Prescripción del reclamo de honorarios en una sucesión

diferencia-salarioPartes: Gatti Carlos Rene s/ sucesión ab-intestato

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: C

Fecha: 13-sep-2016

Cita: MJ-JU-M-101286-AR | MJJ101286 | MJJ101286
Sumario:

1.-Corresponde hacer lugar a la excepción de prescripción opuesta por la cónyuge supérstite contra el reclamo de honorarios dado que la inactividad del interesado se prolongó por un tiempo ampliamente superior al previsto en el art. 4032, inc. 1° del CCiv., sin que hubiere exteriorizado adecuadamente la voluntad de exigir el pago de los honorarios a su ex clienta.

2.-A los fines de un reclamo por honorarios el plazo de prescripción aplicable resulta ser el bienal previsto por el art. 4032 inc. 1° del CCiv. y dicho plazo, rige respecto del juicio terminado o cuando el abogado haya cesado de intervenir, dado que el hecho determinante es la cesación del profesional, ya sea por terminación del pleito o por la conclusión de su vínculo con el cliente.

3.-La obligación de pagar los honorarios comunes en el sucesorio no reviste el carácter de solidaria,sino simplemente mancomunada, en razón de lo cual no corresponde reclamar la totalidad de sus honorarios a uno de los herederos sino que sólo puede exigirse el pago de la proporción que le corresponde afrontar, en orden a su alícuota en el patrimonio relicto.

4.-Considerando que los honorarios correspondientes a los trabajos comunes deben ser soportados por todos los herederos en sus respectivas proporciones, habiendo cesado el patrocinio del actor respecto de la cónyuge supérstite, no se requería la culminación del sucesorio para el reclamo de sus honorarios devengados hasta su cesación y por aquélla adeudados.

Fallo:

Buenos Aires, 13 de septiembre de 2016.- MCK

Y VISTOS Y CONSIDERANDO:

I) A fs. 467/468 el Sr. Juez A quo desestimó la excepción de prescripción opuesta por la cónyuge supérstite contra el reclamo de honorarios no regulados al Dr. Guillermo Ernesto Ferrari.

Contra dicho decisorio se alza la referida a fs. 471, quien funda sus agravios a fs. 475/485 y cuyo traslado fue contestado a fs. 491/498.

La apelante se queja -en líneas generales- de que se requiriera un acto expreso de revocación del patrocinio, y de que se considerara que no existía monto determinado en la causa respecto de los bienes transmitidos por el causante, lo que impedía conocer la base regulatoria, que existían bienes pendientes de inscripción, circunstancias ésta que no permitían el comienzo del plazo prescriptivo. Se queja de la adopción del criterio restrictivo y de la imposición de costas decidida.

II) Ante todo, se impone recordar que el Tribunal no se encuentra obligado a seguir a las partes en todos sus argumentos sino sólo en aquéllos que considera conducentes al esclarecimiento del litigio. Es decir que no tiene el deber de tratar todas y cada una de las argumentaciones de las partes, sino tan sólo aquellas que estime que poseen relevancia para sustentar la decisión (Fallos: 258:304; 262:222; 310:267, entre otros).

Asimismo, en sentido análogo, tampoco es obligación del juzgador ponderar todas las pruebas agregadas, sino las que estime apropiadas para resolver el caso (art. 386, in fine, del ritual; CSJN, Fallos: 274:113; 280:3201; 144:611).

Por lo tanto, no seguiremos a los recurrentes en todas y cada una de sus argumentaciones sino que abordaremos las cuestiones que consideramos sustanciales y conducentes para decidir el conflicto.

III) En la especie, no se encuentra discutido que el plazo de prescripción aplicable resulta ser el bienal previsto por el art. 4032 inc. 1° del Cód. Civil. Dicho plazo, rige respecto del juicio terminado o cuando el abogado haya cesado de intervenir.El hecho determinante es la cesación del profesional, ya sea por terminación del pleito o por la conclusión de su vínculo con el cliente.

El caso que nos ocupa encuadra en el segundo supuesto, -abogado o procurador que cesa de intervenir-, por lo que el plazo empezará a correr con la renuncia al mandato o patrocinio, o al notificársele la revocación del poder o del patrocinio, pues sólo a partir de entonces quedará expedita la vía para ejercer la acción cuya prescripción se opone. (Sumario N°21445 de la Base de Datos de la Secretaría de Jurisprudencia de la Cámara Civil, CNCiv. Sala F, “Casaroli, Leopoldo s/ sucesión Ab-Intestato” del 17/11/11). Ello así siempre que conozca la composición del acervo sucesorio pues a partir de allí nace para él la carga de activar, en tiempo propio, la correspondiente tasación.

