fbpx

Homicidio simple con dolo eventual al acusado que le provoco la muerte a su conviviente haciendo desaparecer el cuerpo para procurar su impunidad

CarcelPartes: V. M. P. s/ homicidio simple

Tribunal: Cámara en lo Criminal de Santa Rosa

Sala/Juzgado: nª1

Fecha: 7-oct-2014

Cita: MJ-JU-M-89223-AR | MJJ89223 | MJJ89223

Se condenó por homicidio simple cometido mediante dolo eventual al acusado de haber golpeado a su conviviente provocándole lesiones de tal magnitud que le habrían causado la muerte, haciendo desaparecer el cuerpo para procurar su impunidad, valorándose los dichos de su hijo menor y de la diversa prueba testimonial recogida a lo largo de una prolongada investigación.

Sumario:

1.-Corresponde condenar al encartado en calidad de autor penalmente responsable del delito de homicidio simple de su entonces pareja, no existiendo duda acerca de la existencia de una violencia de género que se daba puertas adentro de la vivienda familiar en que cohabitaban junto a su hijo menor así como en otros sitios pues los testigos tuvieron la posibilidad de saber y conocer el justiciable golpeaba a su pareja ya que la habían observado recuperarse de sus dolencias, para ejercer obligadamente la prostitución ya que el temor que le tenía a su conviviente era tan grande que la colocaba en estado de indefensión en forma permanente. Se acreditó que fue el ejercicio de tal violencia, fue lo que llevó a la muerte de la mujer, merituándose que su desaparición no podía entenderse desde otro ángulo que no sea a partir de su fallecimiento, dada su gran preocupación por la crianza de su hijo y la estrecha relación materno filial que vinculaba a ambos, colocándolo en el centro de su vida y que no lo abandonaría. Esa desaparición fue elaborada por el acusado después de cometido el hecho pretendiendo que la falta de existencia del cuerpo iba a otorgarle un mayor grado de impunidad.

2.-Procede calificar como homicidio simple la conducta del condenado que golpeó severamente a su mujer con elementos contundentes y con su arma más poderosa, sus manos o sus puños. No necesitaba para producir un resultado letal, recurrir a armas de fuego o armas blancas que normalmente son las que se utilizan para dar muerte a una persona: las llevaba consigo. Debe observarse que actuó con dolo eventual, porque su característica de golpeador y además, boxeador profesional, con conocimiento acabado de su profesión, podía ocasionar la muerte a otro ser humano sobre todo en las víctimas elegidas, con las características endebles de quienes eran destinatarias de sus golpizas: mujeres de contextura reducida, que receptaban los golpes y los sentían mucho más que alguien más dotado físicamente y que obviamente estaban más cercanas a perder el conocimiento y a morir porque su resistencia era menor. Si bien el incuso pudo no haber querido asesinar a su pareja, sabía que no era improbable que sucediera y se representó la situación tal como ocurrió, con lo cual resulta aplicable el dolo eventual, construcción doctrinaria que figura como tal para distinguirse del dolo directo del indirecto y que en definitiva llega a tener la misma sanción que si hubiera existido la intención de matar.

Fallo:

En la ciudad de Santa Rosa, capital de la Provincia de La Pampa, a los días del mes de octubre del año dos mil catorce, en la Sede de la Cámara en lo Criminal N° 1, se reúne el Tribunal integrado por los señores Magistrados: Dra. Alejandra Flavia ONGARO, en su carácter de Presidenta; Dra. Elvira ROSSETTI de GONZALEZ y Dr. Miguel Angel GAVAZZA -Jueces Sustitutos-; juntamente con la Secretaria Natalia Verónica URRUTI; a efectos de dictar Sentencia en la Causa N° 96/13 (originaria N° 3547/04, procedente del Juzgado de Instrucción y Correccional 6, de esta ciudad), que por el delito previsto en el art. 79 del C.P. -Homicidio Simple-, es seguida a V. M . P ., D.N.I. N° xxxxxxxx nacido en General Pico (La Pampa) el 29.10.19xx, hijo de Héctor Oscar y de Susana Mabel P., casado, con antecedentes penales.

RESULTANDO: Que, la acusación en la presente causa fue introducida a través de la requisitoria fiscal de fs. 2141/2161vta., mediante el cual se imputó a V. M . P ., el delito de Homicidio Simple (art. 79 del C.P.).

Que, llevada a cabo la Audiencia de Debate Oral, el Fiscal General, Dr. Jorge Marcelo AMADO, en su alegato comenzó diciendo que es necesario adelantar que se va a referir en todos los casos a Andrea López como víctima y no como desaparecida, porque la desaparición podría suponer que Andrea López está viva y considera que falleció a manos del imputado P. por lo que luego sí la hizo desaparecer para ocultar el hecho. Agrega que el suceso habría ocurrido la noche del 9 ó la madrugada del 10 de febrero de 2.004, donde P. di o muerte a Andrea López mediante golpes con un rebenque, patadas y trompadas, situación que le produjo a la joven, la pérdida de conocimiento y su muerte, sucediendo esto en la vivienda donde convivían, en calle Maestros Puntanos de esta ciudad, y en presencia de su hijo menor C.Sigue diciendo que éste fue un caso de violencia de género; hay testimonios que establecieron la violencia a que era sometida Andrea por su pareja P.; que el imputado tuvo oportunidad de declarar en esta audiencia y nunca hizo referencia al hecho concreto y no aclaró ningun punto que luego se haya tratado en el Juicio.

Continúa diciendo el Fiscal que la madre de la víctima -Julia Ferreira-, declaró que su nieto C. le había manifestado en una oportunidad que su padre -P.- había golpeado a su mamá y esta no despertaba; también refirió que el niño recordaba permanentemente a su madre, inclusive viendo televisión, por ejemplo si veía la escena de un entierro preguntaba por qué su madre no fue puesta en un cajón; elementos estos que si bien son fraccionados, no dejan de ser importantes, porque hay que tener en cuenta que el niño cuando vió la muerte de su madre tenía 4 años y con el transcurso del tiempo logró formar una imágen que, como dijo la Lic. Carretero, era como una fotografía que tenía en su mente y luego fue armando un rompecabezas y es lo que después contó en la Cámara Gesell. Dijo el Fiscal que Susana G. -abuela de Andrea -, quien tenía una relación estrecha con ella, manifestó que C. siempre recordaba a la madre y le manifestó en varias oportunidades que cuando fuera grande su padre iba a tener que explicarle qué le hizo a su madre; Maria luz Di Caro, conocía a Andrea sin tener una relación estrecha y C. le comentó que sus padres habían discutido y el papá le había pegado a la madre y había observado que sangraba; considera que estos testimonios son el núcleo central de las declaraciones, que fueron más extensas, pero lo que interesa es descubrir la verdad y llegar a la conclusión de que el imputado tenía un maltrato con su pareja Andrea. Continúa diciendo el Dr.Amado, que en el mismo sentido declaró Marta Teresa Ulrich, quien dijo que la última vez que la vio, la observó muy golpeada, la cara hinchada; le preguntó a P. por qué le pegaba a lo que éste le respondió que era muy celoso, para así justificar su accionar; Alejandra Analía Gómez, declaró en igual sentido, de que C. le había dicho que P. la golpeaba en forma permanente o muy seguido; otra declaración es la brindada por las hermanas Guzmán -Natalia Valeria y María Alejandra-, que junto a María Luz Di Caro viajaron a Pehuajó llevadas por P. para trabajar en un cabaret, quienes también manifestaron que Andrea demostraba y expresaba el temor que le tenía a P., como asimismo respecto de dichos de C. referente a que P. golpeaba a su mamá en forma permanente y que las nombradas la vieron en muchos casos muy lastimada; que también hay declaraciones aisladas, que no dejan de aportar datos. El Comisario Chico, encargado de la investigación del caso como jefe de la Brigada de Investigaciones, manifestó entre otras cosas, que se encontraba a cargo de la búsqueda de Andrea; el mismo P. le dijo que no iban a encontrarla, lo que demostraba que P. tenía conocimiento que era imposible encontrarla porque el mismo la había escondido para ocultar el homicidio de su mujer.

Considera el Dr. Amado que el testigo más importante es C. P., hijo de Andrea López y V. P. La Lic.María Teresa Gatti, psicóloga del niño desde los 7 años aproximadamente hasta la actualidad, manifestó el estado en que recibió al niño, llevado por su abuela, se trataba de un chico introvetido, que no hablaba, no dormía bien, tenía pesadillas; indicó la Licenciada que nunca intentó hablar sobre el tema de la desaparición de su mamá, porque era muy pequeño y entendía que el sólo iba a poder ir formándose una idea de lo que había vivido cuando tenía 4 años, época en que sucedió el hecho. En el mismo sentido opinó la Lic. Virginia Carretero que lo entrevistó poco tiempo después; al respecto manifestó la inconveniencia de que se lo presione al niño para que relate lo que había vivido por su edad y que poco a poco iba a poder hacerse una idea de la situación. En el año 2.011, se realiza una Cámara Gesell, cuando C. contaba con 11 años de edad, en la cual, en forma espóntanea, según expresaron las Licenciadas Carretero y Gatti -ésta última con una presencia pasiva-. En esa ocasión el menor declaró que la noche del día 09 ó la madrugada del 10 de febrero, observó como su padre golpeaba a su madre con un rebenque, patadas y golpes de puño, que por ello había perdido el conocimiento y le salía sangre por la boca; después P. la puso abajo de la ducha para tratar de revivirla, cosa que no sucedió -considera que no tiene importancia si el baño tenía bañera o no-; continuando con su exposición, el niño expresa que después acostó a su mamá en la cama de él y lo hizo dormir en la cocina sobre un colchón; que al otro día, cuando se despertó, C. ya no encontró a su madre en la casa.

Además de las Licenciadas nombradas, declararon dos Psicólogos de parte:los Licenciados Alejandro Blanes Cáceres y Luis Disanto, que coincíden en el núcleo central de la investigación; ésto es que el relato del niño es coherente, especialmente en su núcleo, que no varió a través del tiempo y que no ha sido contaminado por elementos externos que pudieran hacer contar una historia que no haya sido vivida por él. Estos profesionales, junto con las Licenciadas Gatti y Carretero, coincidieron en que el relato era veráz, se ajustaba a la verdad y es realmente lo que sucedió; ésto fue que P. esa noche mató a Andrea López.

Entiende el Fiscal que hay elementos que rodean al hecho que son importantes de destacar: lo declarado por la abuela de Andrea, que daba cuenta que cada vez que Andrea era golpeada por P., se escapaba e iba a su casa para que la curara y allí permanecía unos días hasta que se le iban las marcas de los golpes; en esas oportunidades P. esperaba unos días y hacía la exposición de que su pareja se había ido del hogar; luego pasaba por su casa con el niño para que volviera, situación que así sucedía; agrega el Dr. Amado que el día 09 y/o madrugada del 10, Andrea después de haber recibido una paliza importante no fue a la casa de su abuela; P. tampoco hizo la exposición de que Andrea se había ido de la casa; no fue a la casa de su abuela porque no podía, había fallecido; y P. no lo hizo para tapar este hecho.Tampoco es menos importante el hecho de que si Andrea se hubiese ido voluntariamente, lo hubiese abandonado, es poco probable que no haya intentando en estos 10 años, comunicarse con su hijo, sabiendo todo lo que significa el amor de una madre por su hijo y que no haya hecho nada para hablar con el niño; y otro detalle es que Andrea al momento de su muerte estaba embarazada de 2 meses; estos elementos, que son aleatorios, sirven para confirmar que el hecho sucedió tal como lo ha manifestado en su relato precedente.

En cuanto a la calificación legal, P. viene procesado por el delito de Homicidio Simple, que require del dolo directo y que recepta también el dolo eventual. Entiende que más allá de la convicción personal -que no alcanza-, considera que no puede probarse con la certeza que debería tener, que hubo una acción planificada, o sea que esa noche la golpeó con la idea de matarla, pero sí las pruebas son claras que existió un dolo eventual. Esto es así porque Andrea era víctima de una violencia sistematizada y contínua al igual que sus posteriores parejas, es una persona con rasgos psicóticos, que utiliza la violencia como método para imponer su voluntad respecto de la persona que tiene al lado y así someterla, como obligarla a prostituírse, prohibirle que viera a sus seres cercanos; esta forma de actuar de P. era sistematizada, no eran hechos aislados; debe tenerse en cuenta que la golpeaba de diferentes formas:patadas, la ató al paragolpes de la camioneta y la arrastró por la ruta 35 durante unos metros y allí la abandonó y golpes de puño; en cuanto a esto último, es de destacar que el imputado era boxeador y todos sabemos que tienen limitaciones en cuanto al uso de sus puños y piernas, justamente porque saben cómo y dónde pegar, por eso se considera que en un boxeador sus puños son como armas; además Andrea era mujer, lo que implica que físicamente era más débil, pesaba 50 kg., medía 1,65 mts. de altura, mientras que P. pesaba 15 kg más y era boxeador.— —– Considera el Dr. Amado que en este caso existió dolo eventual, debido a que lo ocurrido era una crónica de un final anunciado, esto iba a suceder en algun momento y ocurrió esa noche; P. se ha representado que este final podía suceder pero no le interesó, se desentendió, sabía que la podía matar porque era boxeador, era más pesado, tenía mayor fuerza, además usaba objetos contundentes como un rebenque, patadas, trompadas, pero no le interesó el resultado y el resultado era la muerte, la cual llegó.

Al respecto, menciona un estracto de un Fallo del Tribunal de Casación Penal de Buenos Aires, Sala I, de fecha 20/11/11, a través de un recurso de casación y en una causa sobre Homicido Simple por Dolo Eventual, en donde el imputado era un boxeador; indica que se trata de un caso exactamente igual al de autos, con la diferencia de que P. no era boxeador amateur sino profesional, y como dice el fallo citado se resignó a la producción del resultado muerte porque no le interesaba.

En definitiva, solicita se condene a V. M.P., como autor material y penalmente responsable del delito de Homicido Simple (artículo 79 del C.P.), a la pena de dieciocho (18) años de prisión, más accesorias legales (artículo 12 del C.P.); pena que deberá unificarse con la sentencia dictada el 29/8/12, que lo condenó a la pena de Siete Años y Seis Meses de prisión; imponiéndose en definitiva la Pena Única (artículo 58 del C.P.) de Veinticinco Años de prisión, con más las accesorias legales (artículo 12 del C.P.), declarándolo Reincidente (artículo 50 del C.P.); con costas.

Representante de la Querellante Particular, Dr. Omar GEBRUERS, quien entiende que el primer elemento sobresaliente de la prueba del delito investigado, es la Cámara Gesell realizada a C. P., hijo del imputado y la víctima. Al respecto, todos los profesionales de la psicología que declararon en este recinto, fueron absolutamente coincidentes en cuanto a que la Cámara Gesell llevada adelante con C. ha sido desde lo formal impecable, también manifestaron que la participación de la Lic. Gatti en la toma de la Cámara Gesell no ocasionó perturbación o incorporación de mensaje alguno que hubiera modificado el mensaje que tenía C. para dar; esto lo corroboraron las Licenciadas Virginia Carretero -Psicóloga Forense- que intervino en la toma de esta medida y María Teresa Gatti, terapeuta de C. desde sus 4 años hasta la actualidad, que participó en dicha medida a pedido expreso del niño que en el momento de declarar contaba con 11 años de edad. Agrega que la Lic. Gatti, explicó como abordó la problemática de C. a partir de que su abuela Julia Ferreyra lo llevara a terapia -cosa que no había ocurrido antes porque la abuela no tenía medios económicos para afrontar una terapia para el niño-, fue recién cuando el Estado subsidió esta posibilidad a Julia (Ferreyra), que acudió a la Lic. Gatti para que atendiera al niño.Con esto corrobora que en realidad los síntomas o actitudes de C. ya se verificaban en forma inmediata al hecho de la muerte de su madre y con el paso del tiempo probablemente como lo explicaron los psicológos, C. fue resignificando lo que había vivido, una situación traumática en la que vio morir a su madre y quien la mató fue su padre; ésto lo ha llevado a C. a lo largo de su corta edad a una ambivalencia de sentimientos, hasta que finalmente tomó la decisión de contarlo porque se encontró fortalecido para ello y porque había encontrado las palabras justas para relatar lo que había vivido. Es en la Cámara Gesell donde cuenta que esa noche del 09/02/2004 o madrugada del día 10, su padre había emprendido a golpes contra su mamá Andrea con un rebenque, patadas, trompadas; la levantó del cuello y la sostuvo en el aire y cuando la bajó no tuvo más movimientos; probablemente Andrea perdió la vida en ese momento, ó el conocimiento y minutos después la vida, lo cual no resulta trascendente, porque las maniobras supuestas que P. llevó adelante para reanimar a su víctima eran insuficientes para recobrar la vida de su mujer.

Dice el Dr. Gebruers que en la Sala se deslizó la posibilidad del Homicidio Preterintencional, o sea el caso de alguien que golpea a una persona con el único objetivo de causarle dolor y sin querer provoca su muerte. Pero a su entender no es este el caso, porque P. y Andrea vivían a 4 o 5 cuadras del Hospital Lucio Molas, en calle Maestros Puntanos, P. tenía vehículo y podría haber llevado a Andrea para ver si podían evitar su muerte, pero no lo hizo, como tampoco lo hizo en otras oportunidades en que la golpeó ferozmente ocasionándole lesiones de muy difícil recuperación; entiende que hubo dolo de muerte; hay que descartar el dolo eventual porque P.varias veces se planteó matar a Andrea, a nadie se le puede escapar que si procedió a atar a su mujer, que pesa 45 o 47 kg, que se encuentra sub alimentada y golpeada, al paragolpes de una camioneta y la arrastra por 100 ó 200 mts., para luego abandonarla en la ruta, podría morir, cosa que en esa ocasión no sucedió; más el fatídico día llegó el 09 de febrero. Que Andrea en los últimos tiempos se había puesto firme para dejar la prostitución que la obligaba a ejercer P. -según dichos de testigos-; esto seguramente y desde el punto de visto del psicópata, tal como fue definido por los Licenciados Carretero, Blanes Cáceres y Di Santo, se trata de un sujeto que objetiviza a las personas que están a su lado y las utiliza en su propio beneficio; cuando este objeto deja de tener esa función de herramienta que le asigna, el psicópata tiene la posibilidad de deshacerse de él; P. decidió destruír el objeto que le había sido útil durante 10 años de su vida.

– – – -Agrega que también los Licenciados Disantos y Blanes Cáceres, manifestaron que era imposible la contaminación del mensaje que tenía C. para dar en la Cámara Gesell, manifestaron concretamente que lo relatado por C. en el año 2.011 era en lo medularexactamente lo mismo a lo que decía a solo días del hecho. Pero considera que se debe recordar, a tenor de los testimonios brindados, que C. contó lo sucedido al día siguiente de la agresión y así el día 11 en oportunidad del viaje a Pehuajó, donde P. trasladó a las hermanas Guzmán y a Di Caro, C. que había presenciado esta escena traumática, le contó a estas tres mujeres lo que había visto esa noche. Pero es de destacar que el mismo día en que su madre murió, C.lo manifestó en la casa de Mario Pintos -esto lo declaró la testigo Carina Domínguez que se encontraba de visita en ese domicilio- quien relató que ese día llegaron a la casa de Pintos, P. acompañado por un niño de 3 o 4 años, pidiendo un auto y una pala; también dijo que el niño le manifestaba a quien lo quisiera oir, en este caso Pintos y Sara Montenegro, que «papá le pegó a mamá se desmayó y no la podemos despertar»; o sea que C. siempre mantuvo el eje del relato y del detalle que brindó en Cámara Gesell en forma formal; ésto también, como bien lo manifestó el señor Fiscal, C. se lo contó a su abuela Julia, a su bisabuela Susana García, a sus tías Marta Teresa Ulrich y Silvia Salvatierra, a su hermana Brenda P. cuando le hizo saber que estaba muy enojado con su padre por lo que le había hecho a su mamá y que algún día le iba a tener que rendir cuentas; también se lo dijo a Analía Alejandra Gómez, la siguiente pareja de P. con posterioridad a la muerte de Andrea, quien comentó que en oportunidad en que iban ingresando al Hospital, ella junto a sus hijos, C. y P., el niño levantó un volante que se refería a su mamá, le hizo una seña a la dicente y su padre se lo sacó de las manos y lo tiró. Luego al volver a su casa y estando a solas le contó la agresión sufrida por su mamá Andrea esa noche; a su vez Silvia Salvatierra, que estuvo casada o en concubinato con un hermano de P. durante unos 7 años, manifestó que esto lo sabían los hermanos de P. porque el niño se los había contado y los hermanos más chicos habían oído gritos de Andrea cuando P.la estaba agrediendo, dado que el inmueble donde ocurrió el hecho se ubicaba a la vera de la casa de la mamá de P. que compartí a con otros hijos.

En definitiva, considera que la Cámara Gesell llevada adelante con el menor C. P .resulta formalmente vál ida sin lugar a dudas y los dichos de C. resultan absolutamente veraces por opinión coincidente y unánime de los cuatro Licenciados en Psicología que intervinieron en la causa.

Respecto de los restantes testimonios que se brindaron en el debate, algunos de ellos no aportaron mayormente elementos significativos, pero a su entender ha flotado desde el principio del Juicio una cuestión de temor de los testigos a declarar abiertamente, a decir todo lo que sabían, a manifestar toda la verdad, y esto se profundizó con algunos de ellos que fueron más paradigmáticos dentro del debate como el caso de Miguel Angel Hernández, quien declaró en instrucción que se había enterado donde estaba el cadáver de Andrea por comentarios de un amigo de P., pero una vez que compareció a este Tribunal, luego de acordar condiciones de seguridad personal para su testimonio, sorpresivamente no fue hallado dentro del ámbito del Tribunal; otro caso paradigmático y que confirma esta cuestión de temor y omisiones por parte de los testigos, es el caso de Dardo Jorge Hernández quien en sede Instructoria declaró que P. le contó que había matado a Andrea e incluso le dijo que el cadáver estaba enterrado en el salitral del campo «Atahualpa»; llegado el momento de dar su versión en el debate, sorpresivamente desconoció su propia firma del acta de su declaración, que siendo un instrumento público resulta plenamente válido, por lo que fue incorporado por lectura.También resultó importante la declaración de Brenda P., hija del imputado y media hermana de C., quien confirmo enesta sala que iba habitualmente a la casa de su papá y dormía en la habitación, pero que en una ocasión colocaron el colchón de dos plazas en la cocina y durmieron allí ella y C. . Esto corrobora lo manifestado por C. en la Cámara Gesell, cuando dijo que esa noche se acostó solo y en la casa estaban únicamente sus padres, pero que en un momento de la noche se levantó a tomar agua y su hermana dormía en el mismo colchón y a la mañana cuando despertó ya no se encontraba. Analía Gómez, en el debate y con gran temor a declarar, confirmó lo declarado en Instrucción, en cuanto a que había presenciado actos de violencia de P. hacia C. y que el niño le había contado los actos de violencia contra su madre, como también que la dicente había sido víctima de malos tratos por parte de P., por lo que lo había denunciado en catorce oportunidad, en una relación que duró algo más de un año. La declaración de Silvia Salvatierra, ex cuñada de P., es de importancia porque manifestó que no recordaba si el 08 o 09 de febrero P. y Andrea habían ido a almorzar a su casa, que compartía con un hermano del imputado; que muchas veces vió golpeada a Andrea, sabía que P. la obligaba a prostituirse y por tal motivo la dicente le había aconsejado en muchas ocasiones que lo dejara, que se alejara y lo denunciara, a lo que Andrea nunca accedió, a su entender por el profundo temor que le tenía; que el último día que la vió con vida fue el día 07 u 08 de febrero, o sea 24 a 36 horas antes de que Andrea fuera agredida y llevada a la muerte por su pareja.

Considera el Dr.Gebruers que todo lo expuesto demuestra el trabajo de socavamiento de la voluntad de su pareja a lo largo de los 10 años de conviencia, esta desvalorización de su persona y socavamiento fisico, fue aprovechado por P. al momento de la agresión. Alberto Ramón Bravo, organizador de peleas de P.-, indicó que había arreglado peleas en el exterior y que P. decidió no asistir para someterse a la Justicia; Bravo vino a esta sala a resaltar las condiciones y habilidades de su promovido, en eso fue sumamente elocuente y dentro de esa exaltación de las cualidades de P. dijo que llegó a pesar 67 kg., era un boxeador preciso, estilista, con gran futuro y que sabía dónde pegaba, se divertía arriba del ring, corroboró que en los medios de ese entonces mencionaban que P. tenía la velocidad de un rayo y una precisión quirúrgica para golpear; estos términos no son en vano, porque a la pregunta de si sabía dónde tenía que pegar para ocasionar mayor daño a su contricante, el testigo dijo con convicción que P. sabía donde tenia que golpear para ocasionar el mayor daño posible, y esta habilidad fue la que ejercitó con su víctima la madrugada del 10 de febrero de 2.004. Héctor Aníbal Amaya, fue quien vio a un masculino en zona del Plan 5000 de esta ciudad, trasladarse en un Ford Falcon viejo, comenzar a hacer un pozo y luego retirarse, dijo que había llamado a la policía y que inmediatamente llegaron al lugar, donde pudo observar el pozo que se había comenzado a realizar en ese lugar de aproximadamente de 0,80 cm. de profundidad, 0,70 cm. ancho y 1,10 mts. de largo.Agregó que a los pocos minutos de intentar culminar el pozo la persona se retiró del lugar en el Falcon, el cual describió. Esto es importante porque Amaya suscribió como testigo el acta de secuestro de un trozo del cabo de una pala, quebrada, cuya parte restante fue hallado en la casa de Mario Pintos, dueño del Falcon. Carina Domínguez, quien acordó con el Tribunal determinadas condiciones para declarar, ratificó en todos sus términos lo dicho en Instrucción, esto es que al día siguiente de la desaparición de Andrea estaba en la casa ubicada en calle Vaira, donde vivían Mario Pintos y su pareja Sarita Montenegro, tomando mate, cuando apareció P. con un niño de 3 o 4 años, tratándose de C., quien decía «papá le pegó anoche a mamá con un rebenque y no la podemos despertar»; agregó la declarante que no conocía a P., pero que Pintos lo mencionó por el apellido al pedirle las llaves del Falcon a su pareja. Se retiró P. de la casa y luego de una o dos horas regresó sin el niño devolviendo el auto a Pintos, y el trozo de la pala, y ambos se pusieron a trabajar con la hormigonera en el patio en la zona destinada al pozo ciego que pertencia a la casa principal. La testigo describió la vivienda de Pintos con absoluta precisión, lo que no deja duda de su conocimiento, toda vez que relató que la pareja vivía en la parte de atrás, en un quincho, donde había mamparas, en el frente se encontraba la estructura de la casa, en el patio el pozo para construir el pozo ciego y otro pozo para la futura pileta, hasta mencionó la perra rotwailler que estaba atada, muy nerviosa y ladraba. Agrega que cuando se allanó este domicilio, en los últimos dos años, esa perra continuaba en la casa de Pintos, según lo corroboró quien habla.Leandro Fabián Chanquía, si bien su relato no merece mucha atención, dijo que había estado en la localidad de Las Heras, Provincia de Santa Cruz, donde conoció en un cabaret a una mujer que podía ser Andrea, lo que fue refutado por la Oficial María Belén Pérez Fassi, que se constituyó en el lugar y no observó rastros de la joven. Con este testigo hubo una situación equívoca, porque en el año 2.009 manifestó que no iba a hablar hasta que no le dieran garantías de su integridad y 40 días después declaró que había visto a Andrea en aquella localidad, pero que no podía asegurar que fuera la chica que salía en las fotos, por lo cual se debe descartar este testimonio.

Agrega que los cuatro Licenciados en Psicología, manifestaron que P. es un psicópata, o una persona con profundos rasgos psicopáticos; explicaron cuál es la conducta del psicópata en cuanto a objetivizar a la víctima, la falta de empatía con el otro, no representarse los sentimientos de quien ha tomado como un objeto e incluso es una persona que puede matar; al respecto Blanes Cáceres indicó que un psicópata puede ser un asesino serial. Juana Ester Ríos, testigo propuesta extemporáneamente por la Defensa, expresó que a fines del mes de febrero o principio de marzo del año 2.004, vio junto a su hermana la foto de Andrea en Canal 3, cuando eran las 06 de la mañana; con el N° 0800 aportó datos. Afirmó que recordaba la fecha porque había tenido un accidente doméstico el día 08/02/04 y el día 07 había sido su cumpleaños.Pero cuando se incorporó el testimonio de Héctor Rubén Funes, Secretario de Derechos Humanos, dio por tierra con todo lo declarado por esta testigo, porque indicó que desde el año 2006 ocupa ese cargo hasta la actualidad y entregó documentacion que acreditaba que el n° 0800 fue puesto en funcionamiento en abril de 2.007, o sea tres años después de que supuestamente la testigo Ríos había llamado y había sido atendida en una ocasión. También se entregaron al Tribunal constancia fehacientes de actos administrativos por los que se dispone llevar adelante una campaña de solidaridad a la comunidad para pedir datos de Andrea, por lo que en julio de 2.007 se elaboró una placa con la foto de Andrea en la cual no se puede apreciar la campera que tenía, solo hay una fotogafía en la causa con esa campera, por ello evidentemente esta testigo no solo mintió e incurrió en falso testimionio sino que tuvo acceso a constancias de la causa. Funes manifestó que nunca se hicieron publicaciones en el 2.004, sino recién en el año 2.007 a través del Ministro de Gobierno y que en ese n° 0800 se habían recibido tres llamados efectuados por personas de sexo masculino y que de todos se habían dado cuenta e informado al Juzgado interviniente y de hecho fueron las personas que posteriormente declararon en Instrucción y el debate. El hermano de Andrea, Claudio Daniel López, relató que Andrea le tenía mucho miedo a P., que la dominaba como quería, que ella se aislaba porque él la hacía aislar y dijo que ni a un animal se le pega como P. le pegaba a Andrea. Teresa Ulrich, cuñada de la víctima, dijo que Andrea era sumisa, acataba todo lo que P. le decía, y la vio muchas veces golpeada. Susana García -abuela de Andrea-, expresó que P. la amenazó de muerte.Ester Rauch, sabía de la violencia que el imputado ejercía sobre Andrea; indicó que ejercía la prostitución junto con Andrea en la parte sur de la ruta 35, justamente en el acceso a esta ciudad, contó que en una oportunidad Andrea «disparando» de la policía se fracturó una pierna y P. igual la llevaba los días siguientes a seguir trabajando enyesada y con muletas. Agregó que personalmente en esos días la tenía que ayudar a subir a los camiones para ejercer la prostitución. Recordó que en un momento una ex pareja de la dicente, había sacado a Andrea de los brazos de P. porque este la estaba agrediendo violentamente mientras la joven tenía a su hijo en brazos, y entonces le dijo en esta sala «o no te acordás P. que fue en tu casa», lo que pone en claro la veracidad de los dichos de la testigo. El testigo Chico declaró aquí y fue encargado desde el principio de la investigación; contó entre otras cosas que cuando lo llevaron a P. a participar de la pericia de la camioneta de su propiedad, traída desde Pehuajó, había sido lavada dos o tres veces al menos, selectivamente en la parte de la caja, no así en la cabina que parecía haber sido usada en el campo. P. había llegado encorvado a la diligencia, en una situación de «derrota», dijo incluso que había pensado intimamente que P. se iba a quebrar en ese momento y que iba a decir dónde había ocultado el cadáver de Andrea, pero cuando P. vio a la camioneta que se encontraba perfecta mente lavada, recuperó la verticalidad y manifestó que «nunca la iban a encontrar». Esto tiene que ver con el conocimiento que P. tenía desde el 10 de febrero que el cadáver de Andrea había sido tan bien ocultado que no iba a ser hallado; aún no lo fue. P.tal como dijo Fiscalía, varias veces había formulado exposiciones ante la Policía cuando Andrea se iba del domicilio; en este caso no lo hizo. Andrea se refugiaba en la casa de su abuela y luego de dos días P. comenzaba a rondar la casa para forzar a Andrea a que regresara a su domicilio; en este caso no lo hizo. El imputado llevó adelante una serie de acciones, todas, según opinión de esta Querella, tendientes a lograr su propia impunidad en el homicidio de Andrea López. Continuó con su alegato y manifestó que cabe resaltar que dos personas, Mario Pintos y Juan C. Morán, que sabían qué había pasado con el cadáver, ambos murieron poco tiempo después de ocurrida la muerte de Andrea López. Juan C. Morán apareció colgado de un ventiluz, con una cinta adhesiva en su boca, en una señal mafiosa de que era una persona que no debía hablar y Mario Pintos en un accidente que jamás fue investigado en cuanto a si efectivamente había sido un accidente o fue consecuencia del resultado de una conducta delictiva. Pero la testigo Domínguez dijo que se había encontrado con Mario Pintos en oportunidad de visitar en la U-4 a su ex esposo que estaba detenido allí y que Mario Pintos le había dicho que había venido a visitar justamente a V. P. que estaba detenido; ella recordó que era la persona que había ido a pedir la pala y el auto y le preguntó si alguna vez se sabría la verdad o si la encontrarían a esa chica; dijo que Mario Pintos le refirió que nunca la iban a encontrar porque los «muertos no hablan», y que a P. le podían probar que la hacía ejercer la prostitución pero nunca le van a poder probar que la mató.

El Dr. Gebruers, relata que Andrea López, conoció a P.cuanto tenía 15 años de edad, trabajaba en «Calzar» e iba al colegio nocturno para terminar sus estudios secundarios; P. la obligó a dejar ambas actividades por celos, situación que ocurrió durante diez años. En el medio, Andrea fue arrastrada por P. atada a la camioneta, abandonada por él en ese estado, sometida a sesiones de golpes, socavando durante ese lapso no sólo en lo físico su posibilidad de resistir y oponerse a esos ataques, sino también en lo psíquico, impidiéndole salir de ese círculo vicioso en que la había incluido. Cuando P. observó que el objeto que tenía como herramienta para su sustento económico, que era Andrea López, iba a dejar de serlo, uno de los motivos por el estado de embarazo de dos meses, otro que Andrea estaba en pésimo estado físico, otro que C. comenzaba en abril el jardín de infantes y que Andrea quería controlar y estar durante el periodo inicial de la escolarización de su hijo y que el detonante según opinión de los psicólogos, fue el hecho de que Andrea había manifestado su decisión un poco más firme que en otras oportunidades, de dejar la prostitución, y eso iba a dejar sin ingresos a P. y que el «objeto» iba a dejar de serle útil. Probablemente éstos fueron los motivos de la agresión pero no resulta imprescindible la aclaración de la motivación de un homicidio para que éste sea punible. Habían ido a almorzar el día antes o el mismo día a la casa del hermano; Salvatierra la observó golpeada como nunca.La noche del 09 de febrero de 2004 en el domicilio que compartían de calle Maestros Puntanos, se desarrolla la acción de violencia entre la una de la mañana del 10 de febrero y las cinco de la mañana del mismo día, sometiéndola a una feroz golpiza con el objetivo y dolo directo de ocasionarle la muerte; incluso utilizando elementos contundentes como lo es el rebenque, también secuestrado, con el cual P. la habría levantado del cuello para ejercer sobre su tráquea la presión suficiente para quitarle la vida. Luego, tal vez en una reacción natural intentó reanimarla debajo de la ducha, sin obtener resultados, dejó el cadáver de su víctima en la cama de C. , en la habitación; a partir de ese momento el victimario no buscó ya evitar el resultado logrado sino que buscó la forma de deshacerse del cuerpo y ocultarlo de manera de lograr su impunidad; para ello llevó la cama de dos plazas a la cocina donde hizo dormir a su hijo, único testigo de la agresión, seguramente llamó a su hija Brenda para que quede al cuidado del niño, por eso el menor manifestó que cuando se levantó a tomar agua la vio a su hermana durmiendo allí y a la madrugada salió en la camioneta a buscar un lugar donde llevar el cadáver; no así el lugar definitivo en que ocultaría el cuerpo, ya que entendemos que ese lugar ha sido otro. Para agredir a Andrea P. aprovechó ese menoscabo físico y psicológico de su víctima, la diferencia de peso entre ambos no inferior a quince kilos, diferencia de poderío físico, diferencia de fuerza natural entre una mujer y un varón y ni hablar cuando el varón era un boxeador profesional que sabía dónde golpear para provocar el mayor daño a su víctima. P. en el horario de las cinco de la mañana del día 10, fue visto por su madre, Susana P., que manifestó haberlo observado en su camioneta regresando a su domicilio a esa hora y que ella estaba en la calle Raúl B. Díaz esperando el colectivo para que la llevara a «Carnes Pampeanas». P. en ese momento ocultó al menos temporariamente el cuerpo de su víctima y como dijo C. , cuando despertó ya no estaba su hermana, ni su madre; su papá estaba «bañadito y peinadito», tenía prendas diferentes de las que tenía por la noche y que estaba con indumentaria limpia y nueva respecto de la que llevaba a la noche. Luego P. fue con su hijo a la casa de su amigo Mario Pintos a pedirle el auto y la pala. Se dirigió al lugar del barrio Plan 5000 donde intentó hacer un pozo y se le presentó la adversidad de que se le rompió la pala abandonando en ese lugar el cabo, adecuándose las medidas del pozo que había iniciado para ocultar el cuerpo, a las dimensiones de Andrea. En ese momento en que van a la casa de Pintos, C. manifestó esa situación de que su madre no respondía y que no la podían reanimar, que su padre le había pegado con un rebenque. En oportunidad de continuar con la actividad del pozo, apareció Amaya, quien luego intentó quitar algo de veracidad diciendo que el auto era menos gris e incorporando un elemento novedoso en cuanto a que había visto que las luces eran redondas y no rectangulares como había dicho diez años antes. Cuando desistió P. de seguir con el pozo, C. fue dejado con su abuela paterna y P. regresó a la casa de Pintos asegurando por medio de la utilización de la hormigonera un lugar más seguro para mantener el cadáver de su víctima. No era el lugar definitivo porque P. organizó al día siguiente un viaje a Pehuajó con María Luz Di Caro y las hermanas Guzmán en su camioneta.El motivo era trasladar a PEHUAJÓ el cadáver de Andrea, lugar que conocía y contaba con el apoyo de su socio Juan C. Morán; además, también organizó que el cadáver y la camioneta utilizada quedara en una jurisdicción diferente para dificultar un poco más una posible investigación, se trataba de Pehuajó en la Provincia de Buenos Aires. Esto quedó acreditado en el debate ya que las tres personas que trasladó a Pehuajó para que ejercieran la prostitución manifestaron que en la caja de la camioneta había bultos, que la caja estaba cerrada con una cúpula y no se podía ver lo que había pero llevaba entre dos y tres perros galgos de su propiedad. Los perros seguramente fueron colocados allí para evitar el acercamiento de terceros. En Pehuajó los perros fueron mantenidos en la caja de la camioneta esa noche, hasta que al día siguiente P. regresó de un raid que había realizado por los alrededores del pueblo, lavando la camioneta, siendo observado por Di Caro y las hermanas Guzmán, las alfombras lavadas y colgadas de un árbol, que había bajado los perros de la camioneta y que estaba P. tomando mate debajo de un árbol con su amigo Morán. Entendemos que allí se ocultó el cadáver de Andrea, en otra Provincia distinta de donde había cometido el hecho, lavando meticulosamente la caja de la camioneta para que no quedaran huellas. También abandonó allí la camioneta y obligó a su socio Morán a abrir el cabaret para obtener el dinero necesario para retornar, abandonando también allí a las tres personas que había trasladado a Pehuajó. Estas personas discutieron con Morán porque no tenía los alimentos para su mantención y con un llamado Morán logró hacer detener a las tres chicas, que finalmente obtuvieron con una noche de trabajo en el cabaret el dinero para viajar en colectivo a Santa Rosa. P.trató de que la noticia se conociera lo más alejado posible de la fecha del hecho para dificultar aún más la investigación. Es así como Julia, la mamá de Andrea, se enteró por terceros de que su hija había desparecido el 10 de febrero, recién el 27 de febrero, fecha en que la señora hizo la denuncia. P. fue condenado por proxenetismo en perjuicio de Andrea Noemí López y de Analía Alejandra Gómez, su posterior pareja, contando con otros antecedentes relacionados con agresiones a sus parejas. Esta Querella tiene la íntima convicción de que P. actuó con dolo directo al agredir a Andrea López, pero también que actuó con alevosía en el momento de la agresión, aprovechándose de la importante superioridad física que contaba respecto de la víctima, del desgaste físico y psíquico al que había llegado su víctima y sabiendo que en cada puño él tenía un arma, sabiendo dónde tenía que pegarle para ocasionar el mayor daño, en este caso la muerte, este agravante ha sido acreditado acabadamente a lo largo de este proceso. P. evitó todo tipo de riesgo en la agresión, ambos estaban compartiendo el domicilio donde solo estaban victimario y víctima y el hijo de ambos de cuatro años. Los vecinos más cercanos eran su madre biológica y sus hermanos, sabiendo que no intervendrían aún si escuchaban alguna acción violenta puesto que estaban acostumbrados a ese tipo de situación. Leyó un párrafo de Creus relacionado con la alevosía. En cuanto al dolo ya hemos dicho que P. estuvo varias veces el dolo de quitarle la vida a Andrea, no lo había logrado y sí lo logró esa noche. Va a encuadrar penalmente la conducta de V. M. P. en los términos del artículo 80 inc.2° del Código Penal, que es el homicidio con alevosía, por lo tanto va a requerir se aplique la pena de prisión perpetua prevista en ese artículo con más la reclusión por tiempo indeterminado (art. 52 del C.P.) e inhabilitación del artículo 12 del C.P., unificánd ose con la condena de siete años y medio que aún se encuentra vigente, declarándoselo reincidente, y si ya fue declarado reincidente, en todo caso manteniendo esa declaración, solicitando en definitiva la prisión perpetua.

