Falta de mérito por el delito de homicidio culposo del Técnico Superior en Higiene y Seguridad acusado si el peón utilizó una silleta pero el acusado sólo revisó los elementos con los que se armaría la silleta y nadie se comunicó para que verifique la idoneidad del mecanismo colgante, previo al inicio de las tareas

maxresdefaultPartes: P. J. L. s/ homicidio culposo

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Penal de Rosario

Sala/Juzgado: Tercera

Fecha: 6-feb-2015

Cita: MJ-JU-M-92108-AR | MJJ92108 | MJJ92108

Falta de mérito por el delito de homicidio culposo del Técnico Superior en Higiene y Seguridad acusado, si el peón utilizó una silleta pero el acusado sólo revisó los elementos con los que se armaría la silleta y nadie se comunicó para que verifique la idoneidad del mecanismo colgante, previo al inicio de las tareas.

Sumario:

1.-Cabe confirmar la resolución que decretó la falta de mérito del encartado por el delito de homicidio culposo toda vez que del conjunto de los relatos en autos, surge como conclusión que el acusado en ningún momento pudo efectuar la revisión ni de la silleta armada, ni del lugar donde la misma iba a ser colocada, ni ejercitar la resistencia ni idoneidad de la misma en la situación de trabajo, es decir, el imputado solo efectúo la revisión de los elementos con los cuales la silleta iba a ser armada, teniendo el deber, tanto la arquitecta, como la víctima, de comunicarse previo al comienzo de las tareas a los fines de revisar la aptitud del mecanismo colgante.

2.-No puede imputársele al acusado ninguna de las modalidades comisivas de un delito culposo a quien no efectuó su tarea, no por falta de voluntad o negligencia, sino porque, en este caso, no estaba armada la silleta -aunque si fueron aprobados los elementos con los cuales se iba a armarla- y porque no pudo tener acceso a lugar físico en el cual la misma iba a ser colocada, siendo deber de la arquitecta y del peón avisarle para que concurriera nuevamente a la obra y efectuara el ensayo de silleta, a partir del cual la obra estaría autorizada, bajo responsabilidad del Técnico Superior en Higiene y Seguridad.

Fallo:

Y VISTOS: Este Expte. Nº 1760/12 caratulado “P., J.L. s/ Homicidio culposo -Auto de falta de mérito”.

Y CONSIDERANDO: Que la Sra. Juez Correccional de la 1° Nominación de Rosario, Dra. Depetris, resuelve dictar auto de falta de mérito en favor del Sr. J.L.P. por el delito de Homicidio culposo, decisión que es apelada por la Fiscalía.

La Sra. Fiscal de Cámaras Nº 2, Dra. María Eugenia Iribarren, expresa agravios en cuanto hubo una errónea y parcial valoración que la Magistrada efectúa de los elementos de convicción reunidos en autos, desde que el análisis integral de los mismos permite tener por comprobada, con el grado de provisoriedad y probabilidad requerido en esta etapa, la materialidad del suceso investigado y la responsabilidad que cabe atribuirle a P. en el mismo. Considera la Fiscal que la inobservancia de los reglamentos o los deberes a su cargo por parte del imputado coadyuvó en forma determinante a causar el resultado previsto en la figura penal atribuida, por lo que pudo y debió adoptar una conducta distinta.

Opina que de los elementos recolectados se advierte con nitidez que la verificación hecha por P. era suficiente como para que M. comience la obra en la medianera Este, dando aval para que la obra comience ese mismo día y autorizando el uso de la silleta, incluso cuando no había habido ensayo y no dejando constancia en ningún lugar que el examen era provisiorio. Entiende que si la visita de P. hubiera sido informal y con compromiso de completarla luego, hubiera correspondido dejar constancia de las circunstancias que impidieron la realización de una constatación completa y del mentado ensayo de la silleta, dejando plasmada expresamente la falta de recomendación del inicio de las obras.Agrega que las conclusiones a las que arribara el personal del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Provincia de Santa Fe luego de realizar una inspección en el lugar son contundentes en torno a las irregularidades que observaron en las obras, dictamen ratificado posteriormente por el inspector de Salud y Seguridad del Ministerio de Trabajo de la provincia, Daniel Omar Giménez.

