sólo advirtieron la presencia física del actor en el local comercial con anterioridad a la fecha de inicio registrada, sino que lo vieron trabajando, desempeñando las específicas tareas (atención al público, venta, entre otras) que efectivamente cumpliera. Su trabajo y el tipo de tareas que realizaba también fue apuntado por el testigo propuesto por la accionada, Sr. Menem (ver fs. 282).

La solución a que se llega en el decisorio, considerando que el vínculo laboral se origina en Julio de 2009, en función de la prueba informativa de AFIP (fs. 429/432), el certificado de trabajo y formulario de ANSES PS. 6.2 (fs. 136/137 y fs.138/139 respectivamente), soslayando la prueba testimonial producida por la actora, parte en mi parecer erróneamente, al desinterpretar que lo que estaba en debate en el litigio era, exclusivamente, la fecha de inicio de la relación de trabajo, no así el carácter laboral del vínculo, el que fue reconocido por la accionada, resultando contradictorio que a fs. 467 en los primeros párrafos del CONSIDERANDO estimara que “las partes reconocieron y documentaron la existencia de un auténtico contrato de trabajo. En cambio se encuentra controvertido extremos tales como la fecha de inicio.” y seguidamente puntualizara en el punto I (fs. 467 vta.) que “además de la fecha de ingreso denunciada, la parte interesada deberá también acreditar la existencia de la relación de naturaleza laboral.”.

En este sentido se ha expresado que: “.No estando controvertida la existencia de la relación laboral (aunque discrepando las partes sobre la fecha de ingreso), y habiéndose acreditado que la actora prestó servicios para la accionada con anterioridad a la fecha de inicio admitida y registrada por ésta, debe presumirse -en virtud de lo que prescribe el art. 23 de la Ley de Contrato de Trabajo- el carácter laboral de ese primer tramo del vínculo y tenerse por cierta la fecha de ingreso denunciada en el escrito de inicio” (SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES Giménez, Claudia Elizabet c. Ródenas, María Teresa c/indemnización por despido. Sentencia de fecha 03/10/2012).

En efecto, reitero que en el sub lite, la materia en debate no es la existencia misma de la relación de trabajo y su carácter subordinado, ya que las partes no lo desconocen, sino la fecha de inicio de aquella, sobre la que debió enfocarse el razonamiento del juzgador.-

Finalmente reparo que los libros y recibos contables no son sino instrumentos privados unilateralmente confeccionados por el empleador, razón por la cual, aunque sean llevados en legal forma, no hacen plena prueba de su contenido si existen otros elementos de juicio que los contradicen, máxime cuando como en el caso de autos, en oportunidad de la audiencia de exhibición de documentación laboral, la patronal no acompaña fojas móviles del LRU desde abril 2008, sino más bien desde Julio de 2010 (ver fs. 266), lo que torna aún más verosímil la fecha de inicio denunciada por el actor.

“Se invierte el onus probandi de lo sostenido por el trabajador en su demanda respecto a la fecha de ingreso si el demandado omitió acompañar el libro especial del art. 52 de la ley de contrato de trabajo (Adla, XXXIV-D, 3207; XXXVI-B, 1175), las hojas móviles del año alegado por el accionante como fecha de ingreso y las tarjetas de asistencia o sistema de reemplazo” (Cámara de Apelaciones en lo Laboral y de Paz Letrada de Corr ientes, 20/03/2002, Tulian, Patricia c.Bonczok, Juan Carlos y/u otros, LLLitoral 2003 junio , 662, AR/JUR/5342/2002).

En definitiva, de admitirse el agravio de la demandada apelante, lo sería en su perjuicio, ya que la fecha de inicio de la relación de trabajo, conforme la prueba rendida, se retrotrae al 2008 y no al año 2009 -conforme el razonamiento expuesto- y tal como concluye el fallo en crisis, menos aún al 2010 como se pretende en el recurso, máxime cuando para fundar su postura el recurrente acude a expresiones subjetivas y parciales en la apreciación de la prueba, no pudiendo ser de recibo que -según lo esgrime- los testigos de la demandada poseen mayor credibilidad que los propuestos por la actora, además de que en sus propios registros figura una fecha anterior de inicio del vínculo laboral, a la declarada por aquellos, lo que de por si les resta credibilidad.

“En el proceso laboral la prueba documental debe ser evaluada a la luz de los principios de irrenunciabilidad y de primacía de la realidad, ya que al contrato de trabajo se lo ha denominado contrato realidad, pues no existe en el acuerdo abstracto de voluntades, sino en la realidad de la prestación del servicio y por el hecho mismo del trabajo que determina su existencia” (CNAT, Sala VII, 16/8/96, DT, 1996-B-3017).

Las motivaciones expuestas me llevan a proponer la confirmación del fallo en esta porción objeto de agravio, ante la imposibilidad de fallar en perjuicio del apelante.

Por otro lado, la jurisprudencia reseñada me permite además fundar el rechazo de los reparos referentes a la categoría laboral y jornada de trabajo, los que han quedado demostrados por las testimoniales colectadas (fs. 269 a 272) y por el propio asiento registral consignado en el certificado de trabajo suscripto por la patronal, donde figura la categoría profesional revestida por el trabajador (ver fs. 137).

