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#Fallos Antisemitismo: Procesamiento del denunciado por incitar al odio contra la comunidad judía a través de expresiones y comentarios efectuados en la red social Twitter

Partes: D. S. J. S. s/ infracción ley 23.592

Tribunal: Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Tres de Febrero

Sala / Juzgado / Circunscripción / Nominación:

Fecha: 5 de julio de 2022

Colección: Fallos

Cita: MJ-JU-M-137645-AR|MJJ137645|MJJ137645

Voces: PROCESAMIENTO – INCITACIÓN AL ODIO RACIAL – CULTO JUDÍO – DISCRIMINACIÓN – MEDIDAS CAUTELARES – EMBARGO – REDES SOCIALES – TWITTER – VIDEOS

Se decreta el procesamiento del denunciado pues está acreditado ‘prima facie’ que incitó al odio contra la comunidad judía a través de expresiones y comentarios efectuados en la red social Twitter.

Sumario:
1.-Corresponde decretar el procesamiento del denunciado pues a partir de las probanzas colectadas en las presentes actuaciones, cabe tener por acreditado ‘prima facie’ que incitó al odio contra la comunidad judía (art. 3, 2do párrafo de la Ley 23.592; art. 45 del CPen. y art. 306 del CPPN.) a través de expresiones efectuadas mediante tweets y comentarios en la red social Twitter.

2.-Se juzga que la materialidad del hecho no está controvertida pues las expresiones denunciadas revisten carácter antisemita toda vez que recurren al término ‘judío’ como insulto, alientan la teoría conspirativa, y falsa, de que aquellos controlan la economía mundial con ánimo de denostarlos y entrañan un negacionismo explícito al banalizar a las víctimas del Holocausto refiriendo al ‘jabón’ en alusión al destino que se le habría dado a los cuerpos en los campos de exterminio.

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3.-No cabe alegar que las expresiones formuladas se efectuaron con ánimo de bromear o que resultaron impulsivas y no deliberadas, pues se introdujeron en el marco de ‘hilos’ de conversación, es decir, en el marco de un prolongado intercambio de opiniones entre usuarios durante el cual los ofendidos fueron claros en cuanto a la entidad de las afrentas esgrimidas, no obstante, las agresiones se dirigieron contra las denunciantes y todo aquel que interviniera en defensa de la comunidad judía; máxime siendo que puede observarse como otros usuarios actuaron en la ocasión sumando agravios.

5.-Debe ponderarse que la cantidad de imágenes y videos subidos a lo largo del tiempo en las distintas redes sociales ligadas al causante dificulta creer que un tercero haya podido producirlas, más aun siendo que tampoco se encuentra indicio alguno de que alguien quisiese perjudicarlo actuando en su nombre.

6.-La descripción del usuario de Twitter con que se actuó, se consigna un link que remite al perfil de Instagram compulsado, donde se pueden leer las iniciales y ver cuantiosas imágenes de quien nos ocupa, y dado que en todos los perfiles se pueden leer frases similares, escritas con los mismos y peculiares caracteres, e incluso referencias, en todos ellos a un club de futbol, son extremos que habilitan a presumir que son dominados por una misma persona.

7.-Como medida cautelar, se manda trabar embargo sobre los bienes y/o dinero del denunciado, que se fija en una suma suficiente, teniendo en cuenta los parámetros establecidos en los arts. 518 y 533 del CPPN., normativa que impone ordenar el embargo de los bienes de los causantes al dictar el auto de procesamiento para garantizar una eventual indemnización civil y las costas.

Fallo:
N.R: Se advierte que este fallo no se encuentra firme.

Sáenz Peña, de 5 julio de 2022.

AUTOS Y VISTOS:

Para resolver en la causa FSM 39319/2020, caratulada «D. S., J. s S/ Infracción Ley 23.592», del registro de la Secretaría N° 8, la situación procesal de J. D. S., argentino, titular del D.N.I. Nº ., soltero, nacido el día . en San Fernando, Pcia. de Buenos Aires, hijo de . y de ., empleado de logística y domiciliado en la calle ., de la localidad y partido de San Martín, Pcia. de Buenos Aires.

