Deben indemnizar al vecino de la obra por el derrumbamiento de paredes y corte de servicios, incluyendo gastos de limpieza

Trabajando.Partes: Pietrafesa Diego c/ Halac Enrique y otro s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: H

Fecha: 23-sep-2014

Cita: MJ-JU-M-89749-AR | MJJ89749 | MJJ89749

El propietario de una obra en construcción y la empresa constructora deben indemnizar al vecino por los daños derivados del derrumbamiento de paredes, caída de escombros y corte de servicios, reconociéndose el rubro ‘gastos de limpieza’. 

fallo2

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia que hizo lugar a la demanda que perseguía la indemnización de los daños y perjuicios sufridos en el inmueble del actor, derivados de una obra realizada en el inmueble vecino, como consecuencia de derrumbes, caída de escombros y roturas en las instalaciones de servicios, debiendo elevarse la indemnización del daño moral, por resultar afectada la vivienda del actor, y fijar una suma a indemnizar en concepto de gastos de limpieza, por ser un hecho público y notorio que son requeridos de manera extraordinaria.

2.-Corresponde desestimar los agravios del Director de una obra codemandadorelativos a la falta de prueba producida de que su labor se haya apartado de las reglas del arte, ni que los daños provocados en el inmueble del actor tengan relación causal con la obra a su cargo; en virtud de que, encontrándose probado y reconocido el daño (que no está en discusión) cabe presumir la relación causal con las obras realizadas en el inmueble vecino, más aun teniendo en cuenta la conducta asumida por los demandados, que realizaron diversas reparaciones. Máxime cuando este razonamiento no es rebatido por el apelante, y ni siquiera es mencionado en su escrito de expresión de agravios.

3.-Al no mediar un contrato entre el actor -vecino de un inmueble en constructor- y los demandados -dueños de la obra en construcción en un inmueble aledaño y empresario locador-, la responsabilidad del dueño de una obra y del empresario locador es objetiva, pues, sea cual fuese la antigüedad y el estado del inmueble vecino, la provocación de daños por demolición, excavación y construcción es un riesgo propio de la actividad. Al ser así, la acción debe ser analizada desde la órbita extracontractual de la responsabilidad, con sustento en la atribución objetiva que el art.1113 del CCiv. formula respecto del dueño o guardián de las cosas viciosas o riesgosas, de modo que para desvirtuar esa presunción adversa de responsabilidad estaba a su cargo la prueba de los eximentes legales.

4.-De acuerdo a lo establecido en el art. 2676 del CCiv., cada uno de los condóminos de un inmueble se encuentra legitimado para reclamar una indemnización sin que sea necesaria la conformidad del otro condómino de la unidad afectada, máxime cuando resulta ser el ocupante de la vivienda dañada.

5.-Corresponde elevar el monto fijado en concepto de indemnización por daño moral, derivado de los daños materiales producidosen el inmueble en que reside el actor, el cual resultó gravemente afectado como consecuencia de la construcción de la obra en un inmueble vecino -rajaduras en las paredes, rotura de techo corredizo, instalación eléctrica, telefónica, etc., caída de escombros, e incluso el derrumbamiento de una pared medianera-, con fundamento en que el inmueble en el que una persona reside con cierta permanencia es donde despliega la cotidiana existencia personal y familiar; a él se ligan, en consecuencia, legítimas afecciones de sus moradores, y dentro de los bienes materiales, para el común de las personas a casi nadie importa alguno más que ‘la casa’ (sobre todo si es propia) y no como asunto de pura relevancia económica, sino atendiendo inclusive a los hondos afectos que se apoyan en la raíz espacial del discurrir vital.

6.-Corresponde admitir como indemnizable el rubro ‘gastos de limpieza’, como consecuencia de los daños producidos en un inmueble por una obra en construcción en terreno vecino, puesto que resulta público y notorio que este tipo de acontecimientos, en los que hay derrumbes, polvo, escombros, etc., requieren de una limpieza especial, con la ayuda de materiales idóneos y de un trabajo que excede la higiene diaria de un inmueble.

