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Rechazan demanda de despido por considerar que al distracto, el trabajador ya no prestaba servicios para el empleador

RenunciaPartes: González Jorge Mario c/ Cooperativa de Taxis de Mendoza LTDA (Cotamenend LTDA) s/ despido

Tribunal: Cámara del Trabajo de Mendoza

Sala/Juzgado: Quinta

Fecha: 3-feb-2015

Cita: MJ-JU-M-90793-AR | MJJ90793 | MJJ90793

No procede la demanda interpuesta por el trabajador que se consideró despedido, pues resulta acreditado que a la fecha del supuesto distracto el actor no prestaba servicios para la demandada.

Sumario:

1.-Debe rechazarse la demanda deducida, pues el actor emplaza a que le rectifiquen y aclaren despido verbal bajo apercibimiento de despido, pero de sus propias afirmaciones, y de las testimoniales recibidas surge que el mismo no estaba prestando servicios para la cooperativa en dicho período, y sí estaba prestando servicios para otra persona, por tanto el despido indirecto configurado deviene en improcedente.

2.-Al considerarse despedido el actor violó el principio de buena fe que debe regir toda relación laboral, atento a no darse ninguno de los presupuestos que configuran la existencia de una relación laboral, ya que el mismo no percibía instrucciones de la cooperativa, no efectuaba rendición de cuenta alguna a la misma, ni percibía haberes de la demandada, hecho que se corrobora con los propios recibos de sueldo acompañados por el actor.

3.-Al momento de considerarse despedido el actor la relación ya no se encontraba vigente, dándose los presupuestos del art. 241 párr.4 LCT en virtud de la conducta desplegada por las partes, ya que el actor no prestaba servicios para la cooperativa y había comenzado a trabajar para otra persona, no habiendo comparecido ni prestado servicio alguno para su anterior empleador, lo cual denota una clara voluntad de no continuar con el vínculo.

Fallo:

En la ciudad de Mendoza, a los 3 días del mes de Febrero de dos mil Quince, en la Sala Unipersonal N° 1 de la Excma. Quinta Cámara del Trabajo, la Dra. Viviana E. Gil, en cumplimiento de lo dispuesto por la ley 7.062, a efectos de dictar sentencia en autos N°12.190 caratulados «GONZALEZ, JORGE MARIO C/ COOPERATIVA DE TAXIS DE MENDOZA LTDA, (COTAMENEND LTDA) P/DESPIDO» MENDOZA, 3 de FEBRERO de 2015.- VISTO: El llamado de autos para dictar sentencia de fs. 270, de los que:

R E S U L T A:

I.- A fs. 13/17 se presenta la Dra. María Luz Corte, en repre-sentación del Sr. JORGE MARIO GONZALEZ, mediante poder Apud Acta que acompaña, y promueve demanda laboral ordinaria, en contra de COOPERATI-VA DE TAXIS DE MENDOZA LTDA (COTAMEND LTDA) reclamando el pago de la suma de $ 18.000 o lo que en más o en menos resulte de las probanzas de la causa, con más sus intereses legales, costas.

En el relato de los hechos expresa que ingresó a trabajar para la demandada el 1/7/93, en calidad de chofer de taxis, cumpliendo un horario de 4 a 16 hs., laborando algunos días de la semana con recargo hasta las 22 o 23 hs. ya que no tenía relevo.

Refiere que percibía como es común en la actividad del sector el 30% de la recaudación mensual, lo que no se reflejaba en los recibos de suel-dos, ya que percibía un promedio de $750 mensuales y en los recibos figuraba una remuneración de $ 208,84.

Expresa que el automóvil que conducía era propiedad de la co-operativa, pero la habilitación de Transporte pertenecía al Sr.José Guiñazú, sucediendo en el mes de Julio de 2002, aparentemente problemas entre ellos, los cuales eran desconocidos por el actor, y dio lugar a que el presidente de la cooperativa, le manifestara al actor en forma verbal, que teniendo en cuenta la no renovación del contrato de alquiler sobre el automóvil propiedad del Sr. Gui-ñazú, permisionario del servicio, la cooperativa no podía seguir manteniéndolo en actividad, porque no había vehículos disponibles, prometiéndole transferirle la propiedad del vehículo a su parte en pago de la indemnización por antigüe-dad.