Explica la Dra. Iribarren que más allá de que esté fuera de discusión que el accidente se produjo por el incumplimiento de la empleadora, en el que bien pudo haber persistido a pesar de la advertencia del Técnico Superior en Seguridad e Higiene, ello no lo eximía a P. de su obligación de adoptar las medidas legalmente previstas para prevenir eficazmente los riesgos de trabajo. Al respecto, advierte que el encartado, mediante la omisión en el cumplimiento de normativa sobre higiene y seguridad industrial, ha favorecido el desenlace fatal atento a que él debió conocer las condiciones de irregularidad en que se encontraban los elementos de labor y debió hacer algo para cambiar aquella situación. Expresa que la falta de cumplimiento de los deberes del imputado tuvo directa relación con el accidente que costó la vida de M., ya que fueron los elementos que él debía controlar que funcionaran adecuadamente los que fallaron. Menciona que la conducta omisiva le es reprochable a quien se posiciona en el rol de garante en relación a un determinado bien jurídico, en tanto existe respecto del mismo un mandato imperativo que le ordena evitar el perjuicio de los bienes jurídicos que se encuentran a su cargo, por lo que fue la no realización de la conducta debida lo que creó o incrementó el riesgo que prevenía la misma norma establecida para su protección. Concluye pidiendo se revoque la resolución apelada.

La Defensora General de Cámaras, Dra.De Luca, dice discrepar con la titular de la Acusación en esta instancia por cuanto entiende que tergiversa el sentido y la interpretación del cúmulo de pruebas reunido en autos de forma tal de justificar una acusación arbitraria y carente de objetividad. Niega a su vez, las afirmaciones de la Sra. Fiscal, por cuanto no ha habido por parte del Sr. P. violación alguna a los deberes de cuidado, negligencia, impericia ni ignorancia de las reglas del arte (“lex artis”) constitutiva de delito alguno; sostiene que el mismo no desempeñó en ningún momento con plenitud ni en su totalidad la tarea encomendada, razón por la cual, mal puede decirse que haya incurrido en alguna de las modalidades comisivas del tipo culposo.

Solicita a su vez, por razones de brevedad y para evitar una reiteración se tenga presente como parte de sus agravios los argumentos de la Dra. Sanmiguel (Defensora General Nº9) en su escrito obrante a fjs. 229/232, como también el criterio de la Sra. Jueza en lo Penal Correccional Nº1 -Dra. Depetris-, en la resolución de falta de mérito de fjs. 240/243; donde se impone como conclusión primordial e indiscutible que respecto del desempeño laboral del Sr. Pokrzywa no hay posibilidad de actuación culposa alguna por cuanto directamente no ha habido trabajo alguno realizado por el imputado. Resalta la Defensa, que no había vínculo alguno que uniera a P., ni con F.E. contratista y supervisor de la obra, ni con la arquitecta T.M., surgiendo de ello a todas luces que la visita de su asistido al lugar fue un hecho meramente casual y a pedido del Ingeniero S., con quien sí la contratista de la obra o bien E. tenían un vínculo contractual.

Destaca la explicación brindada por su defendido en cuanto no se realizó ensayo ni se autorizó el uso de la silleta y estando M.solo el día de la visita,era obvio que no comenzarían las obras ese día, dado que para ello se necesitan al menos dos personas. Además destaca que su pupilo aclaró que en ningún momento dejó constancia de la autorización del trabajo a realizar ni que se había realizado ensayo. Así es que la defensora concluye que P. no pudo realizar su labor, por lo que mal puede imputársele negligencia en el mismo.

Recuerda que en su ampliación de indagatoria P. aclaró que de autorizarse la silleta, se hace a través de una nueva autorización o constancia por escrito.

Explica la Dra. De Luca, que del conjunto de los relatos en autos, surge como conclusión que el Sr. P. en ningún momento pudo efectuar la revisión ni de la silleta armada, ni del lugar donde la misma iba a ser colocada, ni ejercitar la resistencia ni idoneidad de la misma en la situación de trabajo, es decir, el imputado solo efectúo la revisión de los elementos con los cuales la silleta iba a ser armada, teniendo el deber, tanto la arquitecta M., como el mismo M., de comunicarse con el Sr. P. previo al comienzo de las tareas a los fines de revisar la aptitud del mecanismo colgante.

