El aborto y la objeción de conciencia en Uruguay: El mundo del revés en blanco y negro a dos años de la legalización del aborto.

Aborto OposicionFecha: 19-may-2015

Cita: MJ-MJN-87136-AR

Por Victoria Vergara (*)

El tema de objeción de conciencia ha sido discutido casi más que la propia legalización del aborto en Uruguay. Los grupos feministas (1), así como algunas de las principales autoridades del Ministerio de Salud Pública (2) (3), han tratado de hacer valer su impronta de que el supuesto derecho a elegir que tiene la mujer consignado por la ley que legaliza el aborto en Uruguay, está por encima del derecho de libertad de pensamiento de los profesionales de la salud.

Manejo de la opinión pública

Hace pocos días, el conglomerado feminista MYSU (Mujer y Salud), presentó un informe (4) en el que critica duramente a los objetores de conciencia. Principalmente, se refiere a dos departamentos del litoral del país. En este informe se detalla que 14 de los 16 ginecólogos de Paysandú presentaron objeción de conciencia para no para realizar abortos. En el departamento de Río Negro la diferencia es menor, siendo 6 de los 10 ginecólogos quienes lo presentaron (5).

La principal representante de esta organización manifestó que «son muy altos estos datos» y señaló que «hay una adhesión a este recurso que no parece ser por las razones que debería serlo, que es que haya un conflicto con las creencias y valores del profesional, porque estos porcentajes no corresponden con los niveles de religiosidad de la sociedad uruguaya» (6).

El ejercicio que realiza la representante de la organización es bastante común entre los que quieren imponer la cultura pro-aborto. ¿Cómo lo hacen? Se esfuerzan en implantar en la opinión pública una suerte de binomio en el cual religión y pro-vida parecieran ser inseparables, y que la defensa de la vida en el vientre materno es exclusiva de algunos credos. ¿Qué logran con ello? Una asociación lógica inevitable (aunque muchas veces involuntaria) de quienes no profesan una religión especifica o, incluso, están en contra de ellas por razones filosóficas, por ejemplo. Muchos quienes tienen sus reparos frente a determinados credos, rechazan sus «causas» y «postulados». Si logramos asociar cristianismo con pro-vida al grado de tornarlas inseparables, tarde o temprano, quienes no compartan los postulados del cristianismo comenzarán a tener reparos frente a las causas pro-vida. Es un ejercicio asociativo básico, tan básico que queda en clara evidencia luego de las declaraciones de la representante de MYSU.

Sin embargo, en una sociedad apática, secularista y agnóstica como la nuestra el resultado muchas veces es el perseguido: «claro, vos estás en contra del aborto porque sos católico», sin que se permita a las personas pasar a un segundo nivel de análisis sobre los temas de fondo: 1) la defesa de la vida humana y 2) el derecho a ser objetores de conciencia que tenemos todos.

En nuestra opinión, pretender inducir a que la opinión pública realice una asociación de los conceptos de religiosidad con antiaborto, es una muestra de mala fe o, por lo menos, de una ignorancia absoluta.

Por otra parte, se está generando en nuestro país un manoseo del derecho a objeción de conciencia que a esta altura se podría calificar de obsceno. Los conglomerados feministas pretenden que creamos que las objeciones de los médicos se basan solo en motivos religiosos, poco justificados, superfluos y que atentan contra el derecho a «decidir» (e incluso contra lo que califican «derecho a la salud») de las mujeres a no continuar con sus embarazos.

Una vez escuché a una ginecóloga objetora en una mesa redonda (7) introducir un concepto que me resultó por demás interesante. Ella interrumpió a quienes estaban hablando acerca de si se puede ser objetores o no, cuando hay un conflicto entre la conciencia y lo que manda la ley, y dijo algo similar a lo siguiente:

«Estimados, yo no hablo de objeción de conciencia. Yo hablo de objeción de ciencia. Allí hay vida, y vida humana, me lo enseñó mi profesión, y mi juramento hipocrático me impide atentar contra ella, sea cual sea mi credo».

Nunca escucharemos a estos conglomerados tratar de controvertir este tipo de postulados o afirmaciones. Parecen no encontrar argumentos suficientes.

Normativa que atenta contra el derecho de libertad de los profesionales de la salud

De la mano con lo anterior es importante conocer, aunque sea someramente, el impacto de la normativa existente en materia de objeción de conciencia.

Por un lado, se trata de influir en la opinión pública colocando a los objetores en un lugar que los convierte en personas desalmadas que no se preocupan por la «salud» de las mujeres. Por otro, las normas tratan de restringir el ejercicio del derecho a ser objetores.

La normativa vigente en materia de objeción de conciencia es realmente restrictiva de los derechos de los profesionales de la salud (8), principalmente cuando hablamos de aborto. La ley que legaliza el aborto tiene sesgos de inconstitucionalidad en todo su articulado (9) y el decreto reglamentario (Decreto 375/012) limita el ejercicio de ser objetores al punto de anularlo en algunos casos. Tanto así que más de 100 profesionales de la salud que se sintieron vulnerados en sus derechos por dicho decreto procedieron a solicitar la nulidad de 11 de sus 42 artículos.

El 14 de octubre 2014 el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) notificó la Sentencia 297/2014 a través de la cual resolvió suspender la aplicación de diez de los 11 artículos impugnados. El Tribunal manifestó que el reconocimiento del derecho de objeción de conciencia deriva de los derechos fundamentales del individuo, ya sea que se lo relacione con el derecho a la libertad de conciencia o con el derecho a la dignidad humana, y que no cabe duda de que goza de tutela. Con dicho fundamento, el Tribunal resolvió la suspensión, ya que estima que «el daño que invocan los accionantes en el ejercicio de su derecho de objeción de conciencia, reviste la condición de grave (…) y amerita, (…) suspender liminarmente la aplicación de las disposiciones del Decreto señaladas».