Esgrime el actor, que luego de estos episodios, el Sr. Guiñazú, le ofreció darle trabajo como relevo en horario nocturno mientras arreglaba su situación con la cooperativa, habiendo concurrido en innumerables oportunida-des a la cooperativa a fin de solicitar su reinstalación o el pago de la indemni-zación por despido, sin obtener una respuesta concreta, mientras tanto realiza-ba el actor changas para Guiñazú en horarios que el mismo disponía.

Finalmente refiere el actor que en Octubre el presidente de la co-operativa lo deja en libertad de acción, por lo que su parte envía un TCL el 31/10/02, donde emplaza en 48 a que ratifique o rectifique despido verbal y le aclare situación laboral como conductor de taxi, bajo apercibimiento de consi-derarse despedido.

Manifiesta el actor que la demandada en fecha 5 de Noviembre de 2002, contesta rechazando su anterior misiva por improcedente, ya que no ha sido despedido ni verbal ni de ninguna otra forma, por lo que lo intima en 48 hs. a que proceda a reintegrarse al trabajo, bajo apercibimiento de disolver el contrato de trabajo por abandono.

Luego el día 8 de abril de 2003, el actor expresa que advirtiendo que no le pagaría nunca, envió una nueva intimación donde le expresa que: » le comunico y le hago saber que no habiendo acordado con ud.no obstante el tiempo transcurrido ni la reinstalación en mi puesto de trabajo, ni el pago de la indemnización por despido, le hago presente que doy por disuelto el vínculo de trabajo y accionaré judicialmente».

Dicha misiva refiere fue contestada por la accionada en fecha 18 de abril de 2003, donde rechaza dicha epistolar por improcedente, toda vez que ud. desde el 31 de octubre de 2002, hizo abandono de sus tareas para traba-jar a las órdenes de otro empleador, en la misma actividad y horario que lo hacía para con la cooperativa, lo que su conducta encuadra dentro de las pre-visiones del art. 241 LCT, 3 parr., lo intimo en 48 hs. ratifique o rectifique su emplazamiento bajo apercibimiento de formular denuncia penal, toda vez que pretende en forma maliciosa hacerse de un crédito en forma indebida.

Hace referencia el actor a jurisprudencia de la no aplicación de la figura del art. 241 LCT. Solicita medida cautelar que luego es desistida a fs. 29, practica liquidación, ofrece pruebas.

II.- A fs. 32/38 se presenta el Dr. Jorge David Abdala, en repre-sentación de la Cooperativa de Provisión y Servicios CO.TA.MEND. LTDA, y contesta demanda, donde luego de una negativa general, niega en particular los días y jornada que indica el actor, que percibiera la suma de $750 mensua-les, que el vehículo que conducía fuera propiedad de la cooperativa, que en el mes de julio de 2002 haya habido problemas entre la cooperativa y el Sr.Gui-ñazú, niega que se la haya prometido transferirle la propiedad del vehículo en cuestión como pago por la indemnización por antigüedad, desconoce si Guiña-zú le ha dado trabajo como relevo, niega que haya reclamado por medio alguno el pago de la indemnización, niega promesa de acuerdo con el actor, niega que exista injuria suficiente para que el actor se considere despedido, niega e im-pugna la liquidación por no ser ajustada a derecho, como que le corresponda la procedencia de los rubros que reclama.

En los hechos refiere que el actor ingresó en la fecha que indica en la demanda y en la categoría de chofer de taxi, la cual se encuentra regula-da por el CCT 67/89, el cual establece que la remuneración se compone del 30% de la recaudación bruta diaria que realiza el taxi en el turno de trabajo del dependiente.

En cuanto a los hechos concretos de autos, refiere que el actor trabajó en el Aditamento 018, propiedad del Sr. Guiñazú, como es expresamen-te reconocido por el actor en su demanda, siendo el Sr. Guiñazú socio de la cooperativa.

Sigue diciendo la accionada que el año 2002, Guiñazú vende su taxi al Sr. Cavero Jorge, quien a partir de ese momento asume la explotación del taxi con el chofer incluido, quien aceptó la cesión de su contrato con éste último, desconociendo su parte el arreglo celebrado entre Guiñazú, Cavero y el actor.

Refiere la demandada que lo único cierto fue que a partir de Junio de 2002, el actor dejó de trabajar para la cooperativa, como lo reflejan los reci-bos de haberes acompañados por el mismo accionante, habiendo asumido Cavero la calidad de empleador de aquel, por lo que el Sr.Gonzalez ya no ren-día las recaudaciones en la cooperativa, sino a su nuevo empleador, some-tiéndose voluntariamente a las órdenes impartidas por el mismo, dejando de pertenecer tanto económica, jurídica y técnicamente de la cooperativa.

