Aerolinea debe resarcir al pasajero por el incumplimiento en la promoción de un descuento en el alquiler de automóviles

AvionPartes: Mondelli Juan Ignacio y otro c/ Aerolíneas Argentinas S.A. s/ incumplimiento de contrato

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: I

Fecha: 1-oct-2015

Cita: MJ-JU-M-96325-AR | MJJ96325 | MJJ96325

La empresa de transporte aéreo debe resarcir al pasajero por el incumplimiento en la promoción de un descuento en el alquiler de automóviles, por no cumplir lo acordado en la oferta realizada, siendo las condiciones reales ocultadas al público consumidor. Cuadro de rubros indemnizatorios.
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Fallo:

En Buenos Aires, al 1 día del mes de octubre de 2015, reunidos en Acuerdo los jueces de la Sala I de esta Cámara para dictar sentencia en los autos mencionados en el epígrafe, y de conformidad con el orden del sorteo efectuado, el Juez Francisco de las Carreras dijo:

1.Juan Ignacio Mondelli y Laura Eva Giller recurren a fs. 435la sentencia de fs. 429/433 que desestimó la demanda resarcitoria por los daños y perjuicios que dicen haber padecido, con motivo del supuesto incumplimiento de la tarifa promocional (bonificación o descuento) para el servicio de alquiler de un automóvil con “Localiza Argentina” (“Auto Activa S.A.”), en el pueblo de “El Calafate” (provincia de Santa Cruz), el que habría estado vinculado, según la publicidad de Aerolíneas Argentina S.A. que indica, con la condición de ser pasajero de ésta.

Para así resolver, en síntesis, el “a quo” consideró que: a) ante la notificada indisponibilidad del automóvil en destino, los actores pudieron cambiar de vuelo para asegurar el rodado o bien anular el pasaje sin consecuencia alguna; b) no se acreditó que la supuesta “publicidad engañosa” le hubiera reportado un rédito a la demandada; c) el beneficio ofrecido no importó asegurar a todos los pasajeros la locación del vehículo, sino la mera posibilidad, sujeta a disponibilidad; d) la adjudicación del vehículo no estaba condicionada a la reserva previa del pasaje, sino que sólo se lo consideró recomendable; e) el beneficio promocionado se encuentra exento de la calificación de “servicio accesorio”, en los términos de la resolución 1532/98, puesto que el precio (de la locación) no estaba incluido en la tarifa (del pasaje) y f) no existió infracción en los términos del decreto 326/82.

2.La queja de la parte accionante finca principalmente en que:a) la demandada no cumplió con el contrato (la oferta promocional), independientemente de la existencia de, publicidad engañosa o que ésta tuviera o no la finalidad de captar clientela; b) los daños materiales son los mayores gastos de contratación del servicio equivalente y los perjuicios morales por la alteración del plan de vacaciones, junto con la pérdida de tiempo en reclamos desgastantes; c) se pidió la aplicación de daños punitivos porque la demandada actuó en forma dolosa, ofreciendo una promoción incumplible, o que sabía o debió saber que no podía cumplir en casi la totalidad de los casos, afectando la confianza pública; d) la demandada no acreditó su contrato con la empresa de alquiler, lo que genera presunción en su contra; e) en el sumario ante ANAC quedó probada la legitimidad de la posición de la actora, coincidente con los tres testigos propuestos por la demandada; f) la falta de informes solicitados a la demandada hacen presunción en su contra; g) el juez se apartó de las constancias de la causa que conducían a concluir que, de acuerdo al número reconocido de pasajeros transportados diariamente, la disponibilidad material de acceder a la promoción era inexistente, no obstante los reclamos previos de su parte, y que debió contratar con “Localiza” sin promoción y h) resulta aplicable al caso, en forma directa o aun supletoria, la ley de defensa del consumidor 24.240, de lealtad comercial y la normativa del Mercosur correspondiente (fs. 442/454, agravios contestados por la contraria a fs. 456/458).

