La empresa de medicina prepaga debe reafiliar al amparista enfermo con HIV que se encuentra en tratamiento médico hasta tanto se decida la cuestión de fondo.

MédicosPartes: R. F. O. N. c/ OSDE s/ amparo de salud -incidente de medida cautelar

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: III

Fecha: 13-ago-2015

Cita: MJ-JU-M-95685-AR | MJJ95685 | MJJ95685

La empresa de medicina prepaga debe reafiliar al amparista enfermo con HIV que se encuentra en tratamiento médico hasta tanto se decida la cuestión de fondo.
Sumario:

1.-Corresponde confirmar la medida cautelar por la que se obligó a la empresa de medicina prepaga a reafiliar al amparista que padece HIV, no obstante alegar que la actora omitió denunciar su enfermedad preexistente, pues probada la verosimilitud del derecho y en tanto el presentante se encuentra bajo tratamiento, interrumpir el mismo pondría en serio peligro su estado de salud.

2.-La medida cautelar que tuvo lugar en autos debe ser mantenida hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo, puesto que de las constancias de la causa y de los dichos del actor se desprende que al momento de su afiliación -prima facie- no obró de mala fe ni maliciosamente.

Fallo:

Buenos Aires, 13 de agosto de 2015.

VISTO: el recurso de revocatoria con apelación en subsidio interpuesto y fundado por la demandada a fs. 45/51 vta., contra la resolución de fs. 36/37, cuyo traslado fue contestado a fs. 54/55, y CONSIDERANDO:

I.La Sra. Jueza de primera instancia hizo lugar a la medida cautelar solicitada y, en consecuencia, ordenó a OSDE (Organización de Servicios Empresarios SA) que proceda a reincorporar al actor O.N.R.F., conforme el plan oportunamente contratado, con las mismas condiciones y costos, y otorgar las prestaciones médico-asistenciales correspondientes, hasta que se resuelva la cuestión de fondo.

Se agravia la demandada por cuanto sostiene que no se ha acreditado la existencia de verosimilitud en el derecho ni el peligro en la demora. Arguye que el actor omitió consignar en la declaración jurada de ingreso que padecía una “patología preexistente” (HIV-SIDA), en virtud de lo cual le rescindió su contrato de afiliación.

II.Ante todo, cabe señalar que las medidas cautelares, están destinadas a dar tiempo a la Justicia para cumplir eficazmente su obra (conf. Di Iorio, J., “Nociones sobre la teoría general de las medidas cautelares”, LL 1978-B-826; esta Sala, causa n° 9.334 del 26.6.92). De allí que para decretarlas no se requiera una prueba acabada de la procedencia del derecho invocado -extremo sólo definible en la sentencia final- (esta Sala, causas n° 7815/01 del 30-10-01 y 5236/91 del 29-09-92), ni el estudio exhaustivo de las relaciones que vinculan a las partes -cuya índole habrá de ser dilucidada con posterioridad-, sino tan sólo un examen prudente por medio del cual sea dado percibir en el peticionario un fumus bonis iuris.

Sentado lo expuesto cabe recordar que el Sr. O.N.R.F.inició la presente acción con medida cautelar a fin de que OSDE restableciera su afiliación y la cobertura de sus servicios médico-asistenciales, ello frente a la rescisión del contrato por la empresa con sustento en el falseamiento de la declaración jurada de ingreso suscripta por el afiliado (todo ello acreditado mediante la documental aportada en autos). Asimismo obra el intercambio epistolar efectuado entre las partes (cfr. fs. 5/14).

En efecto, según surge de las constancias del expediente, el actor se afilió a la demandada en julio del 2014, en el marco del sistema de libre elección de obra social y transferencia de aportes, sin haber firmado declaración jurada de ingreso alguna (cfr. fs. 23). Relató que es portador de VIH desde marzo de 2013 y que luego de requerir estudios y medicación para el tratamiento de su enfermedad (portador de HIV) comenzó a tener inconvenientes con la autorización y provisión de los medicamentos por parte de OSDE, hasta que en enero de 2015 recibió una carta documento por la cual la demandada le informó que debería pagar una cuota diferencial por “enfermedad preexistente” o lo cambiarían a un plan más básico, alegando que había omitido declarar su real estado de salud (cfr. fs. 11) lo cual, ante la negativa del actor en acceder a lo solicitado, generó un intercambio epistolar entre ambas partes (cfr. fs.12/13).

