#Doctrina COVID 19 y medidas excepcionales sobre los contratos de los futbolistas profesionales en Argentina

Autor: Barbieri, Pablo C.

Fecha: 29-jun-2020

Cita: MJ-DOC-15409-AR | MJD15409

Sumario:

I. Problemática. II. Situación excepcional y plazo mínimo de contratos III. Fondo de asistencia para futbolistas en libertad de acción. IV. Breve conclusión final. Perspectivas de futuro.

Doctrina:

PPor Pablo C. Barbieri (*)

I. PROBLEMÁTICA

Parece ocioso, a esta altura de los acontecimientos, detenerse a evaluar los innumerables efectos que la pandemia producida por el COVID 19 ha provocado. Describir las consecuencias sanitarias, económicas, laborales y sociales implica recurrir a cuestiones de dominio público. Cada uno de nosotros puede traer a colación múltiples ejemplos.

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En la actividad futbolística, la paralización de las actividades lleva a terrenos similares. Los clubes han visto mermados notoriamente sus ingresos ordinarios (1). La incertidumbre sobre la reanudación de los entrenamientos y torneos agrava aún más la cuestión, sobre todo en relación a los ingresos por sponsoreo y patrocinio. La preocupación es tan grande que la propia FIFA ha emitido sugerencias sobre el particular (2). Las diferentes ligas europeas van recuperando su programación, aunque también con limitaciones, sobre todo en relación a la presencia de público en los estadios. En la Argentina, esa reanudación dependerá, esencialmente, de las condiciones sanitarias generales y la evolución de la pandemia.

«Una de las preocupaciones más importantes era la situación de los contratos de los futbolistas profesionales con vencimiento al 30 de junio de 2020».

Vale la pena detenerse en este punto, a fin de poder explicar esta afirmación, ingresando ya en aspectos jurídicos de la temática.

En efecto, los contratos de trabajo de los jugadores profesionales ingresan dentro de los denominados «a plazo fijo», siendo su duración mínima de un año y la máxima de cinco años; todo ello de conformidad con el art. 5, punto 5.2.1. del Convenio Colectivo de Trabajo 557/09 , que regula la actividad (3).

La finalización de las temporadas, en el fútbol argentino, se producía sobre el final de junio de cada año, fecha en la cual finalizaban los distintos torneos.De allí que la fecha de finalización de esos vínculos se estableciera el día 30 de junio de cada año.

Se suma a ello que es frecuente la contratación de futbolistas por una sola temporada, sobre todo en categorías de ascenso. En el supuesto que nos ocupa, estos contratos se extendían entre el 1º de julio de 2019 y el 30 de junio de 2020; todo ello sin perjuicio de contratos de mayor duración, cuya finalización se había pactado para el 30 de junio de este año.

Un reporte periodístico informaba que, en Primera División, eran 212 los contratos que finalizaban en la fecha mencionada (4). En tanto, entre el 80 y 85% de los futbolistas que militaban en distintas categorías de ascenso se encuentran en esa situación.

Las alarmas se encendieron rápidamente y la amenaza de una desocupación masiva de jugadores fue la preocupación saliente; la situación patrimonial de los clubes vislumbraba dificultades en la renovación de los vínculos, no solo por razones económicas, sino también jurídicas: conforme a la normativa antes citada, se debía suscribir un contrato con un plazo mínimo de un año, ante la incertidumbre sobre cómo y cuando se reanudarían las competencias.

La posibilidad de una normativa de emergencia en la materia era latente. Finalmente, el acuerdo entre el gremio de jugadores (Futbolistas Argentinos Agremiados) y la Asociación del Fútbol Argentino (representando a los clubes) tuvo su andamiaje jurídico, abarcando dos cuestiones claramente diferenciadas.

Dedicaremos a ello los párrafos siguientes.

II. SITUACIÓN EXCEPCIONAL Y PLAZO MÍNIMO DE CONTRATOS

En fecha 14 de marzo de 2020, entre las partes señaladas en el punto anterior, se suscribió un Acuerdo Marco, en el cual, en su cláusula Primera, se disponen los denominados «contratos semestrales de excepción».

Puede leerse allí, textualmente: «se habilita en forma excepcional la posibilidad de que los clubes de fútbol y los/las futbolistas celebren contratos de trabajo por un plazo mínimo de seis meses.Dichos contratos deberán suscribirse en el mes de julio de 2020 y tener como fecha de finalización el 31 de diciembre de 2020, como mínimo».

Algunas reflexiones puntuales al respecto.

– A pesar de que no se exprese efectivamente, se trata de una reforma transitoria y excepcional al art. 5, punto 5.2.1. del CCT. 557/09 , transcripto en el punto precedente. Desde julio de 2020, el plazo mínimo de los contratos de trabajo con futbolistas es de seis meses, situación que, «a priori», finaliza el 31 de diciembre del corriente año.

– Nada obsta a que, a partir del 1º de julio de 2020, se suscriban contratos de duración mayor al plazo excepcional consignado «supra», manteniendo vigente el mínimo regular establecido en el CCT señalado. La expresión «como mínimo» al que refiere el párrafo del acuerdo transcripto permite autorizar esa interpretación.

– Salvo esta circunstancia, entendemos que se mantienen plenamente vigentes las restantes estipulaciones de la Convención Colectiva de Trabajo en la materia (5), dado que ninguna otra modificación específica se establece.

-Se establece, como puede apreciarse de manera simple, un marco de mayor «flexibilidad», ante el marco sanitario y social imperante. Los clubes podrán contratar futbolistas con la sola finalidad de disputar las competencias restantes del año 2020, tratándose de evitar una desocupación masiva. Las partes firmantes, en nuestra opinión, supieron comprender adecuadamente la excepcionalidad por la que la actividad está atravesando y otorgar un marco adecuado para intentar moderarla. El resto quedará en manos de los presupuestos de los diferentes clubes y la ingeniería económico-financiera que estos deberán aplicar a fin de poder equilibrar gastos y recursos.

III. FONDO DE ASISTENCIA PARA FUTBOLISTAS EN LIBERTAD DE ACCIÓN.

El 18 de junio de 2020, AFA y Futbolistas Argentinos Agremiados suscribieron otro acuerdo.En este caso, no se trata de una modificación normativa, sino en una suerte de compensación económica para aquellos futbolistas cuyos contratos se extinguen el 30 de junio y no pudieran renovar el vínculo o formalizar otro con diferente institución deportiva.

Se establece la creación de un «fondo de asistencia», con aportes de las dos partes firmantes, el que será destinado al pago del mínimo salarial correspondiente a cada categoría, para los futbolistas que queden en libertad de acción el 30 de junio de 2020.

Esos pagos se extenderán hasta el 31 de diciembre de 2020. Lógicamente, cesarán en el supuesto en que el jugador suscriba contrato con una institución deportiva, de la Argentina o del exterior.

Es necesario destacar que en ambos acuerdos «quedan comprendidas también las jugadoras mujeres que tuvieren contrato profesional suscripto con algún club». Ello resulta otra manifestación más de las políticas de igualdad de género que se desarrollan desde el seno de la Asociación del Fútbol Argentino.

IV. BREVE CONCLUSIÓN FINAL. PERSPECTIVAS DE FUTURO

Como puede verse con claridad, las medidas adoptadas -reseñadas en los puntos 2 y 3- son «excepcionales y transitorias». Son acciones puntuales para tratar de aminorar los efectos que la pandemia y la paralización de las competencias producen sobre la actividad futbolística. Clubes y futbolistas son afectados indudables de esta situación y, desde los marcos analizados, resultan decisiones interesantes.

La cuestión jurídica estudiada en el punto 2 implica una modificación al Convenio Colectivo de Trabajo vigente en la actividad. No creemos que ello tenga una prolongación más allá de los plazos fijados para esta excepción, dado que, en nuestro fútbol, las temporadas son anuales, coincidiendo esta situación con el plazo mínimo convencional «regular».

Las perspectivas de futuro son claramente inciertas, al menos a esta altura de los acontecimientos.El tema más importante, en ese punto, es determinar cuál ha sido el efectivo daño patrimonial para las instituciones deportivas, una vez finalizadas las restricciones impuestas por la pandemia. Ello puede implicar renegociación de contratos vigentes, adecuaciones presupuestarias y, acaso, la reformulación de parámetros de gestiones y administraciones, incluyendo, seguramente, ingresos y egresos.

Esta situación, lógicamente, pone en jaque fuentes de trabajo de futbolistas profesionales, circunstancia que intenta ser paliada por las medidas analizadas en este comentario.

Estimamos, empero, que éstas no serán las últimas novedades que el Derecho del Deporte ofrezca como consecuencia de esta pandemia. La lupa debe estar puesta en esta materia, dado que, quizás, podamos estar ante un escenario de conflictividad no previsto.

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(1) Pese a ello, es necesario destacar el ingente trabajo de las instituciones en la materia. Algunas, incluso, han adecuado sus instalaciones para recibir víctimas del COVID-18, mientras que otras continuaron con la realización de inestimables tareas con impacto social.

(2) Pueden verse en https://es.fifa.com/who-we-are/news/directrices-de-la-fifa-para-afrontar-las-consecuencias-juridicas-de-la-co
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(3) Es ésta una de las características salientes que destaca la atipicidad de la figura. A mayor abundamiento, véase BARBIERI, Pablo C.: Futbolistas profesionales en la Argentina, Ad Hoc, Bs. As., 2014, págs. 50/51.

(4) https://www.ole.com.ar/futbol-primera/vencimiento-contratos-junio-clubes-superliga_0_0fCBB3WCd.html

(5) Vale la pena aclarar que, en la especie, rige también la ley 20.160, sobre el Estatuto del Futbolista Profesional. Sus disposiciones, en líneas generales, fueron opacadas por los distintos convenios colectivos de trabajo en la materia. En relación a esta norma, vale destacar que fue «la primera ley en el mundo en tratar en forma específica esta relación laboral especial» (SCHMOISMAN, Mario: Manual de Derecho del Deporte, edición propia, Bs. As., 2019, pág. 144).

(*) Abogado. Profesor titular de Derecho Comercial III y Concursos, Quiebras y Títulos Circulatorios, UNLZ. Profesor adjunto de Derecho Comercial III, UMSA. Autor de numerosos artículos y obras en materia de derecho comercial y derecho depo rtivo. Conferencista en dichas temáticas.