3.Así planteada la cuestión, cuadra precisar que se encuentra controvertido en autos que, en ocasión del contrato de transporte aéreo con Aerolíneas Argentinas S.A.para trasladarse a la provincia de Santa Cruz, los actores no hubieran obtenido la bonificación promocionada por la demandada a los adquirentes de tickets con el destino contratado, responsabilidad que éstos achacan a aquélla porque, aducen, fue promocionado en su página de internet para los adquirentes de vuelos en el período y destino de que se trata.

Ello significa que se discute en la causa: a) el incumplimiento de la demandada en la realización de los descuentos promocionados para el alquiler de automóviles en favor de quienes contraten los servicios de transporte aéreo de AA a la ciudad de El Calafate y, en su caso, b) la pretensión indemnizatoria fundada en los daños material, moral y punitivo.

4.Se encuentra probado en la litis que, en el tiempo inmediato anterior a la adquisición de los boletos de vuelo de autos, en el Website Oficial de Aerolíneas Argentinas se ofrecieron tarifas exclusivas para el aquiler de automóviles de “Localiza” a los pasajeros de sus vuelos a determinados destinos, entre los cuales se encontraba “El Calafate” (cfr. fs. 13/14, no controvertido).

La promoción incluía “Auto categoría A (3 puertas) – Auto categoría C (4 puertas); 200 Km libres – Cargo de aeropuerto, retiro y entrega – Seguro por robo, hurto, destrucción total, responsabilidad civil contra terceros transportados y/o no transportados con franquicia de $ 2.000 – Impuestos”.

Las “Condiciones” a las que se encontraba sujeta la oferta, tal como estaba publicitada, eran:

“. Tarifas: Auto Categoría “A” (3 puertas): $ 160 por 2 días, Auto Categoría “C” (4 puertas): $ 220 por 2 días – Beneficio 15 % en días adicionales sobre las siguientes tarifas: Categoría A: $ 91* /Categoría C: $ 133*.* (200 km diarios. No incluye: $ 21 de seguro, IVA 21 %). – Válido para viajes de ida o de ida y vuelta en vuelos de Aerolíneas Argentinas y Austral. – Aplicable a todas las clases de reservas – Válido para pasajeros que inicien su viaje en cualquier ciudad de origen – Realice su reserva al menos 48 hs.hábiles de anticipación a la salida del vuelo, comunicándose con nuestro Call Center 0810 222 VOLAR (86527). Para solicitar días adicionales y mayor información, comuníquese con Localiza al teléfono: 08009992999. – Si bien se recomienda para hacer uso de la promoción que el pasajero cuente con la reserva previa confirmada, podrá presentarse en los aeropuertos donde Localiza posea oficinas sin reservación previa y solicitar la promoción. En ese caso la aplicación de la misma quedará sujeta a la disponibilidad de vehículos en ese momento. – Mínimo de días de alquiler bonificado: dos días. – La promoción no es transferible y es válida únicamente para el pasajero cuyo nombre figure en la reserva, el cual deberá coincidir con el boarding pass – Si bien es aplicable a socios Aerolíneas Plus viajando con pasajes de premio, esta promoción no suma puntos en el programa. – La promoción no incluye: combustible – Multas – Kilómetros excedentes – Faltantes, roturas de neumáticos – Cargo de entrega fuera del aeropuerto – Pérdida de documentación – Silla de bebé. – Ultimo día permitido para devolver el auto: 31 de mayo 2008 .”.

5.-Quedó demostrado en la litis -también que, en concordancia con lo que se desprende de lo precedentemente expuesto, los actores contrataron el servicio de transporte aéreo (fs. 28/30, 31/34, 35/37 y 38/39) y, luego, se habrían comunicado con “Localiza” para consultar la disponibilidad, solicitando a Aerolíneas Argentinas la correspondiente reserva del auto Categoría “A”, por diez días a partir del arribo a El Calafate (test. fs. 356/357). Una vez efectuada la reserva y confeccionados los tickets de vuelo, el martes 5 de febrero se recibió un mensaje telefónico informando AA la imposibilidad de cumplir con la oferta, debido a la falta de disponibilidad (la reserva se “había caído”). Frente a la insistencia de AA, se realizó un nuevo pedido a Localiza, quien habría reiterado la “disponibilidad de autos de esa categoría” y tomado la reserva CTW2BZE, no a la tarifa promocional de AA.Al día siguiente, nuevamente AA informó que no podían tomar la reserva por falta de disponibilidad, sugiriendo que debían realizar el reclamo correspondiente.

