El administrador de un consorcio debe ser citado como tercero al haberse demandado en virtud de un contrato que se habría celebrado con su intervención

Partes: Albosa S.R.L. C/ Consorcio de Propietarios de la calle Bartolomé Mitre N3925 s/ incidente art. 250

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial

Sala/Juzgado: F

Fecha: 6-jun-2017

Cita: MJ-JU-M-105600-AR | MJJ105600 | MJJ105600

Quien ha sido señalado como administrador de un consorcio debe ser citado como tercero al haberse demandado en virtud de un contrato que se habría celebrado con su intervención.

Sumario:

 

1.-Es procedente admitir la citación de un tercero en tanto no se advierte que posea una motivación genérica o imprecisa porque la actora en el escrito inicial indicó al presunto tercero como titular del consorcio de propietarios accionado y firmante del contrato que uniera a las partes, capaz de obligarlo en los términos de tal documento y esos extremos aparecen negados por éste al alegar que las condiciones contractuales no habrían sido sometidas a la asamblea para su aprobación, por lo cual se avizora conexidad entre la relación controvertida en el proceso y aquella que se pregona entre el tercero y una de las partes originarias.

2.-Si bien el ordenamiento procesal no exige que el peticionante demuestre cuál es la relación jurídica que lo une al tercero como requisito para dar curso a la citación, en tanto dicho instituto es de carácter excepcional y su admisión debe ser interpretada con criterio restrictivo, debe mediar invocación concreta sobre la existencia de una comunidad de controversia.

3.-Lo que se requiere para la procedencia de la citación de terceros es que exista más que un mero interés del citante, desde que el art. 94 del CPCCN. opera -en líneas generales- sobre el presupuesto de que la parte, en caso de ser vencida, tuviera la posibilidad de intentar una pretensión de regreso, o bien cuando la relación o situación jurídica sobre la que versa el proceso guarda conexión con otra relación existente entre el tercero y cualquiera de los litigantes originarios, de manera tal que el tercero podría haber asumido inicialmente la posición del litisconsorte del actor o del demandado.

Fallo:

Buenos Aires, 6 de junio de 2017.

Y Vistos:

1. Apelo´ la demandada, la resolución que luce copiada en fs. 7/9, por medio de la cual se denegó la citación en los términos del art. 94 CPCC del Sr. Enrique Oscar Rufino, al entenderse que no se había fundamentado la posible acción de regreso, habiéndose considerado además que la eventual responsabilidad implícita que se le endilgaría no resulta ser una cuestión común que deba ser debatida en la especie (fs. 10).

2. El incontestado memorial de agravios corre en fs. 14/16.

3. Corresponde señalar que si bien el ordenamiento procesal no exige que el peticionante demuestre cuál es la relación jurídica que lo une al tercero como requisito para dar curso a la petición, en tanto dicho instituto es de carácter excepcional y su admisión debe ser interpretada con criterio restrictivo, debe mediar invocación concreta sobre la existencia de una comunidad de controversia (CSJN, Fallos: 326:3529).

Lo que se requiere es que exista más que un mero interés del citante, desde que el art. 94 CPCC opera -en líneas generales- sobre el presupuesto de que la parte, en caso de ser vencida, tuviera la posibilidad de intentar una pretensión de regreso, o bien cuando la relación o situación jurídica sobre la que versa el proceso guarda conexión con otra relación existente entre el tercero y cualquiera de los litigantes originarios, de manera tal que el tercero podría haber asumido inicialmente la posición del litisconsorte del actor o del demandado (conf. este Tribunal, Sala “C”, en “Haidar, Alicia c/Haidar, Jorge” del 01/4/93).

Desde esta órbita, no se advierte que en el sub examine el pedido formulado haya tenido una motivación genérica o imprecisa; antes bien, se ha plasmado como un argumento de relevancia en el contexto de la contestación de la demanda, en tanto la actora en el escrito inicial sindico´ al mentado Sr.Rufino como titular de la administración de la accionada y firmante del contrato de servicios de seguridad y vigilancia privada que uniera a las partes, capaz de obligarla en los términos de tal documento (v. fs. 31/6 de los autos principales); extremos éstos que aparecen negados por la demandada, quien desconoció la documental agregada y alegó que las condiciones contractuales no habrían sido sometidas al órgano asambleario para su aprobación.

Por lo cual, avizorándose conexidad entre la relación controvertida en el proceso y aquella que se pregona entre el tercero y una de las partes originarias; y teniendo en cuenta que su intervención en el juicio podría contribuir al esclarecimiento de los hechos, se considera pertinente ordenar su citación. Efectivamente, más allá del fundamento que pudiera sustentar la pretensión hipotética y ulterior de repetición, no caben dudas que puede aventarse por este cauce la multiplicación de procesos, con evidente economía procesal (conf. Palacio, L., “Derecho Procesal Civil”, t. III, pág. 246, Ed Ab. Perrot, 1970).

4. Corolario de ello, se resuelve: Revocar el decisorio de fs. 7/9, ordenando al magistrado de la anterior instancia proveer las diligencias ulteriores (arg. art. 36 inc. 1° CPCC). Con costas de ambas instancias en el orden causado atento la forma en que se decide (art. 68 y 69 CPCC).