Por todo ello, opina la defensora que no puede imputársele a su ahijado procesal ninguna de las modalidades comisivas de un delito culposo a quien no efectuó su tarea, no por fata de voluntad o negligencia, sino porque, en este caso, no estaba armada la silleta -aunque si fueron aprobados los elementos con los cuales se iba a armarla- y porque P. no pudo tener acceso a lugar físico en el cual la misma iba a ser colocada.Además destaca que era deber de la arquitecta y del peón avisarle para que concurriera nuevamente a la obra y efectuara el ensayo de silleta, a partir del cual la obra estaría autorizada, bajo responsabilidad del Técnico Superior en Higiene y Seguridad.

Sostiene que el informe labrado por Daniel Omar Giménez evidencia que los errores que llevaron a la muerte a M. se cometieron por la no verificación de un experto en la materia y que los items incompletos en el informe presentado se deben a que no se efectuó el ensayo de silleta.

Añade que del texto del art. 57 del dec. 911/96 surgen las mínimas medidas de seguridad a tomar, ninguna de las cuales estaba cumplimentada al momento del accidente, lo que agrava la situación de los responsables directos de la obra, que habían sido advertidas por la visita efectuada en el lugar por P.

Termina, pidiendo se confirme la resolución puesta en crisis y haciendo reserva de las cuestiones constitucionales pertinentes.

Vistos y estudiados los presentes, adelanto que estimo que el auto apelado debe ser confirmado.

Esto es así porque opino, tal como lo hizo la magistrada de primera instancia, que existen dudas en cuanto a la existencia de una violación a los deberes de cuidado en cabeza de P.

En primer lugar, del acta de fs. 32 surge claramente que el imputado se dirigió a la obra a realizar en fecha 7 de julio de 2011, y verificó el estado de los elementos a utilizar en el trabajo encomendado a M. -que iba a comenzar sobre la medianera este, desde la terraza del piso 11- pero no autorizó o aprobó la realización.

Si bien, como apunta la Fiscal de Cámaras, consigna en el acta de fs. 32 “ensayo de silleta”, no se desprende dicha actividad de lo aclarado en su reverso. Además, otras auditorías realizadas por el imputado en distintas obras, que acompañó a fs.219/224, consignan el ensayo de silleta literalmente en su reverso, no así el correspondiente al trabajo a realizar en el edificio de Urquiza 1916.

Por otra parte, se desprende de la declaración de la arquitecta M. que la constatación suscripta por P. se refería al trabajo sobre la medianera este, mientras que M. falleció realizando tareas sobre la medianera oeste, trabajo que no sólo no estuvo autorizado por P. sino que ni siquiera llegó a verificar, al no ser avisado del mismo, tal como él lo pidió a la propia víctima, incluso brindándole su número telefónico. Por ello, puede entenderse -tal como lo hizo la a-quo- que la verificación sólo comprendía la tarea a realizarse el 7 de julio de 2011 sobre medianera oeste y no alcanzaba a las obras del día que ocurrió el fatal siniestro.

Sumado a esto, P. en su acto de defensa material manifiesta que M. iba a atar las sogas que sostienen la silleta en las columnas de los tanques de agua ubicados en la terraza, de la que al momento de la inspección no tenían llave -procedimiento que, igualmente, tampoco fue autorizado por no poder constatar el lugar-y ese no fue el lugar donde M. finalmente amarró las sogas que sostenían la silleta.

Finalmente, se c omparte lo concluido respecto de no poder probabilizarse una violación del deber de cuidado en cabeza de P., tal como detalladamente concluye la a-quo.

Por todo ello, estimo que el auto apelado debe ser confirmado.

Así voto.

Voto del Señor Vocal Dr. Otto Crippa García: Habiendo procedido a la lectura de los elementos de investigación y procesales habidos en los presentes obrados, debo disentir con la propuesta del Sr. Vocal que me precediera en la tarea, y por el contrario, habilitar la revocación del auto de falta de mérito dictado en favor del Sr. P., por estimar, de consuno con la postulación de la Dra.Iribarren, probables causales de responsabilidad omisiva o negligente de su parte, en cuanto a la falencia respecto al examen y ensayo de la “silleta” que debía verificar para que el luego fallecido M. efectuara las tareas en las medianeras Este y Oeste respectivamente, comenzando por la primera.

