Rechazan la imputación a un supervisor de tareas pues fue intimado en virtud de sus funciones en la empresa, más no a título personal.

DemandaPartes: Velazquez Gonzalo David c/ Ghittoni José Horacio y/o q.r empleador y/o responsable s/ indemnización laboral

Tribunal: Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Corrientes

Fecha: 7-ago-2015

Cita: MJ-JU-M-94046-AR | MJJ94046 | MJJ94046

Se juzga que no existió responsabilidad solidaria del codemandado, pues si bien el trabajador le imputa haber sido su empleador, probado que supervisaba sus tareas se concluye que era un empleado más de la principal demandada.

Sumario:

1.-Cabe confirmar el rechazo de la demanda, pues de los telegramas cursados por el actor surge con meridiana claridad que en esa ocasión las intimaciones en los términos de la Ley 24.013 fueron dirigidas a la radio y al codemandado en su calidad de supervisor de las tareas, jamás a éste último a título personal; por ello, si el actor se consideró desde el inicio como empleado únicamente de la emisora respecto de la cual se consideró despedido en forma indirecta, al no haber demandado a ésta a pesar de haber mandato para que así lo hiciera, la demanda no podrá tener éxito alguno, aún cuando el demandado deba ser tenido por confeso a tenor de los hechos expuestos en la demanda, por cuanto los telegramas cursados previos al inicio del proceso contradicen abiertamente los hechos que pudieran ser admitidos como ciertos por aplicación de la presunción derivada de la confesión ficta.

2.-Si el demandado solamente supervisaba las tareas del actor, mal podía ser empleador, sino, a lo sumo, otro empleado de la misma empresa aunque de mayor jerarquía; si no lo entendió así el actor, debió señalarlo desde el principio, lo que hizo recién al demandar, añadiendo la circunstancia de la probable responsabilidad solidaria de la emisora, dato que jamás habría integrado el elenco de los hechos expuestos telegráficamente

3.-La exigencia impuesta por parte del sentenciante de ser claro en la exposición de los hechos y su correspondencia con el contenido de los telegramas cursados de manera previa al inicio de la demanda, a la vez que la persona a quién se dirige la intimación bajo apercibimiento de considerarse despedido sea quién resulte la accionada en el proceso, importó una derivación razonada del derecho vigente con arreglo a las constancias producidas en la causa, lo cual repele toda tacha de ilegalidad endilgada por la recurrente.

Fallo:

En la ciudad de Corrientes, a los siete días del mes de agosto de dos mil quince, estando reunidos los señores Ministros del Superior Tribunal de Justicia, Doctores Fernando Augusto Niz y Eduardo Gilberto Panseri, con la Presidencia del Dr.

Guillermo Horacio Semhan, asistidos de la Secretaria Jurisdiccional Dra. Marisa Esther Spagnolo, tomaron en consideración el Expediente Nº LXP – 3042/10, caratulado: “VELAZQUEZ GONZALO DAVID C/ GHITTONI JOSE HORACIO Y/O QUIEN RESULTE EMPLEADOR Y/O RESPONSABLE S/ INDEMNIZACION LABORAL (LABORAL)”. Habiéndose establecido el siguiente orden de votación:

Doctores Fernando Augusto Niz, Guillermo Horacio Semhan y Eduardo Gilberto Panseri.

EL SUPERIOR TRIBUNAL DE JUSTICIA

SE PLANTEA LA SIGUIENTE:

C U E S T I O N

¿QUÉ PRONUNCIAMIENTO CORRESPONDE DICTAR

EN AUTOS?

A LA CUESTION PLANTEADA EL SEÑOR MINISTRO

DOCTOR FERNANDO AUGUSTO NIZ, dice:

I.- Contra la sentencia pronunciada por la Excma. Cámara de Apelaciones de la ciudad de Curuzú Cuatiá (fs.594/620) que, en lo concerniente a esta instancia extraordinaria, rechazó el recurso de apelación interpuesto por el actor y confirmó la decisión del primer juez desestimatoria de la demanda, con costas, esa parte dedujo el recurso de inaplicabilidad de ley en análisis (fs. 627/639).

II.- Satisfechos los recaudos formales previstos en la legislación procesal de rito para ese medio impugnativo extraordinario, corresponde considerar los agravios en los que se fundamenta.