Esgrime la demandada que el nuevo empleador lo registra en los libros a partir de Julio de 2002, continuando trabajando el actor en el mismo taxi, mismo horario y modalidad pero para otra persona, su nuevo empleador, consintiendo el actor todos estos hechos, no habiendo hecho nunca ningún reclamo de ninguna naturaleza, ni siquiera comunicó su renuncia, simplemente se limitó a expresar que seguiría trabajando en el taxi, pero con nuevo emplea-dor.

Expresa la accionada que estos hechos guardan coherencia con las misivas cursadas entre las partes, donde en forma categórica, su parte lo intima a presentarse a trabajar, deber que por supuesto no cumplió, ya que desde Julio de 2002, nunca más prestó servicios para la cooperativa, por el contrario la misiva enviada en octubre por el actor, refiere la accionada, solo revela la intención de hacerse de un crédito a expensas de su parte sin traba-jar, tal como es reconocido en la demandada, al referir que para Abril de 2003, ya hacía seis meses que no trabajaba para la cooperativa, aunque expresa en la realidad de los hechos, llevaba diez meses sin trabajara para ella.Arguye la accionada que resulta sospechoso que para un trabajador que vive de su sala-rio espere más de 10 meses para hacer reclamos o darse por despedido y re-clamar derechos de un contrato de trabajo y se contente con hacer changas para otro empleador cuando tenía una antigüedad de 10 años con su antiguo empleador, refiere que el actor no tenía intenciones de volver a su antiguo tra-bajo, sino que pretendía hacerse de un crédito a su favor.

En cuanto a la desvinculación refiere que el actor desde julio de 2002 no volvió a trabajar a la cooperativa, por lo que el contrato quedó resuelto por voluntad concurrente de las partes en los términos del art. 241 de la LCT segundo párrafo, cita jurisprudencia al respecto, produciéndose recién en abril de 2003 la comunicación del despido indirecto cuando habían transcurrido más de 10 meses por lo que refiere se hace aplicable dicha normativa.

Expresa la accionada que en cuanto a las causales para invocar el despido tales como «falta de acuerdo» «ni reinstalación al puesto de trabajo», las mismas no revisten calidad suficiente para considerar que hubo injurias por parte de la demandada, máxime cuando hace alusión y confesión el propio actor al prolongado tiempo transcurrido, más de 6 meses. Se pregunta cual sería la injuria que por su gravedad no consienta la prosecución de la relación laboral, concluyendo su parte que no existe injuria alguna que autorice el pago de los rubros reclamados. Impugna liquidación, ofrece pruebas.

A fs. 50 obra contestación del traslado del art. 47 del CPL por par-te de la actora donde ratifica los términos de la demanda y ofrece nueva prueba de los hechos controvertidos.

A fs. 56 obra el auto de admisión de pruebas.

A fs. 61 obra constancia de la audiencia de conciliación fijada, la cual fracasa y se solicita fecha para sorteo de perito contador.

A fs. 73 obra pericia contable.

A fs.82 obra oficio informado de la Dirección de Vías y Medios de Transporte, donde informa que el Aditamiento 018 es propietario el Sr. Cabero.

A fs. 86 obra oficio informado del Sindicato Obreros de Taxi de Mendoza, dond e informa la remuneración del personal de taxi.

A fs. 102/104 obra oficio informado del Registro Automotor. A fs. 119/150 obra oficio informado de la Cooperativa de Taxi Mendoza.

A fs. 193 la parte demandada denuncia nueva prueba, la cual es contestada por la parte actora a fs. 198 y resuelto a fs. 209.

A fs. 261 se fija fecha para la realización de la audiencia de Vista de Causa, la cual es realizada conforme surge del acta obrante a fs. 269. Que la misma se realiza en Sala Unipersonal N° 1, de conformidad con lo dis-puesto por el Art. 1 de la Ley 7062, prestando las partes su conformidad. Abierto el acto la parte actora se procede a tomar el testimonio de los Sres. ALFREDO ERNESTO DELGADO, RODOLGO ABREGO Y FRANZO SEVE-RIRO, renunciando las partes al resto de la prueba testimonial ofrecida, se in-corpora la prueba instrumental, alegando las partes y a fs. 270 se llaman au-tos para dictar sentencia.