IV) Aclarado el punto, se advierte que si bien en autos no existe constancia expresa de que la Sra. María Cristina González le hubiere notificado o revocado expresamente el patrocinio al Dr. Ferrari, no puede soslayarse que el mismo conocía que aquélla actuaba con otro letrado. En efecto, el Dr. Ferrari Gatti. -2- suscribió el 5 de Octubre de 2010 con el letrado de la actora de aquel momento un pedido de suspensión de la audiencia (ver fs. 208), a su vez en diciembre de 2012 suscribió una cédula dirigida a la incidentista y sus nuevos letrados conforme resulta de fs. 231.

Ello, sin hesitación alguna importó la toma de conocimiento de la presentación del nuevo patrocinante de la cónyuge supérstite, que lo ha excluído.

V) Ahora bien, como ya se expusiera, aún cuando pudiere considerarse -en el mejor de los casos para el letrado- que éste ha tomado conocimiento de la tácita revocación del mandato con la suscripción de la cédula de fs. 231, lo cierto es que de cualquier manera -tal como ya se expusiera- el Dr.Ferrari no se encontraba en condiciones de solicitar la regulación de sus honorarios sino hasta que se conociera la exacta composición del acervo sucesorio, pues a partir de allí nace para el letrado la carga de activar, en tiempo propio, la correspondiente tasación.

De las constancias de autos, se desprende que el patrimonio hereditario quedó definitivamente configurado con la presentación de fs. 226/227 de fecha 4 de diciembre de 2012, o en el mejor de los casos, con el reconocimiento que efectúa la actora a fs. 311 (aún cuando alega que podría haber algún bien que desconoce) acontecida el primero de febrero de 2013.

Ergo, y considerando que el Dr. Ferrari suscribió el escrito de referencia, a partir de allí le incumbía activar la regulación de honorarios. Es dable destacar que además el propio interesado sustenta su pedido en los valores que se determinaran en aquélla presentación.

Así, y aún cuando no se desconoce el carácter restrictivo con que debe apreciarse la prescripción, lo cierto es que dado que la inactividad del interesado se prolongó por un tiempo ampliamente superior al previsto en el artículo 4032, inc. 1° del Código Civil, sin que hubiere exteriorizado adecuadamente la voluntad de exigir el pago de los honorarios a su ex clienta, la situación conduce indefectiblemente a la prescripción de la acción y por ende, a la imposibilidad de exigir judicialmente su cobro. En efecto, desde el primero de febrero de 2013 (posición más favorable para el letrado) y hasta que peticionara la regulación de sus honorarios el 10 de mayo de 2016, ha transcurrido en exceso el plazo de prescripción que prevé el inc. 1° del art. 4032 del Cód.Civil.

Se insiste, quien pretende la regulación de honorarios conocía la composición del patrimonio transmitido, por lo que nada le impedía al profesional estimar su valor y pedir la regulación de sus honorarios durante el tiempo que siguió a la cesación de su patrocinio.

VI) Por último, tampoco puede perderse de vista que la obligación de pagar los honorarios comunes en el sucesorio no reviste el carácter de solidaria, sino simplemente mancomunada, en razón de lo cual no corresponde reclamar la totalidad de sus honorarios a uno de los herederos sino que sólo puede exigirse el pago de la proporción que le corresponde afrontar, en orden a su alícuota en el patrimonio relicto (CNCiv. Sala C, “Hidalgo, Carlos y Garzón de Hidalgo”, 4/2/1999, C. c257058).

Gatti. -3- En mérito a ello, y considerando que los honorarios correspondientes a los trabajos comunes deben ser soportados por todos los herederos en sus respectivas proporciones, habiendo cesado el patrocinio del Dr. Ferrari respecto de la cónyuge supérstite, tampoco se requería la culminación del sucesorio para el reclamo de los honorarios devengados hasta su cesación y por aquélla adeudados.

VII) Por todo ello, SE RESUELVE: Revocar la resolución recurrida de fs. 467/468 en cuanto ha sido materia de agravio, y consecuencia hacer lugar a la excepción de prescripción opuesta por la cónyuge supérstite a fs. 439 vta. pto. II/444 contra los honorarios pretendidos a su respecto por el Dr. Ferrari. Con costas de alzada al letrado vencido (Arts. 68 y 69 del Cód. Procesal). Regístrese, notifíquese en los términos de la Acordada N°. 38/13 de la CSJN, publíquese y oportunamente devuélvase. Se deja constancia que la vocalía n° 8 se encuentra vacante.

OMAR LUIS DÍAZ SOLIMINE

LUIS ALVAREZ JULIÁ