Pese a encontrarse acreditado que la transferencia de derechos hereditarios ha sido simulada, al no privarla de sus efectos, el acto que subsiste es válido- cesión gratuita-

Partes: Saenz Briones Juan Manuel c/ Saenz Briones Juan Manuel s/ sucesión y otros s/ simulación

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: H

Fecha: 12-abr-2017

Cita: MJ-JU-M-104754-AR | MJJ104754 | MJJ104754

Pese a encontrarse acreditado que la transferencia de derechos hereditarios ha sido simulada, al no privarla de sus efectos, el acto que subsiste es válido- cesión gratuita-.

Sumario:

 

1.-Corresponde hacer lugar a demanda a fin de que se tenga por simulada la cesión de derechos hereditarios efectuada por el padre del actor, ya fallecido, a favor del cesionario demandado, por medio de un poder especial irrevocable otorgado a favor de la codemandada -esposa del cesionario- en relación a la tercera parte de un inmueble, pues el acto atacado encubría su carácter jurídico -cesión gratuita- bajo la apariencia de otro -cesión onerosa-, pero dicho extremo carece de entidad para privar por completo de efectos al contrato, si no se ha demostrado un perjuicio concreto para el actor.

2.-La excepción de falta de legitimación opuesta por el escribano codemandado debe tener favorable acogida, pues al fundar la acción la actora refiere a actos que no pasaron por ante la fe del escribano, sino que habrían sido parte de una maniobra orquestada entre los demandados y su padre.

3.-Aún cuando el actor manifestó ciertas dudas en relación al estado de salud mental de su padre al momento de otorgar el poder, si hubiera pretendido fundar su acción en dicho extremo no debería haber optado por la vía de la simulación, sino la de la nulidad del acto por ese vicio.

4.-Si bien quedo probado que el precio pagado fue inexistente, nada impedía al padre del actor efectuar la liberalidad al momento en que lo hizo- no se encontraba inhibido, ni limitado en la disposición de sus bienes- por lo cual la simulación es lícita no correspondiendo su anulación.

Fallo:

En Buenos Aires, a los 12 días del mes de abril de 2017, hallándose reunidos los señores Jueces integrantes de la Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal, a los efectos de dictar sentencia en los autos: “Saenz Briones Juan Manuel c/ Saenz Briones Juan Manuel s/ Sucesión y otros s/Simulación”, y habiendo acordado seguir en la deliberación y voto el orden de sorteo de estudio, el Dr. Kiper dijo:

Contra la sentencia de primera instancia (fs. 470/483), que rechazó la demanda por simulación interpuesta por Juan Manuel Saenz Briones (h), contra Antonio Anastasio Gutierrez, Susana Dolores Keen Barrientos y Roberto Luis Carbone, apelan la parte actora y este último demandado, quienes, por los motivos indicados en sus presentaciones de fs. 525/528 y 530/532, intentan obtener la modificación de lo decidido. A fs. 534/535 luce la contestación de la expresión de los agravios del demandado efectuada por la actora, encontrándose los autos en condiciones de dictar un pronunciamiento de carácter definitivo.

La actora entiende que el magistrado de grado ha incurrido en un error al rechazar la demanda.

Aduce que no se trata de una simulación lícita, pues contradice el ordenamiento al afectar su porción legítima hereditaria.

Entiende también que no le correspondía efectuar variadas peticiones al interponer la demanda, pues en ese momento solo tenía presunciones sobre lo que había ocurrido, lo que hacía dificultoso precisar lo que se pretendía.

Finalmente expresa que de las conclusiones del magistrado surge no nos encontraríamos frente al mismo contrato que originalmente se atacó, toda vez que ha declarado que el contrato fue simulado aunque sea una simulación relativa lícita.

A su turno el demandado Roberto Luis Carbone, se agravia del rechazo de la excepción de falta de legitimación pasiva, así como de la imposición de costas.

Sostiene que el vicio en el acto no es instrumental, sino de contenido, por lo que el notario fue ajeno a este.

Previo aadentrarme en la cuestiones debatidas en esta instancia resaltaré que, en cuanto al encuadre jurídico que habrá de regir esta litis, atendiendo a la fecha en que tuvo lugar el hecho, resulta de aplicación lo establecido en la normativa contenida en el Código Civil, hoy derogado, por aplicación de lo dispuesto en el art. 7 del Código Civil y Comercial de la Nación, actualmente vigente.