CONSIDERANDO:

De conformidad con lo dispuesto por el Art. 69 del CPL, la Sala Unipersonal N° 1 del Tribunal se plantea las siguientes cuestiones a resolver:

I.- RELACION LABORAL – DISTRACTO.

Del relato de los hechos surge que la relación de dependencia del actor, como presupuesto sustancial para la procedencia de la acción, es un hecho que NO se encuentra controvertido en autos, ya que la misma sur-ge debidamente acreditada, de los recibos de sueldos obrantes a fs.264, del intercambio epistolar mantenido entre las partes y del expreso reconoci-miento efectuado en la contestación de demanda.

Lo que se encuentra cuestionado es la fecha y la causa del ce-se de la relación laboral, atento a lo manifestado en el intercambio epistolar efectuado entre las partes y al relato de los hechos expuesto por cada una de ellas tanto en la formulación de la demanda como en la contestación.

Así la parte actora hace referencia a la figura del despido indi-recto configurado el 8 de abril de 2003, como consecuencia del telegrama enviado en dicha fecha donde refiere atento al tiempo transcurrido no ha-biéndose acordado ni la reinstalación en el puesto de trabajo, ni el pago de la indemnización por despido, da por disuelto el vínculo de trabajo. (fs. 267).

Por su parte la demandada, refiere que atento que el actor no presta servicios desde 31 de octubre de 2002, por abandono de tareas para trabajar a las órdenes de otro empleador en la misma actividad y horario que lo hacía para la cooperativa, refiere que la conducta encuadra en las previ-siones del art. 241 parr. 3 de la LCT, dando por finalizada la relación en base a dicha figura.

Al respecto es necesario determinar la plataforma fáctica, en la cual ambas partes están de acuerdo, que el actor trabajaba para la coopera-tiva desde el año 1993, en el taxi aditamento 018, propiedad del Sr. Guiñazu.

Ahora bien refiere el actor que por problemas sucedidos entre la cooperativa y el Sr. Guiñazú, en Julio del 2002, la cooperativa no lo podía seguir manteniendo en actividad porque no había vehículos disponibles y que el Sr.Guiñazu, le ofreció darle trabajo como «relevo» mientras arreglaba su situación con la cooperativa, que en el mes de Octubre, la cooperativa lo deja en libertad de acción, por lo que él envía la epistolar donde emplaza a que le ratifiquen o rectifiquen despido verbal, para finalmente en el mes de abril de 2003 darse por despedido.

Lo hasta aquí expuesto y de acuerdo a la teoría de la carga de la prueba le corresponde probar al actor los hechos por él manifestado. Quedando claro que según sus propias manifestaciones, él no prestó servi-cios durante dicho período para la cooperativa.

Ahora bien, por su parte el demandado, plantea una situación fáctica diferente, ya que sostiene, que es verdad que el actor trabajaba en el aditamento 018 propiedad del Sr. Guiñazu, quien era socio de la cooperativa, pero el mismo en el año 2002, se lo vende a un Sr. Cavero Jorge, quien a partir de ese momento, asume la explotación del taxi con chofer incluido, por lo que a partir de Junio del 2002, el actor dejó de trabajar para la cooperati-va, efectuando las rendiciones de cuenta a dicha persona y ya no más a la cooperativa. Destaca la demandada que el actor nunca comunicó nada, ni hizo ningún reclamo, ni comunicó su renuncia, solo refiere que el mismo, se limitó a expresar que seguiría trabajando en el taxi, pero con su nuevo em-pleador.

Sostiene la demandada que esto guarda coherencia con la mi-siva enviada por su parte en Octubre, frente al emplazamiento efectuado por el actor, ya que el mismo, solo pretendía hacerse de un crédito a sus ex-pensas cuando ya estaba trabajando para otra persona, de ahí que su parte le contestó que se presentara a trabajar, hecho que no lo hizo.Por lo que el despido configurado en Abril de 2003, cuando habían pasado más de 10 me-ses sin trabajar sostiene es sospechoso, para un trabajador que vive de su salario y que es raro que espere todo ese tiempo para reclamar por los de-rechos derivados de un contrato de trabajo y se contente con hacer changas, por lo que sostiene que en realidad el contrato con la cooperativa se había disuelto por voluntad concurrente de las partes en los términos del art. 241 párrafo segundo de la LCT.

En consecuencia en virtud de lo expuesto, queda por dilucidar la real situación a los fines de poder determinar lo sucedido. A tal fin se pro-cederá analizar las pruebas producidas en la causa, entre ellas las testimo-niales recibidas en la audiencia de vista de causa.