En suma, el viaje se realizó, pero no con la reserva del vehículo a través de AA, por lo cual el alquiler se abonó conforme a las tarifas normales sin el descuento promocional ofrecido por la demandada.

6.Tal como se encuentran los hechos descriptos, y atendiendo a que en la contratación ofrecida por AA, en la publicidad de referencia, aquélla se obligó a realizar los arreglos necesarios para que se reconozca, no ya un servicio accesorio, sino la promoción de un simple descuento en el alquiler de automóviles de Localiza, anticipo que soy de la opinión que la demandada deberá responder por no cumplir el compromiso asumido, a poco que se repare que el contrato de renta no se realizó de acuerdo a lo acordado en la oferta de AA oportunamente aceptada por los actores, quienes ajustaron su proceder a las condiciones puestas a su cargo.

En efecto, ello es así, habida cuenta que el alquiler de automóviles publicitado, tal como fue contratado, no se encontraba sujeto a “disponibilidad” alguna (ver “Condiciones” en la reproducción de la página web). La excepción, tal como estaba expresada en la publicidad, fue que el adquirente no hubiera realizado la reserva previa y se presentara espontáneamente en el local, en cuyo caso la bonificación quedaba sujeta a la “disponibilidad” del momento.

En autos quedó probado que los actores intentaron el alquiler correspondiente mucho antes de las exigidas 48 horas anteriores al viaje (cfr. test. fs. 356/357), manifestando su voluntad de que utilizarían la promoción ofertada por AA. La respuesta de Localiza fue que había disponibilidad (automóvil de la categoría para la renta) pero debían formalizar la reserva por intermedio de AA; sin embargo, cuando los empleados de ésta realizaban la reserva, sistemáticamente “se caía” por falta de cupo (test. fs. 356/357). En consecuencia, la demandada no pudo cumplir con lo prometido en la publicidad.Ello habría ocurrido, sin lugar a dudas, al límite contractual de 3 automóviles por día, por localidad (desconocido por los actores), los cuales, obviamente, ya se encontrarían asignados al tiempo de la reserva.

La responsabilidad así endilgada no puede ser obviada sobre la base de argumentar que: a) la notificación de la no existencia de vehículos con anterioridad al viaje (cfr. fs. 115 y test. f s. 356/357), puesto que ello ocurrió con posterioridad a que el contrato se encontrara formalizado, con la aceptación y el pago de las tarifas correspondientes a los tickets de vuelo y el pedido de reserva del vehículo; b) la inexistencia de reclamo expreso, que hubiera dado oportunidad a la demandada de proporcionar un sucedáneo que evitara la consumación del daño, puesto que efectivamente hubo una propuesta formal previa al viaje, con tiempo suficiente para enmendar el error mediante una prestación satisfactoria equivalente (fs. 15/17 y 324/325 y test. fs. 356/358) y c) la respuesta de la empresa aérea, ante la imposibilidad de cumplir, ofreciendo una indemnización de $ 50, a hacerse efectiva en la próxima compra de boletos (cfr. fs. 24 y test. fs. 358, resp. 8) que, lejos de resultar un eximente de la responsabilidad civil, pone en evidencia su reconocimiento.

