Un modelo de «Policía Ambiental» en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Autor: Bomparola, Ricardo D. – Ver más Artículos del autor

Fecha: 5-may-2017

Cita: MJ-DOC-10711-AR | MJD10711

Sumario:

I. Introducción. II. Antecedentes. III. Normativa ambiental de la CABA. IV. Misiones y funciones específicas. V. Organización estructural.Doctrina:

Por Ricardo Daniel Bomparola (*)

I. INTRODUCCIÓN

Con la creación de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) en el ámbito de la CABA, mediante la Res. FG 06/16 del 15 de febrero de 2016, se dio un paso importante en que se haga efectiva la tutela integral del medio ambiente, en los términos del art. 41 de la CN, y en los arts. 20 y 26 de la CCABA por los que debe garantizarse el derecho al ambiente.

En efecto, como un operador judicial de más de veinticinco años de carrera, y como integrante de la UFEMA, considero que no podemos dejar de aprovechar esta oportunidad en el ámbito de la CABA, y esperanzado en que se replique en todo el país.

De esta manera, se pretende que el mandato constitucional nacional y local, respecto de la tutela al medio ambiente no quede en un mero enunciado proteccionista, que en la práctica no se cumple.

Para ello, es necesaria la implementación de una policía ambiental eficaz que opere dentro del sistema de administración de justicia, cuya meta primordial sea cumplir con el mandato del art. 41 de la Carta Magna y de los arts. 20 y 26 de la CCABA, que opere dentro del Ministerio de Justicia y Seguridad de la CABA, como auxiliar de la labor de los jueces y fiscales en cuestiones ambientales.

Para llevar adelante esta dificultosa misión, es fundamental diseñar un esquema de organización que permita dar respuestas rápidas a todas las cuestiones conflictivas que se presentan en materia ambiental en el ámbito de la CABA, en todas sus dimensiones jurídicas; es decir, dentro del ámbito de las faltas, de las contravenciones y de las figuras penales ambientales transferidas al ámbito local.

De esta manera, la Policía Ambiental tendrá un poder de intervención integral e inmediato ante cada conflicto, pudiendo dar rápida respuesta evitando que el perjuicio o daño ambiental se dimensione.

II. ANTECEDENTES

1.En el ámbito continental

En nuestro continente, uno de los primeros antecedentes de los cuales se tiene registro es la Policía Ambiental y ecológica de la República de Colombia, que se crea mediante la Res. 1140/02, por la cual se determinan las especialidades de esta policía especializada, en cumplimiento de la misión legal de la defensa y protección del medio ambiente de los recursos naturales renovables.

En el Distrito Federal de México y como consecuencia de una serie de reformas a la Ley Ambiental, que se aprobaron en la Asamblea Legislativa del DF, se creó un cuerpo denominado Policía Ambiental, que integra un proyecto que se encarga de vigilar toda la zona de reserva ecológica en la capital del país, con el objetivo de evitar invasiones, tala clandestina, y el uso de estas áreas como tiradero de basura.

Entre nuestros países vecinos, quien se adelantó en la implementación de una policía especializada en la protección del Medio Ambiente fue la República del Brasil, creando la denominada Policía Militar Ambiental, que la integran 27 de los estados que la componen, de los cuales además 26 tienen la Policía Ambiental. Se componen por un total de casi 10.000 hombres, que garantizan la seguridad de la biodiversidad nacional, cuya misión es la preservación y la conservación ecológica a través de las acciones de vigilancia y control en las áreas de minería, la contaminación, los incendios, la caza y la pesca ilegal. También operan los programas de educación ambiental, y la acción conjunta con asociaciones civiles y ambientalistas para obtener una acción eficaz de vigilancia y conservación.

2.En el ámbito nacional

Una de las provincias precursoras en la materia fue la provincia de Córdoba, que el día 8 de diciembre de 2012 da vida a la Policía Ambiental asignándole como misión específica la de «hacer cumplir toda la normativa vigente referida a la protección y cuidado del ambiente y de los recursos hídricos», y para ello se la abocó a poner fin a toda actividad pública o privada que degrade, contamine, altere o genere cualquier clase de riesgo para el ambiente y gestionar -además- la obligación de una inmediata remediación de lo dañado.