Al respecto el Sr. ALFREDO ERNESTO DELGADO, dijo cono-cerlo al actor de la cooperativa Cotamen donde trabajaba, que el actor tra-bajaba de antes y el testigo entró a trabajar después como en el año 83-84, y el actor llevaba muchos años antes como en el 80, conoce a la cooperativa porque trabajó allí tuvo juicio, pero desistió, trabajó en la cooperativa hasta el 86 más o menos, que el actor se quedó sin trabajo en el 92; frente a la pregunta si cuando el actor se quedó sin trabajo él ya no trabajaba, él res-pondió que ya no trabajaba; en cuanto a los horarios dijo que trabajaban 12 hs, había que ponerse de acuerdo con el compañero, que el propietario del vehículo que él manejaba era un Sr. Lagos, que el empleador era la coopera-tiva y que García le daba las instrucciones, era el presidente; en cuanto al auto de Gonzalez, dijo que el propietario no recuerda el nombre, pero lo tenía la cooperativa, se lo administraba, que después de un tiempo no lo vió más y luego ese auto lo alquiló un Sr. Cabero, luego se le preguntó si el auto del actor era del Sr.Guiñazú respondiendo afirmativamente y agregó que lo administraba García y después pasó a Cabero.

Por su parte el Sr. FRANZO, SEVERIO, dijo conocer al actor como compañero de trabajo en los taxi en Cotamen y también a la coopera-tiva porque trabajó para ellos, se jubiló allí, el va al taller de los taxi con su auto particular, que el actor trabajaba en el aditamento 018, en cuanto a la pregunta de quien era propiedad ese aditamento, dijo que era de una perso-na socia de la cooperativa, que no recuerda el nombre, se le pregunto si era un Sr. Guiñazú, y dijo que si, que el actor trabaja en el 018 actualmente, pe-ro para la cooperativa trabajó hasta el 2002 – 2004, que lo ve en la calle en el 018, pero no sabe de quién es actualmente, hubo un tiempo que el 018 no perteneció más a la cooperativa, pero el auto se lo veía en la calle como 018, debe haber sido como en el 2002-2004, antes estaba vinculado a la cooperativa, después no se vio más en la cooperativa pero se ve en la calle como 018, que el taxi no está más vinculado con la cooperativa, él lo ha vis-to al auto en el taller, porque cualquier auto puede ir a ese taller es particu-lar.

El Sr. RODOLFO PASCUAL ABREGO, dijo conocer al actor de compañero de trabajo en Cotamen, se ven en la calle porque siguen traba-jando en taxi, conoce a Cotamen porque trabajó allí, pero hace como un año que dejó, que el actor trabajó en el aditamento 018, que era de propiedad de Guiñazú, que esto fue hasta el 2002 – 2003 y después lo adquirió Cabero al auto, lo sabe porque trabajaba en la cooperativa, que el actor trabajaba para la cooperativa hasta el 2002 luego el auto se desvincula de la cooperativa y paso al Sr.Cabero que se retira de la cooperativa y se lleva al auto, y el ac-tor sigue con Cabero propietario del auto 018, en la actualidad el actor sigue trabajando en el 018 para el Sr. Cabero, que este señor lo compró, en cuan-to a la pregunta si sabe como percibe la remuneración los choferes de taxi, dijo que algunos al turno y otros el 30%, pero que en esa época era el turno, significa que es un monto fijo todos los días, algo de $50 más o menos. Frente a las preguntas de cuantas horas comprende un turno, dijo que en esa época era desde las 3 de la mañana a las 3 de la tarde, habían choferes que hacían diferentes horarios, algunos salían a las de 6 de la mañana otros salían a las 7 depende, en cuanto a la modalidad de la rendición quien la fijaba, dijo que era la cooperativa, que en la gran mayoría en esa época eran por turno en el 2002 hasta hace poco, ahora son al 30%, que en esa época era por turno y habían dos turnos y dos choferes, cada 10 horas cada chofer ponía $50 o $52, que por mes cada chofer trabajaba 30 días con uno o dos francos por mes, dependía de nosotros, cada vehículo tenía dos choferes, cuando faltaba un chofer subía un relevo con la misma modalidad, era para que se pudiera tomar francos, en esa época fuera de la cooperativa un cho-fer de relevo trabajaba un solo día a la semana, porque había menos coches, pero en la cooperativa todos los días, porque habían mas coches. Luego la parte demandada vuelve a preguntar, si cuando el actor se retiró trabajaba como titular, dijo que si, era uno de los mas antiguos, y se les respetaba el coche en el que andaba.