De las constancias de la causa y de los dichos del actor se desprende que al momento de su afiliación a OSDE -prima facie- no obró de mala fe ni maliciosamente.

Así, pues y tal como lo señaló el sentenciante, en este estado cautelar de la causa los extremos de hecho invocados por OSDE en sus agravios requieren de adecuada demostración y deberán ser dilucidados al momento de resolver la cuestión de fondo.

En cuanto al marco normativo aplicable al caso, como así también el pretendido falseamiento de la declaración jurada de antecedentes de salud completada por el actor que invoca la recurrente, obligaría a incursionar en un análisis exhaustivo de los términos en los cuales se anudó la relación contractual que vincula a las partes lo que resulta improcedente en el estrecho marco cognoscitivo propio de las medidas cautelares (cfr. esta Cámara, Sala de Feria, causas n ° 5.914/2002 del 30-7-02 y 6402/02 del 1-802; Sala I, doctrina causa n° 10.953/05 del 4-5-06), el cual recién se efectuará en oportunidad de decidir sobre el fondo de la cuestión.

Desde esta perspectiva, corresponde señalar, en este contexto cautelar, que no son atendibles los argumentos esgrimidos por el apelante para cuestionar la verosimilitud del derecho del actor, por cuanto los extremos invocados en el escrito de inicio y los elementos adjuntados, otorgan sustento suficiente al pedimiento cautelar impetrado. Es por ello que frente a esta situación es conveniente proceder a la reafiliación del Sr. O.N.R.F.quien padece “HIV” y se halla bajo tratamiento pues la falta de cobertura pondría en serio peligro su estado de salud, de modo de no alterar la situación, hasta que se decida la cuestión de fondo.

III.También concurre en la especie el peligro en la demora, configurado por la incertidumbre y el riesgo que apareja para el afiliado la posible falta de asistencia y cobertura de las prestaciones requeridas o la interrupción de la medicación prescripta para el tratamiento de su enfermedad (cfr. fs. 14/15).

Los fundamentos hasta aquí expuestos en cuanto a la verosimilitud del derecho, las circunstancias invocadas por el actor, las constancias obrantes en la causa ya analizadas, la naturaleza del derecho que involucra la decisión de la demandada y el peligro en la demora, convencen al Tribunal de que, hasta tanto se decida la cuestión de fondo y mientras se mantengan las actuales condiciones, impresionan como más gravosas para el actor las consecuencias derivadas del rechazo de la cautelar solicitada, que para la demandada disponer su reincorporación (cfr. esta Cámara, Sala de Feria, causas n° 5.914/02 y 6402/02 citadas; esta Sala I, doctr. causa 6655/98 del 7-5-99; Sala II, causa 4840/97 del 13-11-97), sin que corresponda, en este estado larval la adecuación de la cuota de afiliación solicitada en subsidio por la demandada.

A lo hasta aquí desarrollado, cabe añadir que la solución decidida por el magistrado es la que mejor se corresponde con la naturaleza del derecho cuya protección cautelar se pretende -que compromete la salud e integridad física de las personas (cfr. Corte Suprema, Fallos: 302: 1284)-, reconocido por los Pactos Internacionales (art. 25, inc. 1, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y art. 12, inc. 2, ap. d., del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), de jerarquía constitucional (art. 75, inc. 22, de la Constitución Nacional; cfr. esta Sala, causas n° 22.354/95 del 2-6-95, 53.078/95 del 18-4-96, 1251/97 del 18-1297, 436/99 del 8-6-99, 7208/98 del 4-11-99, 53/01 del 15-2-2001).

Por ello, SE RESUELVE: confirmar la decisión apelada, con costas (art. 68 del CPCCN).

El Dr. Antelo no suscribe la presente por hallarse en uso de licencia (art. 109 del RPJN).

Regístrese, notifíquese -oportunamente publíquese- y

devuélvase.

Graciela Medina

Ricardo Gustavo Recondo