Procede el despido por pérdida de confianza de un chofer de colectivo que cobraba los viajes pero no entregaba boletos a pasajeros

Colect.Partes: Palacio Ceferino Alberto en J° 40.429 Palacio Ceferino Alberto c/ Vallecitos S.R.L. s/ despido s/inc. cas

Tribunal: Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Mendoza

Sala/Juzgado: segunda

Fecha: 28-ago-2014

Cita: MJ-JU-M-88166-AR | MJJ88166 | MJJ88166

Se juzga legítimo el despido por pérdida de confianza de un trabajador -chofer de colectivo- que cobraba los viajes a los pasajeros pero no entregaba el boleto correspondiente.

Sumario:

1.-Se ajustó el despido del trabajador por pérdida de confianza, pues las testimoniales consideradas por el a quo han sido coincidentes en que el chofer reclamante cobraba los boletos, que subía gente a la que le cobraba el viaje y no tenía boleto.

2.-La pérdida de confianza es un factor subjetivo que justifica la ruptura de la relación laboral, y si bien no se trata de una causal autónoma de despido, si el trabajador incurrió en un incumplimiento concreto que, teniendo en cuenta el tipo de tareas desempeñadas, genera dudas al empleador respecto a su lealtad o fidelidad en el futuro, podría justificar el distracto.

Fallo:

En Mendoza, a veintiocho días del mes de agosto del año dos mil catorce reuni-da la Sala Segunda de la Excelentísima Suprema Corte de Justicia en acuerdo ordinario, tomó en consideración para dictar sentencia definitiva la causa N° 110.049, caratulada: “PALACIO CEFERINO ALBERTO EN J° 40.429 PALACIO CEFERINO ALBERTO C / VALLECITOS SRL P/ DESPIDO S/ INC. CAS.”.

De conformidad con lo establecido en los arts. 140 y 141 del C.P.C. y Acordada N° 5845, quedó establecido el siguiente orden de votación de la causa por parte de los Señores Ministros del Tribunal: primero Dr. Mario D. ADARO, segundo Dr. Herman SALVINI y tercero Dr. Carlos BÖHM.

A N T E C E D E N T E S:

A fs. 11/31 por medio de representante, interpone recursos extraordinarios de Inconstitucionalidad y Casación contra la sentencia dictada a fs. 372/381 de los autos N° 40.429, caratulados: “PALACIO CEFERINO C/ VALLECITO SRL P/DESPIDO”, originarios de la Excma. Cámara Tercera del Trabajo de la Primera Circunscripción Judicial.

A fs. 38 se admiten formalmente los recursos interpuestos y se ordena correr traslado de los recursos a la contraria, quien a fs 42/50, contesta solicitando su rechazo con costas.

A fs. 54/55 corre agregado el dictamen del Sr. Procurador General, quien por las razones que expone aconseja el rechazo del recurso extraordinario de Inconstitucionalidad.

A fs. 58 se llama al Acuerdo para sentencia y a fs. 59 se deja constancia del or-den de estudio en la causa por parte de los Señores Ministros del Tribunal.

De conformidad con lo establecido por el art. 160 de la Constitución de la Provincia, esta Sala se plantea las siguientes cuestiones a resolver:

P R I M E R A: ¿Son procedentes los recursos interpuestos?

S E G U N D A: En su caso, qué solución corresponde?

T E R C E R A: Pronunciamiento sobre costas.

SOBRE LA PRIMERA CUESTION EL DR.MARIO ADARO, dijo:

I- La sentencia que se recurre hace lugar parcialmente a la demanda iniciada por CEFERINO ALBERTO PALACIO en contra de su empleadora, la empresa VALLECITO SRL, y condena a esta última al pago de rubros no retenibles oportunamente re-clamados y rechaza la pretensión por los indemnizatorios al considerar que el despido directo lo fue con justa causa.

En efecto, la Cámara entendió que existió, por parte del actor, una conducta reprochable que justificó el despido con causa, motivado por la falta de lealtad, mala fe, falta de confianza, al comprobarse las irregularidades en la venta de boletos y su rendi-ción de cuentas, basado tanto en las testimoniales de los compañeros de trabajo como de las documentación obrante en la causa.

Contra esta resolución se alza la parte actora mediante los recursos extraordinarios de Inconstitucionalidad y Casación en estudio.

II- Los recursos extraordinarios interpuestos por CEFERINO ALBERTO PA-LACIO (fs. 11/31).

a-Funda el recurso extraordinario de Inconstitucionalidad en lo dispuesto por los incs. 3 y 4 del art. 150 del CPC, entiende que la sentencia no reúne los requisitos del art. 90 inc. 3 y 4 del CPC y 76 del CPL.