En la provincia de Salta, en el año 2014, en el marco del Expte. 91-33.771/14 (Proyecto de Ley) se creó la Policía Ecológica, dentro de la estructura de la Policía de la Provincia de Salta, dependiente del Ministerio de Seguridad, como parte de un Programa Ambiental Integral con el objetivo de la conservación del medio ambiente con la misión de proteger y mejorar el medio ambiente de la provincia de Salta.

III. NORMATIVA AMBIENTAL DE LA CABA

Entiendo que la Policía Ambiental para potenciar su eficacia deberá tomar intervención en todo el amplio abanico de situaciones o hipótesis de afectación al medio ambiente y a la seguridad pública, en las distintas modalidades en que se expresan los hechos ilícitos ambientales en toda su significación jurídica. Es decir, expresadas como «infracciones ambientales» (Régimen de Faltas, Ley 451 y CCont), «conductas contravencionales» (Código Contravencional, Ley 1472 GCBA) y en «delitos ambientales específicos de competencia local» (Ley 24051 y en algunas otras de injerencia local en los que se asuma y/ó asigne intervención a los órganos jurisdiccionales de la CABA).

1.Infracciones ambientales

Sin dejar de soslayar las competencias que le competen a las áreas gubernamentales en materia ambiental, asignadas a la Agencia de Protección Ambiental (APRA), que ejerce el poder de policía en la materia en todas las actividades comerciales en el ámbito de la CABA, estimamos que a efectos de evitar que muchos hechos y / o situaciones queden impunes y / o exentas de control por parte del Estado, la Policía Ambiental estará facultada -técnica y legalmente- a labrar las actas de faltas ambientales contenidas en la Ley 451, generándose así el proceso administrativo previsto por la Ley 1217 para sancionar a este tipo de hechos que afectan al medio ambiente, remitiendo las actuaciones a control y consideración de las Unidades Controladoras de Faltas.

En concreto este tipo de infracciones se encuentran reguladas por la Ley 451, (Régimen de Faltas de la CABA en todos los articulados comprendidos en el Capítulo III del Ambiente en General, en el Capítulo IV de Residuos Patogénicos, en el Capítulo V de las sustancias denominadas genéricamente PCB, en el Capítulo VI de los aceites vegetales y grasas de fritura usados, y Capítulo VII de los Registros (Registros de mediciones de radiaciones no ionizantes, Registros de Predios, Registro de Productores de Eventos, Registros de lavaderos, lavanderías y transportistas de ropa de trabajo, Registros de servicios de fumigación y desratización).

2. Contravenciones ambientales

Estas conductas ilícitas se encuentran reguladas y sancionadas por la Ley 1472 del GCBA (Código Contravencional), en el Título I y III de Protección Integral de las personas y de Protección del Uso del Espacio Público y Privado, en el siguiente articulado.

En el art. 54 del CCont CABA, se regula y sanciona a quien coloca o arroja sustancias insalubres o cosas dañinas en lugares públicos, o privados de acceso público. Se agrava la figura cuando se realiza en espacios donde concurren niños o niñas.Dentro de esta figura, se agrupan a todas aquellas conductas realizadas por una persona física que arroja y / o coloca sustancias capaces de producir daño a la salud pública y / o al medio ambiente, sin necesidad de producir un daño concreto. Se castiga el mero arrojo o vertido que pone en peligro a la comunidad.

Conforme el art. 13 del CCont. CABA, no solo se castiga al particular que realiza la acción de mano propia, sino que también se castiga a las personas jurídicas que actúan al amparo y / o en beneficio de esta conducta ilícita.

Del mismo modo, el art. 80 del CCont. CABA regula y castiga a todo aquel que, con su accionar, ensucia o mancha por cualquier medio a bienes públicos y /o privados.

