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Despido justificado del trabajador que omitió dar explicaciones respecto de llamadas telefónicas nocturnas desde la empresa.

Partes: Roldán Diego Gabriel c/ VECAL S.A. s/ demanda laboral

Tribunal: Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela

Fecha: 23-feb-2012

Cita: MJ-JU-M-73326-AR | MJJ73326 | MJJ73326

Resulta justificado el despido al omitir el trabajador dar explicaciones respecto de llamadas telefónicas nocturnas realizadas desde la empresa demandada en horario laboral y del faltante de materia prima, causantes que avalan la pérdida de confianza por parte del empleador.

Sumario:

1.-Corresponde revocar parcialmente la demanda, rechazando la apelación del actor en la parte que condena al pago de las indemnizaciones por despido injustificado y sus accesorios, desde que, la omisión por parte del trabajador de formular las debidas explicaciones respecto de llamadas telefónicas nocturnas realizadas desde la empresa demandada en horario laboral y que se registraron faltantes de materia prima, configura un elemento probatorio suficiente de la pérdida de confianza invocada por el empleador, con gravedad para impedir la continuación de la relación laboral (art. 242 , LCT.), entendiéndose al despido como justificado y las indemnizaciones solicitadas resultan improcedentes.

 

Fallo:

En la ciudad de Rafaela, a los 23 días del mes de febrero del año dos mil doce, se reúnen en Acuerdo Ordinario los Señores Jueces de la Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral de la Quinta Circunscripción Judicial, Dres. Lorenzo J. M. Macagno, Beatriz A.Abele y Hugo A.Degiovanni, para resolver el recurso de apelación interpuesto por la parte actora, contra la sentencia dictada por la Sra.Jueza de Primera Instancia de Distrito en lo Civil, Comercial y Laboral de la 3ra. Nominación de esta ciudad, en los autos caratulados: «Expte. NE EE E 193- año 2010 – ROLDAN, Diego Gabriel c/ VECAL S.A. y/o Propietario y/o Responsable de la Firma s/ Laboral».- Dispuesto el orden de votación, en coincidencia con el estudio de la causa resulta: primero, Dr. Lorenzo J. M. Macagno; segunda, Dra.Beatriz A.Abele; tercero, Dr.Hugo A.Degiovanni.

 

Acto seguido el Tribunal se plantea las siguientes cuestiones:

 

1ra.: ¿Es nula la sentencia apelada? 2da.: ¿En caso contrario ¿es ella justa? 3ra.:Qué pronunciamiento corresponde emitir? A la primera cuestión, el Dr. Macagno dijo:

 

Los recursos de nulidad interpuestos por ambas partes (fs. 225 y 227), no fueron mantenidos en la alzada y no hallo motivos que hagan procedente la declaración de nulidad de oficio. A esta cuestión voto por la negativa.

 

A la misma cuestión, la Dra.Abele dijo que por idénticos fundamentos vota en el mismo sentido que el Dr.Macagno.

 

A esta misma cuestión, el Dr.Degiovanni dijo que, atento a la existencia de dos votos concordantes, se abstiene de emitir opinión (art. 26 , Ley 10.160).

 

A la segunda cuestión, el Dr.Macagno dijo:

 

La sentencia de primera instancia acogió parcialmente la demanda y condenó al demandado al pago de las diferencias salariales reclamadas (rubros D, E y F de fs. 25, II, d) y las indemnizaciones por antigüedad, sustitutiva de preaviso, y2 arts.1E y 2E de la ley 25.323; rechaza la antigüedad pretendida por el actor (16/09/02) debiendo estarse a la fecha de ingreso que surge de los recibos (01/04/04), como también la indemnización del art. 80 , L.C.T. (texto según art. 45 , ley 25.345) por cuanto el actor no probó haber concurrido a la sede de la empresa para retirar la certificación de servicios; y difirió la imposición de costas hasta que se practique liquidación de los rubros que proceden y de los que se rechazan (sentencia, fs.

 

217/24). Contra ella interpusieron recurso de apelación total ambas partes (fs. 225 y 227), y mantuvieron sus recursos en las expresiones de agravios de fs. 239 y 250 vta., que fueron respondidas a fs. 247 y 255, respectivamente.