A su turno, se concedió la palabra al Defensor Particular, Dr. Gastón GÓMEZ; entendió que esta causa se encuentra plagada, llena de hipótesis, con falencias probatorias; cree que esa será la imposibilidad de llegar a la certeza para condenar a una persona, específicamente en el tipo penal que la Querella agrava, que además ha impedido con esta variante el derecho de defensa en juicio. Esta defensa se va a basar en tres puntos y una cuarta hipótesis que podría tomarse eventualmente, ante la superación de al menos tres importantes barreras, que cree infranqueables, que no permitirian arribar a una certeza de qué ocurrió y entendió que traería en la investigación un cierre sobre la desaparición de una persona que para esta parte aún está viva, puesto que no hay ningún elemento probatorio que indique que Andrea López haya fallecido. La primera barrera infranqueable es la invalidez, la falta de representación defensista de un imputado frente a una Cámara Gesell, un acto procesal tan importante que seguirá insistiendo que no era necesario dar lugar a que hoy, por ejemplo, esta Defensa pudiera plantear esta invalidez, pudiendo con muy poco haberlo sorteado y darle los visos de realidad procesal probatoria que debió tener; el primer de invalidez de la Cámara Gesell, se presenta a partir de que P. pudo contar con un defensor en la causa dentro de toda esta profusa investigación que se inició en el 2004.No se puede dejar pasar por alto la cantidad de tiempo, el enorme esfuerzo que hizo la policía en el esclarecimiento de este caso, incluso en la búsqueda del cuerpo, que a esta altura no le quedan dudas de que Andrea López debe estar viva. La nulidad absoluta puede ser planteada en cualquier momento, lo ha hecho, ha sido negada, pero no quedará a mitad de camino y seguirá planteándola hasta que se entienda que no se pueden dejar de lado las cuestiones procesales. La investigación se inició en el 2004, la Cámara Gesell se realizó en el 2.011, P. siempre fue sospechoso y por devenir constitucional, se debió permitir en aquella oportunidad la presencia de un Abogado Defensor que pudiera velar por los derechos y garantías de un imputado que a todas luces y desde un primer momento se lo señalaba con responsabilidad. Antes de la Cámara Gesell ya se había dado información al Juez instructor de que se mencionaba de la comisión de un hecho a V. P. , era una sencilla razón para que se le pudiera proveer de una Defensa Técnica; luego se determinó que la sola presencia de un Abogado oficial no era suficiente, se entiende que la defensa debe ser útil, eficaz, conocedora de la causa, efectiva, pero aquí ni siquiera se tuvo su sola presencia. No va a desconocer que fue procesado por facilitar la prostitución y también de los delitos contra la integridad sexual; ya venía el suscripto siendo Abogado Defensor de V. P. ; con su presencia o la de cualquier otro Abogado, ya se podría haber salvado la nulidad producida en el 2011; no se necesitaba tener muchas luces para pensar en que luego en el debate se iba a plantear la nulidad, haciéndole saber a P.que podía tener una representación en ese acto procesal, de contar con un perito de parte, en la dirección de la entrevista tan importante que hoy es la base de la imputación que se hace; es una nulidad insalvable, absoluta, defensivamente se pronunció como tal en todo momento en que esta Defensa pudo hacerlo, se llegó con más o menos resultado, no se resolvió la cuestión de fondo y por eso la incorporó formando parte de la audiencia y hoy la incorpora en este alegato. Este sería su primer punto, tratado en innumerables estadíos procesales y lo seguirá manteniendo en el entendimiento de que como nulidad absoluta invalída el resto de los actos concomitantes y deviene en nula el resto de la investigación a partir de ese acto inválido. Todas estas medidas probatorias deben estar establecidas en el código procedimental y no pueden los Jueces a partir de una Resolución Judicial cambiar lo que la Ley establece, en cuanto se está violando la garantía de la defensa en juicio. Como segundo punto y también referido a la Cámara Gesell y yendo un paso más adelante, tomándola tal cual se desarrolló y que a su acceso en crudo fue lo único que tuvo esta Defensa, con una entrevista ya realizada y un acta firmada. Debe concluir que a partir de lo que se pudo leer en el acta, participó el Juez, el Secretario, el Dr. Gebruers, la otra Abogada de la Querella, la Lic. Carretero y una Licenciada de parte que es otro de los puntos que hacen a una efectividad, que es la segunda posición que toma esta Defensa sobre la Cámara Gesell, sobre su efectividad. Eso fue salvable más allá de que hoy se meritúe sobre qué es lo que dijo o lo que no dijo C. P. . Esta falta de efectividad tiene que ver también con que la causa se inició en el 2004 y la entrevista mediante la Cámara Gesell fue en el 2011.Los peritos tuvieron largas conversaciones con el Juez Ralli, previo a la realización de la Cámara Gesell y con posterioridad a la misma; en cuanto a la efectividad, estos especializados, uno específicamente en Cámara Gesel, dijo que debió hacerse en forma inmediata, ante la posibilidad de que fuera el menor un testigo, cree que habló que debería haber sido dentro del año, incluso no más allá de los seis meses; hay una posibilidad cierta, real, concreta, que es la de una contaminación, la que fuera. Esta persona especializada (Blanes Cáceres), se manifestó así, debió realizarse en forma inmediata al hecho y teniendo en cuenta que el menor ya había manifestado algo al respecto. No se puede entender cómo la justicia, o sí se puede, no interprete que se muestra que la eficiencia de la Cámara Gesell se hubiera dado en los primeros momentos. Luego se habla de que en esta causa podría no haberse dado la contaminación, teniendo en cuenta el conocimiento del hecho que podrían haber tenido otros testigos. Se podría hablar del viejo Código Procesal que trae la causa a este juicio. Pero es el espíritu del nuevo que en todo tratamiento del derecho de defensa, de preservar las pruebas, de tratar de no contaminar la realización de cualquier medida procesal. Ello a partir de la presencia de una terapeuta del menor; era la Cámara Gesell de un testigo, no de un damnificado, no se sabe cuál fue el motivo de la presencia de esa terapeuta, no era necesario.

El Defensor habla sobre lo que se dijo en la Cámara Gesell; luego pasó a un tema también insuperable que no pudo aclarar el Querellante Dr. Gebruers, respecto al ingreso de un accionar dentro de una figura típica legal. Nos encontramos ante un conflicto insalvable entre lo que se quiere mostrar y lo que pide el tipo penal y ni qué hablar del homicidio al que refirió la Querella.El tipo legal del delito de homicidio en los delitos contra las personas, es de resultado respecto a su objeto de la acción. En este delito, en este tipo legal de resultado tiene como presupuesto de máxima la muerte. El Homicidio Simple tiene una figura básica que consiste en suprimir la vida de una persona, más allá de los agravantes o exculpantes. Pero debe relacionarse con el tipo objetivo y subjetivo. El aspecto objetivo habla de un resultado de muerte que termina consumándose con un cuerpo al que se le pueden realizar estudios, el que puede ser el núcleo esencial de diferentes medidas probatorias; en este caso no tenemos el cuerpo de la víctima, lo que le hace pensar que el homicidio no ha sucedido y que posiblemente, o no, Andrea López esté en algún lugar, más allá de la certidumbre o no de los testimonios; tiene que haber una relación de causalidad. En todo esto se encuentran problemas para llenar estos elementos objetivos y ni que decir del tipo subjetivo; no se encuentra relación de causalidad. Se trataría de una persona siendo golpeada por otra, el cuerpo no fue hallado, no hay relación de causalidad, no se puede decir que ese haya sido el último día de vida de Andrea López. Tomando la Cámara Gesell en su integridad, solamente dice que V. P. habría agredido a Andrea López y nada más que eso; no da tampoco el medio utilizado, más allá de lo que se ha querido demonizar a P. , no es un medio idóneo.

Hace mención el Defensor a un Fallo respecto a que un boxeador dio muerte con golpes a otra persona; pero allí estaba el cuerpo, aquí no; Fiscalía omitió decirlo. Agrega que cuesta encontrar jurisprudencia de condenar a una persona sin que se encuentre un cuerpo, los que existen son de otras jurisdicciones, con otros medios empleados, objetivos, ciertos, que digan que ese fue el último momento de vida de una persona.Volvemos a reencontrarnos con otra barrera infranqueable como lo es la falta de un cuerpo.

El Dr. Gómez, se refirió a los requisitos del elemento subjetivo, que de ningún modo quedaron acreditados en esta causa; el dolo es el conocimiento y voluntad de querer algo, aquí no hay nada que muestre un conocimiento y voluntad de que P. haya conocido, querido y dado muerte a una persona, no está acreditado con ningún elemento probatorio; la misma policía dijo que intimidaron permanentemente a P. para que diga qué había hecho con el cuerpo y no obtuvieron ningún resultado, no pueden decir que él la haya matado; tampoco las circunstancias de que obren pericias científicas de criminalística que digan que P. tiene algo que ver con un homicidio; rápidamente alcanza el secuestro del rebenque, fue a muy poco tiempo y sin embargo las medidas que se tomaron dieron resultado negativo. De ahí en más, el resto de las medidas probatorias no indican que P. sea el homicida de Andrea López, sobre todo si se toman las 24 horas que contó el Querellante, tan vertiginosas; será difícil probar la cantidad de cosas que P. habría hecho en esas 24 horas posteriores y que no hubiera dejado algún indicio. Así y todo no se halló el cuerpo de Andrea López. Está convencido de que ella no está muerta, está viva y puede adelantar cuáles podrían ser las circunstancias que muestren que Andrea López no haya fallecido; no puede desconocer un ámbito de violencia de género, un ámbito de facilitación de la prostitución, esto pudo haber sido una posibilidad de que ella se fuera para no regresar y tal vez a modo de especulación como hizo Fiscalía y la Querella; pudo querer volver y no lo hizo por razones ajenas a P.; esto también fue motivo de investigación, como por ejemplo el testigo Chanquía, que fue tratado con rigurosidad y contestó todas y cada una de las preguntas; él trató de ubicarla en el 2007 en el sur, dijo haberse encontrado con una persona en el ejercicio de la prostitución, en situación de secuestro, se encontró con una persona sin posibilidad de escapar, ejerciendo la prostitución, bajo el efecto de drogas, que pudo decir de quién se trataba, que era Andrea López, que tenía un hijo, y datos de su fisonomía que eran semejantes a la persona buscada. Puede ser una posibilidad cierta de que ella haya querido salir de un círculo de violencia de género y que por distintos motivos al lugar donde fue a buscar ayuda no fue el correcto y fue entrampada en una red de trata de personas, que aún continúa, por eso hoy se siguen abriendo causas por trata de personas. Lo único que se le puede endilgar a ese testigo que nada tuvo que ver con P. , que no lo conoce, que fue claro ante preguntas insistentes, fue de por qué no lo dijo seis meses antes. No cree que muchas persona puedan venir a decirlo, él entendió que era el momento justo e importante y que sigue siendo aún una posiblidad cierta de que ella sea rehén de una red de trata de personas en el ejercicio de la prostitución; se lo quiso tildar de persona que no estaba en su sano juicio, habló de que en ciertos lugares se dan fiestas sexuales, lo dijo el testigo Koenig, que dijo tener presente haberse encontrado con Andrea López, se tendrá la duda si se trataba de ella o no, pero eso se dijo y puede ser una hipótesis más, de haber querido salir de la influencia de P.para su liberalidad y que termine entrampada por otra persona con mayores recursos como una red de prostitución.- -Agregó que, volviendo a la faz subjetiva, dolo eventual como lo plantea Fiscalía, con sagacidad vio rápidamente que el dolo directo con el que quiere hacer ingresar a P. a este homicidio, no puede llenarse el conocimiento y voluntad de realizar tal o cual acción por la falta de elementos probatorios, lo hace bajar un escalón, pero tampoco se llega con el propio ejemplo que expresara, que no quiso pero debió necesariamente representarse; si vemos lo que dijo el menor en la Cámara Gesell, es improbable acreditar el dolo eventual que se quiso introducir y ese dolo directo; en la Cámara Gesell, tomada en crudo y en su totalidad, sin vicios de ninguna especie, lo único que vemos es una escena en la cual una persona lesiona a otra, sin resolverse que en ese momento se haya finalizado con la vida de una persona, nos encontramos con una película que se pone en pausa; P. golpea a su mujer en una circunstancia de violencia que no se desconoce, pero en su caso para el ejemplo procedimental que dio el Fiscal, nos encontramos conque aquí no hay cuerpo. Entiende que no puede enrostrársele la autoría del tipo legal de homicidio en estas circunstancias, donde nos encontramos ante un tipo penal de resultado, que en este caso es la muerte, y no hay cuerpo que así lo demuestre.

En términos de hipótesis absoluta, tomando parte de las conclusiones de los especializados en la Camara Gesell como lo fueron Blanes Cáseres y Disanto. Ambos dijeron que si toman la Cámara Gesel en su integridad y si ese fue el momento en que se dio fin a la vida de Andrea López, se le podría incorporar que a partir de esa conducta de P., luego vuelve sobre sus pasos con la reanimación y todas esas circunstancias, tomándolas como ciertas, con ello hicieron una autopsia psicológica y muestran que fue un resultado no querido, uno lo dijo por escrito y Disanto lo dijo en el debate; se podría dar un homicidio preterintencional si bien no lo dijo en esas palabras; dijo que en tal caso fue un resultado no querido. Ellos mismos dicen que esos golpes no necesariamente debían provocar la muerte, podría haber querido dañar el físico, la salud, pero no provocar la muerte de una persona; esto lo pone como una última alternativa, si se siguiera hablando de un homicidio, si se incorporaran pruebas que dieran la posibilidad cierta de que se esté ante un homicidio.

En cuanto a la Cámara Gesell, se comprobó que no existía una bañera, se peritó el rebenque que incorporó el menor, pero también éste incorporó haber estado con Brenda P. y ella fue terminante en que decir que no estuvo en esa fecha en la casa, que si lo estuvo fue al menos un mes antes; lógicamente la realidad marca que por lo menos en parte, está contaminada. No se puede establecer la causalidad, por la falta del cuerpo. Refiere que la Querella hizo un enorme desgaste en parafrasear lo que dijeron cada uno de los testigos, en el lugar en que le habrían dicho que estaba el cuerpo, allí fueron y no encontraron nada, no existieron resultados sobre lo que dijo Hernández. Salvatierra dijo haberla visto dos días antes muy golpeada y su hermano y su madre dijeron no haberle llamado nada la atención en el mismo lapso, más allá de haber tenido un cambio en el corte y color de pelo. Cuando la Querella habló del promotor, que quisieron mostrar que era un buen boxeador, ello nunca se dejó de tener en cuenta; que había diferencia de peso, de fuerza, pero nada tiene que ver con un homicidio.El testigo Amaya dijo de la aparición de un pozo y allí tampoco se ubicó nada; que se estaba haciendo un pozo ciego era conocido y cierto, como el de la pileta, se investigaron esos pozos y no se halló nada; por eso dijo qué difícil fue que faltara Andrea López, la policía buscándola, su familia y P. haciendo un recorrido con el cuerpo de Andrea en la camioneta y que no haya dejado ningún indicio. Domínguez se presentó aquí respecto de lo que informó en un momento, se hizo un rastrillaje que también dio resultado negativo; hubo contradicciones como la testigo que señaló que era Sara y que a ella no le decían Sarita. En Pehuajó se ubicó una camioneta, era muy chica, aún con perros adentro, la Fíat Multicarga es muy pequeña, si hubiera llevado un cuerpo lo habrían visto, era muy chico ese vehículo y sobre todo si había bolsos y si llevaban perros, éstos aunque sea lo hubieran descubierto. También se dijo que puede haber sido desaparecida trasladándola en un Falcon, pero tampoco fue así; alguna de las pruebas de criminalísticas hubiera dado positiva, aún cuando en el caso de un vehículo haya sido lavado reiteradamente. Se pone en tela de juicio la circunstancia de dos personas muertas -Pintos y Morán-, todos los familiares de Pintos dijeron que efectivamente se trató de un accidente; también quiso enrostrársele a P. haber tenido participación en la muerte de Morán, en circunstancias que su defendido estaba preso. La posibilidad cierta pero descabellada de haber hecho desaparecer a una persona, si se pone como momento del fin de su vida la noche que mencionó C. , tampoco se da la alevosía y el ensañamiento que hacen del homicidio simple un homicidio calificado, que tiene otro contenido que no considerará en este momento. Quedará para el Tribunal resolver sobre estas circunstancias en que hay un conflicto desde el punto de vista objetivo y subjetivo.En definitiva pide la absolución de su defendido y pide una vez más, en el entendimiento general de que si condenamos a una persona en circunstancias irregulares, con contratiempos cargosos para resolver, poner a V. P. como homicida, cerrará la posibilidad de encontrar con vida a Andrea López, en el entendimiento de que si no hay un homicida no hay delito.

CONSIDERANDO:

A los efectos de resolver el caso el Tribunal se plantea las siguientes cuestiones: PRIMERA: ¿Existió el hecho y fue su autor el imputado?. SEGUNDA: En tal caso, ¿Qué calificación legal corresponde dar al mismo?. TERCERA: ¿Qué sanción debe aplicarse y corresponde la imposición de costas?.

Cumplido el proceso de deliberación dispuesto por el art. 368 y sus concordantes del C.P.P., el Tribunal resuelve las cuestiones de la siguiente manera: ———————– —- PRIMERA CUESTION:

La presente causa se inicia el día 27.02.2004 (fs. 20), en la Brigada de Investigaciones UR-I, al presentarse Julia Patricia FERREYRA, con deseos manifiestos de radicar una exposición, en virtud que su hija Andrea Noemí LÓPEZ, de 25 años de edad, se encontraba desaparecida. Se la hace comparecer a Despacho y se le recepciona la exposición correspondiente, en la cual (fs. 20/21), Julia Patricia FERREYRA, pone en conocimiento que desde hace aproximadamente 15 días a la fecha, su hija Andrea Noemí López, de sobrenombre «Maru», habría desaparecido del domicilio, ignorando su actual paradero; aporta datos de la misma, agregando además que posee un tatuaje en el brazo derecho a la altura del hombro de una figura que no recuerda y debajo la inscripción «C. «; relata también como solía vestirse.

—- A raíz de la exposición realizada por la señora Ferreyra, es que el Jefe de la Brigada de Investigaciones UR-1, solicita al Juez Instructor (fs. 1 -27.02.2004-), libre orden de allanamiento para proceder a realizar una inspección ocular en la vivienda de V. M. P., ubicada en calle Maestros Puntanos N° 2645 de esta ciudad, con el fin de encontrar elementos que puedan facilitar dar con el paradero de la desaparecida Andrea Noemí López; a fs. 2 (27.02.2004) se libra la orden de allanamiento requerida; a fs. 4, solicita intervención del teléfono celular «Unifón» 02954-xxxxxx; a fs. 5, se ordena la intervención del teléfono mencionado por sesenta días a partir (27.02.2004); a fs. 7 (01.03.2004), solicitó se disponga que personal especializad o entreviste al menor C. Manuel P. , de cuatro años de edad; en proveído de fs. 8, se tiene presente lo solicitado a fs. 7; a fs. 10, requirió al Juez Instructor (02.03.2004) libre exhorto para que personal policial de Pehuajó (Bs. As.) proceda al secuestro de la camioneta Fiat Multicarga, propiedad de P. ; a fs. 16 se libró el exhorto requerido; y a fs. 117/vta. consta la incautación del citado vehículo.

Luego de llevada a cabo la investigación por parte de la Prevención e Instrucción, V. M. P. a fs. 1971/2006 (08-02-2013) fue procesado por el delito de Homicidio Simple (art. 79 del C.P.), en perjuicio de quien en vida fuera Andrea Noemí López.

El plenario se inició con el comparendo del imputado V. M. P. , a quien, con la lectura de la requisitoria fiscal de fs.2141/2161vta., se le informó de la acusación que obra en su contra y de las pruebas aportadas, a los efectos de que ejerciera su defensa material, haciéndole saber que se le iba a recepcionar declaración indagatoria, los beneficios que la ley le otorga, que puede efectuar los descargos que crea conveniente como así que puede abstenerse de declarar sin que su silencio implique una presunción de culpabilidad, adviritiéndole al mismo tiempo que el debate continuará aunque no declare.

El encartado manifestó, que no iba a declarar por el momento, que lo haría a medida que lo creyera conveniente, solo explicó una situación que pasó el día 10 de febrero. Expuso que Susana García dijo que él le había comentado que Andrea andaba en la droga. Eso pesa sobre la desaparición de Andrea, porque nunca le dijo eso. El día 10 de febrero Andrea estuvo almorzando en la casa de Julia, jamás estuvo golpeada, estuvo toda la tarde allí, cuando la pasó a buscar a la tarde la llevó a la peluquería. Es todo cuanto desea decir por ahora, pero aceptará preguntas.

A preguntas de la Fiscalía, dijo que el 10 de febrero almorzó con Andrea en lo de Julia, él la llevó, allí estaban almorzando Susana García, abuela de Andrea, Claudio López y otros hermanos más, después Julia llegó a la tarde y compartió con Andrea y él la pasó a buscar a eso de las seis a siete de la tarde.

Le explicó al Tribunal que cuando se refirió a Julia se trata de Julia Ferreyra. Que vio a Andrea por última vez el día 10 de febrero. No formuló con anterioridad la exposición porque habían tenido situaciones similares y ella volvía. El dicente, se fue a las cuatro de la tarde, más o menos, a Pehuajó, en la citada fecha, pensaba irse a Buenos Aires, y tomó la decisión de irse con su hijo.Estaba bastante enojado por la situación, esto, pero decidió volver para hablar con Andrea, dejar el nene y el deponente viajar a Buenos Aires. Como a los días no había novedad de Andrea, decidió hacer la exposición al ver que Andrea no volvía. No la vio irse, él estaba dormido. En realidad la vio el 9 de febrero a la noche, se quedó dormido en la habitación, en la cama de dos plazas, ella empezó a cebar mate mientras el nene se dormía, en ese momento se quedó dormido y así fue la última vez que la vio, se despertó como a las cuatro de la mañana y Andrea ya no estaba.-Aclaró que el día 8 de febrero vinieron de Pehuajó y el 9 almorzó en la casa de Julia, esa noche fue la última vez que la vio.

El imputado V. M. P. , luego del testimonio de la Lic. Gatti, solicitó ampliar su declaración indagatoria — y refirió que en definitiva lo que quiere hablar es sobre el tema del hijo, sobre esa situación, ya hace más de 10 años, cuando la Brigada irrumpió en su domicilio, cerca de las 08:00 hs., él estaba con su hijo, le dijeron que los tenía que acompañar, quiso dejar el nene en la casa de su mamá y no se lo permitieron, tuvo que ira a la Comisaría con su hijo, lo apartaron ni bien llegó a la Dependencia, lo único que hacía era escucharlo llorar, pedía por él, no lo podía sacar de ahí; siendo las tres de la tarde, el nene pedía por él, pedía comida; a él le hacían distintas preguntas hasta que escuchó llorar tanto a su hijo, que les hizo frente y les dijo que quería sacar a su hijo de ahí; Julia Ferreyra lo veía llorar y no decía nada; nunca le «dieron bola», escuchó llorar «tanto a su hijo». Que Walter Díaz se acercó a las cuatro de la tarde a la Comisaría y logró que sacarana su hijo de ahí; su hijo estuvo demorado con él varias horas; siempre recuerda ese momento en que el nene pasó tanto dolor. Recordó que pasado un tiempo, volvían de Pehuajó con Mario Pintos y Sara Montenegro; llegan al Casino y ahí los irrumpe un patrullero, tiraron tiros al aire, los detuvieron; que el niño se ve con él a escondidas, hace aproximadamente cuatro o cinco meses le sorprendió una declaración del niño que dijo que «quería matar a la abuela»; quiso hablar con él para ayudarlo; el niño tiene contacto con él; le dijo que lo obligaron a muchas cosas, que tiene 15 años y está viviendo un momento malo, porque muchas cosas que quiere hacer no lo dejan; hace más o menos un mes se había puesto caprichoso en la escuela porque lo quería ver; le prohibieron tener celular, no quieren que tenga contacto con él, pide a gritos verlo; nunca tocó el tema de la madre con él, por la edad no era conveniente, cuando así lo fuera lo iban a hablar; su deseo era tener un caballo y él se lo compró, le prohibieron acercarse a él; hace un tiempo lo llamó desesperado porque lo quería ver; que por la edad que tenía no lo podía ver; su abuela le dijo que no; le preguntó a la psicóloga Lic.Carretero, y la misma le dijo que no lo vea hasta después del juicio; el daño más grande de él es que el nene se críe de esta manera, hoy quiere hablar de todo esto porque en definitiva quiere que su hijo se críe en un ambiente sano, que las circunstancias de sus padres no influyan en él; que se vea lo que es conveniente para él o no; que esté en tratamiento psicológico; a él le prohiben hablar o estar con el niño, visitaron casa por casa de sus amigos para hablar con la mamá de todos para que no tenga contacto con él; de su teléfono lo llama, cada vez que puede, lo dice hoy para que esto se tenga en cuenta; porque C. tiene 15 años; se puso muy mal cuando dijo que iba a matar a su abuela porque no le permitían verlo; siente que al nene no se lo está escuchando; se ha criado en un ambiente donde tiene mucha bronca; cuando estaba en libertad lo veía, iba al colegio, trataba de compartir cosas con él; la Dra. Baladrón los citó y les dijo que si ellos no se «podían ver la cara», no les podía dar la visita a ninguno de los dos; siempre lo ayudó en lo que pudo; no lo llama porque no puede; el deponente siempre habla con él, el nene quería estar en el juicio porque no le importa nada; que lo quiere abrazar; luego dijeron que había alguna posibilidad pero que era menor; decía que no le importaba estar preso, que lo quería abrazar; que sea escuchado, que tenga la atención que merece, que no cometa errores como cometen los mayores; lo están privando de muchas cosas, no le permiten ver a su papá; no le permiten ver a su sobrino el día que nació. Aclaró su Defensor que cuando su defendido habló de la Licenciada Carretero se refería a la Licenciada Gatti, que declaró en esta Audiencia.

Luego de prestar declaración testimonial C.Alberto CHICO, V. M. P. nuevamente amplió su declaración indagatoria el imputado, quien manifestó que su voluntad fue colaborar en todo en la causa de la desaparición de su esposa. Al principio se negó porque su hijo estaba junto con él en la Comisaría y su pedido era que lo retiraran del lugar a cambio de prestar colaboración. Su declaración indagatoria, se va a basar en cuanto a que el testigo Chico argumenta que el dicente venía del campo, por lo cual desea confeccionar un croquis para dar fe que esa madrugada venía de la estación de servicio del lado del centro. Agregó que su madre estaba esperando el colectivo, y la cruzó cuando se conducía en su vehículo, por lo cual detuvo su marcha para charlar con ella. En cuanto al croquis que confeccionara, se incorporó, con la denominación de la letra D. Agregó que luego que logró sacar a su hijo de la Brigada de Investigaciones, siempre colaboró con todo lo que le fue requerido. El rebenque era chico, porque su hijo había tenido un petiso; estaba colgado junto con las riendas y el freno y sogas dentro de la pieza, esto desde hacía tiempo. Cuando fue a comprar cigarrillos su hijo estaba acostado en el asiento de la camioneta, se despertó en la estación de servicio por lo cual le compró un alfajor.

La testigo Julia Patricia FERREYRA, recordó que se enteró que su hija estaba desaparecida; la vio el día domingo 8 de febrero de 2004, estuvo dos horas en su casa buscando ropa que se había olvidado. El día 9 no almorzó con ella; el día domingo 8 fue la última vez que la vio. Estuvo una semana afuera y al regresar se enteró que no había llamado en veinte días a su domicilio, y se enteró que Andrea estaba desaparecida, eso fue por un familiar de Pintos que se acercó a preguntar si ya había aparecido Andrea. Fue con su madre al domicilio de V. P., hizo bajar a la madre de la dicente a preguntarle a P. qué había hecho con Andrea, y le contestó «¿cómo, no está en la casa de ustedes?». Su madre le dijo «qué le hiciste a Andrea» y él contestó que habían discutido y que ella se había ido; ella siempre que P. la golpeaba concurría a su casa a reponerse. Le pareció raro que siempre que ocurría algo así él pasaba con el auto por su casa y lo hacía bramar, esta vez él no se acercó a su casa, no preguntó nada, como en otras oportunidades que hacía denuncias, esta vez no había hecho nada. Él la volvía a convencer cuando Andrea se iba a su casa y se la llevaba nuevamente. Agregó que en el año 2011 declaró ante el Juez de Instrucción, fue a hacer una exposición sobre una mujer, vidente, que le había comentado que había visto en sus visiones que P. la había matado y la había enterrado en Naicó. Encontraron huesos pero resultó que eran de animales, así nos dijeron. De los años que estuvieron viviendo juntos hasta la víspera de la desparición de Andr ea siempre la golpeó y además la obligaba a ejercer la prostitución. La llevaron al médico de la Asistencia Pública y la mandó a hacer la denuncia y el médico de la policía la revisó y tenía fisuras. No hacía la denuncia porque Andrea le tenía terror, la declarante tenía que cerrar toda la casa y apagar la luz de noche para que P. no supiera que Andrea estaba en su casa. Cuando Andrea no podía ir a verla, la llamaba por teléfono para decirle que estaba bien, cuando él la golpeaba y la tiraba en la ruta era la única forma que tenía para refugiarse y curarse de las heridas yendo a la casa de la dicente.Tenía trato con su nieto y una semana antes del día de la madre del 2013 -luego corrigió y dijo que quiso decir 2003-, no se quiso quedar en la ruta, entonces él la arrastró con la camioneta, eso se lo contó su nieto porque estaba también en la camioneta, él la dejaba a Andrea en la ruta y se traía al nene para cuidarlo.

Agregó que nunca vieron que P. trabajara, nunca le vieron ropa de trabajo, Andrea trabajaba en Calzar y estudiaba de noche. Su esposo se enfermó y tuvieron que viajar a Buenos Aires. Al regreso, Andrea había perdido su trabajo y dijo que P. se la llevaba a su casa y hacía que no fuera a trabajar porque él sentía celos por los hombres que eran compañeros de trabajo de ella. Después resultó que la compartía con otros hombres por dinero. Concurrió al domicilio de la madre de P. porque la vio golpeada en la boca a Andrea; le respondió que lo había cansado; ella le pidió que por favor no le pegara más. Después Andrea quedó embarazada y se fueron a vivir a la casa de la dicente. Cuando descubrió que P. la hacía ejercer la prostitución, Andrea ya había tenido a su hijo, él se retiró de la casa de la dicente y también se la llevó a su hija. Desde allí las golpizas eran constantes, estaba muy humillada, decía que no servía para nada, que la familia no la quería, era una chica que había perdido totalmente la alegría y diría que hasta las ganas de vivir, estaba trabajada psicológicamente, las golpizas eran constantes hasta el día de su desaparición, era delgadita, pesaba 50 kilos, imagínense una persona que siendo boxeador como le pudo haber pegado, toda la familia sufría; se sentaba a comer totalmente golpeada y este señor P. aparecía con un ramo de flores como burlándose de uno. A partir de la desaparición de Andrea, C.tenía ya 7 años, estaban mirando una novela y preguntó «¿abuela, por qué papá no la metió a mamá en un cajón?, dijo que había visto que una noche el padre la había tomado del cuello a su mamá, que le había pegado a la mamá con un rebenque, que luego la llevó a bañar pero no despertaba, que ella era blanquita pero estaba toda morada, al día siguiente su hija desapareció. También se lo contó a una tía que lo bañó esa noche y a ella le dijo que no tenía que decir nada de eso. Muchas veces hicieron exposiciones, no denuncias, porque Andrea tenía mucho miedo, una denuncia hicieron cuando Andrea estaba tan golpeada porque él la agarraba como si fuera una bolsa de entrenar. En otro momento Andrea fue junto con el nene, porque pensó que como estaba tan golpeada iba a hacer la denuncia y él iba a ir preso, por eso hasta le entregó el nene y sus cosas. Tomó conocimiento que su hija se prostituía por medio de uno de sus hijos que la había visto por la zona de «Carnes Pampeanas». Le dije a P. que quería hablar con él, le conté y él le juró que no la hacía trabajar en la prostitución. Sobre la mamá han hablado con C. , él decía que extraña mucho a la madre y que se tiene que hacer justicia por lo que le han hecho. Agregó que Andrea pesaba unos 50 kg. y medía 1.60 metros de altura; había hecho un comentario pero antes de desaparecer, sobre que ella estaba embarazada. Explicó que fue en el año 2007, cuando el hijo de Andrea mientras estaban viendo una novela, dijo por qué no la habían a la mamá puesto en un cajón.Cuando su hija desapareció no podía ver a su nieto porque no se lo dejaban ver, tuvo que ir a la justicia y le dieron un régimen de visitas, lo veía en un cuartito chiquito con una psicóloga y una visitadora social en la Casa de Gobierno, como si la deponente fuera una delincuente, hasta que le dieron un régimen donde podía retirarlo los viernes a la mañana y entregarlo los sábados a la tarde. A partir de 2004 fue cuando empezó a querer ver a su nieto y no la dejaban, fueron varios meses, no los puede precisar; en el 2005 empezó a tener un régimen de visita, a partir de ese momento continuó con el régimen y su nieto estaba con la abuela paterna, hasta que un día la citó a la confitería de la Terminal porque quería hablar con la declarante y ahí le dijo que no lo podía tener más y qué mejor que estuviera con la declarante. A partir de ese momento inició los trámites para que le dieran su tenencia; no recordó qué hacía P. en ese momento pero debe haber estado detenido. A partir del momento en que la otra abuela se lo entregó, no tiene presente la fecha, comenzó a llevárselo a la psicóloga Gatti y continúa concurriendo. Cuando comentó lo de la vidente, el niño no le refirió nada respecto de eso, unicamente le contó qué había ocurrido una noche con su mamá, agredida por P. . En el 2011 el niño ya estaba siendo tratado por la licenciada Gatti y tenía entrevistas con la licenciada, era citada una vez por mes por la psicóloga para informarle sobre el tratamiento que llevaba su nieto, pero no le manifestó nada sobre cosas que el niño podría haberle mencionado a la licenciada en relación a la desaparición de su madre.

Agregó que Andrea nació el 20 de septiembre de 1978, su nieto el 16 de abril de 1999.Cuando comenzó su declaración hizo referencia a la última vez que vio a Andrea. Recordó que la dicente estuvo ausente cuatro días a cinco, cuando regresó es que tomó conocimiento de la desaparición de su hija y realizó la denuncia el 27.02.2004. Recordó que la unión entre P. y Andrea fue en el año 1998, se juntaron y Andrea estaba embarazada. Desde 1998 hasta 2004 hubo oportunidades en que Andrea se refugiaba en su casa, iba golpeada y se quedaba hasta que se reponía, ocurría muy seguido, él la dejaba sola en la ruta, y era la única manera que Andrea tenía de poder irse a su casa, siempre estaba tapada en su cara, en su cuerpo, a la Asistencia Pública la llevó en una oportunidad y la médica la mandó a hacer la denuncia a la Seccional Segunda y el médico la revisó, en las otras oportunidades Andrea hacía exposiciones pero no quería ir al médico porque estaba aterrorizada por P. , le tenía mucho miedo. Explicó que desde el día 12 y hasta el 27 de febrero de 2004, que hizo la denuncia, no fue a la policía porque ocurría que a su hija no la dejaban ir a verla seguido, pero ella solía llamarla por teléfono, por eso a su retorno lo primero que hizo fue preguntar si Andrea había llamado por teléfono. De fechas no recordó con precisión pero hay que contar unos días después del 12.

