Se confirmó la sanción de apercibimiento de multa por cada día de retardo en el cumplimiento de la medida cautelar decretada en contra de la empresa de medicina prepaga recurrente

Partes: C. M. A. c/ OSDE s/ amparo de salud

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: II

Fecha: 21-feb-2017

Cita: MJ-JU-M-104917-AR | MJJ104917 | MJJ104917
Se confirmó la sanción de apercibimiento de multa por cada día de retardo en el cumplimiento de la medida cautelar decretada en contra de la empresa de medicina prepaga recurrente.

Sumario:

1.-Corresponde desestimar la queja deducida por la empresa de medicina prepaga demandada contra la providencia por la que hizo efectivo el apercibimiento e impuso una multa por cada día de retardo con el fin de dar cumplimiento a la medida cautelar decretada, toda vez que lo contrario implicaría revisar una decisión que es consecuencia de otra anterior que se encuentra firme, vulnerándose el principio de la preclusión.

Fallo:

Buenos Aires, 21 de febrero de 2017. MK

AUTOS Y VISTO: el recurso de queja deducido por OSDE a fs. 19/21 vta.; y

CONSIDERANDO:

I.- Según se desprende de las copias acompañadas y constancias del sistema informático, mediante la providencia de fecha 20 de diciembre de 2016, el Sr. Juez de primera instancia hizo efectivo el apercibimiento establecido a fs. 101 (cuya copia obra en esta incidencia a fs. 2) e impuso una multa de $2.000 por cada día de retardo en que la demandada cumpla con la medida cautelar decretada a fs. 11 de los autos principales (ver fs. 5).

Contra dicho pronunciamiento, la accionada interpuso recurso de revocatoria con apelación en subsidio (ver fs. 9/12).

Por providencia de fecha 27 de diciembre de 2016, el magistrado desestimó la revocatoria planteada en base a que la decisión atacada era una consecuencia de actos que se encuentran firmes y consentidos. Y atento al estado de autos y lo dispuesto por el art. 498 del Código Procesal, rechazó por improcedente la apelación deducida en subsidio (ver fs. 18); motivo que dio origen a la presente queja en los términos del art. 282 del Código Procesal (ver fs. 19/21 vta.).

II.- La recurrente sostiene que debió concederse la apelación presentada porque se refiere a la imposición de una multa basada en un inexistente incumplimiento de la medida cautelar. Así, precisa que toda vez que el actor no acompañó un pedido médico actualizado en el que se detalle la fecha y lugar donde se realizaría la cirugía, la demandada no se encuentra en condiciones de acatar la cautelar, por lo que no se configuró incumplimiento alguno que dé sustento a la intimación y posterior fijación de astreintes.

A su vez, sostiene que el rechazo del recurso se basó en un cálculo erróneo de los plazos procesales, indilgando que la presentación fue extemporánea cuando fue realizada dentro de los términos del Código de rito.Por ende, el a quo, en vez de tener en cuenta las manifestaciones esgrimidas por su parte, sólo justificó el rechazo de la apelación en lo dispuesto en el art. 498 del CPCCN, violándose así su derecho de defensa en juicio.

III.- Que, ante todo cabe precisar que el recurso de queja es el remedio procesal tendiente a obtener que el Tribunal competente para conocer en segunda instancia, tras revisar la decisión tomada por el juzgador (preliminarmente en orden a si el recurso fue bien o mal denegado) revoque la providencia denegatoria de la apelación, la declare admisible y eventualmente disponga sustanciarla en la forma y efectos que correspondan (conf. esta Sala, causa n° 5890/2004/1 del 21.6.2016 y sus citas, entre muchas otras).

IV.- En los términos en los cuales la cuestión ha quedado planteada, esta Sala entiende que la denegación del recurso de apelación interpuesto en subsidio por OSDE es ajustada a derecho, aunque por razones distintas a las invocadas por el magistrado.

Si bien es correcto que el Código Procesal mediante el art. 498, inc. 6° establece que en los procesos sumarísimos sólo son apelables la sentencia definitiva y las providencias que decreten o denieguen medidas precautorias (conf. esta Sala, causa n° 3934/2015/2 del 31.3.16, entre muchas otras), también lo es que las sanciones procesales desde siempre han sido pasibles de objeto de apelación.

La idea proviene del derecho penal y del “doble conforme” para asegurar la justicia de la medida. De allí que el recurso de apelación debe proceder en cualquier caso y tipo de proceso (aunque tenga limitado el sistema de recursos) por encontrarse implicada -directa o indirectamente- la defensa en juicio, por ser éste un derecho de rango constitucional que hace a las reglas del debido proceso, que excede la restricción que pudiera emanar del ordenamiento ritual (Cfr. Enrique M. Falcón, Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. Comentado, Concordado y Anotado, Bs. As., Ed. Abeledo Perrot, Año 2008, T. III, págs. 335 y ss.y sus citas).

Sin embargo, cabe aclarar que a diferencia de lo sostenido por la quejosa, aquí no existe un problema de cómputos de plazos ni el magistrado ha rechazado la apelación en subsidio por considerarla extemporánea; sino que el motivo fue que la demandada se agravia por la fijación de una sanción conminatoria cuando consintió la previa intimación a cumplimentar la cautelar decretada, bajo apercibimiento de fijarse la multa que posteriormente se ordenó en el auto recurrido.

La mera manifestación relativa a que “.no es posible hablar de incumplimiento por parte de mi representada.” (ver presentación de OSDE a fs. 3) no obsta lo dispuesto presentemente, pues ello no suple la falta de utilización de alguno de los remedios procesales establecidos para cuestionar la providencia de intimación. Por ende, dicho acto procesal ha quedado firme y ello trae de suyo la imposibilidad de rebatirlo pues la perentoriedad de los plazos supone su preclusión, sin necesidad de pronunciamiento a su respecto (confr. Jorge L. Kielmanovich, Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, ed. Lexis Nexis, to I, pág. 273).

Tal criterio ha sido admitido por la doctrina y por la jurisprudencia (conf. Palacio, L.E., Derecho Procesal Civil, 1979, T. V., pág. 91, nota 21; Colombo, C. J., Código Procesal Civil y Comercial de la Nación anotado y comentado, 1969, pág. 45; Sala I, causas 32.188 del 2.5.96 y 3811 del 13.8.98, entre muchas otras), pues de lo contrario se habilitaría una nueva vía de impugnación de las resoluciones, con desmedro del principio de preclusión, generando una situación de inseguridad acerca de la firmeza de los actos procesales cumplidos (conf. esta Sala, causa n° 245/1994/1 del 26.8.16 y sus citas).

Así las cosas, las quejas propuestas por la recurrente devienen improcedentes pues ello implicaría revisar una decisión que es consecuencia de otra anterior que se encuentra firme, vulnerándose así el mencionado principio de la preclusión (conf. esta Sala, causa n° 10.036 del 15.7.03).

Por ende, esta Sala RESUELVE: desestimar la queja interpuesta por la demandada.

La señora Jueza de Cámara doctora Graciela Medina no suscribe la presente por hallarse en uso de licencia (art. 109 del Reglamento para la Justicia Nacional).

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

ALFREDO SILVERIO GUSMAN

RICARDO VÍCTOR GUARINONI