Entiendo que es una figura de menor significación que tiende a proteger el potencial del espacio público para ser disfrutado por la comunidad, atendiendo a cuestiones de higiene, salubridad y urbanismo, sin tener en cuenta la potencialidad y composición de los elementos con los cuales se ensucia y mancha. Apunta más a una cuestión de estética y de protección de los espacios compartidos por todos los que habitan la Ciudad.

Finalmente, nos encontramos frente al art. 82 que regula y sanciona a quienes provocan ruidos molestos que perturban el descanso o la tranquilidad pública por su volumen, superando el límite de la normal tolerancia. A diferencia de la infracción contenida en el art. 1.3.3. (Ruidos y Vibraciones) de la Ley 451, no se exige que los ruidos superen un nivel o límite determinado, sino que los mismos trasciendan afectando a terceros y que sean perceptibles de modo tal que afecte al descanso o convivencia con terceros.

Para que proceda la acción, es indispensable que el particular damnificado por el ruido molesto inste la acción contravencional para poder proseguir con el proceso por este tipo de conductas.

3.Conductas ilícitas

Se trata de aquellas conductas o maniobras ilícitas reguladas en leyes especiales, como la Ley de Residuos Peligrosos (Ley 24.051) y la Ley de Maltrato y Actos de Crueldad Animal (Ley 14346 ), que transcurren en el ámbito de la Ciudad.

A. Ley de Residuos Peligrosos (Ley 24.051)

Será de competencia local cuando no haya afectación interjurisdiccional cuando la generación, manipulación, transporte y disposición final de residuos peligrosos se produce y agota (consuma) en el ámbito de la CABA.

La norma en su art. 2 incluye como «peligroso» a todo residuo que pueda causar un daño directa o indirectamente a seres vivos o contaminar el suelo, el agua, la atmosfera o el ambiente en general, incluyéndose a las sustancias reguladas por la Ley en el Anexo I, o de las características del Anexo II.

En cuanto a los modos comisivos, se encuentran regulados en los siguientes artículos:

Art. 55 : «Se sanciona a quien utilizando los residuos peligrosos envenenare, adulterare o contaminare de un modo peligroso para la salud, el suelo, el agua, la atmosfera, o el ambiente en general. Se eleva la sanción cuando como consecuencia de la acción se produce la muerte de alguna persona».

Art. 56 : «Cuando alguno de los hechos contenidos en el art. 55 se produzca por imprudencia o negligencia o por impericia en el propio arte o profesión y / o por inobservancia de los reglamentos u ordenanzas. Se eleva la acción cuando se produce enfermedad o muerte de alguna persona».

Art. 57 : «Cuando las conductas sancionadas en los arts. 55 y 56 sean ejecutadas por decisión de la persona jurídica, se aplicará la sanción a los directores, gerentes, síndicos, miembros del consejo de vigilancia, administradores o representantes de las mismas que intervinieran en el hecho punible». Se asemeja en el ámbito contravencional al art. 13 del CCont.CABA.

B.Ley de Actos de Maltrato y Crueldad Animal

Se trata de todos aquellos actos o conductas que en forma directa afecten a los animales domésticos y / o en cautiverio, previéndose los modos comisivos en los distintos supuestos contemplados en los arts. 2 y 3 de la Ley 14.346.

Asimismo, corresponde señalar que en la práctica, y en lo que demuestra la vida cotidiana -o al menos de la experiencia del dicente como operador judicial- también nos topamos con muchas conductas o actos cuya significación jurídica involucra a varios ordenamientos jurídicos vigentes en el ámbito de la CABA, que claramente le corresponde intervenir a la Policía Ambiental.

Por ejemplo, la denominada venta ilegal de fauna en la vía publica, claramente es una conducta ilícita que se puede encasillar jurídicamente en el art. 83 del CCont.CABA (Ley 1472), pero que para que dichas especies sean comercializadas en la vía públicainexorablemente son transportadas o trasladadas en vehículos y en receptáculos que constituyen actos de maltrato animal, sin dejar de soslayar otras normativas de competencia nacional como la Ley 22.421 .