No resulta en modo alguno claro que el encartado diga que sólo había sido llamado a “mirar qué es lo que se iba a hacer”, mencionando que ello “era como una visita social”, y donde sólo observó los elementos pero que nunca pudo ver dónde iba a atar las sogas por no tener llave de la terraza, y por ello, nunca pudo efectuar ensayo alguno, ensayo que en todo caso se hace con dos personas saltando sobre la silleta (Vide fjs. 200/201), no autorizándose trabajo alguno; para ampliar luego a fjs. 212 vta. que cuando colocó en el informe obrante a fjs. 32 que reconoce y donde se ha plasmado su firma, también indubitada, donde dice “ensayo de silleta”, simplemente lo hizo como “un método de cobranza o de acreditar que había estado pre3sente, pero que ese ensayo jamás se hizo”.

Que del indicado informe se advierte que asevera haber revisado, además el estado de aptitud de la silleta y sus componentes, arnés, sogas, ganchos, etc; habiendo dicho además a fjs. 34 en la prevención que los elementos se encontraban en perfectas condiciones; evidenciándose de lo documentado en el informe y en lo expresado en la prevención, que se hizo aseguramiento que de que los elementos estaban en condiciones; agregando, pese a su versión contraria, que se había efectuado “ensayo de silleta”.-

Y frente a ello, habiendo admitido el citado, que lo hizo en presencia de la Arquitecta M., resulta ser que ésta al declarar a fjs. 263/238, que el imputado constató como estaba la silleta, las sogas, como estaba armada aquella, la línea de vida, los contrapesos, etc; acotando el coimputado E. a fjs.23/24 que la aptitud de la silleta y los demás elementos habían sido aprobados por P.; diciendo la Arquitecta que éste había autorizado el trabajo sobre la medianera Este; pese a que el imputado dice que él debía concurrir otro día para dar la autorización; e inclusive la indicada Arquitecta dice que cuando volvió a la obra al día siguiente vio parte del trabajo realizado sobre la Medianera Este, sin que conste que P. hubiera concurrido nuevamente, no mencionando que así debía hacerlo, ya que si se había aprobado todo, es que estaba en condiciones aunque nunca dice que la silleta hubiera sido probada por dos personas saltándole como ha dicho el imputado que debía hacerse; todo lo que indica un panorama confuso, donde se ha colocado en el informe un “ensayo de silleta”, que nunca se realizó, pese a lo cual en el informe se lo ha alegado al “solo efecto de cobrar”. ¿Cuál ha sido la realidad? ¿En que medida aunque haya sido sobre la otra medianera la acción, esa falta de “real” verificación y aseguramiento de la silleta no ha tenido que ver, no ha tenido que implicar autorización para la tarea y ha coadyuvado con el actuar de M., al confiar en la “revisión” y control hecho por el imputado, ya que si asi lo hizo figurar en el informe bajo su firma?

Por ende, y habida cuenta del informe de fjs.46/48, donde se indican las causas motivantes del siniestro, entre las que se cuenta la silleta y sogas, arneses y demás elementos, entiendo, como he adelantado, que hay fundamentos como para considerar que el auto de falta de merito no tiene sustento por el momento, sino que, como lo requiere la Dra. Iribarren, corresponde su revocación y la profundización de la medidas e informes en lo que hace a la responsabilidad del imputado P., en la emergencia, a la luz de los argumentos expuestos y postulados por la Fiscalía de Cámara.

Voto del Señor Vocal Dr. Alfredo Ivaldi Artacho: Coincido con el Dr. Llaudet Maza, que emite el primer voto, al cual adhiero directamente para evitar reiteraciones que considero innecesarias.

Por todo lo precedentemente considerado, la Cámara de Apelación en lo Penal de Rosario, por mayoría de votos,

RESUELVE: Confirmar la resolución impugnada, en cuanto ha sido materia de recurso.

Insértese, déjese copia y hágase saber. Fecho, bajen.

Firmado: Dr. Guillermo Llaudet Maza; Dr. Otto Crippa García (en disidencia); Dr. Alfredo Ivaldi Artacho (vocales); Dra. Amanda Damonte (secretaria).

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