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Desestimación de la medida cautelar tendiente a que se intime al ex marido a cancelar expensas del inmueble que habita la cónyuge

divorcioPartes: F. M. M. J. c/ B. C. R. s/ medidas precautorias

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: B

Fecha: 25-jun-2014

Cita: MJ-JU-M-86748-AR | MJJ86748

En un caso de anulación del matrimonio, por falta de acreditación de la verosimilitud del derecho, se desestimó la medida cautelar genérica interpuesta por la cónyuge tendiente a que se intime a quien fuera su marido a cancelar la deuda por expensas del inmueble sede del hogar conyugal que habita.

Sumario:

1.-Por falta de acreditación de la verosimilitud del derecho, corresponde confirmar la desestimación de la medida cautelar genérica interpuesta por la cónyuge tendiente a que: i) se intime aquien fuera su marido a cancelar la deuda por expensas del inmueble sede del hogar conyugal y que habita la mujer; ii) se oficie a la administración del consorcio a los efectos que remita detalle de la deuda de expensas de la unidad, y iii) se informe acerca de la radicación del juicio ejecutivo que se habría iniciado.

2.-La medida cautelar genérica (art. 232 , CPCCN.) es aquella que se puede dictar según las circunstancias del caso, si no existe en la ley una específica que satisfaga la necesidad de aseguramiento. Aunque posee un perfil particular deben concurrir a su respecto los imprescindibles requisitos de admisibilidad de cualquier medida precautoria. Su procedencia queda sujeta a la discrecionalidad judicial, obviamente en base a patrones judiciales, y máximas de experiencia.

Fallo:

Buenos Aires, 25 de junio de 2014.- SDB

Y VISTOS: CONSIDERANDO:

I. Vienen las actuaciones a este Tribunal a raíz del recurso de apelación interpuesto a f. 313, contra la resolución dictada a f. 312 en cuanto desestima el pedido de medida cautelar efectuado por la recurrente.

A fs. 316/317 corre agregado el memorial.

La agraviada critica los argumentos que sostienen al decisum que impugna y afirma que éste no se pronuncia sobre extremos que son relevantes; como ser que ocupa el inmueble de la calle Charcas porque allí se encontraba instalado el hogar conyugal y que le asiste tal derecho en virtud a lo que prevé el art. 221, Cód. Civil.

Arguye que tampoco se tuvo en cuenta que carece de alimentos desde octubre de 2012 y que no está probado que perciba suma alguna por su condición de médica. Sostiene que aún está vigente el debate acerca de la naturaleza ganancial o propia del antes mencionado inmueble y que al carecer de ingresos fijos no puede imponerse el pago de las expensas a ambos cónyuges.

En consecuencia, postula la apelante que la parte contraria debe ser intimada a pagar las citadas expensas pues posee bienes para hacer frente a esos gastos.

II. Analizados los fundamentos de sus agravios a la luz de lo que resulta de las constancias de autos, cabe adelantar que la resolución recurrida será confirmada en esta instancia.

En efecto, a fs. 310/311vta. la ahora recurrente ha solicitado, con carácter de medida cautelar, que se intime al demandado a cancelar la deuda por expensas del inmueble que habita aquélla, bajo apercibimiento de aplicarse una multa diaria, para lo cual pidió se oficie a la administración del consorcio a los efectos que remita detalle de la deuda de expensas de la unidad, y para que en lo sucesivo le envíe las liquidaciones mensuales, como así también se informe acerca de la radicación del juicio ejecutivo que se habría iniciado y se le dé intervención en dicho proceso.

Dichas peticiones fueron desestimadas a f. 312.

III.En atención a que las medidas requeridas no encuadran en ninguno de los supuestos de las cautelares nominadas por la normativa procesal, bien pueden ser contempladas desde la perspectiva de la medida cautelar genérica (art. 232, C.P.C.C.).

Esta ha sido definida como aquella que se puede dictar según las circunstancias del caso, si no existe en la ley una específica que satisfaga la necesidad de aseguramiento (Podetti, Tratado de las medidas cautelares, pág. 45; CN Civ., Sala G, 27-11-84, LL 1985-B-508, cit. en Arazi-Rojas, Cód. Proc. T I, pág. 1141, Ed. Rubinzal – Culzoni, Santa Fe, 2014).

Si bien la medida cautelar genérica posee un perfil particular, no obsta a que deban concurrir también a su respecto los imprescindibles requisitos de admisibilidad de cualquier medida precautoria. Por lo tanto, independientemente de la protección que se solicite, se deberá analizar si se cumplen las condiciones particulares para la viabilidad de lo solicitado a partir de los presupuestos básicos de toda medida de esta naturaleza, resultando trascendente el aspecto de la discrecionalidad judicial para establecer la procedencia y el mecanismo de la protección perseguida; obviamente en base a patrones judiciales, y máximas de experiencia (Verdaguer, Alejandro, en Arazi «Medidas Cautelares», pág. 399, nro. 171, Ed. Astrea, Bs.As. 2007).

En la especie, no se advierte acreditada la verosimilitud del derecho, pues la norma que cita en apoyo a su tesis, concretamente el art. 211 Cód. Civil, no resulta de aplicación actual por el momento, conforme se desprende de los propios dichos de la recurrente.

Repárese que ella misma manifestó a f.310, último párrafo, que efectuó la reserva en los términos de la antes citada norma del derecho de fondo, que conforme su redacción se torna operativa una vez dictada la sentencia en el proceso correspondiente, en tanto se relaciona con la liquidación de la sociedad conyugal.

Asimismo, no se comprende el porqué la quejosa vuelve a insistir con la cuestión referida a la discusión acerca de la naturaleza del inmueble, sin aportar mayores datos que desmientan lo ya decidido en esta Alzada conforme surge de fs.147/148vta., a cuyas fundamentaciones cabe remitirse «brevitatis causa».

En ese decisum, precisamente, se puso de manifiesto que estaba al alcance de la propia interesada extinguir la situación de peligro que ahora nuevamente invoca, la que tampoco se ve alterada por la alegada falta de pago de alimentos; al respecto existen las vías idóneas para conjurar tal situación en el proceso respectivo, teniendo en cuenta los propios dichos de la recurrente, cuando hace referencia al caudal patrimonial de la parte contraria.

A su vez, la solicitud dirigida la administración del consorcio — tanto en lo relativo a la obtención de los datos de radicación del eventual proceso ejecutivo, como la remisión de la liquidación mensual de las expensas — dista mucho de asemejarse a una medida cautelar como la más arriba caracterizada. Véase que ni siquiera se alega la necesidad de recurrir a tal instrumento procesal para obtener aquellas constancias.

Por último, también resulta ajena a dicha naturaleza cautelar y a cualquier otra resolución que se pueda adoptar dentro del marco de estos autos, la petición tendiente a lograr una intervención en el antes dicho proceso judicial; habida cuenta que tales requerimientos deberán efectuarse por ante el Juez que entienda en las mentadas actuaciones.

Por los fundamentos antes expresados, el Tribunal RESUELVE: Confirmar la resolución de fs. 312 en todo lo que fue materia de agravio. Regístrese y publíquese (Ac. 24/13 CSJN). Oportunamente, devuélvase, encomendando la notificación de la presente al Juzgado de la anterior instancia junto con la recepción de las actuaciones

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