Del mismo modo, aquellos establecimientos que cuentan con habilitación y / o permiso para desarrollar actividades en forma legal, pero que indebidamente comercializan especies autóctonas en el ámbito de la CABA, constituyéndose el concurso de dos ordenamientos normativos, como el contravencional (art.74 del CCont.CABA), y de acuerdo con el modo en que las especies son conservadas y / o llegaron a dicho lugar, la Ley 14.346 y la Ley 22.421.

Con respecto a los casos previstos en la Ley 22,421, entendemos que en aquellos supuestos que solo afecten al ámbito jurisdiccional de la CABA o cuyos efectos se produzcan en esta urbe, con los sucesivos traspasos de competencia al ámbito de la Ciudad, en breve quedarán incorporados a los ilícitos de competencia local.

En todos los casos, entiendo que, no afectando a un interés interjurisdiccional, y circunscribiendo al ámbito de la CABA, dichas conductas deben ser juzgadas por los órganos jurisdiccionales locales, con la intervención directa de la Policía Ambiental de la CABA.

Sobre este tipo de ilícitos, y lo que se refleja en la práctica cotidiana, el personal policial debe estar dotado de todos los conocimientos técnicos para distinguir el tipo de especie animal con el que se encuentra en su labor diaria, ya sea para su encuadre jurídico, sino que en mayor relevancia, para manipular al animal sin lesionarlo y / o recibir algún tipo de agresión por el animal que se encuentra en situación de «stress» y que actúa en autodefensa.

 

IV.MISIONES Y FUNCIONES ESPECÍFICAS

Debido a este doble mandato constitucional -nacional y local- en la protección al medio ambiente y al derecho de los habitantes de la Ciudad, que garantizan a vivir en un medio ambiente sano, es que se debe contar con un cuerpo especializado para tomar intervención inmediata en todas las infracciones y / o ilícitos ambientales en el ámbito local.

Al respecto, no dudo en afirmar que podemos tener una normativa ambiental proteccionista muy rica y de primer mundo, como entiendo que tenemos en la actualidad con presupuestos mínimos muy abarcativos en protección a distintas materias ambientales, pero si no tenemos un brazo ejecutor eficaz que las ponga en práctica en el día a día, es lo mismo que no tener nada.

Es por ello por lo que surge la imperiosa necesidad de contar en el ámbito de la CABA con una Policía Ambiental que sirva como herramienta y brazo ejecutor de las políticas ambientales consagradas en la CN y en la CCABA y en las demás normas ambientales de competencia y aplicación local.La Policía Ambiental de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene que ser concebida y funcionar como una fuerza de seguridad especializada en materia ambiental y de protección animal, que debe actuar como auxiliar de la justicia que requiere su intervención, y quien le delega los actos de investigación por su especialidad.

El éxito de este nuevo cuerpo policial radicará en la capacitación y especialización de sus integrantes para el abordaje rápido y eficiente de las cuestiones ambientales en todas sus expresiones y ámbitos en los que se nos presenten en el día a día.

En el ámbito de la Ciudad de Buenos, la actuación del personal policial estará íntimamente ligada con las normas procesales vigentes, que en cuanto a los delitos se rige por el Código Procesal Penal de la Ciudad de Buenos Aires (CPPCABA) sancionada por la Ley 2303 , y en materia contravencional por la Ley de Procedimiento Contravencional (LPC) sancionada con la Ley 12 de la CABA.

En ambos casos, rigen plenamente las normas procesales de un sistema acusatorio, donde la oralidad se manifiesta en todos los actos procesales que se llevan a cabo redundando en un sistema judicial que brinda respuestas más rápidas y eficaces a los conflictos.

En consecuencia, el personal policial necesariamente debe actuar a tono con esta normativa procesal mucho más dinámica teniendo en miras, como todo proceso acusatorio, a recabar las evidencias que sustentarán las pruebas del debate oral.

