Despido desproporcionado del chofer de larga distancia que protagoniza un accidente por una supuesta maniobra imprudente

shutterstock_85419637Partes: Salas Horacio Francisco c/ Empresa Pullman General Blgrano S.R.L. s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: I

Fecha: 29-abr-2013

Cita: MJ-JU-M-79113-AR | MJJ79113 | MJJ79113

El despido dispuesto por la empleadora luce desproporcionado puesto que aun habiendo ocurrido el accidente que protagonizó el actor, -mientras prestaba servicios de chofer de micros de larga distancia-, no luce acreditada la maniobra imprudente y temeraria que se le imputa, ni que tal comportamiento hubiera derivado en un gravísimo desprestigio a la imagen comercial de la empresa.

Sumario:

1.-No corresponde justificar el despido dispuesto por empleadora puesto que aunque el actor no discuta la ocurrencia del accidente referido por la demandada, y que la unidad que el actor conducía llegó a circular a 98 km/h, lo cierto es que la empresa demandada no aportó elementos probatorios suficientes para demostrar que el actor hubiese efectuado una maniobra imprudente y temeraria, ni que su negligente proceder hubiera derivado en un serio y gravísimo desprestigio y daños a la imagen comercial de la empresa, -incumplimientos imputados en la comunicación del despido-.

2.-El despido dispuesto resultó desproporcionado puesto que más allá del mayor grado de responsabilidad que eventualmente pudiera corresponderle al actor debido a su condición de conductor profesional, la naturaleza de su función, -que implica dirigir una unidad de larga distancia por las transitadas calles y rutas de nuestro país-, trae aparejado el riesgo lógico y permanente de sufrir accidentes, que en el caso sucedió mientras el actor intentaba realizar una maniobra normal (sobrepaso) para el tipo de tareas que realizaba diariamente a favor de la demandada.

3.-La pérdida de confianza, -invocada en la comunicación del despido-, como acto de incumplimiento a los deberes de fidelidad y lealtad, corresponde a una valoración subjetiva del empleador que por sí misma no constituye una causal de despido, por lo tanto, debe encontrar sustento en elementos fácticos y objetivos que conduzcan a sostener que existió una violación a los deberes genéricos de conducta vinculados al comportamiento de las partes en la ejecución del contrato de trabajo tales como la buena fe y la confianza recíproca (arts.62 y 63 de la LCT.).

4.-En el hipotético caso en que pudiera considerarse que los incumplimientos endilgados al actor se encuentren debidamente acreditados, -maniobra imprudente al volante que derivó en un accidente-, la sanción dispuesta (despido) resultó desproporcionada, toda vez que de acuerdo con las facultades disciplinarias que le confiere el art.67 de la LCT., la demandada pudo haber aplicado una medida acorde a los supuestos incumplimientos endilgados (conf. art.220 de la LCT.), ajustándose al principio general de preservación del contrato de trabajo establecido en el art.10 de la LCT. y teniendo en cuenta, que el actor era un empleado que contaba con antigüedad en la empresa y que no registraba antecedentes disciplinarios de ningún tipo.

Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 29 días del mes de abril de 2013, reunida la Sala Primera de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para dictar sentencia en la causa del epígrafe y de acuerdo al correspondiente sorteo se procede a votar en el siguiente orden:

La Dra. Gloria M. Pasten de Ishihara dijo:

I. Contra la sentencia de fs.404/413, se alza la demandada a tenor del memorial de agravios obrante a fs.414/415.

II. Memoro que en las presentes actuaciones, el Sr. Juez de grado decidió acoger el reclamo incoado por el Sr. Francisco Salas, tras concluir que el despido directo dispuesto por la demandada el día 22/09/08 resultó desproporcionado a la falta cometida, teniendo en cuenta que el actor no poseía antecedentes disciplinarios.

La demandada apela la valoración que condujo al Sr. Juez de Primera Instancia a concluir que, aun probado el accidente de tránsito en el que intervino el actor, no se acreditó el actuar doloso del mismo.

III. Ahora bien, en primer término, advierto que llega firme a esta instancia que la demandada despidió al actor el día 22/09/08, en los siguientes términos: “…Comunicamos a Ud que habiendo finalizado las actuaciones administrativas internas Nro.21072008 que se instruyen en esta empresa a raíz del siniestro por Ud. Protagonizado el día 02/09/08 a las 14.30 hs. , ocurrido en la ruta 226 km. 524 de la localidad de Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires, conduciendo la unidad propiedad de esta empresa interno 56, dominio CIL-632 por una maniobra imprudente y temeraria de su parte al circular con excedo de velocidad, durante el traspaso de una camioneta marca Renault Traffic Dominio VFR-001 que le precedía, lo embistió con el bombe delantero lado derecho del interno a su cargo la parte trasera del lado izquierdo del particular, la que fue despedida hacia la banquina dando un vuelco, ocasionando daños materiales en ambos vehículos, resultando en la unidad particular un mayor, dos menores lesionados.Sin perjuicio de los daños materiales ocasionados por su temerario y negligente proceder el hecho por ud protagonizado derivó en un serio y gravísimo desprestigio y daños a la imagen comercial de la empresa, agravado por el carácter de prestadora de servicios públicos y su condición de conductor profesional, todo ello constituye una gravísima injuria laboral con pérdida de confianza, que torna insostenible el vínculo contractual, por lo que se lo despido por su exclusiva culta en los términos del art.242 de la LCT… a partir del día de la fecha. Liquidación de ley y certificados… a su disposición en tiempo legal…” (ver fs.38).