De lo expuesto en las testimoniales, surge que el Sr.Delgado no aportó mucho, habiendo sido su testimonio algo confuso, poco claro e impreciso, al no coincidir las fechas y no habiendo estado presente al mo-mento de la desvinculación, no pudiendo aportar mayores datos a los fines de la dilucidación de la causa. Por su parte, el Sr. Abrego, fue un poco más preciso en cuanto que lo vio trabajar hasta el 2002- 2003, para la cooperati-va, luego sostuvo que al aditamento 018 lo adquiere un Sr. Cabero, que se retira de la cooperativa y se lleva el auto, que el aditamento 018 lo ha se-guido viendo en la actualidad en la calle con el actor, también refirió que cuando el actor se retiró lo hizo como titular y no como relevo. El Sr. Franzo, Severio, refirió que hubo un tiempo que el 018 no perteneció más a la co-operativa, pero que él veía en la calle al auto, que no se vio más en la co-operativa, pero se ve en la calle como 018, que él ha visto el auto en el ta-ller, porque lleva su auto al mismo taller que llevan los autos de la cooperati-va, con lo cual surge que el actor no ha logrado probar que lo dejaron sin trabajo, ni que hubo problemas con la cooperativa, sino que todos los testi-gos han sido coincidentes en que siempre han seguido viendo al actor tra-bajar en el mismo auto aditamento 018 y que dicho vehículo a partir del 2002/2003 no perteneció más a la cooperativa.

Ahora bien, esto se complementa con el resto de las pruebas producidas en la causa, donde surge del informe emitido por la Dirección de Vías y Medios de Transporte (fs. 83) que el Aditamento 018, es propiedad del Sr.JORGE CABEROS, aditamento que estuvo afectado primero al vehí-culo Peugeot 504 XS Dominio SCS 149, hasta el 12 de Septiembre de 2006, fecha en que fue reemplazado por la unidad Chevrolet Corsa modelo 2003, dominio ECA – 659, en la que presta servicios actualmente.

Por su parte del oficio diligenciado al Registro de la Propiedad surge que el titular registral del vehículo Peugeot 504 SCS 149, fuel el Sr. Guiñazú en el período 1999 -2004.

Con lo cual el actor no ha logrado demostrar fehacientemente sus dichos ni sus afirmaciones, tales como que la demandada lo haya dejado sin trabajo, ya que ninguno de los testigos pudo afirmar dicha situación, solo han sido coincidentes en que lo han seguido viendo en la calle trabajar en el mismo coche aditamento 018, el cual, según informe de Vías y Medios de Transporte refiere que en la actualidad pertenece al Sr. Cabero.

Por otra parte el mismo accionante emite una serie de aseve-raciones que no lo logra probar, tales como que el Sr.Guiñazu lo contrata por su cualidades como «relevo», hecho que no ha logrado acreditar feha-cientemente en la causa con ninguna prueba aportada a la misma, ya que el testigo Abrego dijo que cuando el actor se retiro, lo hizo como titular y no co-mo relevo, que era uno de los más antiguos, ningún testigo dijo haberlo visto trabajar como «relevo», solo que lo han visto siempre en el aditamento 018, el cual en una época perteneció a la cooperativa y en otra época no; luego él mismo reconoce que no prestó servicios desde Julio del 2002 para la co-operativa y luego se considera despedido en Abril del 2003 por no haber acordado la reinstalación.

Por otro lado, emplaza en octubre a que le rectifiquen y aclaren despido verbal, bajo apercibimiento de despido, pero de sus propias afirma-ciones, y de las testimoniales recibidas, surge que el mismo no estaba pres-tando servicios para la cooperativa en dicho período, y sí estaba prestando servicios para otra persona, conforme su propio relato, por tanto el despido indirecto configurado en Abril del 2003, deviene en improcedente, violando el principio de buena fe que debe regir toda relación laboral (art. 63 LCT), aten-to a no darse ninguno de los presupuestos que configuran la existencia de una relación labora, ya que el mismo no percibía instrucciones de la coope-rativa, no efectuaba rendición de cuenta alguna a la misma, ni percibía habe-res de la cooperativa, hecho que se corrobora, con los propios recibos de sueldo acompañados por el actor, hasta Junio 2002, como por el hecho de NO reclama haberes por dicho período.