Consecuentemente, y en consonancia con dicha normativa, la Policía Ambiental tomará intervención en los siguientes supuestos:

1. De oficio:Podrá intervenir de oficio en caso de advertir en flagrancia cualquier infracción, contravención o ilícito ambiental con el anoticiamiento inmediato de la autoridad competente, en el caso concreto de la CABA, en cabeza del Ministerio Público Fiscal a través de la UFEMA, y en caso de tratarse de un infracción administrativa ambiental, a la Agencia de Protección Ambiental (APRA) a través de la Dirección General de Control Ambiental (DGCONTA) para que se constituyan en el lugar de la infracción, o para remitirle las actuaciones labradas para continuar el procedimiento administrativo en los términos de la Ley 1217 .

2. Por denuncia: Podrá intervenir recibiendo denuncias de particulares y / o de organismos y /o de asociaciones en casos de infracciones y / o ilícitos ambientales para su investigación, siempre con conocimiento de la autoridad judicial.

3. Por requerimiento: Por requerimiento judicial en un caso concreto, ya sea para intervenir en una diligencia específica y / o para abordar una investigación en materia ambiental.

4. Como auxiliar de Justicia: Tratándose de una fuerza policial de investigación podrá intervenir a requerimiento de la autoridad judicial que así lo solicite, y brindar informes técnicos periciales para expedirse en cuestiones ambientales.

Asimismo, en cada uno de sus modos de intervención la Policía Ambiental deberá tener una subdivisión, en cuanto a las características de las labores a su cargo:

A. Personal policial de calle, a quienes se les delegaran todas las tareas propias de una fuerza de seguridad, ya sea en la intervención en flagrancia o luego de producido un ilícito o en cualquier contingencia ambiental.

B.Personal policial de laboratorio, que estará a cargo de las tareas en la escena del hecho ilícito para poner en práctica el protocolo de intervención y que, cadena de custodia mediante, deberá remitir esas evidencias al laboratorio para su análisis y elaborar las pericias y / o informes técnicos para poner a disposición de la autoridad judicial.

De este modo, en función de las diversas tareas a cargo de la Policía Ambiental como fuerza de seguridad afectada a tareas de investigación y de análisis de evidencias, le exige llevar a cabo su labor de acuerdo con protocolos de trabajo o intervención en cada caso específico, con una conformación interdisciplinaria, que requiere de policías de seguridad capacitados en materia de prevención, pero también con conocimientos técnicos en escenas del crimen y en los distintos ilícitos ambientales que pueden desencadenarse en el ámbito de la CABA.

Consecuentemente, y como anticipé, es de vital importancia en cualquiera de sus intervenciones que la Policía Ambiental, al tomar contacto con el lugar del ilícito -«Escena del Crimen»- un protocolo de intervención para el levantamiento de las evidencias e implementar una efectiva cadena de custodia de las evidencias que, en el futuro, se transformaran en las pruebas con las que contara la autoridad judicial requirente.

La Policía Ambiental deberá regir su accionar con los siguientes principios y /o pilares rectores en su accionar:

a. Protocolización del trabajo en la escena del crimen o lugar del ilícito ambiental

Entendemos que esta etapa es de vital importancia para el éxito de la investigación y en consecuencia, va a marcar el resultado de la causa o legajo judicial.Debemos definir a esta etapa como el conjunto de técnicas y / o procedimientos adoptados por la fuerza policial preventora o equipo pericial interviniente tendientes a resguardar, asegurar y preservar las evidencias en el escenario o lugar en el que se produce el ilícito ambiental, y su posterior custodia hasta que es puesto a disposición de la autoridad judicial requirente.

Consecuentemente este proceso posee varias etapas:

– Preservación del lugar del hecho: Habitualmente se lleva a cabo con el precintado del espacio físico para evitar la contaminación de personas u objetos ajenos al hecho que se está investigando.

– Fijación de todos los elementos del lugar del hecho: Se lleva a cabo mediante el registro fílmico o fotográfico de toda la escena del hecho y de los elementos que la componen.

– Registración o clasificación de todos los elementos del lugar del hecho: Consiste en individualizar y clasificar con nombres y / o con cualquier simbología destinada a dichos fines en forma clara y precisa.