No se encuentra controvertido, tampoco, que a través de la comunicación remitida el día 25/10/08, el actor rechazó los incumplimientos que le fueron imputados, ratificando los términos del descargo efectuado el día 05/09/08 (v. anexo 4549 y responde de fs. 86).

Así pues, teniendo en cuenta la forma en que quedó integrada la litis y los principios que rigen la carga de la prueba (art.377 del CPCCN), coincido con el Sr.Juez que me precedió en que era la demandada quien debía aportar elementos suficientes para acreditar los extremos fácticos invocados en la comunicación precedentemente transcripta, así como su gravedad para justificar el despido (art.242 de la LCT).

En tal contexto, comparto la decisión adoptada en grado.

En efecto, aunque el actor no discute la ocurrencia del accidente referido por la demandada (ver escrito inicial -fs.11/vta.- y descargo administrativo -Anexo Nro.4549, agregado por cuerda-), de las constancias de la causa surge que en dicha oportunidad la unidad que el actor conducía llegó a circular a 98 km/h (ver informe fs.199), lo cierto es que la empresa demandada no aportó elementos probatorios suficientes para demostrar que el actor hubiese efectuado “…una maniobra imprudente y temeraria…”, ni que “…su temerario y negligente proceder…derivó en un serio y gravísimo desprestigio y daños a la imagen comercial de la empresa…”, incumplimientos imputados en la comunicación del despido.

Más allá del mayor grado de responsabilidad que eventualmente pudiera corresponderle al actor debido a su condición de conductor profesional, la naturaleza de su función, que implica dirigir una unidad de larga distancia por las transitadas calles y rutas de nuestro país, trae aparejado el riesgo lógico y permanente de sufrir accidentes como el ocurrido el 02/09/08, mientras el actor intentaba realizar una maniobra normal (sobrepaso) para el tipo de tareas que realizaba diariamente a favor de la demandada.

Sumado a ello, memoro que la pérdida de confianza -invocada en la comunicación del despido- como acto de incumplimiento a los deberes de fidelidad y lealtad, corresponde a una valoración subjetiva del empleador que por sí misma no constituye una causal de despido.Por ello, debe encontrar sustento en elementos fácticos y objetivos que conduzcan a sostener que existió una violación a los deberes genéricos de conducta vinculados al comportamiento de las partes en la ejecución del contrato de trabajo tales como la buena fe y la confianza recíproca (arts.62 y 63 de la LCT).

Pero aun soslayando lo expuesto y en el hipotético caso en que pudiera considerarse que los incumplimientos endilgados al actor se encuentren debidamente acreditados, estimo que la sanción dispuesta (despido) resultó desproporcionada. De acuerdo con las facultades disciplinarias que le confiere el art.67 de la LCT, la demandada pudo haber aplicado una medida acorde a los supuestos incumplimientos endilgados (conf. art.220 de la LCT), ajustándose al principio general de preservación del contrato de trabajo establecido en el art.10 de la LCT y teniendo en cuenta, que el actor era un empleado que contaba con más de tres años de antigüedad en la empresa y que no registraba antecedentes disciplinarios de ningún tipo. Sin embargo, distinto fue el proceder de la demandada quien -directamente- procedió a disponer el despido del actor.

Consecuentemente, propongo desestimar el agravio deducido por la demandada sobre este aspecto.

IV. En cuanto a las demás alegaciones del memorial recursivo, tengo en cuenta que es jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que no resulta necesario seguir a las partes en todas y cada una de sus argumentaciones, bastando hacerse cargo de las que resulten conducentes para la decisión del litigio (Fallos 272:225; 274:113; 276:132; 280:320) y, con tal base, no las encuentro eficaces para rebatir la valoración realizada precedentemente.

V.Habida cuenta del mérito, calidad, eficacia y extensión de los trabajos cumplidos, al resultado del pleito y a lo normado por el art.38 de la LO y disposiciones arancelarias de aplicación (arts.1(ef:LEG805.1), 6, 7, 8 , 9 , 19 y 37 de la Ley 21.839 y art.3° inc.b y g del D.16638/57), considero que los porcentajes de honorarios determinados en grado resultan adecuados y que, por ese motivo, deberían ser mantenidos.

VI. Finalmente sugiero imponer las costas de Alzada a cargo de la demandada (conf. art.68 del CPCCN). A tal fin, propicio regular los honorarios correspondientes a su representación letrada, por su actuación en esta etapa, en el 25% para cada una, de lo que en definitiva les correspondería percibir por su actuación en la instancia anterior.

VII. En definitiva, de prosperar mi voto, correspondería: 1) Confirmar la sentencia recurrida en todo cuanto fuera materia de recursos y agravios; 2) Establecer las costas y honorarios correspondientes a esta instancia, de acuerdo a lo expresado en el considerando VI.

El Dr. Vilela dijo:

Que por análogos fundamentos adhiere al voto que antecede.

A mérito de lo que resulta del precedente acuerdo, SE RESUELVE: 1) Confirmar la sentencia recurrida en todo cuanto fuera materia de recursos y agravios; 2) Establecer las costas y honorarios correspondientes a esta instancia, de acuerdo a lo expresado en el considerando VI de esta Sentencia.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Gloria M. Pasten de Ishihara

Juez de Cámara

Julio Vilela

Jueza de Cámara

Ante mí:

Verónica Moreno Calabrese

Secretaria

En de de 2013 se dispone el libramiento de cédulas. Conste.

Verónica Moreno Calabrese

Secretaria

En de de 2013 se notifica al Sr. Fiscal General la Resolución que antecede y firma. Conste.

Verónica Moreno Calabrese

Secretaria

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