Refiere que la sentencia es arbitraria, que vulnera su derecho de defensa y debido proceso; se aparta de las constancias de la causa.

Señala que no se ha probado que se quedara con dinero de la empresa, ni que haya fraguado boletos. Que fue objeto de una maniobra fraudulenta dirigida a despedirlo con causa, que la propia demandada ha reconocido la conducta intachable de su parte, que trabajó en negro desde el año 2002 al 2004; que se varió la causa del despido invocada y que son procedentes los rubros reclamados.

b- Funda el recurso extraordinario de Casación en lo dispuesto por el art. 159 del CPC en tanto el Tribunal de grado no ha hecho aplicación al caso de autos de los arts.207 del CPC; 69 del CPL y arts.9, 10, 11, 63, 242 y 243 de la LCT.

Entiende que la Cámara “…ha efectuado una absurda interpretación de la prueba ofrecida por las partes…”(fs. 27 de la pieza recursiva); que valora parcialmente las testimoniales.

Cita jurisprudencia.

III- En primer lugar daré tratamiento al recurso extraordinario de Inconstitucionalidad, y desde ya adelanto que el mismo no prosperará.

En efecto, el recurrente se agravia por cuanto la Cámara tiene por probada la injuria y su gravedad como para justificar el despido con causa realizado por el emplea-dor.

Sobre el tema de la injuria y su consideración esta Corte tiene dicho que la con-figuración de injuria laboral y sus condiciones de gravedad es materia reservada por la ley a la valoración prudencial de los jueces – artículo 242 L.C.T. – y en tal virtud adquie-re carácter de discrecionalidad que la exime de su posible censura en la instancia extra-ordinaria. La citada norma otorga al Tribunal de mérito una facultad discrecional en cuanto dispone que, para conceptualizar la injuria laboral, debe valorarse prudencial-mente las circunstancias personales de cada caso.

Esta atribución jurisdiccional, sumada a la circunstancia de la relación de causa-lidad y proporcionalidad entre la conducta del trabajador y el despido, constituye una cuestión fáctica que, como tal, es ajena al recurso extraordinario, salvo que se acredite la existencia de arbitrariedad (LS410-052, 460-172, 456-084, 442-178, 433-229, 417-177, 415-178, 415-012, 410-052, 404-226; LA420-032 entre muchos otros).

Y la tacha de arbitrariedad requiere que se invoque y demuestre la existencia de vicios graves en el pronunciamiento judicial recurrido, consistentes en razonamientos groseramente ilógicos o contradictorios, apartamiento palmario de las circunstancias del proceso, omisión de consideración de hechos o pruebas decisivas o carencia absoluta de fundamentación (LS 188-446, 188-311, 192-206, 209-348, LS 223-176, LS438-001, etc.).

La arbitrariedad también existe en los casos de análisis erróneo (cuando el error es inexcusable) ilógico o inequitativo del material fáctico.La omisión o merituación torcida de prueba decisiva, relevante, esencial y conducente para la adecuada solución del litigio, hace que el fallo no sea una derivación razonada de lo alegado y probado en la causa, agraviando el art. 18 de la Constitución Nacional” (LS 238-392).

No puede confundirse arbitrio y arbitrariedad. El arbitrio es razonable, funda-do y permite el contralor del superior. La arbitrariedad es el reino de lo absurdo, ilógico, caprichoso y es lo que la doctrina de la Corte ha pretendido evitar, al admitir esta causa genérica de defectos en la forma de las sentencias que dictan los jueces (LS 240-8).

En el sub-lite, el Juez ha valorado razonablemente las constancias de la causa tanto en su prueba documental como en las testimoniales recibidas en forma oral no existiendo constancias de sus dichos en el acta sino en los considerandos de la sentencia que hace alusión a ellas y las meritúa en forma conjunta con el resto del material proba-torio.

Allí quedó acreditada las irregularidades endilgadas por la empleadora al actor; que motivaron la falta de confianza, fidelidad y mala fe por la que termina siendo des-pedido.

Las testimoniales consideradas por el A-quo, han sido coincidentes en que el chofer cobraba los boletos, que subía gente a la que le cobraba el viaje y no tenía boleto.

Asimismo los talonarios que niega haber recibido, fueron objeto de pericia cali-gráfica que concluyó que la firma era del actor.

En definitiva, la postura del recurrente se presenta como mera discrepancia valo-rativa con el resultado del juicio.

Cabe recordar que la pérdida de confianza es un factor subjetivo que justifica la ruptura de la relación laboral, en el caso se deriva de hechos objetivos señalados por el Juzgador que da por acreditado las irregularidades de obligaciones que estaban a cargo del actor- que en sí misma las consideró injuriantes y por lo tanto consideró justificado el despido, toda vez que ese hecho objetivo frustra las expectativas que se tenía de esa persona como leal, fiel yconfiable.

