La prueba de la relación laboral debe acreditarla fehacientemente el actor no pudiendo suplirla con el principio in dubio pro operario

Partes: Carabajal Sosa José Luis c/ Prevención ART S.A. s/ cobro de pesos – laboral

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Minas y Laboral de San Luis

Sala/Juzgado: 1

Fecha: 19-jun-2018

Cita: MJ-JU-M-113789-AR | MJJ113789 | MJJ113789

La prueba de la relación laboral debe ser acreditada fehacientemente por el actor no siendo posible suplirla con el principio in dubio pro operario.

Sumario:

1.-Cabe confirmar el rechazo de la demanda por despido, pues fue probado que el actor trabajaba y/o trabaja como profesional independiente, teniendo entre sus clientes a la demandada, además de otras empresas no sólo ART, de modo que no se genera duda alguna acerca de la inexistencia de la relación laboral.

2.-La prueba de la relación laboral debe ser acreditada fehacientemente por el actor no siendo posible suplirla con el principio in dubio pro operario aplicable sólo después de haberse probado la relación laboral.

3.-La presunción contemplada en el art. 23 de la LCT no puede proyectarse a favor del actor, en tanto dicha presunción opera a partir de la acreditación previa de una dependencia o vinculación subordinada, pues lo contrario implicaría aplicar dos presunciones, la de que la prestación fue subordinada y la de que hubo un contrato, lo que excede el texto.

4.-Cuando uno de los sujetos de la relación es un profesional universitario no rige la presunción del art. 23 de la LCT, ya que el orden público no se encuentra comprometido en relación con la libre elección de las alternativas contractuales (contrato de trabajo, locación de obra o servicios profesionales).

Fallo:

En la Ciudad de San Luis, a DIECINUEVE días del mes de JUNIO del año DOS MIL DIECIOCHO, reunidos en su Sala de Acuerdos los Señores Magistrados de la EXCMA. CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL, COMERCIAL, MINAS Y LABORAL Nº 1 DE LA PRIMERA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DE LA PROVINCIA DE SAN LUIS, Doctores JAVIER SOLANO AYALA, HORACIO GUILLERMO ZAVALA RODRIGUEZ (H) y MARIA NAZARENA CHADA, fueron traídos para dictar sentencia en los autos caratulados: “CARBAJAL SOSA JOSE LUIS C/ PREVENCION A.R.T. S.A. S/ COBRO DE PESOS – LABORAL”, Expte. Nº 270872/14. Practicada la desinsaculación que determina el artículo doscientos sesenta y ocho del Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia, resultó de ello que los Señores Magistrados debían votar en el siguiente orden: 1º) DR. HORACIO GUILLERMO ZAVALA RODRIGUEZ (H), 2º) DR. JAVIER SOLANO AYALA, y habiendo asumido la nueva integrante, DRA. MARIA NAZARENA CHADA, pasó a su estudio en 3º término. Estudiados estos autos la Cámara planteó las siguientes cuestiones a resolver:

PRIMERA CUESTIÓN:

¿SE AJUSTA A DERECHO LA SENTENCIA APELADA EN LO QUE HA SIDO MATERIA DE RECURSO?

SEGUNDA CUESTIÓN:

¿QUÉ PRONUNCIAMIENTO CORRESPONDE DICTAR EN DEFINITIVA? ¿CUÁL SOBRE COSTAS?

A LA PRIMERA CUESTIÓN EL DR. HORACIO G. ZAVALA RODRIGUEZ (H) DIJO:

En actuación IOL 7248385 se dicta sentencia por medio de la cual la a-quo resuelve rechazar la demanda interpuesta. En contra de la sentencia en cuestión se alza la actora interponiendo recurso de apelación por lo que luego de los trámites de estilo expresa sus agravios en formato digital IOL 7957030, en dicho memorial basa sus críticas a la sentencia en un solo agravio consistente fundamentalmente, en la valoración incorrecta de la prueba testimonial como del resto del plexo probatorio y no aplicación del principio – entre otros – in dubio pro operario. También en IOL Nº 8000855 obra la réplica de la demandada donde crítica los agravios de la actora solicitando el rechazo del recurso interpuesto.Atento a como se encuentran planteados los agravios vertidos por las partes en sus Poder Judicial San Luis respectivos escritos, es claro que la primer cuestión que debe determinar y expedirse este Tribunal es si se encuentra probada la relación laboral. En tal sentido este Tribunal considera que no es viable tener por acreditada la relación laboral aplicando las previsiones del art. 9 de la LCT (ver R.L. Laboral Nº 66/2010), máxime que conforme las pruebas producidas en autos y lo expresado por la actora en su memorial no se aprecia fundamento contundente, respaldado en las constancias de la causa, que desvirtúen la conclusión de la a-quo de no tener por acreditada la relación laboral de las partes. Analizado las constancias de la causa y en especial la prueba informativa producida a fs. 71/88, es claro y se desprende que el actor, trabajaba y/o trabaja como profesional independiente teniendo entre sus clientes a la demandada, además de otras empresas no sólo ART, de modo que al suscripto no le genera duda alguna acerca de la inexistencia de la relación laboral. En consecuencia voto por esta primera cuestión por la afirmativa.

A LA MISMA PRIMERA CUESTIÓN EL DR. JAVIER SOLANO AYALA DIJO:

Adhiero en lo sustancial al voto del colega preopinante.

Corresponde partir de la premisa que el principio in dubio pro operario sólo se aplica previa acreditación de la relación laboral y no para probar aquélla (R.L. Laboral Nº 1/2006, 69/2007 y 66/2010, entre muchos otros). En tal sentido se ha resuelto que “la prueba de la relación laboral debe ser acreditada fehacientemente por el actor no siendo posible suplirla con el principio in dubio pro operario aplicable sólo después de haberse probado la relación laboral” (CApel.Lab.Villa Mercedes, 17/04/1998, “Herrera, Karina c/ Cresal S.R.L.”, DT 1999-A, 543; LL Gran Cuyo1998, 1026; Información Legal Online, AR/JUR/2574/1998). En cuanto a la pretensión del apelante de que se aplique la presunción contemplada en el art. 23 de la LCT, considero que la misma tampoco puede proyectarse a favor del actor, en tanto dicha presunción opera a partir de la acreditación previa de una dependencia o vinculación subordinada, pues lo contrario implicaría aplicar dos presunciones, la de que la prestación fue subordinada y la de que hubo un contrato, lo que excede el texto. Es decir que “para que opere la presunción el trabajador debe acreditar la relación de trabajo, para lo cual no es suficiente probar la mera prestación, sino que es preciso demostrar que dicha materialidad responde a las características de un trabajo dependiente. (.) la carga de la prueba de la posición de dependencia o subordinación no resulta alterada por la presunción sino que, por el contrario, de esta prueba depende que la presunción sea activada” (ACKERMAN, Mario Eduardo, Ley de Contrato de Trabajo comentada, 1ª ed. Poder Judicial San Luis revisada, Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 2016, t. I, p. 345). Tiene dicho la jurisprudencia que “para que exista una relación regida por la normativa laboral resulta necesario que se encuentre acreditado no sólo la prestación de servicios sino, además, que los mismos se efectuaran en relación de dependencia, pues sólo ellos están contemplados en la significación legal del contrato de trabajo y de la relación de trabajo (arts. 21 y 22, ley de contrato de trabajo). (.) la carga de la posición de dependencia o subordinación no resulta alterada por la presunción del art.23 de la ley de contrato de trabajo, sino que, por el contrario, de esa prueba depende que la misma entre a jugar, ya que lo contrario implicaría subsumir todo el universo jurídico del derecho privado al derecho laboral” (CNApel.Trab., sala I, 20/02/1997, “Downey, Fernando D. c/ Asociación Centro Bíblico de la Iglesia de Cristo y otros”, DT 1997-B, 2269; Información Legal Online, AR/JUR/417/1997). Cabe destacar que parte de la jurisprudencia incluso sostiene que “cuando uno de los sujetos de la relación es un profesional universitario, no rige la presunción del art. 23 de la ley de contrato de trabajo, ya que el orden público no se encuentra comprometido en relación con la libre elección de las alternativas contractuales (contrato de trabajo, locación de obra o servicios profesionales)” (CNApel.Trab., sala VI, “Pérsico, Liberato c/ Sucesión de Pablo Zubizarreta Ward”, DT 1991-B, 1211; en sentido similar “Martín Romero, Margarita c/ Hospital Británico de Buenos Aires”, DT 2001-B, 2300; ambos citados en RODRÍGUEZ MANCINI, Jorge, Ley de contrato de trabajo. Comentada, anotada y concordada, 2ª ed. actualizada y ampliada, La Ley, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2014, t. II, ps. 111-112). Con relación al análisis que hace el apelante de la prueba testimonial, se advierte que lo afirmado por la testigo Mercedes Rosa Amado (fs. 60/61) en cuanto a que el actor “sólo era representante de Prevención”, cae ante la prueba informativa rendida a fs. 71/88, de la que surge que José Luis Carbajal Sosa prestaba servicios para otras aseguradoras de riesgos del trabajo como ser Asociart ART S.A., y también frente a la prueba de informes producida a fs. 89 de la que se desprende que el actor es parte integrante de las sociedades Semed San Luis S.R.L., Empresart S.R.L. y DBT S.R.L. Y con respecto a lo declarado por la testigo Vanesa Yanina Matera (fs.58/59) en cuanto a que el actor atendía en el Instituto Higea únicamente a Prevención ART, esto se contrapone con lo declarado por los testigos Rogelio Raúl Bruera (fs. 65/66 vta.) y Hernán Javier García Giménez (fs. 67/68 vta.), quienes declararon que el actor atendía también a otras aseguradoras como Asociart ART, Galeno ART y Provincia ART, no pudiendo presumirse la existencia de la relación laboral sobre la base de declaraciones testimoniales encontradas. Por lo que cabe concluir en consonancia con lo resuelto por la a quo, que la prueba Poder Judicial San Luis rendida en la causa resulta insuficiente para acreditar la existencia de una relación de dependencia laboral, requisito indispensable para que opere la presunción del art. 23 de la LCT.