– Levantamiento de los elementos del lugar del hecho: Es la tarea técnica por excelencia en el lugar donde se desarrolló el ilícito o evento por investigar. Hay que registrar toda la secuencia del levantamiento indicándose los pasos, la metodología y los implementos utilizados en esta etapa del procedimiento.

– Conservación y custodia de las evidencias levantadas en el lugar del hecho: «Cadena de custodia». Es todo el procedimiento adoptado por la fuerza de seguridad o por el equipo técnico pericial en el lugar del hecho que se inicia con el levantamiento de las evidencias, que abarca todas las medidas de seguridad para la preservación de las mismas, su conservación adecuada en la dependencia policial o gabinete o laboratorio pericial hasta la realización del informe técnico o la remisión a la sede de la autoridad judicial requirente.

b.Capacitación permanente en cuestiones normativas y procesales y en cuestiones técnico-funcionales en materia ambiental

Corresponde señalar a esta altura del relato, y conforme lo ya desarrollado en el punto III en cuanto a las normativas ambientales en las que deberá tomar intervención la Policía Ambiental, exige una permanente capacitación por parte de los integrantes de esta fuerza especializada.

En efecto, como ocurre en los lugares donde ya se encuentra implementada la Policía Ambiental, y como le consta al dicente en la función judicial del día a día, cuando se debe intervenir en los denominados «casos ambientales», el personal policial no se encuentra debidamente capacitado, y los efectivos no pueden interpretar la hipótesis del caso en el cual deben intervenir, o como otras muchas veces sucede, que se los afecta a procedimientos de las más variada naturaleza jurídico-legal que le impiden dar respuesta satisfactoria a los requerimientos judiciales.

En la práctica, vemos cómo el avance de las más diversas especificaciones delictivas deben ser combatidas por unidades judiciales especializadas, que entienden la mecánica y las consecuencias de esos ilícitos que trascienden la media de la normalidad.Consecuentemente, ante la existencia de unidades especializadas en el abordaje y tratamiento de ilícitos específicos, como el cibercrimen, el narcotráfico, la trata de personas, la violencia de género -entre otros- entiendo que los ilícitos ambientales deben ser tratados igualmente en forma diferencial con unidades judiciales especializadas que implican a su vez la necesidad de acudir a una policía especializada en el tratamiento de este tipo de conductas o hechos ilícitos que afectan al medio ambiente.

Por otra parte, y habida cuenta la cantidad de cuerpos normativos procesales que coexisten en el ámbito de la CABA, corresponde instruir a los integrantes de la Policía Ambiental de todos los preceptos procesales que le den sustento legal a su proceder, evitando generar procedimientos u actos viciados de nulidades.

En efecto, todos los medios probatorios que serán utilizados por el personal de la Policía Ambiental son los expresamente previstos en los Códigos de Forma, como así también los mecanismos y procedimientos a los cuales deberán ajustar su accionar, que en el ámbito del régimen de faltas se rige por la Ley 1217, en materia contravencional por la Ley de Procedimiento Contravencional (Ley 12 del GCABA), y en materia de delitos ambientales por el Código Procesal Penal de la CABA (Ley 2303 del GCABA).

Por otra parte, entendiendo que intervendrá con un criterio amplio del concepto de ambiente integrando a los recursos esenciales (aire, agua y atmósfera), pero así también a la flora y fauna de la Ciudad, se deberá capacitar en la manipulación y en el tratamiento de las distintas especies animales que pudieran ser afectadas por maniobras ilícitas, como así también en su recuperación, contando con expertos veterinarios en cada materia, y espacios físicos para desarrollar dichas tareas.

V.ORGANIZACIÓN ESTRUCTURAL

Conforme las consideraciones expuestas hasta aquí, claramente se advierte que la Policía Ambiental tomará intervención en muchas cuestiones de relevancia para nuestra vida cotidiana como parte esencial del medio ambiente que requiere una estructuración capacitada normativamente y tecnológicamente para lograr eficazmente su cometido.

Al intervenir en el ámbito de la CABA en toda su extensión geográfica, intervendrá en cuestiones «ecológicas», como la de defensa y resguardo de los recursos primordiales, como el agua, el suelo y la atmósfera, sino que también en cuestiones que afectan a la «flora y fauna» que habita todo el ámbito de la CABA, en una visión integral de esta nueva fuerza de investigación policial.

En efecto, entiendo que debe tenerse un criterio amplio e integral del medio ambiente, entendiendo como tal no solo a la afectación de los recursos naturales por naturaleza, es decir, «Agua – Suelo – Aire», sino que también a todas las especies animales en todas sus más variadas especies que se encuentran en el ámbito de la CABA, y que se las afecta a distintas practicas o maniobras ilegales.

Estimo que de acuerdo con la estructuración funcional de la CABA en cuanto a los órganos judiciales, y a las fuerzas de seguridad con competencia local, para su creación y puesta en funcionamiento, se avizoran dos opciones viables:

– Creación de una Policía Ambiental autónoma como fuerza local, a través de una ley específica emanada de la Legislatura Porteña.

– Integración de una Policía Ambiental a una fuerza de seguridad ya creada como la Policía Metropolitana, que ya funciona efectivamente en el ámbito local, o la recientemente creada Policía de la Ciudad, pero siempre respetando la dualidad en su estructura que abarque una área de protección animal y otra área de protección del medio ambiente o ambiental, y dentro de cada una, una subcategoría de persona de investigación abocado al trabajo de calle, y de personal técnico con capacitación a cargo de la tarea de laboratorio y de escena del ilícito, que actúe de acuerdo con el protocolo de intervención para brindar pericias y / o estudios técnico-ambientales acordes con los requerimientos judiciales.

En el primer caso, demandaría mayor tiempo, y mayores presupuestos para la creación de una nueva fuerza de seguridad en el ámbito de la CABA.

En el segundo caso, lo veo favorablemente como de mayor perspectiva en términos de tiempo y de recurso. Al encontrarse en pleno funcionamiento la Policía Metropolitana, creándose el Área de Policía Ambiental, solamente implicaría los recursos económicos para las estructuras edilicias y los recursos humanos y materiales.

En esta misma dirección, y habiéndose incorporado personal de la Policía Federal Argentina al ámbito de la Ciudad, se podrían afectar efectivos policiales y algunos recursos materiales para el funcionamiento de la Policía Ambiental.

Tratándose de una fuerza técnico policial, inexorablemente deberá contar con un laboratorio propio para el análisis de muestras líquidas, sólidas y gaseosas, sin dejar de soslayar el pedido de colaboración a otras fuerzas de seguridad u organismos del GCABA que ya disponen de estos recursos, a los efectos de elaborar los informes técnicos periciales.

En ambos casos, entiendo su funcionamiento con autonomía plena en la faz de fuerza de seguridad y en la faz técnica pericial como «Policía Ambiental» o como un área o división en una estructura policial más amplia como Área de Policía Ambiental de la Policía Metropolitana, o de la nueva Policía de la Ciudad, que dependerán directamente del Ministerio de Justicia y Seguridad de la CABA.

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(*) Abogado, UBA. Diplomatura en Derecho Ambiental, USAL-CPACF. Secretario de Cámara de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA). Integro cimo Jefe de Unidad el Cuerpo e Investigaciones Judiciales (CIJ) y como secretario de la Unidad de Investigaciones Complejas (UCIC) del Ministerio Publico Fiscal de la CABA. Se desempeñó en la Justicia en lo Criminal de Instrucción y en lo Correccional en la Justicia Nacional en la CABA.Capacitado en estudios y metodología en escena del Crimen en Niveles I, II y III en la Escuela de Derecho Penal y Ciencias Forenses.

N. de la R.: Trabajo presentado en el marco de la Diplomatura de Derecho y Política Ambiental. Universidad Austral. Colegio Público de Abogados de la Capital Federal. Curso lectivo 2016.