fbpx

#Doctrina Los rubros de la remuneración del trabajador y su vinculación con el rubro presentismo

Autor: Moiraghi, José L.

Fecha: 11-mar-2021

Cita: MJ-DOC-15825-AR | MJD15825

Sumario:

I. Sueldo básico y otros rubros. II. Presentismo en otros países. III. Presentismo en Argentina. IV. Liquidación de haberes. V. Presentismo según convenio. VI. Requisitos. VII. CCT. 130/75. VIII. Cálculo.

Doctrina:

Por José L. Moiraghi (*)

SUMARIO

Se intentará conceptualizar el rubro asignación complementaria, sus efectos prácticos, y el modo de calcular las ausencias injustificadas y sus repercusiones.

¿Aún no estás suscripto a Microjuris? Ingresá aquí.

ASBTRACT:

An attempt will be made to conceptualize the complementary assignment item, its practical effects, and how to calculate unexcused absences and their consequence.

I. SUELDO BÁSICO Y OTROS RUBROS

El trabajador cuenta con el derecho de acceder a un sueldo básico convenido por sus representantes sindicales, el cual va variando continuamente a tenor de las paritarias que se desarrollen, tendiendo naturalmente a cuanto menos, evitar la pérdida del valor adquisitivo del sueldo base, agravado en los últimos tiempos por los procesos inflacionarios que padece el país. Por otro costal, el sueldo básico resulta de vital trascendencia dado que, a partir de él, se extraen otros rubros que aumentan la paga final del dependiente, como asimismo algunos de ellos están sujetos a retenciones y otros no.

Es decir, a partir del sueldo básico que emerge de la escala salarial aplicable, se van incorporando otros rubros, algunos con importe fijo, otros por porcentajes de aquel básico, y ambos a su vez pueden ser de carácter permanente o temporario, con paga periódica o por otro intervalo temporal más extenso.

Los rubros más comunes que favorecen el sueldo bruto -sin las deducciones- del trabajador son el presentismo, aunque no todas las actividades lo contemplan (trabajo agrario), pudiendo ser fijado con una suma fija (CCT 507/07 ) o en la mayoría de los casos con un porcentaje del salario básico mediante diversas fórmulas y efectos.

La antigüedad suele ser un porcentaje por cada año de servicio de entre el 1% y 3% en la generalidad, tomando como referencia para el cálculo también el sueldo base.

La jornada laboral y las distintas clasificaciones de trabajo diurno, nocturno, en días feriados y demás, lo cual tampoco es tenido presente en todas las actividades, dado que algunas omiten tangencialmente su regulación.

También se advierten creaciones particulares por Convenio como las asignaciones por productividad y/o bonificaciones anualizadas como premios, los cuales son de naturaleza sustancialmente heterogéneas; por ejemplo, bonificación por uso de computadoras, por pérdida de capacidad auditiva y/o visual, por riesgos a la salud y otros más que deben ser revisados, según la actividad en cuestión y en cada uno de los Convenios Colectivos y Leyes Especiales.

Todo ello en paralelo debe ser armonizado por las doctrinas judiciales que discuten continuamente si algunos de los rubros enumerados deben formar parte o no, de lo que denomina el art. 245 LCT como Mejor Remuneración Mensual, Normal y Habitual -MRMNH-, es decir la que contiene el salario básico y otros rubros que conformarán la base de cálculo de las indemnizaciones de la Ley de Contrato de Trabajo y/o los Regímenes específicos y Leyes como la 24.013 y 25.323 .

Ello en concordancia a las antiguas discusiones ya zanjadas en lo atinente a los rubros que se abonan, en general a los trabajadores de altos mandos que están fuera de convenio, como ocurre con los planes de medicina prepaga, garaje, telefonía celular, seguros de vida y de retiro, debentures, participación en ganancias mediante titularización de acciones, viáticos documentados, gastos de movilidad y/o de representación, entre otros más.

En el polo opuesto no puede pasarse por alto las diversas asignaciones familiares abonadas por ANSES, cuando la remuneración del trabajador no supera ciertos límites establecidos por la Ley, y computados por la totalidad de ingresos del grupo familiar en relación de dependencia -aunque también aplican los beneficiados por la ART y Jubilaciones-.