Esto tiene su correlato en la contestación efectuada por la ac-cionada, donde frente al emplazamiento efectuado, la misma, lo intima al actor a presentarse a trabajar en 48 hs., bajo apercibimiento de abandono. (fs.266), y el actor lejos de asistir, a partir de allí NO envió más telegramas, ni tuvo más intercambio epistolar con la demandada, sino hasta el mes de abril de 2003, donde comunica que da por rescindido el vínculo, atento el tiempo transcurrido, donde no se acordó ni la reinstalación en el puesto de trabajo, ni el pago de la indemnización por despido.

De lo expuesto surgen una serie de precisiones y reconocimien-tos del actor que se contradicen con sus actos posteriores. En primer lugar el propio actor reconoce que no ha prestado servicios para la demandada y luego curiosamente solicita el pago de la indemnización, cuando todavía no se ha producido el despido, de ahí que el Tribunal advierte que las causa-les invocadas por el actor para comunicar el despido no son suficientes ni coherentes como para provocar el mismo, ya que cuando comunica el des-pido en abril del 2003, el Sr. Gonzalez ya no prestaba servicios para COTA-MEND, conforme surge de las constancias de autos y del propio reconoci-miento efectuado por el actor, ya que trabajaba para otro empleador, por tan-to el emplazamiento efectuado no era procedente ni correspondía, de ahí que considerarse despedido porque no se acordó la reinstalación en su puesto de trabajo ni el pago de la indemnización por despido, no son a criterio de este Tribunal, de acuerdo a su sana critica racional y a las constancias de autos, causales suficientes o que tengan entidad suficiente como para provocar el despido invocado por el actor, que hagan imposible la continuidad del víncu-lo, atento que el mismo ya no existía, por tanto el despido invocado por el actor deviene en injustificado y no ajustado a derecho.

Al respecto se advierte, que la relación ya no se encontraba vi-gente, dándose los presupuestos del art.241 párr.4, en virtud de la conducta desplegada por las partes, ya que el actor no prestaba servicios para la co-operativa, y había comenzado a trabajar para otra persona, no habiendo comparecido, ni prestado servicio alguno para su anterior empleador, lo cual denota una clara voluntad de no continuar con el vínculo.

Ahora bien, si tomamos en cuenta el emplazamiento por él efec-tuado en Octubre de 2002, donde solicita le aclaren su situación laboral, y frente a la respuesta de la demandada de que no ha sido despedido y frente a la intimación de comparecer a trabajar, bajo apercibimiento de abandono, el mismo no responde dicha epistolar, ni comparece a trabajar, todo ello demuestra una clara actitud o voluntad de ambas partes de no querer con-tinuar con el vínculo laboral, lo cual evidencia una manifestación tácita o un comportamiento inequívoco y evidente de no querer continuar con el vínculo laboral.

«El art. 241 de la Ley de Contrato de Trabajo (Adla, XXXVI-B, 1175) alude a la extinción de la relación laboral por voluntad concurrente de ambas partes, admitiendo en su último párrafo la validez de la manifestación tácita, cuando resulte del comportamiento concluyente y recíproco de las par-tes, que puede resultar tanto de actos positivos que evidencian la terminación de la relación como de una prolongada conducta omisiva de ambas partes, como cuando el trabajador deja de concurrir al trabajo y el empleador omite completamente requerirle la concurrencia, sin que haya ningún tipo de licen-cia o suspensión de la relación ni se requiera formalidad alguna ni declara-ción expresa. CNTrab., sala I, 18/02/2008. – Monuera, Daniel Oscar c.Ca-puzzi, Julio Angel y otro – DJ 27/08/2008, 1195.» A modo de conclusión de puede decir que del análisis de los hechos y pruebas producidas en autos, se desprende que del comportamien-to inequívoco de las partes, la relación se había extinguido, en el caso por una conducta omisiva de ambas partes por el mero transcurso del tiempo, donde el actor dejó de prestar servicios por un prolongado lapso de tiempo, casi 10 meses, (desde Julio), para recién luego en Abril, considerarse des-pedido, sin haber efectuado reclamo alguno durante dicho lapso. Y por su parte el empleador, luego del emplazamiento efectuado al actor a presen-tarse a trabajar, nada hizo tampoco, frente a la ausencia del mismo, por lo que la relación se encontraba rescindida por el comportamiento inequívoco y concluyente de ambas partes.

