Ilegitimidad del despido indirecto al no haberse acreditado el silencio de la empleadora ante las intimaciones cursadas por el trabajador reclamando asignación de tareas

Partes: Cayuman Pereira Francisco c/ Frutisur S.R.L. y otro s/ despido por otras causales

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Neuquén

Sala/Juzgado: I

Fecha: 23-may-2017

Cita: MJ-JU-M-105163-AR | MJJ105163 | MJJ105163

Ilegitimidad del despido indirecto al no haberse acreditado el silencio de la empleadora ante las intimaciones cursadas por el trabajador reclamando asignación de tareas.

Sumario:

 

1.-Cabe confirmar el rechazo de la demanda por carecer de causa justificante el despido indirecto decidido por el trabajador, desde que la demandada acreditó suficientemente haber dado oportuna y válida respuesta a la intimación que le fue cursada reclamando asignación de tareas efectivas bajo apercibimiento de considerarse injuriado y en situación de despido, acreditando la autenticidad de las dos misivas enviadas que fueron devueltas por dirección insuficiente y destinatario desconocido, respectivamente, lo cual deja sin fundamento alguno al argumento del reclamante relativo al silencio de la empleadora.

Fallo:

NEUQUEN, 23 de mayo de 2017

Y VISTOS:

En acuerdo estos autos caratulados: “CAYUMAN PEREIRA FRANCISCO C/ FRUTISUR S.R.L. Y OTRO S/ DESPIDO POR OTRAS CAUSALES” (JNQLA1 EXP Nº 422908/2010) venidos en apelación a esta Sala I integrada por los Dres. Jorge PASCUARELLI y Marcelo MEDORI, por encontrarse recusada la Dra. Cecilia PAMPHILE, con la presencia de la Secretaria actuante, Dra. Estefanía MARTIARENA, y de acuerdo al orden de votación sorteado el Dr. Jorge PASCUARELLI dijo:

I. A fs. 562/573 vta. el actor deduce recurso de apelación contra la sentencia de fs. 555/559 vta. por la cual se hizo lugar parcialmente a la demanda por la suma de $ 398,96, rechazando los demás rubros y se impusieron las costas en un 90% al actor y en un 10% a la demandada.

Alega, que la sentencia es arbitraria por carecer de fundamentación y resulta nula.

En el primer agravio, sostiene que el Sr. Juez se equivoca al tasar la prueba porque se apartó de la realidad de los hechos, porque las notificaciones del Correo Argentino y de OCA no fracasaron por domicilio insuficiente y domicilio cerrado, porque en autos esa parte acompañó prueba que lo rebate, como las boletas de servicios que distribuía el Correo Argentino. Transcribe el escrito donde contestó el traslado de la presentación de la contraria, denunció hecho nuevo y pidió apertura a prueba.

Agrega, que existe una torpeza y contradicción del Corre Argentino, que por un lado distribuye correspondencia en el domicilio y por otro expresa que es desconocido. Además, dice que domicilio cerrado no equivale a domicilio inexistente y que debe atribuirse a la negligencia del medio empleado y a la demandada.

Asimismo, expresa que no se tuvieron en cuenta las declaraciones de los testigos respecto a la escasa voluntad de la demandada para la prosecución del vínculo y que había dedicado su explotación a la construcción de un barrio privado. Transcribe las declaraciones de Rodríguez, Benavides, Muñoz y Martínez en el expediente principal y en el incidente de embargo.Dice, que el A-quo no consideró nada de estas declaraciones y le impuso al actor una presunción en su contra, al sostener, con formalismo extremo, que la respuesta del empleador había llegado a la órbita de conocimiento del trabajador cuando ello no fue así porque el correo no cumplió con la diligencia de la notificación.

En segundo lugar, se agravia por la imposición de costas. Alega, la falta de profundización del sentenciante en la situación de hecho y las circunstancias concomitantes para calificar de disvaliosa la conducta del demandado. Se refiere a la intimación y que no se morigeran las costas como tampoco apreció las circunstancias que se relacionan con una conducta de la demandada que, aunque se considerara injustificado el distracto, permiten humanizar el peso de las costas y cargarlas en gran parte a la demandada.

Luego, el letrado apela sus honorarios por bajos.

A fs. 576 y vta. la contraria contesta el traslado del memorial. Solicita su rechazo.

II. Ingresando al análisis de la apelación el primer agravio se dirige a cuestionar la valoración de las cartas documentos enviadas por la demandada en respuesta de la intimación del actor; sin embargo, la crítica del recurrente resulta insuficiente para desvirtuar el razonamiento del Sentenciante.

Es que el A-quo sostuvo: “Así las cosas debo decir desde ya que encuentro que el despido indirecto del actor carece de causa justificante desde que la demandada acreditó suficientemente haber dado oportuna y válida respuesta a la intimación del trabajador desde que la frustración del efecto recepticio no le es imputable a ella sino al accionante.” “En efecto, cuando el día 5 de Marzo de 2009 el actor decidió romper el vínculo a través del despido indirecto, la demandada había enviado dos comunicaciones válidas que dan por tierra con la pretensión de considerar la existencia de “silencio ante la intimación”, (fs. 558).

Esta decisión encuentra sustento en las constancias de autos dado que el actor, por telegrama del 24/02/09 (fs.6) intimó para que se le aseguren tareas efectivas bajo apercibimiento de considerarse injuriado y en situación de despido.

Luego, por telegrama del 05/03/09, ante la falta de respuesta a la misiva anterior, comunicó que el silencio constituye grave injuria, hizo efectivo el apercibimiento y se colocó en situación de despido indirecto (fs. 8).