Y CONSIDERANDO:

1) Formación de la causa:

Que esta causa se inició el 10 de diciembre de 2020 a raíz de la denuncia efectuada por S. Y. S. y M. S. -con el patrocinio letrado de la Dra. M. T.-, con la que hicieron saber que el día 29 de noviembre de 2020, en la red social «Twitter» tuvo lugar un debate entre distintos usuarios en el marco del cual uno de ellos, «@.» -a quien identificaron como J. D. S.-, realizó manifestaciones de carácter discriminatorio contra la comunidad judía.

Una vez radicada la investigación en esta sede, se practicaron distintas medidas de prueba tendientes a determinar la existencia de las publicaciones, su contenido discriminatorio y a individualizar al autor de los mismos.

Así las cosas, sospechándose la responsabilidad de D. S., fue indagado y se encuentra su situación procesal en estado de ser resuelta.

2) La acción atribuida a J. D. S.:

Con el grado de convicción que exige el art. 306 del C.P.P.N. y a partir de las probanzas colectadas en las presentes actuaciones, cabe tener por acreditado «prima facie» que J. D. S.incitó al odio contra la comunidad judía a través de expresiones efectuadas mediante tweets y comentarios en la red social Twitter los días 29 y 30 de noviembre del año 2020.

En primer lugar, obran como prueba de cargo las capturas de pantalla aportadas por las denunciantes, en las cuales pueden observarse las expresiones efectuadas por el usuario «@.», tales como «.son la mierda del mundo, manejan la economía del mundo, le chupan la pija a los Yankees, siguen llorando por un genocidio.», «Si alguien necesita un jabón le habla a @. que en ese rubro anda de diez», «.Dale judío, dejen de llorar.son la mierda del mundo, por algo nadie los quiere, volvte a Israel judío sucio», entre otras (fs. 1/17v).

Es dable destacar que ha sido comprobada la existencia de las publicaciones, conforme la labor actuarial de fs. 120/123.

Asimismo, se cuenta con la declaración testimonial de la denunciante S., quien precisó que identificó a D. S. a partir de un perfil de la red social Facebook que lleva la misma denominación del de Twitter. Agregó luego mediante una comunicación cursada por mail que conoció el apellido del imputado al encontrar en esa red social el perfil de su hermano, L. D. S. (ver fs. 57/v, 136/v y 137/138).

Las inferencias practicadas por la denunciante se validaron también a través del cotejo de los perfiles del sindicado en las redes sociales Twitter e Instagram, -vinculadas entre si-, a la luz de la imagen proporcionada por el RE.NA.PER (ver fs.27 y 208/209).

A la hora de ensayar su descargo, el encartado hizo uso de su derecho de negarse a declarar.

Ahora bien, la materialidad del hecho no está controvertida.Las expresiones denunciadas revisten carácter antisemita toda vez que recurren al término «judío» como insulto, alientan la teoría conspirativa -y falsa- de que aquellos controlan la economía mundial con ánimo de denostarlos y entrañan un negacionismo explícito al banalizar a las víctimas del Holocausto refiriendo al «jabón» en alusión al destino que se le habría dado a los cuerpos en los campos de exterminio.

No podría alegarse que las expresiones formuladas se efectuaron con ánimo de bromear o que resultaron impulsivas y no deliberadas, pues se introdujeron en el marco de «hilos» de conversación, es decir, en el marco de un prolongado intercambio de opiniones entre usuarios durante el cual los ofendidos fueron claros en cuanto a la entidad de las afrentas esgrimidas. No obstante, las agresiones se dirigieron contra las denunciantes y todo aquel que interviniera en defensa de la comunidad judía. Además, puede observarse como otros usuarios actuaron en la ocasión sumando agravios como, por ejemplo, el usuario «@.» quien manifestó «Ja, nosotros tenemos más motivos para tenerles miedo a ustedes que ustedes a nosotros, el motivo de eso se llama DAIA.».