 

El actor, en sus agravios sobre la fecha de ingreso, no se hace cargo de las razones expuestas en la sentencia de primera instancia cuando descalificó el valor probatorio de los testigos traídos por él en su apoyo, con lo que no cumple la carga del art. 118 del C.P.L. cabiendo aplicarle el apercibimiento contenido en la norma y tenerlo por conforme con las afirmaciones contenidas en la sentencia. A todo evento, en autos se verifica la contradicción de Omar Claudio Mendoza señalada en la sentencia, como también que los testigos Walter Gabriel Campos, Miguel Alfredo Gallardo y Daniel Martín Alesandri expresaron que tuvieron conocimiento de los hechos sobre los que declararon por comentarios del actor o del padre del actor (sentencia, fs. 222). Por lo demás, los testigos Américo Juan Landriel y Daniel Raúl Pairola son categóricos al afirmar que el actor ingresó en el año 2004 (fs. 171 y 174, segunda).

 

Sin perjuicio de ello, lo cierto es que con los recibos de sueldos traídos se acredita su ingreso el 01/04/04, tal como lo expuso en su demanda inicial (fs. 15) y lo admitió el demandado (fs.37). Ello es coincidente con el informe de Anses (fs. 134).

 

Los dos recibos de Coop. de Serv. Intercoop Ltda. y el de Casalim Coop. de Trabajo Ltda (obrante sólo en fotocopia simple, fs. 11), no fueron reconocidos y, en su caso, tampoco demostrarían la fecha de ingreso invocada en la rectificación de la demanda3 (16/09/02, fs. 25) ni mucho menos la continuidad en el desempeño laboral, por lo que las circunstancias fácticas son totalmente diferentes a las del caso «Mendoza» siendo inaplicable al presente las conclusiones de tal precedente («Mendoza, Omar Claudio c/ Vecal S.A.», 18/08/09, L. de Resoluciones T. 11, Res. NE 240/09, copia autenticada obrante a fs. 23/27 del Expte. 330/09, incidente de tacha, agregado por cuerda). La Asociación Médica del Departamento Castellanos, por su parte, respondiendo al pedido de informe sobre si abonó en alguna oportunidad al actor, por algún concepto y en caso afirmativo, especifique el mismo (fs. 86, 2.3.1) respondió que «desconocemos al Sr. Diego Gabriel Roldán, D.N.I. 26.422.409, motivo por el cual no podemos suministrarle la información que nos requiriera» (fs. 136).

 

Tampoco procede la queja por el rechazo de la indemnización del art. 80 de la L.C.T. (texto según ley 25.345) habida cuenta de que la certificación de servicios fue puesta a disposición del trabajador (fs. 2 y 4) y éste no demostró haber concurrido a retirarlo por lo que incurrió en mora del acreedor (RODRÍGUEZ MANCINI, Jorge -Director- «Ley de Contrato de Trabajo- Comentada, anotada y concordada», Ed. La Ley, Buenos Aires, 2007, T. II, pág. 1036).

 

En cuanto al recurso del demandado, no le asiste razón en su queja acerca de la categoría del actor desde que los propios testigos ofrecidos por él fueron concordes al expresar que el actor realizaba tareas de rebarbado e inyector (fs.171 y 173, tercera) con lo que se acreditó que manejaba la máquina inyectora de piezas de aluminio, por lo que corresponde confirmar la sentencia en cuanto dispuso el pago de las diferencias de haberes correspondiente a la categoría realmente desempeñada por el trabajador.