Declaró también que tomó la decisión de llevar a C. a terapia porque era un chico que se exaltaba mucho, venían los primos, jugaba y era de golpear, pegaba, le pegaba a los primos, veía que tenía algo de violencia y por eso decidió llevarlo a un psicólogo. Enseguida no le hizo ningún comentario C. sobre lo que había ocurrido con su mamá. En una oportunidad se encontró con Silvia Salvatierra, cuñada de P., que quería hablar con la deponente porque quería comentarle que al otro día de la desparición de Andrea, C. hizo el relato de que su padre le había pegado con un rebenque a Andrea, se lo dijo a una tía de apellido P. . Dijo también que P. le hundía la cabeza en el agua a C. cuando Andrea no quería salir a ejercer la prostitución.

La Lic. María Teresa GATTI, explicó que cuando inició el tratamiento al niño C. P. , aproximadamente desde el año 2007, lo hizo desde el ámbito de la psicología clínica, no del ámbito judicial, y puede dar testimonio del abordaje que hizo del niño clínico- asistencial, pero desde lo particular y aún continúa. Por el motivo que fue convocada tiene que hacer una breve historia del tratamiento, con diferentes etapas. Se remitió al primer momento que recibió una consulta en abril de 2007 de la señora Ferreyra preocupada por la situación de su nieto que en ese momento presentaba dificultades escolares, pesadillas, dificultades en el aprendizaje, fue pidiendo ayuda, se mostró preocupada por el niño y la desaparición de la madre de ese niño. Le explicó que la podía ayudar, pero no desde el ámbito judicial; se entrevistó con el niño y corroboró las pesadillas, sueños relacionados con sangre, con dificultades para hablar, prácticamente paralizado y decidió iniciar un abordaje clínico, tratando de separar ese espacio de lo que pudiera tener que ver con lo judicial, necesitaba el niño un espacio propio, con un tratamiento terapéutico, básicamente siempre el paciente fue el niño y lograr su estabilidad emocional para recuperar parte de su vida que estaba prácticamente bloqueada. No jugaba, no salía al recreo, no se comunicaba con otros compañeros. No perdía de vista que el motivo era el niño. Poco a poco empezó a poder jugar, a tener diálogos, en parte de 2007 a 2008.En el mes de julio hizo un dibujo en el que el niño dibujó un auto, una persona y una mancha roja en el suelo, le pidió que hablara sobre el dibujo y respondió el niño que era una camioneta, al lado un hombre y debajo una persona muerta. En ese momento había toda una situación judicial; frente a cualquier pregunta el niño respondía con silencios y se bloqueaba, por lo tanto desde el punto de vista clínico, con tanta pérdida, que no estaba su madre para su cumpleaños ni para el día del niño, en este caso el silencio implicaba nudos y puntos donde un niño aún no puede hablar de eso. Entonces todos esos espacios, como profesional fue respetándolos porque no era el momento. Se llegó hasta septiembre/octubre, ahí se vio un cambio notorio, empiezan a haber visitas con el papá y ya no habla de su mamá, se centra todo en las historias que pueden tener que ver con su papá, el boxeo y otras actividades. Fue notorio que el discurso del niño cambió, un mensaje que le expresa que su madre trabajaba en la calle y que el padre lo cuidaba en la casa, ese fue un mensaje transmitido por el padre. Se trató de que se entendiera con sus ocho a nueve años, qué era que ambos padres trabajaban, qué era trabajar en la calle, qué era cuidar a un niño. Siempre había altibajos emocionales, empezó a poner en palabras lo que ocurría en las visitas, pudo hablar de situaciones de violencia hacia él cuando estaba con su padre y de circunstancias de violencia del padre a su madre cuando vivían juntos. Hizo hincapié en el padre, en la preocupación que le daba cómo lo cuidaban a él y no a los niños de la nueva pareja de su padre.Fue formando sus propios conceptos y propias ideas de pensamiento, es muy analítico, observador, y si bien en un inicio esas características no estaban, surgieron con el tiempo y el espacio terapéutico que en realidad él mismo estaba haciendo, sostenido por la dicente. Logró una gran calma cuando le dieron la tenencia a la abuela. Estuvo dividido con una actitud de esperanza de los cambios que pudiera tener su padre y lo fue acompañando en las sucesivas parejas y detenciones que tuvo su padre. Siempre le indicó al niño que ese era un espacio propio de él y que nunca nadie lo iba a poder contaminar. Cuando se suspende la tenencia, había situaciones de transgresión, a través de juguetes cuando salía, eran muy breves, y eso ocasionaba en el niño gran preocupación; estos mensajes seguían filtrándose; cada vez que recibía ese tipo de mensajes del padre el niño presentaba retrocesos emocionales, se notaba en la concentración en la escuela, en la evasión o ausencias. Antes de la entrevista con la Cámara Gessell hubo un episodio en el que C. tuvo un problema en la escuela en que se produjo un descontrol de él con un chico y le preguntó si concretamente iba a ser violento como el padre. A partir de ese momento se trabajó en el motivo de ese descontrol y refirió que habían puteado a la madre. Se trabajó entonces en el maltrato, en las heridas, en el dolor, en defenderse, pudo ver todo el sufrimiento que implicó para él transitar todo este camino y también había empezado un vínculo con una chica y se inició el tratamiento sobre valores, buen trato.Eso lo tranquilizó y dejó de ser una preocupación sobre la posibilidad de ser igual a su papá. Dijo que conocía lo que dijo el menor en la Cámara Gessell, el contenido, y desde el punto de vista profesional tiene visos de absoluta realidad, nunca en el tratamiento terapéutico se lo indujo, lo escuchó por primera vez acompañándolo en esa instancia, no hubo desde el punto de vista profesional y ética puesta en la misma, una motivación o intencionalidad en que él declarara en determinado momento y qué dijera; todo lo contrario, lo que se le brindó fue darle el espacio para cuando él estuviera en condiciones, diera el testimonio que recordara o que tuviera para decir, más allá de todo el contexto social y mediático, era un contexto donde se lo protegía de todo el resto, se parte del compromiso de lo que uno puede cumplir con lo que se va acordando, con lo que se va diciendo, y en forma sistemática se lo respetó. Luego de declarar él se sacó un peso de encima.

En cuanto a si a lo largo del tratamiento advirtió algún grado de influencia o inducción sobre el niño para que declarara lo que declaró, manifestó la licencia que nunca lo notó, él fue transitando todo este dolor. Lo empezó a ver cuando él tenía 7 años, que no es igual a un preadolescente de 11 años o a un adolescente de 14 como ahora, no tenía los recursos reflexivos que puede tener ahora, ni había transitado los tiempos terapéuticos. Si piensa por qué puede hablar desde el punto de vista evolutivo psicológico, hay una explicación, que es la mayor cantidad de herramientas con que cuenta, de pasar de una idealización de los padres a unos padres más reales, puede confrontarse con el tránsito de las cosas que ha pasado, de otra manera.Él fue logrando una estabilidad emocional y un pensamiento propio, más allá de la historia que le ha tocado, por eso tiene una madurez diferente de la edad de un niño de la edad de él; respecto de otro niño, si bien en la práctica diaria es un adolescente más. Le parece que poder pensar que C. ha sido una persona que lo han podido manipular, manejar, introducir ideas, a esta altura es subestimarlo como persona, como sujeto activo y protagonista de su propia historia, subestimar el proceso que ha hecho y el tránsito de lo que ha acontecido. En cuanto al rol paterno fue pasando por distintas etapas, una primera en la que, al no contar con la madre, apelaba a él constantemente como recurso; con el tiempo fue viendo otras cosas ambivalentes con ciertas imágenes que pudo expresar en la Cámara Gessell y pudo lograr poner en palabras y cree que pudo dar un cierre a la situación y empezar a superar esta situación tan traumática que tuvo y que tiene, no olvidemos que el mensaje del padre es que su madre lo abandonó, fue un vacío más difícil de metabolizar que la misma muerte, no hay un cuerpo, un lugar donde dejar una flor, un vacío, una ausencia, es mucho más difícil para él. Recordó cómo le llega la consulta y su evolución, se inició debido a los síntomas que ya explicó que tenía el niño. Se centró unicamente en el dolor del niño frente a la situación que él estaba pasando, no en si P. había matado a la madre ó si había desaparecido. No tiene presente cuánto tiempo después que dijera que se podía hacer la Cámara Gesell se llevó a cabo esa diligencia.

Explicó además que los procesos psíquicos no se dan de igual manera en todas las personas, en este caso tiene que ver con la edad y contexto familiar en que ocurren las situaciones del niño.En el 2011 relató algo que a él lo acompaña desde tiempo atrás y que lo pudo manifestar en ese momento por todo el tratamiento que tuvo y su evolución. Consideró que no hubo una contaminación post suceso con anterioridad a la Cámara Gessell, que es una subestimación que él permitiera que eso sucediera. No puede dar estadísticas respecto de acompañamientos a la Cámara Gessell, en ese momento tenía que ver con una especificidad clínica, él sintió la necesidad de su presencia, se lo pidió el menor. No Interactuó con alguno de los participantes de la Cámara Gessell, solamente se sentó y escuchó; no recordó si le explicaron quiénes estaban del otro lado, pero a eso no le dio importancia, lo importante era el acompañamiento solicitado por el niño. El menor tiene un pensamiento propio, siempre se trabajó en eso y en ese contexto siempre puede presentarse eso; le ha planteado que va a ver al padre en alguna oportunidad.

Aclaró al Tribunal que no está en el Cuerpo Forense sino en el Ministerio Público Fiscal en la Oficina de Asistencia a la Víctima y a los Testigos.

Recordó la Lic Gatti que C. ha cambiado la forma de recordar a su madre, y en cuanto a si eso no es un indicio de alguna influencia sobre el menor, manifestó que sí, eso pudo haber sido en el inicio del tratamiento de este niño; con el transcurso del tiempo en que hacía visitas a su padre y veía cómo golpeaba a otras mujeres, los roles del padre y de la madre, la violencia, y eso lo fue llevando al niño a tener su propia opinión.La Cámara Gessell era otro espacio, un espacio diferente del que le daba la dicente en el consultorio, y su intervención era únicamente para acompañarlo a pedido de él y no participó en absoluto y no sabía como hacerlo tampoco, era la primera vez que concurría a una Cámara Gessell; aclaró que no tiene inhibido el título y continúa con el tratamiento del niño.

La Lic. María Virginia CARRETERO, ratificó un informe solicitado por el Juez de Instrucción -fs. 636- del 17 de agosto de 2.007, lo reconoció al igual que a su firma. Esa fue la primera oportunidad en que entrevistó al niño C. Manuel P. ; la razón por la que fue convocada es porque el pedido vino del Juzgado de Instrucción N° 6, le pidieron una evaluación psicológica del menor; no estaban establecidos los motivos de dicho pedido; efectuó una técnica de exploración psicológica que incluye a la abuela materna; llega a la conclusión por lo que observó, que el niño estaba pasando por un proceso ligado a cierto efecto traumático sobre vivencias; lo observó por el análisis de las técnicas donde se aprecian síntomas ligados a baja autoestima, inhibición; aislamiento; lo que queda corroborado un poco por los dichos de la abuela materna que le indica que el niño estaba recibiendo tratamiento a raíz de problemas en el colegio; consideró que no era conveniente su declaración, atento los problemas que presentaba y que tenían que ver con su padre; para el niño el hecho impactante fue el momento de la ruptura de su configuración familiar a partir de la desaparición de su mamá; la desaparición abrupta y sin ningún contenido que explique el sentido de esa desaparición; para un niño de esa edad y habiendo transcurrido un tiempo sin ninguna respuesta genera una serie de interrogantes, entre los que aparece toda una serie de posibles respuestas, que incluye su propia responsabilidad como una explicación; el niño enese momento no indagó nada sobre las vivencias de él; hizo inferencias a partir de los abatares de su historia; pensando en esa cualidad y las circunstancias en donde la toma de declaración pudiera ser una instancia que pusiera en cuestión la figura representativa para él como lo era su padre, no era conveniente; cualquier referencia que hiciera de esa figura podía ser una inhibición mayor o pudiera ser una declaración contraproducente, desde la protección de su integridad psicológica y a los fines jurídicos. Se entrevistó nuevamente en el año 2008, tiene intervención pericial en el marco de un trámite por régimen de visita, segunda oportunidad que tiene trato con el niño, su abuela materna y su padre; como se trata de un régimen de visita, temática ligada al contexto familiar, la peric ia consiste en entrevistas individuales, abuela, menor y padre; y entrevistas individuales del menor con cada uno de los implicados; la evaluación era vincular, que responde a las técnicas de la clínica forense en familia que consiste en el dibujo conjunto y un dibujo de un personaje; pudo observar la cualidad de juegos del niño con su abuela y con su padre; como lo consignó fue necesario tener en cuenta el pedido del menor de permanecer viviendo con su abuela materna; le pareció necesario porque comparando los contextos familiares, del padre y madre; la necesidad primordial era otorgarle un ambiente de estabilidad, era evidente en el contexto familiar que tenía con la abuela Julia; hace un pedido explícito de vivir allí; respondió a un pedido de Defensoría Civil y el trámite es ante el Juzgado de la Familia y del Menor; la calidad del vínculo del niño con el padre una respuesta de C.sobreadaptativa a la presencia de su papá, no sin esa carga afectiva que implicaba para él la figura de su papá, la respuesta era de cautela, condicionado a lo que su papá esperaría de él en ese momento; aparece por parte del progenitor una cuestión de vigilancia, control. Luego de esto su intervención con él fue en la Cámara Gessell en el 2011. Ratificó también su informe de fs. 152 de fecha 9 de noviembre de 2011; recordó que en ese momento en la Cámara Gessell, el relato del niño alude a estos hechos con la desaparición de su madre; se refiere a ciertas escenas que recuerda, de manera espontánea y la entrevista en la Cámara Gessell lo que hace es pemitir el despliegue de su palabra, no fue necesario introducir al tema solamente se le preguntó algunas cuestiones que permitieran precisar acerca de temas que relataba, hace alusión a la desaparición de su mamá, lo que le llamó la atención es la manera en que él lo relata; dice que esto sucede a posteriori de una pelea, agresión de su papá hacia su mamá, que él presencia y en el momento que relata esto dice que al otro día su mamá no estaba; pensó que se había ido a lo de su abuela porque se había peleado con su papá, que después le dijeron que se había ido; esto permite pensar dos cosas, primero que para ese niño podía ser habitual el hecho que después de una pelea su mamá se fuera a la casa de su abuela, no como una situación excepcional si no repetida, en segundo lugar esa primera explicación es una explicación que para un niño que tenía 4 años, podía ser acorde a su nivel de comprensión; podía eso entrar en su lógica de explicaciones (4 a 6 años) el concepto de desaparición se elabora mas tardíamente, es una conceptualización más bien abstracta; en ese sentido el menorda cuenta de una serie de imágenes un tanto deshilvanadas, desfragmentadas producto del paso del tiempo; posiblemente por ejemplo represivo que su psiquis habría sufrido; el relato da cuenta o le permiten inclinarse hacia la veracidad de sus dichos; en el informe puso que es lo que el joven relató; él le pegaba con un rebenque, piñas, patadas; según el relato del niño, concluye que el relato del menor tenía condiciones de credibilidad, y esto se basa en el análisis particular del relato y en las características del niño y en todo el proceso de elaboración psicológico por el que este chico transitó antes de realizar una declaración; es decir, no le parece casual que el niño haya declarado en el momento que lo hizo; en el momento de la declaración fue el momento en el que pudo decir algo; en lo que hace a la palabra del niño le impresionó que esas imágenes que están presentadas por él como fotos, son imágenes que lo han acompañado; hay en él un proceso terapéutico, que no pude afirmar en qué consistió, pero percibe que fue un proceso que él mismo realizó; ha habido un camino recorrido respecto a los hechos; se basó en estimar el relato como creíble en la forma en que este relato fue ofrecido por el menor, en la manera que él argumenta las preguntas que se le formularon; en el estilo discursivo, se perciben fallas en la memoria, trasposición de imágenes, pero hay cuestiones, pequeños giros que le hacen pensar que el acto es genuino; el relato no es producto de la imaginación; fue genuino; C.le impresionó con una inteligencia acorde a lo esperado, de haberse tratado de un relato inducido, la construcción lógica hubiera sido diferente, más estructurado, se hubieran escuchado constantes discursivas que no corresponde a su edad, no hubiera existido esa fragmentación, la manera que ofrece el relato es como si fueran imágenes a la manera de fotografías que han quedado como a un costado de su vida, son mecanismos defensivos para poder continuar con su vida. Respecto del informe de fecha 27 de marzo de 2.012, glosado a fs. 1.845/1.847, sobre el imputado P. , manifestó que fue una entrevista conjunta con el Dr. Telleriarte, se realizó una evaluación de ciertos rasgos de personalidad que se encontraron en el imputado, no recordó las conclusiones pero entre los rasgos que se detectaron, se trata de una persona con nivel intelectual promedio, sin fallas en sus funciones cognitivas; en donde se detecta una estructura rígida de pensamientos; ratificó el informe en cuestión y reconoció su firma. Respecto del concepto vertido en el cuarto párrafo, amplió el mismo y explicó que eso responde a la manera en que se ubica en relación a los entrevistados, más bien, responde a las características de personalidad de una persona que tiene proclividad a privilegiar sus propia intenciones en función de la de los otros, es la impresión que causó en relación a la forma de responder.En lo atinente a la impulsividad que mostró el entrevistado, agregó que es otra de las manifestaciones de los rasgos preponderantes de la personalidad porque responde a la característica de privilegiar sus propios deseos sobre los deseos del otro y ante las situaciones frustrantes de esos deseos pueda darse la emergencia impulsiva en cuanto a que no hay suficientes impulsos de morigeración, de sublimación de autocontrol, hay recursos de autocontrol pero endebles, frente a situaciones en que la contrariedad aparece, no hay posibilidades de canalizar esa energía hacia la elaboración del uso de la palabra, sino que pasa a la acción, que sumada a los impulsos puede dar origen a comportamientos agresivos. Los impulsos psicopáticos se relacionan con que están supeditados a sus propios intereses o propia conveniencia, fue percibido en la evaluación personal; impide pensar en el otro con deseos propios, independiente, de tomar sus propias decisiones; los vínculos con los demás se establecen en términos de alianza, el otro es percibido en alguien que puede ser conveniente en cuanto a los deseos propios, no es tenido en cuenta si se opone o si ofrece una resistencia, puede quedar resuelto en una simetría de poder. ¿Pudo deducir la existencia de violencia por parte de P. hacia su hijo C. ? En el momento de la evaluación acerca de lo vincular, la misma técnica implementada, la actitud observada en el niño como respondiendo a lo que su papá quería que hiciera, dejaba ver una actitud de cautela, de cierto condicionamiento, no señala precisamente una cuestión de violencia del padre hacia el niño, pero deja ver que hay un vínculo que por lo menos a él no le permite desplegar su acción con total libertad sin ningún motivo reprochable al niño; de todas maneras es lo que se pudo ver en la técnica y el menor hizo alguna alusión en la entrevista que el padre podía tener actitudes de violencia cuando el niño hacía algo que a aquél no le gustaba.Cree que se interrumpieron las visitas de C. a su padre porque hubo una serie de idas y venidas del papá en sus detenciones que para C. significaba un componente de mucha inestabilidad emocional, la desaparición de su madre, un nuevo grupo familiar del padre, y cree que significaba para el niño una cuestión de mucha incertidumbre.

Agregó que el informe sobre violencia del padre al hijo se encuentra en Defensoría Civil; se le exhibió el informe de fs. 638 última parte e informó que es lo que se desprende de la entrevista con la abuela materna que es con quien estaba viviendo el niño. La abuela le refirió cuándo el niño inició el tratamiento psicológico y la interrogó sobre el motivo de ese tratamiento y aludió a esta cuestión, de que este hecho de la ausencia de la madre hacía presentar efectos sintomáticos en el niño, quien le pedía que le trajera a su mamá. En lo atinente a la presencia de una psicóloga acompañando al menor en la entrevista en la Cámara Gessell, explicó que obedeció a un pedido del menor; no es incompatible en la medida que esa persona participe con su sola presencia, considerando las características del caso, no había nada que hiciera pensar que esa presencia, siendo que el niño la pidiera, pudiera significar una interferencia para que el menor pudiera hacer un relato, al contrario; que pidió autorización a las personas que dirigen el procedimiento y en ese momento no hubo objeciones. Desconoce si había algún abogado defensor presente, su función es tomar el testimonio, no el control de quiénes están presentes, solamente interviene desde su especialidad que es la psicología.El niño cree que tenía once o doce años en ese momento.- – – —– Interrogada si puede un menor de cuatro años recordar nombres como baño, rebenque, etc., respondió que no tiene recursos cognitivos en el sentido de que si los tiene están condicionados a que a su edad comportan una situación traumática en cuanto a que es la desaparición de una persona que significaba su seguridad máxima, que era la madre, fue para él un interrogante sin respuesta, que queda ligado a una situación de un nivel muy traumático, la última percepción que tiene de su madre a una imágen es una pelea cuando fue la última vez que la vio, hasta tanto no exista un procesamiento que para él sin duda ha significado un trabajo grandísimo, a un costo muy elevado, que se vio restada de las posibilidades de él de estudiar, de tener amigos, que tenían que ver con los síntomas que manifes taba en los primeros años de su infancia. En cuanto a la posibilidad de conocer y recordar; el conocer siempre está ligado a las posibilidades de otorgar sentido a las cosas y es en este caso, tener los significados de las cosas, cuando los hechos no lo tienen pero son vivenciados pero el sujeto no tiene con qué especificarlo, como abusos sexuales, pueden perturbar la sexualidad, pero aún no tiene el niño cómo relacionarlo, o de accidentes trágicos, determinan cosas que recién cuando es posible otorgarles sentido, otorgarles palabras, es posible que al poder hablar de eso, simbolizarlo, es cuando esa carga de angustia se disipa y genera alivio, más que un tiempo cronológico, un tiempo lógico en que el psiquismo puede ir encontrando el sentido que puede tener y recordó que el niño primeramente dijo «yo creía que mamá se había ido porque no lo quería más a papá». El paso del tiempo le permite al niño encontrar sentido a esas imágenes.Piensa que un tratamiento terapéutico con las características de este niño y en esas circunstancias, de acuerdo a lo que evaluó antes de la Cámara Gessell, no había posibilidades de poner en interrogación la figura de su padre, si alguien hubiera podido cuestionar en forma de una pregunta cualquiera que pudiera romper la idealización, para un niño como C. hubiera dado como respuesta el bloqueo, el silencio; los años previos a la testimonial fueron años en los que el niño necesitó sostener la figura de su padre, si bien al principio mostraba cautela y cierto temor si bien parecía que su figura era como de control a modo de promesa de establecer una precaria alianza, él necesitó sostener una figura del padre íntegra, no había posibilidad de que un tratamiento psicológico fuera en contra de ello. No encuentra dentro de su evaluación elementos que le hicieran pensar en que el niño pudiera declarar en contra de la figura que le era más representativa, el padre, una figura masculina que pudiera significarle una identificación, su declaración fue para él una elaboración que le fue propia de esa parte de su historia. En cuanto a otro informe de una autopsia psicológica, ese pedido fue del Juzgado de Instrucción y respondido junto con el Dr. Telleriarte y el criterio fue que nosotros consideramos que el tiempo para ofrecer estaba excedido por lo tanto no nos encontrábamos en condiciones de realizarlo, tiene entendido que había pasado más de un año y medio por lo tanto considerábamos que no era pertinente esa realización. No leyó la totalidad del expediente, sí parte del mismo. La directiva no la recuerda bien pero cree que era sobre la desaparición de una persona, no sabe si P. ya había sido indagado. No vio otros informes de autopsias psicológicas en esta causa. Desconoce a qué se refiere «contaminación post suceso».— —– El Lic.Sergio Alejandro BLANES CÁCERES, Psicólogo Forense, manifestó que para hacer el informe que se le encargó, tuvo a su disposición los diez primeros cuerpos de la causa y la audiencia gravada en la Cámara Gessell que brindara C. P. , y ratificó el informe obrante a fs. 2191/2192. Relató que tuvo a la vista el video de Cámara Gessell -la declaración del menor se tomó bajo este sistema-, donde se toma la declaración de un entrevistador con el menor. Explicó que las técnicas internacionales especificadas, en general deben tomarse con el menor visualizando la cámara ó hacia las personas que están detrás del espejo vidriado; debe tomarse también en principio a solas con el menor y debe seguirse un protocolo y evitar cualquier tipo de pregunta sesgada ó que pudiera llegar a sugerir la respuesta; debe tomarse un relato lo mas amplio posible libre y previo a todo eso establecer empatía con el menor, en base a eso se toma una camara gesell. Agrega que en este caso en particular, por diversos motivos se incluyó a la terapeuta del menor por una cuestión de asistencia; técnicamente lo que se sugiere en estos casos es que la terapeuta este colocada detrás del menor, cosa que no haya influencia visual ó de algún tipo, para que no se pueda cuestionar el testimonio; en este caso la terapeuta estaba al lado, esto no es aconsejable y cuanto puede afectar esto depende; cree que en este caso la interferencia que pueda haber ocasionado es mínima, tampoco la participación que tuvo en algún momento pudieron haber distorcionados o afectado el testimonio; hubiera sido conveniente quizás tomarla en base a los protocolos internacionales que establecen estas cosas, pero no ha habido una alteración de los resultados que se pudieran haber obtenido, o al menos no se aprecia que haya interferido en el proceso; del otro lado, según lo estándares que él conoce, están Juez y Secretario, debieran estar Fiscal, Querellantes y Defensores.Los Jueces intervinientes pueden dar participación a algún consultor de parte; puede estar presente si es que se sugiere o requiere alguna persona importante para el menor. Las Partes en un momento dado, previo a la audiencia, suelen entregarle al Juez un listado de preguntas que son de interés; si el Juez considera que son pertinentes son pasadas al entrevistador y éste las formula si son de acuerdo a las posibilidades del menor y en un momento dado, luego de tomar todo esto, el entrevistador se retira momentáneamente de la sala para ver si hay alguna cuestión que deba ser indagada en profundidad; en ese momento el Juez, Fiscal, Querellante ó Defensor pueden requerir que se incorpore alguna cuestión o que se indague específicamente algo mas. Si solamente se contara con la cámara gesell, si no se contara con diversos elementos probatorios mas en la causa, la cámara gesell en crudo podría llegar a ser cuestionada por la gran cantidad de tiempo, porque es practicamente inevitable que haya cristalización de recuerdos y de relatos y que se puedan incorporar elementos que de una u otra forma puedan alterar el recuerdo y el relato de lo que se ha intentado memorizar, de allí es que lo mas aconsejable es que sean tomadas lo mas cercano posible al momento del hecho. En este caso, ocho años después y en convivencia con diferentes personas, si nos quedamos solamente con la cámara gesell, se podría llegar a decir que no se puede descartar que en algún elemento pudiera haber contaminación o algún agregado de elementos que no son específicamente los que recuerda el menor, esto es usual en cualquier persona, mas todavía en un menor y luego de ocho años. Pero que ocurre, en el expediente hay elementos modulares, nucleares, que permiten acreditar que tendrían una cierta persistencia en el tiempo.Desde la psicología del testimonio y la neuropsicología se pueden establecer los elementos que mayor facilidad tienen de ser contaminados, sesgados ó cambiados, son elementos periféricos, no las cadenas principales, en este caso hay dos declaraciones, la de fs.

29 de Guzmán y de fs. 1461 de Di Caro; ellas mencionan que al día siguiente (10/02/2004) C. les explicó que el padre había golpeado a la madre con un rebenque y la había visto ensangrentada; esos elementos son entonces las primeras declaraciones que se tienen, lo mas cercanas posible y se han mantenido a lo largo del tiempo, a partir de ahí se puede decir que estos elementos es imposible que hayan sido incorporados por terceros, esto es lo que un menor de cuatro años relata prácticamente en forma inmediata, de un hecho conmocionante, que tiene la energía suficiente como para fijar un recuerdo y es lo que relata después C. con algunos agregados mas, algunos concordantes y que desde la descripción que hace meramente pictórica, de imágenes específicas; desde la psicología del testimonio se puede decir que son recuerdos no sesgados; lo que podrían haber sesgado en este caso y en todo caso, podrían ser interpretaciones de alguna cosa, pero no lo que describe como imágenes, esto tiene una carga específica que hace que se deba considerar que lo que estaba relatando, estos elementos nucleares, es lo que realmente recuerda y si partimos de que hay dos testigos que dicen que al día siguiente de la desaparición, menciona esto, el peso que tiene es de mucha importancia.En algunos casos lo que sucede es que se fija un recuerdo, se percibe y por diversos motivos se memoriza y posteriormente por agregados, por información que llega de algún lado, estos recuerdos se resignifican; a la imágen que se guarda se le atribuye significados y esto puede ser contaminación post suceso; esto ocurre por ejemplo cuando se transitan después de varios años un determinado hecho y se le agrega un significado distinto al que tenía o que se le había atribuido en un primer momento, por información de terceros, por convicciones propias, por que toman conocimiento de otros detalles y demás, esto se denomina contaminación post suceso. Cualquier persona puede haber contaminado el relato, pero especialmente son personas significativas; si él tuviera que decir algo mediaría por el testimonio principalmente de la terapeuta del menor, que dice que en determinado momento de su análisis ve que C. hace cambios significativos respecto de la imágen que tenía de la madre, luego de estar con el padre, por lo tanto el padre puede ser una de las personas que significativamente puede producir contaminación post suceso; pueden ser otras personas que hayan convivido con él; puede ser la terapeuta, pueden ser cosas que él mismo lee ó puede informarse a través de otro lado; cualquiera de estas personas ó cualquiera de esos elementos, pueden ser modificadores de un relato.Continúa diciendo que al interrogatorio efectuado por la entrevistadora no lo vio sesgado como tal, sí hubiera sido conveniente que se hubiera prolongado o intentado tener mas relato libre del menor, cosa de poder evaluar mejor las capacidades comunicacionales, discursivas de él; cree que esa parte fue un poco falente, la previa a empezar a investigar sobre los puntos de interés para el Tribunal; hay que tener en cuenta también que ya había tenido algún tipo de intervención la interrogadora en la función pericial, lo cual entonces es un poco difícil de evitar; técnicamente debiera haberse prolongado un poco más y debiera de haberse tenido un poco más de relato libre. En algunas ocasiones la presencia de un tercero justamente es lo que en vez de facilitar, impide este relato, por eso es que se suele aconsejar que este presente nada mas que el entrevistador y el niño, la presencia de un tercero puede llegar a limitar la facilidad de expresarse; en este caso no se vislumbra como tal, pero hubiera sido conveniente quizás el relato de cuestiones anodinas, simples, que no están relacionadas directamente con el proceso, para poder establecer los parámetros comunicacionales del menor. La entrevistadora lo conocía por haberlo entrevistado, pero la cámara gesell tomada en crudo y en aislado, sin otro contexto, eso quizás hubiera sido conveniente que se hubiera profundizado; la Lic. Carretero que había entrevistado al menor anteriormente, es una profesional que puede discriminar claramente su rol, sino no seria Perito Forense y no estaría trabajando, la cuestión acá es una cuestión de neutralidad, no cree que haya habido contaminación; lo que facilita en muchas ocasiones con menores problemáticos, es que al ser una persona conocida, no limita la capacidad discursiva, hay una empatía establecida, pero pasa que eso no queda reflejado en la cámara gesell; por eso es conveniente que se explayen mas en un primer momento.Refiere el testigo que está visto -tendría que ir otra vez a lo que es psicología del testimonio- que hay técnicas específicas de interrogar que pueden distorsionar los relatos, cuando una personas es interrogada sin una adecuada entrevista se pueden sesgar, con preguntas sesgadas, pueden eliminarse cuestiones centrales, hay que tener en cuenta el psiquismo del menor; en muchas ocasiones los agentes policiales cuando toman algún tipo de declaración, por suerte es cada vez menos con la implementación de cámara gesell, muchas veces interrogan asumiendo como que lo que habla y se le pregunta es entendido completamente por el menor y esto produce distorsiones, se dan por sobreentendidos elementos o no se adecua el lenguaje a la capacidad del menor; todo esto puede producir distorsiones cognitivas del menor por el afán de querer responder lo que se le pregunta; si al menor no se le explica que puede decir «no se», «no entiendo» ó «no me acuerdo», el menor puede llegarse a sentir obligado por la embestidura de la personas que tiene enfrente a intentar dar respuesta y esto puede llegar a sesgar la entrevista; en el caso de esta cámara gesell, esto se cumplió, se le dijo especificamente que podía decir que «no se acuerda», ó que «no sabía» y el menor en varias oportunidades así lo hizo.Sigue diciendo que en un momento dado él consulta si a posteriori de haber recibido la causa se había incorporado algún otro elemento, como por ejemplo un rastreo de celulares, le contestaron que no, entonces sugiere que es una de las técnicas que en la actualidad sabemos que permite ubicar a una persona ó al menos confirmar si estuvo o no estuvo si tenía su celular en mano, cosa que es casi un hábito en las personas en la actualidad, si poseen celular tomarlo y llevarlo consigo cuando se mueven de un lado para otro; eso es lo que sugirió. Responde que en lo que hace a cámara gesell ha hecho capacitaciones tanto en su Provincia, como en la de Chubut, es capacitador y entrenador de entrevistadores en cámara gesell de su Provincia; es investigador en cámara gesell, tiene varios trabajos en proceso de prensa y junto con el Comité de Violencia Científica es el redactor del proyecto de ley por el cual se instrumenta la cámara gesell en Río Negro y se distribuye y se asigna la Resolución de como debe tomarse. Pregunta el Defensor sobre el rol del Abogado Defensor, si es de importancia, de nulidad la falta del mismo, si es de garantía; responde el testigo que esa es una cuestión que define el Juez.