Ahora bien, no obstante lo expuesto, resta por analizar las cau-sales invocadas por el actor a los fines de considerarse despedido. Al res-pecto la norma del art. 242 de la LCT refiere que: «Una de las partes podrá hacer denuncia del contrato de trabajo, en caso de inobservancia por parte de la otra de las obligaciones resultantes del mismo, que configuren injuria y que por su gravedad no consienta la prosecución de la relación laboral.» Se ha dicho que «la injuria es un obrar contrario a derecho o in-cumplimiento que asume una magnitud suficiente como para desplazar el principio de conservación del contrato regido por el Art.10 de la L. C. T.» (C. N. A. T., Sala I DT, 1977-479) por lo que la calificación de la injuria supone como exigencia tomar en consideración parámetros de causalidad, propor-cionalidad y oportunidad.- En el caso de autos, el actor refiere como incumplimiento de la demandada:»la no reinstalación en su puesto de trabajo, ni el pago de la in-demnización». Ahora bien, en cuanto a la primera, es dable preguntarse como se iba a ordenar la reinstalación de una persona que no esta prestan-do servicios alguno para la cooperativa, que no rendía cuentas, que no reci-bía instrucciones y que estaba trabajando para otra persona, conforme sus propios dichos y respecto de la cual cuan do se la emplaza a que se presente, NO comparece y recién 6 meses después se considera despedida, no habiendo durante todo ese lapso de tiempo efectuado reclamo alguno, re-cordemos que tenía una antigüedad de casi 10 años, siendo llamativo tam-bién que no reclame «haberes» por dicho período; y en cuanto a la segun-da, (pago de indemnización) es una obligación que nace recién después de que se produce el despido, hecho que en este caso aún no se había produci-do, por tanto ambas causales invocadas por el actor son improcedentes e inconducentes como para provocar el despido invocado, siendo las mismas extemporáneas y no proporcionales a los hechos invocados.

En consecuencia de acuerdo a todo lo expuesto y a las cons-tancias de autos, me lleva a la conclusión de determinar que atento a todo el plexo fáctico merituado, entre las partes intervinientes existió un contrato de trabajo subordinado desde el 01 de Julio del 1993, hasta Junio de 2002, lap-so durante el cual el actor trabajó para la demandada en relación de depen-dencia, como chofer de taxi, sometido al CCT 67/89 y al régimen de la ley de contrato de trabajo 20744/21297/25877.

II.- RUBROS RECLAMADOS.-

Ahora bien, dado lo resuelto en el punto anterior, resulta inne-cesario tratar los rubros reclamados, dada la improcedencia de los mismos.

III.-INTERESES Y COSTAS.-

En cuanto a los intereses, al solo efecto regulatorio, deberán cal-cularse de acuerdo a lo establecido por la Excma.Suprema Corte de Justicia de Mendoza en el fallo plenario dictado el 12/09/05 en los Autos N° 80.131 ca-ratulados » Amaya Osfaldo Dolores en J: 11.075 Amaya Osfaldo Dolores c/ Bo-glioli Mario p/ Despido s/ Inc. Cas.», y en el plenario «AGUIRRE», a la Tasa Activa promedio que informe el Banco de la Nación Argentina, desde la fecha de la demanda.- En cuanto a las costas se imponen a la parte actora vencida. (arts.31 del C.P.L. y 36 del C.P.C.).- Se pasa a dictar sentencia, la que a continuación se inserta.- MENDOZA, 03 de Febrero del 2015.- Por lo expuesto y normas legales citadas, la Sala Nro. 1 del Tribunal RESUELVE:

I.- Rechazar la demanda interpuesta por el Sr. JORGE MARIO GONZALEZ en contra de COOPERATIVA DE TAXIS DE MENDOZA LTDA (COTAMEND LTDA), por la suma de PESOS DIECIOCHO MIL ($ 18.000), por los conceptos indicados.

II.- Imponer las costas y honorarios profesionales a cargo de la parte actora vencida. (Art.31 C. P. L. y 36 C .P. C.).- III.- Diferir regulación de honorarios para cuando se practique liquidación final a ese efecto, debiendo los profesionales denunciar la catego-ría que revisten frente al IVA y su nro. de CUIT.- REGISTRESE. NOTIFIQUESE y hágase saber a la Caja Forense, Dirección General de Rentas y Colegio de Abogados a sus efectos.- Fdo. Dra. VIVIANA E. GIL. JUEZ TITULAR SALA 1.

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