Por otro lado se vislumbran otros ítems que engrosan el sueldo bruto del dependiente como ser la bonificación por título profesional y el adicional remunerativo y no remunerativo, diferenciándose entre ambos en que el primero es tan solo una suma dineraria fija establecida en una negociación colectiva, pero que no forma parte del sueldo básico, pesando sobre él todas las deducciones que correspondan a jubilación, gremio, obrasocial, y por contraposición a lo que sucede con la asignación no remunerativa que es percibida pero no está sujeta a ninguna retención ni descuento.

Esta situación generó y genera en la actualidad continuas fricciones, porque de una manera u otra, durante la vida activa del trabajador, éste obtiene sumas sustancialmente superiores a su etapa de pasividad -a pesar de las leyes sancionadas para garantizar una supuesta invariabilidad y/o proporcionalidad-, pero que al acogerse a los beneficios jubilatorios, la paga en muchas ocasiones y según el Convenio aplicable o si se trata de Empleo Público o Privado, pueden llegar a disminuir su haber jubilatorio en algunos casos hasta más del 50% si se lo correlaciona con el que percibiría si estuviera en actividad, dado que la remuneración que obtenía tenía sustanciales incrementos a partir de aquellas asignaciones que no producían aportes a los Sistemas de la Seguridad Social (Dependientes AFIP, Banco Nación Argentina, etc.).

Ergo, esa ilusión óptica en la etapa activa de la vida laboral muchas veces contrasta con lo que se materializa una vez que el trabajador pasa a retiro, siendo la cuestión económica un coto para acogerse al beneficio, e incluso por qué no decirlo, obtener el haber previsional, pero continuar en la actividad mediante un trabajo no registrado, de manera pseudo-autónoma y otras formas más, en aras a mejorar el muchas veces irrisorio ingreso jubilatorio.

Tal cuadro obedece, sin entrar en disquisiciones conceptuales de real preponderancia en el sistema argentino, a las continuas sumas de dinero que se abonan para mejorar claramente el día a día del trabajador, ideal que supera con creces todo escepticismo negativo, pero que no pesan sobre ellas las retenciones debidas, generando de una manera u otra, tarde o temprano, un desfasaje y déficit en las cajas jubilatorias, con mayor impacto en las que pertenecen al sector productivo privado aunque ya no existan las jubilaciones de tipo privadas, sino porque son dirigidas a una Caja determinada, y de allí se extraen los fondos para las finalidades más extravagantes yajenas al rubro; Vgr. Plan Procrear.

Obsérvese que se dice «mayor impacto», no existencia o inexistencia del mismo, pues la válvula de escape solo la posee el Estado a través de herramientas económico-financieras para compensar sus Cajas Previsionales -Fondo de Sustentabilidad y sus usos prácticamente astronómicos, entre otros más-, posibilidad no siempre al alcance de las manos de los gremios de actividades privadas, menos aun las que tienen un limitado ámbito de representación, repercutiendo a veces, en las propias Obras Sociales Sindicales, cuando no son asechadas en paralelo por los actos de corrupción.

Parte de todo ello obedece a la actividad llevada a cabo en las negociones colectivas, donde confrontan dos partes claramente diferentes; el Sindicato más representativo y la Cámara Empresaria del sector, en donde el primero urge beneficios para sus asociados, que finalmente los logra, pero con una contraprestación oscura y movediza; que tales sumas dinerarias no impongan mayores erogaciones impositivas y tributarias a la Patronal, y en consecuencia, se concluye en la narrativa de los párrafos precedentes. Consecuentemente impera con real urgencia una reestructuración general de todo el Sistema de la Seguridad Social, abordando todas sus aristas y sus fragmentaciones que en el Derecho Comparado no concurren (ART vs. Obra Social, entre otros más).

Existen también otros ítems que pueden ser incorporados y se cimientan en diversos fundamentos y hechos de la vida cotidiana, que en general nacen por Decretos Provinciales o Nacionales o por las diversas Comisiones que se crearon para el monitoreo específico del salario (Vgr. Art.89 Ley de Trabajo Agrario 26.727).

Cuestión no menor es dejar en claro que por cada suma en exceso a la establecida por la escala salarial aplicable, que desee voluntariamente pagar la patronal a su trabajador; el primero posee sobre sus espaldas alrededor de un 65% de cargas sobre tal importe pagado en exceso, lo cual como presupondrá el lector, minimiza toda chance de mejoramiento salarial espontáneo por parte del Empresario.