En lo atinente a la Cámara Gesell, que puede ser cuestionada a nivel técnico y por ende a nivel jurídico, aclaró que a nivel técnico es la posibilidad que una cámara tomada tanto tiempo después pueda llegar a no ser válida, cuando una cámara llega a ser considerada no válida a nivel técnico, se puede plantear una nulidad de la misma a nivel jurídico, eso es lo que quiso decir.Agregó que sabía que la Licenciada Gatti, que también estaba en la Cámara Gessell, había sido pedida por el niño; que figura o se desprende de alguna parte que era una cuestión de contención del menor y se presupone a pedido del niño. En este caso, tiene sumamente claro, luego de la lectura de la declaración de la terapeuta Licenciada Gatti, que ésta indicó que no indagó sobre la temática; seguramente dejaba que el menor hablara cuando así lo consideraba necesario. Según los informes presentados por la Licenciada Gatti, sobre cómo desarrolló su terapia, su labor, tendría que decir que no ha existido influencia que haya contaminado el recuerdo del menor, pero él no estuvo presente, no puede asegurarlo, sólo se puede guiar por los informes; en la cámara gesell las intervenciones que tuvo la terapeuta, que fueron tres, una para aclarar algo respecto a la fecha ó edad del menor y luego dos intervenciones mas en momentos en los cuales la entrevistadora sale y en ninguno de los momentos se advierte que haya una intervención o que sesgara los dichos del menor, o que estuviera intentando direccionar los dichos del menor. Explica que cuando comienza a analizar la causa y ve que tipo de técnica podría llegar a instrumentar, que estuviera validada o que tuviera un sustento técnico-científico lo suficientemente fuerte como para ser incorporado a nivel probatorio, se encuentra conque solamente puede decir con certeza que puede hacer una análisis victimológico y un análisis de testimonio, teniendo en cuenta por un lado la cámara gesell, para el testimonio y todos los documentos aportados en el expediente; que en el expediente hay suficientes declaraciones testimoniales, hasta exposiciones de la señora López, que indican que era golpeada por el señor P. , hay declaraciones de la señora Ferreyra que indican como eran los procedimientos en los cuales solía retirarse del lugar cuando Andrea era golpea por el señor P., como se desplazaba hacia su domicilio ó hacia el de la abuela, muchas veces con el rostro deformado, a la espera que se curara y recién allí, aparecía generalmente el señor P. , muchas veces con cuestiones coercitivas, llevando a C. para que retornara; también hay otras partes del expediente que dicen que esta era la forma en que siempre sucedía; que era obligada a ejercer la prostitución por el señor P. ; hay copia en el expediente del juicio que se llevara adelante por esto y donde fuera condenado; también están las declaraciones de otras personas o amigas, que mencionan como veían a ella ejerciendo la prostitución; también manifiestan que ella no quería continuar haciéndolo, aparentemente en esas circunstancias era cuando P. la golpeaba; todo eso es lo que le permitió determinar un perfil victimológico de una persona en riesgo psico-social. En relación al perfil del imputado puede decir que él no lo entrevistó, sí puede dar su punto de vista; en el informe psiquiátrico y psicológico que se hizo respecto de él, que se condice en un todo con todas las declaraciones que hay en el expediente, el señor P. posee características psicopáticas sumamente elevadas, con las cuales se pueden desprender conductualmente ciertas cuestiones mas -falta de empatía con terceros y características manipuladoras, controladoras, tendencia a la mendacidad, desprecio por los derechos de los demás; técnicamente todo esto permitiría incluir a esta persona con rasgos psicopáticos sumamente elevados, vulgarmente se lo conocería como un psicópata.En términos generales, teóricos, una persona con estas características puede llegar a matar; desde el momento que no establece un lazo empático, sino utilitarista con la persona vista como un objeto, pasa a ser una cosa y una cosa es su propiedad y las cosas uno las puede cuidar o destruir; si deja de tener utilidad no le sirve ó por algún motivo ya no le resulta de interés, la «cosa» se puede romper desde el punto de vista de una persona con fuertes rasgos psicopáticos; esto podría ser posible tranquilamente. Agrega que la empatía es el poder ponerse en el lugar del otro y poder asumir los efectos o las cuestiones sentimentales del otro y poder actuar en consonancia con ellos desde un punto de vista afectivo; en las personas con características psicopáticas muy marcadas, esta capacidad de empatía se ve muy disminuida y es justamente lo que les permite hacer manipulación, control, muchas veces con el uso de la violencia y utilitarismo en desmedro de los propios derechos y afectos de las personas; generalmente se las manipula con cosas que son del afecto del otro, que no crean resonancia afectiva en si mismo; generalmente estas personas establecen lazos afectivos sumamente superficiales y autoritaristas; no hay lazos sentimentales afectivos, suelen manipular al otro desde los afectos del otro, porque los afectos propios no son puestos en juego porque prácticamente no hay consonancia afectiva.Continúa diciendo que al realizar una autopsia psicológica, que fue la encomienda principal -además se le requirió evaluar cualquier otra técnica posible de aplicar-, lo que se intenta siempre es poder evaluar con grado de probabilidad lo mas alta posible que es lo que podría haber ocurrido o que mecanismo desde un punto de vista psicológico podría haber influenciado en los diferentes actores de una causa judicial que está en trámite; generalmente se pide este tipo de trabajos en causas frías, cuando ya ha pasado, en principio, mas de seis meses sin una producción de algún elemento significativo en la investigación; se pide este tipo de colaboración justamente como para poder abrir la posibilidad de otras vías de investigación, o precisar a un grado de certeza ó de probabilidad algún extremo de interés jurídico. En esta causa encuentra la sugerencia del entrecruzamiento con las redes por una cuestión netamente criminalística, que podría llegar a ubicar a los distintos actores, en distintos lugares y posteriormente dentro de las técnicas específicas es brindar desde el punto de aporte de la victimología, los quiebres que hay en los comportamientos victimario-víctima, que indicarían un cambio sumamente marcado en la tendencia que tienen con respecto a comportamientos anteriores. Esta ruptura no es esperable, desde un punto de vista victimológico, cuando se produce por ahí la ruptura en una de las personas, podría estar influenciada por algún hecho externo, pero es muy raro que se produzca en consonancia en dos personas en un ciclo de estas características víctima- victimario; que en el mismo momento se produzca un quiebre conductual y que sea totalmente diferente a los demás no es lo esperado; ese es el aporte que hace desde la victimología; y desde el aporte de la psicología del testimonio indicar que los elementos que C.menciona como nucleares no son posible de haber sido incorporados por terceros, máxime teniendo en cuenta que son a pocas horas los primeros de mención que hace; tanto no tenemos que hablar de que si estos elementos son creíble o no, sino que estos elementos son los que realmente el menor vio; esos fueron sus aportes a la causa. Esta es una causa fría porque el cuerpo de la persona que se estaba buscando no se encontró, obviamente es una causa fría, es una causa que le impresionó el nivel de detallismo conque se investigó, no ha visto causas en las que se llevaran adelante tantas investigaciones; en la que hay tanta diversidad de medios de prueba. En este caso le llamó la atención el gran esfuerzo que se hizo involucrando y siguiendo pistas por todos lados, llegando a excavaciones en distintos lugares, llegando a revisar campos alejados, ha habido un despliegue investigativo muy grande que en otras causas en Argentina no ha visto que se procediera con tanta fuerza y con tanto empeño; la causa ya estaba a nivel judicial por lo que no puede discriminar si ha sido la policía la que ha intentado investigar mas o si es por movilidad del propio juzgado ante la menor posibilidad de alguna cosa; lo que observó es que se indagó e investigó; lo que se refleja en el expediente es que se instrumentaron muchísimas medidas de prueba.Dice que hay una diferenciación a nivel técnico entre psicópata y sociópata, un psicópata se dirige específicamente a objetos puntuales y está direccionado a personas puntales, es un asesino serial; un sociópata atenta con la sociedad en general, es un asesino de masas, es un genocida, el cual no está orientado a personas de su interés; se puede decir que comparten características, pero el objetivo hacia el cual están orientados es distinto; ambos son totalmente punibles, salvo el caso de que la psicopatía sea extremadamente marcada, que ya lo torna imposible llevar adelante una vida en sociedad, esto a partir de la adolescencia se ve; en el caso, la punibilidad a nivel jurídico existe; la comprensión y dirección de los actos de acuerdo a lo que establece el art. 34 del C.P. existe. Analiza, como dijo en su pericia, la cuestión victimológica y relacional que se observa; desde un punto de vista victimológico, lo que se observa en una persona con poca capacidad de acción -está hablando de Andrea «Maru»-, con poca capacidad de resolución; una persona que era coaccionada y que se encontraba coartada y manipulada principalmente por los afectos de ella hacia su hijo, por este afecto era obligada a mantener distancia afectiva con el resto de las personas, en principio podría decirse que en algún período de su vida llevaba una doble vida, en la cual el ejercicio de la prostitución no era algo que era visible para terceros.Una de las características de estas personas que tienen rasgos psicopáticos tan marcados es que suelen ser muy manipuladores y hasta deslumbrantes para ciertas personas y es por eso que captan fácilmente a personas en este tipo de situación de riesgo y en este caso lo que podría decir es que tal como se acreditó en el expediente por proxenetismo, en el cual se condenara al imputado, se observa que a todas estas características se le agregaban hechos de violencia sumamente marcados; le impactó cuando mencionan que la ató a la camioneta y la llevó arrastrando, o que la obligaba a ejercer la prostitución incluso estando enyesada; estas características implican un rol víctima-victimario bastante claro desde el punto de vista victimológico. Relata que en algunas ocasiones se busca la desaparición de la persona justamente por algún motivo en especial; en otros por algún motivo x, se produce llamemoslé un «accidente», algo que no estaba dentro de lo planeado por el psicópata, lo cual produce un desenlace fatal. No puede decir que es lo que sucedió en este caso, porque lo desconoce. Se le pregunta si puede haber tenido influencia en el hecho la existencia ya probada del ejercicio de la prostitución y el hecho de que Andrea haya estado embarazada; responde que no sabe si por ahí era de interés del señor P. que Andrea ejerciera la prostitución estando embarazada, por una cuestión de perversión de algún posible cliente, o si esto podía llegar a limitar el ejercicio de la prostitución por parte de Andrea. Lo que si queda claro es que distintos testimonios indican que Andrea quería dejar la prostitución, que estaba contenta porque estaba embarazada y que justamente había dicho en cercanías de la fecha de desaparición que quería dejar la prostitución a P. y que todavía no le había contestado, no sabe si eso ha tenido algo que ver con algo que le haya sucedido después, lo desconoce.Relata, además, que en algunas ocasiones cuando hay ejercicio de la violencia extrema, no se puede acreditar que en este caso la haya habido, pero si hay suficientes testimonios que así dan cuenta, puede ser que como comunmente se dice «se le fue la mano» o tuvo un accionar que causara un golpe mayor, una lesión mayor de lo que uno podría llegar a pensar, o quería llegar a querer, eso podría llegar a ser lo que él dice un desenlace no querido, está dentro de las posibilidades cuando se ejerce violencia; que la violencia ejercida cause un mayor daño del querido, en este caso lo desconoce. Generalmente cuando una persona está en este tipo de situación, que se visualiza también cuando hay trata de personas y cuando hay reducción a la servidumbre, la capacidad de autonomía de la persona se va viendo cada vez mas disminuida, se va viendo disminuida la posibilidad de la autoestima y de tomar decisiones por si misma; si esto no ocurriera, la persona en términos generales, podría salir de la situación mucho mas fácilmente; generalmente requiere una ayuda externa para poder salir de este tipo de situación. En el caso de Andrea acudía a familiares ante los problemas, ese es un lugar de resguardo, de seguridad; acudía cuando se veía en esta situación de golpes, de extrema violencia ó de una situación lesiva para su persona, para su personalidad; volvía porque era coaccionada y manipulada justamente desde la parte afectiva con la utilización de C. «si no venís conmigo, yo no te dejo volver a ver al chico», el vínculo de Andrea con su hijo, para él era extremadamente profundo, está dicho en varias testimoniales, una de ellas dice que Andrea no hubiera dejado a su hijo sin ver, justamente por el afecto que tenía; es significativo que el tatuaje que tenía hecho justamente Andrea llevara el nombre de su hijo.Respecto al momento en que un menor en estas circunstancias decide aportar un relato de lo sucedido, dice que hay dos opciones; la primera es cuanto mas cercano es el momento y mas en un menor tan chiquito, menos posibilidades hay de que pueda significar que es lo que ocurrió; a un menor de 4 o 5 años de edad, la significación adulta de lo que sucedió es muy poca, entonces lo que relata lo hace como un suceso en el cual la carga afectiva, si bien impacta anímicamente no hay racionalización sobre ello, una vez que pasa esto y transcurre el tiempo y empieza a ver significaciones, el relato, poder tomarlo y poder recepcionarlo, va a ser cada vez mas dificultoso y allí puede haber lo que se llama mutismo selectivo, por lo cual el menor puede sentir que no puede hablar de esta situación, pueden producirse disociaciones afectivas en las cuales ciertas cosas no se pueden hablar; generalmente cuando son menores chiquitos, hasta los 6 años mas o menos, en general pueden hablar de esto; lo que se ve mucho en cámara gesell con menores víctimas de violencia sexual, en la cual pueden hablar razonablemente bien si la entrevista es adecuada, si se respetan los tiempos, si se maneja con mucho cuidado el como se lleva adelante esa entrevista; en este caso quizás lo mas conveniente hubiera sido tomar la declaración al menor lo mas rápido posible, cosa de que justamente no se produjera todo este tipo de cogniciones y de significaciones que se produjeron después, una vez que se establecen estas cogniciones hay que esperar y evaluar que momento es mas adecuado para que preste declaración. En este caso, si no se equivoca la Lic. Gatti, comienza a atender al menor con posterioridad a que la señora Ferreyra toma la guarda, esto fue en noviembre de 2004, si estamos hablando de un hecho que ocurrió en febrero de 2004, hubo siete meses en los cuales podría haberse visto si era posible tomarle esa declaración, si no se equivoca, cuando la Lic.Gatti empieza a tomar el caso, C. -no tiene precisión respecto a la edad-, pero tenía problemas escolares, por lo tanto supone que ya estaba en segundo ó tercer grado; estamos hablando del año 2007/2008, previo a eso no vio en el expediente que se hubiera tomado o intentado tomar declaración al menor; estamos hablando de un menor de 7 u 8 años de edad y ya están en juego las cogniciones que decía antes y en ese momento ya no queda otra que esperar a ver cuándo es oportuno que e l menor declare.

El Lic. Luis Alberto DISANTO, relató que fue convocado por el doctor Néstor Ralli, en relación a la desaparición de Andrea López, en el año 2.012 y el contacto con el doctor Ralli viene por dos vías: una por el Lic. Sergio Blanes Cáceres, colega de la Provincia de Río Negro, y por otro lado porque en esa época concurría a unas jornadas que venía haciendo la Policía de La Pampa con la Facultad de Ciencias de Derecho y Ciencias Económicas, que son las jornadas de análisis y comportamiento y delitos complejos. Para hacer este tipo de trabajo, generalmente se solicita copia completa de la causa y si hubiere todo el material fotográfico digitalizado. Entonces se le enviaron los diez cuerpos de la causa y la grabación del testimonio de C. P. en Cámara Gesell. Ese fue el material que tuvo para estudiar el caso. Respecto de la Cámara Gessell, primero aclaró que no tiene especificidad en la psicología forense tradicional, sino en la psicología forense en función de la investigación criminal, o sea que está un poco alejado de todo lo que son las pericias habituales, sino más para el curso de investigación criminal, pero hasta lo que sabe, la realización de la Cámara Gessell, técnicamente, en contenido y forma, fue correcta, ello de acuerdo a lo que pudo leer en la causa.Es muy difícil que en el tiempo no haya algún elemento que cambie un poco las cuestiones. Pero en el caso del testimonio de «C. «, sí se observa la línea diacrónica y sincrónica, o sea el paso del tiempo y de lo que ha pasado durante el tiempo, lo que pudo analizar y ver es lo siguiente: que el mismo testimonio con escasísimas variaciones, pero no del núcleo central, fue dado por el niño en diferentes circunstancias, de acuerdo a lo que está en la causa y por estímulos externos y espontáneos, o sea comentarios a familiares, un folleto en un hospital, viendo algo en la televisión que le evocaba la escena. Estamos hablando de un niño de alrededor de 4 años en ese momento, y luego de 12 años en el momento del testimonio. Ese tipo de escenas se podrían llamar traumáticas. Esta escena traumática es una escena que sobrepasa la capacidad de asimilación de una persona, cualquiera sea la edad que tenga. En el caso de un niño esa experiencia traumática luego es procesada y el tiempo la va resignificando. Aquí resignificando quiere decir, no que le agrega un nuevo valor, sino que le da un sentido que antes no le podía dar. Lo que leyó en la causa es compatible con este tipo de situaciones, dado que el niño tenía recuerdos fragmentarios, y luego pudo tener un recuerdo mas completo, cuando fue más grande y pudo ver con claridad lo que había percibido. O sea, el trauma fija los recuerdos más que cualquier otra cuestión, más allá que en un periodo de latencia evolutivo del niño puede estar reprimido, quiere decir sepultado bajo la represión de que es un recuerdo doloroso que evoca, pero en algún momento emerge y lo que puede decir es que por lo que ha leído en este caso, la incidencia de algún otro elemento ha sido mínima.El núcleo de verdad se ha conservado a lo largo de todo el tiempo. Lo que recuerda, no con exactitud en las fechas, pero sí que es muy compatible con los casos de desaparición. Al respecto dijo que los casos de desaparición, cuando no tienen novedades, es decir que sean fehacientes de esa desaparición y que pueda haber algún dato de que esa persona se encuentre desaparecida, se suele pensar desde las investigaciones criminales que se ha convertido en un homicidio, sobre todo en un promedio de tres años a cinco años, cuando no hay novedades, porque no hay nada que apoye que esa persona desaparecida está en algún lugar, entonces cree que la gente también cuando empieza a hablar y dar testimonios juega con la espectativa de que esa persona efectivamente esté en algún lugar y esté desaparecida. Esto es lo que recuerda de la causa, y que muchos de los testimonios se empezaron a hacer presentes cuando la espectativa de la aparición con vida empieza a escasear por el paso del tiempo y por la falta de indicadores de que eso podría suceder. Es lo que recuerda de la lógica de la causa, más allá de las fechas puntuales. En cuanto a la falta del cuerpo, manifiesta que por lo que sabe y supone que la gente que está en la función jurídica conoce mejor que él, hay jurisprudencia en nuestro país sobre casos que se han juzgado y resuelto sin el cuerpo del delito, y sin encontrar una escena del crimen de peso. Cuando dice escena del crimen de peso, puede ser el lugar del hecho o el lugar de hallazgo. En estos momentos recuerda que cuando el doctor Ralli lo convocó, le pidió al principio que haga un estudio que se llama Modelo de Autopsia Psicológica Integrado o Estudio Retrospectivo de la Víctima, cuando no se sabe si falleció o no.Ese estudio, por lo que la autora García Pérez dice en su texto clásico, tiene una dimensión temporal determinada, o sea, va desde los 6 meses al año y medio o 2 años como mucho. Aquí había pasado mucho tiempo y ese estudio no se podía aplicar. Entonces cuando le cuenta sobre las características del caso, le dijo que lo que podía hacerse desde su perspectiva era muy poquito, pero ese poquito lo iban hacer. Utilizaron básicamente para el análisis el momento de la desaparición, el lugar de la desaparición y las conductas que tenían las personas que estaban en ese momento y que convivían juntos que habían tenido en otras situaciones que en esa situación no habían tenido. Eso, a esa falta de cuerpo, a esa falta de escena del crimen, le empieza a dar una consistencia lógica y una hipótesis (subrayó lo de hipótesis) de que podría haber pasado determinada cuestión.

Se le exhibió el informe realizado oportunamente y que se encuentra glosado a fs. 2.198, el cual reconoció. De las conclusiones expuestas en el segundo párrafo, segunda oración que dice: «.siguiendo este argumento es posible que su padre en una conducta no planeada produjera una acción violenta y más intensa y grave que las anteriores.», explica que esto se refiere a un dato, sobre todo que está en el testimonio de «C. » a lo largo del tiempo que es lo que él ve, con los intentos de reanimación por parte de su padre a su madre. Los intentos de reanimación se pueden interpretar de una manera, con un margen de error pequeño, de que si alguien golpea a una persona y ve que el efecto de sus golpes son mayores de los esperados e intenta reanimarla, no fue su objetivo primario el asesinato. Es lo que plantea como una conclusión del relato consistente del niño a través del tiempo.La testigo María Alejandra GUZMÁN, manifestó que conocía de toda la vida a Andrea López, desde chiquitas, iban al mismo colegio, a distintos grados. Le recordó el señor Fiscal a la testigo que efectuó dos declaraciones, una ante la policía y la restante ante el Juez de Instrucción y la testigo dijo que la última vez que estuvieron juntas no lo recordó, pero trabajaban juntas en un boliche denominado «Playboy» de Pehuajó y ratificó las declaraciones glosadas a fs. 29/30 del 27 de febrero de 2.004, a fs. 96 del 3 de marzo de 2.004 y a fs. 1.458/1.460 del 6 de septiembre de 2.011. Agregó que nunca presenció situaciones de violencia entre P. y Andrea, jamás, solamente vio discusiones, y nunca la vio golpeada. P. había cargado los bolsos en la camioneta cuando fuimos a Pehuajó, no supo qué había en su interior. Para ir a Pehuajó la contactó P. y «Maru»; en el viaje iban P. , la dicente, Natalia Guzmán que es su hermana, y Andrea López, aclarando que eso fue así en el primer viaje. En el segundo viaje a Pehuajó, lo hicieron ella, su hermana Natalia Guzmán, Lula Di Caro, P. y su hijo. Cuando se refiere al «Ruso» en su declaración, se refiere a Morán, no sabe si eran socios ellos. Cuando Andrea le comentó que se quería ir, delante de él no mostraba nada, fue cuando bajaron en Pellegrini a orinar, ella temblaba de miedo, se quería ir no sabe a dónde pero a su vez le tenía miedo y por eso no se iba. No supo la relación que tenía Andrea con su hijo. Cuando aquélla dijo que se quería ir, no aclaró si lo quería hacer con su hijo o sola.

Esta testigo en sede de la Brigada de Investigaciones (fs. 29/30vta. -27.02.2004-), agregó que en una ocasión viajaron a Pehuajó a trabajar como alternadoras; que las llevó P.; en la camioneta iba «Maru», la dicente y su hermana; que ya en Pehuajó compartían un lugar ubicado en el acceso viejo de la ciudad, lindante a una estación de servicio; que le sorprendió que «Maru» también fuera a trabajar porque era la pareja de P. ; que no sabía que aquélla hacía vida nocturna; en este encuentro que tuvieron empezaron a recuperar la amistad y Andrea entre charlas le decia la vida que llevaba, de golpes y temor hacia P. ; que le refirió que P. llegó hasta arrastrarla con la camioneta; que era muy violento, pero ella lo quería mucho; que luego de este encuentro y ya en esta ciudad, ella visitaba a Andrea; que hace dos semanas atrás, la dicente junto con su hermana Natalia, por un problema particular que tuvieron con el otro socio del Cabaret de Pehuajó, apodado «Ruso», permanecieron la semana del 8 hasta el jueves 12; fecha en que unos días antes, cree que el 10, aparece P. con su hijo, diciendo que «Maru», llegaría el domingo venidero; le parece rara la situación, por lo que comienza a hablar con C. y le puede sacar que la mamá se había ido a la madrugada antes de venirse y que esa misma noche el papá le había pegado con un rebenque. Agrega que la última vez que vio a Andrea, esta le había dicho que apenas llegara a Santa Rosa, se escaparía; considera que «Maru» podría escaparse varios días sin su hijo por el temor que le tiene a P. ; que nunca la vio golpeada. A fs. 96/vta.(03.03.2004), María Alejandra Guzmán dijo que con relación al hecho que investiga esta policía (Brigada de Investigaciones UR-I), causa en la cual ya prestara oportunamente declaración testimonial, puede decir que desde el pasado 27 del corriente mes que declaró, no se ha enterado nada mas que ayude a esta investigación que lleven a dar con el paradero de «Maru»; que ha hablado con familiares y amigas, sin lograr información de importancia, no obstante ello y como ya dijera, oportunamente «Maru» se quería ir de la convivencia con P. y cree que ella está bien, pero no sabe porque no se comunica con alguien.

Finalmente esta testigo (María Alejandra Guzmán), ante el Juez Instructor a fs. 1458/1459 -06.09-2011-, dijo que en una primera oportunidad viajaron a Pehuajó: P. , Andrea, la dicente y su hermana Natalia; fueron en la camioneta roja de P. ; en la caja de la camioneta iban solamente los bolsos. En el segundo viaje a Pehuajó iba ella, su hermana Natalia, C. P. , P. , una chica que le dicen «Lula», cree de apellido Di Caro; que a partir de ese segundo viaje, no tuvo mas noticias de Andrea, cree que este viaje fue en febrero; que en esta segunda oportunidad estuvo tres o cuatro días en Pehuajó porque se peleó con el «Ruso» Morán -socio de P. – y se volvieron con su hermana en micro; que en este segundo viaje no se habló nada de Andrea, que cuando viajaron con ésta, les dijo que le tenía mucho miedo a P. , temblaba, decía que se quería ir; le preguntó a P. por Andrea y le respondió que se había quedado y que había ido a la peluquería; que el día antes Andrea la había llamado y le había contado que iba a ir a la peluquería y que no viajaba; que C. le contó que P.le había pegado a su mamá con un rebenque, después no dijo mas nada porque el padre lo llamó; que en esta segunda oportunidad P. cargó los bolsos en la caja de la camioneta; que no vio animales en la misma; que la caja era chica. Dice que luego que volvieron a esta ciudad no volvió a tener contacto con P. , persona a la que odia; que escuchó que a Andrea la habían tirado a un pozo de agua; que después de este episodio cambió su vida; que la primera vez que viajaron con P. a Pehuajó, luego de trabajar, éste encerró a Andrea y al otro día se levantó con temor.

Natalia Valeria GUZMÁN, manifestó que conocía a Andrea López desde la infancia, vivían en el mismo barrio, y también trabajó con ella una vez en Pehuajó. Viajaron ambas junto a su hermana Alejandra Guzmán, el hijo de Andrea y P. ; estuvieron pocos días en esa ciudad y volvieron todos juntos. El trato de P. con ellas era normal, y con Andrea, al menos delante de ellas, también. En este viaje, cuando volvían de Pehuajó, pararon en una estación de servicio ubicada en Pellegrini, donde bajaron para ir al baño, en este lugar Andrea les comentó que se quería ir del lado de P. , pero que no lo hacía debido al temor que le tenía. En el segundo viaje fue la dicente, su hermana, «Lula» Di Caro, el niño y P. . Andrea no viajó porque según P. se había querido quedar. Esa noche se encontraban en la habitación del boliche y el niño les dijo que el papá le había pegado con un rebenque a la mamá. Agregó que C. en ese momento era muy chiquito. Aclaró que a Pehuajó se trasladaban en una camioneta Fíat, color rojo, no recordó si llevaban perros, porque siempre viajaban adelante, sí puede decir que la camioneta tenía cúpula. Luego del primer viaje donde fue Andrea, no la volvió a ver, ni hablar con ella.Al tiempo se enteró por los medios que había desaparecido, pero nadie le hizo comentarios al respecto. Andrea siempre le contaba que era maltratada por P. , una vez dijo que la había arrastrado con la camioneta, esto lo relató estando presente P. y Morán; también que le pegaba siempre y le tenía mucho miedo. Reiteró que al regresar de Pehuajó pararon en la estación de servicio en Pellegrini, ingresaron al baño, y allí estaban la declarante y su hermana Alejandra junto a Andrea, quien les hizo el relato de que quería irse del lado de P. . Recordó que lloró con ellas, pero no si P. la fue a buscar al baño; luego subieron a la camioneta y partieron. Con relación a su hijo, no recordó si Andrea comentó de irse con el niño o sola. Indicó que para ir a trabajar a Pehuajó las contactaba P. . Nada sabe respecto de comentarios de Morán sobre la relación entre P. y Andrea. Agregó que en el viaje en que no asistió Andrea, pero que sí viajó C. , P. se encargó de cargar los bolsos en la caja de la camioneta, por lo cual no tiene conocimiento si había otras cosas porque enseguida se subieron adelante del vehículo. C. dijo que el día anterior su padre le había pegado a la mamá con un rebenque. María Luz DI CARO manifestó que no conocía a Andrea López; luego agregó que vivió cerca de su casa en el mismo barrio pero no tuvo vínculos con ella; que no viajó con ella a Pehuajó. Dijo también que viajó a Pehuajó cuando Andrea desapareció; la había visto un domingo y un lunes a la tarde. Aclaró que en realidad sí la conocía y la vio con P. ; a éste lo conocía; viajó con él a trabajar a un cabaret; la llevó él en una camionetita Fíat; iban además una tal Alejandra Guzmán y C. ; le preguntaron a P.por Andrea López y contestó que habían discutido y se había ido, nada más; luego la dicente habló con el menor C. , preguntándole por su mamá y le respondió que su papá le había pegado y su mamá tenía sangre. Nunca trabajó con Andrea López; no la observó golpeada ó lastimada. Explicó que la camioneta en la que viajaron a Pehuajó tenía caja y nadie pudo ver lo que había allí; llevaba perros; que ella no se acercó a mirar porque P. subió los bolsos; viajaron cinco personas en la parte de adelante de ese vehículo; nunca las dejó a ellas acercarse a la caja. Reiteró que cuando le preguntaron por Andrea, P. les dijo que habían discutido y ella se había ido a la madrugada; nunca habló con Andrea López sobre P. ; en esa ocasión estuvo dos días en Pehuajó; llegaron al cabaret a la noche, nadie sabía que ellas llegaban; P. hizo abrir el cabaret, las dejó y se fue; regresó al cabaret de madrugada y esa mañana las llevó a hacer la libreta sanitaria, junto a Morán; al pasar por un descampado los paró la policía, quienes andaban buscando una moto robada y no los revisan; vuelven al cabaret, ellas se acostaron y cuando se levantan P. había lavado la camioneta y tenía los perros sueltos; las chicas de Guzmán le pidieron el teléfono de la madre de Andrea para llamarla y él les dice que no se los iba a dar porque nunca le daban con el nene, o sea que no iba a dejar que Andrea hablara con su hijo. A la noche pasó lo mismo, ellas se van a acostar, cuando se levantan al día siguiente, P. no estaba, se había venido a La Pampa en colectivo, llevando una carabina que tenía guardada con llave en una habitación de mujeres.Explicó que la caja de la camioneta estaba cerrada, no se podían bajar los perros, esa noche no los bajó, lo hizo al día siguiente y hacía mucho calor; no pudo ver si había otra cosa en la caja porque P. bajó los bolsos. Agregó que las chicas de Guzmán tuvieron un problema con Morán y las llevaron a la Comisaría; que no tenían dinero; la policía les pagó los pasajes y regresaron a esta ciudad en colectivo. Luego de esto volvió a ver a P. , la llevaba a la escuela, al jardín del nene, a cambiarlo porque ya lo había anotado su mamá; él fue a la escuela a decir que la mamá del niño había desaparecido y una hermana lo iba a ayudar; que ella lo acompañaba, no sabía nada, nunca había estado con Andrea, no sabía la clase de vida que llevaba, no lo conocía a P. ; después «lo mismo», tuvo un montón de problemas «debido a lo mismo»; P. la mandaba a llamar, ella tiene un hijo con un boxeador que es conocido de P. y éste la mandaba a llamar, decía que él estaba preso porque ella había hablado; ella dijo la verdad de las cosas; le decía que ella lo había mandado en cana; que quería hablar con el padre de su hijo y con ella. Continuó diciendo que la caja de la camioneta es chiquita, iban cinco personas adelante, todas apretadas. No recordó cuántas veces declaró, pero siempre tuvo buenas intenciones y hasta viajó a Pehuajó con la Policía; mostró la ubicación del cabaret, entrada y salidas que tenía y trató de recordar los lugares por los que anduvieron.En las oportunidades que declaró -en la policía el 27/02.2004 y ante la justicia el 06.09.2011- dijo que siempre declaró lo mismo, que no mintió en nada; que las cosas se fueron dando después de declarar por primera vez; le fueron preguntando más cosas, le hicieron dibujar el cabaret; que ella siempre dijo todo. Con P. «estuvo una vez»; no conoce a la madre de Andrea; se metió en terribles problemas; era adolescente y P. se aprovechó de todo; conoce la casa de P. ; no vio bañera en el baño; no recordó si las puertas tenían llaves; no trabajó para P. . Fue a Pehuajó dos días con él por problemas personales, junto a dos amigas; nunca pensó que le iba a pasar esto; ella nunca había ido a un cabaret; es más, no tenía ropa, P. le prestó una pollera de Andrea. El trato de P. hacia ella era bueno y nunca intentó que trabajara para él.

Explicó que Morán es la persona encargada del cabaret de Pehuajó, que fue asesinada, no lo conocía de antes.

Susana Noemí GARCÍA, abuela de Andrea López, dijo que se enteró por su sobrina que le dijo a su nieto si había aparecido Andrea. La madre del «Sordo» Pintos le había dicho que Andrea hacía unos cinco días que había desaparecido. Cuando el marido la dejaba ir a casa era cuando la dicente veía a Andrea, cuando ellos venían de Pehuajó, los fines de semana o a mediados de semana. Cuando se enteró de eso llamó al vecino, la dicente se comunicaba con Andrea desde el teléfono del vecino Orozco, él le dijo que a Andrea hacía unos días que no la veía, pero que veía al nene y a V. . A la noche la deponente concurrió a la casa de V. pero no estaba, estaba en la casa de la madre.Volvió más tarde y se entrevistó con él quien le manifestó «¿cómo, vos no sabías que Andrea se había ido?», y «¿no sabés que Andrea se drogaba, que andaba en la droga?». La dicente le dijo «¿vos la mataste, no?» y él llorizqueando dijo que no, que ella era la madre de su hijo.

Él la golpeaba y maltrataba a Andrea, ella iba a la casa de la dicente golpeada hasta que se borraban las señas de los golpes, así la tenía s iempre. Personalmente nunca vio que la golpeara, pero que la nena iba golpeada por él, sí. Después V. la iba a buscar. La última paliza que le vio fue para el día de la madre del año 2.000, que le había pegado unos días antes. Después la llevó a trabajar, la ató a la camioneta y la arrastró varios metros, eso lo sabe porque la nena -Andrea- se lo contó cuando la vio toda pelada en su piel, y el nene también se lo contó porque iba en la camioneta de P. cuando ocurrió eso. Es la bisabuela de C. y tiene relación con él; un día estaban mirando televisión y vieron un entierro, C. le preguntó «¿abuelita, por qué papá no la puso a mamá en un cajón como esos señores?»; también le contó cuando el papá había tomado del cuello a la mamá, la levantó en el aire, después la bañó y la puso en la cama, el nene se acercó y la madre estaba morada y no se despertaba, le salía sangre por la boca. Actualmente vive con C. en la misma casa y la relación es muy buena, es un chico ejemplar, a la dicente y a la abuela las cuida un montón, cada tanto él habla y dice qué falta me hace mamá abuela, todos la tienen y yo no.También habla del padre y que cuando él sea grande en alguna oportunidad el papá va a tener que explicarle qué hizo con mamá. El niño le comentó dónde había dormido esa noche, le dijo que el padre había sacado el colchón grande a la cocina y que ahí había dormido junto con aquél. Andrea era una chica flaquita, pesaría no más de 50 kilos, no era muy alta tampoco, era menudita. Después del día en que fue a preguntarle a P. por Andrea, nunca tuvo más contacto con él. Aclaró que tomó conocimiento de lo que le contó C. cuando él era chiquito, tendría siete años. Eso no se lo contó a nadie porque en esas cosas andaba su hija haciendo trámites, se lo comentó a su hija. Recordó que convivió con el resto de la familia cuando también lo hicieron Andrea y P. , y ellos tenían buen trato, también la dicente iba a la casa de ellos. Ella nunca le dijo que quería separarse, solamente le dijo que estaba embarazada de dos meses y estaba contenta de que no iba a trabajar más en la calle. Andrea fue específicamente quien le comentó que P. la había amenazado de muerte, a la deponente le decía todo «yo hacía de hermana, de madre, de abuela, todo». Reiteró que cada vez que su nieta tenía problemas con P. iba a su casa y cuando lo hacía Andrea iba algunas veces con su nieto, otras no. Cuando V. la golpeaba y ella lograba escaparse para ir a su casa iba sin el niño. En los momentos inmediatos que tomaron conocimiento que Andrea había desaparecido, en su declaración inicial dijo que fue a la casa de P. a preguntar qué había pasado, y le preguntó a él por qué no había hecho la denuncia. En esa oportunidad V.no le contestó nada, ni fue a avisar a su casa ni nada.

El testigo Claudio Daniel LÓPEZ, hermano de Andrea López, ratificó su declaración efectuada en sede policial (fs. 61) y reconoció su firma en la misma. Agregó que veía a su hermana en la casa de su mamá, no iba a su domicilio; él no quería que ejerciera la prostitución, por eso estaban alejados. P. la obligaba; varias veces la observó golpeada; sabía que le pegaba; una vez habló con P. y le preguntó por qué le pegaba tanto; alguna vez la vio muy lastimada; el día 09 de febrero la vio en horas de la tarde, pasó por el trabajo del dicente y lo saludó con la mano, iba con P. y siguieron caminando; esa fue la última vez que la vio; nunca tuvo llamados telefónicos; conocía la relación que llevaba su hermana con P. ; fue el primero que supo que su hermana se prostituía; en algún momento compartía almuerzos y cenas con ella cuando iba a la casa de su mamá; no sabe si su hermana lo quería a P. ; sí le tenía mucho miedo, le tenía un miedo terrible; él la dominaba como quería, no tenía derecho a nada; ella hacía lo que él decía; se aislaba del resto de sus relaciones porque P. la hacía aislar; iba a la casa de su madre, cada quince días, cuando se refugiaba allí; P. la buscaba una semana después, insistía, la convencía y se la llevaba de vuelta; con C. está relacionado, no hablan sobre el tema de su hermana y C. nunca le contó nada. Agregó que P. era boxeador profesional; en el período que estaba con su hermana siguió boxeando.Relató que Andrea era muy chiquita, flaquita, medía alrededor de 1,60 y pesaría no más de 50 kg.; la vio el día 9 entre 18:00 ó 18:30 hs., tenía el pelo corto y con mechones; no como aparece en la foto de su búsqueda; tenía mechones largos, no recordó el color del pelo en ese momento.

En declaración efectuada en la Brigada de Investigaciones (fs. 61) Claudio Daniel López, refirió lo mismo que declaró en la Audiencia de Debate.

Marta Esther RAUCH, ratificó las declaraciones que prestó en sede policial en fechas 05 de febrero de 2007 y 12 de febrero de 2007, obrantes a fs. 566 y 575, las que le fueron leídas en alta voz por Secretaría. Agregó que conoce a P. y a la señora López la conocía desde hacía mucho tiempo, de antes que empezara a «trabajar», porque la «piba no trabajaba». Explicó que Mario Pintos se mató en un accidente de moto, era amigo de P. y de la ex-pareja de la dicente; conocía la relación entre P. y Andrea López; sabe que P. la golpeaba; cuando había problemas entre el matrimonio siempre comentaban que «una cachetada o dos se llevaba»; una vez la vio lastimada, Andrea llegó a la casa de Emilse Soledad Kleibel, dijo que P. le había pegado y quería llamar un taxi para ir a la casa de su madre; estaba ensangrentada; la última vez que la vio fue un día que le llevaron el nene para que se lo cuidara, porque ella tenía que ver a un cliente; la acompañaba P. ; siempre la llevaba. Explicó que Andrea decía que su madre le daba todo, pero ella lo quería tanto a P. y éste le pedía que trabajara, que lo comenzó a hacer; cuando dice «trabajar», se refiere a «trabajar en la calle». Andrea más de una vez le comentó que era maltratada y golpeada por P.; que estuvieron mucho tiempo trabajando juntas, aproximadamente 3 o 4 años; no vio personalmente episodios de violencia de P. contra Andrea; una vez estaba Andrea con la pierna enyesada, se había quebrado ó esguinzado por disparar de la policía en la Ruta 35, se tropezó en un palo que había en una alcantarilla y se lesionó; luego ella la ayudaba con las muletas y a subir a los camiones. Al lugar de trabajo la llevaba P. aún estando enyesada. Agregó que en una ocasión la dicente se fue a trabajar a un establecimiento de Bahía Blanca, la invitaron a Andrea y dijo que le preguntaría a P. y finalmente no fue; Andrea era muy buena madre. Recordó que en una ocasión cuando P. golpeaba a Andrea, el padre de los hijos de la exponente -su ex-pareja-, se la sacó porque tenía a C. en brazos; Andrea le dijo a ella que sin su hijo no se iba a ir, tenía una relación muy buena con el niño; sabía que Andrea se iba a la casa de la madre cuando P. la golpeaba; se quedaba un rato hasta que la «chinche» se le pasaba y luego volvía a su casa; una vez le dijo que se iba a ir de su casa porque no estaba acostumbrada a hacer ese tipo de «trabajo», pero no se iba a ir sin el nene, antes se «iría muerta», siempre decía lo mismo. Relata sobre unos mensajes de texto que recibió de una persona de nombre Andrea, que ella en un primer momento pensó que era Andrea López y días después supo que se trataba de una conocida que lleva el mismo nombre (esto lo puso en conocimiento de la Prevención a fs. 575).

A fs. 566 (05.02.2007), en la sede de la Brigada de Investigaciones la testigo Marta Ester RAUCH, declaró las mismas circunstancias apuntadas en la Audiencia de Debate Oral; agregó que un día llegó a su casa Mario Pintos -amigo de P.- y le dijo «vos no sos amiga de nadie, ni conoces a nadie»; que era evidente que P. le pegaba a Andrea, pero en ningún momento le manifestó que se iría de su casa, menos sin su hijo.

Marta Teresa ULRICH, cuñada de Andrea López -casada con el hermano mayor de Andrea López-, dijo que su relación con ella era normal; que conoce al hijo de Andrea. Recordó que en una ocasión, después que C. se duchara, ella lo ayudó a cambiarse; el niño le contó que su padre había agarrado del cuello a su mamá y le había pegado, que su mamá era blanquita pero que luego estaba morada y que eso no tenía que decírselo a nadie. Eso ocurrió en forma espontánea por parte del niño y fue en el año 2.008. En otro momento le comentó que a la mamá hay que buscarla en el campo, donde hay piches, sin darle más detalles y sin que se le preguntara nada. La dicente tiene una hija y C. le hizo un comentario, le dijo que el papá le había pegado a la mamá y la niña se lo contó a la dicente.Cuando la dicente vivió en la misma casa con ellos, la relación estaba bien, Andrea era muy sumisa pero no vio golpes, ella acataba cada cosa que V. decía, pero estaba todo bien; luego V. y Andrea se fueron; nunca vio situaciones de violencia entre ambos, solamente escuchó comentarios; en dos o tres oportunidades la vio golpeada en la cara, la boca y los ojos, la boca muy hinchada; sabe que cuando era golpeada, Andrea iba a la casa de su madre, lo sabe porque la dicente vivía allí, Julia la contenía, Andrea tenía que volver con V. por su hijo, él lo tenía; cree que eso pasó unas ocho veces y Andrea quedaba en la casa de Julia por unos tres días hasta que se curaba.La última vez que la vio a Andrea, fue a la tarde noche, muy contenta porque C. iba a empezar el Jardín; fue cerca de la fecha en que desapareció, no la vio más. No tenía diálogo con ella respecto a entrometerse en la vida de Andrea; ésta no le comentaba nada de la violencia de P. , no decía nada, una vez salió la dicente de la casa y estaba P. ahí; le dijo que dejara de golpear a Andrea, que se fuera hasta que se le pasara el enojo y él dijo que Andrea era muy celosa. Convivió con Julia hasta hace unos tres años en que le tocó la casa a la dicente; V. y Andrea también vivieron allí hasta que se fueron. En ese período el trato de P. para con Andrea era normal, pero ella era muy sumisa, no observó situaciones de vi olencia. Cuando Andrea llegaba a la casa de Julia pidiendo que la cuidaran, P. la espiaba desde la esquina para ver si podía hablar con ella, supone que para convencerla de que volviera con él, no sabe. Nunca vio que Andrea fuera a buscar refugio junto con su hijito a la casa de Julia.