Tampoco obsta a esta conclusión los términos del contrato de fs. 110/114, por la cual la rentadora se había comprometido con AA a un total de 100 automóviles durante la vigencia del contrato y a todos los destinos (lo que significaba solamente 3 diarios para El Calafate -fs. 116), puesto que tales condiciones no fueron incluidas en la publicidad de referencia y de ningún modo se acreditó que fueran conocidas por los actores (o que debieran serlo) al tiempo de contratar, ya que se trata de un acuerdo entre terceros del que son ajenos, oculto de la publicidad, y nunca fueron notificados por la demandada, previo a la adquisición de los tickets de vuelo.El contrato no le es oponible a los actores si no es consistente con la información publicitaria de la promoción, es decir, la real disponibilidad de vehículos en destino, con lo cual los pasajeros hubieran tenido la oportunidad de considerar cuál era la verdadera opción para obtener el beneficio. Y ello es así, en tanto la credibilidad y la buena fe de los contratantes se encuentra protegida por el art. 42 de la Constitución Nacional, el estándar ético del art. 953 del Código Civil, la ley de lealtad comercial 22.802 (art. 9) y la ley de defensa del consumidor 24.240, por cuanto el de autos no se trató de un servicio accesorio al contrato de transporte (el precio del ticket no incluía la renta del vehículo) sino de una oferta promocional condicionada a la adquisición del boleto.

En tales condiciones, tengo para mí que la demandada debe responder por la diferencia en más abonada por los actores a Localiza, como también por la proporción del 15 % de descuento respecto de los días adicionales contratados, cálculo que queda diferido para la etapa de ejecución de sentencia. Los intereses se aplicarán conforme la tasa de descuento a 30 días del Banco de la Nación Argentina, calculados desde el día del pago y hasta la fecha de cancelación.

7.Respecto del daño moral, cabe recordar que, en materia contractual, el reconocimiento de una indemnización por este motivo tiene carácter restrictivo y el juez debe ponderar su procedencia teniendo en cuenta el hecho generador y las particularidades del caso (cfr. Borda, Guillermo, “Tratado de Derecho Civil”, “Obligaciones”, tomo 1, ed. Perrot, 1976, pag.194/196). Este criterio ha sido aplicado por la Sala, que ha exigido la constatación de molestias o padecimientos que hieren las afecciones legítimas de la víctima y que, además, excedan la mera contrariedad por la frustración de la relación convenida y esperada (esta Cámara, Sala 1, causa 4623/02 del 26/2/2004 y Sala 3, causa 14.667/94 del 17/7/97, entre otras).

En el sub lite, la descripción de los hechos revela que los actores no se encontraron colocados en una situación que exceda la común y ordinaria que provoca el incumplimiento de las prestaciones acordadas, por lo que no puede suponerse una angustia de tal repercución espiritual que se deba reparar (esta Sala, Causas 9777/05 del 28/2/08, 3319/99 del 12/4/02 y 442/93 del 7/3/96). En efecto, la indemnización por daño moral por la mera privación transitoria de bienes materiales no debe constituir un modo de engrosar la reparación del detrimento económico (cfr.Sala II, Causa 16096/96 del 19/9/00 y Sala III, Causas 8071 del 12/2/03, 5483 del 22/12/92 y 7876/93 del 27/9/05), lo que no quiere decir que no se advierta la comprensible irritación que provoca en los usuarios los extremos de desaprensión y falta de compromiso con las que ejecuta sus obligaciones la empresa demandada.

8.En cuanto al daño punitivo, en mi parecer, si bien la información publicitaria no es inexacta, es lo suficientemente incompleta y parcial, que la tornan groseramente irreal, puesto que induce a creer que al adquirente de tickets de vuelo, con una reserva previa de 48 horas, y sin que se registrase ninguna otra condición exorbitante, contaría con los beneficios que se anunciaban (bonificación en el alquiler de automóviles).

Sin embargo, ello no era así por cuanto, de conformidad con el contrato suscripto entre AA y Localiza (ya individualizado), para acceder a los descuentos, debía reunirse tal cúmulo de circunstancias favorables que la tornaban prácticamente imposible, a poco que se repare en que la posibilidad de adjudicación se encontraba reducida, para cada pasajero, a la chance de menos del 1 % del total del pasaje. Esta circunstancia de ningún modo se desprendía de la publicidad, ni podía inferirse razonablemente de una lectura atenta, responsable y desprevenida de su texto.

En efecto, nótese que, de considerarse el número de potenciales beneficiarios de la promoción (640 personas, resultante del cálculo del total de viajes diarios por el número de pasajeros por vuelo, según lo reconoció la demandada a fs. 116) y la disponibilidad de autos para el destino (3 por día, según contrato), la posibilidad de acceder al descuento era menor al 1 % por asiento, lo cual la hace en los hechos nula o inexistente (de verificarse en cabeza de los actores hubiera sido casi un milagro), aun cuando se computen, como para este caso, que la opción era doble porque Mondelli y Giller viajaban juntos.El beneficio ofertado resultó, entonces, sujeto a un mecanismo perverso, porque la reserva se encontraba controlada por AA y Localiza, de conformidad con las cláusulas de un contrato cuyas condiciones relevantes a este efecto permanecieron ocultas al público consumidor. Y ello ocurrió al no indicarse con precisión el número de unidades con el que se contaban para cubrir la promoción, lo cual importó, en los hechos, reducir la “chance” de adjudicación a un porcentaje que la tornaban prácticamente imposible de obtener.

Me importa señalar, por último, que la omisión en la que suelen incurrir las aerolíneas, en varios aspectos de las promociones turísticas que ofrecen, significan conductas que han merecido sanciones confirmadas por los tribunales (cfr. CNCont. Adm. Fed., Sala I, Causa 3280/06 del 29/10/2007; Sala II, Causa 902/09 del 16/11/10 y Sala IV, Causa 25.531/96 del 13/3/97, entre otros).

En tales condiciones, tengo para mí que la conducta desaprensiva y excesivamente displicente de AA justifica la sanción prevista en el art. 52 bis de la ley 24.240, aplicable al sub lite por no constituir un “servicio accesorio” del contrato de transporte aéreo sino de una oferta promocional simple y concreta ajena a éste, aunque condicionada a su adquisición.

Por ello, y toda vez que se encuentran reunidos los requisitos tipificados jurisprudencialmente para su procedencia, cuales son: la conducta gravosa del oferente del servicio y su prevención mediante una sanción ejemplar (cfr. fallos de esta Sala I, Causa 7712/09 del 17/12/2013, voto de la Dra. Najurieta; Causa 1093/11 del 23/6/2015 y Sala II, Causas 11.412/09 del 11/4/2013 y 7515/11 del 16/3/2015, entre otros), corresponde hacer lugar a la sanción punitiva, en los términos del art. 47, inc.”b”, de la misma normativa, fijando la indemnización por este rubro en la suma de $ 1.000 (un mil pesos) a favor de cada uno de los actores, corriendo también los intereses en la forma anteriormente establecida respecto del daño material.

Por todo lo expuesto, si mi voto es compartido, deberá hacerse lugar a la indemnización por daño material y punitivo y desestimar el reclamo por daño moral, sumas que devengarán los intereses indicados desde el pago del alquiler contratado. Asimimo, deberán dejarse sin efecto los honorarios fijados en la sentencia y diferir su regulación para el momento en que se encuentre aprobada la liquidación definitiva. Las costas de ambas instancias correrán en un 90 % a cargo de la demandada y el resto a los actores, en atención al éxito sustancial de la demanda y el reconocimiento casi integral de sus pretensiones.

La doctora María Susana Najurieta adhiere al voto que antecede.

En mérito a lo deliberado y a las conclusiones del Acuerdo precedente, el Tribunal RESUELVE: 1) Revocar parcialmente la sentencia recurrida, haciendo lugar a la indemnización por daño material y punitivo, con más los intereses previstos en los considerandos pertinentes, y confirmarla en cuanto a la desestimación del reclamo por daño moral y 2) Dejar sin efecto los honorarios fijados en la sentencia y diferir su regulación para el momento en que se encuentre aprobada la liquidación definitiva. Las costas correrán en un 90% a la demandada y el resto a los actores (art. 70, segundo párrafo, y 73, texto según D.J.A.).

El doctor Ricardo Víctor Guarinoni no suscribe la presente por hallarse en uso de licencia (art. 109 del R.J.N.).

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

María Susana Najurieta

Francisco de las Carreras