Esto se sustenta en la nefasta y hostil carga tributaria que pesan sobre ellos, o sobre el propio trabajador que prefiere no aceptar un ascenso porque su mejoría económica en términos cuantitativos, sería absorbido por el impuesto a las ganancias.

Se intenta significar con este breve cuadro que no existe proporcionalidad entre los aportes patronales y las retenciones de ley, con la existencia efectiva de beneficios laborales por culpa de un sinnúmero de factores de variada gama, pues en caso de existir cabrían discusiones de tipo éticas-morales.

II. PRESENTISMO EN OTROS PAÍSES

Adentrando al tema sujeto a análisis, resultan comunes las diferentes apreciaciones y efectos que las empresas otorgan al rubro presentismo, que por cierto se diferencian sustancialmente a lo que ocurre en otros países del mundo.

Ello es así que dado que por ejemplo, en Inglaterra el presentismo en sí mismo no es adoptado como un beneficio empresario, sino más bien todo lo contrario, dado que el trabajador asiste a su lugar de trabajo incluso en condiciones de salud inestables, en miras a no perder su fuente de ingreso, que por diversos motivos, de una forma u otra, tal actuar no siempre genera mayores réditos a la patronal, pues existen altas posibilidades que por contaminación del espacio laboral; el cuadro clínico del trabajador repercuta negativamente en los demás trabajadores del área en que desarrolla el primero sus labores.

En España, la significancia de lo que debe entenderse como «presentismo» difiere sustancialmente a lo supra narrado y se ale ja más aun de la interpretación que se da en Argentina.Sencillamente lo que allí ocurre es que los trabajadores para la obtención del presentismo deben permanecer más tiempo que lo reglamentado para su jornada laboral. De ello decanta claramente que esa situación en Argentina tiene otra conceptuación llamada «Horas Extras».

III. PRESENTISMO EN ARGENTINA

En Argentina el vocablo presentismo impone una suerte de premio, regulado en la mayoría de los Convenios Colectivos, que sirve de sustento y/o incentivo para perfeccionar los deberes impuestos por el art. 84 LCT, es decir, eludir las demoras en el ingreso y/o egreso como además las faltas injustificadas que repercuten en menor o mayor medida según el puesto laboral de que se trate -Sistema Fordista Vs. Taylorismo Vs. Toyotismo-.

Esto último debe ser ponderado a efectos de imponer las sanciones respectivas, pues no es lo mismo que se encuentre inserto en estas carencias al débito contractual un jefe de control de calidad de una fábrica, a que se trate de un mero operario que, con su ausencia, la producción y/o labores de rigor no se resientan gravosamente a partir de su inasistencia.

Es por ello que en Argentina el presentismo deviene solamente como un premio a la puntualidad y desempeño, mas no es bajo ningún punto de vista un derecho adquirido, puesto que justamente esa posibilidad de conseguirlo depende pura y exclusivamente del trabajador, debiendo diferenciarse de otros premios que puedan generar, finalmente, un mayor importe en las liquidaciones finales, como tratarse de pagos extras por rubros que mejoran la calidad del trabajador, los cuales en la actualidad a los fines del cálculo de las indemnizaciones por despido son adicionadas a las figurativas en el recibo de haberes (Prepagas, Celular, Chofer, Colegios, Seguros de Retiro, Acciones de Empresa, Viáticos documentados y no documentados, garaje, y otros más que surgen en general para los niveles gerenciales fuera de convenio, etc).

IV.LIQUIDACIÓN DE HABERES

Cuestión no menor son los incesantes yerros en los que incurren los liquidadores de haberes por no atenerse a las escalas salariales, que por cierto en la actualidad producto de la inflación y las continuas paritarias se torna una actividad que amerita, indefectiblemente, una mayor preparación y por sobre todo actualización en la legislación vigente, bajo apercibimiento de que con posterioridad, surjan las quejas patronales que se advienen a un juicio perdido por diferencias de haberes, cuando en rigor de verdad se creyó, erróneamente, que sus liquidaciones se encontraban al amparo de la ley.

Todo ello sin omitir que luego de un largo periodo de litigio, finalmente se encarecen más aun las suman por serle adicionada tasa activa, desde que cada uno de los rubros se tornó exigible, siendo esto en general desde varios años para atrás, repercutiendo a su vez en el monto de la tasa de justicia.

