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Democracia y gobiernos Vs. ¡Quinto poder!

democraciaCon el advenimiento de Redes Sociales (¿quinto poder?) como Facebook, Instagram, YouTube, Twitter, ALAI (investigación movimientos sociales en la Red), WACC (Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana), etc., las mismas –entre otras- han traído consigo aire fresco democrático e intensidad participativa instantánea, aportando un inédito control público de los actos de gobierno (aún sin institucionalizar), frente a la violencia psicológica y simbólica ejercida por los gobernantes a través de medios tradicionales, controlados o afines, ocultando y/o sesgando información, con el fin de evadir o desdibujar su responsabilidad en la gestión pública.

Gracias a las tecnologías de la información y de la comunicación, (las TIC´s), ahora es posible integrar comunidades críticas como verdaderas conciencias colectivas que se nutren y retroalimentan de toda aquella información que hasta hace pocos años resultaba fácil ocultar o tergiversar, pudiendo tomar como ejemplos de las mismas a multitudes ciudadanas resistiendo en Vg., la primavera árabe, los indignados españoles, los estudiantes chilenos, los foros sociales, los reclamos ante la insustentabilidad ambiental del planeta, la afirmación de identidades de sexo, y últimamente, contra el flagelo de una pavorosa violencia y muertes por maltrato familiar, etc.
Estos prodigios tecnológicos se han erguido como uno de los principales recursos para hacer exigibles compromisos de gobierno… ¡jurados solemnemente!

En efecto, los descarados ocultamientos y el sesgo de la información, son ahora desenmascarados y visibilizados por dichas redes sociales; evidenciadas ante la sociedad y puestas a su disposición.
Actualmente hay en Argentina millones de usuarios de Internet, pero su trascendencia no se limita tan solo a esos millones de ciudadanos.
Efectivamente, cada miembro de las redes sociales comparte su información con los miembros de su familia, amigos, vecinos, comunidades escolares, clubes, empresas, etc., de tal forma que la cifra mencionada casi alcanza a comprender a la totalidad de los ciudadanos, con exclusión solo de aquellos que viven en comunidades marginadas y/o rurales, carentes o desconectados aún de las tecnologías de la información y de la comunicación, (las TIC´s).

De ello se desprende que, en víspera de toda convocatoria electoral, los gobiernos democráticos, sus dependencias e instituciones asociadas, repitan hasta el cansancio en medios tradicionales, audiovisuales, folleterías, etc., todo lo bien que se está en seguridad, empleo, poder adquisitivo, educación, pobreza, inflación, inversión, paridad cambiaria, etc., aunque la realidad demuestre en los hechos, exactamente lo contrario. Esta deliberada tarea desinformadora, es contraria a todo compromiso jurídico y político de gobierno, porque falsea los resultados con el fin de inclinar el voto a favor de las preferencias político electorales del gobierno de turno, en detrimento de sus ocasionales adversarios, algo que no está dentro de sus atribuciones, y así, de tal modo, constituiría flagrante ilícito electoral.

Por ello, las redes sociales han venido a suplir y corregir con creces las deficiencias y falacias en la actuación e información tradicional de los organismos e instituciones formalmente encargados de supervisar la gobernanza en su mejor alcance, acepción y significación pero, que de una forma u otra, demasiadas veces fueron cooptados, alineados y representados, salvo ahora cuando con mayor frecuencia emergen todos los “cisnes negros”, Vg., un SI al Brexit, un NO a la paz en Colombia, o su corolario, el presidente electo en los EE.UU., Donald TRUMP.

Retomando la no aprobación directa por el pueblo, del plebiscitado primer acuerdo de paz para Colombia entre su gobierno y las FARC-EP, cuando próximamente y ante la suscripción de un nuevo acuerdo de paz (sin legitimidad manifiesta de la administración actual según dicha consulta popular), ya se eludiría otro plebiscito para remitirlo sin más, cínica y corporativamente al congreso de ese país, confirmando prístinamente, que en la democracia de hoy la legitimidad de ejercicio prevalece y contrasta sobre la legitimidad de origen.

Junto a las redes mencionadas, coexiste virtual y digitalmente `Change´, una plataforma 2.0, la que además de lograr cambios locales y globales, últimamente también hizo posible Vg., la polémica prohibición de carreras de perros galgueros en toda Argentina´; también cuando solo “un clic” puede ser determinante para que personas que luchan por sus derechos humanos puedan finalmente reivindicarlos, o cuando millones de ciudadanos, docentes, profesores y científicos, tanto en España como en Argentina, muestran su indignación contra los recortes presupuestarios para ciencia e investigación, a través de distintas Redes de Internet.

Convergentemente y como todo un icono digital destacado sobre: `Democracia, gobiernos y “quinto poder”´, no podemos omitir a JUN, el pueblo español que funciona vía Twitter. El uso de la red social es promovido por su alcalde José Antonio Rodríguez Salas para mejorar la comunicación del municipio con sus habitantes y ha convertido a esa población en una de las usuarias más activamente participativa de Twitter, en cualquier parte del mundo.

Rodríguez Salas señaló que al manejar la mayoría de las comunicaciones de JUN por medio de Twitter no sólo redujo en promedio alrededor de un 15% el presupuesto local cada año desde 2011, sino que también creó una democracia digital en la que los habitantes interactúan en línea casi a diario con funcionarios municipales… «Todos pueden hablar con todos los demás cada vez que quieran”… o «Estamos en Twitter porque es ahí donde está y habla la gente», añadió.
«JUN es una de un grupo de islas de innovación en el sector público», dijo Arthur Mickoeit, un investigador que hasta hace poco era asesor en gobierno digital de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en París.

María José Martínez, jefa de tecnología informática de JUN, también organiza cursos para impartir clases de Twitter básico, como enviar votaciones, mensajes directos y utilizar la etiqueta correcta en “las campañas electorales locales”.
Finalmente, ningún gobierno ya podrá subestimar la resistencia expansiva de ciudadanos, grupos y subgrupos subordinados, movimientos sociales o regiones, organizados comunicativamente en defensa de intereses comunes que usen en su beneficio las posibilidades de interacción o TIC´s, creadas por el sistema mundial; ni ignorar la existencia de este `quinto poder´ de las redes sociales, esas que hoy mueven e informan la realidad al universo entero de los ciudadanos planetarios libres, y que sin duda, deberán contemplarse en toda reforma electoral, política y constitucional, para habitar de la mejor manera una inevitable e imparable democrática digital donde así y recién entonces, podremos conocer y disponer de un escrutinio tan transparente como directo de la soberanía popular,

Roberto Fermín Bertossi

Investigador CIJS /UNC

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