Por otra parte, aun cuando la firma Twitter no colaboró en la identificación del autor de las expresiones, se ha reunido en autos información suficiente para sostener la responsabilidad de J. D. S.

En tal sentido debe ponderarse que la cantidad de imágenes y videos subidos a lo largo del tiempo en las distintas redes sociales ligadas al causante dificulta creer que un tercero haya podido producirlas. Tampoco se encuentra indició alguno de que alguien quisiese perjudicarlo actuando en su nombre.

No debe olvidarse que en la descripción del usuario de Twitter con que se actuó, se consigna un link que remite al perfil de Instagram compulsado, donde se pueden leer las iniciales «JDS» y ver cuantiosas imágenes de quien nos ocupa.

En todos los perfiles se pueden leer frases similares, escritas con los mismos -y peculiares- caracteres, e incluso referencias, en todos ellos al club de futbol «Racing», extremos que también habilitan a presumir que son dominados por una misma persona.

Si bien pese a las diligencias efectuadas no fue posible localizar desde que dispositivo el causante formuló las expresiones cuestionadas, la periodicidad y actualidad de sus publicaciones hace evidente que contó y cuenta con esa facultad.

Por todo ello, se tiene por «prima facie» acreditado el accionar ilícito del nombrado -con el alcance necesario para esta etapa de instrucción-, por lo que habrá de dictarse su procesamiento.

3) Calificación legal:

La conducta reprochada a J. D. S. resulta constitutiva del delito de incitación al odio contra la comunidad judía, previsto y reprimido por el art. 3, 2do párrafo, de la ley 23.592, por el que resulta responsable a título de autor (art. 45 y 54 del C.P.).

Con respecto a la acción típica de esta figura penal, se tiene dicho que se trata de un tipo doloso en el que la intención abarca el conocimiento de que se está alentando o incitando a la persecución u odio, entendiendo por «alentar» a la acción de animar o infundir aliento o esfuerzo, dar vigor a la persecución o al odio; mientras que «incitar» significa mover o estimular a alguien para que ejecute una cosa. A su vez, la ley no exige ningún medio determinado, pudiendo ser en forma escrita, oral, a través de internet o cualquier otro medio idóneo (D’ALESSIO, Andrés José -Director- y DIVITO, Mauro A. – Coordinador- Código Penal de la Nación, Comentado y Anotado, 2da.Edición Actualizada y Ampliada, Tomo III, Leyes Especiales Comentadas, La Ley, p. 1001/1003).

Si bien se podría argumentar que las expresiones de cualquier tipo, en cualquier medio, se encuentran amparadas por la libertad de expresión (derecho fundamental consagrado tanto en la Constitución Nacional como en los Tratados de Derechos Humanos con jerarquía constitucional), lo cierto es que el ejercicio de ese derecho no es absoluto, sino que ha sido reglamentado por el Poder Legislativo mediante la mencionada ley.

La Cámara Federal de Córdoba ha dicho al respecto que «no obstante la importancia institucional en términos generales del derecho a la libertad de expresión, lo cierto es que ningún derecho puede ser considerado absoluto, sino que, por el contrario, resultan reglamentables de modo que debe garantizarse su ejercicio sin comprometer derechos de terceros (art. 28, CN)» (Cámara Federal de Córdoba, «LIZONDO, Esteban Andrés sobre inf. Ley 23.592», 1/06/2022, consid. I). De esta forma, se puede establecer que, si a través del ejercicio de este derecho fundamental se lesionan arbitrariamente derechos individuales y sociales, los autores de esas violaciones deberán asumir las responsabilidades consecuentes.