Analía Alejandra GÓMEZ, indicó que P. es el padre de su hija y que están divorciados; en el año 2.008 se casó con P. , luego de dos meses de novios; convivieron por el lapso de 9 meses, se separó a causa de los malos tratos. Agregó que su matrimonio terminó por actos de violencia de parte de P. , habiéndolo denunciado en 14 oportunidades. La razón de la violencia utilizada sobre ella era siempre por el mismo tema. Relató que en el momento de conocer a P. no sabía que se le imputaba la desaparición de Andrea López, recién se enteró un mes después de iniciada la relación. Una vez en pareja conoció a C. , hijo de P., al principio no era buena la relación con el niño, estima era celoso de su papá, después se fue afianzando un poco más. Respecto de su madre, o sea Andrea López, el niño estando en el hospital advirtió que había un folleto de Andrea que comentaba los golpes y todo lo vivido, C. lo agarró e intentó decir algo en ese momento, pero P. se lo sacó y lo tiró; días después le dijo que su papá le había pegado a su mamá y ella no se movió más; dijo también que presenció actos de violencia de P. hacia su hijo C. ; en una oportunidad en que el niño tenía 8 años y se peleó con el hijo de la dicente, P. le pegó en el baño de su casa, lo metió debajo del agua fría, ella intentó separarlo, a partir de lo cual mejoró la relación con C. , con quien sigue en contacto actualmente vía facebook; hizo que se encontraran para el cumpleaños de Valentina, su hija; fue un encuentro de hermanos muy emotivo. En ese festejo se encontraron Brenda, C. , Valentina y el hijo de Brenda, esto ocurrió el 6 de octubre de 2.013.

Respecto a P. , indicó que hace 20 días estuvo en contacto con el nombrado, debido a que la hija de ambos estuvo internada durante 50 días en el Hospital local, por lo cual P. fue trasladado a visitar a la niña.

Carina Vanesa DOMÍNGUEZ, actualmente alojada en la U.13 de esta ciudad, declaró que respecto de la desaparición de Andrea López, puede decir que ese día se encontraba en la casa de Mario Pintos, tomando mate junto a su esposa Sarita.En la parte de adelante había una edificación y atrás un tipo monoambiente, lo que sería el quincho de la vivienda; que golpearon las manos y Pintos salió y apareció un chico nervioso, acompañado de un niño de 3 o 4 años; le requirió una pala y las llaves del Falcon azul; supo que se trataba de P. , ya que su amigo le anunció a Sarita que le alcanzara las llaves del Falcon porque se lo iba a prestar a P. . Fue así, que pudo escuchar que el niño contó que su papá le había pegado a su mamá; que su mamá se había caído para atrás y no se despertaba. Luego P. se retiró y al rato regresó pero sin el menor. Pudo advertir que como estaban construyendo había en el lugar una máquina mezcladora, un pozo donde supuestamente iban a construir una pileta y otro pozo para el baño de la casa grande. Entonces P. encendió la mezcladora; la dicente no pudo salir del lugar porque Pintos no la dejaba ir, aparte notó que su amigo y Sarita no estaban bien, era incómoda la situación. Cuando por fin pudo salir, apreció que la perra negra que estaba en el patio, se encontraba desesperada; el nene andaba en el pozo y le llamó la atención, entonces le preguntó a Pintos y este le dijo que nada pasaba. Luego Pintos y Sarita la llevaron en el Falcon a su domicilio. Después de vivida esta situación, la dicente, en ocasión de estar visitando a su ex pareja en la U-4, se encontró con Pintos quien había ido a visitar a P. , que había sido detenido por la desaparición de su mujer Andrea López, ante lo cual la dicente le manifestó su penar, diciéndole que ojalá encontraran pronto a la joven, a lo que Pintos le respondió «los muertos no hablan». Todo lo vivido le ha pesado mucho, por eso era su deseo contarlo.Agregó que a Mario Pintos y Sarita los conoció porque Mario fue amigo de su marido y a Sarita por ser la esposa de Mario. Compartían visitas y mates y cuando estuvo detenido su esposo, Mario muchas veces la ayudó con plata. En cuanto a la vivienda a la cual concurrió a visitar a Pintos, indicó que en la parte de atrás, había dos mamparas para poder salir al patio, ese lugar era el futuro quincho de la casa principal. El terreno era grande, al frente estaba la casa, atrás el quincho, a la derecha el pozo que era para el baño de la casa grande y bien al lado del quincho un pozo grande para la futura pileta, todo esto visto como si estuviese dentro del quincho; Mario Pintos vivía por detrás de la quinta del gobernador, no sabe el nombre de la calle, sí podría ubicarse para llegar. Recordó que pasaba por un parque y allí doblaba, pero no puede aportar mayores datos. A P. no lo vio ese día y supo que se trataba de P. , porque su amigo Mario le dijo a su esposa Sarita «P. quiere una pala y las llaves del Falcon». Explicó que ese día en la casa se encontraban la dicente, Sarita y Mario Pintos y llegó luego P. con un niño, lo notó nervioso, hacía gestos, saltaba, no recordó la vestimenta. Esto pudo observarlo porque la mampara que comunicaba al patio se hallaba abierta y fue en tal circunstancia que logró escuchar al niño cuando dijo «papá le pegó a mamá, mamá se cayó y no se despierta»; era la tardecita, ella se quería ir, porque vivía en el Barrio Río Atuel, pero Mario no la dejaba retirarse. Prendieron un reflector en el patio y sintió que pusieron en marcha la máquina mezcladora, estando en el lugar Mario y P. ; Mario entraba y salía del quincho, lo notaba incómodo; que P. se fue en el Falcon y más tarde regresó solo, sin el menor.Calcula que transcurrió cerca de media o una hora, ocasión en la que devolvió el vehículo y después Pintos y Sarita la trasladaron en el mismo a su domicilio. No supo que ocurrió con la pala, lo que sí puede decir que la cara de Mario y Sarita ya no eran las mismas. Después se enteró en la U-4, a través de quien era su marido en ese momento y que allí se encontraba detenido, también por los diarios, de lo sucedido a Andrea López. No tiene conocimiento que clase de actividad en común tenían P. y Pintos.

Recordó que Sarita era boxeadora y sabía que P. le había enseñado ó la entrenaba y hasta supo que le había regalado un par de guantes. Agregó que su amigo Mario le contó que P. la hacía prostituir a Andrea, y le dijo que a P. le iban a poder comprobar que la hacía prostituir a su mujer, pero no que la mató porque los muertos no hablan. Explicó que su declaración la realizó en la ciudad de Neuquén, en el año 2.013, porque ella se encontraba allí detenida desde hacía 3 años. La razón por la cual no contó esto antes, es porque vivía con alguien que la golpeaba y la hacía prostituir, no desea dar el nombre de su ex pareja, solo puede afirmar que vivió lo mismo que Andrea. Aclaró la testigo que lo relatado respecto del Falcon y la pala, sucedió antes de que P. fuera detenido, que a éste lo vio como una persona alta, morocha, delgada y que antes de este hecho no lo conocía y lo puede individualizar porque Pintos le dijo a Sarita «vino P. y quiere una pala y las llaves del Falcon». La primera vez que P.fue a pedir las llaves del auto y la pala concurrió con el niño y la segunda vez fue solo, devolvió el vehículo y fue en ese momento que escuchó el andar de la máquina mezcladora.

Al declarar esta testigo en sede instructoria (fs. 2073/2076 -12.04.2013-), dijo que estaba en la casa de Mario Pintos y Sarita y llegó P. ; escuchó que éste le pedía a Pintos una pala y el automotor Falcon (de color azul, con puertas negras); a P. se lo notaba nervioso, exaltado -hacía gestos con las manos-; que le dijo a Pintos «me parece que la maté a la flaca, la pasé de paliza»; el «Sordo» le dijo que hiciste, respondiéndole, nada, que siempre le pegaba pero que le parecía que se le «fue la mano»; el «Sordo» entró a la casa y el otro se quedó afuera; Sarita le preguntó que quería, respondiendo que quería que le prestara el auto; sabe que eran vecinos porque P. le había regalado a Sarita un par de guantes de boxeo; que le pasó las llaves del auto y P. se fue, llevando la pala; mas tarde regresó, prendió la máquina mezcladora, pero nadie salió de la casa; que a la izquierda del lugar donde se entra con el auto, Pintos estaba haciendo un pozo ciego con su papá. Dice que estuvo en la casa de Pintos alrededor de tres horas; que P. entre que se fue y regresó tardó media hora; que la perra que tenía Mario (Pintos) una rodwailler negra, se desesperaba y lloraba alrededor del pozo ciego que estaban haciendo a mano izquierda. Sigue diciendo que no conoció a Andrea López; que a Mario Pintos, lo conoció por su ex-concubino, con el que estuvo en pareja en La Pampa; que vivía atrás de la quinta del Gobernador, cree que pertenece a Villa Germinal; que Mario le tenía miedo a P. ; que éste también estaba nervioso; que P.no advirtió su presencia en la casa de Pintos; que a la salida de una visita a su concubino que estaba detenido en la U4, se encontró con Mario que había ido a visitar a P. , quien lo había mandado a llamar; aquél le contó que P. estaba detenido por la chica que había desaparecido; ella le dijo «pobre pibe y si la flaca se fue» y Mario le respondió «que los muertos no hablan»; que a P. le pueden comprobar que la hacía prostituir a su mujer, pero nunca de que la mató, porque el cuerpo no va a aparecer; ahí ella comenzó a pensar que la chica está ahí, en el pozo; que cuenta todo esto porque ella también fue obligada a prostituirse por el que era su pareja, de apellido Mertián.

Sara Elvira MONTENEGRO, manifestó que fue pareja de Mario Pintos desde 1.999 o 2.000 y estuvieron juntos por espacio de seis o siete años. En el año 2.004 vivían detrás de la casa del padre, sobre calle Chile, luego se mudaron a otra casa en calle Va ira. Que no conoce a Carina Vanesa Domínguez. Dice que una vez fue P. a su casa, en horas de la tarde y le pidió una pala para el jardín; no conoce a C. Mertián. Agregó que con el tiempo se enteró de la desaparición de Andrea López, pero que nada sabía de la relación entre P. y Andrea; puede decir que P. ayudaba en el gimnasio donde ella entrenaba, hacía guantes con la dicente a pedido de su padre, pero su trato era únicamente saludarlo porque Mario, su marido, era muy celoso; éste y P. se conocieron por Andrea y se hicieron amigos. En esa época había un quincho, y luego el padre de su marido empezó a levantar la casa de adelante, en el lugar había un pozo ciego y el proyecto de una pileta para lo cual estaba la excavación.Este domicilio se ubicaba en calle Juan Vaira, no recordó el número. En el año 2.010 tuvo un accidente y perdió parte de la memoria. En cuanto a la desaparición de Andrea se enteró por los diarios, lo ubica en el tiempo en que Pintos le prestó el Falcon a P. para llevar el hijo al jardín. En ese momento estaba todo construido, el pozo ciego no estaba hecho, ni tampoco la excavación para la pileta. Agrega que nadie le dijo Sarita, ni siquiera su madre. Además a su casa no iba nadie; Mario Pintos era muy celoso por su pasado, a su entender era precavido, pero no violento. Mario se dedicaba a la venta de autos y motos; al hijo de P. lo conoció cuando vivían en la casa de su suegro, sobre calle Chile, en otras ocasiones lo llevaba P. cuando se mudaron a la vivienda en calle Juan Vaira; en dos o tres oportunidades, concurrieron los tres juntos. El niño se dedicaba a jugar con Antonela y con Andrea no habló de nada en especial.

Angel Guillermo PINTOS, dijo que tenía amistad con Andrea y P. y es el padre de Mario Pintos. Conocía a Andrea y a P. , su relación se veía buena, nunca presenció actos de violencia; nunca vio a Andrea golpeada; sabe que P. era boxeador. Mario Pintos vivía en una casa en calle Juan Vaira que el dicente construyó con la ayuda de P. ; la misma poseía atrás un quincho con un baño y adelante estaba la casa con dos habitaciones, cocina comedor, baño y pasillo. Luego se hizo una pileta y el pozo ciego ubicado del lado izquierdo de la entrada, debajo de una planta; que tenía un perro negro rodwailler.Agrega que su hijo falleció en un choque con la moto, no se investigó penalmente el accidente; que conocía a Sara Montenegro porque fue concubina de su hijo Mario, la misma no tenía apodos; no conoce a Carina Domínguez; aclaró que al pozo ciego lo hizo el declarante; que conocía la casa que compartían P. y Andrea, poseía una habitación, pasillo, baño y cocina, estaba ubicada en Villa Germinal, construida al lado de la casa de la madre de P. . El baño se estaba construyendo cuando conoció la casa, no tenía bañera; iba seguido a esa casa, porque con P. salían a cazar con los perros galgos, ello ocurría una vez por semana; la mayoría de las veces que iba estaba Andrea; la amistad con P. es de 15 años o más; la concurrencia a la casa fue durante un año, iba a buscarlo para salir con los perros a cazar. Compartió comidas con la pareja y por eso conocía el interior de la casa. Nunca los escuchó discutir ni tuvo conocimiento de esa situación.

Silvia Laura SALVATIERRA, ex-cuñada de V. P. , dijo que para esa época la dicente estaba casada, se veían con Andrea y P. en forma seguida. De afuera se observaba entre ellos una buena relación, ya que delante de ellos siempre se llevaron bien. Indicó que vio golpeada a Andrea en más de una oportunidad, siendo el 8 o 9 de febrero de 2.004, cuando la vio por última vez en su casa. Ese día Andrea estaba muy golpeada, lastimada en la cara, el cuerpo no se lo vio. Ellas hablaban pero nunca Andrea le manifestó si le gustaba o no lo que hacía, como tampoco si P. la obligaba. De todas maneras la dicente le aconsejó que dejara la actividad y se fuera con la madre, que pensara en su hijo y que si él la obligaba a trabajar que lo denunciara porque ello estaba penado por la ley; consideró que con C. era una buena madre.Luego de esa fecha, en el mes de febrero, no tuvo más noticias de ella. Tenía conocimiento de que cada vez que P. le pegaba o discutían, Andrea se iba a la casa de su madre o de la abuela. Tiempo después se enteró de su desaparición. Ya para esa época no se frecuentaban tanto. Natalia P. es hermana de V. y sabe que C. algo le contó.

Agregó que sabía que C. le había contado a Natalia P. , que el padre le había pegado a la madre, la bañó y acostó, que el niño también por orden de su padre se acostó y al otro día cuando se levantó P. le dijo que Andrea se había ido. Esto se enteró por un hermano menor de P. , pero nunca habló con Natalia sobre el tema. La compareciente ratificó la declaración testimonial obrante a fs. 1704/1705, prestada el día 12 de marzo de 2.005 y que le fuera leída en alta voz por Secretaría; quedando incorporada. Agregó que no tiene contacto con su ex-pareja, hermano de V. P. y hace años que no lo ve, ni tiene contacto con V. . La testigo Salvatierra ante el Juez Instructor dijo que estuvo once años en pareja con Héctor Gabriel P. y hace cinco años que se separó; cuando desapareció Andrea estaba en pareja con Héctor; que V. adelante de ellos nunca la golpeó pero era obvio que le pegaba porque casi siempre la veían golpeada; con Andrea hablaba, le decía que lo denunciara o que lo dejara, pero nunca hizo caso. Cuando desapareció Andrea, V.también se fue; él se fue a Pehuajó una semana o quince días; en la casa de su suegra comentaban que «Maru» se había ido, nunca le dio importancia porque cuando él la golpeaba se iba a lo de la madre y después volvía, no le llamó la atención que ella se fuera porque cuando le pegaba se iba unos días y luego volvía; cuando pasaron los días y no volvía pensó que se había decidido y lo había dejado, no le llamó la atención que dejara al nene porque cuando se iba lo dejaba; en la familia de P. comenzaron a comentar lo que C. contaba «que el padre le había pegado a la madre, que la había tirado al piso; que el padre le decía a la madre «Maru, Maru» y no se levantaba y después la había acostado en la cama; que con su ex-marido no se metieron en lo que pasó; tenían contacto con «Maru» y V. porque ellos iban a su casa, con la otra parte de la familia se veían de vez en cuando; que cuando hablaba con Andrea le decía que si no quería trabajar que lo denunciara, que nadie la podía obligar a hacer algo que no quería; que no tuviera miedo por C. porque ella era la madre; que hablaba con ella cuando podía porque siempre estaba V. o su ex-marido; que la última vez que la vio, estaba muy golpeada, vomitaba sangre, estaba hinchada y tenía un hematoma en el ojo, se agarraba la panza, le había quebrado una costilla porque no podía ni toser, sabía que quería tener otro hijo, pero no que estaba embarazada.

Al testigo Dardo Jorge HERNÁNDEZ, quien declaró en mayo de 2009 ante el Juez de Instrucción-, en la Audiencia dijo que jamás compartió un asado con este señor (P. ) a quien jamás conoció; que nunca vió a la chica desaparecida.Ante esta circunstancia, se dio lectura en alta voz por Secretaría de la declaración glosada a fs. 1.034, la que le fue exhibida; el compareciente manifestó que en esa época estaba cumpliendo una condena desde el año 2.008 y se encontraba detenido.

Con fecha 14.05.2009 (fs. 1034), este testigo prestó declaración testimonial y dijo que habia estado en un asado con V. P. ; que este estaba embriagado, lloraba, estaba mal; el dicente le habló del campo «Atahualpa» para ir a cazar; lo sacó para un costado y le preguntó si habia estado preso por homicidio o por proxeneta, me respondió que tenía un hijo; le volvió a preguntar porque no iba mas al campo, empezó a llorar y le dijo que la chica estaba en el campo; que la había llevado en el coche; si el declarante va hasta el campo, puede decir donde le dijo P. que la enterró; explica que para llegar al campo se va por la Ruta 35, al llegar al cruce de la ruta que va a Riglos, de ahí está el cruce de la vírgen y a unos 28 o 30 km. esta el campo; que el pozo está tapado con chapas; que sabía que P. había ido a cazar muchas veces de furtivo; en ese tiempo alquilaban el campo unos italianos; que P. en la conversación le dijo que había tirado a la chica Andrea López en el salitral del campo «Atahualpa».

Al testigo Alberto Ramón BRAVO, se le dio lectura en alta voz por Secretaría de la declaración que prestara ante la Brigada de Investigaciones el 27 de febrero de 2.004, glosada a fs. 50/51, al respecto dijo que no concuerda en relación a que dijera en su momento, que la joven se había ido con un camionero, entiende que habrá querido decir que se podría haber ido con un camionero. Agregó que manejaba el destino de boxeador de P. y si bien tenía malas referencias de su carácter, siempre se comportó muy bien. Cuando P.lo llamó, él le preguntó qué pasaba con su esposa y llorando le contestó que se había ido, señalado para la esquina, diciéndole «se la llevó el tipo de la esquina».

Aclaró el testigo que su función era organizar festivales boxísticos y P. fue uno de los últimos en ingresar, con el exponente fue disciplinado, correcto y respetuoso y tenía grandes expectativas. Había programado una pelea en Italia y otra en Australia y P. le dijo que no iba a ir porque la justicia lo buscaba por la desaparición de Andrea y que iba a enfrentar la situación. Al nombrado lo conocía desde hacía un año y medio antes de lo sucedido. En cuanto a la relación entre P. y Andrea, según comentarios del gimnasio, sabía que era tumultuosa; a ella la veía como una chica sumisa y solo concurría a su casa para notificarlo de alguna novedad de la profesión. Recordó que ha viajado en alguna oportunidad con la pareja y siempre los observó bien. Por ello no puede decir con certeza que tipo de relación tenían; sí afirmó que nunca la vio golpeada a Andrea y sólo la veía en algunas ocasiones en los eventos donde se reunían los familiares de los boxeadores, o bien en la ca sa particular para notificarlo de algún proyecto; él tenía para la prensa el apodo de «Lince» y en el lapso que estuvo con V. , fue proyectado por la Federación de Box para el nivel internacional, por ello fue convocado para ir a Buenos Aires donde le designaron un entrenador. Calcula que esto fue antes de que se quebrara la mano boxeando.

Indicó que unicamente estaba vinculado a la actividad boxística de P. , pero tenía relación con las esposas de los boxeadores por la misma actividad; en alguna oportunidad viajaron a Mar del Plata a un festival, todo en el ámbito de la actividad boxística.Andrea era calladita, sumisa, con apariencia tímida, no se metía en las conversaciones más allá de que eran temas afin al deporte. Con P. tenía mucho diálogo, mas no era su manager sino que su promotor; aquél llegó a pesar 63,5 kgs. hasta 67 kgs. Era un boxeador preciso, estilista, con gran futuro; no era noqueador, sabía dónde pegaba, por eso era preciso y se divertía arriba del ring. En el ambiente se lo comparaba con otros boxeadores que tenían precisión quirúrgica; no sabe por qué lo apodaban «Lince».

A fs. 50/51 (27.02.2004), el testigo Alberto Ramón Bravo, dijo ser patrocinador del boxeador V. P. , concubino de la chica desaparecida «Maru»; que en la noche del día anterior P. le dijo que estaba preocupado porque su mujer se había ido nuevamente de la casa; el dicente le respondió «mirá la mina se fue con un camionero, ya va a volver», dijo esto para dejarlo tranquilo. En el día de la fecha, cuando se encontraba a solas con P. le preguntó si tenía algo que decirle de su mujer -por «Maru»- y P. le contestó que no tenía nada que decirle. Cree que la relación entre P. y Maru era tumultuosa, mala; por la junta, pero solo acá en Santa Rosa, porque afuera eran unas personas ejemplares.

C. Alberto CHICO, personal policial, dijo que fue designado para la investigación de la desaparición de Andrea López desde la Brigada de Investigaciones, a raíz de una presentación de Julia Ferreyra por la desaparición de su hija Andrea. A raíz de los dichos de la madre de la joven y de los primeros testimonios de unas hermanas de apellido Guzmán, trazaron varias líneas de investigación:la búsqueda de la persona en sí y ante los indicios de violencia en la pareja, estimaron un hecho desgraciado, a lo que se sumaron los comentarios que hizo el hijo de la pareja, de cuatro años, a su abuela materna; datos que aportaron inmediatamente a la justicia, debido a que había que disponer de un allanamiento en el domicilio que compartían Andrea López y su pareja V. P. . Para esto, habían transcurrido unos 20 días de la desaparición. P. nada dijo respecto de la desaparición de su esposa, hasta que fue citado y en la declaración manifestó que su pareja se había ido de la casa, sin dar una explicación lógica de la ausencia de Andrea López. A su entender, todo hacía ver que algo grave había ocurrido; junto con sus colaboradores, con los datos recabados que hablaban de una situación de violencia permanente y teniendo en consideración que el día previo de la desaparición de la joven, tres mujeres, dos de apellido Guzmán y otra Di Caro junto con Andrea, se habían estado preparando para ir a trabajar a un cabaret ubicado en la ciudad de Pehuajó, viaje organizado por P. , al que finalmente Andrea no concurrió, lo cual llamó la atención de estas mujeres quienes le preguntaron a P. por la misma y éste no dio respuesta lógica. Estas personas dijeron que P. era violento con Andrea y teniendo en cuenta que su profesión era la de boxeador, entendieron que podría haber existido un golpe violento que desencadenara una desgraciada situación. Además la madre de P. relató que su hijo volvió ese día a las 05:00 de la mañana y que venía de la zona rural, por lo que presumieron que algo había ocurrido. En ese momento P. tenía una Fiat Multicarga color gris con cúpula roja. P.vivía por la zona de Villa Germinal, con orientación hacia la localidad de Winifreda y por ese lugar se estaba moviendo en horario de la madrugada, como si viniera de la ruta que une Santa Rosa con Winifreda, por una calle lateral y la madre al verlo arribar le preguntó de dónde venía a lo que le contestó que de comprar cigarrillos en una estación de servicio; ante ello se efectuó una investigación en todas las estaciones de servicio, ubicadas en la zona, pero en ninguna lo reconocieron en cuanto a su concurrencia la noche en cuestión. Explicó que todo fue a partir de que se inicia el expediente, en el día que se realizó la presentación por la desaparición de Andrea López, trazándose a partir de ese momento, varias líneas de investigación: una línea era que había ocurrido un hecho violento, entonces se citaron a todas las personas que mencionó, para saber día y hora de los movimientos y fueron pidiendo al Juez la orden de allanamiento. La hipótesis que manejaban era la desaparición por una cuestión voluntaria, como lo planteaba P. y la otra y más fuerte por la ocurrencia de un hecho violento como lo planteaban los familiares y las hermanas Guzmán que dijeron que algo grave había ocurrido. Ante los dichos del hijo de Andrea López a su abuela materna, es que solicitaron al Juez se efectuara una Cámara Gesell para ampliar la investigación. Agregó que uno de los indicios que le hizo pensar que algo raro había ocurrido, era que Andrea había dejado a su hijo, teniendo en cuenta que en otra oportunidad se había retirado del hogar conyugal, volviendo justamente por el niño.Agregó que en zona norte, en viviendas y campos, se realizaron varias diligencias entre ellas excavaciones; una a raíz de lo manifestado por Héctor Aníbal Amaya, de un suceso observado detrás del plan 5000 – no en zona norte-, tratándose de un pequeño pozo iniciado sin terminar, donde había quedado el mango de una pala quebrado, pero allí no se encontraron mayores elementos; se hizo un allanamiento, a raíz del cual fueron denunciados por Pintos, amigo personal del imputado, por intimidar al entorno del señor P. . No se pudo determinar pericialmente que el mango perteneciera a la pala encontrada. Por lo dichos de que habían viajado a Pehuajó, se empezó a trabajar para saber si Andrea se encontraba o no en esa ciudad; hasta en un terreno baldío realizaron diligencias, debido a la declaración de Di Caro, que comentó que había visto a P. en actitud sospechosa la noche que estuvieron en Pehuajó.

—– Recordó que el primer allanamiento que se hizo en la casa de P. , se llevó a cabo pensando en un hecho violento y la División Criminalística secuestró algunos elementos tales como un rebenque, un cuchillo, sogas, ropas, todas las cuales fueron analizados; se buscaban restos de sangre, pelos, dientes, para saber qué había acontecido esa noche; el lugar allanado era pequeño, contaba con dos habitaciones y un baño, toda una construcción precaria y había pasado mucho tiempo desde la desaparición de Andrea hasta esa primera vez, por lo que a su entender todo había sido acomodado. Agregó que la señora Ferreyra tenía contacto con el niño, hijo de Andrea y les iba informando respecto a lo que el menor relataba; así en una ocasión le dijo que el niño había dibujado un angelito con alas refiriéndose a la madre, por lo cual lo llevó a una psicóloga, era claro que estaba indicando que a su madre algo grave le había sucedido.Especificó que Julia Ferreyra, las dos hermanas Guzmán y la joven Di Caro hablaron con C. , hijo de P. y Andrea. Teniendo en cuenta la actividad de P. , entendieron que estaban frente a una persona violenta, psicopática, que nunca dio un dato certero para buscar a Andrea; cuando secuestraron su camioneta en Pehuajó y fue trasladada a esta ciudad para efectuarle los peritajes de rigor, cuando P. fue trasladado a la Brigada, pensó que se iba a «quebrar» por su aspecto y forma de hablar, pero cuando pudo observar la caja de su vehículo totalmente limpia, su aspecto cambio, se puso altanero, soberbio, y les manifiestó «no la van a encontrar». Comenzaron con la búsqueda de Andrea por las inmediaciones, mediante rastrillajes en terrenos baldíos, pozos ciegos; en la zona rural, en moto, a caballo, caminando con perros, en vehículos, encaminados según los datos que la gente les iba aportando, dado que P. era cazador y había sido visto en muchos lugares. En esos días habían desaparecido dos chicas más, una apareció muerta al lado de la ruta y la otra viva en Pehuajó; indica que fue imposible encontrar a Andrea López; se investigaron todos los datos que fueron apareciendo, así fueron tirando varias líneas en Tucumán, Mendoza, Neuquén, localidades de la Provincia de Buenos Aires, la quinta de Mario Pintos, el cementerio de Pehuajó; todo se investigó. En cuanto a los resultados, la Justicia tenía un testigo: esa noche estaban P. , el niño y la desaparecida. Es la prueba fundamental lo que el niño relató, que brindó a medida que creció, todo se secuestró según los elementos aportados, como fueron la soga y el rebenque; el cuerpo nunca fue encontrado. Agregó que participó en la inspección ocular en la casa de P. , el baño no tenía bañera. Desde la presentación de la desaparición de Andrea comenzaron a investigar a través de la Brigada y el Juzgado, sacó copia de las actuaciones y empezó una causa por facilitamiento de la prostitución.Recordó que en el acta de allanamiento que realizó la Brigada al día siguiente de denunciada la desaparición de Andrea, en la casa de P. había ropa de mujer, lo que le hizo pensar que si Andrea se hubiera ido en forma voluntario se hubiera llevado todo, por lo cual empezaron a pensar que algo más grave había sucedido. Por eso fueron directamente a la justicia a pedir órdenes de allanamiento, porque estimaba que algo más habia ocurrido por los dichos de las personas que se habían presentado Desde el primer momento su hipótesis consistió en que había ocurrido una situación violenta y que luego, entre las 00,00 horas y las 05,00 de la mañana, Andrea desaparece, teniendo en cuenta que el día anterior había ido a la peluq uería, se había comprado ropa porque iban al otro día a viajar y trabajar en Pehuajó, pero nunca concurrió al viaje, desapareció sin ningún dato; a su entender, todo lo relatado avala la tesis de que Andrea no está viva. Indicó que a raíz de la desaparición de Andrea López, el gobierno de la Provincia puso a disposición de los habitantes un 0800, el cual era manejado por personas civiles del gobierno en conjunto con la Justicia. Dijo que cada llamado le era informado para que se investiguen los dichos y datos expuestos. Recordó además que a raíz del allanamiento efectuado en la casa de P. , advirtió que el baño no poseía bañera, pero no tiene presente si hubo o no en el lugar alguna, debido al tiempo transcurrido entre la denuncia de la desaparición y el acto procesal; además una soga y un cuchillo se secuestraron en el exterior de la casa, en un carro con basura. No recordó de dónde se incautó el rebenque.Yesica María Belén PEREZ FASSI, personal policial, manifestó que intervino a partir del momento en que la mamá de Andrea López denunció su desaparición en la Brigada de Investigaciones, lugar donde cumplía funciones en ese momento. Tomó intervención el Juzgado de Instrucción en turno, se efectuaron diligencias de allanamiento en la casa de P. , que fue una de las primeras diligencias que se efectuó. Lo primero que se tomó conocimiento fue que estaba desaparecida e inicialmente se buscó en la casa de ella para ver si había algún indicio de su desaparición. Recordó que se secuestraron algunos elementos como un cuchillo, un rebenque, pelos, se está hablando del primer día, fue en la casa en que vivían los dos, P. y Andrea López, los elementos cree que se los llevó la División Criminalística para efectuar pericias, no sabe su resultado porque se los enviaban directamente al Juzgado. Respecto a si había ya algún indicio, respondió que no, solamente fue porque se pensó que los elementos eran útiles para la investigación, no recordó otros, hace muchos años. La investigación llegó hasta hace unos años atrás, hasta el 2.012 ó 2.013. Su tarea eran realizar las diligencias que el Juzgado disponía, no tomábamos conocimiento del resultado de las pericias. Otras diligencias que recordó fue que se hicieron muchas excavaciones en distintos lugares, cada vez que había un dato, comentario, indicio que pudiera aportar algún detalle, el Juzgado disponía la diligencia y actuábamos de inmediato, estábamos abiertos a todo dato que llegara a la Brigada y que se hacía conocer inmediatamente al Juzgado, que era el Juzgado N° 6, pasaron varios jueces.Excavaciones se hicieron en esta ciudad en varios lugares, incluso afuera, en Pehuajó también, en la zona de la Ruta 5, en Las Heras por información de un detenido, en Córdoba por un llamado telefónico que recibió la madre de Andrea, las excavaciones eran por lugares que daban indicios por algún motivo de un sector, el viaje a Las Heras fue por un comentario de un detenido que dijo haberla visto a Andrea en un cabaret y en Córdoba donde supuestamente también la habían visto. Todas las diligencias se hicieron, las personas que trabajaban en los cabarets, no coincidían con la identidad de Andrea y el resultado de las excavaciones fue negativo. En otra diligencia localizaron un locutorio pero no pudieron ubicar a la persona que hizo el llamado, no recuerda la fecha o año. En la parte investigativa al principio trabajó con el Jefe de la Dependencia el Comisario Chico; después estuvo comisionada en la causa. Recordó que en un allanamiento se ubicó a una camioneta en que se movilizaba P. , fue en Pehuajó, una camioneta Ford chica estilo Saveiro, la parte de atrás era cerrada totalmente, fue secuestrada y se trasladó hasta acá donde se hicieron unas pericias, eso fue a los pocos días de tomar conocimiento de la desaparición de Andrea López.

Participó también en el secuestro de un Ford Falcon y una pala, cree que fue por un llamado que en la calle Utracán detrás del Barrio Plan 5000 habían visto un auto así, similar al que tenía un señor de apellido Pintos, amigo de P.y se secuestró una pala y un auto Ford Falcon, no recordó las características de la pala; finalmente no supo si tenía alguna relevancia en el hecho, no recordó si se secuestraron elementos para hacer un ADN, se hicieron varios allanamientos en la casa de Pintos, se hizo una intervención con el geo-radar debido a que un llamado decía que podía estar el cuerpo de Andrea en esa casa y posteriormente una excavación, todo con resultado negativo. En el cabaret de Morán no participó en el allanamiento. El viaje a las Heras se hizo porque un detenido había dicho que la había visto trabajando en un cabaret y no sabe si otro más, pero fue finalmente descartado. No tuvo participación en una declaración testimonial más reciente sobre una persona que había estado en la casa de Pintos, estuvo en la diligencia que se hizo con relación a la declaración, que manifestó que el cuerpo de Andrea estaba en el pozo ciego en la casa de Pintos, por lo que se hizo una nueva excavación.