III.- Luego de un extenso relato de lo acaecido en este proceso, de enumerar una serie de normas legales y lo dispuesto en la Constitución Nacional (fs.627/635), parte la recurrente de una premisa básica para exponer sus agravios: que en la demanda -admitido en el responde- se dijo que Velázquez prestó servicios a favor de Ghittoni en su carpintería hasta el momento que el contrato fue cedido al establecimiento radial de la emisora LT12 Gral. Madariaga.Lo cual está acreditado, expresó. Continuó exponiendo que si se dan por ciertos los hechos expuestos en la demanda a través de la confesional ficta, no contradichos por prueba en contrario, el actor prestó servicios de vigilancia al tiempo del distracto como sereno en la planta de la emisora radial de la que era Director Ghittoni, por ello, debió ser regularizada su situación ( la cesión ) dentro del plantel de dependiente de la emisora radial LT 12, Gral Madariaga, que es lo reclamado. Es esa la situación que explica el porqué, argumentó, del texto de las intimaciones cursadas tanto a cedente como cesionaria.

Desconocer la transferencia operada entre Ghittoni (dueño de la carpintería) y Ghittoni (Director de la emisora radial y representante legal de ella), con el consiguiente y efectivo traslado de las tareas prestadas por el actor en el primer establecimiento al segundo, situación no registrada, contradice lo normado en los arts.

9, 14 y 17 bis de la L.C.T. y demás normativas de Radiodifusión agregadas a la causa. Asimismo, resultó evidente, agregó, que cuando Velázquez inició su demanda sólo pudo realizar el reclamo respecto de Ghittoni por ser el responsable de que la cesión de su contrato no fuera materializada.

IV.- No obstante el esfuerzo desplegado por la parte recurrente en demostrar la razón y correspondencia entre las intimaciones cursadas y los hechos invocados en la demanda, no alcanzan sus argumentaciones a conmover la solidez del pronunciamiento dictado por la Excma.Cámara interviniente, tribunal este que efectuó un claro y minucioso examen de las constancias y hechos comprobados en el proceso, correlacionando el contenido de los telegramas cursados y a quién fueron dirigidos con anterioridad a la iniciación de la demanda, con la persona demandada en estos autos.

Desde tal perspectiva, advierto que la exigencia impuesta por la Cámara no solamente encuentra su fundamento en el principio de buena fe (art.63, L.C.T.), sino que redunda en la seguridad jurídica, garantizando a quienes son partes de una contienda judicial el derecho de defensa en juicio.

A partir de esa directriz, el tribunal “a-quo” especificó lo siguiente: que en la demanda el actor afirmó haber trabajado a las órdenes de GHITTONI en una carpintería que éste explotaba y funcionaba en su domicilio. La relación se habría iniciado el 1 de febrero de 2.005. Más adelante, para el año 2.009, cuando el demandado fue designado Director de LT 12 Radio General Madariaga ordenó al actor la realización de trabajos de reparación y mantenimiento en la planta transmisora de la radio lo que habría ocurrido entre marzo y julio de 2.009. Incluso sus haberes habrían sido abonados mediante cheques de cuenta de la emisora.Que con posterioridad se trató de inscribir al accionante como Monotributista, en intención de disimular la verdadera relación laboral.

Luego, verificó lo acontecido en la etapa de intercambio epistolar, oportunidad que el actor señaló que comenzó siendo empleado de GHITTONI quién luego cedió el contrato a favor de la emisora LT 12 RADIO GENERAL MADARIAGA.

En el contexto analizado advirtió que jamás pudo el actor mudar en la demanda los hechos sostenidos desde un comienzo – los telegramas cursados previos al inicio de la demanda que refirieron a la cesión en el año 2009 del contrato que Velázquez tenía para con GHITTONI a favor de LT 12 RADIO GENERAL MADARIAGA-, habiendo incluso dirigido las intimaciones para configurar el despido indirecto e imputar responsabilidad no en forma personal al aquí accionado, sino y en todo caso, como presunto responsable por ser el director de la emisora radial.