 

Distinta cuestión estimo que es la relacionada con el despido dispuesto por el empleador, en el que se invocó como causa la pérdida de confianza originada en la participación del actor en hechos ocurridos el 20 y 21 de 2004 con un perjuicio patrimonial a la empresa (fs. 2) con motivo del faltante de materias primas (fs. 7). Con4 los testimonios de Landriel y Pairola se acredita que en el año 2004 se registró un faltante de material en el turno de noche en el que trabajaba el actor. Landriel a fs. 171 sostiene que se registró un faltante de material en ese año, pero no puede decir en qué fecha, que vio al actor retirar aluminio sin autorización, aclarando que retiraba el material y después lo iban a buscar antes de las 4 de la mañana pero no sabe quien retiraba el material, y manifiesta que no vió al actor salir de Vecal S.A. con los lingotes de aluminio. Pairola, a fs. 174, continúa la sentencia, expresa que se registró un faltante de material en el año 2004, aunque no recuerda en qué fecha y que el faltante fue en el turno de noche, que hubo una investigación interna y que de ella resultó la existencia de un faltante de aluminio; agrega que en los turnos durante la mañana y la tarde siempre hay algún encargado, hay un responsable y está la mayoría de la gente trabajando, pero «durante la noche está Inyección solamente».

 

Si bien en las actuaciones policiales y penales producidas por la denuncia del titular de Vecal S.A., Sr. Bernardo Marcelo Villar, no se arribó a resultado alguno extinguiéndose la causa por prescripción (fs.67 vta.), en el croquis efectuado en la inspección ocular policial se ilustra el portón por el cual, según los dichos de Villar, había sido sacado el aluminio sustraído (fs. 57/8). En la contestación de la demanda, se detallan circunstancias que alertaron acerca de la falta de algunas piezas y movimientos anormales en los registros de las cámaras de video, en el turno de las 20:00 a las 04:00 y al recibirse los registros de comunicaciones telefónicas efectuados desde Vecal S.A. durante el turno mencionado se verificaron varios llamados al celular de Diego Roldán que individualizan con el NE 15-441777 (fs. 37).

 

Al ser preguntado durante la absolución de posiciones del demandado, para que confiese cómo es cierto que durante el mes de octubre de 2004, en el horario comprendido entre las 20 y las 4 hs. se realizaron numerosos llamados a un celular de su propiedad, y en caso afirmativo, cuáles eran los motivos, respondió el actor: «No es cierto» (fs. 89, ampliación D). Ello no obstante, con el informe de Telecom se5 verifica que el 01/10/04 se efectuaron desde Vecal S.A. dos llamados a las 23:21 y 23:43 al NE 3492-441777, a nombre de Luis Alberto Roldán; iguales llamados se verifican efectuados desde Vecal S.A. el 19/10/04 a las 03:21, el 20/10/04 a las 23:11, y el 25/10/04 a las 04:01 (informe de Telecom, fs. 106).

 

Acertadamente ha señalado la jurisprudencia -en criterios aplicables al caso bajo estudio- que la buena fe debida resulta un ingrediente de orden moral indispensable para el adecuado cumplimiento del derecho, que reviste carácter esencial en las relaciones laborales, ya que el contrato de trabajo crea no sólo derechos y obligaciones de orden exclusivamente patrimonial, sino también una vinculación personal que al prolongarse en el tiempo, necesita de la confianza y lealtad recíproca de las partes (Suprema Corte de la Prov. de Buenos Aires, 03/10/95, «Toscani, M.R.c/ Ladrillos Olavarría S.A.», D.T. 1996-A, 432, con nota de POSE, Carlos, «Reivindicación del principio de buena fe por parte de la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires»). El mismo tribunal había señalado en anterior precedente que «la injuria no supone necesariamente un daño a los intereses patrimoniales del empleador, bastando con que lo sea a los puramente morales, por tanto no influye el escaso valor de la mercadería sustraída», agregando que «los buenos antecedentes del dependiente no excluyen la legitimidad de la causal del despido porque un acto único puede bastar para justificar la medida cuando denota un estado de evidente desconsideración e infidelidad, incompatible con las modalidades que caracterizan toda relación laboral» (S.C.B.A., 30/07/91, «García, R. c/ Firestone de la Argentina S.A.I.C.», D.T. 1992-A, 285). Esta Cámara ha señalado que teniendo en cuenta que la confianza que debe tener el empleador en el trabajador constituye un elemento esencial para la armonía de la relación, no es necesario un perjuicio económico de importancia para que se configure la pérdida de confianza («Domínguez Mareniov, J.A. c/ Asoc. Mutual Personal Sancor etc.», 12/05/06, L. de Fallos NE 4, Res. NE 192/06; en igual sentido, «Hertel B. c/ Clorindo Appó S.R.L. s/ Laboral», 10/03/95,6 L. de Fallos NE 7, Fallo NE 009/95; «González, F. c/ Frigorífico Rafaela S.A.», 17/05/95, L. de Fallos NE 8, Fallo NE 034/95; «Pose, A.M. c/ Bertolaccini, M.», 03/03/04, L. de Fallos NE 23, Fallo NE 019/04; «Carpio, Walter Hernán c/ Lácteos S.A.», 07/02/08, L. de Resoluciones, T., 8, Res.NE 003/08, entre otros).