La testigo Juana Esther RÍOS, testigo nueva presentada por el señor Defensor, relató que cuando empezó el juicio, al verlo por los diarios, llamó por telefóno varias veces al estudio del Dr. Gómez hasta que se pudo comunicar, es así que hará aproximadamente dos semanas se entrevistaron. Respecto del hecho dijo que cuando recién desapareció la chica y salieron las fotos en los diarios y la televisión, fue en ocasión en que su hermana que vivía en la ciudad de Mendoza, decidió venir a esta capital a visitarla, debido a que la dicente había sufrido un accidente doméstico el día 7 de febrero de 2.004. Ello aconteció en marzo o abril de ese año.Para llegar a Santa Rosa, su hermana tomó un colectivo en Villa Atuel, aproximadamente a horas 23:00, se bajó a fumar en General Alvear y allí subió una persona, pero no en la terminal, sino que ya saliendo de la ciudad, en la ruta. Cuando su hermana llegó a su casa, ubicada en el Barrio Aeropuerto, siendo alrededor de las 06:30 horas, preparó el mate y encendió el televisor y en ese momento en Canal 3 pasaban la fotografía de Andrea López que se encontraba desaparecida, es cuando su hermana le comenta que esa joven había venido viajando junto a ella en el colectivo, que había subido en la ruta, saliendo de General Alvear. A esta chica la había dejado en el lugar donde ascendió al micro, un Peugeot el cual siguió al colectivo hasta la estación de servicio donde lo superó en la marcha. Cuando llegaron a la caminera de San Luis, en Nueva Galia, alrededor de las hora 02:00 ó 02:30, esta joven se paró del asiento y luego se bajó en la caminera y no volvió a subir al micro. Recordó que su hermana le relató que esta joven tenía el cabello corto. Cuando su hermana le contó todo lo ya mencionado, le dijo que ella por no ser de esta ciudad no podía declarar. Entonces la dicente llamó a un 0800, que estaba debajo de la foto de Andrea; lo hizo en cuatro oportunidades y nunca le tomaron la declaración, le ponían pretextos para hacerlo. Su hermana, ni bien vio la foto en la pantalla de Canal 3, le dijo que se trataba de la chica que había viajado a su lado. Agregó que su hermana dibuja y pinta muy bien los rostros, por eso estima que estaba tan segura de que se trataba de Andrea, dijo que tenía el pelo más corto y hasta la misma campera que llevaba puesta en la foto.Le llamó la atención la forma en que subió al colectivo, luego el Peugeot que persiguió el micro hasta que salió de la zona urbana de General Alvear y cómo se bajó en la caminera de San Luis. Además de llamar al 0800, lo que sabía lo comentó a unos amigos, entre los que había abogados y policías, pero todos le dijeron que no se metiera. Su hermana está completamente segura de que se trataba de Andrea López, que se bajó en la caminera en Nueva Galia, San Luis, en horas de la madrugada, aunque no contó nada de lo vivido, por tratarse de una mujer muy humilde, que no vive en esta ciudad y nunca siguió el caso y cuando le dijo que se había iniciado el juicio, fue cuando hablaron nuevamente del tema. En la actualidad vive en la Provincia de Río Negro. Reiteró que intentó hablar con otras personas de la historia que su hermana le había contado, entre ellos abogados y todos le dijeron que no debía meterse. Indicó que su hermana se llama Olga Raquel Ríos, de 55 años de edad y no tendría inconvenientes en venir a declarar ante este Tribunal. Recordó que le dijo que la chica que viajó esa noche a su lado, la única diferencia que encontró con la fotografía que observó de Andrea López, fue que tenía el cabello más corto. No llevaba valija, subió en la ruta y bajó en la caminera a las 02:30 horas aproximadamente. Según su hermana la joven se encontraba nerviosa, miraba para todos lados, se refregaba las manos y se tranquilizó cuando el colectivo salió de General Alvear y el automóvil que la había conducido hasta allí dejó de perseguirla. Reiteró que trató de comunicarse al 0800 en unas cuatro oportunidades, habló con gente conocida, entre los que habían policías y abogados, para pedirles una opinión, porque supuestamente conocían el tema, todo lo cual ocurrió en el año 2.004.Además sus intentos por informar un hecho tan trascendental fue mediante el 0800 y hablar con conocidos, pero no se dirigió a la policía ni a Juzgados de turno. Intentó comunicarse hace dos años con el doctor Gómez, cuando se realizó el juicio anterior. Dijo también que al llegar su hermana desde Mendoza le comentó que la chica que veía en la televisión había viajado con ella en el colectivo. Para esa época, hacía poco que Andrea López había desaparecido y entre ellas comentaban que seguramente iba a aparecer, porque también otras personas la podían identificar en San Luis, pero nunca pensaron que iban a pasar tantos años. A medida que transcurrió el tiempo, recién volvieron a hablar del tema cuando empezó el juicio en el año 2.012, fecha en la que intentó comunicarse con el Defensor, doctor Gómez, pero no lo logró. Agregó que en estos 10 años su hermana volvió a Santa Rosa, estimó que una vez por año o cada 2 años, según sus posibilidades económicas. Fue la dicente quien trató de comunicarse al 0800, para relatar lo contado por su hermana, también lo comentó en el ámbito familiar. Indicó que a este número en una oportunidad logró comunicarse con una mujer, quien no se identificó y le dijo el motivo de su llamada, a lo que le respondió que llamara en otro momento porque la persona que tomaba esos datos no se encontraba. Ante ello, llamó otras veces pero nunca la atendieron, por lo que decidió no llamar más. Recordó que hace unos años, no pudiendo precisar fecha, trató de comunicarse con el doctor Gómez, en ocasión de enterarse por el diario que se realizaba el primer juicio a P. , pero no se pudo comunicar con el profesional. Y después por su trabajo y viajes personales no tuvo oportunidad de contactarse con este abogado. No tenía conocimiento del motivo por el cual le hicieron ese primer juicio a P.; no sabe qué Tribunal intervenía, sí sabía por los diarios de la realización del juicio, pero no se le ocurrió en tal ocasión informar de lo que sabía al Juez interviniente, solo se le ocurrió llamar al doctor Gastón Gómez, que por el diario supo que intervenía en el caso, y buscó por internet su número de teléfono. Explicó que eligió hablar con el doctor Gómez, por elección propia en ese momento, no fue por nada en especial. No sabía a quien dirigirse y cuando se comunicó por primera vez a su Estudio, al ser atendida la secretaria le comunicó que el profesional no se encontraba en Santa Rosa, y no se le ocurrió dejar sus datos personales. El primer contacto que tuvieron fue en forma telefónica, y luego la entrevista se concretó en su domicilio, donde el abogado le indicó la forma en que tenía que presentarse para declarar lo ocurrido en aquella oportunidad. Dijo que quería declarar desde el punto de vista de que es madre, por la chica desaparecida y lo que ello implicaba para su familia, y como ciudadana para que no se condene a una persona inocente, esto porque su hermana le aseguró que la chica viajó esa noche a su lado, en el mismo asiento, era la que buscaban en la televisión como Andrea López. No supo especificar cuándo ocurrió el hecho, pero su pensamiento siempre fue que aparecería la chica con vida, y ello apoyándose en el relato que en ese momento su hermana le hizo, y le aseguró que la joven buscada había sido la que viajó esa noche con ella. Explicó que con el doctor Gómez se comunicó cuando se realizó el juicio anterior, donde el mismo actuaba; para ello lo buscó en la guía telefónica y por internet, pero no logró acordar un encuentro. Además al 0800 llamó en cuatro ocasiones.Interrogada sobre qué la movilizó ahora, después de transcurridos 10 años, a prestar declaración, respondió que a su entender era el último intento para decir lo que sabía, según el relato de su hermana. Su interés siempre fue el mismo. Esta es la segunda vez que concurre a este edificio, ya que anteriormente declaró en otro juicio. No sabe donde funcionaba antes el Poder Judicial, nunca fue a un Juzgado. Habitualmente lee las noticias del diario La Arena, es un hábito, lo lee en general, todo le interesa. En el año 2.012 se comunicó al estudio del doctor Gómez a partir de que leyó sobre las noticias de un juicio que se llevaba a cabo a P. , porque prostituía a Andrea López. Entonces aprovechó para comunicar lo que sabía, porque la información que tenía estaba relacionado con P. y la desaparición de Andrea. Explicó que de lo dicho no leyó nada nada en los diarios, sólo sabía de la existencia del 0800, nunca intentó comunicarse con esas organizaciones sociales que buscaban a Andrea, pensó que era el número que aparecía en la foto de búsqueda al que debía llamar. Hoy se presentó para que se descubra la verdad. Todo lo narrado lo sabe como testigo indirecto, a través de los dichos de su hermana, la cual nunca llamó al 0800 para anoticiar a las autoridad, debido a que no vivía en La Pampa, sino en Villa Atuel, ubicada en la Provincia de Mendoza, distrito de San Rafael, por ruta nacional 188, al oeste, pasando Rancul, Nueva Galia, General Alvear y de allí a 30 km al oeste. El hecho se produjo cuando su hermana viajaba hacia Santa Rosa, y en la caminera de San Luis, sobre la ruta 188, donde se encuentra Nueva Galia, descendió del autobús la joven. Recuerda que fue en General Alvear donde su hermana observó que esta persona subió al colectivo y que un Peugeot los siguió hasta salir de la zona urbana.Indicó que su hermana tiene problemas económicos, y por ello no podía comunicarse, aparte vivía en un pueblo con pocos medios de comunicación. Aún cuando el llamado al 0800 es gratuito, no tiene conocimiento si su hermana llamó a ese número. Nunca se le ocurrió presentarse ante las autoridad de la Comisaría de su zona a declarar esto, ni tampoco ante el Fiscal ni Tribunales. Sabía que Julia Ferreyra era la madre de Andrea López, porque la vio por fotos en el diario, pero nunca intentó llamarla ni ubicarla; tampoco a su familia. No conocía a P. . Indicó que se interesó en el juicio realizado en el año 2.012, donde se imputaba a P. , porque era el momento de decir lo que sabía. No recordó quienes eran las partes de ese juicio. Lo relacionó con Andrea López, porque todos relacionaban a P. con la chica desaparecida, además leyó en el diario que el Juicio que se le estaba haciendo en esa ocasión a P. era porque a este se lo acusaba de proxeneta de Andrea López. Continuando con su relato, la declarante expresó que no recuerda si en el año 2.005 fue cuando se le hizo el juicio por proxeneta a P. . El día 7 de febrero de 2.004 tuvo un accidente doméstico, estimó que a fines de febrero o marzo su hermana la visitó; ésta en esa oportunidad, se subió a un colectivo en Villa Atuel, Provincia de Mendoza, y esta chica subió en General Alvear. En ese momento sabía que el micro pasaba a las 23:00 horas por la localidad donde se domiciliaba su hermana, y llegaba alrededor de 23:30 o 23:45 horas a General Alvear. Luego la joven descendió en el límite de San Luis y Mendoza, precisamente en Nueva Galia, siendo aproximadamente la hora 02:00 a 02:30 de la mañana. Estuvieron todo el tiempo sentadas juntas en el viaje. No hablaron, ni tampoco la dicente intentó hacerlo.La pudo observar bien porque el micro prendió las luces en General Alvear, y las mantuvo prendidas hasta salir de la ciudad. Luego al bajar en la caminera volvieron a prender las luces. El colectivo siempre paraba en la caminera para esa época y subían o bajaban pasajeros. La terminal estaba en Nueva Galia. Según su hermana cuando el colectivo paró en la caminera, entre San Luis y Mendoza, la chica descendió. Luego de conocer lo relatado por su hermana, no intentó llamar a la policia de San Luis o Mendoza, tampoco tiene conocimiento si su hermana intentó hacerlo. Recordó que su hermana le contó que cuando el micro se detuvo en la caminera, la chica se paró del asiento y se dirigió a bajarse. No le manifestó si pudo escuchar que la joven le indicara a los choferes que deseaba bajarse. Después, ya en esta ciudad, su hermana descendió en la estación de servicio, ubicada frente al Barrio Aeropuerto, y se dirigió caminando a su casa, sitio donde vivía la dicente. La recibió en su casa, y se encontraban tomando mate, cuando prendieron el televisor, eran aproximadamente las 6:30 o 7:00 horas de la mañana, no recordó si era un día de semana, pero afirmó que habían sintonizado Canal 3, no tenía otros canales, y en ese momento observaron la foto de Andrea López, indicando que la buscaban por encontrarse desaparecida, y allí su hermana le relató lo vivido, le dijo que la chica de la foto era la misma que había viajado con ella. Su hermana permaneció unos días en su casa, en ese lapso sólo veían Canal 3, pero no recordó si volvieron a ver esa imágen de búsqueda de la chica. Durante esos días no leyeron los diarios, tampoco recordó si escucharon algo por radio.

Héctor Rubén FUNES, Secretario de Derechos Humanos, relató que desempeña ese cargo desde julio de 2.006; La Secretaría fue creada el 2 de junio de 2.006.Respecto del caso de la desaparición de Andrea López, en agosto de 2006 llegó la señora Ferreyra a la Secretaría, pidió una audiencia con el dicente, iba acompañada por una o dos personas pertencientes a la ONG mujeres por la solidaridad, relató su historia y a partir de entonces se inició un expediente administrativo para coordinar acciones; por ejemplo en una audiencia con el Juez en ese entonces, el Dr. Balaguer, que los recibió en su despacho, se habló del estado de la causa, de las acciones que estaba llevando a cabo el Juzgado, fue la primera vez que la sra. Julia Ferreyra pudo reunirse con el Juez, estaba el deponente con la sra. Ferreyra y mujeres del programa anti impunidad, el sr. Franco Catalani, y una representante de mujeres por la solidaridad. En cuanto al 0800, en una de las reuniones que se mantuvo con Julia y las personas que la acompañaban, le comentaron sobre la necesidad de contar con un teléfono que no fuera el particular de la sra. Ferreyra. Ante esa propuesta que sugirió una línea gratuita del 0800, desde la Secretaría de Derechos Humanos se instaló una línea gratuita, se imprimieron afiches donde figuraba el 0800 que se distribuyó en todas las comisarías de la provincia, municipalidades, organismos estatales. El 0800 se instaló en el año 2.007, en abril de ese año, aclaró que es un número para llamadas gratuitas que se contrató a la C.P.E., al año siguiente lo cambiaron porque los celulares no podían comunicarse y además no tenía alcance nacional, luego lo cambiaron por otro de telefónica de Argentina. En Canal 3 se comenzó a emitir la imágen solicitando información sobre Andrea, cree que en julio de 2007. El Dr. Balaguer le pidió la colaboración para difundir los datos de Andrea por Canal 3, se lo hizo saber al gobernador, y luego al Dr. Gazzia.Posteriormente, de la Secretaría de Gobierno se dio la orden, el 30 de mayo de 2.007, y se comenzó con la emisión de la foto de Andrea López a partir de junio de 2.007. No hubo posibilidad de que se emitiera con anterioridad porque no había ningún 0800 y además hasta que no se dio la orden a Canal 3 no se efectivizó. Se recibieron tres llamados en relación al caso de Andrea y fueron remitidos al Juzgado; fueron de un señor que pidió reserva de identidad, otra llamada de un señor que estaba cumpliendo una condena en la Alcaidía y luego de otro señor del Sur. Nunca se recibió una llamada de una mujer. En este estado hace entrega de copia de nota remitida al Sr. Gobernador Ingeniero C. Verna, firmada por Héctor Rubén Funes con sello aclaratorio, del 16 de mayo, que se incorpora; también la resolución del Ministerio de Gobierno y Justicia del 30 de mayo autorizando el pedido de la Secretaría de Derechos Humanos. Recordó que las comunicaciones recibidas se grababan, pero no se incorporaron a la causa. Tendría que revisar pero estimó que las grabaciones se encuentran aún, tiene un sistema que funciona fuera del horario de la administración pública. Agregó que no estuvo presente en la audiencia del día 11 de septiembre pasado.

Marcela Alejandra GARCÍA, prima hermana de la mamá de Andrea López, manifestó que lo que declaró con fecha 4 de marzo de 2004, en sede policial, es lo que efectivamente dijo en esa oportunidad. Relató la testigo que son familia y ella estaba siempre en la casa de la mamá de Andrea; se crió en esa casa; sabe lo que es Andrea, los padres, los hermanos; sabía que Andrea iba a la casa de su madre cuando P.la golpeaba; no la vio golpeada; ella vive en otra casa y justo cuando Andrea estaba en la casa de su mamá ella no estaba allí; por si misma no sabe mucho, todo lo que sabe es por terceras personas. Agregó que P. y Andrea son los padrinos de su hijo; que cuando él (P. ) estaba en la familia ese era el vínculo que tenían; su hijo hoy tiene 19 años de edad y cuando lo bautizaron tenía cinco meses; solía ver a Andrea y a P. juntos y se los veía bien; los veía en reuniones familiares; nunca la vio golpeada; sabía que ella estaba golpeada porque se lo contaban familiares. Dijo que tuvieron contacto al comienzo de la relación de P. con Andrea; luego no fue así, ella iba sola a la casa de su madre. Se le pregunta sobre una declaración que ella efectuó respecto a que la «Tona» Romero, le comentó que cuando se supo de la desaparición de Andrea, Pintos, el padre del «sordo», le había dicho «yo quisiera saber donde la ha enterrado», si ella hizo algo al respecto, si fue a hablar con esa persona de apellido Pintos; responde que nunca intentó hablar con Pintos por ese supuesto comentario; más allá que han escuchado muchos comentarios de mucha gente, no se sabe si lo que dicen es verdad o no; si bien lo conoce a Pintos no le preguntó nada; ella tampoco volvió a hablar de esto con la «Tona» Romero. Por último, dijo que no recuerda donde vivían P. y Andrea hasta que tuvieron su casita

fs. 103, la testigo Marcela Alejandra GARCIA, en la sede de la Brigada de Investigaciones, prestó declaración testimonial y en líneas generales manifestó lo mismo que dijo en la Audiencia de Debate; agregando que tiene conocimiento que Andrea trabajaba en la calle como prostituta, dado que P.la hacía trabajar; y que en una oportunidad conversó con Claudia Alejandra Clavero sobre la desaparición de Andrea y ésta le dijo porque no averiguaban en algún cabaret del sur, dado que por ahí entregan a las chicas por dinero y hasta que ellas no lo recuperan no las dejan volver.- – —– El testigo Roberto C. TORINO, ratificó su declaración prestada ante la Brigada de Investigaciones, glosada a fs. 106, que le fue leída en alta voz por Secretaría.

Dijo este testigo que solía ir a cazar con V. P. , a agarrar liebres o chanchos, tenía relación con él pero conocía más a los hermanos. V. nunca le hizo comentarios sobre la desaparición de Andrea López y además el perro que usaban para cazar se lo había quedado el hermano así que no salieron más. A Andrea López no la conocía prácticamente, cuando iba a la casa de él a tomar mate ella solamente traía la pava con agua caliente, nosotros nos quedábamos en el patio y ella entraba y no salía para nada. No compartía mi pareja con ellos.- —– A fs. 646/647 (03.09.2007), prestó declaración Miguel Angel HERNANDEZ y dijo que conoce a Celina González quien vivió en la casa de V. P. y de Andrea López hasta aproximadamente una semana antes de que esta desapareciera, es decir en febrero de 2004. Que González «trabajaba en la calle y era muy amiga de Carina Rosignolo»; que estas tendrían conocimiento de lo sucedido a Andrea López; aporta el domicilio de Celina González en esa fecha y dice desconocer el de Rosignolo, solo sabe que era la esposa de «Pito» Balquinta; agrega que conoce a José de la Cruz Silva, quien es amigo y entrenador de V. P.y sabe que están en contacto en forma telefónica y tiene conocimiento que una de las conversaciones habría versado sobre que «el cuerpo de Andrea López se encontraría en un coto de caza el cual estaría ubicado a 40 km a la redonda de esta ciudad»; que esto se lo contó al dicente, hace aproximadamente seis o siete meses atrás, un interno apodado «Coyete» el cual se encontraba detenido en la Alcaidía UR-I; que recordó que a fines de 2003, la División de Abigeato había secuestrado la camioneta de P. cerca de un coto de caza. También quiere decir que en una oportunidad charlando con Mario Pintos -amigo de P. -, le expresó «tanto joden con el tema de esta piba (refiriéndose a Andrea López) no la van a encontrar nunca más»; de esto debe tener conocimiento la esposa de Pintos, de quien ignora su nombre; que el mencionado Pintos falleció en un accidente automovilístico.

El Comisario de Policía Alfredo Ramón PICCO, declaró que en el año 2004 no se encontraba en Santa Rosa, el desempeño en esta causa fue a partir de 2009 a 2010, en el 2011 comenzó a tener funciones en la comisaría de Toay. En el citado período, en que estaba como Jefe de la Brigada de Investigaciones, participó en la búsqueda de restos humanos en el frigorífico de pequeños animales, luego en un aljibe o pozo de agua donde tampoco se encontraron resultados positivos; otra búsqueda fue en cercanías de Winifreda donde colaboró personal de bomberos de allí, otro en la Estancia Villa Verde en que participaron profesionales de afuera de la provincia, se realizó una excavación, varios pozos, todos con resultados negativos. Otra fue en el Sur del País en Las Heras buscando información en cabarets donde supuestamente habrían visto a Andrea López trabajando, todos fueron hechos con orden judicial y provenientes de llamados o indicios aportados por distintas personas.Se trataba de obtener información que llegara a la institución policial o a la justicia, se trataba de encontrarla viva o fallecida, no se dejaba de lado ninguna de las dos hipótesis, se buscaba el indicio sobre lo que se informara a partir de la investigación que realizaba. No recuerda de otras diligencias donde se mencionara la posibilidad de que Andrea López estuviera con vida.

La testigo Brenda Micaela P. , hija del imputado P. , relató que en el año 2004 vivía en Santa Rosa con su abuela materna.

Con su padre se veía poco y nada. A su mujer, Andrea, la veía porque era quien la iba a buscar cuando la dicente estaba en la casa de su abuela, tenía muy buena relación con ella, era muy buena Andrea. En alguna oportunidad se quedó a dormir en la casa de su padre en la pieza y una vez en la cocina solamente porque se nos había ocurrido, tiramos un colchón en la cocina y dormimos ahí; ese día estaba su padre y Andrea en la casa. Su padre se llevaba bien con Andrea, por lo menos delante suyo. Se enteró que Andrea López había desaparecido cuando se encontraba en la casa de su abuela y se enteró por el diario cuando a él lo detienen, antes no. Con C. nunca habló de este hecho, después se encontraron muy pocas veces. Recordó que una vez que estaba chateando con C. , le dijo que estaba enojado con V. y la dicente le dijo que ella también, no le quiso preguntar mucho, pero le dijo que estaba enojado por lo que P. le había hecho a la mamá, no recordó si le hizo otro comentario. En la cocina cree que junto con C. durmieron una sola vez, cree que fue una semana o varios días que estuvo allí, probablemente a fin de enero o primeros días de febrero, y la charla que refirió fue por internet.

La testigo Lidia Luján OROZCO, dijo que no tiene ninguna relación con V. P., pero lo conoce porque era amigo del papá de su nena, Pintos, que falleció. P. iba a su casa a ver a su esposo. Solía ir P. a su casa junto con su pareja Andrea López y los veía normal, tenía con ella un trato de vecinos, de confianza no, charlaban solo vanalidades. Se enteró que había desaparecido, no sabe cuánto tiempo después, porque al principio se decía que ella se había ido con «otro pibe». Luego P. le comentó que Andrea había desaparecido y que él tenía un problema con la justicia por ese motivo. La deponente no continuó viviendo con Pintos. En su casa se realizaron varias investigaciones al respecto, se tomaron fotografías, se registró con una máquina, se hicieron pozos. Habló de esto con P. , lo veía a él cuando la dicente iba a trabajar. Su nena la llamó y le dijo que la policía estaba haciendo un pozo en su casa y se lo reprochó a P. diciéndole que si era tan amigo del papá de su nena, que viera el problema que tenían y que aunque sea lo hiciera por la nena, salía en todos lados que la policía iba a su casa; P. le contestó que él no sabía nada. No recordó en qué tiempo desapareció Andrea. En esa época la dicente ya no estaba con Pintos; el trato que tuvo con ellos era cuando la dicente vivía con Pintos, después se separaron y ya no tuvo más trato con P. y Andrea; lo veía a Pintos cuando iba a casa a buscar a la nena, nada más. De Pintos se separó hace catorce años atrás, su nena tenía cuatro años y ahora tiene dieciocho.Mario Pintos le comentó que «Maru» se había ido con otro, le dijo que habían allanado su casa, que se habían llevado el auto y una pala, le preguntó la dicente si él andaba en algo raro y Mario le respondió que la cosa no estaba muy clara. Ante ello le pidió a Pintos que por un tiempo dejara de llevarse a la nena. Él andaba en auto, en moto, pero recordó que lo que le habían secuestrado era un coche Falcon. Mario le comentó que entre V. y Andrea había malos tratos, además eso se sabía, de que él la golpeaba. Con P. ni con amigos de él tuvo distanciamientos por problemas, solamente que él era amigo de Mario, cuando nos separamos dejó de verlo, nada más. Mario le dijo que tenía dudas, incluso dudaba hasta de que se hubiera ido, porque «Maru» tenía un hijo con V. ; ni siquiera sabía hasta ese momento que «Maru» había sido mamá. No sabía que cuando Andrea tenía problemas iba a la casa de la madre.

La testigo Susana Mabel P. , dijo ser la progenitora del imputado y que Andrea López era su nuera. Relató que la última vez que vio a V. y a Andrea juntos fue en el mes de febrero, no recordó bien la fecha, habían estado tomando mate en el patio, vivíamos en el mismo terreno. Se enteró que Andrea habría desaparecido porque se había ido a pasear de vacaciones y a su regreso se enteró, en su casa estaba V. y le manifestó que Andrea había desparecido aunque no le dio detalles y tampoco los preguntó. En los días sucesivos no observó si V. hizo algo como para buscar a Andrea, lo desconoce. A su nieto actualmente no lo ve pero en aquella época, después de la desparición de Andrea, lo tuvo con ella por el lapso de un año y medio a dos.En ese tiempo el niño nunca le preguntó nada sobre la madre ni le hizo ningún comentario sobre la madre. No le llamó la atención eso porque estaba muy poco en la casa y por lo general no charlaba mucho con él. Mientras estuvieron juntos V. y Andrea, las veces que los vio, que era muy pocas por razones de trabajo, nunca demostraron nada. Después del último día que vio a Andrea, volvió a ver a V. un día a la mañana en que estaba esperando el colectivo que la llevaba a trabajar, era las cinco de la mañana y vio que V. venía en su camioneta, pasó y levantó la mano nada más. No pudo especificar si el día en que lo vio a V. en la camioneta, fue antes o después de la desaparición de Andrea; cuando desapareció Andrea la dicente no estaba en Santa Rosa. Recordó que el día 10 de febrero ya tenía los pasajes, tomaba vacaciones y para esa época se iba, se habrá ido el día 10 a la mañana o en la tarde, reiteró que ya tenía los pasajes para esa fecha. En esa época iba al frigorífico desde las 6 de la mañana hasta las 5 de la tarde pero tomaba el micro a las 5 de la mañana. Cuando vio a V. en la camioneta lo vio sólo, lo vio a él, no sabe si iba acompañado. Supo que Andrea se había ido de la casa pero que después había vuelto, no sabe a dónde, cree que puede haberse ido a la casa de la madre. Desde su casa a la de V. hay una distancia aproximada de unos veinte metros desde la entrada de una a la entrada de la otra. Cuando se enteró que Andrea se había ido de la casa, no supo con quién quedaba el nene C. , estaba muy poco en su casa por razones de trabajo.Puede haber ido a casa para verme pero no supo si era porque estaban solos V. y C. . Hace doce años y medio que trabaja en el frigorífico. Cuando V. vivía con Andrea la dicente ya trabajaba en ese lugar pero ha tenido otros trabajos. Tiene varios hijos y tuvo a cinco o seis viviendo en su casa. Les ofreció a V. y Andrea que hicieran su casa en el terreno de la dicente y así lo hicieron, ignora dónde vivieron antes. V. siempre fue muy compañero con la dicente, ayudaba, se independizó, arreglaba autos, practicó boxeo no recuerda cuánto tiempo, cuando estaba con Andrea practicaba boxeo; no recordó cuánto tiempo estuvieron juntos. Con C. su trato entre ambos era muy bueno, lo llamaba de patio a patio, jugábamos un ratito y después se iba. Actualmente prácticamente no tiene trato, cuando hacemos cumpleaños le avisamos y él va; es afectuoso y respetuoso. No tiene trato con C. porque en este momento entramos a las cuatro de la mañana al Frigorífico y cuando sale es muy poco el tiempo que tiene para verlo, además ha estado enferma con hipertensión. No hay motivos judiciales por los que no pueda verlo ni tampoco problemas familiares. La casa la levantó el mismo V. en el terreno que le cedió. A Buenos Aires iba para entrenarse en el boxeo, no sabe dónde paraba, iría por espacio de una semana o quince días. No recordó que V. haya estado viviendo en Buenos Aires. Él fue boxeador profesional, pero títulos no tuvo. El testimonio coincide con lo expresado a fs. 63 (01.03.2004) -ratificado a fs. 1464/1465-, oportunidad en la que dijo que cree que fue el martes 10 de febrero del año 2004, en horas de la mañana -05:00 hs. aproximadamente-, salió rumbo a su trabajo en el frigorífico «Carnes Pampeanas» y cuando estaba en la parada de colectivos de calle Raúl B. Díaz y Errecalde, vio a su hijo V. que venía por calle Raúl B.Díaz del lado del centro, o sea del lado del hospital, el mismo venía a bordo de la camioneta suya, de la cual ignora la marca, siendo la misma de color gris y partes de antióxido o pintura de color rojo, recuerda que ella lo saludó, no pudiendo ver si el mismo venía solo o acompañado. Sabe que ese mismo día a la tarde, su hijo viajó a la ciudad de Pehuajó (Bs. As.), se fue en la camioneta, ignorando la dicente el motivo del viaje; que la última vez que la dicente vio a «Maru» fue en el almuerzo, después de esto no la volvió a ver, en razón que se fue de vacaciones regresando en el día de la fecha, en hora de la mañana, agregando que se fue de este medio el día 21 de febrero de 2004; que en el día de la fecha luego de su regreso se enteró por medio de su hijo V. que Andrea se había ido de la casa y que de la Brigada trataban de averiguar su paradero en razón de que no aparecía en ningún lugar.

Abel Orlando DI CARO, manifestó que conoce a María Luz Di Caro porque es su hija. A V. P. lo conoce de vista. A Andrea López la conoce de chiquita porque es de su barrio y amiga de sus hijos. No tenía trato con ellos. No sabía de la intimidad de ellos pero sí lo que se decía en la calle, que Andrea ejercía la prostitución. Supo por comentarios de su señora, que conoce a la mamá de Andrea, que recibía malos tratos, que incluso en un momento V. le pegaba y se iba a la casa de la abuela o de la madre, que en otra oportunidad la arrastró desde una camioneta.

La testigo Edelmira DOMÍNGUEZ, ratificó su declaración prestada ante la autoridad policial de Victorica el día 5 de mayo de 2.005 e indicó que es la madre de Juan C.Morán, fallecido. No sabe que tipo de relación tenía su hijo con P. , estima que se conocieron en Pehuajó porque el dueño de la confitería que en esa ciudad funciona, le había pedido a su hijo, alias «El Ruso» que le cuidara el negocio porque tenía un problema de salud. Agregó que en la localidad de Pehuajó mataron a su hijo. Recordó que el 5 de julio, no precisó año, su hijo la llamó para avisarle que le habían robado el teléfono, pero que en dos días iba a tener uno nuevo y entonces la iba a llamar, pero nunca llamó. Entonces se comunicó con la Comisaría de Pehuajó para que lo pudieran ubicar y hacerle saber que la llamara porque su esposo no se encontraba bien de salud; fue personal policial que le informó que a su hijo hacia dos días lo habían encontrado muerto en el baño de la Comisaría. Posteriormente, entre las pertenencias de su hijo encontró algunas notas, entre ellas amenazas hacia su hijo; entregó fotocopias de las mismas al Tribunal. Respecto a su declaración del día 10 de marzo de 2.005, donde dijo no tener conocimiento del caso de Andrea López, explicó que se fue enterando de la historia por el diario y por eso fue a hablar con la Sra. Julia, madre de Andrea, para preguntarle si conocía a su hijo o había hablado por teléfono, y le contestó que no.

Héctor Aníbal AMAYA, declaró que un día fue al monte detrás del barrio 5000 y a unos 200 mts. observó que paró debajo de un caldén un vehículo, se bajó un hombre y se puso a hacer un pozo. Entonces llamó a la Brigada dando aviso de lo visto, se hicieron presente y encontraron un pozo grande, pero el auto ya no estaba.Había una sola persona, calcula que el pozo lo realizó con una pala, el auto era un Falcon viejo, oscuro, tipo azul; no recordó si tenía alguna puerta de otro color. Esto ocurrió en horas de la mañana, alrededor de la hora 10.00, lo vio entrar por la parte de atrás del barrio plan 5000; ese día hacía calor; en un primer momento dudó, pero luego se dirigió al grupo GEO y llamaron a la Brigada; el dicente los acompañó hasta el lugar. Allí observó el pozo y gusanos de la misma vegetación. Era un pozo de 80 cm de profundidad y un ancho de 70 u 80 cm. No vio que había en el fondo del pozo. Pasado un tiempo lo llamaron para reconocer un auto, pero le mostraron uno color tipo café con leche, cuando en realidad el que había observado era color azul oscuro. Agregó que cuando este individuo terminó de hacer el pozo, se fue del lugar, y al pasar por un loma es cuando pudo observar la cola del auto, el cual no tenía patente y se trataba de un Falcon de color azul. No vio el cabo de una pala, se enteró más tarde porque la policía se lo comentó.

Se le exhibió al testigo el croquis de fs. 223/224, y las fotografías de fs. 225/227 y reconoció sus firmas allí estampadas. Describe, a fs.

224, el lugar donde estaba el campito, por dónde ingresó el dicente, las características del lugar donde se encontraba el caldén y el Falcon parado, dónde descendió una persona y comenzó a cavar un pozo. Cuando el Falcon se retiró, pudo observar toda la cola del auto, era viejo, color oscuro, con luces redondas y sin patente.

La testigo nuevo Marcela Carina ROSIGNOLO, declaró que no conoce a Celina González, tampoco a Miguel Angel Hernández.Agregó que no sabe nada en relación a Andrea López, más que lo informado por los me dios gráficos, por lo tanto no entiende el motivo de su comparendo.

Juan C. BRAVO, ratificó su declaración prestada el día 26 de marzo de 2.004. Expresó que en su oportunidad declaró que la chica era parecida a Andrea López, nunca afirmó que se trataba de ella. Estuvo con Guillermo Pintos, quien le hizo saber que buscaban a Andrea López, a quien le relató que el día anterior había visto pasar cerca de su casa una chica muy parecida a Andrea. A los dos días de mantener dicha conversación, personal de la Brigada lo fue a buscar para hablar de Andrea López. Agregó que de toda la vida conocía a Andrea, porque vivían en el mismo barrio. Luego se fue del barrio y perdió contacto con la familia López y cuando sucedió esto le pareció que la chica que describió en su declaración era Andrea López. A P. lo conocía por su papá, porque ambos fueron árbitros de fútbol. Indicó que la joven que observó sería de aproximadamente 1,78 m. de altura.

El testigo Leonardo Fabián CHANQUÍA, relató que en el año 2.007 había ido a la localidad de Las Heras, en Santa Cruz y concurrió a un cabaret donde una chica le pidió por favor que la ayudara, que era de Santa Rosa y en su celular le marcó el número de su madre, para que le avisara que estaba viva. Advirtió que esa persona se encontraba «muy dopada»; posteriormente habló con gente para poder ir a buscarla. Nunca guardó el teléfono que la joven marcó en su celular. Se trataba de una chica que se hacía llamar Natalia, pero que estando solos le dijo que su nombre era Andrea, morocha, de pelo corto; le mencionó que tenía un hijo pequeño.Cuando estuvieron en el cuarto empezó a llorar, le explicó su situación y le pidió que le avisara a su familia que estaba bien, indicándole que ellos vivían en Santa Rosa; que había sido secuestrada en La Pampa; solo le dijo que se llamaba Andrea y que había gente metida en todo esto que era de la policía. Luego que se le leyera en alta voz por Secretaría la declaración de fs. 1.091, manifestó que ratifica la declaración expresa que esta chica que dijo que se llamaba Andrea, estando con él, marcó un número de teléfono en el celular, pero el dicente nunca efectuó la llamada, luego cambió su telefóno y perdió ese número. La chica sería de aproximadamente 1,65 mts de estatura, la vio en un lugar oscuro, pero advirtió que era delgada, de pelo corto, considera que podría ser morocha. Cuando vio en el diario la imágen de una mujer que estaba siendo buscada y respondía al nombre de Andrea López, no puede afirmar en estos momentos si esa persona que vio en el cabaret del sur era o no Andrea López, sí puede decir que coincidía el nombre, que era de La Pampa y que tenía un hijo.El testigo Julio Argentino KOENIG, en la audiencia de debate manifestó que en el año 2.004, cuando estaba trabajando en el coto de caza de Guatraché, apareció Andrea con una persona de apellido Vilas. No la vio personalmente, pero supo que esta joven estaba con una señora que hacía la limpieza de la casa de los patrones, a su entender se trataba de Andrea López, según observó en las fotos y a través de la televisión. Agregó que la gente decía que había estado trabajando en el verano anterior en Monte Hermoso, en un camping, con P. .

En el mismo acto, se procedió a dar lectura en alta voz por Secretaría a las declaraciones que prestara en la etapa inicial el compareciente, glosadas a fs.936, de octubre de 2.008.; y la de fs. 1346/1348 de noviembre de 2.010. El deponente manifestó que ala primera de sus declaraciones es lo que dijo en su momento. No pudo garantizar la segunda declaración, porque tuvo problemas mentales y una internación antes de efectuarla.

El testigo también confirmó los dichos vertidos en el acta de denuncia de fs. 1314/1315, de fecha 15 octubre de 2.010, radicada ante la Brigada de Investigaciones.

Explicó que los problemas mentales que sufrió fueron después de las declaraciones, luego de producida la muerte de uno de sus patrones por parte de Tobio, empezó a tener temor, entendía que se trataba de una muerte dudosa. La foto de Andrea la empezó a ver por Canal 3 en el año 2.007, en enero. Ante ello, la llamó a la madre de Andrea para ver si coincidían los datos que daban. Aclaró que para hacer la denuncia esperó porque pensó que el tiempo le podía dar la razón, o no, para que se pudiera verificar si se trataba de la chica desaparecida. En el campo se decía que la chica se llamaba Andrea y luego viéndola por televisión le pareció que se trataba de la misma persona. Según la fotografía la chica tendría el corte de pelo diferente, a su entender igual se trataba de Andrea López la joven que estaba en el campo, coincidía la cara y el peinado según la imagen que aparecía en la televisión, pero difería con la foto que se publicaba, porque la vio con el pelo corto.Para comunicarse con la madre de Andrea, buscó en la guía telefónica el teléfono de Julia Ferreyra, que sabía era la madre de Andrea López, esto luego de haber pasado uno o dos meses desde que la vio en la televisión, y esta mujer le dijo que su hija no había estado en Monte Hermoso, sino en Pehuajó. Después la volvió a llamar, pero fueron charlas cortas, porque parecía que no le creía.

Recordó que fue a través del diario que se enteró que la madre de Andrea López se llamaba Julia Ferreyra, y por intermedio de la televisión supo que había una recompensa de $50.000 para quien aportara datos de Andrea López, que se encontraba desaparecida y esto lo observó cuando concurrió a un festival de doma, dado que en el campo no había señal. Indicó que sentía que sus patrones lo perseguían, porque había visto a la chica en el campo y luego no la observó más, entonces preguntó por ella y le respondieron «hasta donde querés llegar». Solo sospechó que lo estaba persiguiendo. No supo si en ese campo se hicieron excavaciones, en el 2.005 dejó de trabajar y no volvió al lugar. En ese campo la vio dos o tres veces, cuando iba con Tobio a caballo, la veía cuando pasaba por el lugar o cerca del alambrado pero nunca habló con ella. Nunca hizo un trámite para cobrar la recompensa que ofrecían, porque nunca le avisaron si realmente se trataba de Andrea López.

Griselda Noemí PINTOS, manifestó que es hermana de Mario Pintos; éste y P. eran amigos o conocidos; en cuanto a Andrea López y P. sabía que eran pareja, los vio en alguna fiesta o asado en la casa de su hermano, y además su madre vivía en la misma cuadra en la que vivía Andrea desde chica. De la relación entre P.y Andrea nunca presenció nada, era una pareja normal, nunca la observó golpeada a Andrea y su hermano Mario nunca le comentó nada. Respecto de la desaparición o muerte de Andrea tomó conocimiento por el diario, nunca tuvo información relacionada con el hecho. Su hermano Mario falleció en un accidente de motos, el día 24 de octubre. No sabe si se hizo investigación penal por el choque. Agregó que conoce a Sara Montenegro, debido a que fue concubina de Mario durante algunos años, en el año 2.004 era su pareja, estuvieron juntos cuatro o cinco años. No conoce a Carina Domínguez, nunca se la mencionaron.

Angel Darío PINTOS, expresó que conocía a P. por ser amigo de su hermano Mario y a Andrea de toda la vida por ser vecinos de su madre. Recordó que P. vivía con Andrea, pero no tenía relación con ellos; no tenía conocimiento de violencia de P. para con Andrea, tampoco vio a Andrea golpeada, ni Mario le hizo comentarios de la desaparición de Andrea. No conocía la casa de Mario, no concurría porque no tenían mucha relación.

Rosa Andrea Carina PINTOS, dijo que Mario Pintos era su hermano; V. y Andrea sus amigos. A Andrea la conocía porque se crió en el barrio con ella. P. y Andrea eran pareja, se juntaban a veces, pero nunca observó cuestiones de violencia, ni vio a Andrea golpeada; que Mario nunca le contó nada de la desaparición de Andrea.

Mirta Inés BUSTOS, declaró que Mario Pintos era su hijo, respecto de P. y Andrea sabía que tenían un vínculo entre sí, una relación común. A la casa de ellos fue cuando el hijo de la pareja tenía dos años. Luego ellos visitaban su casa en alguna oportunidad especial. Ambos eran amigos de Mario. Mario nunca le dijo si le tenía temor a P.. No sabe nada respecto de lo que le habría sucedido a Andrea, solo sabe que desapareció. Mario nunca le dio ningún dato.

