Se rechaza la medida cautelar ya que no surge la necesidad del accionante de ser operado exclusivamente en la institución indicada.

PanoramicaQuirofanoAzul2Partes: O. U. M. c/ Obra Social Conductores Transporte Colectivo Pasajeros s/ amparo de salud

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: I

Fecha: 26-jun-2014

Cita: MJ-JU-M-88190-AR | MJJ88190 | MJJ88190

Se rechaza la medida cautelar solicitada atento a que del dictamen del Cuerpo Médico Forense no surge la necesidad del accionante de ser operado exclusivamente en la institución indicada.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la resolución apelada que rechazó la medida cautelar solicitada por el actor toda vez que del dictamen del Cuerpo Médico Forense no surge que la intervención quirúrgica deba realizarse ‘exclusivamente’ en la institución indicada; pudiendo inferirse, en cambio, que -ante idénticas calificaciones entre los centros médicos- resultará más adecuado para el amparista ser sometido a la intervención en el establecimiento más cercano a su domicilio, evitando traslados a fin de realizar los estudios y controles post operatorios, lejos de su lugar de residencia habitual.

Fallo:

Buenos Aires, 24 de junio de 2014.

Y VISTO:

El recurso de apelación interpuesto por el actor a fs. 66/69, el que fue respondido por la demandada a fs. 74/79, contra la decisión de fs. 63, y

CONSIDERANDO:

1. El actor, por derecho propio, promovió la presente acción de amparo -con medida cautelar- contra la Obra Social Conductores de Transporte Colectivo de Pasajeros (OSCTCP); solicitando la cobertura del 100% de una cirugía de alta complejidad en la Fundación Favaloro (cfr. fs. 19).

Manifestó que tiene su domicilio en la ciudad de Gualeguay (provincia de Entre Rios), que se desempeña como chofer de micros de larga distancia y que desde hace aproximadamente más de un año comenzó a sufrir problemas de acidez estomacal, diagnosticándose «esófago de Barret, con metaplasia intestinal». Debido a ello, se le indicó que debía ser intervenido quirúgicamente.

El amparista solicitó que la operación sea realizada en la Fundación Favaloro -en atención a que cuenta con la mayor experiencia del país en este tipo de intervenciones-. Ante tal requerimiento, la obra social -a la cual se encuentra afiliado- manifestó que procedería a dar cobertura a lo requerido con los prestadores que integran su cartilla y en la jurisdicción correspondiente -en el Sanatorio «La Entrerriana», de la ciudad de Paraná- (cfr. fs. 20 y 48).

A fs. 53 el Sr. Juez -subrogante- solicitó al Cuerpo Médico Forense que dictaminara sobre la necesidad que la intervención quirúrgica se realizara en la Fundación Favaloro -dictamen que obra agregado en la causa a fs. 55/57 y 62-.

La Sra. Jueza decidió rechazar la medida cautelar solicitada.Para así decidir, consideró: a) la demandada autorizó la realización de la intervención quirúrgica -a la que debe ser sometido el actor-, designó al cirujano a cargo y la clínica en la que se llevaría a cabo la operación -la cual está ubicada en la provincia de Entre Ríos, en donde se domicilia el actor-; y b) del dictamen del Cuerpo Médico Forense no surge la necesidad del accionante de ser operado -exclusivamente- en la Fundación Favaloro (cfr. fs. 63).

El demandante apeló la decisión y su recurso fue concedido a fs. 70.

2. El amparista solicitó la revocación del pronunciamiento sobre la base de agravios que pueden resumirse en los siguientes: a) se presenta en autos verosimilitud del derecho, suficiente para que prospere el dictado de la medida cautelar reclamada. Si bien en el certificado médico emitido por el Dr. Serur (del 28/8/2013) se hace referencia a que habría que derivar al actor a un centro de mayor complejidad con tecnología adecuada para el caso, se acompañaron a la causa los certificados médicos que obran a fs. 17 y 59 en los cuales se hace referencia a la derivación del paciente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a fin de ser intervenido en la Fundación Favaloro; b) existe peligro en la demora, debido a que de no ser admitida la tutela requerida, el actor vería vulnerado su derecho a la salud y a la integridad física; y c) la Sra. Jueza realizó una valoración errónea del dictamen -del Cuerpo Medico Forense- debido a que del mismo surge que: la Fundación Favaloro es ampliamente reconocida por su plantel médico y la calidad de sus prestaciones; y -por otra parte- se desconocen a las instituciones mencionadas en la demanda.

3.En los términos expuestos, resulta adecuado recordar que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha decidido en repetidas oportunidades que los jueces no están obligados a analizar todos los argumentos articulados por las partes o probanzas producidas en la causa, sino únicamente aquéllos que a su juicio resulten decisivos para la resolución de la contienda (Fallos 276:132, 280:320, 303:2088, 304:819, 305:537, 307:1121).

4. Sentado lo expuesto, surge una primera conclusión en autos en cuanto a que la práctica reclamada a la demandada ha sido consentida o aprobada por ésta. De las constancias de la causa surge que la Obra Social Conductores de Transporte Colectivo de Pasajeros (OSCTCP) no niega la cobertura de lo solicitado, sino que pretende que la intervención requerida se lleve a cabo en los centros médicos propios, con los profesionales habilitados -para tal práctica- pertenecientes a la cartilla de prestadores y en la ciudad en donde se domicilia el actor (cfr. copia de la carta documento que obra a fs. 13, 40/41 y 48).

5. A las consideraciones precedentes, se debe agregar que corresponde asignar a la prueba pericial significativa importancia y, puesto que la materia excede los conocimientos propios de los jueces, el apartamiento de sus conclusiones requiere razones serias, elementos objetivos que acrediten la existencia de errores de entidad que justifiquen prescindir de sus datos (Palacio, «Derecho Procesal Civil», 4ta. reimpresión, T. IV. Pág.720) y no debe perderse de vista que la prueba pericial médica adquiere un valor significativo cuando ella ha sido confiada al Cuerpo Médico Forense, habida cuenta de que se trata de un verdadero asesoramiento técnico de auxiliares del órgano jurisdiccional, cuya imparcialidad y corrección están garantizadas por normas específicas que amparan la actuación de los funcionarios judiciales (Corte Suprema, Fallos 299:265 y 787; 319:103; esta Sala, causas 1992/99 del 8/5/03, 6130/91 del 14/12/04; Sala 3, causas 7887 del 21/8/92, 3341/91 del 24/8/94 y 4698/93 del 15/7/99, entre muchas otras).

En consecuencia, no se trata de exponer meras discrepancias con la opinión del experto o de formular consideraciones que pongan en duda sus conclusiones, sino de demostrar con fundamentos apropiados -y esto debe ser hecho con argumentos convincentes, porque los jueces carecen de conocimientos específicos sobre la materia técnica no legal- que el peritaje es equivocado (Corte Suprema, Fallos 310:1697; 312:592; 321:2118; esta Sala, causas 439 del 20/3/90, 3654 del 31/8/93, 9667 del 173/95; Sala 2; causas 177 del 12/12/80, 8497/92 del 2/4/92, 1295/92 del 7/7/98, 7487/92 del 10/8/99, entre otras).

Por consiguiente, cuando -como ocurre en este caso- el peritaje del Cuerpo Médico Forense es coherente, categórico y está fundado en principios técnicos, no existen razones que justifiquen apartarse de sus conclusiones (cfr. esta Sala, causa 4847/08 del 14/10/08; Sala 2, causa 4140/91 del 23/5/00; Sala 3, causa 6177/91 del 24/11/95).

En cuanto al alcance que debe darse al mismo, no surge del dictamen que la intervención deba realizarse «exclusivamente» en la Fundación Favaloro.En cuanto a si la institución indicada por la obra social representa una alternativa válida para cumplir con éxito la operación objeto de la litis, tal evaluación requiere un marco más amplio de sustanciación y prueba, del cual podrán valerse las partes en la etapa procesal oportuna, la que no puede ser determinada en este estado liminar del proceso.

Si puede inferirse que -ante idénticas calificaciones entre los centros médicos- resultará más adecuado para el amparista ser sometido a la intervención quirúrgica en el establecimiento más cercano a su domicilio, evitando traslados a fin de realizar los correspondientes estudios y controles post operatorios, lejos de su lugar de residencia habitual.

6. Ello sentado, se debe recordar que para decidir la pertinencia de una medida precautoria -como la solicitada en la causa- y en orden a la verosimilitud del derecho invocado, se debe obrar con la mayor prudencia, porque el marco de conocimiento con que la cuestión es abordada por el Tribunal, de manera preliminar, no permite efectuar un análisis exhaustivo, porque ello es propio del momento en que se dicte la sentencia definitiva que valore las razones de orden jurídico que las partes propusieron y las pruebas que arrimaron en su defensa (cfr. esta Sala, causas 7376/00 del 1/3/2001, 7808/02 del 22/8/2002 y 1528/08 del 17/4/2008).

7. Con relación al peligro en la demora -requisito para que prospere la medida cautelar- se debe adelantar -como lo señaló la Sra. Jueza a quo- que no está acreditada en autos. Esto es así debido a que se debe considerar puntualmente el grado de exigencia que cabe requerir en este caso concreto por las características de la medida precautoria objeto de esta litis.

Cabe concluir que no concurren en el caso los requisitos de admisibilidad para dictar la medida cautelar solicitada.

Por lo expuesto, el Tribunal RESUELVE: confirmar la resolución de fs. 63 en cuanto rechazó la medida cautelar solicitada por el actor.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

María Susana Najurieta

Ricardo V. Guarinoni

Francisco de las Carreras

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