 

En las circunstancias descriptas más arriba resultaba ineludible una explicación del actor respecto de las llamadas telefónicas efectuadas en las fechas indicadas, desde Vecal S.A., en el turno de la noche durante el cual sólo trabajaba el sector «Inyección», y sólo se estaba desempeñando él, juntamente con dos operarios, a un teléfono cuyo número había sido indicado en la contestación de la demanda y que según los registros de Telecom era de pertenencia de una persona de apellido «Roldán». En el marco doctrinario y jurisprudencial señalado, es de rigor concluir que la omisión de formular las debidas explicaciones por parte del actor respecto de tales llamadas efectuadas desde Vecal S.A., configura un elemento probatorio suficiente de la pérdida de confianza invocada por el empleador, con gravedad para impedir la continuación de la relación laboral (art. 242 , L.C.T.). Consecuentemente el despido ha sido justificado y las indemnizaciones solicitadas resultan improcedentes.

 

Por estas razones propugno rechazar la apelación del actor, acoger parcialmente el recurso del demandado, revocar parcialmente la demanda en cuanto condena al pago de las indemnizaciones por despido injustificado y sus accesorios, y confirmarla en el resto. Diferir la imposición de costas de la alzada hasta que se practique la liquidación de los rubros procedentes e improcedentes. Dejo así formulado mi voto.

 

A la misma cuestión, la Dra.Abele dijo que por idénticos fundamentos vota en el mismo sentido que el Dr.Macagno.

 

A esta misma cuestión, el Dr.Degiovanni dijo que, atento a la existencia de dos votos concordantes, se abstiene de emitir opinión (art. 26 , Ley 10.160).

 

A la tercera cuestión, el Dr. Macagno dijo que, atento al resultado7 obtenido al tratar la cuestión anterior, corresponde: Rechazar la apelación del actor, acoger parcialmente el recurso del demandado, revocar parcialmente la demanda en cuanto condena al pago de las indemnizaciones por despido injustificado y sus accesorios, y confirmarla en el resto.Diferir la imposición de costas de la alzada hasta que se practique la liquidación de los rubros procedentes e improcedentes. Dejo así formulado mi voto.

 

A la misma cuestión, la Dra.Abele dijo que la resolución que correspondía adoptar era la propuesta por el Dr. Macagno, y en ese sentido emitió su voto.

 

A esta misma cuestión, el Dr.Degiovanni dijo que, atento a la existencia de dos votos concordantes, se abstiene de emitir opinión (art. 26, Ley 10.160).

 

Por las consideraciones del Acuerdo que antecede la CAMARA DE APELACION CIVIL,COMERCIAL Y LABORAL,

 

RESUELVE: Rechazar la apelación del actor, acoger parcialmente el recurso del demandado, revocar parcialmente la demanda en cuanto condena al pago de las indemnizaciones por despido injustificado y sus accesorios, y confirmarla en el resto. Diferir la imposición de costas de la alzada hasta que se practique la liquidación de los rubros procedentes e improcedentes Insértese el original, agréguese el duplicado, hágase saber y bajen.

 

Concluido el Acuerdo, firmaron los Jueces de Cámara por ante mí, doy fe.

 

Lorenzo J.M. Macagno

 

JUEZ DE CAMARA

 

Beatriz A.Abele

 

JUEZ DE CAMARA

 

Hugo A.Degiovanni

 

JUEZ DE CAMARA

 

SE ABSTIENE

  1. Horrible el fallo !! fallo muy injusto y contradictorio. Esta es una foto de la justicia argentina.

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