Gustavo Javier PINTOS, manifestó que conocía a Andrea, P. y Mario Pintos era su hermano. P. y Andrea vivían juntos, y entre ellos se conocían con Mario. Nunca tomó conocimiento de que P. ejerciera violencia sobre Andrea y nunca la observó golpeada. Las veces que los vio fue en la casa paterna, dado que el dicente vivía en la parte de atrás, en un departamento ubicado en calle Chile N° 916. Mario vivía en una casa en calle Juan Vaira, en la cual en el año 2.004 ocupaba un quincho que estaba en la parte de atrás hasta que se terminara la casa construida adelante. Sabe que estaban haciendo un pozo para la pileta. No participó de la construcción del pozo ciego de la casa, ni sabe dónde estaría ubicado. Mario tenía un perro rodwailler color negro, estaba suelto, era un macho. Dijo que conocía a Sara Montenegro, era la concubina de su hermano Mario en ese momento. No conoce a Carina Domínguez. Respecto de la desaparición de Andrea nunca su hermano le hizo comentarios ni le llegaron noticias de otras personas; conoció al hijo de Andrea y P. de verlos con ellos, nunca habló con el niño. Recordó que su hermano murió en un accidente al chocar con la moto, pero no se investigó penalmente. En cuanto a V. P. , no supo si estuvo detenido en otras causas, ni si le hicieron audiencias de debate.El dicente no declaró en ningún momento.

Concluida la incorporación de los testimonios, a fin de ordenar los restantes elementos de juicio que han sido incorporados al debate oral en la causa y que resultan relevantes para la obtención de una definición que posibilite dar respuesta a esta Primera Cuestión, se han de enumerar o desarrollar tomando en cuenta las fechas en que se produjeron y la vinculación q ue denotan con respecto a los distintos actores del proceso.

-1) Como ya se enunciara en un comienzo ha sido la señora Julia Patricia FERREYRA quien el 27.02.2004 (fs. 20/22), efectuó la presentación en la que expuso acerca de la desaparición de su hija Andrea Noemí López. Al respecto manifestó: que desde hace aproximadamente 15 días a la fecha, su hija Andrea Noemí López, de sobrenombre «Maru», habría desaparecido del domicilio, ignorando su actual paradero; aporta datos de la misma, agregando además que posee un tatuaje en el brazo derecho a la altura del hombro de una figura que no recuerda y debajo la inscripción «C. «; relata también como solía vestirse. Que su hija se domicilia en calle Maestros Puntanos entre Padre Farinati y Maestros Salecianos y vive en concubinato con V. M. P. , desde hace aproximadamente 7 años a la fecha; producto de esta relación nació C. Emanuel P. , quien al momento de la exposición tenía 4 años de edad; supo que su hija faltaba de la casa por intermedio de terceros el día anterior a su presentación ante la policía; que su madre Susana Noemí García -abuela de Andrea- le dijo que había hablado con P. y éste la habría manifestado que Andrea se habría retirado del hogar en el cual los mismos convivían, ignorando el actual paradero; que en la misma charla el mencionado P.se habría puesto nervioso y entre lágrimas, habría manifestado que Andrea andaba en la droga, como así también que la misma podría estar muerta y en caso que así lo estuviera él también se quitaría la vida; que también supo que su hija era obligada a trabajar en un cabaret de Pehuajó y que P. la obligaba a ejercer la prostitución; que la relación de su hija Andrea con P. , era muy mala. Quiere dejar constancia la compareciente que en situaciones anteriores en las que P. golpeaba a su hija y esta se retiraba del hogar, el mencionado sujeto utilizando a su hijo (C. P. ) se encargaba de que regresara a convivir con él; en este caso le llamó poderosamente la atención que P. no se haya preocupado por el paradero de Andrea, como así también de hacer llamar a su hijo C. Emanuel P. , eso teniendo en cuenta que la misma se encuentra desaparecida de su hogar desde hace 15 días.

2) Por su parte V. M. P. -pareja de Andrea López-, el 26.02.2004 (fs. 53), se presentó en la Comisaría Seccional Segunda de Policía, de esta ciudad y expuso que se encontraba viviendo en pareja con Andrea López desde hace alrededor de seis años; que por razones de muy mala convivencia es que su ex-concubina se retiró de la vivienda el día martes 10 del corriente mes y año, teniendo en común un hijo (C. Emanuel P. ), quien quedó al cuidado del exponente; que no es la primera vez que su pareja se va, que lo ha hecho en varias oportunidades.

Al día siguiente (27.02.2004 -fs. 23/24-) V. M. P., fue citado por la Brigada de Investigaciones UR-I; se presentó y dijo que que desde hace 6 o 7 años, vive en concubinato con Andrea Noemí López, con la cual tiene un hijo de cuatro años de edad; que la nombrada se ha retirado en reiteradas oportunidades de la vivienda que ambos ocupan, por propia voluntad, en general siempre después de discusiones propias de una pareja, siendo la última en el día de ayer a horas del mediodía. Agregó que la mencionada López siempre mantuvo una relación muy cercana con su abuela (Susana Noemí García), con quien mantenía diálogos que con el dicente no tenía, dado que era muy reservada y él no se enteraba de los problemas que tenía; que el día martes 10 de febrero, en horas de la tarde, en una camioneta de su propiedad llevó a tres chicas a trabajar en un lugar que él manejaba, entre ellas dos hermanas de apellido Guzmán, habiendo regresado el dicente a esta ciudad el día jueves 12 de febrero a las 19:30 hs., en colectivo, dado que no tenía plata para la nafta. Puede decir que su pareja, desde el mes de setiembre comenzó a hablar con Julio Lucero, domiciliado en calle M. Puntanos entre Errecalde y M. Salesianos, desconociendo el motivo de las conversaciones; que él estaba muy desconforme con esa relación; cree que el mencionado Lucero involucra a distintas personas con la droga, como así también sabe que esta persona le ofreció a su pareja un trabajo en Caleufú en una casa de paso. Que su pareja ejercía la prostitución, comenzando después que nació el nene, no estando el compareciente de acuerdo. Agrega que en el día de ayer a hs.23:30, se presentó en su domicilio la abuela de su pareja, quien le consultó donde estaba «Maru», respondiéndole que no sabía; en horas de la tarde y a la noche se presentó también Lula Di Caro, quien es amiga de su pareja, quien desconocía que ésta se había retirado de su casa; que a eso de las 02:00 hs. llegó Mario Bravo, quien es amigo del dicente y cuando le manifestó que su concubina se había ido de la casa y que había venido la abuela, aquél le dijo que no se hiciera problemas que se había ido con un camionero y que iba a aparecer; que otro amigo de él (Mario Pintos) le dijo que la semana pasado creía haber visto a Andrea en la casa de su madre. Deja constancia que no es la primera vez que Andrea se va de la vivienda, incluso por mas días que los transcurridos ahora y que siempre ella volvía a la vivienda.

-3) Andrea Noemí LÓPEZ, el 05.01.2003 (fs. 161), efectuó exposición en la Seccional Segunda de Policía; manifiestó que se retira de su domicilio que compartía con V. M. P. , debido a la mala convivencia. Hace constar que no hace abandono de hogar sino que se retira a los efectos de evitar un mal mayor; asimismo, deja a su hijo C. Emanuel de tres año y medio de edad, al cuidado de su padre hasta realizar los trámites correspondientes en Defensoría.

Ya en el trámite de la causa, a fs. 595 (22.05.2007), el informe de la Dirección Nacional de Migraciones, da cuenta que Andrea Noemí López, no registra movimientos migratorios por los pasos fronterizos donde esas fuerzas realizan el contralor de ingreso y egreso de personas al país.

A fs. 1783 (23.03.2012), se agregó informe producido por la Licenciada María Virginia Carretero y el Dr.Martín Ricardo Telleriarte, a quienes se les encomendó la realización de una autopsia psicológica-psiquiátrica a Andrea Noemí López; informaron que teniendo en cuenta las condiciones actuales del caso, no es posible cumplimentar tal requisito; que la autopsia psicológica como técnica de exploración psicobiográfica de las conductas, la vida anímica y del estilo vincular de una persona, requiere de ciertas condiciones necesarias para otorgarle rango de prueba pericial con rigor científico. En tal sentido, para la aplicación fiable y convalidada de esta técnica, uno de los requisitos es que se realice dentro de un lapso de seis meses de producida la desaparición de la persona y hasta el año y medio; pues luego de este período de tiempo, las fuentes de obtención de datos así como los elementos obtenidos resultan distorcionados por los procesos cognitivos normales, la información contaminada por efecto del impacto social, los elementos materiales deteriorados y/o perdidos a consecuencia del paso del tiempo. En tal sentido, los datos resultan insuficientes y por ello la prueba inconsistente a los fines investigativos.

El Lic. Sergio Blanes Cáceres, en el informe pericial de fs. 2121/2122 (10.05.2013), con copia del mismo a fs. 2191/2192, da cuenta de la realización de una autopsia psicológica e informe pericial de similares características; examinó y analizó las copias del expediente remitido como así también de la entrevista realizada mediante la modalidad de Cámara Gessell del menor C. P. , a los fines de evaluar la posibilidad de realización de una autopsia psicológica referida a la señora Andrea Noemí López. El Lic. Blanes Cáceres, declaró en la Audiencia de Debate, haciendo un relato muy pormenorizado de la pericia realizada oportunamente.

En el Informe técnico pericial del Lic. Luis Alberto Disanto (fs. 2198/2206), el nombrado concluyó que dadas las circunstancias de tiempo, lugar y contexto de la desaparición de Andrea Noemí López, se estima que la misma no desapareció de manera voluntaria.El testimonio de su hijo tanto espontáneo como enmarcado en una pericia, han mantenido a lo largo de los años un núcleo de relato que lo hace verosímil. Siguiendo este argumento, es probable que su padre en una conducta no planeada, produjera una acción violenta más intensa y grave que las anteriores. Todo lo antedicho, es de carácter hipotético cuyo fundamento es el tomar en cuenta convergencias y divergencias del material obrante en la causa. -4) Actos relacionados con C. Emanuel P. (hijo de la pareja Andrea López -V. M. P. ).

A fs. 1288, se incorporó acta de nacimiento de C. Emanuel P. , ocurrido el día 16.04.1999 en Santa Rosa (La Pampa), hijo de V. M. P. y de Andrea Noemí López.

A fs. 147 (25.03.2004) luce Informe de la Asesora de Menores María Cristina Funes, quien entendió que tomar declaración testimonial a un niño de cuatro años puede tornarse en una victimización del menor atento a que pueda darse la posibilidad de que deba hacerlo en contra de su padre.

A fs. 148 (25.03.2004), la licenciada Rosa María Lambert, integrante del Equipo Técnico del Juzgado de la Familia y del Menor, dijo que la utilización de un niño de cuatro años en una declaración testimonial es sumamente traumático para el mismo, dado que la estructura psíquica emocional se ve afectada por tener que poner en acción mecanismos propios del adulto alterando su desarrollo normal.

En el Informe de fs. 636/638 (17.08.2007), la Licenciada Carretero dictaminó que efectuada una entrevista al menor C. Manuel P. , por las características psíquicas presentes en ese momento, no era conveniente someterlo a la exposición a una declaración.

A fs. 1014/1015 (27.03.2009), la Lic. María Teresa GATTI, amplía declaración testimonial y cuando se le pregunta si considera que el niño (C. P.), está en condiciones de ser sometido a tratamiento profesional a fin de ser indagado sobre el tema de investigación en esta ca usa; la Licenciada respondió que depende como lo tome el nene, puede ser que se lo sometan a un tratamiento y no diga nada, que él al tratamiento va contento, con ganas; que le parece que el tratamiento de investigación debe ser aparte del que realiza con la deponente; que la dicente podría trabajar con él sobre la posibilidad de que sea atendido por otro profesional, que se deben cuidar mucho los espacios, ya que el niño puede comenzar a desconfiar y además no se deben mezclar las cuestiones; que no sabe como puede reaccionar.

A fs. 1447 (23.08.2011), el Dr. Gebruers requiere, entre otras cosas, se cite a prestar declaración testimonial a la Lic. Gatti -Psicóloga del menor C. P. – , a fin de que declare las condiciones de evolución de la terapia con el menor y la posibilidad de que el mismo declare en Cámara Gesell. El día 07.09.2011 (fs. 1473/1475), la Lic. María Teresa GATTI, ante la solicitud efectuada por el Dr. Gebruers, comparece y respecto a la posibilidad de que C. P. declare mediante Cámara Gesell, responde que C. en la actualidad está en condiciones de prestar declaración en la presente causa, el método usado podría ser la Cámara Gesel y la declarante podría acompañarlo.

A fs. 1481, el Dr. Gebruers, atento lo manifestado por la Lic. María Teresa GATTI (fs. 1474), respecto a la inexistencia en la actualidad de impedimentos para que el menor C. P. preste declaración testimonial mediante la modalidad de Cámara Gesell, solicita se fije fecha para su realización y se ordene la presencia de la misma en el acto procesal peticionado. En proveído de fs. 1486 (15.11.2011), el Juez Instructor hace lugar a la Cámara Gesell y a la presencia de la Lic.María Teresa GATTI; requiere también se de intervención en autos a la Psicóloga Forense, Lic. Virginia CARRETERO, a efectos de solicitarle fecha de audiencia para llevar a cabo la Cámara Gesell con el menor C. P. . A fs. 1514 (05.10.2011), la Lic. Carretero otorga turno para la realización de la entrevista psicológica de declaración testimonial con el niño C. P. , para el 08.11.2011.

A fs. 1520 (08.11.2011) obra acta en la que se consignó la realización de una entrevista al menor C. Manuel P. mediante la utilización de la Cámara Gessell, con la presencia del Juez de Instrucción y Correccional Dr. Ralli, los Querellantes Omar Gebruers e Ivana Fuentes, las Licenciadas María Teresa Gatti y María Virgina Carretero, esta última perteneciente al Cuerpo Médico Forense. La Lic. Carretero procedió a entrevistar al menor C. Manuel P. , de 12 años de edad, D.N.I. N° 41.831.041, la que es seguida desde la sala contigua por los presentes. Una vez realizada, la Lic. Carretero desocupa almenor por haberse cumplido con el objeto de la diligencia. Las conclusiones fueron remitidas por escrito al Tribunal. La entrevista fue grabada mediante el sistema «Multicam» (filmación de audio y video -formato Mpeg 4).

—– A fs. 1521/1523 (09.11.2011) la Lic. María Virginia Carretero transcribió parte de la entrevista, en base a notas tomadas durante el curso de la misma. Las frases entrecomilladas corresponden a dichos del menor. «El niño asiste acompañado por su abuela, señora Julia Ferreyra, ingresando solo a la sala de Audiencias. A los fines de favorecer las condiciones de su declaración, las partes acuerdan que la terapeuta del niño, Lic. Teresa Gatti, permanezca en la Sala, limitando su participación a su sola presencia. C. ingresa con buena disposición para la tarea propuesta, impresiona con un nivel intelectual acorde a lo esperable a su edad cronológica, se expresa con un lenguaje verbal claro, coherente. No se detectan indicadores determinantes de conducta de fabulación.Se esclarecen al niño la modalidad en que se desarrollará la presente entrevista, prestando aceptación para la realización de la misma. En cuanto a los motivos el niño refiere «por lo de mi mamá». Esto permite abordar mas directamente la temática, por lo que se lo invita a que relate lo que recuerde acerca de los hechos. Al respecto dice: «él le pegaba con un rebenque contra una punta (rincón), le daba piñas, patadas y después la vi en la bañera que estaba toda morada. Vi que estaba acostada en la bañera y mi papá le estaba echando agua.»; «mi papá me mandó a dormir a la cocina, yo dormía en la pieza con ellos, pero esta vez me mandó a la cocina porque venía a dormir mi hermana. , llegó después.»; «me dormí enseguida. A la mañana, mi hermana ya se había ido, le pregunté a mi papá donde estaba mamá y me dijo que se había ido.»; «él estaba cambiadito, con un jean y una camisa. ; a la noche había estado con una musculosa y un short.»; «me fui a la casa de mi abuela (abuela paterna) y después se fue él a no se donde, vino a la noche y me dijo que al otro día lo llevaban a la cárcel.»; «siempre le venía pegando, siempre con un rebenque, siempre lo usaba. Mi mamá lloraba del dolor. Mi papá la quiso despertar, no la vi despierta. La llevó a la bañera, abrió la canilla, estaba como si estuviera desmayada mi papá la llevó y la acostó en la cama, me dijo que me fuera a dormir, él también se acostó. después vino mi hermana, Brenda P. «. A preguntas que se le formulan C. responde: «yo veía de la puerta del baño, después mi papá cerró la puerta con llave, y yo miraba por el agujerito de la llave. , después vi que él la levantó y la llevó a la cama.Mi hermana vive en Pico, esa noche durmió conmigo, yo no la vi llegar, pero a la noche me levanté a tomar agua y vi que estaba durmiendo conmigo en la cocina. A la mañana ya se había ido; yo pensé que mi mamá se había ido porque ya no lo quería mas a mi papá. que se había ido a lo de mi abuela. después me dijeron que estaba desaparecida.». «Yo me quedé primero con mi abuela Susana, después me preguntaron con quien quería quedarme y yo dije con mi abuela Julia». Se intenta favorecer la evocación en el niño de otras situaciones relativas a momentos posteriores a este día, de acuerdo a descripciones presentes en la causa, a un posible viaje junto a su padre, sin embargo el menor refiere situaciones donde viajara con su padre y su madre a Pehuencó o a General Pico; así como un recuerdo que relata; «mi mamá estaba parada en la esquina, cerca del club All Boys, era de noche y con mi papá pasamos a caballo y la vimos». De acuerdo con lo registrado, si bien se detecta la presencia de mecanismos psíquicos represivos en su memoria a consecuencia del paso del tiempo, de la falta de sentido que puede tener para un niño de corta edad la desaparición de su madre, y de lo traumático que puede resultar que esta desaparición esté ligada a una escena de agresión física que implica a su padre para con su madre, se observa que el contenido nuclear de su relato guarda relación de similitud con los datos presentes en la causa. Aún con pérdida de detalles en los recuerdos y presumiblemente superposición de escenas relacionadas, el niño refiere imágenes que representan analogía con los hechos denunciados.Este aspecto, sumado a lo inestructurado de su relato, la concatenación de las imágenes mnésicas, la ausencia de contenidos fantaseados y alejados de lo comprensible, la inexistencia de signos discursivos indicadores de sugestionabilidad permiten otorgar a sus dichos el carácter de creíbles».- —- A fs. 1.643 (05.03.2012) se agregó constancia de la asistencia del imputado V. M. P. y su Defensor, Gastón Eduardo Gómez y de la Dra. Ivana Fuentes, quienes observaron la reproducción del video de la Cámara Gessell realizado el 8 de noviembre de 2.011 (fs. 1.520).

En el Incidente N° I-1469/12 -agregado por cuerda-, caratulado: «Dr. Gastón GOMEZ s/solicita nulidad», donde el Letrado solicitó la nulidad de la diligencia probatoria testimonial en Cámara Gesell del menor C. P. ; el Juez Instructor a cargo del Juzgado de Instrucción y Correccional N° 6, resolvió no hacer lugar al planteo de Nulidad formulado, de conformidad con las previsiones de los arts. 145 y concordantes del C.P.P.

A fs. 2063/2066, consta Resolución del T.I.P., de fecha 25.03.2013, donde no se hace lugar al recurso de apelación interpuesto por el letrado Gastón E. Gómez a fs. 2016/2017 y por el imputado V. P. a fs. 2033/2035vta., confirmándose en consecuencia la Resolución de fs. 1971/2006 (Procesamiento).

A fs. 2257/2258vta. (08.10.2013), se agregó Resolución de esta Cámara en lo Criminal N° 1, donde no se hace lugar al planteo de nulidad formulado por la Defensa. respecto del audio y video de la Cámara Gesell efectuada en autos, como así también del acta correspondiente de fs. 1520 y del informe de la Lic. Virginia Carretero de fs. 1521/1523.

– – – -En oportunidad de celebrarse la Audiencia de Debate Oral (23.10.2014), el Defensor Particular, Dr. Gastón planteó la Nulidad de la Cámara Gesell efectuada en Autos.El Tribunal no hizo lugar al mismo, en primer lugar porque obran constancias en la causa, básicamente en el Incidente I-1469/12 de fecha 03.05.2012, en el que intervenía el Juzgado de Instrucción y Correccional N° 6, que rechazó el mismo planteo oportunamente efectuado por la Defensa; esa Resolución no fue impugnada, por lo que quedó absolutamente firme; a fs. 2.063/2066 (25.03.2013), obra Resolución del T.I.P. que confirmó el procesamiento y el Defensor no planteó ningún recurso respecto de la nulidad que ahora formula; además, obra resolución de la Cámara en lo Criminal N° 1, que resolvió no hacer lugar en igual sentido, sobre la nulidad que formuló el Defensor Dr. Gómez, y no fue impugnada, por lo que adquirió firmeza. Conforme esas constancias el Tribunal rechazó el pedido de nulidad formulado por el Dr. Gómez.

5) Con respecto a V. M. P. .

Del Informe Psiquiátrico de fs. 1845/1847 (27.03.2012), efectuado por la licenciada María Virginia Carretero y el Dr. Martín Telleriarte sobre el imputado V. M. P. , surge que se presenta con porte correcto, deambulando por sus propios medios, en buen estado de higiene personal, lúcido neurológicamente (vigil-despierto), coherente, orientado en tiempo y espa cio, como así también auto y alopsiquícamente. Si bien el evaluado colabora con la entrevista, impresiona intentar direccionar la misma. Presenta su atención dirigida hacia los entrevistadores, sin mostrar fallas atencionales. El relato que realiza es lineal y secuencial, no observando alguna alteración en su estado de conciencia, por lo que se desprende que su capacidad mnésica (memoria) está normal y conservada. En cuanto al campo de la sensopercepción, no surge de su conducta ni de su relato la presencia de alteraciones cualitativas (alucinaciones y/o ilusiones), que movilicen su conducta. Su nivel intelectual se ubica como normal promedio; siendo su juicio crítico-lógico normal y conservado al momento actual; diferencia lo esencial de lo accesorio.El ritmo y curso del pensamiento está conservado (eupsiquia); pudiendo mantener una idea directriz, en forma lineal y ordenada. No se observa la presencia de ideas delirantes que movilicen su conducta. Niega antecedentes de tratamientos psiquiátrico y/o psicológico. Se detecta una estructura rígida de pensamiento que determina modos unilaterales de percepción y comprensión de situaciones de la realidad en detrimento de la capacidad de flexibilizar otras perspectivas para significar los hechos. Su capacidad de organizar racionalmente el contenido del pensamiento se encuentra supeditada a su propio modo de interpretar los hechos de la realidad; puede tener en cuenta el punto de vista del otro, pero haciendo un uso de esto, a fin de hacer prevalecer su propio punto de vista. Durante la entrevista el evaluado manifiesta encontrarse preocupado por la situación actual, si bien no demuestra repercusión afectiva. Muestra una apariencia de tranquilidad, aunque presenta características de impulsividad. Se advierte una tendencia mas a la acción que a la reflexión. En cuanto a los aspectos de su personalidad se observan signos determinantes de un funcionamiento defensivo rígido, con baja tolerancia a la frustración y búsqueda de franca e inmediata satisfacción de sus impulsos. Esto disminuye su capacidad sublimatoria y regulatoria de la impulsividad-agresividad, lo que lo vuelve proclive a la emergencia disruptiva de tales impulsos, especialmente en la resolución de situaciones conflictivas, en detrimento de respuestas adaptativas. La percepción de si mismo es de fortaleza, suficiencia, seguridad, apelando a mecanismos de negación de aspectos de debilidad de si mismo. Estos componentes interfieren en su capacidad de empatía -ponerse en el lugar del otro- y condicionan la cualidad de relaciones interpersonales, donde el otro no es tenido en cuenta en su subjetividad, sino que es ubicado como medio para el logro de sus propósitos. En tal sentido, el modo de vinculación que establece, no se realiza a partir de aspectos afectivos del otro, sino que se basa en condiciones de conveniencia.

Tales características de personalidad de P.resultan compatibles con un trastorno de personalidad con recurso psicopático.

En la Audiencia de Debate, el Lic. Sergio Alejandro BLANES CÁCERES, en relación al perfil del imputado puede decir que él no lo entrevistó, sí puede dar su punto de vista; en el informe psiquiátrico y psicológico que se hizo respecto de él, que se condice en un todo con todas las declaraciones que hay en el expediente, el señor P. posee características psicopáticas sumamente elevadas, con las cuales se pueden desprender conductualmente ciertas cuestiones mas -falta de empatía con terceros y características manipuladoras, controladoras, tendencia a la mendacidad, desprecio por los derechos de los demás; técnicamente todo esto permitiría incluir a esta persona con rasgos psicopáticos sumamente elevados, vulgarmente se lo conocería como un psicópata. En términos generales, teóricos, una persona con estas características puede llegar a matar; desde el momento que no establece un lazo empático, sino utilitarista con la persona vista como un objeto, pasa a ser una cosa y una cosa es su propiedad y las cosas uno las puede cuidar o destruir; si deja de tener utilidad no le sirve ó por algún motivo ya no le resulta de interés, la «cosa» se puede romper desde el punto de vista de una persona con fuertes rasgos psicopáticos; esto podría ser posible tranquilamente.Agrega que la empatía es el poder ponerse en el lugar del otro y poder asumir los efectos o las cuestiones sentimentales del otro y poder actuar en consonancia con ellos desde un punto de vista afectivo; en las personas con características psicopáticas muy marcadas, esta capacidad de empatía se ve muy disminuida y es justamente lo que les permite hacer manipulación, control, muchas veces con el uso de la violencia y utilitarismo en desmedro de los propios derechos y afectos de las personas; generalmente se las manipula con cosas que son del afecto del otro, que no crean resonancia afectiva en si mismo; generalmente estas personas establecen lazos afectivos sumamente superficiales y autoritaristas; no hay lazos sentimentales afectivos, suelen manipular al otro desde los afectos del otro, porque los afectos propios no son puestos en juego porque prácticamente no hay consonancia afectiva. Continúa diciendo que al realizar una autopsia psicológica, que fue la encomienda principal -además se le requirió evaluar cualquier otra técnica posible de aplicar-, lo que se intenta siempre es poder evaluar con grado de probabilidad lo mas alta posible que es lo que podría haber ocurrido o que mecanismo desde un punto de vista psicológico podría haber influenciado en los diferentes actores de una causa judicial que está en trámite; generalmente se pide este tipo de trabajos en causas frías, cuando ya ha pasado, en principio, mas de seis meses sin una producción de algún elemento significativo en la investigación; se pide este tipo de colaboración justamente como para poder abrir la posibilidad de otras vías de investigación, o precisar a un grado de certeza ó de probabilidad algún extremo de interés jurídico.En esta causa encuentra la sugerencia del entrecruzamiento con las redes por una cuestión netamente criminalística, que podría llegar a ubicar a los distintos actores, en distintos lugares y posteriormente dentro de las técnicas específicas es brindar desde el punto de aporte de la victimología, los quiebres que hay en los comportamientos victimario-víctima, que indicarían un cambio sumamente marcado en la tendencia que tienen con respecto a comportamientos anteriores.

-6) En lo que hace a comprobaciones, rastrillajes, excavaciones, etc. en diversos lugares de la zona y distintos sitios del país, los mismos obtuvieron resultados negativo, según consta a fs. 458, 520, 1076, 1078, 1080, 1205, 1211 y 1430.

Del mismo modo, con respecto a los análisis de ADN efectuados en PRICAI (Fundación Favaloro) y Pampa Gen (fs. 335, 445, 481, 488/492, 1102/1108).

Como así también como resultado de los exámenes efectuados por los Médicos Forenses Dr. Peri (fs. 1449), Dr. Toulouse (fs. 1509) y Bioquímico Dr. Juan C. Cremona (fs. 1717, 1779).

Idéntica conclusión negativa se dio por parte de la División Criminalística sobre diversos elementos secuestrados (fs. 343 y 1519).- – – – -7) Trabajos realizados por personal policial en la vivienda ocupada por V. M. P. ; Andrea Noemí LÓPEZ y C. P. . Con fecha 02 de agosto de 2005 (fs. 458), el Maestro Mayor de Obras Hugo Alberti, informa sobre los trabajos realizados por personal de la Brigada de Investigaciones, en la vivienda ubicada en calle Maestros Puntanos N° 2345, de esta ciudad:1) Con un servicio atmosférico se procedió al desagote total del pozo ciego y se escurrieron los líquidos cloacales al lado de las piletas sanitarias para que personal de la Brigada de Investigaciones pueda chequear su contenido; 2) En dormitorio a 0,70 metros de la pared Sur y a 1,10 metros del muro divisorio del mencionado ambiente y el Baño, rotura de carpeta de concreto y contrapisoen -un rectángulo de 0,50 metros por 1,30 metros-, en esa zona se efectuaron excavaciones hasta una profundidad de 1,30 metros, luego en todo el perímetro del orificio realizado y a 0,60 metros de profundidad del nivel del piso, se socavó hacia abajo del contrapiso unos 30 centímetros hasta 1,30 metros de profundidad. Posteriormente en la misma habitación, desde el ras de la proyección de línea del muro divisorio del Baño con el Dormitorio y tomando el centro del vano de la puerta, se realizó un orificio de 0,30 por 0,30 metros en la carpeta de concreto y el contrapiso y se excavó 0,50 metros de profundidad. Constatándose en ambas excavaciones que la tierra era del mismo color, compacta y limpia, lo que demuestra que la misma no había sido removida. En la primera excavación se llegó hasta la profundidad de 1,30 metros dado que al clavar la pala sonaba a hueco, pero allí se encontró una raíz de álamo que atravesaba el local en el sentido de la entrada del mismo, posteriormente el sonido era seco. 3) En Dormitorio se rellenaron las excavaciones, se realizó contrapiso de concreto pobre (escombro-cemento) y se construyó carpeta de concreto con terminación de alisado con fratacho metálico. 4) En el Paso, al centro del mismo, se realizó una perforación con taladro eléctrico de aproximadamente 0,20 cm. de profundidad. Este recinto posee piso cerámico.5) En la cocina-comedor se efectuaron tres perforaciones, una a 1,20 metros del muro divisorio del local aludido y el Baño y a 1,40 metros del muro Norte; otra a 0,60 metros del muro Este y a 1,50 metros del muro Norte y otra al centro del ambiente. El piso de este ambiente es idéntico al del Dormitorio. En todas las perforaciones se percibió que superado el espesor de la placa de cerámica y la carpeta de concreto en el Paso y la carpeta de concreto en la Cocina-Comedor, el material inferior a estos (contrapiso) no ejercía resistencia a la fuerza del taladro. A fs. 459, se agregó el croquis correspondiente al inmueble donde se efectuaron los trabajos; a fs. 460/466, se incorporaron fotografías que mue stran la labor llevada a cabo en la vivienda mencionada.

En atención a lo expresado quedan expuestas en esta causa, dos situaciones preponderantes que a juicio del Tribunal deben distinguirse para abordar a una sentencia que exprese con la certeza que se requiere el resultado justo. En efecto en los extensos cuerpos que se han analizado y observado y la gravedad de los hechos ocurridos aparecen claramente definidas las cuestiones planteadas: la desaparición de la señora Andrea López y la muerte de la nombrada. Surge palmariamente que desde su desaparición han transcurrido 10 años y 8 meses y en lo que respecta a su muerte debe considerarse conforme el desarrollo que se efectuará a lo largo de esta sentencia.Es a ella (el deceso de Andrea López) a la que hay que prestarle la clara atención de lo acontecido, debido a que la acusación efectuada en la requisitoria de elevación a juicio imputa por el delito de Homicidio Simple, previsto y penado por el artículo 79 del Código Penal y la del Fiscal actuante en el debate la misma calificación con la existencia de dolo eventual.

El vínculo que unía al imputado con la víctima databa de mucho tiempo atrás, caracterizándose el mismo por su inestabilidad, debido a las características psicopáticas del imputado y también a la debilidad de la víctima, características que se veían potenciadas en el primero por ser golpeador y además por saber el lugar donde debía colocar sus golpes ya que era un eximio boxeador, circunstancias acreditadas por la declaración de su manager Bravo que había programado peleas internacionales y que distinguió en su paso por el debate las habilidades y condiciones de P. , a quien apodaban el «Lince», seguramente por la ligereza y ubicación de su mirada, que le permitía colocar golpes en los lugares mas comprometidos para su rival. Los golpes en esta ocasión fueron dirigidos hacia su pareja Andrea López, mujer delgada, con peso de 50 Kilogramos y una altura de 1 metro 60 centímetros, que facilitaba la tarea arrolladora del imputado quien la golpeó provocando su deceso. En P. y su calidad de golpeador, cada puño era un arma y con esas armas destruyó la vida de Andrea López, que ya había recibido durante su convivencia con el nombrado, cantidad de golpes en la cara y en el cuerpo, circunstancia acreditada por los testigos C. P. , Julia Patricia Ferreyra, Susana Noemí García, Claudio Daniel López, Marta Esther Rauch, Marta Teresa Ulrich, Silvia Elena Salvatierra, que la vieron en esas condiciones y que aseguraron que la nombrada se iba de su casa hacia la de su madre para reponerse de la golpizas que asiduamente le daba su conviviente.-

Sus características psicopáticas y su intención de manejar la vida de Andrea López lo llevaron a establecer mecanismos enfermizos consistentes en separarla de su familia y amedrentarla permanentemente para tenerla bajo su férula y poderla dominar sin intervención de personas cercanas a ella. Utilizó también la relación con su hijo C. para lograr sus desviados objetivos, negándose a que tuviera estrecha relaciones con los familiares de su pareja, logrando con ello una posición dominante sobre Andrea que tenía un profundo amor por su hijo, ya que en sus largas charlas con sus compañeras alternadoras les comentaba que no se iría del lado del golpeador sino podía llevarse consigo a su hijo.

Con su conducta dominante el imputado V. P. hizo prostituir a su pareja, obligándola a salir a la ruta a la espera de ser recogida por los conductores o pasajeros de los automotores que circulaban o especialmente por los camioneros, que eran sus principales clientes. Siempre P. atentó contra la dignidad de su pareja. La misma circunstancia de prostituirla lo está demostrando, como también lo hace el dejarla desamparada en cualquier lugar para ejercer el trabajo asignado por P. y llevar dinero para mantener la familia ya que el nombrado no tenía trabajo que se conociera. Tan es así que en oportunidad en que la nombrada se encontraba con una pierna fracturada, la obligó a salir al camino, circunstancia también demostrada por su compañera alternadora Marta Ulrich, quien testimonió en el sentido indicado al ser convocada al debate celebrado. La abuela de la víctima señora García relató que P. la ató a su nieta Andrea López a un carro que tenía y la arrastró por la calle humillándola frente a los que pasaban por el lugar y en presencia también de su hijo.A lo largo del debate escuchamos a numerosos testigos que observaron golpeada a Andrea López, golpes que le propinaba su compañero cuando no accedía a sus imposiciones.

Hemos sintetizado en estas palabras las características preponderantes de violento golpeador del imputado, características que puso en práctica en la noche del día 09 de febrero de 2004 y madrugada del día 10, y que provocaran el deceso de su joven pareja. Volviendo entonces al escenario del crimen nos encontramos con tres personas, una era la víctima, otra el imputado y el tercero su hijo C. P. que observó la manera en que su padre golpeaba hasta el cansancio a su madre con un rebenque, patadas y golpes de puño. El menor en Cámara Gesell manifestó: «.él le pegaba con un rebenque contra una punta (rincón), le daba piñas, patadas y después la ví en la bañera que estaba toda morada. Vi que estaba acostada en la bañera y mi papá le estaba echando agua. » «. mi papá me mandó a dormir a la cocina, yo dormía en la pieza con ellos, pero esta vez me mandó a la cocina porque venía a dormir mi hermana., llegó después. Me dormí enseguida.». El menor observó a su padre golpear a su madre hasta provocarle la muerte, no otra cosa expresaba cuando decía que la veía morada. Presenciaba la escena desde la puerta del baño y con posterioridad cuando su padre la cerró, observaba todo lo ocurrido por la cerradura.

Con relación a la Cámara Gesell debemos dejar clarificado que hubo dictamen de la Licenciada Carretero en el sentido de que no era conveniento someterlo en esa fecha (17/08/2007) a este procedimiento. Es en el año 2011 ante el requerimiento del querellante, la Licenciada Gatti que asistía al menor C. P.comparece en la causa y determina que en la actualidad el menor se encuentra en condiciones de prestar declaración y que esta se haga en Cámara Gesell con su presencia como acompañante, circunstancia avalada por decisión judicial permitiendo la presencia de dicha profesional y la de la Psicóloga Forense Licenciada Virgina Carretero, entrevista y declaración que se realiza el 08 de noviembre de 2011. Lo declarado en Cámara Gesell por C. P. fue comentado en los mismos términos por el nombrado a María Alejandra Guzmán, Natalia Guzmán y María Luz Di Caro en el viaje que hicieran a la ciudad de Pehuajó donde las nombradas trabajaban como alternadoras en el cabaret propiedad del imputado. También a Marta Teresa Ulrich en la que textualmente la citada expresa: » que después de ducharse lo ayudó a cambiarse y le contó que su padre la había agarrado del cuello a su mamá y le había pegado, que su mamá era blanquita pero que luego estaba morada, que eso no tenía que decírselo a nadie. Eso ocurrió en forma espontánea por parte del niño y fue en el año 2008.». Todas estas manifestaciones se produjeron durante el debate al igual que la declaración prestada por Carina Vanesa Dominguez, tornándose absolutamente creíbles por la descripción del lugar donde se encontraba en el momento que se entera de lo sucedido, lugar que era la casa donde vivía Mario Pintos, apodado «El Sordo», ubicada en la calle Juan Vaira 2376, a la que concurriera de visita por ser el nombrado amigo de su esposo. Esa distribución de la vivienda mencionada por Dominguez, coincide con la versión que da el testigo Angel Guillermo Pintos, padre de Mario Pintos y que fuera el constructor de la vivienda mencionada. Alli ocurrió que P. concurrió al domicilio citado en compañía de su hijo C., no notando su presencia por la ubicación que tenía en la casa, escuchando la nombrada testigo que el niño contó que su papá le había pegado a su mamá, se había caído para atrás y no se despertaba. El imputado había ido a la casa de su amigo Pintos a buscar una pala y el automóvil Ford Falcon de este último. Una vez que obtuvo lo que buscaba P. se retiró, regresando pasado un cierto tiempo al lugar. Con posterioridad la testigo Dominguez se encuentra con Pintos en la Unidad 4 donde había concurrido a visitar al imputado manifestándole la nombrada su pesar por la desaparición de Andrea López y su deseo de que sea encontrada rápidamente a lo que Pintos contestara «los muertos no hablan». Explicó también que junto a Pintos se encontraba su compañera Sarita y que pudo observar porque la mampara que comunica con el patio se encontraba abierta. En ese momento fue cuando logró escuchar al niño que decia «papá le pegó a mamá, mamá se cayó y no se despierta».