Sobre tales sumas debidamente actualizadas por planilla, el Juez de la causa tendrá la base para la regulación de honorarios, todo sencillamente, porque el liquidador por decisión propia consciente o inconsciente, o por pedido intencionado de la patronal, pretendió ahorrar sumas no significativas cuantificadas en periodos mensuales, pero que al final del camino judicial se transforman en altamente reveladoras y elocuentes.

V. PRESENTISMO SEGÚN CONVENIO

En este andarivel el presentismo, y sin intentar abarcar todas las modalidades por ser de casi imposible cumplimiento en esta presentación, entendido reitero, como un premio al cumplimiento al débito laboral, se encuentra por ejemplo regulado en el art. 40 CCT N° 130/75 (Acuerdo N° 432/17) que lo titula como asignación complementaria, estableciéndose en el primer párrafo la manera en que debe ser calculado, y en su parte final los requisitos que deben imperar para su obtención.Textualmente dice:

«Las empresas abonarán al personal comprendido en la presente convención una asignación mensual por asistencia y puntualidad equivalente a la doceava parte de la remuneración del mes, la que hará efectiva en la misma oportunidad en que se abone la remuneración mensual.

Para ser acreedor al beneficio, el trabajador no podrá haber incurrido en más de una ausencia en el mes, no computándose como tal las debidas a enfermedad, accidente, vacaciones o licencia legal o convencional».

Otra forma de calcular se vislumbra del CCT N° 645/12(ref: LJC1390) de Trabajadores del Turf que establece un adicional de presentismo y puntualidad del 20% del salario de convenio.

Los descuentos por infringir tal deber laboral se practican de manera escalonada, donde una llegada tarde o retiro antes de la finalización de la jornada impone un descuento del 10% del total del presentismo que le corresponda, una falta o dos llegadas tarde o retiros implica una reducción del 25% del total del presentismo que le correspondería, llegando al máximo de la escala para los casos de que el trabajador incurra en tres faltas o más de cuatro llegadas tarde o retiros antes de la conclusión de la jornada, donde se descuenta el 100% del rubro, es decir no percibirá presentismo.

En cambio el CCT N° 76/75 que regula la actividad de la construcción solo establece en su art. 52 el derecho del trabajador a percibir el 20% por presentismo, calculado sobre el sueldo de la escala salarial vigente, con más su adicional por título terciario de corresponder, como por ejemplo tratarse de electricista. Es decir, en marras se asiste a un caso de asistencia y puntualidad perfecta durante la quincena para ser acreedor de mentado adicional, con las únicas excepciones por supuesto que acaezcan inasistencias justificadas médicamente, fallecimiento de familiares, y por lo general todas las causales consagradas por los Convenios que otorgan este beneficio, aptas para justificar la falta imputada.

VI.REQUISITOS

Como requisito indispensable, en general, y sin ingresar a las especificaciones técnicas que surgen de cada Convenio Colectivo, surge a primera vista el deber del trabajador de no incurrir en más de una (1) ausencia injustificada durante el mes en curso, es decir que a partir de la segunda inasistencia sin sustento que la evidencie, generará como efecto inmediato la pérdida de mentada asignación complementaria, puntualidad o presentismo, según como se dijera de conformidad a los acuerdos suscriptos entre los signatarios en el marco de la negociación colectiva.

Liminalmente cuadra destacarse que a los efectos contables no es imperioso cuantificar tales rubros de manera exacta en el respectivo recibo de sueldos, dados que muchas veces, por ejemplo al no asistir tres (3) días seguidos; el rubro ahora analizado podrá verse reflejado seguramente en el mes inmediato o posterior al acaecimiento del hecho que motivara tal pérdida, siempre teniendo en cuenta las fechas de cortes establecidas por los Liquidadores, lo que no implica per se, error alguno en la liquidación.-

Otro punto determinante es analizar los casos que en la praxis doméstica se plantean, y que en muchas ocasiones generan rispideces incluso en la Jurisdicción.

En el caso del cursado de una suspensión emitida el 20 de agosto de 2020, conteniendo una suspensión por tres (3) días a ser efectivizada los días 1, 2 y 3 de septiembre de 2020; implica que el presentismo perdido es el correspondiente al mes de Agosto 2020, independientemente de que la sanción se la materialice en septiembre 2020.