En cuanto a la prueba de la jornada laboral reducida, esta Cámara se ha pronunciado en reiteradas oportunidades. En particular cito los autos Cámara No.197/17, donde en voto ampliatorio expresé que: “Admitido el vínculo laboral, a la patronal le corresponde acreditar no sólo su naturaleza. sino la modalidad de tal, en lo que atañe a la jornada horaria reducida de labor que esgrime, a través de su registro.”.

“Debe tenerse por acreditado que el actor se desempeñaba en jornada completa, toda vez que la parte demandada manifestó en su contestación que el actor prestó servicios en jornada reducida, de modo que al tratarse esta de una excepción al contrato de jornada completa, era ella quien debía acreditar no solamente la jornada reducida, sino incluso la causa objetiva que la llevó a optar por dicha modalidad, lo que no ocurrió en el caso” (Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala VI 28/05/2018 Báez, Néstor Fabián c. Xin Pei Hua s/ despido DT 2018, octubre, 2317 con nota de Juan José Etala AR/JUR/30430/2018).-

Sobre los cuestionamientos referentes a la admisión de los rubros indemnizatorios art. 9 y 15 de la Ley 24013, tampoco podrán admitirse, ya que en contrariedad a lo que argumenta el recurrente, respecto a que no se habría cumplido con los requisitos que establece el art. 11 del plexo legal citado, luce agregado a fs. 454/455, informe de AFIP que da cuenta de haber recibido por parte del trabajador nota de fecha 15 de noviembre de 2012, donde le informa que se lo ha registrado en fecha posterior a la real de ingreso, adjuntando telegrama de intimación remitido con fecha 14 de noviembre del mismo año. Asimismo procede y debe confirmarse la Sentencia de origen en cuanto al rubro del art. 15 de la norma referenciada, toda vez que la misiva del despido directo comunicado por la patronal obrante a fs. 27, revela que el distracto se produce dentro del plazo de dos años que menta la mencionada norma, desde que el actor cursara la intimación a que refiere el art. 11 de la citada Ley 24013.Empero además el a quo concluye que el despido directo fue sin justa causa, al haber incumplido el empleador la formalidad requerida por el art. 243 LCT, conclusión que llega firme a esta Alzada.-

b.-) En lo concerniente al reparo a la condena a entregar el certificado de trabajo y formulario PS 6.2, así como al pago de astreintes por cada día de retardo en la entrega, no procede aceptarlo de conformidad a cómo se resuelve la cuestión, al no reflejar los anexados a fs. 136/139, la real remuneración conforme a la jornada de trabajo efectivamente cumplida y la categoría de labor, debiendo confirmarse el decisorio.

c.-) La crítica en relación a la distribución de las costas queda condicionada al resultado de esta apelación, y no puede admitirse al confirmarse aquí la sentencia de origen, reparando que en lo que concierne al hecho nuevo cuya imposición de costas es también materia de agravio, debe permanecer inmodificable el criterio adoptado por el a quo, al haber sido desestimado aquel y por aplicación del principio objetivo de la derrota (art. 68 CPCC).

d.-) Finalmente el cuestionamiento a la aplicación de costas por honorarios del perito técnico contable, merece ser atendido, en razón de que -tal como lo expresa el recurrente- ha manifestado desinterés oportunamente en la producción de la pericia y que se abstiene de participar en ella (ver fs. 99 vta. y 100) y en particular porque dicha prueba no ha tenido ninguna gravitación en la decisión del tribunal de la primera instancia, resultando de aplicación los arts. 478 inc. 2 del CPCC y 140 del CPT

e.-) En resumidas cuentas y si la ponencia que acabo de expresar resulta compartida por los colegas que me siguen en el uso de la palabra, propicio rechazar el recurso interpuesto por la demandada, confirmando la sentencia en todo cuanto fue materia de agravio, salvo en lo atinente a las costas del perito (conf.Considerando e). Las costas en esta instancia se aplicarán a la recurrente vencida, por haber sido rechazado el recurso en lo sustancial y en virtud del principio objetivo de la derrota previsto por el art. 68 del CPCC

A LA CUESTION PLANTEADA LA DRA. CASAS NÓBLEGA DIJO:

Adhiere a los fundamentos expresados y vota por las conclusiones antedichas precedentemente.

A LA CUESTION PLANTEADA EL DR. BASTOS DIJO:

Que apoyando los fundamentos expuestos voto por las conclusiones antedichas.-

Con lo que terminó el acto quedando acordada la siguiente sentencia, doy fe.

San Fernando del Valle de Catamarca, de de 2019.-

Y VISTOS:

CAMARA N° 147/18

En mérito al Acuerdo que precede y por unanimidad de votos de los Sres. Jueces:

LA CAMARA DE APELACIONES CIVIL, COMERCIAL, DE MINAS Y DEL TRABAJO DE PRIMERA NOMINACIÓN

RESUELVE:

I.-) Rechazar parcialmente el recurso interpuesto por la parte demanda, debiendo confirmarse el fallo en todo cuanto fue materia de agravio, con excepción de lo dispuesto en el punto e) del apartado 5 de la parte explicativa de la presente.

II.-) Costas de Alzada a la apelante vencida. –

III.-) Protocolícese, notifíquese, bajen los presentes autos y repóngase en el Juzgado de origen.

L.D.-