Fallo:

En Buenos Aires, a los 23 días del mes de septiembre de 2014, hallándose reunidos los señores Jueces integrantes de la Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal, a los efectos de dictar sentencia en los autos: “Pietrafesa, Diego c/ Halac, Enrique y otro s/ daños y perjuicios”, y habiendo acordado seguir en la deliberación y voto el orden de sorteo de estudio, el Dr. Kiper dijo:

Contra la sentencia dictada en primera instancia (fs. 178/86), que hizo lugar a la demanda que perseguía la indemnización de los daños y perjuicios sufridos en el inmueble del actor derivados de una obra realizada en el inmueble vecino, expresan agravios el codemandado Karp (fs. 245/8) y el actor (fs. 250/2). Este último contestó el traslado a fs. 256.

El codemandado, en su calidad de Director de la obra en cuestión, afirma que de la prueba producida no surge que su labor se haya apartado de las reglas del arte, ni que los daños tengan relación causal con la obra a su cargo. Cuestiona también la legitimación activa del actor, por tratarse de un condómino y agrega que, de haberlo sabido, hubiera podido esgrimir defensas omitidas. Luego cuestiona la procedencia y cuantía del daño moral, así como que los intereses por este concepto corran desde el día del hecho.

Por su parte, el actor se agravia de que se haya rechazado la indemnización de los gastos que demanda la reparación de la vereda, así como los vinculados a la limpieza del polvo y escombros dejados por la obra en cuestión. Considera insuficiente el monto fijada para resarcir el daño moral, y cuestiona también que se haya dispuesto que los intereses de la indemnización del daño material corran desde la fecha de la sentencia.

El actor solicita que se declare desierto el recurso del demandado por falta de fundamentación.Si bien la fundamentación es casi inexistente, mínima, y no rebate todos los argumentos expuestos en el fallo apelado, en aras de asegurar el derecho de defensa en juicio seré contemplativo con esta cuestión y en la medida de lo posible examinaré sus agravios.

En primer lugar, sostiene el codemandado que no se ha probado su negligencia como Director de la obra realizada en el inmueble perteneciente al otro codemandado, ni la debida relación causal.

Relata el actor en el escrito de demanda que es propietario de un departamento tipo PH al que se accede por un pasillo de uso exclusivo, con entrada por la calle Gregoria Pérez 3281 de la Ciudad de Buenos Aires, que habita con su esposa y sus tres hijos. La medianera izquierda y el pasillo de acceso -pared que además forma parte del estar-comedor, cocina y escalera- separan su propiedad de la perteneciente al Sr. Halac, la que se hallaba en perfectas condiciones hasta que en el mes de marzo de 2008 se comenzó con la demolición y posterior construcción a cargo del Sr. Karp en el predio de Gregoria Pérez 3277, cuando comenzaron a sentirse en su inmueble golpes y vibraciones provenientes de allí, y con posterioridad se comenzaron a rajar las paredes de la referida medianera, rotura de techo corredizo, instalación eléctrica, telefónica, etc. Casi a fines del mes de agosto de 2008 su señora salió a llevar a sus hijas al colegio y al regresar no pudo acceder a su domicilio porque la pared medianera se había desplomado sobre su vivienda. Los escombros impedían el ingreso e incluso estaban sobre las bicicletas de sus hijas, no contaban con electricidad, ni teléfono, los cables estaban cortados, y luego de varias horas de espera pudieron ingresar a su vivienda, no sin dificultad pues la puerta de acceso estaba desviada, con escombros detrás. Los demandados procedieron a tapar los boquetes en el patio cubierto y solo retiraron los escombros más grandes. Agrega que se han ocasionado importantes daños en su vivienda, a saber:en la vereda (ondulaciones y quiebre de baldosas), en pasillo de entrada (cerámicas rotas, debe ser reemplazado el piso del corredor, caída del arco ornamental y daños en el protector sobre la puerta de entrada, rotura de caños por donde pasan instalaciones eléctrica, cableado telefónico), en el interior (caída de mampostería, goteras, grietas y rajaduras), y en la instalación sobre la medianera (ver fs. 16/8).

