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Las fuerzas minoritarias marcarán el pulso de la Cámara de Diputados.

Télam, Buenos Aires 15/12/05 La Cámara de Diputados votó en general afirmativamente el presupuesto 2006. Foto: Daniel Darrás/Télam /cf

Gane Daniel Scioli o Mauricio Macri, Diputados se va a convertir a partir del 10 de diciembre en un territorio en permanente disputa. Después de cuatro años en los que el Frente para la Victoria (FPV) controló una mayoría fiel a Cristina Kirchner, el próximo presidente deberá apelar, para ganar las votaciones en la Cámara baja, a un conjunto de fuerzas minoritarias, sin un alineamiento fijo.

Habitualmente poco conocidos y catalogados como «otros», esos bloques pasarán a ser decisivos. Los débiles se harán fuertes. El nuevo panorama obedece a una razón sencilla: ni el oficialismo ni la oposición, sean macristas o sciolistas, contarán con mayoría propia. Ni siquiera si se cuenta a sus posibles aliados. El escenario es muy diferente en el Senado, donde el FPV supera con amplitud la mitad más uno.

El equilibrio de fuerzas obligará al oficialismo de turno a ir en busca del apoyo de los «otros». ¿Quiénes son esos «otros»? Con fronteras difusas, son alrededor de 13 diputados, que, de manera deliberada, evitan definirse como oficialistas u opositores, más allá de quién sea el próximo presidente. Prometen analizar «ley por ley», para luego decidir en cada caso si votan junto con la oposición o con el oficialismo. Apuestan a la ambigüedad como fórmula para fortalecerse y conseguir recursos para sus distritos.

El interbloque Cambiemos deberá recurrir a algunos de ellos, incluso si logra poner de su lado a los diputados del frente UNA, de Sergio Massa y José Manuel de la Sota. Si se cuenta entre sus aliados permanentes a los dos miembros de Suma +, de Martín Lousteau, y a dos del Frente Cívico y Social de Catamarca, el espacio macrista totalizaría 92 diputados. La UCR sería la primera fuerza de ese sector, con 43 bancas, seguida de Pro, con 42, y de la Coalición Cívica, con 5.

El Frente Renovador contará con una bancada de 26 integrantes, que sumados a los 5 de Unión por Córdoba daría un total de 31 diputados. Es decir que si se ponen de acuerdo Cambiemos y UNA, reunirían 123 diputados, 6 menos que los necesarios para el quórum. En una situación similar estaría el FPV: tendrá un bloque de 98 integrantes y contará con 11 aliados permanentes, lo que da un total de 109 diputados, a 20 del quórum.

De ahí el poder de los «otros». En ese conjunto sobresale Compromiso Federal, la bancada de cuatro miembros que responde al senador Adolfo Rodríguez Saá. Ex candidato a presidente, «el Adolfo» habló con Scioli y con Macri en los últimos días, pero no se pronunció por ninguno de cara al ballottage. Negociador nato, en su balanza pesarán los recursos nacionales que puedan conseguir para San Luis, la provincia que a partir del 10 de diciembre gobernará su hermano, Alberto Rodríguez Saá. En una situación similar estarán los cuatro diputados del Partido Socialista (PS), que gobierna en Santa Fe, pero, a diferencia de Rodríguez Saá, Hermes Binner llamó a votar en blanco y está parado en la vereda opositora, más allá de quién sea el próximo presidente.

Otra fuerza minoritaria que podría ser decisiva es Trabajo y Dignidad, el bloque que responde al gobernador electo de Chubut, Mario Das Neves. Tiene tres integrantes y pretende formar un interbloque patagónico, con otras fuerzas minoritarias de la región, como el Movimiento Popular Neuquino (MPN), un habitual aliado del kirchnerismo. Eso le permitiría condicionar el quórum y ganar poder de negociación.

Uno de los diputados de la fuerza de Das Neves es Jorge Taboada, jefe del gremio de camioneros de Chubut. No será el único en la Cámara baja que responda a Hugo Moyano. De hecho, Omar Plaini, jefe del sindicato de canillitas y hombre de la CGT opositora, pretende formar una bancada moyanista de cuatro integrantes, con poder de fuego. Quiere sumar también al camionero de San Juan Enrique Castro Molina, alineado con Massa en las elecciones del 25 de octubre, y a Facundo Moyano, en el bloque del Frente Renovador.

Otro que mantendrá su bancada propia, de dos integrantes, es el intendente de Almirante Brown, Darío Giustozzi. Tras sus idas y venidas entre el FPV y el massismo, será un inorgánico que contribuiría al quórum en una presidencia de Scioli y que no se pararía en una postura de férrea oposición en un eventual gobierno de Macri.

El sector de los «otros» también tiene sus propios «otros», diputados con bloques unipersonales con un alineamiento imposible de descifrar por anticipado y que en estos días se volvieron inubicables. El más famoso es Francisco de Narváez. Después de impulsar una alianza entre Massa y Macri, se pronunció por Scioli días antes de las elecciones generales. Un caso similar es el del misionero Álex Ziegler. Después de seis años como diputado del FPV se presentó como candidato a gobernador del macrismo. Tampoco es sencillo saber qué hará el intendente de Escobar, Sandro Guzmán, otro que terminó derrotado luego de saltar entre el massismo y el kirchnerismo.

Dispuestos a negociar

Algunos bloques minoritarios que serán decisivos

Ivana Bianchi

Compromiso federal

Lidera un bloque de 4 integrantes que responde a Rodríguez Saá. Su apoyo dependerá de la relación de la Nación con San Luis

Alex Ziegler

Libertad y democracia

Diputado del FPV durante 6 años, fue candidato a gobernador de Misiones por Cambiemos. No aclaró qué alineamiento tendrá

Nelly Lagoria

Trabajo y dignidad

Integra el bloque que responde a Mario Das Neves, de 3 miembros. Pretenden armar un interbloque patagónico para ganar poder

Darío Giustozzi

Social cristiano

Pese a que volvió del massismo al FPV, mantendrá su bloque (dos integrantes). No será un férreo opositor, ni siquiera de Macri

Fuente: La Nación

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