No se debate en esta instancia que el padre del actor, Juan Manuel Saenz Briones (p), otorgó el 26 de septiembre de 2007, un poder irrevocable a favor de Susana Dolores Keen Barrientos, a fin de que esta suscribiera la escritura de cesión de derechos hereditarios a favor de Antonio Anastasio Gutiérrez.

Tampoco se ha controvertido que en cumplimiento de ese mandato la demandada Keen Barrientos realizó la cesión instrumentada por escritura pública del día 26 de diciembre de 2007, que ha sido declarada simulada relativamente en cuanto a su precio, y se la ha tenido por efectuada gratuitamente.

En primera medida advierto que el agravio de la actora identificado como punto II (ver fs.525), respecto de la falta de pago de la tasa de justicia por la reconvención, carece de sentido, pues en autos los demandados no han interpuesto ninguna contrademanda.

Ahora si, comenzaré con el agravio formulado respecto de la excepción de falta de legitimación.

El demandado Roberto Luis Carbone, escribano interviniente en las escrituras del poder irrevocable y en la cesión de derechos, se agravió del rechazo de la excepción pasiva opuesta.

El juez de grado entendió que se encontraba frente a un litisconsorcio pasivo necesario, pues la decisión respecto del fondo de la cuestión podía afectar al notario interviniente en el acto jurídico cuya simulación se solicitó.

En circunstancias análogas se ha dicho que “carece de legitimación para ser demandado el escribano interviniente en una escritura de compraventa, en la que el precio de compra es declarado nulo por bajo, si el resultado favorable a la demanda -en el caso, se planteó acción de nulidad del acto por una heredera, pues se veía afectada su porción hereditaria- no producirá efectos en su contra” (conf. CN Civil, sala G, Boggero, Marta E. c. Fionda, José y otros, 08/10/2002, LA LEY 2003-D, 174, AR/JUR/5267/2002).

Lo cierto es que al fundar la acción la actora refiere a actos que no pasaron por ante la fe del escribano, sino que habrían sido parte de una maniobra orquestada entre los demandados y su padre.

De hecho en la escritura claramente se expresa que la cesión “…se realiza por un precio total y convenido de cincuenta mil pesos, suma esta que la parte cedente declara haber percibido de conformidad, con anterioridad a este acto…” Por otra parte, aún cuando el actor en su escrito inicial manifestó ciertas dudas en relación al estado de salud mental de su padre al momento de otorgar el poder (conf. fs. 6 vta. punto b.1), si hubiera pretendido fundar su acción en dicho extremo no debería haber optado por la vía de la simulación, sino la de la nulidad del acto por ese vicio.

Entiendo entonces que la excepción de falta de legitimación debe tener favorable acogida, y en virtud de ello habré de proponer se revoque la sentencia en este punto. Atento a esto, juzgo que se deben imponer las costas respecto de esta incidencia, en ambas instancias al actor.

En cuanto al fondo de la cuestión, para mayor claridad haré una breve reseña de los hechos invocados en la instancia de grado y los traídos a estudio.

El actor inició una demanda a fin que se tenga por simulada la cesión de derechos hereditarios efectuada por su padre a favor de Antonio Anastasio Gutiérrez, por medio de un poder especial irrevocable otorgado a favor de Susana Dolores Keen Barrientos -esposa del cesionario-, en relación a la tercera parte del inmueble sito en la calle Lezica 4434/36, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Expresó sus dudas respecto del precio pagado y de la actitud de los demandados luego de celebrado el contrato.

Requirió a su vez que la porción del citado bien le sea restituida por resultar único heredero de su padre.

Esta posición fue resistida por los demandados Gutiérrez y Keen Barrientos, quienes manifestaron que por la cesión de los derechos hereditarios se abonó en su momento la suma de $ 50.000.

También afirmaron que el demandado Gutiérrez, quien fue en vida un cercano amigo del padre del actor, asumió las funciones que le correspondían al hijo, y es por eso que para poder tomar conocimiento de los pormenores de la salud de su padre, el actor debió librar diversos oficios a los efectores de salud donde se atendió.