El juez de primera instancia tuvo en cuenta que, probado y reconocido el daño (esto no està en discusión) cabìa presumir la relación causal con las obras realizadas en el inmueble vecino, más aún teniendo en cuenta la conducta asumida por los demandados, que realizaron diversas reparaciones. Este razonamiento no es rebatido por el apelante; ni siquiera es mencionado en su escrito de expresión de agravios. Esto solo es suficiente para desestimar el planteo.

Ocurre que, al no mediar un contrato entre el actor y los demandados, tal como resolvió el a quo, la responsabilidad del dueño de una obra y del empresario locador es objetiva, pues, sea cual fuese la antigüedad y el estado del inmueble vecino, la provocación de daños por demolición, excavación y construcción es un riesgo propio de la actividad. Al ser así, la acción debe ser analizada desde la órbita extracontractual de la responsabilidad, con sustento en la atribución objetiva que el art.1113 del Código Civil formula respecto del dueño o guardián de las cosas viciosas o riesgosas, de modo que para desvirtuar esa presunción adversa de responsabilidad estaba a su cargo la prueba de los eximentes legales.

Por ende, es inocuo que el apelante alegue que no se demostró que no haya cumplido con las reglas del arte, pues tal prueba era innecesaria.En el caso, el apelante era quien tenía un poder de mando y control inmediato sobre dicha obra.

Sin embargo, a mayor abundamiento, explicó el perito ingeniero que los daños ubicados en el inmueble del actor, que allí se describen, era posible que hayan sido causados por los escombros de derrumbe de la medianera (ver fs. 130/2, especialmente respuestas 3.2 y 3.9). Además, hay fotografías en la causa (fs. 14/5) que las partes no han cuestionado.

Lo expuesto es suficiente para desestimar este agravio y proponer que se confirme el fallo apelado en lo que respecta a la responsabilidad de los demandados.

Afirma el apelante que se demostró que el actor era condómino del inmueble afectado, y no su dueño exclusivo como alegó en la demanda, lo que le impidió oponer la respectiva defensa. Si bien esto es cierto, no se advierte qué defensa hubiera podido oponer con éxito, ya que es sabido que el condómino se encuentra legitimado para demandar el resarcimiento de esta clase de daños, máxime al ser el ocupante de la vivienda dañada.

Por otra parte, el juez expuso razones que avalan la legitimación del condómino para reclamar aquellos gastos vinculados con la conservación de la cosa común, que ni siquiera son rebatidos por el recurrente.

A mayor abundamiento, señalo que de acuerdo a lo establecido en el art. 2676 del Cód. Civil, el actor se encuentra legitimado para reclamar una indemnización sin que sea necesaria la conformidad del otro condómino de la unidad afectada (conf. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, sala F, Gómez, Fabio Omar c. Consorcio de Propietarios Medrano 1015 esquina Avenida Córdoba 3791/99, 4/2/2009, La Ley Online).

En cuanto al daño moral, ambas partes se agravian, uno por considerarlo improcedente, otro por considerar reducido el monto.

En diversas oportunidades he admitido la procedencia de este tipo de reparación cuando se trata de daños de envergadura sufridos en un inmueble que, además, es la vivienda del reclamante.Es indudable la afección espiritual que causa ver la vivienda llena de escombros, derrumbes, humedad, falta de luz y teléfono, como ha sucedido en autos.

Se ha señalado que el menoscabo de bienes con valor pecuniario es idóneo para causar un daño moral indemnizable sólo si a la incolumidad de esos bienes se vincula lo que se denomina como “interés de afección” (Zavala de González, M., “Resarcimiento de daños”, t.1, “Daños a los automotores”, pág. 174 y ss.; ídem, “Personas, casos y cosas en el derecho de daños”, pág.211).

Señala dicha autora que “el inmueble en el que una persona reside con cierta permanencia es donde despliega la cotidiana existencia personal y familiar; a él se ligan, en consecuencia, legítimas afecciones de sus moradores.Dentro de los bienes materiales, para el común de las personas a casi nadie importa alguno más que ‘la casa’ (sobre todo si es propia) y no como asunto de pura relevancia económica, sino atendiendo inclusive a los hondos afectos que se apoyan en la raíz espacial del discurrir vital” (“Personas.”, cit., pág. 214).

En cuanto al monto, teniendo en cuenta las circunstancias apuntadas, considero que la indemnización fijada ($10.000) es un tanto baja, y propongo que se la eleve a la de $15.000.

El a quo dispuso que los intereses debidos por los daños materiales corriesen desde la fecha de la sentencia, al no haberse acreditado el desembolso. En cambio, los correspondientes al resarcimiento del daño moral debían correr desde la fecha del hecho. Citó el fallo plenario de esta Cámara dictado el 16/12/1958 en la conocida causa “Gómez c/Empresa Nacional de Transporte” (ver fs. 185 vta). Ambas partes cuestionan la parte que las afecta.

Considero que le asiste razón al actor. En la citada causa se estableció que los intereses devengados por la comisión de hechos ilícitos deben correr desde el día del hecho.Ello con independencia de desembolso alguno, pues desde ese instante el afectado tiene derecho al resarcimiento. Entiendo que esta idea no genera ningún enriquecimiento indebido, pues desde ese momento el actor se vio privado del capital a que tenía derecho.

Por lo tanto, propongo que se modifique este aspecto del fallo, y que se disponga que todos los intereses admitidos en esta causa deben ser reconocidos a partir del día del hecho, en el caso, desde el 25 de agosto de 2008.

También cuestiona el actor que no se haya admitido un resarcimiento en concepto de gastos de limpieza. El a quo señ aló que el actor no demostró si contaba, o no, con servicio doméstico, y si pagó en su caso extras.

Entiendo que le asiste razón. Como es sabido, los jueces podemos recurrir a nuestra experiencia, a lo que consideramos público y notorio, y a lo que nos dice el sentido común. Lo cierto es que este tipo de acontecimientos, en los que hay derrumbes, polvo, escombros, etc., requieren de una limpieza especial, con la ayuda de materiales idóneos y de un trabajo que excede la higiene diaria de un inmueble.

Por tal motivo, en ejercicio de las facultades emergentes del Código Procesal y con un criterio de prudencia, propongo que se fije la suma de $1.000 por este concepto.

Por último, se agravia el actor de que no se haya admitido su reclamo vinculado a los gastos necesarios para reparar la vereda.

El perito ingeniero, si bien detectó la existencia de baldosones quebrados en la vereda, afirmó que no estaba “en condiciones de decir cuál ha sido el momento, ni cuáles las causas que las produjeron” fs. 129, respuesta 3.1). En estas condiciones, este reclamo no puede ser admitido.

Por todo lo expuesto, propongo que se modifique la sentencia apelada con el siguiente alcance:a) elevar la indemnización del daño moral a la suma de $15.000; b) fijar en concepto de gastos de limpieza la suma de $1.000; c) los intereses deben ser reconocidos a partir del día del hecho, en el caso, desde el 25 de agosto de 2008; y que se la confirme en todo lo demás que decide. Las costas de esta instancia, teniendo en cuenta la forma en que se decide, y que el actor respondió el traslado conferido, propongo que sean impuestas al codemandado apelante.

El Dr. Sebastián Picasso dijo:

Adhiero a las consideraciones expuestas por el Dr. Kiper en su voto, proponiendo la solución allí indicada.

La Dra. Abreut de Begher dijo:

Adhiero a las consideraciones expuestas por el Dr. Kiper en su voto, proponiendo la solución allí indicada.

Con lo que se dio por finalizado el acto, firmando los señores Jueces por ante mí de lo que doy fe.-

Fdo.:

Sebastián Picasso.

Liliana E. Abreut de Begher.

Claudio M. Kiper.-

Buenos Aires,23 de septiembre de 2014.-

Y VISTO, lo deliberado y conclusiones establecidas en el acuerdo transcripto precedentemente, por unanimidad, el Tribunal decide:

I.- Modificar la sentencia apelada con el siguiente alcance: a) elevar la indemnización del daño moral a la suma de $15.000; b) fijar en concepto de gastos de limpieza la suma de $1.000; c) los intereses deben ser reconocidos a partir del día del hecho, en el caso, desde el 25 de agosto de 2008; y que se la confirme en todo lo demás que decide. Las costas de esta instancia se le imponen al codemandado apelante (conf. art. 68 CPCCN).

II.- En atención a lo dispuesto por el artículo 279 del Código Procesal, corresponde dejar sin efecto las regulaciones de fs. 186/186 vuelta y regular los honorarios de los profesionales intervinientes, adecuándolos a este nuevo pronunciamiento.

En lo que se refiere a la base regulatoria, este Tribunal ha resuelto que de conformidad con lo establecido por el art.19 de la ley 21.839, debe considerarse como monto del proceso a los fines arancelarios al capital de condena con más los intereses reclamados y reconocidos en la sentencia (autos “Prevención Aseguradora de Riesgos del Trabajo SA c/Medina Juan José y otros s/cobro de sumas de dinero” del 27/09/11).

Sentado lo anterior se tendrá en cuenta la naturaleza del asunto, etapas cumplidas por cada uno de los profesionales intervinientes, mérito de su labor apreciada por su calidad, eficacia y extensión, considerando además lo dispuesto por los artículos 1, 6, 7, 19, 33, 37, 38 y concs. de la ley 21.839 -t.o. ley 24.432.

En consecuencia, regúlanse los honorarios del Dr. Luis M. Herráez Prieto letrado patrocinante de la parte actora en la suma de ($.), por su actuación en la primera y segunda etapa del proceso, en la suma de ($.) por la excepción de falta de legitimación pasiva, y en la suma de ($.) por la excepción de prescripción.

Los de la Dra. Claudia Elizabeth Tozzo letrada patrocinante del codemandado Halac en la suma de ($.) por su actuación en las tres etapas del proceso, y en la suma de ($.) por la excepción de falta de legitimación pasiva.

Los del Dr. Carlos Alberto Kreimer letrado patrocinante del codemandado Karp en la suma de ($.) por su actuación en las tres etapas del proceso, y en la suma de ($.) por la excepción de prescripción.

III.- En cuanto a los honorarios del perito, se tendrá en consideración el monto del proceso conforme lo decidido precedentemente, la entidad de las cuestiones sometidas a su dictamen, mérito, calidad y extensión de la tarea, incidencia en la decisión final del litigio y proporcionalidad que debe guardar con los estipendios regulados a favor de los profesionales que actuaron durante toda la tramitación de la causa (art.478 del CPCC).

Por lo antes expuesto se regulan los honorarios del perito ingeniero civil Eduardo Nicolás Nirich en la suma de ($.).

IV.- En cuanto a los honorarios de la mediadora, esta Sala entiende, por mayoría de votos de sus integrantes, que a los fines de establecer los honorarios de los mediadores corresponde aplicar la escala arancelaria vigente al momento de la regulación (cfr. autos “Brascon, Martha Grizet Clementina c. Almafuerte S.A. s/ds. yps.”, del 25/10/2013, Exp. 6618/2007, con disidencia del Dr. Picasso).

En consecuencia, ponderando el monto de la sentencia y lo dispuesto por el Dec. 1467/2011, Anexo III, art. 1, inc. f), se fija el honorario de la Dra. Mirna Deborah Mariño, en la suma de ($.).

V.- Por su actuación en la etapa recursiva que culminó con el dictado de la presente sentencia definitiva, regúlanse los honorarios del Dr. Luis M. Herraez Prieto por su intervención en el carácter de letrado patrocinante de la parte actora en la suma de ($.). Los del Dr. Carlos Alberto Kreimer por su intervención en el carácter de letrado patrocinante del codemandado Karp en la suma de ($.) (art. 14 del Arancel).

Regístrese, comuníquese a la Dirección de Comunicación Pública dependiente de la CSJN (conf. Ac. 15/13), notifíquese y oportunamente, devuélvase.-

Fdo.:

Sebastián Picasso.

Liliana E. Abreut de Begher.

Claudio M. Kiper.-

  1. He leido vuestro post con mucha atecion y me ha parecido ameno ademas de bien redactado. No dejeis de cuidar este blog es buena.
    Saludos

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