Tanto la doctrina como la jurisprudencia, entienden de que no se trata de una causal autónoma de despido, “pero si el trabajador incurrió en un incumplimiento con-creto que, teniendo en cuenta el tipo de tareas desempeñadas, genera dudas al empleador respecto a su lealtad o fidelidad en el futuro, podría justificar un despido.

El hecho desleal y sus alcances deben ser fehacientemente probados por el empleador, no bastando sus meras conjeturas” (Julio Armando Grisolia, Derecho del Tra-bajo y de la Seguridad Social-Tomo II, Abeledo Perrot- año 2009- pág. 1024; autos n° 101487 – MERCADO, entre muchos otros).

En el mismo sentido se ha dicho recientemente que se está frente a una causal de despido justificado por la pérdida de confianza, cuando las expectativas acerca de una conducta leal y acorde con el deber de fidelidad creadas con el devenir del vinculo se vean frustradas a raíz de un suceso que lleva al convencimiento de que el trabajador ya no es confiable, ya que podría configurarse la reiteración de conductas similares (LLSS 447-014, 447-014, 415-066).

Por todo ello es que el recurso intentado no logra derribar la sentencia, la que se mantiene como acto jurisdiccional válido.

La misma suerte corre el recurso extraordinario de Casación, ya que so pretexto de subsunción de los hechos a la norma en realidad cuestiona los hechos y las pruebas.

Cuestiones éstas que están vedadas mediante el recurso en estudio.

En efecto, el recurso de casación comprende los errores “in iudicando”, por lo que tiene dicho este Tribunal que si bien es cierto que el análisis subjuntivo de los hechos del proceso con relación al contenido material de la norma jurídica, constituye en ciertos casos uno de los supuestos de control de legalidad en el esquema casatorio (art. 161 inc. 3 C.P.C.), tal examen habilita la vía excepcional sólo a condición de que se funde la queja manteniendo exactamente los hechos determinados en la instancia de grado.Ello por cuanto, cualquier alteración o controversia sobre el material fáctico del proceso excede el ámbi to restrictivo del control casacional, reservado a los supuestos normativos contemplados en el art. 159 C.P.C

De acuerdo a las consideraciones efectuadas, no se ha configurado en autos ninguno de los supuestos de excepción que habiliten el análisis de la existencia y gravedad de la injuria en la forma pretendida por el quejoso, por tratarse de una cuestión de hecho, reservada al análisis del tribunal de instancia ordinaria, y que escapa al ámbito de la censura interpuesta, toda vez que el agravio atinente a la errónea valoración de la injuria, es improcedente a través de la vía esgrimida.

Por todo lo expuesto y si mi opinión es compartida por mis distinguidos Colegas de Sala, me pronuncio por el rechazo de los recursos extraordinarios de Inconstitucionalidad y Casación.

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión los Dres. SALVINI y BÖHM adhieren por los fundamentos al voto que antecede.

SOBRE LA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR. ADARO, dijo:

Corresponde omitir pronunciamiento sobre este punto, puesto que se ha plantea-do para el eventual caso de resolverse afirmativa la cuestión anterior.

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión los Dres. SALVINI y BÖHM adhieren al voto que antecede.

SOBRE LA TERCERA CUESTIÓN EL DR. ADARO, dijo:

Atento al resultado a que se arriba en el tratamiento de la cuestión que antecede, corresponde imponer las costas al recurrente por resultar vencido ( art. 36 ap.I y 148 C.P.C.).-

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión los Dres. SALVINI y BÖHM adhieren al voto que an-tecede.

Con lo que terminó el acto, procediéndose a dictar la sentencia que a continua-ción se inserta:

S E N T E N C I A:

Mendoza, 28 de agosto de 2014.

Y VISTOS:

Por el mérito que resulta del acuerdo precedente la Sala Segunda de la Excma. Suprema Corte de Justicia fallando en definitiva,

R E S U E L V E:

1°) Rechazar los recursos extraordinarios de Inconstitucionalidad y Casación interpuestos por CEFERINO A. PALACIO

2°) Imponer las costas imponer las costas al recurrente por resultar vencido ( art. 36 ap.I y 148 C.P.C.).-

3°) Diferir la regulación de honorarios corresponde imponer las costas al recu-rrente por resultar vencido ( art. 36 ap.I y 148 C.P.C.).-

NOTIFÍQUESE.

mag

Dr. Herman Amilton SALVINI

Dr. Carlos BÖHM

Dr. Mario Daniel ADARO

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