La suspensión de estos artículos tuvo como consecuencia inmediata el levantamiento de ciertas barreras que los profesionales de la salud estaban encontrando a la hora de ejercer su derecho a ser objetores. Destacamos algunas de las más relevantes: a) se deberá permitir a los médicos abstenerse de participar en las actividades preparatorias o posteriores a la realización de un aborto; b) los profesionales tampoco estarán obligados a firmar el formulario IVE (que da inicio al proceso de aborto), c) quedarán liberados de presentar por escrito su objeción de conciencia ante el prestador para el que trabajan; d) se podrán mostrar las ecografías e informar sobre las alternativas al aborto.

Este fallo es importante ya que pone un freno importante al manejo que se le estaba dando a la objeción de conciencia en Uruguay. Los habitantes de nuestro país -y entre ellos los profesionales de la salud- tenemos derecho a ser protegidos en el goce de nuestra libertad y trabajo, y así lo entendió el Tribunal dejándolo a la luz a lo largo de la sentencia.

Lamentablemente, ante el fallo del Tribunal, las autoridades del MSP, lejos de vanagloriarse de la aplicación de la justicia en defensa de derechos fundamentales, tuvo una actitud negativa y en lugar de buscar ajustar la reglamentación para que se respeten los derechos fundamentales vulnerados manifestó su voluntad de recurrir el fallo con el fin de que «los artículos que fueron puestos en tela de juicio y suspendidos por la justicia puedan ser puestos en vigor nuevamente, especialmente en lo que refiere a los procedimientos de objeción de conciencia» (10) (11).

Resta ahora esperar que el Tribunal tome la decisión final respecto a la anulación de los artículos impugnados y somos optimistas respecto a que esta seguirá la línea de la sentencia de suspensión, dando lugar a la protección de los derechos fundamentales. Asimismo, abogamos por que se condene desde la institucionalidad -autoridades de la salud principalmente- las actitudes de ciertos conglomerados, que si bien representan a una porción ínfima de la población, logran que los medios recojan sus dichos, provocando que llegue a la opinión pública una versión distorsionada de la realidad, colocando a la víctima como el victimario y generando confusión y desinformación en temas tan importantes como lo son la protección de los derechos fundamentales.

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(1) http://www.republica.com.uy/segun-mysu-la-objecion-de-conciencia-es-un-obstaculo-para-abortos/512107/, http://www.mysu.org.uy/multimedia/mysu-en-medio/la-republica-presentacion-informe-sobre-ssrr-y-aborto-en-3-departamentos/; http://www.cotidianomujer.org.uy/sitio/pdf/pub_objeciondeconciencia14.pdf.

(2) http://www.elpais.com.uy/informacion/msp-evento-repudio-medicos-que.html, consultada el 18/05/2015.

(3) Leonel Briozzo, quien fuese subsecretario del Ministerio de Salud Pública durante cinco años, ha manifestado públicamente que «los profesionales de la salud deberían comprometerse con la salud de sus pacientes incluso por encima de sus convicciones», generando presiones desde el gobierno sobre los profesionales de la salud (http://www.elpais.com.uy/informacion/msp-envio-ginecologos-salto-abortos.html, consultada el 18/05/2015).

(4) http://www.mysu.org.uy/multimedia/mysu-en-medio/la-republica-presentacion-informe-sobre-ssrr-y-aborto-en-3-departamentos/.

(5) http://www.republica.com.uy/segun-mysu-la-objecion-de-conciencia-es-un-obstaculo-para-abortos/512107/, consultada el 18/05/2015.

(6) http://www.republica.com.uy/segun-mysu-la-objecion-de-conciencia-es-un-obstaculo-para-abortos/512107/, consultada el 18/05/2015.

(7) Mesa Redonda acerca de «Objeción de Conciencia y Donación de Órganos» organizada el 9 de mayo de 2013 por la Comisión de Derechos Humanos y Bioética por el Colegio de Abogados de Uruguay.

(8) GODAY, Karina y VERGARA, Victoria: «La regulación del derecho a la salud y el instituto de la objeción de conciencia», en edición.

(9) BRESQUE, Stephania; BUENO, Stephani; TRINGOLO, Álvaro y VERGARA, Victoria: «Algunos comentarios a la ley de “interrupción voluntaria del embarazo” y su Decreto reglamentario – Reflexiones sobre una reglamentación que ya evidenció sus falencias», en Revista de Derecho y Tribunales, 2013, número 21.

(10) http://www.elpais.com.uy/informacion/msp-presentara-recurso-fallo-contra.html; http://www.lr21.com.uy/salud/11990salud00–publica-presentara-recurso-para-revocar-fallo-contra-articulos-de-la-ley-de-despenalizacion-del-aborto; http://www.presidencia.gub.uy/comunicacion/comunicacionnoticias/briozzo-tribunal-contencioso-administrativo-recurso-restitucion-objecion-conciencia.

(11) GUTIÉRREZ, Gianni y VERGARA, Victoria: «Objeción de Conciencia: Todavía hay jueces en Berlín… y también en Uruguay», Revista de Derecho y Tribunales Nº 26, noviembre 2014.

(*) Doctora en Derecho y Ciencias Sociales en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República. Aspirante a Profesora Adscripta de Derecho Público I (Derecho Constitucional) de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República (UDELAR). Miembro de la Comisión de Bioética y Derechos Humanos del Colegio de Abogados del Uruguay. Miembro de la Comisión de Life Science de la International Bar Association.

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