El concubinato es con cohabitación: Para reclamar la indemnización por muerte del trabajador, el carácter de conviviente se debe demostrar de manera efectiva

Partes: D. C. B. N. c/ Consorcio de Propietarios de la calle Ravignani 2391 s/ indemnización por fallecimiento

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: V

Fecha: 4-jul-2019

Cita: MJ-JU-M-119996-AR | MJJ119996 | MJJ119996

A los fines del reclamo de la indemnización por muerte del trabajador, el carácter de conviviente no puede tenerse por acreditado sólo con la información sumaria de convivencia.

Sumario:

1.-Cabe rechazar el reclamo de la indemnización por fallecimiento efectuado por quien invoca su condición de conviviente de aquel, ya que la información sumaria de convivencia no tiene por sí sola el poder convictivo que la actora pretende otorgarle, pues se trata de una manifestación unilateral de uno de los convivientes plasmada ante un oficial público, que sólo da fe es de lo que los comparecientes declaran ante él, pero no del hecho de la convivencia en aparente matrimonio y, en el caso, los testigos no aportan claridad suficiente como para tener por acreditada la convivencia en tanto se trata de referencias esporádicas con importantes imprecisiones temporales.

2.-La convivencia del trabajador con la actora que reclama el pago de la indemnización por fallecimiento no puede considerarse acreditada con declaraciones testimoniales que adolecen de precisión en aspectos fundamentales como para considerarlas eficientes en los términos exigidos por el art. 248 de la Ley de Contrato de Trabajo, pues no se trataba solamente de acreditar una relación sentimental, sino de una convivencia con cohabitación permanente por el lapso mínimo de dos años.

Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 4 días del mes de JULIO de 2019 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente, el doctor ENRIQUE NESTOR ARIAS GIBERT dijo:

I- El señor juez de primera instancia rechazó la demanda en la medida que perseguía el cobro de la indemnización contemplada por el art. 248, LCT en tanto no consideró acreditado el vínculo invocado en sustento de esa pretensión (conviviente).

Igual decisión adoptó con respecto a la pretensión de cobro de los créditos laborales no percibidos por el trabajador antes de su fallecimiento, del seguro de vida obligatorio establecido por Decreto 1567/74 y del seguro de vida colectivo en tanto no tuvo por probado el carácter de beneficiaria ni heredera de la actora (sentencia fs. 679/681).

II- Contra esa decisión se alza la parte actora conforme los agravios expuestos en su memorial recursivo de fs. 692/697, respondido por la tercero citada «Edificar Seguros S.A.» a fs. 712/715. Asimismo a fs. 688/690, las Dras. Hilda López y Elena H. Cajade de Salgueiro, en ejercicios de sus propios derechos, apelan los honorarios que se les regularan por sus actuaciones como letradas patrocinantes del Consorcio demandado, por considerarlos reducidos.

III- El agravio esencial de la actora está dirigido contra la conclusión del sentenciante de grado que tuvo por no acreditado el carácter de «conviviente» invocado en la presentación inicial. Sostiene en defensa de su tesis que el a quo ha analizado errónea y parcialmente la prueba rendida en la causa.

Cuestiona en primer lugar que el juez anterior no le haya otorgado eficacia probatoria a la «información sumaria» acompañada (ver fotocopia certificada de fs. 9), la cual según afirma acredita su convivencia con el ex trabajador del consorcio demandado Sr. A. A. C.

En este punto la sentencia de grado expresa:.pretende acreditar el vínculo con una información sumaria de convivencia efectuada (13/10/10) con posterioridad al fallecimiento (10/09/10) lo cual a mi juicio no resulta válido (.) la información sumaria fue tomada, pese a ser uno de los requisitos, sin la comparencia de uno de los convivientes (cfme surge de la página /http://www.buenosaires.gob.ar/tramites/certificado-de-convivencia).».

La recurrente sostiene que la decisión judicial no tiene asidero jurídico, pero dada la naturaleza y el alcance de declaración jurada del certificado de convivencia, coincido con el señor juez a quo, en que no es admisible la misma como único medio de prueba si fue suscripta por uno solo de los convivientes, máxime cuando como en este caso esa declaración no ha sido ratificada personalmente por las dos testigos que la suscribieron.

En efecto, Ana Latino, que aparece firmando como testigo el certificado de convivencia, no ha comparecido a la causa a ratificar lo allí expuesto, en tanto a fs. 591, se tuvo a la actora por desistida de su declaración.

En este orden de ideas, en rigor de verdad también cabe señalar que la otra testigo firmante de la exposición de fs. 9, Alcira Sánchez, si bien ha comparecido a prestar declaración en la causa (v. fs. 579/580), lo cierto es que no se le exhibió la certificación de convivencia para su ratificación.

En cuanto al alcance probatorio de la información sumaria de convivencia, considero que la misma no tiene por sí sola el poder convictivo que la recurrente pretende otorgarle, pues se trata de una manifestación unilateral de uno de los convivientes plasmada ante un oficial público, que de lo único que da fe es de lo que los comparecientes declaran ante él, pero no del hecho de la convivencia en aparente matrimonio.

En este último aspecto, coincido con la valoración que el sentenciante de grado efectuó respecto de las declaraciones testimoniales de Muñoz y Sánchez (fs.588/9 y 579/80, en cuanto a que no aportan claridad suficiente como para tener por acreditada la convivencia de casi tres años invocada por la actora en tanto se trata de referencias esporádicas con importantes imprecisiones temporales.

En efecto, la actora debía demostrar en autos que convivió en carácter de concubina con el sr. Cortés desde el año 2007 y hasta el fallecimiento ocurrido el 10/9/2010 y ese extremo a mi criterio no aparece demostrado con las declaraciones testimoniales aludidas. Me explico.

Muñoz, es muy confusa con respecto a la época en la que habría conocido a la actora como también las razones de ese conocimiento. Pero aun soslayando esa imprecisión, luego cuando relata que concurrió solamente en dos oportunidades a la casa donde la actora supuestamente vivía con el Sr. Cortés, precisó que ello ocurrió las dos veces en el año 2006 y en este punto cabe recordar que la sra. D. C. invocó que la convivencia habría comenzado en el año 2007. En este aspecto creo necesario destacar que en el marco temporal que se controvierte en la causa y teniendo en cuenta que el lapso de convivencia que la actora debía acreditar era de solo 2 años y nueve meses, la discordancia entre su invocación y lo declarado por la testigo, no es menor, máxime que indicó que fue solamente en dos oportunidades al domicilio donde habrían convivido la actora y Cortés.

En definitiva, las circunstancias relatadas por la testigo no resultan suficientemente convictivas como para tener por acreditada la convivencia invocada en la presentación inicial.

Lo mismo ocurre con la declaración de Sánchez, pues no solo presenta imprecisiones temporales, sino también contradicciones en relación al conocimiento que la testigo manifiesta tener de la actora y esto no es un dato menor pues dijo que había conocido a la actora a través del señor A.hace unos 8 ó 9 años -la declaración es del 2014, con lo cual el conocimiento dataría del 2015 ó 2016- fecha en la cual según las propias invocaciones del inicio, aún no había iniciado la convivencia con el Sr. Cortés – suponiendo que se trata de la misma persona a la que identifica como A.- y en este aspecto es importante destacar que en la declaración sumaria de convivencia no pudo precisar fecha alguna respecto de la convivencia.

Asimismo, tampoco puede aportar datos precisos con relación al domicilio donde habrían convivido la actora y Cortés, y esto es relevante porque en primer lugar dijo que había visto a la actora con el sr. A. varias veces en la casa de su prima (de la testigo) y luego manifestó que concurrió en muchas ocasiones al departamento donde vivían el sr. A. y D. C., pero no pudo especificar claramente donde.

En lo demás las referencias que la testigo aporta relativas a que eran pareja y convivían provienen de los propios dichos de la actora y por ello resultan inatendibles.

Como consecuencia de lo expuesto, a mi juicio las declaraciones reseñadas adolecen de precisión en aspectos fundamentales como para considerarlas eficientes para tener por acreditada la convivencia exigida por el art. 248 LCT y esto es así pues no se trataba solamente de acreditar una relación sentimental, sino de una convivencia con cohabitación permanente por el lapso mínino de 2 años (cfr. arts. arts. 386, C.P.C.C.N.; 90 y 155, L.O.).

En cuanto a todas las citas de informes que la recurrente formula en su planteo recursivo, solamente hacen referencia al presunto domicilio de la actora como idéntico al del sr. Cortés, la respuesta de Seguro de Protección en Cajeros Automáticos (fs. 480) y la de Movistar (fs.483), en el entendimiento que la calle asentada en el informe es Inclán 3442 y no Kinkland, que es lo que en realidad consta allí, pero dichos informes por sí solos no resultan suficientes para tener por acreditado que efectivamente la actora vivía en ese lugar.

En este aspecto es relevante señalar, como ya lo hiciera el juez de grado, que las aclaraciones relativas a la planta, departamento ó unidad, que se advierte en los informes referidos, demuestran que existen distintas unidades en el inmueble de la calle Inclán 3442, y que por lo tanto ello no autoriza a concluir que la actora necesariamente vivía en el mismo domicilio que el sr. Cortés.

Esto último es importante porque si bien el oficio contestado a fs. 454 por la Justicia Electoral, da cuenta que a partir de agosto de 2007 figuraba como domicilio de la actora, el de la calle Inclán 3442, allí no se especificó ni la unidad ni el departamento que permita identificar expresamente cuál era el domicilio exacto de la actora.

En cuanto al informe de Policía Federal de fs. 503/507, que la recurrente rescata en su planteo recursivo, cabe señalar que está referido al domicilio del Sr. Cortés y no al de la actora.

No cabe detenerme en el resto de las referencias a prueba de informes en tanto se refieren al domicilio del Sr. Cortés, el cual no es materia de controversia ante la alzada.

Como consecuencia de todo lo expuesto, coincido con el sentenciante de grado en que no se ha producido prueba suficiente que permita tener por acreditado el vínculo que se invocó en sustento de la pretensión del art. 248, LCT y por ello propongo confirmar la sentencia de primera instancia en lo sustancial que decide y fue materia de agravios.

IV- En cuanto a los honorarios apelados a fs. 688/690, cabe señalar que las recurrentes -dras. Dras. Hilda López y Elena H.Cajade de Salgueiro- cuestionan por reducida la regulación efectuada al patrocinio letrado del Consorcio demandada, no así la discriminación efectuada a fs. 733 que arrojara a su favor un 40% de lo establecido a fs. 681 vta.

Sentado lo anterior, tomando en consideración el mérito, importancia y extensión de las labores realizadas, el monto involucrado en el proceso, las etapas procesales efectivamente cumplidas, las pautas arancelarias vigentes (ley 21.839) y que para regular los honorarios cabe tener en consideración que, además de la normativa de la ley 21.839, debe tenerse en cuenta el art. 13 de la ley 24.432 que obliga a que las regulaciones de honorar ios guarden una adecuada proporción con las labores efectivamente cumplidas, considero que los estipendios fijados a favor del patrocinio letrado del Consorcio demandado lucen reducidos y por lo tanto postularé su elevación.

En cuanto a la pretensión de que se incluyan los intereses en la base regulatoria, cabe señalar que los mismos son la consecuencia de la mora y en la medida que no se ha declarado la procedencia de los conceptos reclamados en el inicio, no hay mora, razón por la cual no cabe considerarlos a los fines regulatorios.

Por las consideraciones efectuadas propongo elevar los honorarios correspondientes al patrocinio letrado del consorcio demandado a la suma de ($.), manteniéndose la proporción de la discriminación efectuada a fs. 733 -un 40% a favor de las recurrentes- en tanto la misma no ha sido recurrida ante esta alzada-.

V- Por todo lo expuesto, de suscitar adhesión mi voto corresponderá confirmar la sentencia de primera instancia en todo lo que materia de agravios con excepción de los honorarios correspondientes al patrocinio letrado del consorcio demandado que se elevan a la suma de ($.), manteniéndose la proporción de la discriminación efectuada a fs. 733 -un 40% a favor de las recurrentes-.

Propicio imponer las costas originadas en esta instancia en el orden causado (conf. art.68, CPCCN).

En cuanto a los honorarios retributivos de las labores cumplidas en esta instancia, propongo regular los de las representaciones y patrocinios letrados de la parte actora y del tercero citado «Edificar Seguros S.A.», en el (%) de lo que en definitiva les corresponda por sus labores en la instancia de origen (cfr. art. 14, ley 21.839).

La DOCTORA BEATRIZ E. FERDMAN manifestó:

Que por análogos fundamentos adhiere al voto del señor Juez de Cámara preopinante.

En virtud de lo que surge del acuerdo que antecede, el TRIBUNAL RESUELVE : 1) Confirmar la sentencia de primera instancia en lo principal que decide y fue materia de recursos y agravios, con excepción de los honorarios correspondientes al patrocinio letrado del Consorcio demandado que se elevan a la suma de ($.). 2) Declarar las costas de alzada en el orden causado. 3) Regular los honorarios conforme se propone en el primer voto del presente acuerdo. 4) Regístrese, notifíquese, cúmplase con el art. 1 de la ley 26.856, Acordadas C.S.J.N. 15/13 punto 4) y 24/13 y devuélvase. Con lo que terminó el acto, firmando los señores jueces por ante mí, que doy fe. Se deja constancia que la vocalía nº 1 se encuentra vacante el doctor (art. 109 RJN).

MMV

Enrique Néstor Arias Gibert

Juez de Cámara

Beatriz E. Ferdman

Juez de Cámara

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