Las manifestaciones que se presume protagonizó D. S.constituyeron un discurso de odio, definido por la Organización de las Naciones Unidas como «cualquier forma de comunicación de palabra, por escrito o a través del comportamiento, que sea un ataque o utilice lenguaje peyorativo o discriminatorio en relación con una persona o un grupo sobre la base de quiénes son o, en razón de su religión, origen étnico, nacionalidad, raza, color, ascendencia, género u otro factor de identidad».

En ese sentido, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha expresado que la negación y justificación del genocidio judío constituye un atentado contra la dignidad de las víctimas, constituyéndose en una forma de antisemitismo y de incitación al odio y a la discriminación de los judíos.

En la especie, se valora además que las expresiones, formuladas en una red pública, si dirigieron también a personas concretas, víctimas que de hecho reclamaron la actuación penal de estado.

Por todo ello, concluyéndose que D. S. habría incurrido, con plena conciencia, en la comisión de un delito habrá de ordenarse su procesamiento.

4) Medidas cautelares:

A los efectos de merituar la eventual imposición de la medida cautelar de naturaleza personal prevista en el art. 312 del C.P.P.N. respecto de J. D. S., teniendo en cuenta la escala penal prevista para el hecho ilícito que se le adjudica, que el Registro Nacional de Reincidencia informó que en la actualidad no posee antecedentes condenatorios computables (ver DEOX) y que compareció ante el llamado del Juzgado, se estima que se dan los presupuestos previstos en el artículo 310 C.P.P.N.

En cuanto a la cautela real a decretar se fijará una suma suficiente para lo cual se tomarán en cuenta los parámetros establecidos en los arts. 518 y 533 del C.P.P.N., normativa que impone ordenar el embargo de los bienes de los causantes al dictar el auto de procesamiento para garantizar una eventual indemnización civil y las costas.

Además, debe atenderse a las costas del proceso.Tal como lo establece el Art. 533 del código de forma, éstas consisten en el pago de la tasa de justicia, los honorarios devengados por los abogados, procuradores y peritos y los demás gastos que se hubieran originado por la tramitación de la causa, circunstancias a valorar a la hora de fijar la suma a dar a embargo.

Así, si bien no se establecen topes a la fijación del monto, éste debe derivar del análisis de diferentes elementos objetivos de cada caso en particular. En tal sentido, también se ha dicho por ejemplo que la fijación del monto se supedita al mayor o menor grado de compromiso en las maniobras (Código Procesal Penal de la Nación, Nicolás F. D´Albora Edit. Abeledo Perrot pag. 928 Edic. 8va. 17/7/09).

Al respecto, debe adunarse que, de conformidad con lo normado por la ley 27.423, la regulación de honorarios mínima para abogados en actuación hasta la clausura de instrucción se encuentra establecida en 15 unidades de medida arancelaria (UMA). En ese sentido el Alto Tribunal, mediante la acordada 12/2022, determinó el valor de cada unidad en nueve mil un pesos ($9.001), por lo cual el monto mínimo a fijar ascendería a.pesos ($ .).

Por su parte la tasa de justicia en procesos de montos indeterminados asciende a cuatro mil setecientos pesos ($4.700). (Ac.15/2022 C.S.J.N.).

RESUELVO:

I. DECRETAR EL PROCESAMIENTO de J. D. S., de las demás condiciones personales obrantes en autos, por considerarlo «prima facie» autor penalmente responsable del delito de incitación al odio contra la comunidad judía (art. 3, 2do párrafo de la ley 23.592; art. 45 del C.P. y art. 306 del C.P.P.N.), MANDANDO A TRABAR EMBARGO sobre sus bienes y/o dinero hasta cubrir la suma de ciento cincuenta mil pesos ($150.000) -art. 518 del C.P.P.N-.

II. MANTENER LA LIBERTAD PROVISORIA que viene gozando J. D. S. (art. 310 del Código Procesal Penal de la Nación).

Tómese razón, notifíquese y, firme que sea, comuníquese.

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