Correctamente concluyó la Cámara y verifico nuevamente en este instancia extraordinaria que de los telegramas cursados por el actor surge con meridiana claridad que en esa ocasión (ver fs.31/43) las intimaciones en los términos de los arts. 8,9.10,11 y 15 de la ley 24.013 fueron dirigidas a LT12 RADIO GENERAL MADARIAGA Y A SU DIRECTOR HORACIO GHITTONI en calidad de Supervisor de las tareas, jamás a éste último a título personal.De ahí que concluir el ” a-quo” – como lo hizo- que si el actor se consideró desde el inicio como empleado únicamente de la emisora respecto de la cual se consideró despedido en forma indirecta, al no haber demandado a ésta a pesar de haber mandato para que así lo hiciera, la demanda no podrá tener éxito alguno, aún cuando el demandado -GUITTONI- deba ser tenido por confeso a tenor de los hechos expuestos en la demanda, por cuanto de la prueba incorporada a la demanda consistente en los telegramas cursados previos al inicio del proceso, contradicen abiertamente los hechos que pudieran ser admitidos como ciertos por aplicación de la presunción derivada de la confesión ficta.

Todo ello sin perjuicio de haber analizado también la Cámara que si el demandado en estos autos solamente supervisaba las tareas del actor, mal podía ser empleador, sino, a lo sumo, otro empleado de la misma empresa aunque de mayor jerarquía. Si no lo entendió así el actor, debió señalarlo desde el principio, esto es indicar que GHITTONI a pesar de ser Director de la emisora radial, continuaba siendo su directo empleador, lo que hizo recién al demandar, añadiendo la circunstancia de la probable responsabilidad solidaria de la emisora, dato que jamás habría integrado el elenco de los hechos expuestos telegráficamente (ver fs.618 y vta.). Este argumento conducente del sentenciante para definir su postura tampoco logró rebatirse de modo idóneo.

V.- Por consiguiente, la exigencia impuesta por parte del sentenciante de ser claro en la exposición de los hechos y su correspondencia con el contenido de los telegramas cursados de manera previa al inicio de la demanda; a la vez, que la persona a quién se dirige la intimación bajo apercibimiento de considerarse despedido sea quién resulte la accionada en el proceso, importó una derivación razonada del derecho vigente con arreglo a las constancias producidas en la causa, lo cual repele ahora toda tacha de ilegalidad endilgada por la aquí recurrente.

En verdad, el vicio de incongruencia erróneamente endilgado es atribuible al propio demandante quien incurrió en la contradictoria postura entre la asumida al momento de emplazar y configurar el despido, y la adoptada al redactar los términos de la demanda y contra quién accionó, habiéndolo hecho de modo personal contra GHITTONI cuando omitió hacerlo al cursar la intimación extrajudicial.

Lo expuesto resulta suficiente para propiciar el rechazo del recurso de inaplicabilidad de ley interpuesto. Por lo tanto, de compartir mis pares este voto propicio declararlo improcedente, con costas a cargo de la recurrente vencida, en su mérito, confirmar la sentencia recurrida. Y regular los honorarios de las Dras. ANA MARIA ROJAS, vencida, los pertenecientes a CLAUDIA PATRICIA QUEVEDO, vencedora, ambas como Monotributistas frente al I.V.A. en el 30% de la cantidad que deba fijarse para los honorarios de la primera instancia (art. 14, ley 5822).

A LA CUESTION PLANTEADA EL SEÑOR

PRESIDENTE DOCTOR GUILLERMO HORACIO SEMHAN, dice:

Que adhiere al voto del Sr. Ministro Dr. Fernando Augusto Niz, por compartir sus fundamentos.

A LA CUESTION PLANTEADA EL SEÑOR MINISTRO

DOCTOR EDUARDO GILBERTO PANSERI, dice:

Que adhiere al voto del Sr. Ministro Dr. Fernando Augusto Niz, por compartir sus fundamentos.

En mérito del precedente Acuerdo el Superior Tribunal de Justicia dicta la siguiente:

1°) Rechazar por improcedente el recurso de inaplicabilidad de ley interpuesto, con costas a cargo de la recurrente vencida, en su mérito, confirmar la sentencia recurrida.

2°) Regular los honorarios de las Dras. ANA MARIA ROJAS, vencida, los pertenecientes a CLAUDIA PATRICIA QUEVEDO, vencedora, ambas como Monotributistas frente al I.V.A. en el 30% de la cantidad que deba fijarse para los honorarios de la primera instancia (art. 14, ley 5822).

3°) Insértese y notifíquese.

Fdo. Dres. Fernando Niz

Guillermo Semhan