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La duración del mandato presidencial y el debido proceso.

macriFecha: 23-dic-2015

Cita: MJ-MJN-90533-AR

Por Pablo A. Grillo Ciocchini (*)

«…cuando estén secas las pilas / de todos los timbres que vos apretás…» (Yira… yira…, Enrique Santos Discépolo)

Los hechos del caso «Macri, Mauricio y otro s/ Formula petición – Medida cautelar de no innovar» , así como su resolución, son bien conocidos, pues han sido publicados en todos los diarios durante los días 8 y 9 de diciembre de 2015.

El presidente y la vicepresidente electos, Mauricio Macri y Marta Gabriela Michetti, solicitaron una medida cautelar que ordenara a la entonces presidente -Cristina Fernández de Kirchner- abstenerse de ejercer su cargo a partir de la cero hora del día 10 de diciembre de 2015, pues consideraron que en ese momento vencía su mandato presidencial.

Requirieron, por lo tanto «una intervención inmediata de la justicia, para dejar específicamente aclarado, con carácter cautelar, que la Sra. Presidenta cesa en sus funciones a las 24 horas del 9 de diciembre de 2015», y plantearon la inconstitucionalidad de la Ley 26.854 en cuanto impone, para el dictado de medidas cautelares, requerir un previo informe al Estado Nacional (art. 4 ).

Podríamos discurrir acerca de la viabilidad de ese tipo de medida cautelar, o acerca de la solución de fondo y la mayor o menor felicidad de los ejemplos utilizados en el fallo para el cómputo de los plazos.

Pero no.

Existe una cuestión mucho más relevante, como es la violación del derecho de defensa hasta el punto de abolirse la idea de proceso judicial.

Los actores necesitaban una declaración judicial rápida, casi inmediata. Para ello, entendieron que la única vía aceptable podía ser la resolución cautelar, pues puede dictarse inaudita parte excepto por el traslado previsto por la Ley 26.854, cuando se intenta una cautelar contra el Estado. Y plantearon la inconstitucionalidad de tal requisito.

Pero la jueza fue más allá. Consideró que la declaración que se le pedía implicaba resolver derechamente sobre el fondo de la cuestión… y lo hizo.

Lo hizo sin correr traslado de la demanda, sin escuchar a la otra parte y sin respetar el más mínimo derecho de defensa.

La resolución decidió reencauzar el planteo cautelar en el marco del art. 322 del CPCCN, como una acción meramente declarativa. Pero no tuvo en cuenta que la acción meramente declarativa debe tramitar por la vía de alguno de los procesos de conocimiento previstos por el propio CPCCN.

Y todos los procesos judiciales -no solo los de conocimiento- imponen la bilateralidad de la audiencia como principio liminar, sin el cual no puede existir un proceso constitucionalmente válido.

No en este caso.

La resolución reencauzó la cuestión como una acción meramente declarativa y, sin más, dictó la sentencia. Sin correr traslado de la demanda, sin escuchar a la otra parte, sin respetar la bilateralidad de la audiencia ni la contradicción.

Y, además, sin hacer sobre ello la más mínima consideración.

El mundo es cruel con quienes pierden el poder. Ni siquiera les corren traslado de la demanda…

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(*) Abogado, UNLP. Especialista en Derecho Procesal Profundizado, UNA. Profesor adjunto interino de Derecho Procesal II, UNLP. Docente en la Especialización en Derecho Procesal Profundizado, UNA. Ponente. Autor de trabajos sobre temas de su especialidad.

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