A LA MISMA PRIMERA CUESTIÓN LA DRA. MARIA NAZARENA CHADA DIJO:

Que adhiere en un todo con las razones y fundamentos dados por el DR. JAVIER SOLANO AYALA, por lo que vota en el mismo sentido.

A LA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR. HORACIO G. ZAVALA RODRIGUEZ (H) DIJO:

De conformidad como he votado la cuestión anterior propongo al acuerdo se rechace el recurso de apelación deducido por la parte actora. Con costas en ambas instancias a la parte actora (art. 111 del C.P.L.).

A LA MISMA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR. JAVIER SOLANO AYALA DIJO:

Que adhiere en un todo con las razones y fundamentos dados por el DR. HORACIO G. ZAVALA RODRIGUEZ (H), por lo que vota en el mismo sentido.

A LA MISMA SEGUNDA CUESTIÓN LA DRA. MARIA NAZARENA CHADA DIJO: Que adhiere en un todo con las razones y fundamentos dados por el DR. HORACIO G. ZAVALA RODRIGUEZ (H), por lo que vota en el mismo sentido. Con lo que se dio por terminado el acto, previa lectura y ratificación, firman los Señores Magistrados.

SAN LUIS, DIECINUEVE DE JUNIO DE DOS MIL DIECIOCHO.

Y VISTOS:

En mérito al resultado obtenido en la votación precedente, SE RESUELVE:

Rechazar el recurso de apelación deducido por la parte actora. Con costas en ambas instancias a la parte actora (art. 111 del C.P.L.).

REGÍSTRESE, NOTIFÍQUESE Y OPORTUNAMENTE BAJEN.

Firmado digitalmente por los Dres. JAVIER SOLANO AYALA, HORACIO G. ZAVALA RODRÍGUEZ (H) y MARÍA NAZARENA CHADA.