La empleadora sostuvo que no hubo silencio de su parte porque respondió oportunamente la intimación por carta documento del Correo Argentino, de fecha 27/02/09, que fue devuelta por domicilio insuficiente, y también por otra del correo OCA, de fecha 04/03/09, devuelta por destinatario desconocido.

Y si bien el actor negó la autenticidad de esas misivas (mediante el escrito de fs. 278/279) a fs. 446/452 el Correo Argentino S.A. informó que la CD 117800904 del 27/02/09 es auténtica y se devolvió por dirección insuficiente y a fs. 457 OCA S.R.L informó que la Carta Documento OCA CBK0065668-4, impuesta el 04/03/09, fue devuelta por la imposibilidad de ser entregada en destino y que la copia concuerda con la obrante en los registros.

Entonces, considerando que no se encuentra discutido el domicilio y que la prueba informativa acredita la autenticidad de la documental acompañada por la demandada resulta correcto el razonamiento del A-quo e insuficiente la crítica del recurrente, dado que se acreditó la autenticidad de las dos misivas enviadas por la empleadora, nada dice respecto a la segunda, así como las testimoniales que transcribe no se refieren a esta circunstancia y no es posible variar la causa del despido (art. 243 LCT).

Al respecto, esta Alzada ha sostenido que: “Debe concederse que quien elige un medio para comunicar el despido, carga con los riesgos que el mismo implica, pero ello es a condición de que no sea imputable al trabajador la causa que impide la efectividad del medio empleado, como ocurre en el caso de que el telegrama es devuelto por el personal de distribución, con la observación “domicilio cerrado” (cfr. CNAT sala VI, 25-06-79 TySS 1979p.359, citado por esta Sala I, en su anterior composición en autos “ARIAS C/ ISS ARGENTINA S.A.

S/COBRO DE HABERES” (EXP Nº 357294/7).”

“Y en igual sentido, se ha dicho: “Cuando un telegrama, correctamente enviado, es devuelto por el personal distribuidor de la compañía de correos, con la atestación de “domicilio cerrado” se considera que se ha cumplido el fin que persigue la pieza postal, pues la falta de entrega es imputable sólo al destinatario que ha impedido la efectividad del medio empleado” (Sala X, sent.

5714 del 25/02/1999, “Gimenez Oscar c. Editorial Atlántida S.A. s/despido”).”Si la demandada envió el telegrama de contestación a la intimación efectuada por el trabajador, pero dicha pieza no pudo ser entregada porque en varias oportunidades el personal de correos encontró el “domicilio cerrado”, tal situación no puede equipararse a aquellos casos en que la respuesta no llega por circunstancias imputables a quien elige el medio.” “En tal orden de ideas, no habiendo sido cuestionado ni demostrado que no se le hubiesen cursado las misivas a su correcto domicilio, cabe reputar válidas las comunicaciones emplazatorias y considerar que el actor fue intimado en dos oportunidades a presentarse a trabajar” (CNAT, sala V, Dominguez, Javier Marcelo c. Correo Oficial de la República Argentina S.A. s/ despido, DT 2013, diciembre)[…]” “Trasladando estos lineamientos al caso de autos, no encuentro que la falta de anoticiamiento que invoca la accionante, sea atribuible a la empleadora”, (“ARIAS MARTA BEATRIZ C/ ELECTRICIDAD BELGRANO S.A.S/ DESPIDO POR OTRAS

CAUSALES”, EXP Nº 425820/2010).

Luego, en punto a la queja por la imposición de costas, teniendo en cuenta la causa alegada para el despido indirecto, el desconocimiento de las cartas documentos enviadas por el empleador, la prueba de su autenticidad, como se expuso anteriormente, la consiguiente desestimación de la pretensión por el despido indirecto alegada en la demanda y que se reclamó por la suma de $ 114.942,84 prosperando por $ 398,96, no resulta razonable atribuirlas en una mayor extensión a la demandada como pretende el recurrente (cfr. arts. 17 de la ley 921, 68 y 71 del C.P.C. y C.) por lo cual corresponde desestimar el agravio.

Por último, respecto a la apelación de los honorarios por el letrado de la actora por bajos, realizados los cálculos pertinentes, teniendo en cuenta las labores efectuadas por los mismos y las etapas cumplidas, como también el resultado del pleito, las regulaciones efectuadas se encuentran dentro de los parámetros establecidos por la ley 1594 (arts. 6, 7, 9, 10, 20 y 39).

III. Por todo lo expuesto, propongo al Acuerdo rechazar el recurso del actor y la apelación arancelaria de su letrado y confirmar la sentencia de fs. 555/559 vta. en lo que fue materia de recursos y agravios. Imponer las costas por la actuación ante la Alzada al recurrente vencido (arts. 17 de la ley 921 y 68 del C.P.C. y C.) regulando los horarios por la esta etapa en un 30% de los de la anterior.

Tal mi voto.

El Dr. Marcelo MEDORI dijo:

Por compartir los fundamentos vertidos en el voto que antecede, adhiero al mismo expidiéndome de igual modo.

Por ello, esta Sala I:

RESUELVE:

1. Rechazar el recurso del actor y la apelación arancelaria de su letrado y confirmar la sentencia de fs. 555/559 vta. en lo que fue materia de recursos y agravios.

2. Imponer las costas por la actuación ante la Alzada al recurrente vencido (arts. 17 de la ley 921 y 68 del C.P.C. y C.) regulando los horarios por la esta etapa en un 30% de los de la anterior.

3. Regístrese, notifíquese electrónicamente, y, oportunamente, vuelvan los autos al Juzgado de origen.

Dr. Jorge D. PASCUARELLI – Dr. Marcelo MEDORI Dra. Estefanía MARTIARENA – SECRETARIA