Luego, como no puede ser de otra manera a tenor de las diferentes pautas emitidas por la Organización Internación del Trabajo -OIT- es obvio y natural que no se tiene como ausencias que ameriten la quita del beneficio convenido del presentismo las faltas que tengan origen en una enfermedad inculpable o profesional, un accidente de trabajo, el ejercicio de los derechos emergentes de la Ley de Contrato de Trabajo, como ser los francos compensatorios, las vacaciones, o las diferentes licencias especiales que se regulan legal o convencionalmente.

VII.CCT. N° 130/75

Corolario de lo brevemente expuesto puede concluirse que toda ausencia sin causa justificada que exceda un (1) día en el marco del CCT. N° 130/75, implica indefectiblemente la pérdida del beneficio al cobro del rubro presentismo, y sin perjuicio de la disconformidad que pueda hacer valer el Trabajador, vale recalcar, ejercer el derecho consagrado en el art. 67 LCT y proceder a la impugnación respectiva por ante la patronal, dentro de los (30) días corridos de haber tomado conocimiento fehaciente de la misma.

El CCT 130/75 que se viene tratando posee un punto oscuro no regulado en relación a las implicancias de las suspensiones y su debido correlato, es decir la pérdida del derecho a percibir el rubro asignación complementaria, pero tal cuestión viene siendo sorteada jurisprudencialmente, haciendo hincapié en la contemporaneidad de la impugnación a mentada sanción disciplinaria que generó la mengua en la liquidación mensual, por falta de incorporación del presentismo.

En este estado de las cosas, solo resta manifestar que los pasos siguientes serán cuestión de prueba, evitando que se diluyan las meras manifestaciones de las partes, tanto en Sede Administrativa como Judicial, pero sin perder de vista dos directrices que aunque parezcan en los presentes contradictorias; deben ser entendidas de forma armónica, esto es, por un lado es el Trabajador que tiene la carga de corroborar el debido ingreso en tiempo y forma oportunos a su puesto de trabajo, desechando y/o restando validez a la causa fuente que originara la suspensión impugnada, y por otro costal, la validez del Principio In Dubio Pro Operario y Continuidad Laboral, entre otros, que pesan sobre la Patronal.

VIII. CÁLCULO

En relación al modo del cálculo de las asignaciones complementarias, el art. 40 CCT 130/75 determina la doceava parte de la remuneración del mes que traducido en términos porcentuales implica el 8,33% (100 % 12). Los únicos rubros que confo rman la masa salarial para el cálculo son dos:sueldo básico por convenio o el pactado contractualmente con más antigüedad, solo esos dos.

Aclarado ello, el presentismo impone tener en cuenta como base de cálculo el sueldo básico convenido, o el pactado por las partes si superara los mínimos de la escala salarial aplicable, más los rubros de antigüedad y horas extras de corresponder, también vacaciones según el caso dado que reviste naturaleza remunerativa.

Ejemplificando lo dicho hasta aquí surge que al efectuar la liquidación mensual del sueldo, deberán ser descontados del proporcional correspondiente, los tres (3) días de inasistencias con más naturalmente el rubro presentismo, siendo numéricamente lo siguiente:

Supongamos categoría maestranza A del CCT 130/75 con un sueldo básico de $ 30.000, a ello se le adiciona un 3% por ciento por 3 años de Antigüedad (30.000 x 3%) que es de $ 900. Ergo, se obtiene la suma final de $ 30.900 y sobre ella se extrae el 8.33 % que corresponde al rubro presentismo, que en el caso de es de $ 2.573,97, rubro naturalmente sujeto a retención.

———-

(*) Abogado (UCP) – Máster en Derecho del Trabajo y Relaciones Laborales Internacionales (UNTREF – UCA). Postgrado en Investigación Científica para las Ciencias Sociales (USAL). Postgrado en Contaminación Legislativa (USAL) Diplomado en Derechos Humanos (USAM).- Diplomatura en Jurisprudencia de la Corte Suprema Justicia de la Nación Materia Civil, Comercial y Laboral (CSJN – UBA) Doctorando en Derecho del Trabajo -Tesis en Preparación (UNTREF – USAL). Maestría en Gobierno y Economía -Carrera Regularizada/abandonada (USAM).

A %d blogueros les gusta esto: