Cobertura integral para la colocación de implante de electrodo cortical y talámico para la estimulación crónica.

Partes: A. S. B. c/ Obra Social de Luis Pasteur s/ amparo de salud

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: I

Fecha: 2-ago-2018

Cita: MJ-JU-M-114052-AR | MJJ114052 | MJJ114052

Procedencia de la acción de amparo a fin de obtener la cobertura de integral la colocación del implante de electrodo cortical y talámico para la estimulación crónica.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia que hizo lugar a la acción de amparo y condenó a la Obra Social demandada a cubrir en forma integral la colocación del implante de electrodo cortical y talámico para la estimulación crónica, de conformidad con lo prescripto por el médico tratante de la accionante, toda vez que la actora solicitó -infructuosamente- en forma extrajudicial la intervención quirúrgica y ante la demora incurrida por la demandada y frente al riesgo que ello implicaba para la salud de la accionante, ésta se vio obligada a promover la presente acción y considerando que se debe impedir, en cuanto sea posible, que la necesidad de servirse del proceso para la defensa del derecho se convierta en daño de quien se ve constreñido a accionar o a defenderse en juicio para pedir justicia.

2.-El PMO no constituye una limitación para los agentes de seguro de salud, sino que consiste en una enumeración no taxativa de la cobertura mínima que los beneficiarios están en condiciones de exigir a las obras sociales, y el mismo contiene un conjunto de servicios de carácter obligatorio como piso prestacional por debajo del cual ninguna persona debería ubicarse en ningún contexto.

Fallo:

Buenos Aires, 2 de agosto de 2018.

Y VISTO:

El recurso de apelación interpuesto y fundado por la demandada a fs. 309/314, respondido por la actora a fs. 316/317, contra la resolución de fs. 301/306; y CONSIDERANDO:

1. La sentencia apelada hizo lugar a la acción de amparo interpuesta. El Sr. Juez condenó a la Obra Social del Personal de Dirección de Sanidad “Luis Pasteur” cubrir en forma integral la colocación del implante de electrodo cortical y talámico para la estimulación crónica, de conformidad con lo prescripto por el médico tratante de la accionante. Las costas fueron impuestas a cargo de la demandada (cfr. fs. 301/306).

Contra esa decisión la accionada interpuso recurso de apelación a fs. 309/314, el que fue concedido a fs. 315 (último párrafo).

Por su parte, las letradas patrocinantes de la actora apelaron la regulación de sus honorarios por considerarlos bajos (cfr. fs. 308), recurso que será tratado a la finalización del presente pronunciamiento.

2. La demandada solicitó la revocación del pronunciamiento sobre la base de agravios que pueden resumirse de la siguiente manera: a) en la causa no se dictó ninguna medida cautelar, con lo cuál queda evidenciado que la vía elegida por la actora no resultó ser la más idónea para la protección de los derechos que, según entendió, deberían ser protegidos; b) el Sr. Juez hace referencia al diagnóstico médico emitido por el Cuerpo Médico Forence y no a la recomendación por éste realizada, en tanto sostuvo que no garantizaba la efectividad, beneficio ni persistencia del efecto positivo de la intervención reclamada; c) la imposición de costas causa un gravamen irreparable a su parte y al sistema solidario de salud que administra a favor de sus afiliados y d) la decisión resulta arbitraria debido a que la obliga a hacer algo que la ley no manda.

3.En primer lugar, corresponde señalar que se examinarán los reproches formulados por la demandada en esta instancia, en virtud del criterio amplio que emplea este Tribunal en el tratamiento de los recursos, en la inteligencia de que dicha amplitud es la que mejor armoniza con el respeto del derecho de defensa en juicio y con el sistema de la doble instancia instituido por el legislador (cfr. esta Sala, causas 3041/97 del 19/6/01, 9173/00 del 19/3/04 y 24.052/94 del 22/3/05, entre muchas otras).

En los términos expuestos, resulta adecuado recordar que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha decidido en repetidas oportunidades que los jueces no están obligados a analizar todos los argumentos articulados por las partes o probanzas producidas en la causa, sino únicamente aquéllos que a su juicio resulten decisivos para la resolución de la contienda (Fallos 276:132, 280:320, 303:2088, 304:819, 305:537, 307:1121).

4. Ahora bien, corresponde tratar el agravio de la demandada con relación al vicio de sentencia arbitraria, el que ha fundado en la interpretación del magistrado contraria a derecho.

Al respecto, las quejas que se vierten exteriorizan meras discrepancias de la recurrente con los fundamentos del pronunciamiento, sin demostrar en modo alguno que la resolución apelada haya incurrido en ausencia o defecto de fundamentación que conduzca a su descalificación como acto jurisdiccional (doctrina de Fallos 296: 769: 300: 200 y 298; y esta Sala, causa 2048/12 del 22/10/2013, considerando 4°, entre muchas otras).

Por ello, este agravio de la accionada debe ser rechazado.

5. Por otra parte, la demandada adujo que no corresponde la vía elegida por su contraria -para hacer valer su derecho conculcado- y a fin de fundar esto, manifestó que no se dictó ninguna medida cautelar en esta causa.

Lo expuesto no se advierte de las constancias de la causa.

Esto es así, debido a que a fs.204 obra la resolución cautelar -del 15/9/2015- en la que se ordena la intervención quirúrgica que constituyó el objeto de esta causa.

6. En cuanto a la prestación médica reclamada en autos, cabe precisar que el Cuerpo Médico Forense claramente concluyó:

“.Por presentar la actora un dolor de origen central, el prodecimiento indicado es el implante de neuroestimulador central cortical y/o talámico.” -cfr. fs. 202- Al respecto es importante recordar que, conforme uniforme jurisprudencia de esta Cámara, la prueba pericial realizada por el Cuerpo Médico Forense adquiere un valor significativo, habida cuenta de que su seriedad, peso científico y objetividad están garantizados por normas específicas (cfr. esta Sala, causa 6130/91 del 14/12/04 y sus citas; esta Cámara, Sala 2, causas 1361/97 del 7/7/98 y sus citas, 7487/92 del 10-8-99 ; Sala 3, causas 6177/91 24/11/95, 4698/93 del 15/7/99 y sus citas, 5560/91 del 21-3-05 y 6881/99 del 6/12/05, entre otras; en análogo sentido, Corte Suprema de Justicia de la Nación, Fallos 299:265; 319:103 ).

Por último, cabe agregar que la amparista manifestó – hace casi un año- que la operación fue realizada con éxito (cfr. fs. 292).

7. Se debe precisar que el Programa Médico Obligatorio (PMO) fue concebido como un régimen mínimo de prestaciones que las obras sociales o empresas de medicina prepaga deben garantizar (Resolución 201/02 y 1991/05 del Ministerio de Salud).

Es que, como sostuvo este Tribunal -en varios precedentes análogos al presente-, el PMO no constituye una limitación para los agentes de seguro de salud, sino que consiste en una enumeración no taxativa de la cobertura mínima que los beneficiarios están en condiciones de exigir a las obras sociales (cfr. esta Sala, doctr.causas 630/03 del 15/4/03 y 14/06 del 27/4/06, entre otras), y el mismo contiene un conjunto de servicios de carácter obligatorio como piso prestacional por debajo del cual ninguna persona debería ubicarse en ningún contexto (cfr. esta Sala, causas 8545 del 6/11/01, 630/03 del 15/4/03 y 14/2006 del 27/4/06).

8. A todo lo dicho, cabe ponderar especialmente que la actora solicitó -infructuosamente- en forma extrajudicial la intervención quirúrgica a fin de que se le implante un electrodo cortical y talámico para estimulación crónica con fines antálgicos (cfr. fs. 86/89), lo que constituyó el objeto de esta litis la cuál fue realizada por la demandada en cumplimiento de una orden judicial al dictarse la medida precautoria de fs. 204.

De ello se infiere que ante la demora incurrida por la Obra Social del Personal de Dirección de Sanidad “Luis Pasteur” en el cumplimiento de sus obligaciones y frente al riesgo que ello implicaba para la salud de la accionante, ésta se vio obligada a promover la presente acción (cfr. esta Sala, causas 2.820/02 del 3/10/02, 9.108/01 del 3/12/02, 9.587/06 del 8/5/08, 8.917/06 y 8.918/06 ambas del 5/6/08 y 9263/06, citada, entre otras).

Por los fundamentos expuestos y considerando que se debe impedir, en cuanto sea posible, que la necesidad de servirse del proceso para la defensa del derecho se convierta en daño de quien se ve constreñido a accionar o a defenderse en juicio para pedir justicia (cfr. Chiovenda, “Ensayos de Derecho Procesal Civil”, trad. de Sentís Melendo, T. II, pág. 5, citado por la Sala III de esta Cámara en la causa 8.578 del 17.11.92 y esta Sala, causa 3.158/02 del 26.12.02, entre otros), corresponde concluir que la decisión del señor juez es correcta, en cuanto impuso las costas a la demandada vencida.

Por lo expuesto, el Tribunal RESUELVE: confirmar el pronunciamiento de fs. 301/306 en cuanto fue motivo de agravios. Las costas de Alzada se imponen a la demandada que resultó vencida (art. 68, primera parte, del Código Procesal).

En atención al recurso de apelación interpuesto a fs. 308, ponderando el mérito, la extensión, a la eficacia de la labor desarrollada y la naturaleza del juicio, se confirman los honorarios regulados a las letradas patrocinante de la actora, Dra. Flavia Andrea Medina y Mariela Virginia Luciani; arts. 6, 7, 36, 37 y 39 de la ley 21.839.

Por la labor desarrollada en la Alzada, valorando el éxito obtenido y el resultado del recurso, se regulan los honorarios de la Dra. Flavia Andrea Medina en la suma de pesos.($.) -8 UMA-, art. 30 de la ley 27.423.

NAJURIETA

URIARTE

JUECES DE CÁMARA