El magistrado de grado, luego de analizar la prueba producida, entendió que se encontraba acreditado que la transferencia de derechos hereditarios atacada había sido simulada relativa y lícitamente.

Llegó a esta conclusión en virtud que el único aspectocuya simulación quedó probada fue el precio, que se reputó como inexistente. Juzgó entonces que se encontraba frente a una cesión gratuita. Este aspecto no se encuentra controvertido.

Sin perjuicio de ello, toda vez que nada impedía al padre del actor efectuar esta liberalidad al momento en que lo hizo, el a quo entendió que la simulación era lícita por lo que no correspondía su anulación.

Al no privar de efectos a la cesión, no correspondía la restitución de los derechos hereditarios a la sucesión y por tanto, falló rechazando la demanda.

En definitiva lo que se discute en esta instancia son los efectos de dicha declaración en relación a los bienes transmitidos.

Es sabido que la acción de simulación es la pretensión que se ejerce en juicio para establecer una realidad oculta o falsa, en todo o en parte.

Por otra parte el art. 958 del Código Civil, prevé que “cuando en la simulación relativa se descubriese un acto serio, oculto bajo falsas apariencias, no podrá ser éste anulado desde que no haya en él violación de una ley, ni perjuicio a un tercero”.

Vale decir que para lograr la anulación del acto no alcanza con demostrar su falsedad, sino que debe también acreditarse el perjuicio que ocasiona a terceros o su ilegalidad.

En ese marco, aún cuando queda claro que la liberalidad que realizó el progenitor del actor, a favor de quienes en vida fueron sus amigos y sustento en los últimos años, fue enmascarada en una transferencia onerosa, dicho extremo carece de entidad para privar por completo de efectos al contrato, si no se ha demostrado un perjuicio concreto para el actor.

Esta circunstancia no puede ser presumida con el mero hecho de que la cesión se haya efectuado de forma gratuita y la manifestación -no acreditada- de la afectación a su legítima hereditaria.

Lo cierto es que el padre no se encontraba inhibido, ni limitado en la disposición de sus bienes.

Sentado lo expuesto, debo decir que no coincidocon la solución del magistrado de grado en cuanto al rechazo de la demanda.

En este proceso se ha comprobado que, aún relativa, la simulación existió.

Entonces resulta acertado decir que el acto atacado, encubría su carácter jurídico -cesión gratuita- bajo la apariencia de otro -cesión onerosa-, por ello juzgo que corresponde hacer lugar a la demanda, dejando a salvo los efectos del primer contrato referido.

Más allá de esta modificación, concuerdo con que no debe restituirse la porción del inmueble porque el acto que subsiste es válido, y es la base del desplazamiento de los derechos hereditarios al patrimonio de los demandados.

Respecto a las costas, la de primera instancia se imponen a la parte demandada vencida, y las de esta por su orden atento no haber mediado contradicción.

Por las razones antedichas, y si mi voto fuere compartido, propongo al Acuerdo que se revoque el fallo apelado, haciendo lugar a la excepción de falta de legitimación pasiva interpuesta por el codemandado Carbone, y haciendo lugar a la demanda de simulación con los alcances antes explicitados. Con costas de la Alzada conforme lo expuesto precedentemente.

El Dr. Fajre y la Dr a. Abreut de Begher, por las consideraciones expuestas por el Dr. Kiper, adhieren al voto que antecede. Con lo que se dio por terminado el acto firmando los señores Jueces por ante mí, que doy fe.

FDO.

José Benito Fajre

Liliana E. Abreut de Begher

Claudio M. Kiper.

Buenos Aires, 12 de abril de 2017.

Y VISTO, lo deliberado y conclusiones establecidas en el acuerdo transcripto precedentemente por unanimidad de votos, el Tribunal decide: revocar el fallo apelado, haciendo lugar a la excepción de falta de legitimación pasiva interpuesta por el codemandado Carbone, y hacer lugar a la demanda de simulación con los alcances antes explicitados. Con costas de la Alzada conforme lo expuesto. Regístrese, comuníquese a la Dirección de Comunicación Pública, dependiente de la CSJN (conf. Ac. 15/13), notifíquese y, oportunamente, archívese.

FDO. José Benito Fajre

Liliana E.Abreut de Begher

Claudio M. Kiper.