Queda entonces de manifiesto que el relato que C. P. hiciera en Cámara Gesell fue el mismo que brindaran las testigos citadas que escucharon del nombrado la misma versión que diera respecto al hecho sucedido en el que su madre falleciera y que se produjo en la casa de la Calle Maestros Puntanos N° 2645, en horas de la noche del 09 de febrero y la madrugada del día 10. La testigo Carina Vanesa Domínguez al declarar en la instrucción (fs. 2073/2076) manifestó también que » a P. se lo notaba exaltado, nervioso . » y le dijo a Pintos «me parece que la maté a la flaca, la pasé de paliza» «se me fué la mano». En el encuentro que tuviera con Pintos en la Unidad 4 al ir a visitar a P.cuando aquél le comentara respecto a la desaparición de Andrea López, la testigo dijo «pobre pibe y si la flaca se fue» a lo que Mario Pinto le respondíó que «los muertos no hablan, que a P. le pueden comprobar que la hacía prostituir a su mujer, pero nunca de que la mató, porque el cuerpo no va a aparecer.».– – – -El Comisario Mayor C. Alberto Chico, que participó activamente en los procedimientos efectuados por la Policía Provincial, manifestó en su declar ación ante el Tribunal, que cuando el imputado fué trasladado a la Brigada, pensó que se iba a quebrar, pero que al observar que la camioneta traída de Pehuajó se encontraba en condiciones normales, su aspecto cambió para ponerse soberbio y altanero y manifestó que a Andrea López «no la van a encontrar».

En el curso del debate hemos presenciado la oposición de la Defensa Técnica de P. , con el objetivo de minimizar lo ocurrido en razón a la contaminación que se podía haber producido con la presencia de la Licenciada Gatti en la Cámara Gesell, a petición que efectuara el menor C. P. . Estas posiciones están absolutamente desvirtuadas por la manifestación del psicólogo forense Sergio Alejandro Blanes Cáceres a quien fue sometida esta cuestión para asegurar los resultados de la tarea realizada y frente al Tribunal se expresó en sentido opuesto a lo cuestionado por la Defensa, manifestando que si se produjo interferencia, la misma fue mínima, ni su participación pudo haber «distorsionado o afectado el testimonio», hubiera sido conveniente tomar lo expuesto en protocolos internacionales «pero no ha habido una alteración de los resultados que se pudieran haber obtenido, o al menos no se nota que haya interferido en el proceso.». Han existido, dice Blanes Cáceres, elementos nucleares que no han sido alterados a lo largo del proceso y que han persistido en el tiempo. Se mencionan en el trabajo de este profesional, las declaraciones de las testigos Di Caro y Guzmán a quienes C. P.había contado la agresión de su padre hacia su madre con un rebenque a quien dejó ensangrentada, declaraciones que han sido efectuadas de la misma manera a lo largo del tiempo transcurrido. En definitiva, no ha habido influencia de la Licenciada Gatti sobre su paciente, que haya modificado o contaminado todos los recuerdos que posee el menor a lo largo del tiempo.

Define a P. como una persona con rasgos psicopáticos sumamente elevados, situación que se conocería técnicamente como psicópata «.una persona con estas características puede llegar a matar, desde el momento que no establece un lazo empático, sino utilitarista con la persona vista como un objeto, pasa a ser una cosa y una «cosa» es su propiedad y las cosas uno las puede cuidar o destruir, si deja de tener utilidad, no le sirve, o por algún motivo ya no le resulta de interés, la «cosa se puede romper desde el punto de vista de una persona con altos rasgos psicopáticos, esto podría ser posible tranquilamente». Observamos que las afirmaciones del Perito Forense Blanes Casares son similares a las efectuadas por la Perito Forense Licenciada Virginia Carretero.

El Licenciado Disanto, también llamado a volcar su opinión autorizada manifestó que «.teniendo en cuenta la línea diacrónica y sincrónica o sea el paso del tiempo, observa el mismo testimonio con escasísimas variaciones, pero no del núcleo central.», refiriéndose a las expresiones vertidas por C. P. y ratificando la validez de las actuaciones realizadas en la Cámara Gesell, tan cuestionada por la Defensa.

Durante el transcurso de su alegato, la Defensa Técnica del imputado V. M. P. , cuestionó nuevamente la Cámara Gesell realizada al menor C. P. , en atención a que el nombrado no tuvo asistencia profesional no pudiendo intervenir para formular en ese acto preguntas que hubieran favorecido su situación frente al caso planteado.Independientemente de que la validez de la Cámara Gesell fue ratificada en tres oportunidades, debemos manifestar que el cuestionamiento efectuado a este procedimiento por el defensor no significó la oposición a las palabras expuestas por el menor, sino como se dijo anteriormente a la falta de presencia de profesionales que representaran al imputado.

El Defensor de P. también mencionó que el Código de Procedimientos vigente en la actualidad establece la presencia en el acto de funcionario judicial o profesional que represente a la víctima en oportunidad de darse algún acto como el realizado en esta ocasión.

Lo que no tuvo en cuenta el nombrado profesional es que el Código de Procedimiento se refiere a la víctima y en el caso que nos ocupa el menor C. P. fue convocado a la Cámara Gesell como testigo.

Por otro lado en el momento de celebrarse este procedimiento, P. si se consideraba sospechoso como lo manifestó la Defensa Técnica, no tenía inconveniente alguno en pedir su comparecencia en la causa, y de ello se hubiera derivado su presencia en el acto, ya que el Código vigente en ese entonces (Ley 332) lo permitía.

Estos conceptos avalan aún más las decisiones tomadas en el curso de estas actuaciones que confirman la Cámara Gesell cuestionada una vez más por la Defensa.

Hemos desarrollado hasta esta instancia, las pruebas contundentes de lo acontecido la noche del día 9 de febrero y la madrugada del día 10 en el domicilio de la calle Maestros Puntanos N° 2645, donde Andrea López fallece como consecuencia de los golpes y patadas que le propinara el imputado Victor Manuel P.

Ha quedado evidenciado que la forma agresiva con que el imputado trataba a su mujer, nos adentra en un caso de violencia de género.Se ha escuchado a los testigos hablar de que Andrea López aparecía seguidamente en casa de su madre, lugar en donde se recuperaba de las marcas dejadas por los golpes de su compañero, cosa que en esta oportunidad, por supuesto, no ocurrió. A todo ello debemos sumar los informes médicos y psiquiátricos respecto al carácter psicopático del encartado con una personalidad dominante y la conducta de entablar relaciones con los demás en tanto ellos se prestaran a realizar lo que P. pretendía. A su vez las características de Andrea López, la colocaban en el sesgo de una mujer sometida y subordinada a las decisiones enfermizas de su compañero.

La explicación está dada a partir de que no existe duda de la existencia de una violencia de género que se daba a puertas adentro de la vivienda familiar y que se manifestaba otras veces en algunos lugares. Los testigos que han declarado han tenido la posibilidad de saber y conocer que P. golpeaba a Andrea López ya que la han observado recuperarse de sus dolencias, para ejercer nuevamente la prostitución ya que el temor que le tenía a su conviviente era tan grande que la colocaba en estado de indefensión en forma permanente.-

El ejercicio de tal violencia, fue lo que llevó a la muerte de Andrea López de la forma en que se ha expuesto en esta sentencia.

También debe merituarse inexorablemente por parte de este Tribunal, que la desaparición de Andrea López no puede entenderse desde otro ángulo que no sea que la misma se encuentra muerta, ya que su gran preocupación por la crianza de su hijo C. y la relación materno filial que se daba con él, lo colocaban en el centro de su vida y está demostrado que no lo abandonaría.

Esa desaparición fue elaborada inmediatamente por P. después de cometido el hecho pretendiendo que la falta de existencia del cuerpo iba a otorgarle mayor impunidad.

Tal como lo refiere el Lic.Blanes Cáceres, los quiebres que hay en los comportamientos víctimario/víctima, que indicarían un cambio sumamente marcado en la tendencia que tienen con respecto a comportamientos anteriores, se reflejan en este caso en los dichos de la madre de Andrea -Julia Ferreyra-, quien confirmó que P. en ningún momento se acercó a su domicilio en busqueda de su mujer como hiciera en oportuniades anteriores.

El testimonio de su posterior pareja Analía Alejandra Gómez resalta aún más las características del encartado. Contrajo matrimonio con ella en el año 2008 y vivieron juntos por el término de nueve (9) meses, siendo el motivo de esta separación los malos tratos que recibía del nombrado a quien denunció en catorce (14) oportunidades. Hace saber la declarante al Tribunal que estando en pareja conoció al hijo de Andrea López, C. , con quien al principio no tenía muy buena relación, pero que con el transcurso del tiempo se fue mejorando. Relata que una vez en el Hospital el niño pretendió decir algo al momento de tomar un folleto que había sobre su madre, que explicaba los motivos de los golpes y todo lo vivido, circunstancia en que el padre se lo sacó y lo tiró. Más adelante y transcurridos unos días C. le contó a Analía Alejandra Gómez que su papá le había pegado a su mamá y que ella no se movío más.

Presenció también la testigo, la violencia de P. sobre su hijo C. , que cuando tenía 8 años se peleó con su hijo y el imputado le pegó en el baño de su casa y lo «metió debajo del agua fría».

Este relato es otro testimonio que esclarece aún más lo que hemos afirmado en relación a la violencia de género, a las características golpeadoras de P. y su calidad de psicópata que ponía en evidencia a cada momento.El ser psicópata de la manera en que lo era, le permitía comprender la criminalidad del acto y dirigir sus acciones, afirmación esta efectuada por los informes médicos y psiquiátricos que se encuentran agregados a la causa. Si su grado de psicosis fuera superior hubiera sido calificado como inimputable.

Ha quedado en claro a juicio del Cuerpo que Andrea López falleció en la noche del 09 de febrero o en la madrugada del 10 de febrero de 2004, como consecuencia de los golpes y patadas que recibiera de parte de su conviviente V. Martín P. quien la dejó en la cama hasta que pudo hacerla desaparecer, sin intentar trasladarla al Hospital o algún centro sanitario para que le brindaran los auxilios necesarios para su recuperación.

Queda en esta instancia por dilucidar si el no hallarse el cuerpo de la víctima es óbice para la acreditación de la muerte de una persona y al respecto diremos entrando en la cuestión netamente procesal, que nuestra legislación se ha apartado sistemáticamente de las pruebas denominadas tarifada o legales y ha optado por el principio de la sana crítica racional, que da lugar a que los jueces intervinientes realicen una tarea de valoración de todos los elementos aportados en la causa que se tiene que resolver, obviamente bajo los principios de la lógica y la racionalidad.

Ya Mittermaier en su obra (C.J.A. Mittermaier «Tratado de La Prueba en Materia Criminal» – Madrid – Editorial Reus S.A. – octava edición – pags. 146 y sgtes.) escribía que en la época romana se asociaba la existencia del cuerpo del delito al sistema inquisitivo, ya que no se abría causa criminal alguna sino existía certeza sobre la existencia de delito.En ese escenario y en esa época es donde se desarrolla la teoría del cuerpo del delito, relacionado como se expresó con el sistema inquisitivo, por lo que es dable deducir que al no existir este sistema en nuestros códigos procesales, la amplitud de la prueba con observancia de los principios que le son fundamentales, se desarrolla favorablemente para poder descubrir y sentenciar a quienes evadirían la acción de la justicia con tener conocimiento y habilidad para esconder el cuerpo de la víctima. En el caso que nos ocupa, esta posibilidad ha tenido el imputado para hacer desaparecer a su compañera Andrea López, elaborando el pensamiento de que si no era encontrada, no tendría sanción alguna. Esta también fue la postura de su Defensa Técnica durante el alegato.

Por lo expuesto y en esta dirección queda por analizar que el cuerpo de la víctima es uno de los tres aspectos que integran el cuerpo del delito que al decir de Fenech y Manzini se define como «el conjunto de elementos materiales cuya existencia induce en el juez la certidumbre de la comisión de un hecho delictuoso».

Clemente A. Diaz, en su obra «El Cuerpo del Delito», nos dice que el cuerpo del delito es un conjunto de elementos materiales que se integra con corpus criminis, el corpus instrumentorum y el corpus probatorium. El primero de ellos es el cuerpo de la persona en los delitos contra ellas, y encontrar un cadáver no asegura que se haya producido el homicidio, el segundo es el instrumento con el cual se comete el delito, un arma, un fierro, etc., o sea las cosas con las que cometiera el hecho delictivo y la tercera lo que refiere al sistema probatorio (Ed. Abeledo Perrot. – pags. 35 y siguientes).

Estos tres elementos, dice el citado autor, son los que integran el cuerpo del delito y aunque en la mayor cantidad de casos se dan ellos en conjunto, no es necesaria la concurrencia de todas ellas.Basta que exista en los casos excepcionales uno solo de los elementos ennumerados, en tanto los demás se acrediten por otro camino.

En el caso que tratamos y entronizándolo en las palabras enunciadas, el instrumento del delito utilizado por el imputado fueron sus manos, que golpearon reiteradas veces a la víctima y produjeron su deceso, y el corpus probatorium está dado por la declaración de C. P. en Cámara Gesell que extensamente hemos desarrollado, y lo dicho por este en forma directa a los testigos obrantes en la causa, que hemos citado en el desarrollo de estas actuaciones.

En el fallo que pronunciara el Tribunal Oral N° 1 de la Capital Federal en el caso de Hervatín Diego, cuya víctima fuera Estela Pugliese, se cita el plenario de la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional del 10 de abril de 1996 en el caso Grimaldi Cayetano y se ha dicho que: «Las normas procesales relativas a la comprobación del cuerpo del delito -agrupamiento extrasistemático de las actividades más diferentes- han contribuido a confundir el instituto con expresiones dogmáticas inapropiadas.Ellas son en esencia disposiciones sólo instrumentadas tendientes a demostrar el delito mismo en su materialidad física, en sus elementos objetivos o externos, incluyéndose en su concepto el «corpus criminis» que es la persona o cosa sobre la que se ejecutaron los actos delictivos y que hasta puede no existir – destrucción del cadáver en el homicidio- sin perjudicar la prueba del delito, el corpus instrumentorum que son los medios o los instrumentos o las cosas empleadas por quien delinque y el corpus probatorium que son las huellas, rastros o vestigios dejados por el imputado, habiéndose entendido en la doctrina que la prueba del cuerpo del delito puede realizarse por cualquier medio.».

El Tribunal mencionado concluye que el cadáver no es el único elemento del cuerpo del delito sino que es uno de los medios con que se puede comprobar el delito.

En el caso que nos toca juzgar manifestamos con la certeza que se requiere, que la prueba del testigo presencial de la muerte de Andrea López, C. P. , hijo de la nombrada y del imputado y su mención en igual forma a los testigos mencionados en la causa y que han declarado en el debate en los mismos términos que el menor, al igual que los testimonios y pericias de los psicólogos y médico interviniente en los presentes actuados son incontrastables y establecen que el autor de la muerte de la víctima ha sido su compañero V. P. .

Teniendo en cuenta lo manifestado el Tribunal basado en las reglas de la sana crítica fija el hecho de la siguiente manera: En la noche del día 9 de febrero del año 2004, se encontraban en el domicilio de la calle Maestros Puntanos N° 2645, el imputado V. M. P. con su pareja Andrea López y el hijo de ambos C. P. personas que habitaban regularmente el lugar y a la que se sumó en esa noche la hija del primero de los nombrados Brenda P.. En horas de la noche del día 09 y la madrugada del día 10 el imputado P. con motivo de una discusión que mantuvo con su mujer, le pegó con un rebenque que se encontraba en el lugar, propinándole patadas y golpes de puño, hasta dejarla sin conocimiento, intentando el nombrado su reanimación, ubicándola en la ducha del baño, sin que esto ocurriera, causándole la muerte, y con posterioridad colocando a la víctima en la cama del dormitorio, para trasladarla después fuera del lugar de la vivienda, no conociéndose el destino del cuerpo hasta el día de la fecha.

SEGUNDA CUESTION: Procederemos en esta instancia a formular el encuadre legal que corresponde al hecho acaecido. El imputado toma a golpes y patadas a su víctima después de una discusión que presencia el hijo de ambos. Ha quedado en claro a juicio del Tribunal que en el inicio de esta rencilla y cuando P. decide golpear a su conviviente no existió en él la intención dolosa de querer acabar con su vida. Su procedimiento era la repetición de conductas anteriores que llevaban a que Andrea López curara sus heridas en la casa de su madre. Pero el día de su muerte, la golpiza y la forma de actuar de P. conformaron un escenario distinto con los mismos actores pero con otro guión.

El encartado golpeó severamente a su mujer con elementos contundentes y con su arma más poderosa que eran sus manos o sus puños. No necesitaba para producir un resultado letal, recurrir a armas de fuego o armas blancas que normalmente son las que se utilizan para dar muerte a una persona.El las llevaba consigo, el llevaba consigo el dolo eventual a cuestas, porque su característica de neto golpeador y además de ello de boxeador profesional con conocimiento acabado de su profesión, podía ocasionar la muerte a otro ser humano sobre todo en las víctimas elegidas, con las características endebles de quienes eran destinatarias de sus golpizas, en este caso mujeres de contextura reducida, que receptaban los golpes y los sentían mucho más que alguien más dotado físicamente y que obviamente estaban más cercanas a perder el conocimiento y a morir porque su resistencia era menor. Andrea López víctima de esos golpes, medía 1 metro 60 cm. y pesaba 50 kilogramos. Imaginémosla recibiendo los golpes de un boxeador experimentado, con conocimiento de los lugares hacia donde los dirigía y golpeándola hasta que la abatiera. P. puede no haber querido asesinar a su pareja pero sabía que no era improbable que esto sucediera y se representó la situación tal como ocurrió.

Le es aplicable la figura del dolo eventual construcción doctrinaria que figura como tal para distinguirse del dolo directo y del indirecto y que en definitiva llega a tener la misma sanción que si hubiera existido la intención de matar.

Sebastián Soler manifiesta en su obra de Derecho Penal Argentino, que el que actúa con dolo eventual no se mueve dentro de la esfera de lo ilícito, sino en la posibilidad de delinquir (T° 2, pág.151, Ed. Tea). También el maestro cita a Frank que dice que «hay dolo eventual cuando la convicción de la necesidad del resultado previsto como posible no habría hecho desistir al autor» (ob.cit. pag. 152). El encartado iba golpeando a su pareja y observaba que su color en la cara no era el normal (C. P.hijo de ambos y observador del hecho, decía que su madre «se ponía morada») como consecuencia de los golpes que le propinaba y sin embargo no desistió de golpearla hasta que ella se desplomó y cuando intentó que reaccionara era tarde. El victimario se representó lo que iba a suceder y su actividad lo demuestra palmariamente.

Durante su intervención en los alegatos, el Fiscal citó el fallo del Tribunal de Casación Penal de Buenos Aires, Sala I – 20/09/2011.C.C.G. s/recurso de casación. AR/JUR/52934/2011 que estableció: «Cabe encuadrar en el tipo legal de homicidio simple con dolo eventual, la conducta de quien propinó golpes a una persona causándole la muerte pues el autor por su condición de practicante de boxeo en forma amateur, conto ex ante con la real posibilidad de la realización del tipo de homicidio, pero siguió en su plan resignándose a la eventual producción del mismo», fallo que la Defensa Técnica del imputado cuestionó, al hacer mención que en el caso expuesto se contaba con el cadáver de la víctima sobre el que se pudieron determinar ciertos aspectos relacionados al hecho. No entraremos aquí a tratar lo manifestado por el señor Defensor, en atención a que extensamente lo hemos desarrollado en páginas anteriores.

Lo cierto es que este fallo contribuye notablemente a corroborar lo expuesto en cuanto a la aplicación del dolo eventual como respuesta a la actitud del victimario. Allí se cita a Wetzel que establece para dar entrada en la caracterización de la conducta como ejercicio de actividad final al capítulo de la eventual ponderación de efectos concomitantes como introducción de la noción de aquéllos de los que debe hacerse cargo el autor por haber aceptado la realización de la conducta no obstante el peligro mayor que la misma representaba para bienes jurídicos ajenos.También a Claus Roxin cuando sostiene en su obra que para afirmar que estamos ante el mal denominado dolo eventual el sujeto cuenta seriamente con la posibilidad de la realización del tipo, pero a pesar de ello sigue actuando para alcanzar el fin perseguido y se resigna -así sea de buena o mal gana- a la eventual realización de un delito» (Claus Roxin Derecho Penal Parte General Tomo I Ed. Civitas. S.A. 1997 pag.427). Las citadas construcciones teóricas de los maestros alemanes toca la realidad en el caso que nos toca analizar. ————–Puppe para resolver la inserción del dolo eventual entre el dolo directo y la imprudencia dice que debe resolverse «en función del grado de probabilidad de realización del peligro, de acuerdo a ello hay o peligro de dolo o peligro de imprudencia».

Jakobs dice que las diferencias entre estas dos figuras se logra a través de un concepto específico que es el dolo eventual, de acuerdo con el cual el autor obra con esta clase de dolo si él al momento de la acción enjuicia que «la realización del tipo no es improbable como consecuencia de esa acción». (Pérez Barberá, El Dolo eventual, pag. 687 – Editorial Hammurabi).

«El dolo eventual requerido por la figura tipificada en el art.

79 del Código Penal se configura si el homicida previó la posibilidad de causar la muerte con su accionar, utilizando para su comisión un medio acerca de cuya idoneidad para producir el resultado no podía dudar, aunque no hubiera tenido el propósito de causar la muerte de la damnificada lo cierto que es la representación del resultado no faltó en su ánimo actuando con dolo eventual» (C.Nac. Crim. y Corre.

Sala 1^. 15/6/87, Orden Oscar).

«Requisitos: El dolo eventual demanda que concurran los siguientes elementos: a) previsionalidad de la muerte de la víctima:la muerte debe aparecer como un hecho previsible; b) representación de la eventualidad de la muerte por parte del autor, se requiere que el autor haya previsto el desenlace, lo previsible, no quiere matar, previó matar y mató, c) asentimiento o indiferencia del autor respecto de la probabilidad del resultado: el autor no acepta la contingencia letal pero no la rechaza» (C.Nac. Crim. y Corr.,-Sala 4^, 29/05/2003, Corigliano Walter y otros)».

«Golpes de puño. La muerte ocasionada por serios puñetazos debe imputarse a título de dolo si la víctima era un anciano de poca contextura fuerza, y el autor sabe boxeo y estuvo en condiciones de apreciar sin esfuerzo su notoria superioridad, no obstante lo cual descargó varios golpes de puño (Cámara Nacional de Casación Penal, sala 4^ 3/7/2010 – Enriquez Juan R., AP 22/12261). Los últimos tres fallos citados en Summa Penal – Patricia Ziffer, Ed. Abeledo Perrot, pags. 4413 y 4416.

El Tribunal, después de los análisis pertinentes y con el grado de certeza que etapa requiere, considera que debe condenarse a V. M. P. , en virtud de lo dispuesto por el artículo 79 del Código Penal que norma la figura del Homicidio Simple.

Con lo que queda contestada la Segunda Cuestión.

TERCERA CUESTION: En este punto, el Cuerpo procede en forma motivada, conforme prescripciones del art. 370 del C.P.P., a la determinación o individualización de la pena que se estima justa y razonable imponer al imputado P. , respecto del hecho ilícito que se le atribuye y del encuadre legal que del mismo se ha realizado, aspectos estos dos últimos que fueran desarrollados en la PRIMERA y SEGUNDA CUESTIÓN.

En primer lugar resulta válido consignar que nuestro ordenamiento jurídico establece criterios a tener en cuenta para esta tarea de fijar las consecuencias de un delito, adecuando la pena que en forma abstracta determina la ley, al hecho ilícito cometido por el autor.El primer criterio en tal sentido, está dado por las escalas penales que se establecen para cada figura penal y luego en los arts. 40 y 41 del C.P., en los que se formulan pautas generales de individualización o determinación de la prueba, teniendo siempre como premisa fundamental a respetar que «. una pena justa sólo es aquélla que se adecua a las particularidades del caso concreto» (Ziffer, Patricia- » Lineamientos de la determinación de la pena», 2° ed., Editorial Ad- Hoc. Buenos Aires, 1999).

En este mismo entendimiento, la jurisprudencia se ha expedido en igual sentido (CSJN – «Squilario, Adrián – 2006/08/08 – La Ley 2006 – fs. 497); (CSJN – «Gramajo, Marcelo s/ Robo – 1573 «), criterio jurisprudencial que se ha visto replicado en fallos del Tribunal de Impugnación Penal de esta provincia. (Fallo 17/13 del 07/11/13 y Legajo 3473-4/14, del 03/04/14).

Así es que, al desarrollar entonces la referida tarea de determinar o individualizar la pena a imponer al imputado P. , corresponde desmenuzar en su integridad los presupuestos establecidos en el art. 41 del C.P. , tarea que se condice con el criterio jurisprudencial de nuestro Máximo Tribunal.». La graduación de las penas no puede hacerse mediante un mero cálculo matemático o una estimación dogmática, sino apreciando los aspectos objetivos del hecho mismo y las calidades del autor, lo que permitirá arribar a un resultado probable sobre la factibilidad de que el sujeto vuelva o no cometer un injusto penal. CSJN, 15-7-97, » M, S.y otra».

En el siguiente análisis entonces, lo que habremos de determinar no es ya la existencia del ilícito culpable como presupuesto de la culpabilidad del imputado, sino la gravedad de este hecho, es decir la intensidad de todas aquellas situaciones que afectan la culpabilidad.

Al analizar entonces, la Acción y los Medios empleados, y esto a su vez, en relación a otras de las pautas -circunstancias de tiempo, lugar, modo y ocasión-, que demuestren su mayor o menor peligrosidad, diremos que las características del hecho, cuya responsabilidad atribuimos al encartado, revelan, por su gravedad, una significativa tendencia y aptitud delictiva de parte de este último, por lo que estas pautas significan en este caso concreto, un claro agravante respecto de la sanción a aplicar.

En efecto, recordemos que el hecho ocurrió en horas de la madrugada, en el interior de una vivienda ubicada en una zona, en ese momento, escasamente poblada, en cuyo interior, sólo estaba un niño de cuatro años de edad. Este escenario de orfandad absoluta para la víctima, refleja en forma inequívoca el desamparo en el que se encontraba esa mujer -Andrea López-, lo que hacía impensable la posibilidad -siquiera remota- de pedir auxilio y que pudiera haber sido escuchada, aún por quienes habitaban una vivienda en el mismo predio, que resultaban ser la madre y los hermanos del propio agresor.

Estas circunstancias de desamparo e indefensión en la que se hallaba la víctima al momento del hecho, no sólo eran perfectamente conocidas por el propio P. , sino que fueron precisamente aprovechadas por él para consumar su ataque. –

Sin perjuicio de lo expuesto en los párrafos inmediatos precedentes, también es justo señalar que -dentro de la pauta que hace a la acción misma desplegada por el encartado- surge un elemento a tener en cuenta, al momento de establecer el quantum de la pena a imponer a P. , en este caso como atenuante.Para ello, nos remitimos a lo expuesto en la Segunda Cuestión, en cuanto a que la conducta desplegada por el encartado lo fue en el marco del denominado «dolo eventual «, lo que permite apartarse del máximo legal que prevé la figura del art. 79 del C.P. Con idéntico criterio se ha expedido la Cámara Nacional de Casación Penal – Sala IV – 18/02/2014 – A. – C.A. y otros s/ recurso de casación- en términos tales como «.Tal tipo de dolo condicionado consiste en el escalón más bajo de la culpabilidad dolosa y entonces si menor es la culpa, ello debe tener un lógico correlato al mensurar la pena, que así entendido debe apartarse del máximo legal del tipo específico escogido. aunque tampoco ha de implicar la selección del mínimo del reproche, atento las plurales circunstancias agravantes ya mencionadas» .

En lo que hace a la extensión del daño y peligro causados, se trata de pautas también valoradas en este caso como agravantes para el imputado, no sólo por la gravedad del resultado muerte que dicho accionar produjo (resultado que fuera objeto de análisis en las Cuestiones precedentes), sino porque además, las características físicas del imputado y sus habilidades de boxeador profesional, lo colocaron en todo momento del ataque, en una situación de superioridad de fuerza indiscutible respecto de la víctima. Estas características de la persona del imputado, además, revelan la impunidad absoluta de su accionar ilícito realizado con sus propias manos, sobre una víctima que no podía ofrecer resistencia alguna a esa brutal agresión.

Asimismo, dentro de esta misma pauta orientadora para la determinación de la pena a imponer al imputado, valoramos, también en forma de agravantes, las llamadas consecuencias extratípicas o efectos colaterales del accionar ilícito que atribuimos al encartado.Estamos refiriéndonos al gravísimo e irreparable daño que este hecho produjo en la vida de su propio hijo, quien, no sólo con apenas cuatro años de vida, debió presenciar la fuerte y letal agresión que sufrió su madre por parte de su padre, sino que además debió crecer y continuar viviendo sin poder cerrar definitivamente el duelo de esta pérdida. En efecto, tal como se desprende del analisis efectuado en la Primera y Segunda Cuestión, el imputado no ha aportado datos ni información alguna sobre el cuerpo de la víctima.

Este gravísimo efecto colateral que mencionamos, no es el resultado de una interpretación subjetiva ni arbitraria de quienes integramos este Tribunal, sino que es nada más ni nada menos, lo que puede literalmente inferirse de los i nformes técnicos producidos por los profesionales intervinientes -Licenciados María Teresa GATTI; María Virginia CARRETERO; Sergio BLANES CÁCERES y Luis Alberto DISANTO- y que fueran objeto de un minucioso análisis en las cuestiones precedentes.

En lo que respecta a las pautas que se mencionan como supuestos de atenuantes, en el inc. 2° del art. 41 del C.P., ello es, la edad, educación, dificultad de ganarse el sustento propio, etc., entendemos no deben ser ponderadas como tales para este caso en concreto. No se advierte de modo alguno, que ninguno de estos parámetros haya tenido en forma negativa, una relevancia tal en la persona del imputado que hagan decidir a este Cuerpo, que la pena a aplicarle por este hecho, sea por ello atenuada. Por el contrario, las referidas pautas revelan al imputado como una persona adulta, con un nivel medio de educación y con plena capacidad para obtener su propio sustento, circunstancias todas, más que suficientes, para permitirle haberse motivado a actuar de otra manera, y evitar la conducta prohibida.

En lo que respecta a la pauta de los vínculos personales se trata de una pauta nuevamente agravante en este caso para el imputado.

En efecto, la relación entre P.y la víctima – de convivencia por más de diez años- , torna más exigible la conducta del autor a derecho, pues se afirma «. el deber de respetar los bienes jurídicos ajenos es mayor cuando existe una relación particular. una relación de confianza que constituye una agravante no sólo por la traición del autor, sino por la mayor indefensión de la víctima frente al ataque de una persona que aprovecha esa situación para la comisión del delito. » ( ZIFFER, Patricia S. en » Código Penal y normas complementarias, Análisis doctrinario y jurisprudencial»- Dirección: David Baigun y Eugenio R. Zaffaroni- t, II ( comentario a los arts. 40 y 41), Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2002.

Finalmente vamos a referirnos a otra de las pautas generales que menciona el art. 41 del C.P., y que también resulta agravante para la determinación de la pena a imponer al imputado, que es la conducta precedente y demás antecedentes personales.

En efecto, de las pruebas producidas e incorporadas en la presente causa, pueden inferirse circunstancias tales como, que el imputado P. sometió a la víctima, Andrea López, en forma sistemática y permanente, y durante el lapso en que convivieron, a gravísimos malos tratos que fueron presenciados por numerosos testigos. – – – -Este vínculo violento, en el que P. sometió a su pareja durante largo tiempo, constituyó el marco fáctico de otra de las causas que registró el imputado por ante este mismo Tribunal- n° 248/04-, y en la que con fecha 15/06/05 resultó condenado por el delito de promoción y facilitación a la prostitución (art.126 del C.P.), a la pena de cinco años de prisión.

Pero aún más, P. también registra otras sentencias condenatorias, respecto de hechos posteriores, referidos a otras dos víctimas -ambas mujeres-, que revelan en la conducta del encartado, y de modo inequívoco, los mismos signos violentos y agresivos.–En primer lugar, en perjuicio de su cónyuge- Analía Alejandra Gomez-, causa 144/10 registro de este mismo Tribunal- Sentencia N° 78/10- por el delito de promoción y facilitación a la prostitución con ánimo de lucro ( art. 126 del C.P.), en la que se le impuso la pena única de seis años y seis meses de prisión, manteniendo su condición de reincidente ( art. 50 del C.P.).

Y en segundo lugar, en perjuicio de su entonces pareja, Erica Gisela ENGRAFF, por ante la Audiencia de Juicio, Sentencia 28/12- del 29/08/12 por los delitos de Lesiones Leves, Promoción y Facilitación de la Prostitución y Desobediencia y Amenazas Simples, en concurso real- Legajos 3401/3452/4116-, a la pena de siete año y seis meses de prisión, manteniendo su condición de reincidente.

En consecuencia, conforme los criterios que nuestro ordenamiento jurídico establece para esta tarea de fijar las consecuencias de un delito, ello es, por un lado, las escalas penales que se establecen para cada figura penal- en este caso, la figura del Homicidio simple, que prevé una pena de prisión de 8 a 25 años- ; y por el otro, las pautas generales de individualización o determinación de la prueba, que preveen los arts. 40 y 41 del C.P., que fueron objeto de un puntual analisis en párrafos que anteceden, este Tribunal considera justo y equitativo imponer a V. M. P. la pena de DIECIOCHO AÑOS de PRISIÓN, más la accesoria legal del art. 12 del C.P., con costas.

Asimismo, atento a que el imputado registra Sentencia Condenatoria N° 28/12, dictada por la Audiencia de Juicio – Primera Circunscripción Judicial-, con fecha 29/08/2012, a la Pena Unica de Siete Años y Seis Meses de prisión, manteniendo su condición de Reincidente (art. 50 del C.P.), corresponde proceder, conforme los términos del art. 58 del C.P.a UNIFICAR la Sentencia Condenatoria que se dicte en la presente causa con la referida pena, e imponer en definitiva al imputado V. M. P. , por composición, la PENA ÚNICA de VEINTICINCO AÑOS DE PRISIÓN, más accesoria del art. 12 del C.P., manteniendo su condición de Reincidente (art. 50 del C.P.), con costas (art. 29 inc. 3° del C.P. y 375; 498; y 499 del C.P.P.). ——————————- En mérito a lo expuesto, la CAMARA EN LO CRIMINAL N° 1, POR UNANIMIDAD

FALLA:

PRIMERO: CONDENANDO a V. M. P. , de apellido materno P. y demás circunstancias personales obrantes en autos, como autor material y penalmente responsable del delito de Homicidio Simple ( art. 79 del C.P.), a la pena de DIECIOCHO AÑOS de prisión, manteniendo su calidad de Reincidente (art. 50 del C.P.), con más las accesorias del art. 12 del C.P., con costas (art. 29 inc. 3° del C.P. y 375; 498; y 499 del C.P.P.) SEGUNDO: UNIFICANDO la pena (art. 58 del C.P.) impuesta en el punto precedente con la dictada por la Audiencia de Juicio -Primera Circunscripción Judicial-, mediante Sentencia N° 28/12, de fecha 29/08/2012, donde se impuso a V. M. P. , la Pena Unica de Siete Años y Seis Meses de prisión; manteniendo su condición de Reincidente (art. 50 del C.P.) e imponiéndole en definitiva al nombrado la PENA ÚNICA de VEINTICINCO AÑOS DE PRISIÓN, manteniendo su condición de Reincidente (art. 50 del C.P.), con más las accesorias del art. 12 del C.P., con costas (art. 29 inc. 3 del C.P. y 375, 498 y 499 del C.P.P.).TERCERO: Atento lo solicitado por el Fiscal General, Dr. Jorge Marcelo AMADO y firme que se encuentre la presente, ante la posibilidad de que Dardo Jorge HERNANDEZ y Juana Esther RIOS, hayan cometido el delito de Falso Testimonio, extráiganse fotocopias certificadas de las piezas procesales de fs. 1034 (testimonial de D. J.Hernández); de las Actas de Debate N° 58/14 (fs. 2530/2536); N° 62/14 (fs. 2577/2587) y N° 69/14 (fs. 2589/2595) y de la presente Sentencia, remitiendo las mismas al Agente Fiscal en turno, a sus efectos.

CUARTO: Convirtiendo en definitivos los depósitos provisorios de fs. 305 y 405.

QUINTO: Firme que se encuentre la presente, decomisar (artículo 490 del C.P.P.) los elementos cuya descripción luce a fs. 2225/2226. SEXTO: Firme que se encuentre la presente, colocar al condenado V. M. P. , a exclusiva disposición de este Tribunal; con las comunica-ciones de rigor. SEPTIMO: Protocolícese y firme que se encuentre la presente, practíquese cómputo de pena (art. 463 C.P.P.); líbrense las comunicaciones de rigor; cúmplase con la Ley de Reincidencia 22.117 y con lo dispuesto por Ley Provincial 2637. cdn/sr/nc Alejandra Flavia ONGARO Presidenta Cámara en lo Criminal N° 1 Elvira ROSSETTI de GONZALEZ Jueza Sustituta Cámara en lo Criminal N° 1 Miguel Angel GAVAZZA Juez Sustituto . Cámara en lo Criminal N° 1 Natalia Verónica URRUTI Secretaria Cámara en lo Criminal N° 1 ACTA DE LECTURA DE SENTENCIA: En la ciudad de Santa Rosa, capital de la Provincia de La Pampa, a los siete días del mes de octubre del año dos mil catorce, en la Sede de la Cámara en lo Criminal N° 1, se reúne el Tribunal integrado por la Dra. Alejandra Flavia ONGARO, en su carácter de Presidenta; Dra. Elvira ROSSETTI de GONZALEZ y Dr. Miguel Angel GAVAZZA -Jueces Sustitutos-; juntamente con la Secretaria, Natalia Verónica URRUTI; a efectos de dar lectura a la Sentencia recaída en la presente Causa N° 96/03, que es seguida a V. M. P. .

Con la presencia de las partes y la conformidad de las mismos, la señora Presidenta procedió a dar lectura a la parte resolutiva de la Sentencia N° 76/14, dictada por este Tribunal, la que se incorpora a la presente. Firman los señores Magistrados, previa lectura y ratificación por ante mí de lo que doy fé.

Alejandra Flavia ONGARO Presidenta Cámara en lo Criminal N° 1 Elvira ROSSETTI de GONZALEZ

Jueza Sustituta Cámara en lo Criminal N° 1

Miguel Angel GAVAZZA

Juez Sustituto Cámara en lo Criminal N° 1

Natalia Verónica URRUTI

Secretaria Cámara en lo Criminal N° 1

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: