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El empleador responde por el accidente sufrido por el trabajador cuando limpiaba la cosechadora en horario nocturno y con motor encendido

shutterstock_110789165Partes: Agüero Walter Ramon c/ Fermin Emilio Ferreyra y otro s/ demanda laboral – recurso de casación

Tribunal: Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Córdoba

Sala/Juzgado: Laboral

Fecha: 30-may-2013

Cita: MJ-JU-M-79429-AR | MJJ79429 | MJJ79429

Responsabilidad de las accionadas por el accidente sufrido por el trabajador, ya que surge probado que la limpieza de la cosechadora era llevada a cabo en horario nocturno, con el motor encendido y sin que se respeten los tiempos de descanso.

Sumario:

1.-Debe anularse la sentencia que rechazó la acción civil intentada, pues la culpa atribuida al dependiente no contiene razones que la expliquen, ya que todo el cuadro probatorio demuestra que el hecho de que la limpieza de la máquina fuera cumplida en horario nocturno, con la máquina encendida y después de muchas horas de labor sin descanso, configuró un riesgo que fue puesto por los demandados y de tal magnitud que no puede desplazarse, aunque quien resultó damnificado hubiera sacado el chapón sin necesidad, lo cual tampoco surge de la prueba.

2.-La conclusión en relación a que el trabajador asumió un riesgo innecesario cuando desprendió el chapón que cubre el sistema de poleas carece de todo sustento porque no se dan los argumentos por las cuales dicho obrar pudo ser evitado y de igual modo cumplir con la orden recibida; además, la labor era ejecutada en horas de la noche, motivo por el cual debía permanecer la máquina encendida para evitar la descarga de sus baterías, forma de ejecutar la tarea prohibida por el art. 10 del Dec. 617/97 y que sin embargo era normal en el desempeño laboral.

3.-Descartada la culpa de la víctima, los hechos de la causa no dejan lugar a dudas del incumplimiento de las normas de higiene y seguridad al indicársele al trabajador que la limpieza de la cosechadora fuera llevada a cabo en horario nocturno y con el motor encendido y sin que se respeten los tiempos de descanso; también se constató la falta de elementos de protección, de información y capacitación del personal acerca de los peligros relacionados con la tarea a desarrollar.

4.-El daño moral también procede porque la lesión sufrida alteró de manera perjudicial el estado anímico en que el actor se encontraba antes del hecho, ya que del episodio surge un sufrimiento físico al momento del suceso y secuelas del mismo, que resultan susceptibles de tener incidencia en su vida de relación.

Fallo:

En la ciudad de Córdoba, a los treinta días del mes de mayo del año dos mil trece, siendo día y hora de Audiencia, se reúnen en Acuerdo Público los integrantes de la Sala Laboral del Tribunal Superior de Justicia, doctores Carlos F. García Allocco y M. Mercedes Blanc de Arabel, a fin de dictar sentencia en estos autos: «AGÜERO WALTER RAMON C/ FERMIN EMILIO FERREYRA Y OTRO – DEMANDA LABORAL – RECURSO DE CASACIÓN» a raíz del concedido a la parte actora en contra de la sentencia N° 27/08, dictada por la Cámara del en lo Civil, Comercial de Familia y del Trabajo, Rio Tercero, constituida en Tribunal unipersonal a cargo del señor juez doctor Carlos A. Conti cuya copia obra a fs. 564/577, en la que se resolvió:

«I.II. Hacer lugar parcialmente a la demanda entablada por el Sr. Walter Ramón Agüero, en contra de los Sres. Fermín Emilio Ferreyra y Juan Roberto Ferreyra.

III) No hacer lugar a los rubros: a) Diferencia por Incapacidad Laboral Temporaria correspondientes a los meses de diciembre de 2001 y enero a septiembre de 2002; b) Indemnización integral por daños y perjuicios (lucro cesante, daño moral y gastos varios y endeudamiento personal a causa de prestaciones en especial y dinerarias no cubiertas). IV. A la suma de condena se le adicionará la tasa pasiva promedio mensual del Banco Central de la Republica Argentina con más el dos por ciento.de interés mensual, desde que cada importe que la integra es debido, hasta su efectivo pago.

V) Imponer las costas por el porcentaje que se rechaza la demanda, en orden causado, y por el porcentaje que se admite, a la parte demandada (art. 28 Ley 7987).

VI) Diferir la regulación de honorarios de los letrados intevinientes, Dres.hasta que exista base definitiva de condena.». Oportunamente se fijaron las siguientes cuestiones a resolver:

PRIMERA CUESTIÓN: ¿Es procedente el recurso deducido por la parte actora?

SEGUNDA CUESTIÓN: ¿Qué resolución corresponde dictar?Practicado el sorteo de ley resultó que los señores Vocales emitieron su voto en el siguiente orden: doctores Luis Enrique Rubio, Carlos F. García Allocco y M. Mercedes Blanc de Arabel.

A LA PRIMERA CUESTION PLANTEADA:

El señor Vocal doctor Luis Enrique Rubio -oportunamente- dijo:

1. El presentante denuncia que el a quo no obstante considerar que el siniestro acaeció tal como fue relatado por su parte y sin que los propios demandados argumentaran órdenes distintas para la realización de la tarea, excluyó el dolo atribuyéndole un obrar culposo que los exoneró de responsabilidad. Asevera, que dicha conclusión carece de razón suficiente porque no se especifica su accionar ni descartó la «representación del resultado dañoso» que califica el art. 1072 CC. Afirma, que la limpieza de la cosechadora se realizaba siempre de noche y con el motor encendido por orden de la patronal, por lo que era lógico esperar instrucciones en contrario frente a normas de higiene y seguridad que prohíben se lleve a cabo de ese modo. Tampoco son válidos los argumentos para avalar la conducta que se le atribuye, sostener que pudo resistirse, pues implica desconocer la esencia de la relación laboral, en la que el poder de dirección está en cabeza del dador de trabajo. Agrega que la culpa de la víctima opera como eximente sólo para los supuestos de responsabilidad objetiva.

2. El a quo consideró que pese el incumplimiento de determinadas normas de seguridad (incs. c y d, art. 1 y art. 10 del Dec. N° 617/97), no era posible atribuir a los accionados dolo eventual porque Agüero asumió el riesgo de realizar la limpieza de la máquina en funcionamiento y además retiró un elemento de protección que lo puso en el peligro inminente de que el sistema de poleas lo pudiera alcanzar como finalmente aconteció. Agregó que pudo resistirse a realizarlo en horario nocturno y con el motor encendido (fs. 573 vta./574 vta.).

3.La conclusión en relación a que el trabajador asumió un riesgo innecesario cuando desprendió el chapón que cubre el sistema de poleas carece de todo sustento porque no se dan los argumentos por las cuales dicho obrar pudo ser evitado y de igual modo cumplir con la orden recibida. A lo anterior se agrega que la labor era ejecutada en horas de la noche, motivo por el cual debía permanecer la máquina encendida para evitar la descarga de sus baterías, según resulta de la testimonial -declaraciones de Juárez y Barrera-, forma de ejecutar la tarea prohibida por el art. 10 del Dec. 617/97 y que sin embargo era normal en el desempeño laboral. Luego, carece de razón suficiente lo sostenido por el Juzgador respecto a que el trabajador pudo resistir la exigencia o bien realizar la labor con el motor apagado, pues, si algún riesgo se tomó, tal como lo señala el recurrente, aparece justificado al amparo de cumplir lo encomendado.

De esta manera, la culpa atribuida al dependiente no contiene razones que la expliquen. Es que, todo el cuadro probatorio demuestra que la faena era así realizada siguiendo las instrucciones dadas por el empleador. Entonces, que fuera cumplida en horario nocturno, con la máquina encendida y después de muchas horas de labor sin descanso configura un riesgo que fue puesto por los demandados y de tal magnitud que no puede desplazarse aunque quien resultó damnificado hubiera sacado «el chapón» sin necesidad, pero esto último no surge de la prueba.

4. También se agravia porque se omitió para fijar la prestación por incapacidad laboral temporaria el porcentaje acordado por las tareas de trilla según la confesional ficta como asimismo el convenio en el que consta lo recibido por el accionante en el período en que se desempeñó.

5. Igualmente le asiste razón al recurrente.En efecto, en el acuerdo omitido y no cuestionado -lo que le resta eficacia al restante medio probatorio-, expresamente se estableció que lo abonado abarcaba los jornales desde el inicio de la relación hasta la fecha del accidente. Luego, al representar un monto superior al establecido por la Resolución N° 1795 de la CNTA, debió tenerse en cuenta para el rubro pretendido.

6. Constatados los quebrantamientos alegados corresponde anular el pronunciamiento y entrar al fondo del asunto (art. 105 CPT).

A los fines de determinar la procedencia de la acción de responsabilidad, tenemos que el accidente no fue controvertido por la patronal, brindó parte de las prestaciones médicas y abonó salarios.

Asimismo, Agüero basó su reclamo en las normas de derecho común, aspecto que fue zanjado por la CSJN in re: «Aquino .» (Fallos 327:3.753) y reiterado en muchos otros (Fallos 329:473). Los lineamientos allí expuestos deben tomarse pese a no existir pedido de declaración de inconstitucionalidad del inc. 1), del art. 39 , de la ley 24.557, en virtud de la doctrina del Máximo Tribunal que autoriza a adoptar la ya consolidada aunque no medie solicitud de parte (Sent. B. 1160 XXXVI del 19/08/04, Fallos 327:3117 y ratificado recientemente en «Rodríguez Pereyra, Jorge Luis y otra c/ Ejército Argentino s/ daños y perjuicios» , Sent. del 27/11/12).

Descartada la culpa de la víctima, de acuerdo a lo analizado, los hechos de la causa no dejan lugar a dudas del incumplimiento de las normas de higiene y seguridad al indicársele al trabajador que la limpieza de la cosechadora fuera llevada a cabo en horario nocturno y con el motor encendido y sin que se respeten los tiempos de descanso -según el relato de los testigos-. También se constató la falta de elementos de protección, de información y capacitación del personal acerca de los peligros relacionados con la tarea a desarrollar.En consecuencia, el modo y circunstancias en que los empleadores decidían las labores de aseo de la máquina trilladora, jugó, decisivamente, en la producción del siniestro tornando peligrosa la actividad en las condiciones que se probaron (arg. art. 1113, 2 párr., 2° parte , CC).

Consta que como secuela el reclamante se encuentra afectado en la región plantar derecha por pérdida parcial del tejido blando con compromiso funcional de los dedos del pie, que le provoca una incapacidad del 9% TO, según pericia médica obrante a fs. 422/423, que no fue impugnada.

Por los motivos expuestos procede la acción de responsabilidad.

El quantum indemnizatorio -lucro cesante-, será determinado por las partes en la etapa del art. 812 CPCC, siguiendo la fórmula adoptada por esta Sala -aunque con distinta integración- en autos «Maldonado Pedro H. c/ Kursaal S.A. – Incapacidad – Recurso Directo», Sent. N° 50/12. Para su cálculo se tomará en cuenta el acuerdo de jornales (fs. 97) -según se determinó en el apartado anterior- que determina un ingreso mensual de $661,76 el que deberá ser reducido según la incapacidad fijada y actualizado con el coeficiente que resulte de dividir el número sesenta por los años de Agüero a la fecha de la ruptura multiplicado por trece. Los intereses de la fórmula equivalentes al 6% anual y los períodos a considerar hasta alcanzar los 75 años son 39.

El daño moral también procede porque la lesión sufrida alteró de manera perjudicial el estado anímico en que el actor se encontraba antes del hecho. En efecto, del episodio surge un sufrimiento físico al momento del suceso y secuelas del mismo, que resultan susceptibles de tener incidencia en su vida de relación.Si bien no resulta sencillo mensurar económicamente dicho menoscabo espiritual, se estima prudente cuantificarlo en el 20% del importe que se obtenga por el perjuicio material.

Reclamó también gastos por consultas médicas, tomografías y curaciones, mas tan sólo acreditó la realización de la resonancia magnética nuclear de pie derecho obrante a fs. 1 lo que no fue objetado por los accionados y además surge como necesaria para atender al resultado dañoso de que se trata.

Por último, para el cálculo del rubro salarios durante la incapacidad temporaria , deberá considerarse un ingreso que asciende a la suma de $ 670,58 (750:34 x 30.4 -por ser inferior al año la prestación de servicios-). Dicha cifra se utilizará para computar las diferencias que se deben desde enero (proporcional) a septiembre 2.002 y deberá adoptarse para el período que no fue abonado, octubre/02 a enero/03 (fs. 577).

Los intereses devengados son los fijados por el a quo para el aspecto por el que prosperó la demanda.

Así voto.

El señor Vocal doctor Carlos F. García Allocco, dijo:

Coincido con la opinión expuesta por el señor vocal cuyo voto me precede. Por tanto, haciendo míos los fundamentos emitidos, me expido en la misma forma.

La Señora Vocal doctora M. Mercedes Blanc de Arabel, dijo:

A mi juicio es adecuada la respuesta que da el señor vocal doctor Rubio a la primera cuestión. Por ello, de acuerdo a sus consideraciones, me pronuncio en igual sentido.A LA SEGUNDA CUESTION PLANTEADA:

El señor Vocal doctor Luis Enrique Rubio -oportunamente- dijo:

A mérito de la votación que antecede, corresponde hacer lugar al recurso interpuesto por la parte actora con el alcance indicado al tratar la primer cuestión y condenar a Fermín Emilio Ferreyra y Juan Roberto Ferreyra a abonar al actor la indemnización por incapacidad parcial y permanente del 9%, TO, de acuerdo a las pautas dadas en la cuestión anterior; diferencias en concepto de prestación por incapacidad laboral temporaria y gastos médicos según lo analizado. Con costas. Los honorarios del Dr. Nicolás Giraudo Esquivo serán regulados por la a quo en un treinta y dos por ciento de la suma que resulte de aplicar la escala media del art. 36 , ley 9.459, sobre lo que constituyó materia de discusión (arts. 40, 41 y 109 ib.), debiendo considerarse el art. 27 de dicho plexo legal.

El señor Vocal doctor Carlos F. García Allocco, dijo:

Adhiero a la solución a la que se arriba en el voto que antecede. Por tanto, me expido de igual modo.

La Señora Vocal doctora M. Mercedes Blanc de Arabel, dijo:

Comparto la decisión que propone el señor vocal doctor Rubio a la presente. Por ello, me pronuncio de la misma manera

Por el resultado de la votación que antecede, previo Acuerdo, el Tribunal Superior de Justicia, por intermedio de la Sala Laboral,

R E S U E L V E:

I. Admitir el recurso de casación interpuesto por la parte actora y anular el pronunciamiento con el alcance expresado.

II.Hacer lugar a la demanda incoada por Walter Ramon Agüero y condenar a Fermín Emilio Ferreyra y Juan Roberto Ferreyra a abonarle la indemnización por incapacidad parcial y permanente del nueve por ciento (9%) de la total obrera, de acuerdo a las pautas dadas en la primera cuestión propuesta.

Asimismo en cuanto refiere a diferencias en concepto de prestación por incapacidad laboral temporaria y gastos médicos según lo analizado.

Los montos serán determinados en la etapa previa de ejecución de sentencia de acuerdo a las pautas e intereses establecido en las cuestiones precedentes.

III. Con costas.

IV. Disponer que los honorarios del Dr. Nicolás Giraudo Esquivo sean regulados por la Cámara a quo en un treinta y dos por ciento de la suma que resulte de aplicar la escala media del art. 36, ley 9.459, sobre lo que constituyó materia de discusión. Deberá considerarse el art. 27 de dicho plexo legal.

V. Protocolícese y bajen.

Se deja constancia que el señor Vocal doctor Luis Enrique Rubio ha participado de la deliberación correspondiente a estos autos y emitido su voto en el sentido expuesto, con el que coinciden los señores vocales doctores Carlos F. García Allocco y M. Mercedes Blanc de Arabel, pero no suscribe la presente en razón de hallarse ausente por razones funcionales, siendo de aplicación el art. 120, 2º párrafo , CPC, por remisión del art. 114 CPT.

Con lo que terminó el acto que previa lectura y ratificación de su contenido, firman los señores Vocales, todo por ante mí, de lo que doy fe.

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